En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

jueves, 29 de marzo de 2018

Córdoba campo de batalla entre dos Reyes.


Escultura situada en Alcázar de los Reyes cristianos




Dos veces ha ocurrido que Reyes cristianos se unieran a musulmanes para derrotar a la ciudad de Córdoba.
Una de ellas, hablamos en este blog hace un tiempo, y fue cuando D. Pedro el Cruel se unió con el Rey de Granada contra su medio hermano Enrique de Trastámara, uno de los hijos que tuvo su padre con lo que hoy diríamos "amiga entrañable".
Pedro llegó a pactar con el de la media luna que si lograba rendir Córdoba se la entregaría.
¡Cosa que no fue así y se dieron con un canto en los dientes, afortunadamente!

Pero existe otra que es anterior a ésta y tal vez no tan conocida pero también muy, muy interesante de la que vamos a hablar hoy.

Dicen que es antinatura que un padre sobreviva a la muerte de un hijo, pero más antinatura tiene que ser que tu propio hijo se rebele contra su padre... Y eso mismamente debió pensar Alfonso X cuando a la muerte de su primogénito llamado Fernando de la Cerda, fue su segundo hijo Sancho el que se enfrentó a él y a su corona.
¡Pero vamos al Meollo de la cuestión!
Del matrimonio de Alfonso X con Violante de Aragón nacieron nada menos que once retoños de lo que seis eran mujeres y cinco hombres. ¡Y eso que el Sabio echaba "sus canitas al aire" teniendo que se sepan al menos cinco retoños bastardos más!. 
Aunque para esta historia nos centraremos solamente en dos de sus hijos, en concreto los dos primeros varones que son Fernando de la Cerda que nació en 1255 y su hermano Sancho de Castilla que nació solo tres años después.
¿Que por qué le decían al pobre hombre "de la cerda"? Pues cuentan que el bebé nació con un mechón de pelo en el pecho tan fuerte y duro que parecían cerdas de cualquier animal que vello de persona. 
¡Uffff, a saber si eso era verdad!
El caso es que el tal Fernando de la Cerda pasó a mejor vida cuando iba camino con su ejercito para hacerle frente a unas revueltas musulmanas en Andalucía.
Esto fue en Villa Real lo que hoy es Ciudad Real y dicen que comenzó a sentirse indispuesto y a los cinco días la espichó. 
La muerte del heredero produjo un gran conflicto en el Monarca ya que Fernando tenía dos hijos, pues a pesar de su juventud estaba casado con doña Blanca, hermana de Felipe III de Francia... Buen valedor para disuadir al Rey Alfonso X en no tomarse a la ligera la "posible sucesión" de esos nietos.


Las siete partidas
Pues unos años antes, el rey D. Alfonso X había redactado un ambicioso libro de recopilación de leyes  para unificar éstas en todo el reino al que llamaron "Las siete partidas" y entre otras muchos decretos se había establecido que como heredero al trono a falta del primogénito deberían ser los hijos de éste si los tuviera, para heredar la corona. 
Lo que hacia suponer que esto no dejaba en buen lugar a Sancho, hijo segundo del rey, que cabreado como una mona, persiguió a sus sobrinos hasta Ariza donde quedaron bajo la protección de Aragón.
¿Que es lo que pasó? Pues que enterado el tío materno de los niños, el francés Felipe III no le hizo ni pizca de gracia que "un segundón" como El Sancho por muy "Bravo" que le dijeran postergara a sus sobrinos de la corona castellana.
¡¡¡ Vaya dilema que tenía Alfonso el sabio !!!

Por un lado, sus nietos apoyados por su esposa que tomó partido por los de la Cerda en vez de por su hijo y el franchute sacándole el diente; por el otro, su propio hijo que cada vez tenía más y mejores alianzas con la nobleza de Castilla y que podría desbancarlo...
¿Que qué hizo el Rey? ¡Pues pretendió nadar y guardar la ropa! 
El carácter tibio y poca personalidad de Alfonso X junto con sus aspiraciones al trono del sacro Imperio Germánico le perturbaban tanto que esta nueva situación le provocaba la incapacidad de poder afrontar los problemas dinásticos de Castilla. 
En un principio nombró a su segundo hijo como heredero aunque sabía que el rey de Francia y tío de sus propios nietos no iba a quedar conforme con su decisión... De ahí la reunión que tuvo con éste y como intermediario de ambos el Papa Nicolás III.
A pesar de que la reunión no llegó a buen puerto, pues bajo la amenaza de guerra por parte del gabacho, se vió obligado a pactar el crear un reino dependiente para uno de sus nietos de la Cerda en Jaen.  Lo que hizo que Sancho tuviera la escusa perfecta para rebelarse contra su propio padre que todo lo que le sobraba de sabio le faltaba de carácter para imponerse...

Con este motivo comenzó una sería desavenencia entre padre e hijo cuando aireado el Rey quiso desheredar a Sancho que respondió: 

"Habría de llegar día en que sintiera su padre haber pronunciado semejantes palabras"

Y aprovechando además el malestar de algunos nobles con el comportamiento del Rey y su debilidad ante el francés todos o casi todos se pusieron de parte del infante Sancho, incluida las mismas Cortes que con su forma de actuar encendían una autentica guerra civil entre padre e hijo.
Pocas son las ciudades que le fueron fieles al viejo monarca, solo Sevilla Murcia y Badajoz, la demás reconocieron a Sancho Bravo, que se marchó, con el pretexto ante el Rey de hacer un tratado con el rey de Granada, a Córdoba donde lo esperaban sus hermanos el infante Juan, Pedro y Jaime, aunque la realidad fue comenzar la sedición de acuerdo con las Cortes.

Desde Córdoba Sancho estableció una alianza con el rey Pedro III de Aragón, su tío materno y acto seguido buscó tambien alianza con el de Portugal D. Dionisio, que no era otro que su propio sobrino y nieto del mismo Alfonso X ya que era hijo de una de sus hija ilegitimas llamada Beatriz

Así que preparado todo, Sancho convocó las Cortes en 1282 declarando privado a su padre de la autoridad real y depuesto del trono de Castilla, aunque se negó a ostentar el título de Rey mientras su padre viviera, adquiriendo el de regente del reino.
Mucho le costó al regente Sancho el tener a todos de su lado, pues gran parte de la riqueza de la corona fue repartida entre sus afines.
Mientras, en Sevilla,  el afligido y desgraciado Rey rodeado de su consejo que eran los pocos que se habían mantenido fieles leyó un acta terrible en el que desheredaba a su hijo Sancho poniéndole:

"Sancho, Sancho que mejor te lo paguen los fijos que tu contra mi lo has fecho, que muy caro me cuesta el amor que te hove y bajo la maldición de Dios por impío, parricida, rebelde y contumaz (Es decir cabezón)"

Por aquel tiempo ya gobernaba la iglesia el Papa Martino IV que no pudo permanecer impasible ante el terrible espectáculo que estaba ocurriendo en el reino de Castilla.
El Papa se puso de parte del rey Alfonso X expidiendo un mandato a todos los súbditos castellanos (daba igual de la clase social que fueran) bajo amenaza de excomunión que volviesen a la obediencia del Rey requiriendo a los soberanos de Inglaterra y Francia para que le auxiliasen.
Viendo los hijos del Rey y hermanos de Sancho que podían ser excomulgados, volvieron al redil de su padre, dejando solo a su hermano con una, todavía, gran cantidad de nobles que apostaron por el "caballo vencedor"
Además el Papa aprovechó que Sancho le había pedido la dispensa papal para su matrimonio con María de Molina para declararlo incestuoso.
¡Sancho no tenía suficiente con haber contraído por poderes esponsales con la fea de Guillerma de Montcada y a pesar que el matrimonio fue anulado y no consumado, ahora pedía dispensa para casarse con su tía!. 
El Papa no lo iba a permitir y cuando el regente Sancho recibió la carta de Martino IV en la que no le daba la dispensa no tuvo otra que mandar matar a los portadores de las letras pontificias como respuesta.

Mientras el Rey D. Alfonso X  se encontró sin apoyos quedándole solo una jugada que era pactar con el rey de Marruecos para marchar contra su hijo que se encontraba en Córdoba.  
El marroquí, se había ofrecido al monarca enviándole setenta mil doblas de oro junto con el pacto de entrar para ayudarle a recuperar su trono... 
¡Cuentan que a cambio quería la ciudad de Córdoba!
Era por aquel entonces gobernador de Córdoba D. Sancho Ferrando Martinez y el día que las tropas del moro y las de Alfonso X se acercaron a los muros de la ciudad, el regente don Sancho no se encontraba.
Así que mandaron a uno de los caudillos de don Alfonso llamado Fernando Perez de Ponce el que le preguntó al gobernador si conocía el pendón que llevaban las tropas y que entregara la ciudad.
A lo que contestó Sancho Ferrando- Que sí, que reconocía el pendón como del rey Alfonso X pero que Córdoba tenía otro señor.
Cuentan que 20.000 fueron los valerosos cordobeses que salieron contra las huestes del moro pero sin orden ni acierto poco pudieron hacer contra aquellas tropas... 
El destrozo fue atroz, personas decapitadas y mutiladas cubrieron el campo y al identificar por la gente del marroquí el cadáver del gobernador Ferrando, llevaron su cabeza al rey de Castilla como trofeo de la victoria y Córdoba quedó desolada: Sus campos quemados, sus casas derruidas y hasta parte de la muralla destruida... 
¡¡¡Jamás recibió Córdoba tal varapalo!!!

El triunfo de Alfonso X de esta batalla provocó que bastantes nobles se pusieran del lado del sabio lo que provocó un intento de pacto por parte de Sancho con su padre.
Como interlocutoras dos mujeres: Por el lado de Alfonso X su hija ilegitima Beatriz de Portugal, por el lado de Sancho su esposa María de Molina; aunque poco duró las entrevistas ya que D. Alfonso cayó enfermo muriendo el mes de abril de 1284 a los sesenta y dos años de edad.
A la ciudad llegó su hijo Sancho vestido de riguroso luto, mandando celebrar ostentosas exequias por su padre... Terminados los funerales cogió camino a Toledo entrado triunfal con su esposa, María de Molina.
Ese mismo día había dejado el luto para ponerse un magnifico traje con insignias reales. Allí le esperaba la Corte que sin oposición lo reconocieron como Rey, jurando a su vez a su única hija por aquel entonces llamada Isabel con apenas dos años heredera del trono del reino Castilla y del reino León, poco le duraría a esta niña ser heredera ya que al poco tiempo nació su hermano Fernando quien heredaría el trono de su padre. 

Nadie se acordó de los infantes de la Cerda a pesar de que su abuelo había dejado su reino a ellos en ya no uno, sino dos testamentos. ¡Por lo menos en esos momentos!

Pero no fueron buenos tiempos para el nuevo monarca, las luchas internas se sucedieron ya que hubo partidarios de los infantes de la Cerda que reclamaban el acatamiento del testamento de Alfonso X que le había dejado herederos de su corona, y el infante D. Juan su tío que unido al noble Lope de Haro conspiraron contra el rey.
Sancho hizo encarcelar a su tío y ejecutar al del Haro junto- y siempre según las crónicas- a 4.000 seguidores de los de la Cerda que pasaron a cuchillo en Badajoz, Talavera, Avila y Toledo.

Después de estos acontecimientos perdonó a su tío que al paso del tiempo volvió a sublevarse ocasionando el famoso conflicto de Tarifa. 
Don Juan unido con los benimerines sitiaron la plaza de Tarifa donde la defendió D. Alonso Perez de Guzmán al que más tarde apodaron  "Guzmán el Bueno".
Os acordáis del chiste:

Taca tan taca tan,Taca tan taca tan- viene un moro a caballo- Titititiiiiiiiiii,Titititiiiiiiiiii- la trompeta-, Guzmán el bueno, Guzmán el bueno, venimos a que rindas la plaza.
-No rendiré la plaza dice Guzmán el bueno
- Taca tan taca tan, Taca tan taca tan-se marcha con el caballo- - Al rato Taca tan taca tan, Taca tan taca tan- vienen dos moros a caballo- Titititiiiiiiiiii, Titititiiiiiiiiii- la trompeta-, Guzmán el bueno, Guzmán el bueno, venimos a que rindas la plaza y hemos cogido a tu hijo.
- No rendiré la plaza dice Guzmán el bueno
-Taca tan taca tan, Taca tan taca tan-se marchan con los caballos-
- Al cabo de un rato, Taca tan taca tan, Taca tan taca tan- vienen tres moros a caballo- Titititiiiiiiiiii, Titititiiiiiiiiii- la trompeta-, Guzmán el bueno, Guzmán el bueno, hemos cogido a tu hijo y lo vamos a matar si no rindes la plaza.
- No la rendiré dice Guzmán el bueno
-Taca tan taca tan, Taca tan taca tan -se marchan con los caballos-
Al rato, Taca tan taca tan,Taca tan taca tan- viene de nuevo cuatro moros a caballo-Titititiiiiiiiiii,Titititiiiiiiiiii- la trompeta-, Guzmán el bueno, Guzmán el bueno, hemos cogido a tu hijo y lo vamos a matar de verdad si no rindes la plaza.
A lo que Guzman "el bueno" contesta : 
-Tomad coger mi dama y matar a mi hijo y de paso al de la trompeta que me tiene los nervios "desquiciaos".

Bueno, fuera de bromas... ¡Ese acto solo perdió el inocente hijo de Guzmán!. Aunque desbarató la intención del infante Juan y el rey de Marruecos de quedarse con Tarifa.
Ya siendo Sancho IV rey, no olvidó la protección que le había dado Córdoba  y quiso resarcir a la capital cordobesa con unos privilegios, entre ellos la posibilidad de celebrar dos veces al año de dos ferias dedicadas a la venta de ganados y productos agrícolas: 

"Sepan cuantos esta carta vieren como Yo Don Sancho, por la gracia de Dios, Rey de Castilla, de Toledo, de Leon, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaen, de los Algarbes, de Algecira, por hacer bien y merced al Concejo de Córdoba, é por muchos servicios que me han fecho, tengo por bien que fagan feria en Córdoba dos veces en el año, la una que comience el dia de cinquesma, y la otra el dia primero de cuaresma, y que dure cada feria quince dias; é cualesquier que á esta feria vinieren con sus mercanderías mando que vengan salvos y seguros, é ninguno no sea osado de les facer tuerto, fuerza ni mal á ellos ni á sus cosas, dando sus dichos dó los hubieren á dar: otrosí tengo por bien que aquellos que vinieren á la feria que non den portazgo segun en Córdoba en los quince dias que durare la feria, y que usen en estas ferias, segn que usan en las otras villas del mio reino en que facen ferias. E mando y defiendo que ninguno no sea osado de les ir contra esto en ninguna manera, ca cualquier que lo ficiese pecharme hia en pena mil maravedís de la moneda nueva, é demas al cuerpo é á cuanto que hobiese me tornaria por ello. Y desto les mandé dar esta mi carta con mi sello colgado. 
Dada en Sevilla á cinco dias de Agosto, Era de mil trescientos veinte y dos años. Yo Semon Perez la fice escrebir por mandado del rey".


La ferias todavía existen aunque han bailado las fechas; es 1422 cuando la feria de "Cincuesma" como se le conocía, comienza a celebrarse a primeros de Mayo con carácter fijo.
Siendo en 1492 cuando los Reyes católicos confirman el privilegio hasta que 1556 lo valida de nuevo Felipe II.




Fuentes consultadas: 
Historia general de España desde los tiempos primitivos hasta ..., Volumen 3 Escrito por Dionisio S. de Aldama,Manuel García González- Wikipedia-Historia de Córdoba Escrito por Enrique Aguilar Gavilán- Sancho IV infante de Manuel Gonzalez Jimenez Universidad de Sevilla-

jueves, 15 de marzo de 2018

Facultad de Filosofía y Letras y una capilla de un judeoconverso



Fachada de la Facultad de Filosofía y Letras
Los 5.716 metros cuadros que hoy en día es la Facultad de Filosofía y letras, anteriormente fue un hospital, aunque en un principio la idea de su promotor no era ni tan siquiera esa. 
El Cardenal D. Fray Pedro de Salazar Obispo de Córdoba, tuvo la idea de edificar un colegio para los niños del coro de la Catedral y monaguillos, para ello compró una casa solariega que se encuentra en el corazón de la judería a don Antonio Carlos del Corral y Guzmán caballero veinticuatro de ésta ciudad.
Encargándole al arquitecto maestro mayor de la Catedral, D. Francisco Hurtado Izquierdo, el proyecto. 
Plano de la facultad
Pero como dice el refrán que el hombre propone y Dios dispone en 1704 Córdoba fue asolada por una terrible epidemia de peste, aquella situación puso de manifiesto la escasez que había en la ciudad de hospitales...
Así que el Cardenal desistió de su primitiva idea y convirtió su proyecto en un hospital, aunque D. Fray Pedro jamás lo vio terminado ya que murió en 1706.
En su testamento nombra albacea al padre Posadas y administrador del futuro hospital a su sobrino Pedro de Salazar y Góngora, quien supo desempeñar sus funciones de un modo especial, ya que nunca dejó de proteger la obra comenzada por su tío terminando el hospital el que se llamó de Agudos con una capacidad de unos 130 pacientes.

 Según D. Pascual Madoz en su libro "Diccionario Geográfico, estadístico e histórico de España" la obras de este bello edificio se iniciaron en 1701 y duró aproximadamente 23 años abriendo sus puertas 1724.
Contó con 8 grandes enfermerías en la piso alto junto con ocho grandes habitaciones. Como curiosidad en las contraventanas del segundo cuerpo del patio principal pueden verse todavía nombres y fechas de pacientes que allí estuvieron ingresados. Algunas de ellas se remontan al siglo XVIII, pudiendo apreciarse un tipo de letra, distinto al actual.

En la parte baja tenía nueve enfermerías, 12 habitaciones para sirvientes, dos cocinas una de ellas de grandes dimensiones, once patios, otras tantas fuentes, 20 celdas para locos, una botica, dos graneros grandes y dos pequeños.


Fotografía Hospital de Agudos
Más tarde, durante la guerra de la Independencia, el Hospital pasa casi en exclusividad a Hospital Militar.
El edificio presenta planta casi rectangular, en la que se inscriben dos patios de desigual desarrollo, en torno a los cuales se estructuran las diversas dependencias que componen el recinto.


El exterior de dos plantas y ladrillo excepto la portada  realizada de piedra es dintelada con columnas laterales; por encima se abre el balcón flanqueado por segmentos de frontón curvo, rematándose con un arco de medio punto sobre pilastras donde queda cobijado el escudo del Cardenal. 

Entre las dependencias que aún se conservan del antiguo edificio cabe destacar las Capillas que se encontraban una en la parte baja y otra en la parte alta, ambas de planta rectangular y  hoy convertidas en aulas. 
En la actualidad, el edificio consta de dos patios de el principal y el patio de claustro, de desigual desarrollo, en torno a los cuales se estructuran las diversas dependencias que componen el recinto.
Entre ambos patios está colocada la escalera principal del edificio, que destaca al exterior como torreón; muy bella de proporciones, está concebida en dos tramos de sentido inverso unidos por un amplio descansillo y con embocadura de arco doble.


Patio de la facultad
A lo largo del siglo XIX y en el XX el Hospital fue cambiando y ampliando sus dependencias y así pasó a ser Colegio Universitario en 1970. 
En 1980 se proyectó la ampliación del recinto con nuevos espacios de estética pretendidamente post-moderna.

Capilla Mudéjar de San Bartolomé o la capilla funeraria de un judeoconverso




La iglesia de planta basilical de una única nave y con cubierta con bóveda de crucería muestra un gran aspecto a pesar de que no llegó a terminarse, posiblemente por la escasez económica y la intentona de utilizar materiales de acarreo como fústeles y columnas romanas e islámicas; parte de la edificación en el siglo XIV de una pequeña iglesia, cuando fue creado un nuevo barrio a consecuencia del asalto a la Judería ocurrido en 1391, la collación de San Bartolomé.
Se encuentra integrada en el edificio de lo que hoy es la Facultad, - según MA Jordano- y a partir de la documentación conservada en el Archivo de la Catedral de Córdoba se ha sabido que don Gómez Fernández, maestrescuela de la catedral de Córdoba y protonotario del papa, fue enterrado en dicha capilla en 1475, y que su padre, don Diego Fernández Abencaçin, más conocido como "de Córdoba", fue el fundador, encausado por el tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de Córdoba.


Pórtico de la Capilla
Según Pedro M. Cátedra- nos cuenta que tomó posesión del cargo de maestrescuela en 14426, siendo hijo legítimo de Diego Fernández de Córdoba -también llamado Abenconde  o  Abencaçin -  ¡¡ Ya ese nombre nos sugiere su condición y la maniobra de ocultación!!! 
Esta maniobra se hizo precisa para Diego Fernández de Córdoba ya que se convirtió en contador del maestre de Santiago, que por entonces lo era el infante don Enrique, hijo de Fernando de Antequera, y ocupó, asimismo, el cargo de veinticuatro de Córdoba. 
Continua M. A. Jordano- Del matrimonio de Diego Fernández de Córdoba con Sancha García nacieron tres hijos: además de Gómez Fernández de Córdoba, estaban Gonzalo y Fernand. Así consta en la escritura de venta de la torre de Berlanga en 1423, heredad de la sierra de Córdoba que poseían los tres hermanos, a favor de fray Álvaro, el que más tarde se convertiría en San Álvaro de Córdoba, para fundar el convento de Santo Domingo de Scala Coeli. 
bóveda de crucería
Don Fernando de Antequera llegó a depositar tal confianza en él que más que un libertador de cautivos, se convirtió en un embajador, siendo figura clave en la firma de las treguas al tratar directamente con el rey de Granada en representación de los regentes: don Fernando, más tarde rey de Aragón, y doña Catalina de Lancaster, madre del futuro Juan II de Castilla, al que también sirvió como alfaqueque mayor cuando éste alcanzó la mayoría de edad.
En el caso de Diego Fernández Abencaçin, un manto de misterio envuelve su figura en los tratados genealogistas más antiguos, a pesar de su destacado protagonismo como alfaqueque junto al infante don Fernando en la toma de Antequera y en las treguas con Granada. Así, el abad de Rute, el gran historiador de la Casa de Córdoba, silencia ostensiblemente cualquier dato acerca del personaje, de la ascendencia de Sancha García, su mujer, y de los tres hijos que tuvo con ella, entre ellos don Gómez Fernández. 


El hecho de que su padre fuera judeoconverso no fue un obstáculo en su carrera en el seno de la Iglesia, culminando con la obtención del cargo de maestrescuela de la catedral de Córdoba, que ocupó entre el 1 de junio de 1442 y el 5 de marzo de 1475, fecha en la que recayó su canongía en su sobrino Íñigo de Córdoba. Falleció pocos días después, en que ya aparece como difunto. Resulta, pues, coincidente este año de 1475 con el que aparece enterrado don Gómez, como testimonia su sobrino, Íñigo de Herrera:
"patrón de la capilla de Santiago que es en la iglesia de sant Bartolomé (...) do está sepultado (...) mi señor tío don Gómez Fernández (...), maestrescuela de la eglesia catedral de (...) Córdoua", al arrendar a un zapatero unas casas que pertenecían a la capilla. 


lápida
El auto de fe en el que Gómez Fernández fue declarado judaizante y condenado post mortem, junto con el capellán de la catedral, tuvo lugar el 24 de abril de 1486.
La condena en aquellos tiempos de enérgica actividad inquisitorial, emprendida bajo Torquemada con especial crudeza entre 1480 y 1498 –año de su muerte–, también alcanzaba a los fallecidos...
El sambenito de Gómez Fernández fue expuesto en el Patio de los Naranjos de la catedral en 1486 por hereje judaizante:

" i habiendo muerto en la prisión mientras se le seguía la causa i sido sepultado, despues de concluida, fue condenado a relajación i salió en estatua al auto de fe celebrado en 7 de mayo de 1499, la cual fue quemada con sus huesos en la isla que forma el río entre los dos primeros molinos por bajo del puente"

Así, la quema en estatua de Gómez Fernández se debió producir probablemente estando en Córdoba como inquisidor Diego Rodríguez Lucero por lo que le llevó al extremo de la deshonra de su familia y el despojo de sus propios bienes.

En 1957 se comenzó con la rehabilitación a cargo de don Rafael de la Hoz creando un nuevo acceso a la capilla, el patio fue empedrado colocándose una reja barroca a la puerta de entrada.
Durante esta rehabilitación se pudo confirmar que la capilla se levantó a finales del siglo XIII y que parte de la decoración como la soleria con ladrillos vidriados y olambrillas se puede datar del siglo XV, destacando el bello zócalo de figuras geométricas. 
Esta Capilla fue unida al Hospital de Cardenal Salazar en el siglo XVIII y durante muchos años estuvo unida al nombre del dictatorial del hagib Almanzor.

La leyenda contaba de que en aquel mismo enclave existió una mezquita privada mandada edificar por Almanzor para su esposa Fátima... ¿De donde salió esta historia? Pues de un traductor que no se sabe si bien intencionado o no, tradujo por equivocación las letras situadas en el friso como que había sido edificada para ésta señora, haciéndose eco de ésto historiadores e investigadores con Sánchez de Fería, Venegas o el mismo de las Casas Deza.
Hasta que nuestro ilustre historiador y magnifico arabísta Amador de los Ríos que tradujo de nuevo las inscripciones viendo que todo era incierto y que solo eran alabanzas a Alá.


La leyenda del edificio


Existe la creencia de que hay fantasmas que se pasean de noche por los pasillos de la actual facultad, espíritus de enfermos que murieron allí... 
Según cuentan siempre ha habido alguien que los ha visto o sentido; incluso hablan de la historia de una limpiadora que al entrar a una de las aulas se puso a hablar con un señor que creía que era profesor....  
Más tarde, al comentarle a sus compañeras que había estado charlando con un profesor que todavía estaba en clase, le dijeron que estaban solas y que no había nadie más. 
Por la descripción que hizo la pobre señora esa persona había muerto hacía años....
¡Pues eso, que cada uno crea lo que quiera, ahí lo dejo!



*Editado por ampliación Julio/2020

Fuentes Consultadas:
Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España Volumen 6 por Pascual Madoz,P. y Sagasti Madoz- Monografía Histórico-Médica de los Hospitales de Córdoba por German Saldaña Sicilia -Boletin de la Academia de ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba 1935- Los caballeros veinticuatro de Córdoba a finales de XVII por María Isabel Castillejo Cuenca - Constituciones synodales del Obispado de Cordoba- La restauración de otro monumento de R. G Diario de Córdoba 20/02/1957-Patrimonio artístico y monumental de las universidades andaluzas-La capilla funeraria del alfaqueque judeoconverso don Diego Fernández Abencaçin-Foto recogida de internet.

jueves, 8 de marzo de 2018

La calleja de la Hoguera

Foto recogida del Boletín de la Real Academia
de Córdoba










En Córdoba a pesar del paso del tiempo, aún perdura un claro ejemplo del urbanismo musulmán con callejas sin salida o azucaques, clara palabra árabe que ni la Real Academia Española recoge y que en Córdoba todos conocemos.
Son algunos los recodos de algunas callejas los que te hacen sentir que penetras en un lugar privado, un claro ejemplo de esto es la calleja de la Hoguera, que te conecta la calle Céspedes y Deanes y que no siempre estuvo abierta como hoy la conocemos.
Según Ramírez de Arellano en sus "Paseos por Córdoba" antiguamente estas callejas estuvieron unidas: 

"De los datos adquiridos colegimos que estas dos barreras fueron una sola calle llamada en lo antiguo de la Hoguera, sin que sepamos el motivo; después labraron una casa que las separó, aunque quedando de paso" 

Por lo consiguiente quedaron dos callejas sin salida independientes la una de la otra; una se llamó del Quero por vivir allí un racionero llamado Juan Alvárez de Quero, aunque con anterioridad y desde la reconquista de la ciudad por San Fernando hasta 1476 se llamó "Artera" y se cree con bastante seguridad que en una de las primeras casas de esa calleja nació nuestro afamado poeta Don Juan de Mena.


Según Miguel Muñoz Vázquez miembro de la Real Academia de Córdoba, Juan de Mena nació en 1411 en la calleja llamada Artera donde vivían los padres de Juan de Mena en una de las primeras casa entrando por la calle Deanes, como se puede apreciar en este documento:


"... troco o canbio que fizo el cabildo de unas casas que tenia en la calleja artera de frente de donde mora Pedrairas, en la collación de santa María linde con casa de Diego Alonso e otras de Elvira Martines, muger que fue de Lázaro Martinez por otras casas en la collación de Onmiun Santorius que era del dicho Diego Alfonso  capatero y de Beatriz Alfonso su muger. Fecha en Cordova a cuatro de marzo en mil cuatrocientos y siete. Yo Velasco Ximenes de Segovia, notario público de Córdoba...."

Recordemos que una "Artera" es un utensilio de hierro para marcar el pan, por eso se ha de pensar que existiera un horno o al menos la gente iba a marcar su pan amasado para hornear en hornos comunitarios.






















La otra calleja solo se le ha conocido como "La Hoguera", cuentan, ya no se si es leyenda o realidad, que su nombre se debe porque allí se quemaron públicamente los libros que poseían los judios conversos. Multitud de obras fueron arrojadas al fuego formando una gran hoguera y desde entonces los cordobeses recuerdan aquel momento dándole el nombre a la calleja.

En 1955 el Ayuntamiento de Córdoba quiso recuperar estas callejas uniendo ambas, haciendo al paseante sentir como si te adentraras en un lugar privado.


Hoy, en ese azucaque podemos encontrar "La mezquita de los Andaluces" y desde casi la entrada de la calleja por la calle Céspedes, se puede apreciar el pequeño alminar cuadrangular con pequeños arcos de herradura, rematando el alminar una cúpula semiesférica con cinco bolas decrecientes.

Interior de la mezquita de los Andaluces
situada en la calle de la Hoguera
Interior de la Mezquita de los Andaluces
Preciosa fuente de la Mezquita






















Patio donde se aprecia el chino cordobés
Parte del patio
Esta pequeña mezquita fue construida en época almohade y restaurada en el siglo XX, tan singular como nuestra Mezquita Aljama ya que ninguna de las dos está orientada a la Meca.



Fuentes Consultadas:
Wikipedía-  Boletín de la Real Academia de Córdoba  de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes (página adi) Enero/Diciembre de 1957- Nueva y pintoresca calleja Diario de Córdoba 28/01/1955- Calleja de la Hoguera Diario de Córdoba 11/02/1960- La calleja de la Hoguera Diario de Córdoba 09/12/1973-

jueves, 1 de marzo de 2018

El cordobés D. Juan de Mena








Pues dame liçençia, mudable Fortuna,
por tal que blasme de ti como devo.
Lo que a los sabios non deve ser nuevo
inoto a persona podrá ser alguna;
e pues que tu fecho así contrapuna,
fas a tus casos como se concorden,
ca todas las cosas regidas por orden
son amigables de forma más una.


Mientras en la Castilla de Juan II ventilaban sus cuestiones personales, nacía en Córdoba uno de los poetas más grandes del siglo XV llamado Juan de Mena.
Según Miguel Muñoz Vázquez miembro de la Real Academia de Córdoba, Juan de Mena nació en 1411 en la calleja llamada Artera situada en la collación de Santa María, en la misma judería cordobesa.
Esta calleja llevó ese nombre desde la conquista de la ciudad por San Fernando hasta el 1476 que se cambió por la de Quero por vivir allí un racionero llamado Juan Alvárez de Quero.
Muchísimo más tarde esa calleja se unió para comunicar las calles Deanes y Céspedes, llamándose "La Hoguera" 
En esta calleja vivían los padres de Juan de Mena en una de las primeras casa entrando por la calle Deanes, como se puede apreciar en este documento:

"... troco o canbio que fizo el cabildo de unas casas que tenia en la calleja artera de frente de donde mora Pedrairas, en la collación de santa María linde con casa de Diego Alonso e otras de Elvira Martines, muger que fue de Lázaro Martinez por otras casas en la collación de Onmiun Santorius que era del dicho Diego Alfonso  capatero y de Beatriz Alfonso su muger. Fecha en Cordova a cuatro de marzo en mil cuatrocientos y siete. Yo Velasco Ximenes de Segovia, notario público de Córdoba...."

La ausencia de documentación sobre sus padres hace sospechar que tuviera ascendentes judeo-conversos, sobre todo en los familiares de su padre como los de su tía María de Peñalosa que estuvo implicada en las revueltas con el inquisidor Diego Rodríguez de Lucero.
En aquella época la sangre debía ser "limpia" durante varias generaciones para que el individuo se considerara cristiano puro, de ahí que muchos eliminaran toda huella que les hiciera pensar a los demás que descendían de conversos.

De su padre solo se sabe que se llamaba Pedrarias, jurado de Córdoba y que murió muy joven, criándose Juan de Mena en casa de su abuelo materno llamado Ruy Fernández de Peñalosa y Mena junto con su madre y hermano.
Su abuelo era señor de Almenara, caballero veinticuatro de la ciudad, cargo que heredó su hermano que era mayor que él a la muerte de su abuelo.
El que sería más tarde nuestro escritor, tras iniciar estudios en su ciudad natal los continuó en la Universidad de Salamanca, donde obtuvo el grado de maestro en Artes a los veintitrés años. 
Es precisamente allí, donde entró en contacto con el Cardenal Torquemada con cuyo séquito viajó a Florencia y después a Roma.
A su regreso a Castilla, entró al servicio de Juan II como cronista del Rey y secretario de cartas latinas ganando 3750 maravedís anuales .
¡Un buen peñizco por aquel tiempo!




Mena se casó dos veces, ambas de familias muy respetables cordobesas, su primera esposa era hermana de García y Lope de Vaca a quien en la ciudad designa como ciudadanos ilustre de la misma, al parecer la pobre murió al poco de casarse. 
Su segunda esposa, Marina Méndez mucho más joven que él ya que ella tenia veintiún años y él ya tenia cuarenta y cinco, también vecina de Córdoba. De sus dos matrimonios no tuvo descendencia.
Según Florence Street- desde 1430 hasta 1480 existen pleitos en su familia concernientes con unas casas y una huerta llamada "Naranjuelos" y el cortijo de Villareal valorado en 36.000 maravedís...
Mena y su esposa renuncian a sus derechos sobre éstas y el documento está firmado en los archivos de Ecija. 

No se descubre nada al decir que Juan de Mena es uno de los escritores más importantes de la lengua hispana, su obra más famosa es el "Laberinto de Fortuna", poema alegórico con influencias de Lucano y Virgilio... 
El tema de este gran poema es el papel de la Providencia en la vida humana y el destino nacional de Castilla.
En 1499 se publicó Las cincuenta o Coronación del marqués de Santillana, poema muy famoso y divulgado en su época.
En las Coplas de los siete pecados mortales Mena utiliza un lenguaje más llano, pero dejó la obra sin terminar ya que falleció a causa de una doble pulmonía en Torrelaguna en 1456 donde fue enterrado en la iglesia parroquial, a la entrada de la capilla de Santa Teresa

Mena es sin duda un precedente imprescindible en la literatura castellana.




Fuentes consultadas: 
Biblioteca Virtual de Miguel de Cervantes- Un cordobés enterrado en Castilla por Jose María de Mena Diario de Córdoba 22/10/1949- Juan de Mena poeta insigne y cordobés modesto por R. Fuentes Guerra 14/10/1955- Juan de Mena y el marques de Santillana por R. Fuentes Guerra Diario de Cordoba 12/09/1960-Juan de Mena y las ciencias ocultas por Jose Cristobal Sánchez Diario de Córdoba 06/12/1956-Juan de Mena el gran poeta del siglo XV por Fuentes Guerra Diario de Córdoba 18/05/1957 -Cordobeses en la historia, El día de Córdoba 04/03/2010- Burocracia y cancillería en la corte de Juan II de Castilla (1406-1454 ... Escrito por Francisco de Paula Cañas Gálvez- Foto recogida de internet