En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

viernes, 25 de enero de 2019

Los Almorávides, los reinos cristianos y Al Mutamid como dueño de Córdoba


Madinat Al Zahra
Cuentan que un Rey cristiano llamado Alfonso VI al que apodaban "El bravo" cuando bajó hasta las faldas de Sierra Morena encontró una ciudad tan bella que quedó prendado de ella y quiso regalársela a su esposa. 
Por lo que se la pidió al nuevo dueño de ella que era el régulo sevillano; dos cosas le pidió el Rey castellano a Al Mutamid mandando un mensajero a Sevilla: 
Que le diese Madinat Al Zahra para residencia de doña Constanza de Borgoña que iba en su compañía y que le dejase libre una parte de la Mezquita Aljama cordobesa para que la reina diera allí a luz al fruto que llevaba en sus entrañas. 


Indignado Al Mutamid por tan insolente mensaje, dio muerte con sus propias manos al portador de éste, cosa que al enterarse D. Alfonso y ardiendo de sed de venganza , estrechó al Rey moro con tan poderosos medios que Al Mutamid desesperado por la presión, solicitó el auxilio de los almorávides. 
No sabía la desgracia que sobrevolaba sobre su porvenir cuando cursó la misiva de petición de socorro el rey-poeta sevillano: 

 "Él (Alfonso VI) ha venido pidiéndonos, mihrabs y mezquitas para levantar en ellas cruces (...) y sobre todo la ciudad más bella hecha por amor, Madinat Al Zahra (...) Dios os ha concedido un reino en premio a vuestra Guerra Santa y a la defensa de Sus derechos (...) y ahora contáis con muchos soldados de Ala que, luchando, ganarán en vida el paraíso".

Esto no deja de ser una bella historia por el que Al Mutamid llamó en su ayuda a los almorávides aunque la verdadera historia es mucho más materialista que todo eso.

Os pongo en situación:

Desde tiempos de Fernando I al que llamaban "El Magno" con su política expansiva leonesa sobre los territorios musulmanes ya muy debilitados tras la caída del Califato cordobés, sometió a numerosas Taifas y por lo tanto al cobro de "las parias" que no eran otra que cosa que impuestos para no ser atacados.
A su muerte en 1065  su reino fue dividido entre sus herederos: A Sancho apodado "El Fuerte" le perteneció Castilla y las parias de la Taifa de Zaragoza, a Alfonso apodado "El Bravo" recibió León y las parias de Toledo y al pequeño Garcia le dejó el reino de Galicia que incluía Portugal junto con las parias de Badajoz y Sevilla; a sus dos hijas le dejó el señorío de Toro a Elvira y a Urraca el de Zamora.
¿Que qué pasó? ¡Pues el ingredientes suficientes para traiciones, luchas y enfrentamientos entre todos los hermanos!

Sancho, el primogénito de los varones, fue el primero que mostró su descontento en el reparto del reino, ya que se considera que al ser el primer hijo varón debería de ser único heredero de su padre... Pero a pesar de sus "tiras y afloja" es a partir de la muerte de su madre doña Sancha cuando comienza la autentica guerra entre los hermanos que duraría alrededor de siete años.

Donde primero pone sus ojos el Rey de Castilla es en Galicia y sobre su hermano pequeño, donde hace una jugada maestra haciéndose "aliado" de su hermano Alfonso, prometiéndole que si le ayudaba usurpar el trono gallego ambos compartirían su reinado.
Así que en un principio Alfonso creyó a su hermano asociándose con él con la promesa de compartir el reino del pequeño entre los dos; aunque Sancho escondía otras pretensiones muy diferentes... 

Una vez que fue apresado García y exiliado a la Taifa de Sevilla, Sancho se enfrentó a su hermano Alfonso con un ejercito al mando de Rodrigo Diaz de Vivar ¡Ya sabéis el famoso Cid!, donde le da un vapuleo importante en la batalla de Golpejera apresándolo y recluyéndolo en un monasterio benedictino de Sahagún no sin antes de raparle la cabeza; Alfonso desesperado ante la perdida de su trono leonés pide ayuda a sus hermanas Urraca y Elvira; y con la ayuda de varios frailes huye refugiándose en la Corte del Reyezuelo de Toledo.
La ira de Sancho cuando se entera de la huida de su hermano Alfonso  ¡Como os podréis imaginar es monumental!,  así que decide marchar sobre tierras de Toro despojando a Elvira de su señorío, viéndose ésta obligada a irse con su hermana Urraca a Zamora.

Después marcha sobre León donde Sancho entra victorioso proclamándose nuevo Rey... Aunque en contra de lo que él pensaba, no obtiene el apoyo de los nobles leoneses que no lo reconocen como tal y tras múltiples escaramuzas los seguidores de Alfonso se marchan bajo el amparo de doña Urraca a la ciudad de Zamora. 
Hasta allí marcha el ejercito de Sancho sitiando la ciudad ¡El resto es bien conocido por un romance! el Vellido Dolfos sale de la plaza cercada y de una lanzada se "cepilla" al rey Sancho dejándolo "pajarito" en el momento. 
Aunque dicen las malas lenguas que al Rey le había dado "un apretón" y que cuando se fue a un sitio íntimo a defecar, Vellido Dolfos aprovechó la situación de indefensión para darle "matarile". 


¡Guarte, guarte, rey don Sancho, no digas que no te aviso, 
que del cerco de Zamora un traidor había salido; 
Vellido Dolfos se llama, hijo de Dolfos Vellido, 
si gran traidor fue su padre, mayor traidor es el hijo; 
cuatro traiciones ha hecho, y con ésta serán cinco! 
Si te engaña, rey don Sancho, no digas que no te aviso. 
Gritos dan en el real: ¡A don Sancho han mal herido! 
¡Muerto le ha Vellido Dolfos; gran traición ha cometido! 
Desque le tuviera muerto, metióse por un postigo, 
por las calle de Zamora va dando voces y gritos: 
¡Tiempo era, doña Urraca, de cumplir lo prometido! 

                                                                                          (Romance del caballero leal zamorano)

Alfonso se hizo el sorprendido de la muerte de su hermano ¡Acordaros cuando su mejor hombre "El Cid" le hizo jurar que no había tenido nada que ver con el asesinato de Sancho!
Bueno, ahora muchos historiadores dicen que eso del juramento no fue real... 
Enterado de la muerte de su hermano, sale de nuevo hacía su reino donde ayudado por sus hermanas, unifica de nuevo los reinos proclamándose Rey de Galicia, Castilla y León. 

¡Ya solo le quedaba la conquista de la ciudad del que fue el reino visigodo... Toledo!

Alfonso VI se había recompuesto tanto él como sus huestes y se dirige hacía la ciudad toledana donde encuentra a un débil rey Al Qadir que pronto capituló, a cambio le pidió al Rey cristianos el poder salvar su vida y la de sus habitantes, sus haciendas y mantener las costumbres musulmanas.


Mientras más al sur, el Rey de la Taifa sevillana llamado Al-Mutamid había tardado un año en anexionar la codiciada Taifa cordobesa a la suya... Para asegurarla, nombró a su hijo Abu Nars al Fath Al-Ma´mun, gobernador de ésta y para afianzar el poder de su hijo y por lo tanto el de él ante la nobleza cordobesa, lo casó con una descendiente de los Omeyas, la princesa Zaida.

Los demás reyezuelos de la Taifas presionados con los altos tributos o "parias" que el rey cristiano pedía y la cercanía de éstos, hizo que tanto Motawakkil reyezuelo de Badajoz como el sevillano Al Mutamid decidieran pedir ayuda al Sultán almorávide.


Éste, procedente de una tribu bereber del norte de África se había establecido en Marruecos y acudió raudo y veloz desembarcando con un gran ejercito en Algeciras.

Es en Sagrajas muy cerca de Badajoz, donde los andalusies junto con los africanos le dan "matarile" a los cristianos salvando la vida muy pocos y entre ellos el Rey Alfonso, y a pesar de que le recuperaron buena cantidad de tierras a los cristianos jamás lograron recuperar de nuevo la ciudad de Toledo.
Pasada la batalla y ya con los cristianos "metidos por el momento en vereda" los reyezuelos de las Taifas creyeron que los almorávides se marcharían de nuevo a África... Pero no fue así.

¡Éstos vinieron para quedarse!.

Los africanos integristas comienzan a conquistar las Taifas en un intento de reunificar de nuevo al Ándalus. 
Expansión Almorávide  en su máxima extensión
Pueblos y ciudades iban siendo ocupados por los almorávides unas veces casi sin violencia, otras con más de la que hubieran deseado sus habitantes.  
Cuando cae Málaga y Granada en manos almorávides y viendo el giro que habían tomado los acontecimientos el Rey sevillano Al-Mutamid le pide a su hijo Al-Ma´mun, que aguante como pueda la posición de la ciudad de Córdoba, pues sería inevitable que tras la caída de ésta se pudiera mantener la de Sevilla.

Poco duró Córdoba defendiéndose del invasor africano, la distancia entre los arrabales cordobeses y la tolerancia de sus moradores influyeron decisivamente para que cayera pronto la capital.

Según cuentan Al-Ma´mun, viendo que la cosa se ponía muy difícil, envió a su esposa Zayda junto a sus hijos y una pequeña guarnición de sus mejores hombres al Castillo de Almodovar del Río  para que lo esperara allí, donde nunca llegó...
El reyezuelo de Córdoba murió como un autentico guerrero, intentó abrirse camino con su guardia a través de los enemigos y de los traidores pero sucumbió al número. Dicen que cuando lo cogieron le cortaron la cabeza, la clavaron en la punta de una pica y la pasearon en triunfo por toda la ciudad.

Algunos historiadores cuenta que Zayda fue entregada junto a sus hijos a Alfonso IV como tributo, otros son embargo cuentan que fue ella misma fue la que buscó la protección del Rey Leonés convirtiéndose al cristianismo y dándole un hijo al Rey. 
Como ya lo contamos en este blog.


Muralla de Ronda del Marrubial
Los Almorávides habían llegado y al igual que en su momento hizo el ya lejano Abderraman I de África y al igual que el primer Omeya, Yúsuf Ibn Tashufin marchó para honrar la ciudad de Córdoba y hacerla su capital.

¿Pretendían parecer a los Omeyas? 
Si era así les quedaba un camino muy largo que recorrer ya que eran tribus acostumbradas al desierto y vivir entre el ganado.

Proclamó a su hijo Ali ibn Yúsuf Emir heredero al que aconsejó que fuera clemente con los cordobeses y tuviera mano dura con sus enemigos.
Cuentan que era generoso, afable y con un gran problema para la situación en la que estaba y es que tenía escaso apego al mando, por lo que fue delegando su poder en los alfaquies ya que de los treinta y siete años que reinó, apenas pisó la península en cuatro ocasiones; y aunque sus dominios en aquel momento se extendían por Marruecos, Portugal, Andalucía, Valencia, parte de Aragón y Cataluña fueron sus tropas las que lucharon con capitanes nombrados por él pero sin Ali, que esperaba paciente en el Magreb.

En la península, los gobernadores gracias al escaso poder central tendieron a adoptar su ley sin tener una unificación; solo se dedicaron a reforzar las murallas cordobesas ante el peligro de los cristianos y el enemigo que tenían en África... Los Almohades.

A una tierra en la que no se sentían suya ni reconocidos, no se preocuparon de embellecerla, ni de atraer a literatos y poetas como los cordobeses estaban acostumbrados, al refinamiento y ellos además de analfabetos era poco civilizados lo que fueron denominados " salvajes del desierto" que junto al comportamiento de las tropas almorávides dedicados al saqueo de comida y mujeres de la ciudad contribuyó al cardo de cultivo que con la imposición de impuestos para mantener a ese mismo ejercito que los machacaba, fue suficiente para las revueltas cordobesas, donde pasaron a cuchillo a muchos africanos...


Según P.  de Madrazo en estas revueltas un ambicioso vecino cordobés muy rico y poderoso llamado Ben Handi con una muy buena reputación entres los ciudadanos había ido poco a poco insurreccionando a la plebe hasta ser por ella aclamado rey aunque poco después fue depuesto por el gobernador nombrado desde el Magreb llamado Ibn Ganiya, que pidió ayuda al rey Alfonso VII quien vio la posibilidad y se presentó ante los muros de Córdoba para cercar la ciudad.
Las crónicas musulmanas cuentan que una vez cercada la ciudad por poco tiempo un 18 de mayo de 1146 los cristianos entraron a la ciudad saqueando todo lo que encontraban en la parte de la Medina y entrando en la mezquita aljama:

"Ataron sus corceles a las columnas de la Maqsura y profanaron con sus manos impías el sagrado Coran que está custodiado en el Mihrab, purificando este suntuoso  templo el arzobispo de Toledo llamado D. Raimundo donde celebró una solemne misa"

Sigue contando P. de Madrazo que desgraciadamente Alfonso VII no puedo estar mucho tiempo ni pudo dejar a gente para guarnecerla así que le prestó juramento a Ibn Ganiya sobre un Corán que sería su fiel vasallo.
Lo que pasó luego una vez que los cristianos abandonaron la ciudad es que Ganiya rompió el juramento y no se contentó con eso... Sino que atrajo a algunos caballeros cristianos que se encontraban en Jaen a los que hizo prisioneros en cuanto pisaron la ciudad.

Irritado el rey Alfonso por la traición convocó a cuanto caballero y reino para ir contra el gobernador de Córdoba. 
Dice así: 

"(...) Dispuso (El Rey)  ir sobre Córdoba con un ejercito muy poderoso habiendo unido para esta empresa tantas huestes, suyas y de otros príncipes aliados, que la muchedumbre de los jinetes y peones cubrían las montañas y campiña, el agua de los ríos y fuentes no era bastante para apagar la sed de todos sus caballos, ni la yerba de aquella comarca suficiente para darle pasto (...)"


 Ibn Ganiya, emulando a Al Mutamib que por esquivar el yugo de Alfonso VI  se había entregado a los almorávides prefirió "apacentar camellos en el desierto que guardar puercos en Castilla" (1) cometió el mismo error llamando en su ayuda a los Almohades.

Pero eso déjame que lo cuente otro día.




1. Por lo visto está fue la expresión con la que se valió Al Mutamib para significar que más quería ser prisionero de Yusuf el almorávide que cautivo del rey cristiano.

Fuentes consultadas:
Realidad y símbolo de la Qurtuba en la literatura neo-árabe por Clara M.ª Thomas de Antonio-Los Almorávides Serafín Linares Roldán 17/06/2017- Córdoba por P. de Madrazo - Indicador cordobés: o sea manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba por Luis María Ramírez y de las Casa Deza- Crónica de la provincia de Córdoba por Manuel González Llana -Wikipedia-

viernes, 21 de diciembre de 2018

D. Diego López de Haro, el Caballerizo Real y la historia de un marquesado





"La bondad de la raza de los caballos de Córdoba, es cosa de mayor grandeza que tiene su Majestad en sus Reinos."

(D. Diego Lopez de Haro )




En 1565 el rey Felipe II mandó mediante decreto construir en la ciudad de Córdoba las Caballerizas Reales.
Su idea era mejorar la raza del caballo tomando como partida la resistencia de los caballos que existían en Andalucía.
Quien cumplió el sueño del monarca no fue otro que un cordobés creando el "Caballo Andaluz"

Pero empecemos por el principio:

Felipe II quiso planificar la cría caballar en su reino para la mejora de la raza de los caballos, dicen que por el amor que el Rey le tenía a los caballos aunque dejando las "leyendas" no era otra cosa que de carácter comercial tanto para mejorar los caballos de la casa Real como a la larga la calidad de todos los caballos españoles.
A mi modesto entender lo que hizo Felipe II fue una manera de "publicitar" la grandeza de su imperio mostrando la supremacía hasta en los caballos.
El caso es que para desarrollar este proyecto eligió Andalucía y en especial Córdoba. ¿Por qué os preguntareis? Pues porque en tiempos de Al Andalus aquí se criaron los mejores ejemplares y aún existían por estos contornos.
Por aquí resonaba el apellido dado a unos caballos como "Los Guzmanes", "Los Mexías" o "Los Valenzuelas" que fueron cruzados con los resto de caballos que habían quedado de aquellos tiempos naciendo preciosos  ejemplares que como se dice desde el siglo XVI en el tratado titulado "Monta a la Jineta" y del que no encuentro el nombre de su autor, decía que eran:

"airosos, fuertes y sufridos que el correr, parar y andar a los costados no tenían semejantes"

Tomada la decisión de que se iba a crear una nueva caballeriza, el rey ya se había decantado por Córdoba buscando buenos y renombrados ganaderos equinos de la ciudad.

Primero debería asignar fondos para esta empresa ya que sería costosa, también debían de elegir dehesas para poder criar a los ejemplares, a la vez de elegir a un Caballerizo real y desde luego había que hacer unas grandes caballerizas.
¡Desde luego mucho trabajo por delante!

Para realizar este proyecto encargó al noble cordobés Don Diego López de Haro que dirigiera la construcción de las mismas para alojar a los sementales, así como que comprara o arrendara las dehesas necesarias donde pastaran y criaran las piaras de yeguas.

Os preguntareis del por qué el rey nombró a éste hombre caballerizo real! ¿Le conocía? 
Pues los biógrafos creen que no se conocían personalmente con anterioridad; si bien cuentan, aunque no se sabe si fue real o leyenda que D. Diego gran amante de los caballos se dedicaba al cruce de ellos muy común en aquellos tiempos en nuestra tierra, y que uno de sus ejemplares fue comprado por el duque de Alburquerque, que lo llevó a la corte para lucir tan maravilloso animal; desde luego el Rey quedó prendado y por ello nombró a D. Diego López de Haro para que fuera el encargado de su maravilloso sueño.
Fuera como fuere, lo cierto es que con fecha 20 de Noviembre de 1567 el Rey, expidió el documento de su nombramiento: 


"Don Diego López de Haro, Gentilhombre de Nuestra Casa, sabed que Nos, entendiendo que así cumple a Nuestro servicio y al bien y beneficio público y para que la cría y casta de caballos se acreciente, Hemos acordad de sostener y criar un número de yeguas de vientre con sus potros y crías en la Ciudad de Córdoba y otras partes y lugares de Andalucía. 
Y para que esto se ponga así en efecto y se comience, conserve y acreciente la raza, por la satisfacción y confianza que tenemos de vuestra persona y la experiencia que tenéis de esta calidad. 
Hemos acordado de elegir y nombrar y encomendaros el dicho negocio, como por la presente os nombramos, elegimos y encomendamos y os mandamos que ahora y de aquí en adelante que cuando vuestra voluntad fuere tenga cargo de dicha caballeriza". 


Según el historiador D. Eduardo Agüera Carmona- la elección no estuvo libre de envidias como lo fue la del marqués de la Guardia don Rodrigo Mexía Carrillo de Fonseca que tenían tanto él como sus antepasados la buena fama de ganaderos mejorando algunos ejemplares de lo que luego fuera el caballo andaluz.
Los Mexías  tuvieron una importante relación con Carlos V y I de España para informarle sobre las yeguadas de Castilla por ellos creyeron que ellos serían mejores caballerizos que D. Diego, haciéndole la vida muy difícil con respecto a los caballos.
Prueba de ellos y siempre según Agüera, don Diego tuvo un largo litigio con los Mexías por la adquisición de la dehesa llamada "La Rivera"; duró nada más y nada menos que 24 años desde 1572 hasta 1596.
Según cuenta Eduardo Agüera:

"la cual desde un principio gustó al Caballerizo para alojar las yeguas del Rey y el Marqués de forma maquiavélica, siempre encontraba excusas para su dilación. Para ello utilizaba, alteraciones de la renta; exigía su permuta por la realenga villa de Torremilano, o bien realizaba contra la voluntad de don Diego subarriendos a terceros. Todo ello con el propósito de contrariar la voluntad del Caballerizo,alargando su definitiva adquisición"


Pero sigamos:
Los Haro fue una familia de mucha solera que vinieron a las tierras andaluzas siguiendo a Fernando III en su conquista ya que eran la linea menor de los antiguos señores de Vizcaya.
Pero el "de Haro " que nos compete es D. Diego López de Haro y Guzmán fue un noble cordobés nacido en 1531 y muerto 1598.

Lo que si se sabe de él es que fue un noble cordobés, de la rama segundona de los del Carpio y nieto de doña Beatriz de Sotomayor; el título del señor del Carpio lo ostentaba su primo.
Su padre era D. Luis Méndez de Haro y Sotomayor caballero de Santiago casado con Antonia de Guevara y Guzmán hija de D. Fabrique de Guzmán señor del Donadío de la Higuera y otros estados de Écija y de Gregoria de Zayas. 
Y os preguntareis ¿Que es un Donadío? pues son unas tierra dadas a una persona por parte de los reyes cristianos por haberle ayudado en la reconquista ( Que como sabéis yo le llamo conquista)
Don Diego tuvo una hermana, doña Aldonza de Haro a la que casaron con los Cárcamo familia ilustre de Córdoba.
Vista de las Caballerizas Reales
Sigamos con la historia:

Según cuenta en su trabajo el señor D. Eduardo Agüera, se eligió junto al Alcázar que en su día había construido Alfonso XI, la construcción de las caballerizas, el lugar donde se cree que estuvieron situadas las caballerizas en la época Califal.

El propio Rey revisó el proyecto y el estado de la obra, al celebrar Cortes en 1570 en Córdoba, desde el 20 de febrero al 26 de abril, visita de la que ya hablamos en este blog de todo lo que se realizó para su entrada triunfal.
Caballerizas Reales


El edificio de las Caballerizas Reales de Córdoba, contaba con las dependencias propias de gobierno, así como lo necesario para alojar a las más de cien cabezas a que ascendían los sementales y los potros procedentes del destete del año, a los que allí también se desbravaban; para las yeguas don Diego fue adquiriendo, bien por compra o permutas o por arrendamiento, las dehesas necesarias donde alojar en régimen de pastoreo a la entonces nueva Yeguada Real. 

Entre las dehesas utilizadas que estaban en el antiguo Reino de Córdoba, algunas compradas, otras arrendadas e incluso permutadas, como ocurrió con "La Alameda del Obispo" que le fue permutada al Cabildo por la realenga Villa de Trassierras con el permiso del rey entre el Obispo de Córdoba D. Leopoldo de Austria y D. Diego López de Haro.
Que según D. Eduardo Agüera las fincas fueron : "El Sotillo", " la Dehesa de la Rivera","Córdoba la Vieja", "La Valenzuela", "La Pendolilla, "La Gamonosa" entre otras...


Entrada de caballerizas Reales
El primer semental de esta inicial piara fue el caballo "Astigiano" que junto a la yegua llamada "Hovera" posiblemente por su precioso color melocotón que don Diego había adquirido con anterioridad o bien eran de su propiedad. 


Uno de los patios Interiores
Además, en la documentación compilada que halló D. E Agüera, el Rey, habilitó fondos para este proyecto destinando recursos de las salinas de Andalucía, e incluyó el funcionamiento de las Caballerizas en los presupuestos de la Junta de Obras, Jardines y Bosques.
Además libró al menos dos partidas para la adquisición de yeguas y caballos padres, una en 1572 de 4.500 ducados para la compra de 150 yeguas, y otra en 1578 de 73.870 maravedíes para seguir comprando ejemplares.
Estas adquisiciones de caballos y yeguas se realizaron por los Reinos del Sur, elegidos los ejemplares del gusto y criterio de don Diego.

Precioso ejemplar en uno de los patios
D. Diego López de Haro y Sotomayor dependía directamente del Caballerizo Mayor de Madrid D. Antonio de Toledo, gran prior de la Orden de San Juan e hijo de D. Enrique de Guzmán tercer conde de Alba de Liste.
Como chisme os puedo contar que este hombre fue compañero de presido con nuestro gran escritor con ascendencia cordobesa D. Miguel de Cervantes cuando estuvo encarcelado en las cárceles argelinas.
A D. Antonio le sucedió después de su muerte en 1579 D. Diego Fernández de Córdoba señor de Almuña y Comendador Mayor de Calatrava.
Preciosa fotografía del Diario de Córdoba
Bueno, pero sigamos con el Caballerizo Mayor que según cuenta doña Isabel Garcia Cano- tenía que comunicar al Caballerizo de Madrid las crías que habían nacido en el año, teniendo que hacer una selección de potros para enviarlos a la Corte, los sobrantes lo debía de vender para así sacar dinero para la gestión de las caballerizas.

Y aquí comienza un lío de nombres iguales casados entre ellos para no perder títulos, señoríos y tierras muy enredoso y que a nosotros prácticamente no nos afecta para seguir contando la historia de éste hombre.

Así que D. Diego López de Haro y Guzmán que no hay que confundir con su primo hermano que fue el primer marqués del Carpio y que nada tuvo que ver con las Caballerizas Reales de Córdoba, al menos el primer marqués hasta que la familia unió por casamiento marquesado con el título de Caballerizo Real.

El Caballerizo, se casó con su prima María de Guzmán y Manuel hija del señor de Villaharta.
Tuvieron un solo hijo:
Luis Méndez de Haro Sotomayor y Guzmán, caballero Calatrava, veinticuatro de la ciudad y alcalde de Mojácar que es un municipio de Almeria; fue el que obtuvo por parte del Rey Felipe IV en reconocimiento del esfuerzo le perpetua por-juro- heredad el oficio de "Caballerizo Real de Córdoba" a la casa del Carpio según el siguiente texto:

" (...) por convenir a nuestro servicio que nuestras caballerizas de la ciudad de Córdoba estén a cargo de persona de calidad, que con las obligaciones de su nacimiento acuda con particular cuidado y atención al aumento de ellas en que consiste la buena disposición para que en estos reinos haya muchos caballos buenos y de raza” y que “vos y vuestros sucesores, con la afición de haber dado principio a dichas caballerizas vuestros antecesores, acudiréis a su mayor beneficio y acrecentamiento con el cuidado que conviene (...)"

Y es su hijo D. Luis Mendez de Haro el que cierra el circulo pues se casa con su prima la marquesa Beatriz de Haro y Sotomayor; que es donde se junta Marquesado y Caballerizo.





Fuentes Consultadas: 
El origen de la nobleza de España Tomo segundo, que trata de la varonía, y origen de las ..., Volumen 2-
López de Haro Sotomayor y Portocarrero, Caballero veinticuatro en el Cabildo Municipal de Córdoba por Maria Isabel Garcia Cano* Real Academia de Historia- El caballo de Don Diego López de Haro: Origen del caballo Andaluz por Eduardo Agüera Carmona* Discurso de Ingreso como Académico Correspondiente en la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental- Velos antigues i modernos en los rostros de las mugeres, sus conveniencias por Antonio de Leon Pinelo-Títulos nobiliarios de Almería por Julio de Atienza y Navajas (barón de Cobos de Belchite), Adolfo Barredo de Valenzuela- Caballerizas Reales el gran proyecto de Felipe II para Córdoba de María Isabel García Cano- Wikipedia

sábado, 17 de noviembre de 2018

La calleja del Guadamacilero



Calleja del Guadamacilero Juan Carrillo





Paseando por la Ribera, nos encontramos con una preciosa callejilla sin salida que serpentea terminando en una pequeña placita silenciosa y bien cuidada, que como otras de la ciudad te da la sensación de entrar en una propiedad privada.
Según D. Teodomiro Ramirez de Arellano en su obra de "Paseos por Córdoba" la barrera o calleja sin salida tiene una pequeña leyenda de una virgen encontrada en una de sus casas:
" que en una de las casas de esta calleja al caerse una pared, se encontró una virgencita blanca  donde le erigieron una capilla formando una hermandad para darle culto, la trasladaron a la parroquia de Santiago "

Antigua calleja del Cañaveral
También dice que se le llamaba del Cañaveral  porque allí existía uno... ¡Desde luego nada más lejos de la realidad!

La calleja se llamó así no por un cañaveral sino porque allí vivió D. Sancho Gonzalez de Cañaveral y Tovar  (o Tobar que aparece en algunos sitios) ilustre familia perteneciente al reino de León.
Su padre, Pedro González de Cañaveral era caballero hijodalgo ¡Es decir que no tenía un duro!...  Como es sabido los segundones de un linaje eran hijosdalgo pero no ostentaban ni tierras ni dinero, se tenían que buscar la vida....
¡Y se la buscó! fue capitán y tomó parte con el Almirante y Adelantado Mayor de Castilla Fernán Sánchez de Tovar en la salida que se hizo para derrotar a la escuadra portuguesa.
Sancho contrajo matrimonio con doña Inés de Casenco y tuvieron solo una hija: doña Ines Gonzalez de Cañaveral que se casó con el sobrino del Almirante de Castilla y que se llamaba Rodrigo de Tovar, entroncando los dos apellidos o linajes.
Estos fueron los padres de nuestro Sancho Gonzalez de Cañaveral y Tovar que pasó a Andalucía entroncando aquí en Córdoba por casamiento con familias tan ilustres como los Fernández de Córdoba


Antigua calleja del Cañaveral


Este Sancho de Cañaveral se casó con doña Juana Fernández de Córdoba hija de Pedro Fernández (Valenzuela)  "El desheredado" al que llamaban así porque al morir su padre, su abuelo se quedó como tutor al pequeño, pero su abuelo estaba casado en segunda nupcias con una tal doña Berenguela que al ver que había muerto su hijastro y padre del pequeño, consiguió que su esposo nombrara como heredero de la casa a su propio hijo a pesar de que le pertenecía por herencia al pequeño... 
Ya veis como se dice por aquí que ¡Dos tetas pueden más que dos carretas! de ahí que desde entonces se le conociera a él y a sus descendientes con el sobrenombre del "Desheredado" porque su abuelo le quitó lo que a él le correspondía y benefició a su medio tío.
A lo que íbamos:
Este Sancho y doña Juana fueron padres de Sancho Gonzalez de Cañaveral, Pedro Cañaveral y Valenzuela de Baena este fue conquistador de Granada y I señor de Benalúa casado en primeras nupcias con maría de Trillo y Figueroa en Granada y en segundas nupcias con Beatriz de Córdoba.
Sancho González de Cañaveral aparece involucrado en la compra a los Jerónimos de parte de un cortijo y que explica muy bien Soledad Gómez en su libro "Mirando el cielo sin dejar el suelo".
Veréis por lo visto una tal Leonor de Montemayor presentó un pedimento al alcalde ordinario en el que decía:
"(...)  que al ser mayor de trece años y menor de veinticinco y ser hija legítima de don Pedro Diaz de Montemayor que se había metido a fraile Jerónimo y que se consideraba heredera de su padre que había muerto al  mundo por haberse hecho clérigo y pedía un inventario de los bienes de su padre que éste había entregado a la congregación y de hecho estos había vendido parte, apareciendo este Sancho Gonzalez de Cañaveral como comprador de la mitad de uno de los tres cortijos que tenían de este fraile los Jerónimos. "
Todo esto fechado el 10 de Septiembre de 1440.
¿Qué que es importante de todo esto? La fecha en que es presentado el pedimento y que podemos fechar a este hombre en Córdoba y por lo tanto viviendo en esa calleja.

Del matrimonio de Pedro Cañaveral y Valenzuela de Baena* y de doña Beatriz de Córdoba tuvieron a D. Juan Perez de Cañaveral y Córdoba heredó de su tío por linea materna, Juan Perez de Córdoba, continuo de los Reyes católicos, el mayorazgo de "Los Cortijos" testamentado en 1 de Julio de 1529.
Desde ahí se van casando y enlazando con los condes de Cabra y pasando parte de los hijos a Granada.


No hace muchos años le pusieron a esta calleja el nombre de  Guadamacilero Juan Carrillo.
¿Qué por qué Juan Carrillo? Pues porque por lo visto fue uno de los fabricantes de guadamaciles más destacados del siglo XVII y que vivió en esta calleja.
Desde luego fue mucho más tarde con la desaparición de algunas de las casas señoriales de la zona, posiblemente porque se fueron más al centro de la ciudad por las temidas riadas o porque se fueron entroncando con apellidos y desapareciendo los suyos, pasando a ser casas de segunda en familias con más posibles... El caso es que después de esta desaparición se desplazaron gremios enteros a la cercanía del río.
Unos tal vez promovidos por la proximidad del transporte y otros por la necesidad de utilizar mucha agua en sus oficios, como el caso de los guadamacileros y desde que los Reyes Católicos aprobó sus ordenanzas para ellos en 1502 y que constan en el archivo Municipal.
De hecho se le atribuye  a Juan Carrillo -según D. Antonio Jaen- el cuero labrado de la Catedral, encargándole 6.450 pieles que deberían estar terminadas a gusto del canónigo, existiendo contratos documentados de este hombre el 2 de Mayo de 1605, el 7 de Enero de 1618 y 8 y 16 de agosto de 1623. También aparece que en 1616 era hermano Mayor de la cofradía de la Veracruz de la cercana y desaparecida iglesia San Nicolás de la Axerquia. 






*Nota:- Que curioso que en Baena, donde provienen parte de esta familia haya en la iglesia una Capilla de los Fajardo (Apellido involucrado en un suceso muy llamativo en Córdoba. Un asesinato cometido por dos hermanos de apellido Bañuelos hacía su hermana donde la ahorcaron en una viga muy pero que muy cerca de esta calleja).

Fuentes consultadas: 
Genealogía y Heráldica de la familia Fernández de Córdoba/va- Historia de la villa de Baena por Francisco Valverde y Perale (página -bii-)- Mirando al cielo sin dejar el suelo: Los Jerónimos cordobeses del Valparaíso ... por Mª Soledad Gómez Navarro (pagina-c0b/c0c)- Calleja de Guadamacilero Juan Carrilllo por José Cruz Gutierrez y José Navea Valero ABC de Córdoba 06/04/2014-

viernes, 19 de octubre de 2018

La Puerta del Perdón de la Mezquita Catedral



Puerta del Perdón
Mezquita Catedral









Se podría decir que de todas las puertas que tiene para el acceso a  la Mezquita Catedral, ésta sería la principal.
Es la que está justamente frente al arco de las bendiciones ya que desde ahí se bendecía el pendón real del nuevo monarca o como actualmente se llama la puerta de las palmas. ¡Sobre lo de pendón nos referimos a la bandera, no al monarca, aunque haberlos los había! jejeje
Bueno a lo que vamos:
Según M. A. Jordano la puerta del Perdón está reconstruida sobre una anterior :
"Acién Almasa cree que en tiempos de Abd Allah, el abuelo del primer Califa cordobés, ordenó construir una puerta de la Justicia donde tenía lugar la audiencia pública"
La cual sería donde se impartía Justicia, aunque de ese tiempo no le quede mucho a la puerta esta teoría te hace pensar que si quedó la pervivencia de lo que significó esta puerta.

Lo cierto es que de una manera u otra continuó con un significado y simbolismo especial ya que después de la conquista de Fernando III en 1236 es integrada como parte del uso protocolario para todo lo referido con el Cabildo, ya que por ella pasaba el Obispo de turno en días señalados como el de su nombramiento como el día de su entierro.
Siempre según M. A. Jordano, existía un protocolo seguido por los Obispos cordobeses con esta puerta y aquí un ejemplo de ello:

 (...) Sabado, XX dias de enero era de mill e quatroçientos et dos annos entro en Cordoua el eleyto don Andres et el cabildo con toda la clereçia de la villa et las cruçes et cont todas las ordenes sallieron et lo reçibieron a la puerta del Perdon con capas de seda et el eleyto adoro la cruç et dende leuaronlo en procession fasta el altar mayor et en el altar mayor diole el dean la bendiçion et despues leuaronlo fasta que se asento en su siella et despues desto leuaronlo a su posada (...)
fotografía antigua de P. Perdón

Este ceremonial se mantuvo durante siglos como cuando se incorporaba un nuevo Obispo a la ciudad que cuando era recibido se iba en procesión hasta la Mezquita Catedral donde el Alcaide de turno era el encargado de abrir la puerta del Perdón, allí le daban una cruz para que la besara y era por donde entraba la comitiva al tiempo que repicaban las campanas.

Según M. Ximenez y Hoyo si la entrada la hiciera un Rey se dispondría un altar bajo la pintura de la Asunción de la Puerta y delante de éste un sitial con cojín para que el monarca y en caso en que la reina le acompañara también se le pondría un sitial al lado del Rey.
El cabildo saldría con capas de color blanco y el Obispo junto con una procesión de capellanes que portarían una cruz (...)

La Puerta se reconstruyó en tiempos de Enrique II, uno de los hijos bastardos de Alonso XI "el Onceno" con el que comenzó la dinastía Trastámara y terminó con Juana "La Loca.
Dinastía que venía de bastardos y de una guerra fratricida contra su medio hermano el legítimo heredero de la corona Pedro I de Castilla aunque no por ello fue muy Cruel hasta que D. Enrique le mató con sus propias manos proclamándose Rey.

Fue realizada en 1377 según la inscripción que recorre el arco apuntado de la puerta del Perdón confirma lo anterior: 

"(…) Dia dos del mes de marco de la era de Cesar de mill et quatrocientos et quinçe an/nos rreyna (n) te el muy alto et podero (so) don Enrrique rey de Castilla et fiio del muy alto rey don Alfonso (…) 
Puerta del Perdón
Dibujo realizado por Esteban Buxó 1877

Es una proclamación de legitimidad rubricada por el soberano, quien, además, se presenta a sí mismo como defensor de la fe. 
Dios lo ha elegido para alejar el mal y así, la inscripción del alfiz, tomada de Completas del Breviario Romano, reza: 

"Uysyta auesumus Domyna habytacionem i (s) y todos los insydyas inymicy conducir de ella; Angely Tuy sancty NAB (i) que nos lleva a la paz (sic) y mantener su hogar puede estar con nosotros"

Cuya traducción es: Visita señor esta habitación: Aleja de ella las insidias del enemigo; que tus santos ángeles habiten en ella y nos guarden en paz y que tu bendición permanezca siempre con nosotros

La portada era totalmente propagandística ya que une su poder político con el religioso, perpetuando su estirpe ¡Anda, no era listo el Trastámara! Aunque D. Enrique comenzó las obras tanto de la puerta del Perdón, el arco de las bendiciones y la Capilla Real dentro de la Mezquita, no las concluyó y lo tuvo que finalizar su hijo que dejó constancia de ello en la fachada de la Puerta del Perdón con el escudo de Portugal que D. Juan I de Castilla acariciaba desde hacia tiempo y creyó tenerlo mucho más cerca casándose en segundas nupcias con Beatriz heredera al trono portugués de la que no tuvo descendencia y la derrota de Aljubarrota lo dejó sin aspiraciones.


Pero sigamos con la Puerta:


Proyecto de la Puerta del Perdón realizado
por D. Antonio del Castillo
Museo de Bellas Artes- Córdoba
De estilo mudéjar está como hemos dicho abierta al muro Norte; como se puede observar en esta puerta la parte central mantiene el esquema del arco principal y según nos dice M.A. Jordano se encuentra enmarcado por alfiz faja de tres arcos decorativos y tejaroz. Sobre el arco de ingreso de herradura aguda, cubierto lo mismo que las albanegas, que es el espacio que existe entre el arco y en dintel, figuran los escudos uno a cada lado, de delicadas labores de atauriques de yeso.
Encima hay tres arquillos lobulados con pinturas realizadas por el artista cordobés D. Antonio del Castillo alrededor de 1.660,  en las que aparece una Virgen de la Asunción, San Rafael y San Gabriel, y que gracias al dibujo que existe en el Museo de Bellas Artes es posible conocer el proyecto fechado en 1651 que ideó este el pintor cordobés bajo la dirección de Fray Pedro de Tapia, Obispo de Córdoba
Célebre Obispo no por la Puerta sino por lo que ocurrió en el "Motín de pan" y del que ya hablamos en este blog.



Gracias a un dibujo que se encuentra en el Museo de Bellas Artes, podemos conocer el proyecto de D. Antonio del Castillo que ¡gracias! no se efectuó ya que de haberlo hecho estaría demasiado modificada la Puerta. ¿Por qué no se realizó? Posiblemente porque este Obispo estuvo un corto intervalo de tiempo en Córdoba ya que fue trasladado a Sevilla y no le dio tiempo de llevar el proyecto a cabo en su totalidad.
Bóveda de la Puerta del Perdón
Pasada la puerta, se cruza un vestíbulo donde se puede apreciar una preciosa cúpula.
La construcción de la bóveda de la puerta del Perdón fue realizada en 1740 y se debe al obispo D. Pedro de Salazar y Góngora, sobrino del Cardenal D. Pedro Salazar y Toledo fue además el encargado de terminar el Hospital de Agudos hoy Facultad de Filosofía y Letras.

Como muy bien cuenta doña María de los Ángeles Jordano en su trabajo sobre esta puerta, la cúpula se asienta sobre un entablamento y pechinas en la que luce y coincidiendo con la clave de los arcos, aparecen ángeles y querubines sosteniendo el anagrama de Cristo, el de la Virgen y el escudo del Obispo.
Compartimentada en ocho secciones por guirnaldas originalmente policromadas en ocre y dorado.


La Puerta se cierra mediante dos hojas de madera cubiertas de chapa de hojas de bronce y letreros de letras góticas alternan en ellas con otras musulmanas. 
Los aldabones, también de bronce, son obras selectas, de crecido valor artístico, indican un parecido casi idéntico a los aldabones de la catedral sevillana.
Llevan la siguiente inscripción: "Señor, Dios de Israel ha visitado y redimido a su pueblo"

Que quiere decir: Bendito sea el señor Dios de Israel que vino a rescatar a su pueblo 





Fuentes consultadas:
La Puerta del Perdón de la Mezquita Catedral de Córdoba por María Angeles Jordano Barbudo- Ceremonial y manual de las preces antifonas, himnos, salmos y oraciones que deben decirse en esta Santa Iglesia Catedral de Cordoba en las rogativas, procesiones y demas funciones ... con arreglo al Ritual romano, y loables costumbres de dicha santa Iglesia por Manuel Ximénez y Hoyo -Wikipedía-

domingo, 9 de septiembre de 2018

Palacio del Duque de Medina Sidonia

Puerta principal situada
calle Rey Heredia 13
Plano de la casa Palacio






















El bello palacio de estilo mudéjar se levanta en la calle Rey Heredia número 13 con fachada a la plaza de Jerónimo Páez.
Desgraciadamente tenemos muy pocas fotografías de su interior aunque tenemos la fortuna de tener el trabajo realizado por don Miguel Muñoz Vázquez en 1962, en el cual aparecen las que hemos podido poner en esta entrada.


Fotografía realizada por M.M.V 1962
Según el académico existen restos árabes, como las dos barreras que quedan a derecha e izquierda en el Palacio.
Las cuales tenían varias funciones como deslinde entre uno y otro edificio, evitar la propagación de frecuentes incendios, así como de defensa de estos edificios suprimiendo ángulos muertos en caso de asalto. 
Desde luego estos Palacios eran verdaderas fortalezas dentro del recinto murado de la ciudad. 
¡¡Ríete tú de las habitaciones del pánico de ahora!!


Continua diciendo D. Miguel que una de ellas, la de su izquierda, se embutió en el edificio en su reciente restauración, manifestando sus dueños, que tenía la misma traza que la de su derecha. 
¡Una gran pena que desapareciera! 



Vamos a la historia:

Cuentan que cuando el rey Fernando III hizo el repartimiento de Córdoba, dio estas casas con el sobrenombre de "Altas" a Domingo Muñoz el Adalid, como consta en una carta de donación con fecha del 24 de Julio de 1237:

 "do e otorgovos (Domingo Muñoz el Adalid) otras casas que llaman las casas altas que alindan con la plaza de los paraysos e las nuestras calles que fueron de Aben Funt"

Y ahí se estableció Don Domingo y doña Gila, su esposa. No tuvieron hijos varones, solo una hija llamada Oralgida o como la llama D. Ambrosio Morales doña Ora, que casó con otro de los conquistadores de la ciudad, llamado Vasco Fernán Nuñez de Temez, recibiendo el nuevo matrimonio esas casas como dote:

 "Damos a vos nuestra fija doña Ora en casamiento con vusco Fernán Núñez de Temez la morada que dicen las casas altas a los paraysos"

Curiosamente, este hombre de procedencia gallega fue el que llegó a dar su nombre al pueblo de Fernán Nuñez a causa de la fortaleza defensiva musulmana de Aben Hana. 
Por lo visto en el siglo XIII existía una pequeña aldea llamada Abencalez muy cerca de la torre defensiva; parece ser que la gente de aquella aldea corría peligro al encontrase separados de la fortaleza, yéndose los habitantes a vivir a la fortaleza y creándose el pueblo de Fernán Nuñez.

Bueno a lo que íbamos:
Este matrimonio fue el primer tronco de los Fernández  de Córdoba en Andalucía fue durante largo tiempo propietario de las casas denominada "Altas" junto con sus nueve retoños dando lugar a diferente ramas de la nobleza cordobesa;entre ellos Alonso Fernández que fue Adelantado Mayor de la frontera fundador de la Casa de Córdoba, sobre él recayó la sucesión a pesar de no ser el primogénito ya que su hermano mayor, llamado Nuño, murió en la guerra contra los moros en Ecija y su hermano Rodrigo se metió a clérigo, dicen que llegó a ser arcediano de la Catedral como bien lo dice su hermano en el testamento.
Para no hacer la historia muy larga, decir que estuvieron metidos en todas las broncas existentes en aquellos tiempos.

Que el infante Sancho se cabrea con su padre el rey Alonso X, pues allá que están estos para apoyar a Sancho ya que al "Sabio" le quedaban dos telediarios!!! De hecho, el padre del Alonso éste, murió en la batalla de Guadajoz que se libró cerca de Córdoba y que la ganó las tropas del Rey Alonso X.
¡Vamos que se metieron en toda clase de fregados! Y a cambio de eso el rey de turno le iba dando posesiones y señoríos en compensación de los servicios prestados. 

¡¡¡¡Mira, hoy en día por los servicios prestados solo dan máster, como ha decaído la cosa!!!!

Fue a mitad del siglo XIV cuando los habitantes de este precioso Palacio empiezan a adoptar el "de Córdoba" como apellido, siendo el primero que lo llevó el citado Fernán Alfonso de Córdoba, el cual dice en su testamento - según el señor Muñoz Vázquez:

" (...) estar enfermo y ordena que su cuerpo al morir le den sepultura en la iglesia de San Pablo de Córdoba, cerca de la fosa que está en la Capilla mayor, donde se ha de enterrar Urraca González, su madre ; manda a Constanza Alvarez su mujer, las casas en que mora que son, en la collación de Santa Maria que lindan con casas de Diego Gómez de Valderrama e casas bodega que fué de Juan Martínez Almirón e con la yglesia de santyague el viejo e con casas que fueron de doña Mayor e con las barreras e con la calle e con la plaza de los paraysos (...) ".



Desafortunadamente es doña Constanza Álvarez de Córdoba la que muere antes y sin descendencia en su matrimonio; casando su esposo en segundas nupcias con una tal María Gonzalez con la que tiene varios hijos entre ellos a Juana Fernández de Córdoba que es a quien donaría la Casa-Palacio cuando se casó con Gómez Fernández Carrillo Alcalde Mayor de Córdoba y caballero de la Orden de la Banda.

De ese matrimonio tuvieron a María Fernández Carrillo que se casó con Vasco Alfonso de Sousa que fue muy favorecido por los reyes tanto por Alonso XI como por su hijo Pedro I de Castilla llamado "El cruel" que cuentan que cuando estuvo en Córdoba trató a Vasco Alfonso de pariente. 
El caso es que el portugués recibió en agradecimiento por lo servicios prestado el nombramiento de señor de la fortaleza del Castillo de Anzur y después de Almenara, también como Alcalde y Justicia Mayor de Córdoba.

Y, según escritura de convenio de este casamiento otorgado en Córdoba entre suegro y yerno, a 24 de marzo de 1351 consta que Gómez Fernández, da a su hija en matrimonio con Vasco Alfonso:

"Pa que sean otro sy suyos e caudal della ciento veses mill maravedis... e el aldea que disen de Gil Crespo que es en la campiña d aqui de Cordova en que ay treynta yugadas de heredat  e la morada que disen las casas altas que fue de Fernando Alfonso e de doña Urraca González padres de mi la dicha doña Juana Fernández de cordova en contra de beynte mill maravedis las quales casas son en la callacion de Sta Maria de Cordova que se tienen con casas de Ferrant Ximenes de Góngora e con casas que fueron de Diego de Valderrama"

Fotografía realizada por M.M.V 1962

Con los bienes aportados al matrimonio por Vasco Alfonso ¡Que no era ningún mindundi! ya que era señor de la Fortaleza de Castillo Anzur y su término, enclavados en la comarca de Aguilar, por donación que le hizo el rey don Alfonso XI, y doña María García su esposa; se constituyen en una de las familias más poderosas de Córdoba por aquellos años.
La casa es transformada en un bello Palacio Mudejar por el D. Vasco Alfonso nombrando como arquitecto o alarife, a un tal Maese Mohamed sobre entre 1348/1350, siendo el mismo que había construido con anterioridad para Alfonso XI los baños del Alcázar de los Reyes Cristianos denominados "Los baños de doña Leonor". ¡Por lo que se ve, estaba de moda este alarife!

Según Don Miguel Muñoz Vázquez hay un subterráneo que está bajo el jardín, en un pequeño patio del Palacio, del que su puerta está formada por arco apuntado, con dovelas y jambas de piedra de sillería sin clave ; probablemente procede éste de la restauración llevada a cabo en la casa por Maese Mahomad

Del matrimonio de la cordobesa con el portugués nacieron seis hijos, entre ellos doña Juana de Sousa, la cordobesa que prendó al rey Enrique II haciéndola su "amiga entrañable" por unos diez años. De esta relación amorosa nació en 1377  un pequeño al que llamaron Enrique como su padre, aunque al rey se le contó más de trece bastardos ¡¡ Enamoradizo que era el de las Mercedes!!!
Es a partir de entonces que la casa Palacio empieza a recibir la "Casa del hijo de Rey"


A pesar de que el rey se "entretenía" con su hija y que le había hecho un churumbel... Las relaciones de Vasco Alfonso de Sousa con el rey D. Enrique no se enfriaron. ¡Este diría que si se podía sacar tajada mejor que mejor! 
Y he aquí cuando el rey lo nombra la máxima  autoridad de la ciudad, a su esposa doña María le autoriza para poner una tienda de hacer y vender jabón ya que por aquellos tiempos la fabricación solo lo podía autorizar el rey.
A doña Juana, la madre de su hijo le donó tres aceñas junto al Alcázar en Ecija entre otras muchas cosas; a su hijo le otorgó el ducado de Cabra y Medina Sidonia, Señor de Morón, Alcalá de los Gazules, Portillos y Aranda de Duero ¡¡¡Anda casi ná!!!
Pero el amor del rey era "efímero"  a razón de las amantes y bastardos que tuvo y deja a doña Juana... La Sousa solo le queda refugiarse en su hijo y sus padres.
A la muerte de D. Vasco Alfonso de Sousa siguieron viviendo tanto la viuda madre como doña Juana con su hijo, el Duque.

" (...) en la collación de santa maría que han linderos casas de la Iglesia Mayor e casas de Diego Alfonso, criado de Diego López de Angulo y la Iglesia de San- ta Ana y la barrera y casas otro sí de la dicha Iglesia Mayor que fueron de Ferrant Ximénez de Góngora y la barrera de cerca de la plaza que dicen de los paraysos y casas del Alcalde Lope Gutiérrez que son en la dicha barrera e las casas de Juan Sánchez el coxo e la calle que dicen de la pellejería vieja, apreciada en 25.000 maravedís"(...).

La mala suerte hace que éste muera a los 27 años lo que a la cordobesa le hace perder la razón quedándose encerrada con el cuerpo de su hijo por días y más tarde se traslada a la Mezquita Catedral para vivir allí, junto a su hijo enterrado hasta su muerte... Y de lo que ya contamos en este blog.



Los bienes de esta familia fueron repartidos como el Privilegio de la Almona de Córdoba fue a parar a Don Juan Alfonso de Sousa junto con el Castillo de Almenara que en 5 de enero de 1406 lo vendió a la ciudad de Córdoba y en 1446 ésta lo vende a Ruiz Fernández de Peñalosa que se encargó de venderlo también. 
El mayorazgo de la casa fue heredado por su sobrino Juan Alfonso de Sousa, hijo de D. Diego el hermano de Juana. D. Alfonso de Sousa  fundó el Mayorazgo de Rabanales donde hoy se encuentra la universidad Laboral, llegando a ser Alcalde del Castillo de Bujalance y del Alcázar de Córdoba
Que fue al que le dejó Doña Juana la Casa-Palacio como bien dice en su testamento... Aunque a cambio de un dinero, concretamente 400 doblas de oro,  que le debería entregar a sus primos en compensación y dejando las casas empeñadas hasta ese pago. 
Como bien dice su testamento fechado el 12 de Mayo de 1442:

Pide a Dios y a la Virgen Santa María la ponga en su santa gloria "e non cate a las miserias e herrores que son muchos sin número", aquí nos recuerda sus amores con el Rey Don Enrique II. Manda enterrarse en la capilla del Duque, su hijo, en la sepultura que ella tenía a su lado. 
Deja mandas a varias iglesias de esta ciudad, y a la Iglesia Mayor (Catedral) dos piezas de paño de oro, "que están cosidas en uno que tienen el campo colorado e las ebras de oro, que son fechas a semejanza de la salutación, para que las pongan sobre el monumento del cuerpo de Dios". 
Manda a Juan de Sousa su sobrino, hijo de Diego Alfonso su hermano difunto ; a Lope, a Doña Leonor mujer del Comendador de Bidma y a Doña María monja en Santa Clara un molino de aceite que tenía en la villa de Cabra. 
 Deja además al referido Juan de Sousa su sobrino, dos aceñas que tiene en el río Guadaxenil, cerca del Alcázar de Ecija, y las casas en que ella hace su morada "La Casa-Palacio del hijo del Rey" pero con la condición, de que a la muerte de ésta, de 100 doblas de oro a Doña Juana y a Don Diego, hijos de su sobrino Vasco Alfonso, hijo de su hermana Doña Leonor, dejando por ello empeñadas dichas casas hasta su pago. 

Pero por lo visto el tal Juan Alfonso de Sousa era un "aguililla" y no le pagó a sus primos las 400 doblas de oro, por lo que el precioso palacio que reedificó su abuelo se desmembró a la muerte de Doña Juana.

Según nos cuenta D. Miguel Muñoz en su trabajo- Diego Alfonso de Sousa, hijo de Vasco Alonso de Sousa, vende toda la otra parte del referido Palacio, la llamada "recibimiento".

 Así consta por una escritura que otorga en Córdoba, a 22 de septiembre de 1454 Diego de Sosa, el referido hijo de Vasco Alfonso de Sousa, Veinticuatro que fue de Córdoba, difunto, vecino de Córdoba en la collación de Santa María, por la que vende a Pedro de Baena, vecino de la misma ciudad, en la collación de Santa María, hijo de Sancho Díaz de la Membrilla, el "recibimiento" de unas casas suyas en dicha collación que llaman las "casas del Duque", las que vende con almacén, cámaras, caballerizas, bóveda, casas y edificios y además el callejón que está detrás de dicha cuadra, en el cual hay un pozo, y además vende el corral que está fuera de las puertas de dichas casas el cual llega a la calle ; señalando como linderos de las casas que vende : la huerta y apartado de dichas casas que quedaron para él, las casas de Fernando Cabrera, casas del Comendador Fernando de Quesada, casas de Alonso García Tejero, casas de las Beatas, casas que fueron de Sancho Quiñones y la calle, por precio de 80.000 maravedís ; siendo escribanos de esta carta Diego López y Fernando Alfonso ; teniendo entonces, el referido Diego Alfonso, más de 20 años y menos de 25 . 

La otra parte que no fue vendida siguió viviendo D. Diego Alfonso con su esposa  pasando el Palacio a la muerte de estos a su heredero Antonio Alfonso de Sousa, Alcaide de la Fortaleza de La Rambla, que se casó dos veces y tuvo dos hijos, que fueron los último Sousas de la casa Palacio... 
Ya que luego pasó a D. Diego López de Haro, señor de Sorbas y Lobrín, de la orden de Calatrava y Caballerizo Mayor de las Reales Caballerizas de Córdoba y que que se le debe muchísimo a la preciosos caballos andaluces, y Doña Antonia de Guzmán: aunque no hay que confundir con su primo que tiene el mismo nombre y es marqués del Carpio (La casa fortaleza que está situada en la calle la Fería) aunque más tarde un hijo de suyo llamado Luís Mendez de Haro, sí que se casó con su prima que era marquesa del Carpio; de quienes pasó la propiedad de este palacio a la familia Armenta.

Familia procedente de Vizcaya que vinieron a luchar contra los moros estableciéndose en Córdoba una rama que contrajo alianzas con las familias más importantes de la ciudad...
En un principio los Armentas tuvieron su casa principal en la Casa de las Bulas que se encuentra en la plaza Maimonides, para más tarde trasladarse a la casa del Duque.
Aunque de quien tenemos constancia es del licenciado D. Damián de Armenta y Valenzuela que según dice Don Miguel Muñoz, realizó importantes reformas en el Palacio incluso poniendo su escudo en la fachada en 1636.
Éste D. Damián era hijo de Francisco Armenta , veinticuatro de Córdoba y Capitán de la gente de la ciudad contra los moros de Granada casado con Elvira de Valenzuela.
D. Damián fue arcediano, canónigo e inquisidor apostólico de Córdoba de que hizo autos de fe en Córdoba como el realizado en la plaza de la Corredera junto con los señores licenciados Don Juan Ramirez de Contreras del habito de Santiago y D. Cristobal de Mesa Cortes Canónigo de la Santa Iglesia e Inquisidor Apostólico de la misma Ciudad el 21 de Diciembre de 1627 contra Ana de Jodar.

A esta pobre señora se le acusaba de hechicera, embustera y invocadora de demonios, como en todos los procesos se anotaron sus "prodigios" como que en una ocasión le enseñó a una mujer ciertas cosas por si deseaba matar al marido y que se fuese secando poco a poco. A otra le dijo que si quería que volviera su galán se lo podía hacer con conjuros y un largo etcétera tan poco creíbles como lo que he escrito....
La pena que le impuso el tribunal consistió en colocarle la coraza, o capirucho y aplicarle 200 azotes, además de ser desterrada por seis años.

Muere el inquisidor en 1640 y se muda a este palacio su sobrina Inés Alfonso de Armenta y Torrebanca hija de su hermano D. Alonso de Armenta que fue veinticuatro de esta ciudad.
Ésta señora a quien se juntaron dos mayorazgos en sus apellidos, contrajo matrimonio en primeras nupcias con Francisco de Cea y en segundas con Don Pedro Gómez de Cárdenas también viudo; el mismo que costeó el retablo de Valdes Leal que se encuentra en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen en Puerta Nueva donde a su muerte fueron enterrados, tanto D. Pedro como doña Inés, bajo el altar de dicho retablo mayor.
Solo tuvieron un hijo Alonso de Cardenas y Armentia  que se casó con una granadina con la que tuvo tres hijos, pero al morir su primogénito heredó la hija mayor que siguiendo la sucesión Diego José Francisco Gómez de Cárdenas y Armenta, sucesor del estado de Villanueva, caballero de La orden de Calatrava y veinticuatro de Córdoba que al morir sin haberse casado ni tener hijos y como sus hermanos varones o habían muerto o eran clerigos, recayó en su hermana el título de Villanueva con todos sus mayorazgos, doña Teresa María Gómez de Cárdenas que casó Diego Cabrera Mendez de Sotomayor y Angulo y que tuvieron que capitular dispensas por tener un segundo grado de consanguinidad.

D. Diego vistió el habito de Calatrava, sirvió al rey D. Felipe V "El Animoso" el primer Borbón que pisó España y se colocó una corona que no le pertenecía; el que sufría neurosis maníaco depresivas y se creía ser una rana. ¡¡Qué suerte de Borbones!!
En esa guerra de sucesión D. Diego y otros caballeros cordobeses lucharon en favor del Borbón.... 
De hecho cuando el duque de Ormont y el príncipe George de Armestad invadieron las costas de Andalucía con poderosa armada y fue D. Diego uno de los primeros que fueron a defender las costas junto con el marqués de Villadarias y por cuyo servicio le honró el Rey con la llave de Gentilhombre de su Cámara.

Bueno, aquí se queda la historia de una casa que ha pasado por infinidad de manos y que está ahí, silenciosa...
Los últimos propietarios cordobeses conocidos fueron D. Enrique Merino Muro que según unos de sus nietos llamado Jose Enrique Melgarejo Merino,  en un foro heraldista comenta que su abuelo era perito agrónomo de profesión, que nació en la granja de Torrehermosa el 25/08/1899 y que murió en 1969, y doña Josefina López Suarez- Varela nacida en Fernán Nuñez en 1903 y que murió en 1983. 


Fachada que da a la plaza de Jerónimo Páez
donde se encuentra el Museo Arqueológico.
Estos señores se encargaron, además de vivir en la Casa Palacio en rehabilitarla.... ¡Hasta que llegó en Eliej Nahmias!



El judío francés que se enamoró de Córdoba en cuanto la pisó, contaba que fue un flechazo y que Córdoba era su novia.
Buscó casa y le enseñaron muchas y se enamoró de una que no estaba a la venta... Pero la compró, desde entonces cogió el sobrenombre de la Casa del Judío.
Contaban que en el zaguán tenía un S. Rafael y que la gente al entrar se quedaba un poco impactada y se preguntaban como un judío podía tener un S. Rafael. 
D. Eliej Nahmias decía que era una tradición cordobesa y que él la respetaba.... Desde su muerte la casa lo sigue esperando, aunque si es frecuentada por su familia.

Lástima que al ser privado no podamos ver y fotografiar porque tiene que ser una maravilla.




Fuentes consultadas:
Las antigüedades de las ciudades de España que van nombradas en la Corónica ...Escrito por Ambrosio de Morales-Casa del hijo del Rey don Enrique II de Miguel Muñoz Vázquez Boletín de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba núm. 83, año 1962 -Homenaje a Antonio Domínguez Ortiz. Catedrático del Instituto "Beatriz ...editado por Antonio Domínguez Ortiz- Wikipedia- Libro de Oro por D. A de Burgos- Genealogía y Herádica de la familia Fernández de Córdoba /va -Las antigüedades de las ciudades de España: que van nombradas en ..., Volumen 10 Escrito por Ambrosio de Morales, Florián de Ocampo- Arbol genealógico de los Armentias o Armentas -Y otros...