En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

miércoles, 20 de marzo de 2013

La Casa- Solariega de los Condes de Zamora de Riofrío y la historia del Montepío cordobés

Fachada de la Casa- Palacio








Sobre más de 2.000 metros cuadrados situada en la calle Cabezas se encuentra la antigua casa solariega de los condes de Zamora y Riofrío.
Cuenta la leyenda que estas casas pertenecieron con anterioridad a doña Leonor de Guzmán, la amante del Alfonso el Onceno y madre de la dinastía Trastámara comenzada por Enrique II y terminada con Juana "La Loca".
Puede que esta leyenda tenga algo razón ya que está reflejado que doña Leonor hizo una permuta con la iglesia cordobesa a cambio de la villa de Lucena le entregó propiedades en la ciudad, como bien queda reflejado en el trabajo de Esther Gonzalez titulado "El Patrimonio dominical de Leonor de Guzmán" en el que dice: 

"El domingo II de agosto, desde el real de Algeciras, se establecían los términos exactos del trueque. La Iglesia de Córdoba cedería la villa de Lucena con su alcázar, vasallos, rentas, pechos, derechos, olivares., con el señorío y la justicia y. aún mas, con los «diezmos que perteneyen a la rruestr’a iglesia». Fil obispo sólo retenía la jurisdicción eclesiástica, especificando poderla visitar y administrar sacramentos «pero que la pí/eda la dicha doña Leonor poner’ clerigo e capellanes., y>. t”errán García de Areilza. en nombre de Leonor, entregaba a cambio de Lucena los siguientes bienes de la citídad de Córdoba: un horno ubicado en la collación de San Pedro, una huerta situada junto a la Puerta de Andújar. varias casas en la collación de Santa María, las aceñas denominadas «Alvora» en el Guadalquivir, la huerta de «Juan Gil» que había comprado de Gil Pérez, deán de Córdoba y los olivares «e todas las eoscjs que a lcj dicher Leonor pertenecen en la Arr-ízafa segun que se contiene en el priv¡legío de donacion que el rey- le dio en esta .Como testigos de la transacción estuvieron presentes, de parte de la favorita: EI notario mayor de Castilla, Fernán Sánchez de Valladolid. El tesorero, Diego Fernández de la Cámara. El despensero mayor del rey, Lope Fernández. El canciller Juan Estébanez de Castellanos. El contador mayor del rey, Juan Guillén de Burgos. Varios escribanos del rey. "
Lo que nos puede hacer pensar que estas casas si fueran de doña Leonor y luego vendidas o cedidas por el Cabildo a estos Clérigos antaño... Según nos cuenta D. Miguel Muñoz Vázquez en el Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Arte de 1961, hablando de la calle Cabezas.
Dice así:
"Otra de sus casas también de notable valor histórico, por ser la del Rey Alfonso XI dió a su favorita Leonor de Guzmán, en la que moró esta señora en algunas de sus estancias en la ciudad, que he ubicado en el número 6 de la referida calle y que en la actualidad ( se refiere a 1961)  son propietarios los señores López Suarez Valera" 

Creo que se refiere al la familia burguesa de Fernán Núñez, que uno de sus miembros fue alcalde de Córdoba.
Bueno, sigamos:
La preciosa casa está estructurada en torno a unos preciosos patios, su cuerpo principal y portada que es de piedra franca, adintelada con frontón partido con decorativos roleos y pináculos sobre el que se abre un balcón, es del siglo XVII.
Franqueada por dos callejas barrera , la de la derecha llamada el "Horno de Guiral" porque fue la casa solariega de un Veinticuatro de ese apellido del que hablaremos en una entrada más adelante y la otra enfrente llamada de "doña Muña" la que hoy conocemos por la de "la marquesa" ya que fue de la familia de los marqueses del Carpio y que perteneció la casa del número 5.

La casa fue remodelada en el siglo XX cuenta con dos patios principales y tres más pequeños sin contar con varios jardines donde tienen hasta una piscina realizada, sin duda, en la ultima rehabilitación y de la que he podido localizar una fotografías del interior en una página de una inmobiliaria pues tristemente se encuentra en venta y no se puede visitar.
Patio Principal fotografía propiedad de una inmobiliaria
Pero, ¿Quién fue el conde de Zamora y Riofrío?

Pues nada más y nada menos que el fundador de la obra Pía de Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba, lo que más tarde se terminara llamando Cajasur.

Pero empecemos por el principio:

Una rama del Obispo Alonso, más conocido como fray Alonso de Salizanes y Medina, nació en una familia de mercaderes afincada en Zamora.
En el "Catalogo de los Obispos" nos indica que su padre Gaspar de Medina y Requejo y de doña Josepha Sánchez Salizanes, desde muy pequeño su padres lo destinaron al estudio religioso tomando hábito en el convento de San Francisco de su ciudad.
Capilla de los Salizanes o de la Purísima
Culminó en su carrera eclesiástica Obispo de Oviedo en 1668 hasta que en 1675 es nombrado Obispo de Córdoba tomando posición el ocho de noviembre.
Pero no viene solo junto  a él vienen varios familiares, como su hermano Antonio que llega a ser Vicario Provincial y su primo Francisco de Ayuda Medina Requejo.
Antes de hablar de su primo, el Medina encargado de iniciar la dinastía del cargo eclesiástico de Arcediano de Pedroche; comentar que  el  Obispo fue el encargado de mandar construir la capilla de la Purísima en la Catedral o como es conocida, la capilla de los Salizanes.

Se encuentra dentro de la primitiva mezquita de Abderramán I entre la capilla de San Simón y Judas y la capilla de San Antón, con anterioridad había sido una capilla dedicada a San Matías que había sido fundad por el caballero veinticuatro Fernán Gómez de Herrera. 
En la capilla se encuentran enterrados los obispos de Córdoba fray Alonso de Medina y Salizanes, Don Juan Alfonso de Alburquerque, Don José Pozuelo y Herrero, Don Adolfo Pérez Muñoz y Don Manuel Fernández Conde y García de Rebollar. Además, también tienen sepultura los familiares del fundador Don Francisco de Medina y Requejo, Don Francisco de Ayuda y Medina y Don José de Medina y Corella, todos ellos arcedianos del Valle de los Pedroches.
Uno de los Patios Principales
Sigamos:
Descendiente de éste era José de Ayuda Medina y Corella, nació un día de navidad de 1726 en  Fuendejalón provincia de Zaragoza.
Llegó a Córdoba con apenas 19 años en el año 1745 para hacer la misma carrera que su tío, Juan Francisco que ocupaba en el Cabildo de la Catedral la dignidad de Arcediano de Pedroche, viviendo con él hasta la muerte de éste; pidiendo al Obispado el puesto de su tío donde permaneció más de cuarenta años.
Desempeñó diferentes cargos en la Diócesis cordobesa, de donde acumuló una fortuna personal del que más beneficiado fue su hermano; Manuel Medina y Corella al que gracia a los poderosos lazos de arcediano en la corte, el 6 de junio de 1781 fue nombrado por Carlos III veinticuatro de Córdoba, el 20 de enero de 1789 fundó para él y sus descendientes un mayorazgo y, finalmente, el 9 de septiembre de 1795 le consiguió de Carlos IV la concesión del título de conde de Zamora de Riofrío.
Precioso patio
"Atendiendo el rey a las distinguidas circunstancias y servicios de D. Manuel de Medina Ayuda Corella y Pérez del Viel, veinticuatro de la ciudad de Córdoba, se ha dignado concederle merced del título de Castilla para sí, sus hijos y sucesores perpetuamente y se le ha expedido el despacho correspondiente con la denominación de de Conde de Zamora de Riofrio. Concedido el 9 de Septiembre de 1795 con el vizcondado previo de la Correa al cabellero de la Orden de Carlos III"
Espectacular patio y preciosa fachada
Mientras, el ya nombrado conde, se casa con su sobrina doña Ana Carolina de la Cruz y Medina, tía de don Mariano De Fuentes Cruz que llegó a ser alcalde de Córdoba. A la muerte de su hermano, don José de Ayuda Medina y Corella, deja al conde heredero universal  y con una única condición: La de fundar una "Obra Pía" en su nombre con los bienes que le legaba: 300.000 reales y una serie de condiciones:
Los bienes pasarían tras la muerte del Conde de Zamora de Riofrío a sus dos hijos, y a la muerte de estos, tuvieran o no descendencia, ese dinero iría destinado a la creación del Monte de Piedad para el socorro de los necesitados.

Entre sus bienes se encontraba la finca del caño de Escarabita, donde se encuentra la famosa fuente del elefante llamada así por tener una escultura de un elefante en caliza gris que servia de soporte del caño y que hoy en día, el original, se encuentra en el Museo del Arzobispado de Córdoba.

Don Manuel muere en diciembre de 1804 pasando el disfrute de la herencia a su esposa y sobrina la condesa de Zamora de Riofrío doña Ana Carolina de la Cruz Pastor, dejando ésta como heredero a su hijo Don Joaquín de Medina; que no estaba muy convencido del legado de su tío D. José.
Así que por lo visto ocultaron las voluntades del difunto durante casi cuarenta años, hasta que el Cabildo Catedralicio logró enterarse del verdadero testamento litigando contra los herederos, juicio que duró varios años; hasta que en 1852 llegaron a un acuerdo.

Pero tienen que pasar un docena de años más hasta fundar ese primer Montepío, donde la gente sin apenas recursos a cambio de sus empeños de oro y plata que le servían de aval, le ofrecían una cantidad.

Cuando el conde D. Joaquín de Medina de la Cruz Pastor fallece es Mariano de Fuentes y Cruz Pastor, que al no tener descendencia es heredado por su sobrino por línea materna D. José Cabezas y Fuentes, cuarto en el orden de sucesión y socio fundador del Circulo de la Amistad.
Hasta siete los titulares que han poseído este título.




* Editado en Mayo de 2019 para fotografías
* Editado por ampliación 2015
* Editado en 2014 

Fuentes consultadas: 

Catalogo de los Obispos de Córdoba y breves noticias históricas...- José Medina y Corella Real Academia de la Historia- Página de la Inmobiliaria LanÇois Doval- Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencia y Bellas Letras y Nobles Artes año 1965/1967- Wikipedia-El patrimonio dominical de Leonor de Guzmán por Esther González Crespo- ABC de Córdoba- Revista La casa del Circulo de la Amistad

lunes, 11 de marzo de 2013

Leyenda del cautivo cristiano













En la Mezquita de Córdoba, en la ampliación de Almanzor, situada entre las capillas de nuestra Señora del Rosario y la de la Epifanía existe una columna que tiene tallada una cruz de unos 17 cm de donde deriva la leyenda del Santo Cristo del Cautivo o de la uña.


Cuenta la tradición que en esa columna hubo encadenado un cautivo cristiano que pertenecía a la resistencia que existía en aquellos momentos en contra el islam de la sociedad cordobesa.
Varios cristianos entraron en la Gran Mezquita condenando el Islam para así provocar intencionadamente su propio martirio.
Uno de ellos, como era demasiado joven en vez de matarlo lo ataron a una columna, convirtiéndolo en esclavo, para que se hiciera musulmán...

Lo único que consiguieron es que se aferrara más a su religión tallando con sus propias uñas una cruz en la columna que estaba atado.
Cuando los árabes se dieron cuenta de que la cruz que había grabado no se podía borrar, ahorcaron al cautivo en uno de los arcos, y tiraron su cuerpo al Guadalquivir.

Desde luego esto no sería nada más que eso, una leyenda, ya que ni los musulmanes traían cautivos cristianos a sus mezquitas ni nada por el estilo...  

En 1890 publicó D. Luis Navarro Porras, autor de varias novelas históricas nacido de Pedro Abad, publicó "El Cautivo" tiene más de 200 páginas y el protagonista es un tal Ramiro que defendiendo su patria y su fe cae prisionero del rey Aben Hud, en el sitio a Mérida. Viene prisionero a Córdoba pero el Califa se apiada de él y lo tiene como jardinero en Madinat Al Zahra hasta que un día le invita a que reniegue de su Dios, y no consiguiéndolo lo traslada a la Mezquita donde pasa largos años encadenado a una columna en la que graba la figura de la cruz.
Cuentan que en las noches, cuando nadie había en la Mezquita, cantaba el Miserere hasta que una noche escucha que le responde una voz de mujer:
- "Coeli et terra enarrat gloriam Dei"
Prosigue él sus versículos del miserere y la voz femenina, los del otro salmo mientras que se dirigía hacía él. Presentándose una hermosa joven que como hija del almuédano Aben Munen, vivía en la Mezquita. 
Cristiana como su madre y enamorada de Ramiro le ayuda a escapar presentándose en el campamento cristiano, donde han concebido la idea de apoderarse de Córdoba. -El libro prosigue contando una detallada preparación para la hazaña de la navidad de 1235, Alvar Colodro y Ramiro son los primeros que escalan las murallas- cuenta la liberación de la ciudad, la entrada a la Mezquita de la Virgen de Linares y la casi milagrosa salvación de Moraima que está a punto de morir asesinada por su padre.
Afortunadamente es salvada por su amado que se casa con ella marchándose a su tierra para vivir felices.

¡Bueno, no deja de ser una bonita historia pero nada más!

Según Jesús Manuel Alonso: Las primeras referencias recogidas sobre esa columna son del 23 de diciembre de 1581 en un escrito de un obrero de la Catedral, que dice más o menos así:

(...) en el mármol que dizen del Crucifijo del Cabtivo (…)

En la columna del Cautivo y sobre ella hay grabada esta leyenda:

ESTE ES EL SANTO / CHRISTO QUE / HIZO EL CAV / TIBO CON / LA UÑA. 




Lo que si sabemos es que el sobre-relieve en mármol que representa al cautivo, encadenado con grilletes en los pies, una cadena al cuello y arrodillado fue mandado labrar por el licenciado don Baltasar Nájera de la Rosa. 
¿Qué por qué lo hizo? Pues realmente no se sabe, tal vez por estar esa columna próxima a la capilla que él fundo y saber de la tradición.

Según Robert Jammes el señor Nájera fue clérigo presbítero, canónigo de la iglesia colegial de Santo Hipólito de Córdoba, capellón del Santo Oficio y vecino de Córdoba que el 31 de enero de 1607,  le compró la ración Catedral de 1500 ducados a Alonso Jimenez de Reinoso por la no despreciable suma mensual de 1050 ducados quedándole a éste limpios 450 ducados limpios.

Baltasar Nájera de la Rosa fundó la Capilla de nuestra Catedral llamada de la Epifanía en 1614  dejando instituida la obligación que tenían los capellanes de esta capilla a decir una misa cada vez que se ajusticiara en la ciudad de Córdoba un reo ya fuera hombre o mujer para el sufragio de su alma. 
También dejó fondos para dotar con cincuenta ducados a las mujeres de mal vivir que quisiesen tomar estado, es decir casarse, y la de socorrer con cierta porción anual a todo al que siendo pariente del fundador dentro del cuarto grado llegara a la pobreza.

También existe una inscripción latina que pertenece al siglo XVIII que reza así: 

EL CAPTIBO CON GRAN FE / EN AQVESTE DURO MARMOL / CON LA VÑA SEÑALO / A CHRISTO CRVCIFICADO / SIENDO ESTA YGLESIA  MESQVITA / DONDE LO MARTIRIZARON. 



Fuente:
Curiosidades de la Mezquita por Rafael Aguilar Priego Diario de Córdoba 21/10/1942- El cristo que hizo el cautivo con la uña de Victoriano Aguilera Diario de Córdoba 09/07/1944-Córdoba de Pedro Madrazo- Diocesis de Córdoba- Recuerdos y bellezas de España: Córdoba de Pedro de Madrazo- Inventario de la Sección de Obras Pías del Archivo de la Catedral de Córdoba: siglos XIV-XX por Manuel Nieto Cumplido, Luis Enrique Sánchez García, Catedral (Córdoba, Spain). Archivo. Sección de Obras Pías-

domingo, 3 de marzo de 2013

Walada la Omeya y la leyenda de los Enamorados




No corresponde con el personaje





Al Andalus respiraba los triunfos de Almanzor y Córdoba se encontraba en la mitad de la dictadura amirí, cuando en una Munya llamada "del romano" situada a los pies de Sierra Morena nacía una pequeña de sangre Omeya en el harem de uno de los bisnietos del gran Califa.
Hija de una esclava cristiana llamada Amin´am y de Muhammad Al-Mustakfi, el Omeya que llegó al poder conjurando y asesinando a su primo ¡pero no nos adelantemos a la historia! 
Cuentan que su padre le dio el nombre de Wallada que significa "la que alumbra" presagio tal vez de lo que sería su vida. 
Su infancia coincidió con el esplendor de la carrera política de Almanzor, su adolescencia transcurre en las guerras civiles que marcan la agonía del Califato, en medio de todo tipo de intrigas palaciegas desencadenadas tras la muerte de Almanzor.
Córdoba ya no guarda ni el esplendor ni la tranquilidad de cuando era Omeya, la fitna se apoderó de la ciudad mientras que los Banu Hammud habían llegado para quedarse.


Mientras Wallada con apenas 16 años, adquiere la independencia aunque no sabemos exactamente cómo, optando por un modo de vida de absoluta despreocupación, abriendo un salón literario en la ciudad donde se mezclaba en tertulias poéticas dando amplias muestras de su valía como poetisa... 
Cuentan que la hermosa Wallada bordaba sus versos en sus trajes y paseaba sin cubrir su rostro por la calle, llegando a ser criticada muy duramente por los integristas, aunque también tuvo numerosos defensores de su honestidad, como el visir Ibn Abdus, un hombre que en aquel momento era muy respetado y posicionado, su eterno enamorado y protector.

Monumento a los amante

Aunque la gran pasión de Wallada dicen que fue Ibn Zaydún, un primer ministro de Abu l Hazm primer canciller de la Taifa cordobesa, aunque ante todo fue un magnifico poeta.
Con el que mantuvo una relación secreta, dada la vinculación del poeta con los Banu Yahwar, linaje rival de los Omeyas al que ella pertenecía y que le hacía andarse con cuidado por Córdoba en aquellos tiempos. 
Así que después de los muchos avisos por parte de los Yahwar  y viendo que Zaydun seguía empecinado en aquella relación, lo destituyeron de su cargo nombrando a un nuevo visir llamado Ben Abdús.

A consecuencia de todo aquello la situación amorosa de Ibn Zaydun y Walada no iba nada bien, el paso del tiempo y la causa de su destitución de su cargo había enfriado a la princesa que cada vez citaba menos al poeta a sus salones, cosa que Zaydun no llegaba a comprender.


El caso es que unos dicen que una esclava enamorada del poeta levantó injurias de ambos para separarlos, otros cuentan que esa esclava estaba enamorada de Walada, el caso - según Carmen Panadero en el collar de Aljofar- es que esparcieron por toda la ciudad los amores furtivos entre Walada y el nuevo visir, escribiendo desvergonzadas sátiras que destilaban podredumbre...

Ibn Zaydun, comido por los celos, cometió la torpeza de escribir una carta a Ben Abdús como si saliera de la mano de Walada y esta fue su perdición- prosigue F. Crespín- el amor de la bella Walada se convirtió en odio y su rival compró suficientes testimonios para acusarlo falsamente de malversación dando con sus huesos en la cárcel. 
Quinientos fueron los días que estuvo encarcelado en una torre y que cuando salió, lo primero que buscó sin poder encontrar fue a Walada que presionada por los familiares que le quedaba fue recluida en un harem.
Zaydun rebozando de amargura su corazón no tuvo más remedio que irse de Córdoba y marcharse a Sevilla donde atormentado vivió hasta sus últimos días...

Wallada murió el 26 de Marzo de 1091, veintiún año después que Zaydún. 
Exactamente el mismo día que los almorávides entraron en Córdoba. Ya que Al Mutamid se había encargado de traerlos de África para que le ayudaran contra Alfonso VI.
Desgraciadamente estos vinieron para quedarse y así,  proclamando a Ali inb Yusuf heredero del vasto imperio, olvidaron que solo eran salvajes del desierto.
¿Que qué ocurrió? 
Eso, déjame que te lo cuente otro día.

Aunque siempre quedó la bella historia de amor de Wallada y Zaydun... Y a pesar de pasar más de 900 años Córdoba quiso tener un recuerdo con ambos enamorados y en 1971 se inauguro el monumento realizado por Pablo Yusti y cuyo arquitecto fue Victor Escribano está formado por un templete de cuatro columnas y en el centro unas manos que apenas si se tocan, como recuerdo de este amor perdido, se pueden leer en el mármol del monumento unos versos de ambos amantes:



¡Ay, qué cerca estuvimos y hoy qué lejos!
Nos separó la suerte, y no hay rocío

que humedezca, resecas de deseo,

mis ardientes entrañas; pero en cambio,

de llanto mis pupilas se saturan.



    Ibn Zaydum.


Tengo celos de mis ojos, de mí toda,
de ti mismo, de tu tiempo y tu lugar,

Aún grabado tú en mis pupilas,

Mis celos nunca cesarán…


Walada.






Fuentes consultadas: 
Wikipedia- Cordobapedia- La Biografia de Wallada de Teresa de Garulo Muñoz-Leyendas de Madina Azahara de Manuel Pimentel Siles-Una princesa feminista del siglo X de Matilde Cabello en Cordobeses en la historia 23/03/2008- Wallada era princesa, hija del califa Muhammad III al-Mustakfi de web islam 21/04/2008 de Cristina Lena Fombuena -Desde Andalucia Mujeres del mediterraneo de Mercedes Arriaga- La predicción del Astrologo de Teo Palacios-Guardar la casa y cerrar la boca: En torno a la mujer y la literatura por Clara Janés- Los Nuestros: Cien vidas en la historia de España de Federico Jimenez Losantos- Walada la Omeya de Magdalena Lasada- Tiempos de Hoy Números 1192-1198 de 2005-Imágenes de mujeres a través de poetas musulmanes de al-Andalus: en las poesías amorosas-eróticas de Aíleen El Kadi- Walada  Bint Al Mustakfi ( Antología de poetas andaluzas) por María Angeles Asencio Foto recogida de Internet no corresponde con el personaje. Cuadro de Friedrich Von Amerling (1803-1887)