En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

martes, 17 de febrero de 2015

Pedro de Córdoba, el pintor gótico cordobés


La Anunciación con Santos y donantes
Temple sobre tabla- 1475
Situado muy cerca de de qibla
Mezquita Catedral de Córdoba

















El siglo XIV  y XV traería grandes cambios en todo el arte incluido la pintura.
La arquitectura gótica trajo consigo la sustitución de los muros por ventanales con bellas vidrieras dificultando la pintura mural en las iglesias, que fueron sustituidos por retablos de madera difundiéndose la pintura al óleo.
¡Y para muestra un botón!
Hoy os quiero hablar de 
D. Pedro de Córdoba perteneció a esa generación de pintores cordobeses relacionados con la escuela hispano-flamenca cordobesa de donde salieron maestros que derramaron el arte de sus pinceles por toda España, como el maestro D. Bartolomé Bermejo que derramó el arte de sus pinceles por el oriente peninsular e Italia, o como Alejo Fernández que se trasladó a Sevilla pintando grandes obras como la Virgen de los Navegantes o  Alfonso de Córdoba que trabajó en Cataluña ayudando a Ayne Bru para la ejecución del retablo de San Cugat, pero que dejó la obra del martirio de San Cucufato.

Según el diccionario biográfico de artistas de D. Rafael Ramírez de Arellano, Pedro de Córdoba perteneció a la misma familia de pintores de Pedro Fernández, era hijo de Juan de Córdoba propietario de uno de los principales talleres cordobeses más importantes de la época en tiempos de los Reyes Católicos. 
Poco más sabemos de éste pintor, de hecho fue desconocido hasta que casualmente en una las restauraciones de la capilla de la Encarnación de la Mezquita Catedral de Córdoba, apareció su firma en el cuadro de la Anunciación, encargado por el canónigo Diego Sánchez de Castro para la Catedral de Córdoba a 20 de marzo de 1475.
La obra se compone en dos parte, por un lado se proyecta la figura de los donantes, la persona o personas que encargan el cuadro, postrados de rodillas como es característico en la pintura flamenca.
Como bien explica M. Marín, tras el donante de la derecha está situado el Bautista, más atrás San Lorenzo y finalizando con el pontífice Pío I y tras el de la izquierda están situados Santiago el menor, San Ivo el abogado santo, y santa Bárbara
En la segunda parte se desarrolla el motivo fundamental de la pintura: La anunciación por el Arcángel San Gabriel, con su cabellera rizada y rubia junto con la caras de blancura nórdica de ambos personajes, son claro ejemplo de  esa influencia flamenca.
La postura de la virgen que 
San Nicolás de Bari ( 1470)
Óleo sobre tabla 110,5 x 72,5cm
Museo de bellas Artes de Córdoba

aparece postrada en un reclinatorio con la cara vuelta al espectador, un poco turbada posiblemente por estar escuchando el mensaje que le trae el ángel.

Sobre su cabeza destaca un artístico baldaquino como símbolo de la realeza suprema de María, envuelta en un voluminoso ropaje que se termina en solemnes pliegues. Ésta es,  la posición predilecta de los pintores flamencos.
Las vírgenes que pintan los maestros flamencos son delicadas criaturas envueltas en ricas vestimentas que parecen estar descansando sobre una corola de pétalos rojos. Contemplando sus proyecciones y perspectivas de luces -continua M. Marín- se llega a la conclusión de la gran vinculación de Pedro de Córdoba al arte flamenco.

Por su semejanza con la "Anunciación" se piensa que este cuadro procedente del convento de los Capuchinos y que se encontró en la parroquia de San Nicolás de la Villa puede ser del mismo autor.
La esbelta figura del obispo San Nicolás de Bari con actitud que parece avanzar hacía nosotros con ayuda de su báculo, llevando un libro abierto en el brazo izquierdo con porte de elegancia.
Según Ramón Gonzalez de Guevara en su libro "Apuntes sobre la historia de la pintura en general y particular de Córdoba" existe una tabla pintada de su mano en Barcelona y dos en el museo de Louvre pero que no he logrado encontrar.


Fuentes consultadas:
Breve historia de la pintura española, volumen 1 de Enrique Lafuente Ferrari- Paseos por Córdoba de Ramírez de Arellano - Diccionario Biográfico de artistas de R. Ramírez de Arellano-La Anunciación de Pedro de Córdoba de Manuel Marín Campos de Diario de Córdoba 08/05/1966- Pedro de Córdoba pintor del siglo XV por R.M Diario de Córdoba 24/101/1960- Wikipedia-Diccionario histórico de los más ilustres profesores de Juan Agustín Cean Bermúdez- Apuntes sobre la historia de la pintura en general  y particular de Córdoba por Ramón Gonzalez de Guevara.

martes, 10 de febrero de 2015

Leyenda de la Virgen de las Angustias

Virgen de las Angustias
Realizada por  Juan de Mesa

Más de medio siglo esperando que de nuevo regresara a su casa, que no es otra que la iglesia de San Agustín... Cincuenta y tres años exactamente son los que el barrio de San Agustín ha estado sin su señora, la Virgen de de las Angustias.

Esta virgen tiene una preciosa leyenda detrás, cuentan que un día estaban los monjes de San Pablo trabajando en su huerto cuando un burro se les coló dentro, cargado con un cajón de madera atada sobre el lomo. Rápidamente lo echaron, y el animal continuó con su pesado cajón el camino, llegando hasta la iglesia de San Agustín.
Allí, de nuevo entró en el convento pero el trato que encontró por parte de los monjes agustinos fue totalmente distinto... Le dieron agua y comida y le desataron el cajón, para que descansara el pobre animal. Cuando se quisieron dar cuenta el borriquillo había desaparecido y consultándole al Prior decidieron abrir el cajón a ver si así le daban una pista de quien sería el dueño del animal y de la supuesta mercancía....
Pero la providencia tenía reservado un agradecimiento muy especial al buen hacer de los monjes, ya que al abrir la caja, encontraron dentro una hermosísima talla de la Virgen de las Angustias, a la que empezaron a venerar desde aquel mismo instante.
Cuando la noticia llegó a oídos de los dominicos del convento de San Pablo, estos la imagen reclamaron como suya, pues consideraban que desde el cielo se la habían mandado a ellos, ya que el burro fue primero a su convento.
Interior de la Iglesia de San Agustín
Sin embargo, los agustinos se negaron rotundamente, alegando que ellos habían acogido al burro, mientras que en San Pablo lo habían expulsado sin la menor compasión hacía el animal.
La trifulca acabó buscando solución en el Cabildo, que determinó que la Virgen correspondía a San Agustín, pero dejó una puerta abierta para contentar a los dominicos ya que si alguna vez la Virgen entraba en San Pablo, ya no saldría del templo.

Esto no deja de ser una leyenda ya que casi todos los cordobeses saben que esta imagen de la Virgen de las Angustias es obra del gran imaginero cordobés Juan de Mesa que murió diciendo que a la imagen le faltaban tres días de trabajo.
Curiosamente de nuevo la Virgen enfrentó a ambas parroquias... Mientras que San Agustín tuvo que cerrar para ser rehabilitada y la señora fue trasladada a San Pablo, una vez rehabilitada la parroquia fue reclamada para que volviera a su casa, cosa que la Iglesia de San Pablo se han hecho de rogar para entregarla.¡La leyenda se hizo realidad!





Biografía: 
Fotografías recogidas de Internet de la página Gente de Paz- Leyenda tomada de  Paseos por Córdoba de Ramírez de Arellano 

martes, 3 de febrero de 2015

Los Mozárabes en Córdoba








La conquista árabe se llevó a cabo por medio de pactos de rendición con los nativos y los visigodos.
La iglesia Hispana perdió casi todas sus posesiones y sus principales templos que fueron convertidos en mezquitas. 
Muchos nobles hispano-godos huyeron al reino de los francos, o se unieron a los rebeldes astures y cántabros en las montañas del norte, pero la inmensa mayoría prefirió pactar con los invasores, allanándose a su dominio a cambio de conservar sus posesiones y fe.
La iglesia mozárabe española mantuvo sus antiguas diócesis, obispos y clero.

La magistratura de gobernador de los cristianos fue creada por Abd al Rahman I para facilitar su relación con la población cristiana y para disponer de un funcionario para hacer los censos y ser responsable de la comunidad cristiana ante el Emir.
Ardabasto, el hijo menor de Witiza fue el primer "Conde de los cristianos" de la ciudad, consejero de los emires y se dice que se intitulaba "Rey de los cristianos de España", recibiendo en un trono chapado de oro y plata en su palacio de la ciudad.
Al hakem instituyó para este cargo una residencia oficial que no era otra que una propiedad perteneciente a un hermano de su padre que pretendiente al poder fue derrotado y muerto en el intento.
Era en esa casa donde el conde daba audiencia, estaba ubicada detrás de los muros de la ciudad en una pequeña plaza que era conocida como el mercadillo del conde y era donde se cobraban los impuestos árabes:
"El jarach ": Era la suma en torno al 20 por ciento de los rendimientos obtenidos por los cristianos de cada territorio.
"La chizia": Era un impuesto personal en concepto de la supuesta protección recibida de las autoridades musulmanas

Normalmente los mozárabes eran empujados a vivir en las zonas periféricas de ciudad y que fueran fácilmente controladas en caso de revueltas...
De hecho en Córdoba estaba situada en la margen opuesta del río "El arrabal de la Sequnda"

Muchos tenían un buen nivel cultural y no era raro verlos de traductores, embajadores o funcionarios del gobierno. Otros eran artesanos, comerciantes y constructores y muchos se alistaban al ejercito musulmán y sobre todo en la guardia personal del Emir.
Estaba totalmente prohibido que los mozárabes llevaran vestimentas de lujo

El emir Muhammad I , desencadena una cruel persecución contra los cristianos culminada con la encarcelación de Eulogio, como inductor al martirio, por segunda vez en 859, que acabó auto inmolándose y así quedó contenida esta rebelión que minaba la coexistencia de las distintas comunidades religiosas de Al-Andalus.
Este emir intervino duramente contra la minoría mozárabe presionado, al parecer por los alfaquíes, destruyendo el monasterio de Tábanos, centro de la oposición mozárabe que encabezaban Eulogio y Álvaro.
En este periodo la atmósfera de Córdoba se hizo irrespirable para los mozárabes quienes se refugiaron en Toledo o se instalaron como colonos en las nuevas tierras que, poco después, repoblara Alfonso III al norte del Duero.
Sin embargo, durante el reinado de Abd Al-Rahmán III, primer Califa Omeya de Córdoba desde 912 a 961, y bajo el gobierno de Almanzor, los mozárabes parece que gozaron de relativa tolerancia y protección, conservando su libertad religiosa, fueros y gobierno propio.


Fuente:  
Biblioteca de al-Andalus: De al-Qabrīrī a Zumurrud- Los Mozárabes volumen II de Isidro de la Cagiga- Historia de los Mozárabes de Francisco Javier Simoné- Catalogo De Los Obispos De Cordoba, Y Breve Noticia Historica De ..., Volumen 2 de Juan Gomez Bravo -Foto recogida de Internet