En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

domingo, 20 de diciembre de 2015

La nieta de la Trini, el último desnudo que inmortalizó el pintor


La nieta de la Trini - 1929
Óleo sobre lienzo 113 x 177 cm
Museo de Julio Romero de Torres

En el verano de 1929 D. Julio Romero de Torres regresa a la ciudad con el propósito de descansar  y así conseguir mejorarse de su dolencia hepática, aunque un nuevo trabajo no se lo permite.
Es D. Rafael Cruz Conde, el encargado de invitarle a participar en la representación de la ciudad en la Exposición Iberoamericana celebrada en Sevilla.
Para ellos se le ofrece una sala del pabellón dedicado a Córdoba realizado por el arquitecto Carlos Sáenz de Santa María, el mismo que un año anterior proyectó "La Pérgola" en los jardines del Duque de Rivas.
Pabellón de Córdoba en la Exposición Iberoamericana
De aquel pabellón, que se puede apreciar en la fotografía recogida de Wikipedia, solo queda en la ciudad sevillana la replica de la torre alminar de la iglesia de San Nicolás de la Villa.

Son veintinueve cuadros los que el maestro expone en dicha exposición, entre ellos: La Chiquita Piconera, Naranjas y limones, Marta, Rivalidad, Amparo, La niña de las uvas, Contrariedad, La nieta de la Trini, Camino de las bodas, Gitana, Desnudo, En la Ribera, Niña de la Jarra, Mujer de Córdoba, Carmen, Nieves, Fuensanta, Rosarillo, La niña del Candil, la Chiquita Buena, La niña de la rosa, María Luz, Bendición, Ángeles, María de la O, María, Ofrenda al arte torero, La Copla, Muerte a Santa Ines, Eva, Esclava  y otros muchos...  Por ellos el maestro trabaja sin descanso, a pesar que muchos de ellos fueron pintados en el taller de Madrid.
Fotografía de la sala de Julio Romero en la casa de Córdoba
Exposición Iberoamericana en Sevilla
A pesar de su enfermedad y de los dolores no le dejaban moverse y estar de pie el tiempo que él deseaba, de sus pinceles salen los mejores cuadros de su carrera...
Las obras desbordaron todas las previsiones porque además de formar largas colas para verlas, fueron gran parte de ellas vendidas y hasta algunas salieron de España rumbo a Argentina; como "Amparo", "Rivalidad" y "Esclava" que fueron compradas por los hermanos Uriarte, ambos médicos argentinos, y cedidas al Museo Nacional de Buenos Aires.
Con el cuadro de  "La nieta de la Trini"  tuvimos más suerte, está en el museo cordobés. 
El lienzo, una alegoría del amor y la muerte, donde el maestro de nuevo inmortaliza el sentimiento del flamenco y la copla, rindiendo un póstumo homenaje a la cataora Trinidad Navarro Castillo

Pero, ¿Quien fue esa Trini?

Según los flamencólogos, fue la mejor cataora por malagueñas de aquellos tiempos. Dicen que su arte la paseó por la mitad de los tablaos de toda España.
Según algunos biógrafos nació en 1868 y otros dos años antes... Ni tan siguiera se ponen de acuerdo de sus orígenes  ya que según Eusebio Rioja la sitúa en una casa cuna donde fue recogida con el nombre de Bernabela, otros la acomodan en una familia humilde,
Fuera cual fuera es sin duda una mujer de historia difícil como la mayoría de las mujeres que admiraba el maestro.
Tuvo una vida bastante truculenta con amores, pasiones y violencia... Una de sus parejas por lo visto demasiado ligero de manos y de navaja, en uno de sus forcejeos se la clavó en un ojo y la dejó tuerta...
Más tarde, se casó aunque tampoco tuvo mucha suerte en el matrimonio a lo que además hay que agregar la pérdida de su hija.
Es cuando entonces decide retirarse de los escenarios y dedicarse a la regencia de una venta, donde la gente se reunía para escucharla, a veces, cantar.


Como modelo del cuadro el pintor utiliza a Natalia Castro Rodriguez, la misma que aparece en obras como "Ofrenda al toreo" entre otras.
El pintor ha oscurecido su paleta... El lienzo tiene una composición teatral en el que se puede apreciar una cortinas descorridas, apareciendo una mujer joven de rasgos raciales y ojos oscuros, totalmente desnuda recostada en un diván sobre el que hay un oscuro mantón de Manila y unas sábanas de raso. 
El brazo derecho reposa en la cadera, sosteniendo una navaja en su mano, mientras que el izquierdo sujeta la cabeza, adornada por una hermosa mata de pelo recogida en un moño con una rosa como adorno al igual que la gargantilla rojo coral, a los pies los zapatos, elegantes como siempre.
Detrás, en las sombras, aparece sentada al filo del diván una mujer morena sosteniendo una guitarra. Como fondo, tras la ventana, se observa la silueta inconfundible del puente romano y la Calahorra.


D. Julio Romero de Torres muere en Mayo de ese mismo año en Córdoba





Fuentes consultadas:
Carlos Sáenz de Santa María y el pabellón de Córdoba en la Exposición Iberoamericana de 1929 Mª. Luisa Bellido Gant *Universidad de Granada-

jueves, 10 de diciembre de 2015

La Fuente del Cinamomo









Dentro del Patio de Los Naranjos tenemos una fuente preciosa que tal vez por la grandiosidad del entorno pasa, a menudo, desapercibida.
Se cree que el nombre lo recibe de un árbol que da perfumadas flores de color lila al principio de cada verano y que estuvo plantado a su lado.

Construida en 1752, a estancias de dos Obispos ya que en "Catalogo de los Obispos" mencionan a ninguno que hubiera ordenado hacer la fuente.
Así que el 30 de mayo muere  D. Miguel Vicente Cebrián, Agustín y Alagón, y es en septiembre de ese mismo año cuando se incorpora en el Obispado Francisco Solís Folch de Cardona.
Al no saber el mes exacto de la edificación de la fuente pues lo dejaremos entre ambos ¡Como buenos hermanos!

Del Obispo Cebrián sabemos que era hijo de los condes de Fuenclara,  mandó reedificar la iglesia de San Miguel y que costeó de su bolsillo la sillería del Coro de la Catedral
 El Obispo Solis Folch era hijo del duque de Montellano y hermano del virrey de Nueva Granada, lo que hoy es la actual Colombia.
Pasó su infancia en la Corte donde trabajaba su padre como caballerizo Mayor.
Compañero de juegos y de esgrima del infante Carlos de Borbón perdió su ojo izquierdo a golpe de florete por el que más tarde sería Carlos III.

 Carlos de Borbón y Farnesio, se podría decir que fue un buen monarca y buen político ¿Qué como no se pareció a su padre y a la tontura de sus medios hermanos? Pues porque su madre era otra, italiana, inteligente, y muy muy lista.
Gobernó estupendamente mientras que el pusilánime y de su esposo, Felipe V, entraba en depresiones, se lavaba poco o nada y se paseaba por palacio con solo una camisa.

Carlos fue un chico bien educado y sobre todo... Normal. Era tan diferente a su padre y medios hermanos que en la Corte se murmuraba que no podía ser hijo de Felipe V. ¡Demasiado listo para ser Bórbón!Cuando heredó la corona por falta de descendencia de su medio hermano, legisló para el bienestar de sus súbditos.

Caño de plomo de la fuente
Bueno sigamos con la fuente:

Según la ficha de "Conoce tus Fuente" está constituida por una sólida pilastra de mampostería y ladrillo, de 1,20 x 1 metro y altura superior a los 2 metros.
La fuente está decorada de estilo barroco andaluz y está rematada por una cornisa con pináculo central.

El caño de plomo, que sale de un relieve semiesférico instalado en la cara Sur de la pilastra, vierte sobre un pequeño y artístico pilar de mármol gris y planta rectangular de 1,50 metros x 0.90 metros y 60 cm. de altura.
Todo el conjunto está instalado sobre una plataforma, que es de piedra en la parte del pilar y de ladrillo plano en la parte de la pilastra, que sirve como rebosadero y acceso.





Fuentes Consultadas: 
Conoce tus Fuentes- M. López, A. Povedano, Fuentes de Córdoba, Córdoba, 1988, p. 80. y Ficha de la fuente realizada por R. Córdoba de la Llave.)- Indicador cordobés ó sea manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba Escrito por Luis María Ramírez de las Casas-Deza (Pag 237)- La Mezquita, Catedral de Córdoba: templo universal, cumbre del arte, vivero de historia y leyendas por Miguel Salcedo Hierro- Sillería del coro de la Catedral de Córdoba (Pag- 60)-Catalogo de los Obispos volumen II-

jueves, 3 de diciembre de 2015

El Pecado de Julio Romero de Torres



El Pecado ( 1913 )
Óleo y Temple sobre lienzo 185 x 202 cm
Museo de Julio Romero de Torres
Córdoba

Obra complementaria de "La Gracia" del gran pintor simbolista Julio Romero de Torres es la titulada "El pecado" la mujer se hace presente a través de este soberbio desnudo de espaldas al espectador contemplándose en un espejo y solamente ataviada con un collar de coral. 
Esta postura nos hace recordar el cuadro de Velázquez titulado "La venus del espejo" sobre todo porque Don Julio repite la incorrección de la postura reflejada en el espejo; en éste la mujer se muestra indiferente recostada en un diván que está vestido con ricas sábanas de encaje, mientras cuatro ancianas la rodean.

La obra, evidentemente, está cargada de sensualidad y simbolismo... 

Desde las rosas que se encuentran a los pies de la joven, que son emblema del amor 



Pero también efímeras que se marchitan con el tiempo, al igual que la belleza, y no son rojas como podríamos pensar, son rosas lo que simboliza la ausencia de maldad, de doble intención, haciendo señalar la inocencia de la joven.

Las ancianas, dos de ellas cuchichean entre ellas, mientras que con sus dedos parecen que están contando... 



Aunque mostrar los dedos tienen diferentes significados y el dedo indice es el que se justifica nuestras acciones, al igual que representa nuestro juicio ya que es el dedo con el que se acusa a los demás.
Mientras, una de las tres ancianas vestidas de negro sujeta el espejo mientras fija su mirada en el espectador, absorta de lo que hablan las otras dos.




El espejo es la feminidad era continua fascinación para la propia mujer ya que era su único contacto con la realidad. En el caso de El pecado, es sinónimo de coquetería femenina y la vanidad.
Hacia la izquierda según estás frente al cuadro hay otra mujer, la modelo es Carmen Casena que le ofrece una manzana a la joven... La manzana es el pecado




Pero si nos fijamos es una manzana dorada, la manzana de la discordia que según la mitología griega la diosa Eris encendió la discordia entre Hera, Afrodita y Atenea.
No es la primera vez que hace esta alusión a la manzana en su obra Julio Romero de Torres, pues lo hace en "El retablo de amor". 




Y en el suelo , los zapatos, que simbolizan las bajezas terrenales, los instintos ocultos... Pero los zapatos son también un símbolo de lo femenino, de la elegancia.y el detalle y el lujo del raso de seda , son representativos de elegancia, un signo sofisticado de la moda de su tiempo. El pintor los utilizó como un complemento erótico cargado de fetichismo.
Julio Romero cultivó el sueño pictórico de buscar nuevos horizontes para la pintura pero sin desligarse de ciertos asideros.


El cuadro fue presentado junto a "Poema a Córdoba" en la exposición Nacional de Madrid de 1915 donde el pintor pudo escoger una sala donde exponer en solitario quince obras con la condición de no optar a la medalla.
Tuvo tal acogida que el estado compró este cuadro y que afortunadamente lo tenemos cedido a la ciudad para deleite de todos los cordobeses.

Fuentes consultadas:
Documentada en Museo Julio Romero de Torres-Julio Romero de Torres en la colección Deering de Sitges: su relación con Miguel Utrillo y el mundo artístico catalán Sebastià Sánchez Sauleda Universitat de Barcelona- El significado de las rosas- Diccionario de los símbolos, Jean Chevalier-Charles Deering Y Ramón Casas: escrito por Isabel Coll Mirabent (pag bch)-

jueves, 26 de noviembre de 2015

Rafaela Ruiz Lubián, musa de Julio Romero de Torres


A Rafalita Ruiz Lubián empezó a pintarla Julio Romero de Torres con apenas doce años.
Su cara angelical y sus grandes ojos aparece en el cuadro de "La Serranilla" cuadro que regaló al ministro Natalio Rivas muy amigo del pintor y compañero de tertulias en Madrid. Este cuadro hoy en día pertenece a la Fundación PRASA

La Serranilla

Más tarde posaría para el cuadro que "Carmen" que compraría el torrero Juan Belmonte por la exorbitante cantidad de mil duros de aquella época.

Carmen  realizado 1914-1915
Óleo y temple sobre lienzo 70 x 92 cm
Colección PRASA Córdoba

También fue modelo de la obra "La dos sendas" que obtuvo en la Exposición Nacional de Múnich de 1913 la primera medalla del certamen.


Las dos sendas realizado entre 1911- 1912
Óleo y temple sobre lienzo 170 x 140 cm
Colección PRASA Córdoba
En este lienzo aparecen algunas de las modelos preferidas del pintor....
Rafaelita, en su papel más habitual, el de monja excepcionalmente joven, bella y sensual.
Carmen Casena, mostrando las joyas como celestina, y la figura central de Adela Moyano, desnuda, tendida en un diván, pero en actitud de incorporarse para ofrecer mejor su cuerpo al espectador.
Su piel está arropada por los delicados encajes y bordados de la mantilla. Tras ellas, enmarcadas entre una clásica arquería, dos escenas, la vida conventual y mística de oración, y la fiesta y el cortejo, lugar donde se ha autorretratado participando de la escena más lúdica, el propio Julio Romero.
La intromisión del pintor como personaje en algunos de sus cuadros es frecuente, convertido en un tipo vestido con capa española y sombrero cordobés, deja en ellos retazos de su visión del mundo.

Más tarde aparece en el cuadro Marta y María

Marta y María
Óleo sobre lienzo 111 x 84 cm
Colección Privada

Aquí aparece como María. Julio Romero lleva al lienzo el pasaje evangélico bajo una personal visión
El descanso de Jesús y sus discípulos en casa de los hermanos Lázaro, Marta y María, en el camino de Jericó a Betania, lo interpreta el artista en una hermosa representación en la que retrata a dos de sus modelos preferidas; el papel de la diligente Marta, lo representa Amalia Fernández Heredia, "Amalia la gitana" como se le llamaba popularmente a esta "bailadora" en los tablados de la época en Córdoba.Para la pasiva María, tomó la dulce imagen de Rafaela Ruiz Lubian, a la que dos años antes había retratado en el lienzo "Carmen" que formó parte del conjunto de obras presentadas a la Exposición Nacional de 1915, siendo más tarde adquirido por el torero Juan Belmonte.
Como fondo de la composición, un paisaje donde serpea un arroyo y una humilde casa con un ciprés y dos naranjos sirve como escenario a las dos figuras principales.
En octubre de éste año hemos tenido la suerte de verlo ya que ha salido a subasta con u precio de salida de 200.000 euros. 


Fuente: 
Wikipedía- El flamenco en el arte de Julio Romero de Torres de Mercedes Valverde Candil. Catalogo oficial del Museo Julio Romero de Torres- El Flamenco y Julio Romero de Torres, una pasión


jueves, 9 de julio de 2015

La Casa-Palacio de los Cea y la cabezonería de doña María


Fachada de la Casa de los Cea hoy conocida por la del Indiano
Fuente diseño de D. Amadeo Ruiz Olmos
Situada en la plaza Ángel de Torres número 3 se encuentra la que fue en su momento la casa de los Cea, familia de la que queremos hablar. 
La casa antes de ser derruida
Desgraciadamente solo la fachada es lo único que queda de la que sería esta grandiosa casa tiene una mezcla de elementos góticos y mudéjares con una de las fachadas más bella de las casas palacio cordobesas ¡Lástima que solo quede eso!
En el muro se abre un vano adintelado de dovelas engatilladas con motivos de laceria y en las jambas almocárabes y arquillos angrelados ciegos.
En la parte superior dos balcones adintelados presentan decoraciones de tipo goticísta con labores ojivales y columnillas a modo de parteluz.
El balcón de la parte baja es el fruto de la rehabilitación a principios del siglo XX dirigidas por Mateo Inurria y D. Rafael Romero Barros, padre de nuestro ilustre pintor D. Julio Romero de Torres.

Según en el libro de heráldica y genealogía los Cea era un apellido gallego que fue de conquistadores de Córdoba y Jerez de la Frontera; según Vega Murillo fueron hidalgos de Cabra venidos de Córdoba y eran de posible origen converso.
D. Teodomiro Ramírez de Arellano nos cuenta en sus "Paseos por Córdoba" el primer Cea que hubo en la ciudad fue un tal Juan de Cea, caballero que acompañó de Fernando III y que venía de Galicia. 
Es aquí donde se estableció ya que tuvo repartimiento fundando su casa en el barrio de la Catedral; de él solo sabemos que se casó con una señora llamada Dominga sucediéndole su hijo Fernán Martinez de Cea que vivió en Córdoba, casándose con doña Mayor.
Ventana situada encima del dintel
A éste le sucedió su hijo Fernán Martinez de Cea que como dice en su heráldica- caballero esforzado en la lucha contra los moros que vivió en Córdoba y se casó con doña Mayor Yánez, sobrina de Juan Yánez maestre del Temple.
Y el apellido sigue el cual no pondré para no ser pesada para el lector pero que como bien dice Ramírez de Arellano- el apellido está lleno de Veinticuatros e Inquisidores de Córdoba y de quienes descienden los Condes de Gavia, los del Menado y entroncados con las familias más ilustres de Córdoba.
La rama cordobesa enlazó con el linaje de los Condes de Cabra así que se utilizó los Fernández y los Córdoba, por un tiempo se utilizo el Fernández de Cea pasando a Madrid, otra rama de Cea o Zea pasó a Granada en el siglo XVIII.
Nosotros nos vamos a centrar en D. Pedro de Cea, padre de nuestra protagonista, natural de Córdoba como los anteriores, hijo del doctor Gonzalo de Cea perteneciente al consejo de los Reyes Católicos. 
Este señor se casó con Juana Fernández de Córdoba con la que tuvo cuatro retoños:
D. Martín Alonso de Cea y Córdoba, Veinticuatro de la ciudad y sucesor, D. Gonzalo de Cea y Córdoba que fue Veinticuatro de la Ciudad, D Francisco de Cea Córdoba también Veinticuatro de la ciudad y María de Cea y Córdoba que casó con D. Martín Alonso de Guzmán Señor de Menado y a la que no vamos a referir en esta historia

Esta señora tiene una anécdota que está reflejada en Paseos por Córdoba de nuestro insigne cordobés Ramírez de Arellano que cuenta de la fama de una cordobesa que su cabezonería a traído la leyenda hasta nuestros días.
Por lo visto, esta señora de familia acaudalada tuvo multitud de disputas con todo el mundo ¡Las más veces... sin razón! Pero que defendía a capa y espada hasta el final.
Doña María era dueña de un cortijo llamado Teba, donde mandó hacer un pozo en lo más alto de un cerro para tenerlo lo más cerca posible de la casa, sin hacer caso de hermanos, encargados o manijeros que le decían que mejor hacerlo a la bajada del cerro, ya que era difícil encontrar agua en un punto tan alto y mucho más fácil, a la falda del cerro...
Haciendo caso omiso de todos aquellos que la aconsejaban, hizo el pozo donde ella dijo, siendo el pozo más profundo del término de Córdoba.
Esta señora, también poseía huertas... Y en una de ellas tenía un gran número de moreras, por las que le exigían el pago del diezmo, a lo cual se negó obstinadamente, sosteniendo un costoso pleito que perdió... con la cancillería de Granada, en cuyo lugar tenia un encargado que inmediatamente supiera la decisión de la audiencia, marchara para Córdoba para darle la noticia.
Así lo hizo el pobre hombre... y en nada que llegó con la noticia, mandó arrancar las moreras y sembrar de verde todo el terreno. De modo, que cuando le notificaron oficialmente la decisión, emprendió un segundo y disparatado pleito, negando que existieran las moreras.
Ni qué decir que doña María perdió, teniendo que pagar todas las costas... A lo que ella decía que prefería mil veces pagar costas que una vez el diezmo.
¡¡ Y es que cabezona... más que una mula torda !!

Qué de donde le viene el nombre al palacete del "Indiano" pues toda la gente cuenta que por haber vivido un tal Juan Cosme de Paniagua que al venir de las indias se compró el palacete. De éste hombre aparece en un Boletín Oficial fechado el 21 de mayo de 1846 en el que en el Juzgado Dos de primera instancia se le cita llama y emplaza a las personas que se consideren con derecho a la propiedad y usufructo y dote de bienes de las capellanías que a continuación se expresan:

"la fundada en la capilla del Espíritu Santo conocida por la de los Obispos y la del Corpus Cristi, ambas fundadas por D. Juan Cosme de Paniagua"

Pero este señor que tal vez si vivió en tan magnifica casa no vino de las "Indias" quien vino y ya dijo en su momento el cronista José María Rey con muy buen acierto fue un tal D. Antonio de Godoy el que vino de América para hacerse cargo de la herencia materna en la que incluía la preciosa casa. es a partir de entonces cuando al palacete se le empieza a conocer por el Indiano.



*Editada Junio  2016 para poner fotos nuevas


Fuentes consultadas: 
Casos notables de la ciudad de Córdoba- Paseos por Córdoba de Ramírez Arellano- Casa de Cabrera en Córdoba por Francisco Ruano, Joannes Ribadas -Heráldica y Blasones-Heráldica y genealogía en el sureste de Córdoba (Ss. XIII-XIX por Oscar Barea López  


jueves, 2 de julio de 2015

La Mezquita que construyó Abderraman I


Plano de como sería la Mezquita de Abderraman I





Siempre había leído y me habían contando que fue Abderraman I quien pactó con los mozárabes para en un principio, quedarse para utilizar la mitad de una basílica a la que llaman de San Vicente; aunque muchos historiadores  no están nada de acuerdo con ese nombre, ya que no hay prueba material que indique ese nombre, ni tan siquiera ese "santo" es muy conocido por estas tierras...
Bueno al caso:
Leyendo a Ibn Idari se descubre que en tiempos de los valíes cuando se llegó a este pacto.
Recordemos que desde la entrada de los musulmanes a la península hasta la llegada del primer Omeya Abderraman I que se autoproclama Emir pasan, nada más y nada menos, que cuarenta años.

Cuenta Ibn Idari:

"Cuando se acrecentó el número de musulmanes en Al Andalus y creció Córdoba y se aposentaron los príncipes árabes con su ejercito, aquella mezquita la mitad  dividida para el uso cristiano, les resultó insuficiente y hubieron de colgarse tribunas, sufriendo los fieles a causa de las angostura, grandes molestias.
El color naranja es la
Mezquita de Abderraman I
Cuando Abderraman entró en al Andalus y habitó Córdoba se interesó por este asunto cuidando de ensanchar y perfeccionar su construcción. Llamó a los mozárabes de Córdoba y les pidió la venta de la parte reservada al culto cristiano remunerándoles espléndidamente por ello de acuerdo con el pacto que habían capitulado y permitiéndoles la reedificación de aquellas iglesias a las afueras de Córdoba que habían sido demolidas en el tiempo de la conquista . De esa manera abandonaron su parte que el Emir incorporó"

También cuenta que Abderraman les pagó a los mozárabes 100.000 dinares por la mitad de la iglesia cristiana y que la obra que hizo en ella para ampliar la mezquita fue de 80.000 dinares. 

Añade Ibn Idari:

"(...) Dió comienzo al derribo  de la iglesia y a la edificación de la mezquita en el año 785. Su construcción una vez completas las naves y cerrados los muros se terminó en el año 786, todo en un espacio de tiempo"


¡Muy poco tiempo no os parece! Si eso fue así, de esos trabajadores son los que necesitamos para hacer el carril bici del Marrubial que va a durar más que la obrar del Murallón ! jejeje

Tal vez lo que hizo realmente es reconstruir lo que ya había hecho y ampliarla, por ello solo duró la obra un años.
Según un texto de Arrazi o Ahmad al-Razi, recogido por Ibn Hayyan dice así:

"(...) la antigua mezquita había tenido nueve naves, a las que Abd al-Rahmán añadió una por cada lado, con lo que completó once naves (...) "

¡La verdad es que esta sería una explicación! Reformó, rehabilitó y amplió...  

El caso es que la primitiva Mezquita de Abderraman I es del siglo VIII y es un cuadrado dividido en dos áreas rectangulares iguales: El oratorio y el patio.
En el patio estaría la pila de abluciones ya que todos sabemos que para orar los musulmanes deben de hacer un ritual con el agua para purificar partes de su cuerpo.
ya que para realizar la oración el musulmán debe estar en estado de pureza  y para ellos deben hacer abluciones que pueden ser de dos tipos: Menores o mayores.

Las abluciones menores llamadas wudu consisten en enjuagarse la boca, lavarse el rostro, las manos, el antebrazo hasta los codos y los pies hasta los tobillos.
Luego está la ablución mayor gusl hay que lavar todo el cuerpo, por eso en todas las mezquitas es normal que exista una sala de abluciones y baños en torno a ésta.
Sabemos que los Califas cordobeses tenían unos baños destinados a su uso privado y el de su familia y que no están muy lejos de la Mezquita cordobesa, son los baños Califales de los que hablaremos en otro momento. 
Y para el pueblo mandaron edificar unos edificios adyacentes para realizar esas abluciones y así dejar todas las impurezas fuera del recinto sagrado que es la Mezquita.
A esas salas se le llamaba "Midá" y en su interior había letrinas, fuentes con agua corriendo continuamente y pilas.
Se tiene constancia de un "midá" que construyó Hisam I pegada al muro del patio, cuyos cimientos aparecieron en excavaciones realizadas hace algunos años, otras dos "midás"que construyó Al Hakam II una a cada extremo del patio cuando hizo la ampliación de la Mezquita y tambien se sabe que para abastecerse de agua se canalizó con tuberías de plomo agua de los manantiales de la sierra... Eso no quiere decir que cuando se construyó la mezquita primitiva no tuviera "midá" o fuente de abluciones que seguro que también existía.

Al entrar en el patio de los naranjos debemos imaginarnos un patio más pequeño que el de ahora, ya que el patio fue creciendo conforme fue ampliándose la mezquita aljama, aparecen de frente, al fondo, medio ocultos los arcos de ingreso a la sala de oración que en tiempos pasados no estaban cerrados.


Mezquita primitiva
Bueno, Abderraman manda construir una mezquita dividida longitudinalmente en once naves, con una central mucho más ancha, orientadas de norte a sur y perpendiculares al testero o quibla, con profundidad de doce tramos y sustentadas con 142 columnas de mármol con capiteles de muy diferentes estilos ya que también se utilizan materiales de construcciones visigodas y romanas de ahí que nos pueda llamar la atención la desigualdad que existe de fustes, capiteles y columnas.

Como bien dice Jesús Martinez en su trabajo sobre la Mezquita, para evocar la mezquita de tiempos pasados hay que dejar la mente libre y no ver lo que hoy en día podemos encontrar...
Nos hace fijarnos en una cosa muy interesante y que sin duda cuando entramos en la Mezquita no caemos fácilmente y es en su suelo.
Primitivamente el suelo no es el que pisamos que actualmente es de mármol, sería de argamasa mezclada con almagro por lo que sería un suelo rojizo, el cual sería El suelo regado con frecuencia, sobre todo antes de las oraciones ya que es de imaginar que soltaría bastante polvo.

LA PUERTA DE LOS VISIRES HOY LLAMADA DE SAN SEBASTIAN

Se le llama puerta de San Sebastian desde que en 1516 se construye frente a ella un hospital de ese nombre  y lo que hoy es el palacio de Congresos, aunque tradicionalmente se le denomina San Esteban ya que uno de nuestros escritores Ramirez de las Casas Deza en su libro "Descripción de la iglesia Catedral de Córdoba" editado en 1853 tuvo esa confusión.

A pesar de que no existen referencias sobre esta puerta en la fuentes árabes, se sabe que por su situación fue construida en tiempos de Abderraman I  es por lo tanto, la puerta más antigua de la Mezquita cordobesa, muy cercana al Alcázar estaba reservada  para la entrada y salida del Emir y de sus visires o ministros, fue reformada en tiempos de Muhammad I según indica una inscripción.



Puerta de los Visires
Las dimensiones son 1,82 metros de ancho con 3,12 metros de alto, presenta un pequeño escalón y según nos cuenta el señor Marfil gracias al canónigo D. Juan Moreno se recuperó la puerta en su lado interior despejando los elementos que ocultaban su presencia y que coincide con la capilla de San Agustin. la obra comenzó en 2002 y finalizó en el 2009 ya que también se renovó la solería y el zócalo de la capilla. De nuevo en el exterior, en la zona superior se presentan dos ventanas de forma rectangular con celosías.

A la muerte de Abderraman I tomó las riendas su hijo Hisham, el no hizo ampliación en la sala de oración pero si hizo algunas reformas en el patio y construyendo el primer alminar que tuvo la Mezquita Aljama y que sus cimientos fueron descubiertos en 1930 en una de las excavaciones realizadas por el arquitecto Felix Hernández.
Se cree que tenía más o menos seis metros de lado y se cree que pudo tener unos veinticuatro metros de altura.

Es el mismo ibn Idari también cuenta que el hijo de Abderraman, Hisham I completará la obra de su padre

"(....) Y añadió al lugar desde donde se llama a la oración un miranete de cuarenta codos de alto, construyó detrás de la mezquita unas galerías donde las mujeres que no tenían acceso al recinto sagrado, pudieran hacer sus plegarias e instaló la fuente de las abluciones"

Según D. Pedro Marfil, la sala de ablución de Hisham I se situaba al exterior de la mezquita, ocupando la calle oriental trazada por su padre. 
Alcanza los 16 metros de anchura por casi 20 metros de longitud. Disponía de canalizaciones de agua limpia, fuentes, letrinas y alcantarillado.
También se manda abrir una puerta más para entrar al patio de los Naranjos llamada "de los Deanes" de la que hablaremos más adelante.

Tendrían que pasar muchos más años para alcanzar el esplendor la Mezquita Aljama, con sus ampliaciones.

Pero eso déjame que te lo cuente otro día



Fuentes Consultadas:

La Mezquita de Córdoba de L. Torres Balbás- Mezquita de Córdoba. Abderraman I (169/785-786) El trazado proporcional de la planta y alzado de las arquerias del Oratorio. La Qibla y el Mirhab del siglo VIII por Antonio Fernández Puertas. Universidad de Granada- La historia y el arte de la Mezquita de Córdoba por Jesús Martinez Falero- La puerta de los Visires de la Mezquita Omeya de Córdoba por Pedro Marfil Ruiz-Wikipedia y Cordobapedia

jueves, 18 de junio de 2015

Calle Siete revueltas y la leyenda del perfume









Junto a la antigua calle del Sol la que ahora es Agustín Moreno se encuentra la calle siete revueltas. 
¿Que por qué Siete revueltas? Pues el nombre le viene de bien antiguo ya que existe documentación ya aparece en el siglo XV yen censo de población de 1712 aparecen inscritos en ella 20 africanos; y como bien dice D. Vicente Orti Belmonte-" el dato es bien curioso ya que hace suponer que en el siglo XVIII todavía moraban allí descendientes de moriscos"

Bueno a lo que íbamos:
Se supone que tiene este nombre por los siete giros que hay que hacer para  poder salir hasta la plaza del Conde de Gavia.
Consta de varios callejas sin salida o barreras que en su tiempo fueron las puertas falsas de algunas casas señoriales; como la de la familia de los Ríos que luego pasó l Vizconde de sancho Miranda y también a los de los Cárdenas que años más tarde sería propiedad del conde de Benamejí. 
Se encuentra una casa preciosa que se le llama "La casa de las Campanas" nombre que proviene porque allí existió una fundición de campanas y de la que ya hablaremos con más tranquilidad.

Porque hoy quiero contaros la leyenda del Perfumen de las Siete Revueltas:

Cuenta la leyenda que en el primer tramo de esta calle existía una barbería, cuyo dueño era un celoso enfermizo; tanto que a su mujer jamás dejaba salir sola a la calle, a no ser que fuera en su compañía y hasta hizo poner unas enormes celosías en ventanas y balcones para que nadie pudiera verla... La desdichada nunca se oponía a las pretensiones de su esposo y en muy contadas ocasiones se asomaba a la calle.
Pero sus celos iban cada vez a más, hasta tal punto que un día y sin motivos algunos y un arrebato, mató a la pobre infeliz. 

Cuando se dio cuenta de lo que había cometido, maquinó la manera de poder salir indemne de la situación. ¡Lo mejor sería ocultar el cadáver!
Y es que en aquellos días la ciudad no era muy limpia y los olores no eran muy agradables... Solo cogió el cuerpo y lo tiró en un desagüe enorme que existía al principio de su calle y que va a desagüar muy cerca del Molino de Martos en la Ribera.
El miserable guardaba la esperanza de que cuando llegara el cuerpo al río desapareciera para siempre. 

Luego, comenzó a explicar a todo el mundo que le quería escuchar que su esposa se había marchado al campo a cuidar a su padre que estaba enfermo. 
¡ Cosa, que a todo el mundo le intrigaba! Primero porque el barbero no era persona de darle mucha explicaciones a la gente y segundo que la hubiera dejado marchar sola, pues en casi en diez años que llevaba casado con ella, jamás le había dejado salir ni tan siquiera a la plaza.
Pero bueno, la gente creyó que era verdad que se había marchado para los cuidados de su anciano padre y no dudaron de la palabra del opresivo barbero.

Al paso de unos meses del sumidero que existía en la calle, comenzó a salir un olor tan agradable que llamó la atención de toda la ciudad... 
Cuentan que hasta fueron los boticarios más prestigiosos para ver si lo podían clasificar lo que no lograron por ser superior a todos los aromas conocidos. 
Al paso de los días, unos niños jugando en el Molino de Martos se metieron por el enorme desagüe y empezaron caminar por él hasta que encontraron a la pobre mujer muerta. 
Dicen que el cadáver estaba exactamente a la altura de la barbería y era ella la que desprendía ese agradable olor... 

Sería para que la gente pudiera percibir que allí ocurría algo; ni que decir tiene que el barbero fue encarcelado por el  horrible asesinato de su pobre esposa. 



*Editado para poner fotografía del cartel de las callejas  2017

Fuentes Consultadas: 
Paseos por Córdoba de Ramirez de Arellano- Cordobapedia

jueves, 4 de junio de 2015

El poeta Juan Rufo de profesión vividor






"La vida es largo morir,
y el morir, fin de la muerte.
Procura morir de suerte,
que comiences a vivir ".




Allá por el año 1547 nació el famoso autor de "La Austriada" en un caserón que según Agustín Moreno era conocido por la portada situado en la calle Tinte. 
Juan Rufo Gutierrez, escritor, poeta y mucho de tarambana que le acarreó a sus padres, Luis de Rufo y María Gutierrez, muchos dolores de cabeza y tirones de la faltriquera.... 
Eran familia de tintoreros  que tuvieron nada más y nada menos que seis hijos: Francisco, Juan (Nuestro poeta), Tomás, Alonso, Pedro y Leonor.
Prosiguiendo con Agustín Moreno en un articulo del Diario Córdoba fechado en 1948, dice que el padre del poeta, además de llevar la tintorería comerciaba con todo lo que podía y especialmente en madera de construcción. 
Lo que le repercutió buenas ganancias a juzgar por la cantidad de escrituras de compra que suscribió, así como los poderes de cobrar deudas.
Los ducados entraban a montones en las gavetas del tintorero- proseguía Agustín Moreno- como a montones salían para enderezar los desafueros y tropelías de su espabilado retoño, la oveja descarriada que quiso el tintorero enderezar obligándole a ir a Salamanca para estudiar, ya que siempre se le había dado bien las letras, para quitarlo a la vez de lo que pensaba que era una mala influencia.
Lejos de estudiar, Juan lo que hizo fue una repetición escandalosa de sus andadas cordobesas, rodando por mesones y mancebías salmantinas, llegándose a aficionar demasiado al vino y al juego...
Su padre tuvo que hacer frente a numerosas deudas de juego, que en algún momento le llevarían a tener que huir de la ciudad de Salamanca sin más tardar, viajando a Portugal para esconderse y adoptando el apellido de su madre para que "algunos fiadores" no dieran con su pista.
Vivió en Toledo, en Sevilla, en Madrid y de nuevo en Córdoba- prosigue D. Agustín Moreno- cumplidos los veinte años, una casualidad lo puso en el camino de ser un personaje de cierto viso, meses y meses llevaba el tintorero pleiteando con el Cabildo a reconociera sus derechos al cargo de una juraderia (Lo que hoy en día sería un consejal) . 
Más de dos años estuvo pleiteando su padre ante el Cabildo, aunque su condición de comerciante con tienda abierta, sus buenos ducados que según Ramirez de Arellano fueron 1.200 ducados y buenas influencias hizo que recayera el cargo de Jurado de Córdoba en el aprendiz de poeta, que lejos de sentar la cabeza lo que hace es inflar los humos - según Agustín Moreno- del mozo, añadiendo a su pobre Gutierrez el sonoro "de Córdoba", presentándose en el Cabildo como D. Juan Gutierrez de Córdoba y tomando posición el 10 de Julio de 1568. Y fue hasta que ya con fama de poeta y hombre ingenioso arrumbó el "Gutierrez" verdadero y el "de Córdoba" postizo y se puso el de su padre Rufo.
Como pensó el Cabildo la Juradería resultó un desastre -prosigue Agustín Moreno- la bolsa del viejo tintorero tuvo que aflojar los cordones una vez y otra para remediar las trapisondas y trastadas del hijo enredador.
Algunas de ellas bastante gordas lo que le hizo pensar en marcharse con el ejercito de d.Juan de Austria, pero para ello necesitaba dinero... Se presentó en el ayuntamiento con un mamotreto de papeles bajo el brazo, era su obra la "Austriada" que todavía no tenía título y era un libro sobre la batalla naval y caballeros cordobeses, pidió a sus amigos veinticuatro permiso para leer algunos trozos y después de recibir los aplausos de todos lo que estaban allí concurridos les pidió prestado los dineros para la impresión.
Terminó con cien ducados en el bolsillo para su obra que no era otra cosa que un préstamo de año y medio, por parte de la ciudad... 
La Austriada desgraciadamente no se imprimió hasta doce años más tarde pero con ese dinero se marchó a Madrid y de ahí a Italia. ¿El pago del préstamo? Pues de nuevo el tintorero tuvo que hacer frente a los desmanes de su hijo.
Gran parte del tiempo que estuvo en Italia lo pasó en Nápoles y es allí donde consultó lo que llevaba escrito de la batalla de Lepanto con testigos directos de ella y es allí donde escribe bien por recomendación de Juan de Austria o por su idea la rebelión de los moriscos que aunque aparece por orden cronológico en su libro en primer ligar, sin duda fue escrito después.
Se entretuvo en Nápoles, de seguro que más tiempo que lo que él quisiera, e incluso publicó allí varias poesías como "Elegía a la muerte de doña Ana de Toledo mujer del castellano Castinolvo de Nápoles""Soneto de Don Alonso Idiaguez, general de la caballería de Milán"
Allí frecuentaba el trato con todo lo mejor de la gobernación y del ejercito- Apunta R. Ramirez de Arellano- y tenía cierta influencia con el marqués de Mondejar que le prestaba dineros y favores que precisara el cordobés.
Aunque la principal ocupación de Rufo en Nápoles fue el juego contrayendo deudas de más de 600 reales que tuvo que pagar su padre...
El poeta volvió a España junto al duque de Sessa embarcados en una galera y desembarcando en Barcelona el 7 de abril de 1578, ya había muerto d. Juan de Austria y muerto su padre, el viejo tintorero que lo había sacado de tantos aprietos, decidió volverse a Córdoba con el único propósito de terminar el libro, haciéndose cargo del negocio familiar.
Rufo publicó sus "Apotegmas" en diciembre de 1596, que el título anuncia como 500 pero que no son más que 455. 
Detrás de este libro publicó sus poesías que había hecho hasta entonces, que no eran más que veintiuna.
Su obra fue alabada por muchos de sus coetáneos, que le equiparon a Góngora y Cervantes.
Pero, al margen de su talento literario, se destaco también por su ingenio y rapidez de respuesta.




Fuente: 

Juan Rufo, jurado de Córdoba. Estudio biográfico y crítico por Rafael Ramírez de Arellano y Díaz de Morales -Biblioteca Virtual de Miguel de Cervantes- Cordobapedia- Notas de Juan Rufo por Juan Agustin Moreno Diario Córdoba 27/03/1948- Las 600 apostemas Diario Córdoba 23/06/1951- Juan Rufo Diario Córdoba 27/07/1952- Juan Rufo y Juan de Mena 24/10/1960- Córdoba ciudad famosa, un romance de Juan Rufo Diario Córdoba 18/11/1965- Juan Rufo, cronista y cantor de Lepanto 17/12/1971- Enciclopedia de escritores en lengua castellana- Foto recogida de internet Autor Carlos Muñoz Caravaca


viernes, 22 de mayo de 2015

Historia de la Feria de Nuestra Señora de la Salud










Los orígenes de la feria que venía celebrándose desde el siglo XI viene por un privilegio especial que otorgó a nuestra ciudad Sancho IV  apodado "El Bravo", pagando así la ayuda a Córdoba en la lucha contra su padre Alfonso X  apodado "El sabio" por la sucesión al trono.
Pero vamos a remontarnos a la historia ¡Que de verdad que hay tomate!
Empecemos por el principio:
La llegada al trono de Sancho, vino motivada por el rechazo de parte de la nobleza castellana de Alfonso X como rey, unos dicen que a causa de las costumbres árabes que hizo que adoptara la corte, otros dicen que por su ambición de autoproclamarse emperador ya que le correspondía por ascendencia materna a la muerte de Guillermo de Holanda la corona alemana, ese empeño consiguió desgastar la paciencia de sus vasallos y los recursos de Castilla.
El caso es que la cosa se agravó con la muerte del heredero el infante primogénito Fernando de la Cerda en Ciudad Real, lo que antes era Villa Real. El Rey, sabiendo la inestabilidad que se podría crearen el reino, toma una primera decisión que es la de no pronunciarse respecto a quien heredaría el trono... 
Por aquel entonces era costumbre de la corona Castellana que el siguiente heredero sería el segundogénito de los hijos, por lo tanto era Sancho al que le correspondía.
A pesar de que el primogénito tenía hijos que pudieran heredar el trono y que en las capitulaciones de boda que contrajo Fernando de la Cerda con la hija de Luis IX de Francia, en caso de su muerte serían sus hijos los que heredarían la corona de Castilla.
Pero los hijos que por aquel entonces tenían cinco años y pocos meses, poco pudieron hacer y fueron los comentarios de la misma corte de que esos Infantes serían criados a las "maneras" francesa lo que el rey Alfonso X  hizo que se inclinara a favorecer las aspiraciones de su hijo Sancho nombrándolo su legítimo heredero.
Pero la viuda Blanca de Francia viendo que despojaron a sus hijos de todos su derechos por su tío Sancho, pide a su hermano Felipe III el entonces rey de Francia ayuda y éste presiona a Alfonso X para que fuera el primogénito de su sobrino y nieto del Alfonso y no Sancho quien reinara bajo la amenaza de invadir Castilla.
El Sabio,  se siente más que obligado a compensar a éstos  infantes y pone en vigor un derecho romano llamado el código de "Las siete partidas" en la que se establecía que la sucesión debía de corresponder a los hijos del primogénito, es decir a los hijos de Fernando de la Cerda. 
El infante Sancho ni parte de la nobleza estuvieron conformes y viendo las revueltas que podían ocurrir en Castilla, Alfonso pretende crear un reino en Jaen a su nieto el infante Alfonso de la Cerda, el primogénito de su hijo muerto, con entidad separada de la corona castellana... 
La presencia de una entidad política independiente en una zona que era frontera con el reino de Granada era motivo suficiente para frenar el poder real por parte de la nobleza castellana y que bien supo aprovechar Sancho para destituir a su padre del cargo sin quitarle el título de rey, así que Sancho envía mensajes por todo el reino en lo que dice:

"pra tomar boz  contra el rey su padre por ellos a pedir merçet que lo non matase ni lo despachase ni lo desaforase como avía fecho fasta entonçes"


El infante recabó el apoyo de parte de la nobleza erigiéndose en defensa de las tierras de las injusticias de su padre el rey Alfonso X, que en respuesta de este levantamiento del nueve de noviembre de 1282, "El sabio" maldijo y desheredó a su hijo Sancho públicamente aunque las Crónicas de Alfonso X lo ocultase.
Pero ganó en bando de Sancho teniendo a un rey, Alfonso X, confinado en Sevilla hasta su muerte y su hijo autoproclamado rey, debiendo favores a los muchos nobles y ciudades enteras que lo apoyaron para estar en el trono castellano.

Una de la ciudades, Córdoba,  le da dos privilegios reales uno de ellos con la protección a todas las mercaderías cordobesas para no tener que pagar tributo en todas las ciudades y villas del reino. Este privilegio puso a la industria cordobesa en condiciones extraordinarias ampliándolo  Fernando IV el 12 de noviembre de 1296 rigiendo esta condición durante siglos, siendo el último confirmante Carlos III por Real cédula dada en Madrid el 4 de Julio de 1774

El segundo privilegio dado por Sancho IV el 5 de agosto de 1284 concedió dos ferias francas al año. Dice lo siguiente:

"Sean todos cuanto esta carta vieren que yo don Sancho por la gracia de Dios, rey de Castilla, de Toledo, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaen y del Algarve que por hacer bien e merced al consejo de Córdoba e por muchos servicios que me han hecho tengo por orden que hagan feria dos veces en el año; la una que comience el día cincuesma y la otra el primer día de cuaresma e que dure cada feria quince días una  (...) Otro el que tengo por bien aquellos que vinieren a la feria que no den portazgo en Córdoba los días que dure la feria. Et mando e defiendo que ninguno no sea osado de ir contra esto en ninguna manera que cualquier que gelo fisiese perchame e pena de mil maravedises de la moneda nueva; et demas (.....) dada en Sevilla cinco días de Agosto de mil treciendos y veinte y dos años. Yo Gimen Pérez la escribí por mandato del Rey."

En 1422 la feria de Cincuesma o Pentecostés comenzó a celebrarse los primeros días de mayo y por su proximidad a la de Granada y los pactos de frontera era muy frecuentada por moros y judíos de donde precisamente de éstas grandes ferias nace el origen de la banca con sus prestamos.
El cambista colocaba su mesa con un tapete poniendo su balanza y sus monedas que se pesaban por los cortes que les daban en el contorno. 
En las cortes de 1435 se establece pesos y medidas generales y se presentan quejas contra los cambiadores y fue Enrique IV concedió el seguro a las personas de los que fueran a las ferias y prohibió que hubiera corredores de ganado en las ferias, como que se vendieran en los arrabales no cerrados. De ahí que al recinto acotado se le llamó "real, nombre que todavía se usa.
Según M. A. Ortiz en uno de sus artículos, "En aquellos tiempos habían durante la feria una policía especial y ronda de alcaldes y Escribanos que cobraban "la calumnias" (Multas). 
Las penas era muy severas, el sacar el puñal o arma cortante era castigado con una multa de 100 maravedis, si herían se le cortaba la mano con la que empuñó el arma blanca y se daba muerte se le ahorcaba perdiendo la familia todo cuanto tuviese."
Pozo donde se encontró a la virgen



El lugar que ocupó la feria durante muchísimos años fue el Paseo de la Victoria donde cuenta J. Sánchez que allí existió una Ermita llamada de Nuestra señora de las Huertas nombre que cogió por estar rodeada de éstas. 
Cuentan algunos historiadores que esa huerta fue donada por el Obispo D. Juan Daza en el año 1509 a Fray Francisco Vinet prior de la orden de San Francisco de Pau o Minimos, la cuál al fundarse en Córdoba instaló en ella su convento el 15 de Agosto de ese mismo año. 

En un pozo contiguo a una de las huertas de los terrenos del antiguo convento y que hoy se puede ver a la espaldas del cementerio de Nuestra Señora de la Salud, apareció en 1665 una virgencita de barro cocido de unos 15 cm con un niño en brazos. 
Asegura la tradición que esta estatuilla de la virgen había sido escondida por los mozárabes en el lugar donde fue hallada en momentos inseguros por las persecución árabe.
Durante más de dos siglos, los cordobeses que necesitaban alivio para sus enfermedades, ¡la fe mueve montañas!, acudieron al pozo donde fue encontrada la virgencita recogiendo el agua que manaba del aljibe y llevándosela a sus casas como su mejor tesoro, haciendo del preciado líquido medicina prodigiosa.
El fervor, la gratitud y la piedad- escribió el cronista Rey Diaz- Levantaron la capilla del que fue patrono el cabildo eclesiástico y por haberse colocado la imagen en el altar el segundo día de Pascua de Pentecostés, desde entonces y por tal fecha se vino celebrando en la ciudad el día de Homenaje de Córdoba a la Virgen que daba Salud a los enfermos.

En 1776 el corregidor D. Francisco Carvajal y Mendoza aún en contra de los caballeros veinticuatro de la ciudad, de los frailes mínimos y de algunos caballeros ilustres, efectuó la plantación de árboles en dicho paraje formando tres círculos y dos calles. Una en dirección a la puerta de Gallegos y la otra a los Tejares.
Instalando en el centro una gran fuente cuadrada muy semejante a la que hoy existe en el Campo de San Anton .
Otro corregidor llamado D. José Aguiluz en 1793 allanó los paseos y colocó bancos en los que la gente pudiera descansar, aunque los jardines de la agricultura o denominados con anterioridad "Bajos " se realizaron 1811, cuando la invasión francesa.
En 1854 el alcalde D. Francisco de Paula Portocarrero pidió unos planos al arquitecto D. Pedro Blasco Menendez para la total reforma de los jardines de la Victoria cosa que estuvo terminada para la instalación aquel mismo año de la Feria, instalando las casetas que en aquellos tiempos eran puestos de chucherías y churrerías en hileras ya que hasta entonces estaban desperdigadas.




Respecto a su emplazamiento en el año 1801 por acuerdo municipal de fecha del 18 de mayo se acordó instalar la Feria en las inmediaciones de la Puerta de Gallegos al objeto de acercarla a la plaza de toros que por aquel entonces se encontraba en el campo de la Merced.
A partir de entonces se cambió varias veces de sitio y desde 1820 colocándose en el paseo de la Victoria que durante el siglo XIX y XX se celebró allí y no sería hasta 1994 cuando se traslado a un recinto hecho especialmente para ello "El arenal" situado junto al río ganando todos al ser mucho más espacioso y añadiendo una portada que es la más grande de España.



Fuente: 
El linaje maldito de Alfonso X Conflictos en torno a la legitimidad regia de Castilla  por Fernando Arias Guillen- Lealtades y deslealtades  eclesiásticas durante la cuestión sucesoria entre Alfonso X y Sancho IV por Francisco J. Diaz Marcilla- Cordobapedia- Wikipedia- Orígenes de la Feria de la Salud por J. Sánchez Garrido Diario de Córdoba 25/05/1940- El origen de la feria de la Salud por Fray Joaquin Delgado , OP Diario de Córdoba 24/05/1958- Origen de la Feria de mayo Miguel Angel Ortiz Belmonte 25/05/1961-