En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

jueves, 28 de mayo de 2009

Leyenda del Ángel o el sueño de Abderramán








Cuenta El Bayan al Mugrib de Ibn Idhari que era costumbre de guerra expropiar a los pueblos rendidos por capitulación la mitad de toda iglesia que poseían, tal y como ocurrió con la Iglesia de Damasco.
Cuando conquistaron Córdoba los musulmanes, expropiaron a los mozárabes la mitad de la Iglesia Mayor (Kanisa Kabira) consagrada a San Vicente, transformando aquella mitad en Mezquita y quedando el resto en poder de los cristianos.
Conforme se fue acrecentando el número de musulmanes de Al-Andalus, la mezquita resultó insuficiente por lo que Abd al Rahmán Ibn Mu´awiya, el Dajil ( El Inmigrado), convocó a los mozárabes cordobeses y les pidió la venta de la parte que poseían de la iglesia mencionada, remunerándoles por ello con una fuerte suma, permitiéndoles además, la reedificación de las iglesias de las afueras de la ciudad que habían sido demolidas en tiempos de la conquista.
Corría el 169 de la Hégira (14 de Julio de 785 d C) cuando se dieron comienzo a las obras de la que con el tiempo, habría de ser la mayor mezquita de Occidente.
Así la mezquita Aljama fue construida con la finalidad de dar cabida a la cada vez mayor población cordobesa.
Cuentan que el propio Abderramán puso la primera piedra y que dedicó una hora diaria a levantarla con sus propias manos, que derramó oro a manos llenas y que no perdonó sacrificio para que la levantaran con rapidez y que en el momento de su muerte llevaba gastadas cien mil doblas de oro.

La leyenda del Ángel

Cuentan que en el palacio de Al-Ruzafa, Abderramán I dormía plácida y suavemente cuando una pesadilla nubló su sueño...
El demonio había hecho presa de su espíritu y ante su vista desfilan los episodios sangrientos de su reinado, gritó...  
Pero nadie le socorrió y soló el eco burlón de sus gritos contestó a sus desesperados llamamientos...
De pronto se ve arrastrado por una multitud que lo golpean y escupen, desapareciendo su poder, empujándole hasta la orilla del río donde le aguardan dos palos cruzados trabados en forma de cruz. 
Una ola de terror parece arrastrarle y entre una atroz agonía siente como unos clavos agudos se van introduciendo a golpe de martillo en las palmas de sus manos y en sus destrozados pies.
¿Cómo es posible aquello? ¡Él es el Emir independiente y soberano, dueño de vidas y haciendas!
De repente un súbito resplandor le ciega y una dulce voz, parece llamarlo:
-¡Príncipe de los Omeyas!.

Poco a poco abre sus ojos y ve ante él la esbelta figura de un ángel.
El Emir sorprendido quiere levantarse pero no puede, los clavos del tormento aun le sujetan pero sin embargo un extraño bienestar parece invadirle mientras contempla absorto la celestial aparición.
¡Emir!,  Alá te libró en Damasco de la rebelión de los abbasíes para que tu estirpe no sucumbiera- le dijo el ángel- Sin embargo, ¿Que le has dado tú a cambio al Dios único, generoso y magnánimo?
Devuelve a Alá sus favores consagrándole una obra digna de su grandeza y para los ojos de las generaciones venideras hasta el fin de los tiempos.

El Emir se incorporó con trabajo de su cama y poco a poco, se fue recobrando del sueño.
Mandó llamar a uno de su astrólogo, al que le fue relatando su pesadilla del principio y lo que le había dicho el ángel al final. 
Hablan ambos largo y tendido; y cuando se retira el astrólogo, manda llamar a su hayib y dice Abderraman:
-¡Tal será la obra que le consagre a Alá que el mundo entero le tendrá envidia, será tan inmensa que soportará las embestidas del tiempos.

Vista aérea de la Mezquita de Córdoba
Tal vez sea solo una leyenda fruto de la fantasía de poetas y juglares.... o tal vez no.
La Mezquita que hizo Abderraman fue ampliada por sus hijos y por los hijos de sus hijos que la hicieron grande, majestuosa y única. 
Que sigue y seguirá asombrando al mundo desde una ciudad que una vez fue la joya del universo
Una obra así solo pudo ser fruto de un sueño....


 Fuente Consultadas:
Leyendas contemporáneas e históricas Culturas Populares. Revista Electrónica 3 septiembre-diciembre 2006- Foto recogida de Internet en http://images.search.yahoo.com

martes, 12 de mayo de 2009

Abbás Ibn Firnás, el loco que voló






Se da por hecho que los primeros en volar fueron los hermanos Wright y que el primero en diseñar una "máquina voladora" fue Leonardo da Vinci.
¡Pues no podríamos estar más equivocados! Todo eso ya se hizo en tiempos de Al Ándalus, y el hombre que lo realizó se llamaba Abbás inb Firnás.

Pero situémonos:

Era el siglo IX cuando Córdoba comenzó a brillar con luz  propia, muchos eran los estudiosos que venían, no ya de todos los lugares de Al Andalus, sino de todos las partes del mundo.
Conocido era ya, que en la corte de los Omeyas se potenciaba todas las clases de ciencias y fue aquí donde hubo la mayor concentración de sabios por aquellos tiempos. 


Su nombre completo: Abu l Qasim abbás inb Firnás nació en Ronda provincia de Málaga en el año 810, aunque estuvo casi toda su vida en Córdoba ya que fue parte de la Corte durante el gobierno del Emir Al-Hakam I, pasó después al séquito cortesano de Abd al Rahmán II y acompañó al Emir Muhammad I, hasta su muerte, poco después del reinado de éste.

En un principio era un sabio más que se vino a Córdoba para estudiar e intentar destacar en sus conocimientos que eran muchos ya que abarcó campos como la astrología, las matemáticas, la física, la astronomía además de ser filósofo e inventor.
Los historiadores no se ponen de acuerdo del origen de su familia, mientras unos hablan del origen bereber, otros lo hacen descender de una familia de origen andalusí, sea como fuere fue un hombre muy inteligente y un adelantado a su tiempo.

Inventor de enorme talento y gran prestigio... Realizó tablas astronómicas, construyó un reloj de agua muy original, llamado Al-Maqata y un planetario que contaba con efectos especiales para conseguir puestas de Sol, simular eclipses y reproducir fenómenos meteorológicos...
Descubrió un nuevo procedimiento para fabricar vidrio a partir de la arena y desarrolló el proceso de tallado del cristal rompiendo el monopolio de los egipcios, que eran los únicos conocedores de esa técnica, desarrollando la industria de vidrio en Córdoba.

¡Pero lo que de verdad ansiaba Abbás era poder volar!
El primer intento lo realizó en el año 852 lanzándose con una gran capa desde la torre de la Mezquita de Córdoba... Se había tirado muchos años observando el vuelo de los pájaros en detalle y estudiando las corrientes del viento. ¡De éste salió vivo pero algo pertrecho! Dicen que tuvo ya una leve cojera de por vida.
Ni corto ni perezoso, decidió de nuevo probar y fabricar su propio aparato volador.
Ya no era una simple capa asemejándose a un “paracaídas”, su máquina era un planeador con alguna capacidad de control, algo así como un ala delta primitiva revestida de plumas y seda.
Y esta vez tendría que buscarse un lugar mucho más alto... Ibn Firnas, saltó desde la Arruzafa  y… ¡Planeó!

Así se relata en el libro "Más de mil y un cuento del siglo de Oro:

(...) Se cubrió el cuerpo con una pieza de seda revestida de plumas, se adaptó dos alas como los pájaros y echó a volar en la Rusafa de Córdoba, logrando estar en el aire un cierto tiempo planeando recorrió cierta distancia , pero en el momento de tomar tierra no acertó a maniobrar adecuadamente y cayó con violencia en el suelo, lastimándose el trasero, porque- dice el cronista- no se había dado cuenta de que los pájaros al posarse utilizan su cola que él no se había fabricado (...)

A éste propósito Mu´min Ibn Sa´id, un poeta de la corte del Emir Muhammad el que le lanzó una sátira con éste verso:


Quiso aventajar al grifo en su vuelo
y solo llevaba en su cuerpo
las plumas de un buitre viejo


Durante el aterrizaje, se lastimó la espalda, lesión que arrastró el resto de su vida hasta que murió en el año 887 a la edad de 77 años.

Hoy en el mundo árabe, Ibn Firnas es considerado un héroe en algunos países como Libia.
Se han emitido sellos de correo recordando su gesta, incluso un cráter lunar y uno de los aeropuertos de Bagdad lleva su nombre.

Córdoba ha reconocido su talento dándole el nombre a un bello puente atirantado que cruza el río Guadalquivir que desde lejos se asemeja a las alas con las que Abbás se lanzó a su sueño... Volar.

Puente de Abbás Firnás



Fuentes consultadas: 
Abbâs Ibn Firnâs. Hakim Al-Andalus por entidad andaluza- Los inventos de Abbás Firnás por Rafael Castejón, diario de Córdoba 26/07/1966- Más de mil y un cuentos del Siglo de Oro editado por José Fradejas LebreroCordobapedia- Wikipedia -Fotos recogidas de Internet-

miércoles, 6 de mayo de 2009

Presentación de éste blog


Abro muy ilusionada este blog a pesar de no ser ni historiadora ni escritora. 
¡¡No se como me saldrá. Espero que medio regular.!! 
¿A qué aspiro? A ser una simple narradora... Me gusta las historias que existen dentro de las historias ¡Vamos el chafardeo histórico ! 
Digamos que no cumplo los cuarenta y mi profesión está muy lejos de estos derroteros ya que soy sanitaria. 
Lectora empedernida desde niña de historia en general y de la de mi ciudad en particular. Es simplemente una afición que me hace desconectar y soñar.
¿Qué por qué he titulado mi blog así?
Los cordobeses deberíamos estar orgullosos de lo que somos y de lo que fuimos.
Porque durante mucho tiempo la historia de España trascurría bajo el beneplácito de nuestra bella ciudad, cuando era importante y codiciada por todos.
Todo lo que sucedía estaba BAJO LA MIRADA DE CÓRDOBA



Desde la torre de la Mezquita Catedral

Ya lo dijo Cicerón: "La Historia es maestra de la verdad, testigo del pasado, aviso del presente y advertencia del futuro"