En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

viernes, 29 de abril de 2011

El Molino de la Alegría




La mayoría de estos molinos son de la época Omeya como atestiguan las crónicas árabes que mencionan los molinos ubicados en las azudas árabes de Culeb y de Alhadra.
Posteriormente, con la conquista cristiana, Fernando III se hace con la propiedad de éstos y los reparte entre las órdenes militares y religiosas, así como entre sus familiares y la nobleza. 
La mayoría de ellos durante la época medieval quedan en manos de la Iglesia, en cuyas manos permanecieron durante siglos. 
Alberga el Museo de Paleobotánica
En el siglo XIX, con la desamortización, la Iglesia es expropiada de estos bienes, pasando a ser de propiedad privada, a excepción de la Albolafia, San Antonio y de la Alegría que adquiere el Ayuntamiento de Córdoba. 
Desde el siglo XIII hasta 1942 fecha en que se prohibió la molienda artesanal, este molino al igual que los demás ha seguido funcionando de una u otra manera...
En 1780 Antonio Luque compró las ruinas al Cabildo de la Catedral, reedificándolo y convirtiéndolo a partir de ese momento en el Molino de la Alegría. 
En torno a 1910 sufrió de nuevo una importante remodelación, siendo reedificado convirtiéndose en una fábrica de harinas de tres pisos, con cuatro pares de piedras y una turbina. 
Fue molino harinero y batán de paños según D. Angel Montero-siendo en los años 30 reutilizado como estación hidroeléctrica recibiendo nombres como Molino  de los regulares de la compañía.


Interior del Molino donde se ubica el Museo
Está construido entre dos canales aliviadores, con azud y puentecillo de conexión a tierra. La construcción anexa está dedicada a batán y tiene tres salas en crujías paralelas dedicadas a molienda, con espolón semicircular.
Su fachada tiene 3 plantas, la baja de sillares de piedra y las otras dos, del siglo XIX, son de ladrillo, con numerosos mechinales y huecos de estructura vertical con dintel en arco rebajado.
Es un molino situado en la margen derecha del río Guadalquivir, aguas abajo del Puente de San Rafael se encuentra integrado en el Jardín Botánico de Córdoba.
La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Córdoba y la Fundación Pública Municipal Jardín Botánico de Córdoba presentaron a la ciudad las obras de rehabilitación y adaptación museográfica del Molino de la Alegría como nuevo museo de paleobotánica

El Museo de Paleobotanica y coleccion de una impresionante colección de fósiles y vegetales desde el periodo Devónico hasta el Cuaternario "UNICO EN EUROPA", el cual se encuentra en el molino, un edificio que conserva elementos medievales y renacentistas.



Biografía: -Boletín Oficila de la Juanta de Andalucia  20/07/2009- Molino de la Alegria  Base  de  datos del Patrimunio Inmueble de Andalucia - Los Molinos del rio Guadalquivir en Córdoba de producir harina a producir cultura por Angel Montero, Ricardo Córdoba de la Llave y Ángel Lora Gónzalez- Foto recogida de internet

viernes, 22 de abril de 2011

El Caudillo Abderramán "El Sanchuelo"






Cuando el sábado 13 de noviembre de 1008 Al Rahman Sanchul, segundo hijo de Almanzor y nieto de Sancho Garcés II rey de Navarra, acompañó a Hixam II a Madinat Al Zahra ningún cordobés pudo imaginar las consecuencias que esto acarrearía, aunque si vaticinaron que el gobierno de Sanchuelo duraría muy poco...
A Sanchuelo le había costado mucho llegar donde estaba y tenía que jugar muy bien sus cartas. 
Sabía que los cordobeses no lo querían y por los arrabales se comentaba que había sido él que había mandado matar a su medio hermano con un cuchillo envenenado con el que Al Malik había partido la manzana de la que comió...
Pero le daba igual ya que desde muy pequeño tuvo que aprender a buscar su lugar a pesar de que su padre tenía como heredero a su medio hermano. 
Su misma madre Abda, se lo había inculcado, ella una princesa cristiana a pesar de ser hija del Rey de Pamplona llegó a Córdoba como una esclava, había sido prácticamente obligada a casarse como señal de alianza, no podía permitir que su hijo fuera el segundón de la estirpe de Almanzor.

Por eso, aquellos dos días que estuvo encerrado con el mismo Califa en la bella Madinat al Zahra, le recordó sus raíces comunes ya que ambos eran hijos de mujeres vasconas e incluso sugiriéndole que al no tener Hixam II descendencia, nadie mejor que él para sucederle... La verdad es que lo que hablaron en realidad no lo sabemos, sólo que el hijo de Almanzor salió de los aposentos reales anunciando que el Califa lo había nombrado heredero por encima de todos los varones Omeyas.
El incauto creyó que con el nombramiento del Califa como heredero era bastante para afianzar su poder pero el malestar y estupor en la población se continuaron sobre su desmedida afición al vino que junto con su escasa capacidad para gobernar hizo un caldo de cultivo que iría a provocar un periodo de anarquía y revueltas que finalizaría a corto tiempo, con una guerra civil y la desaparición el Califato de Córdoba.


Cada vez más impopular intentó mediante una campaña militar, tal vez para ganar algo del prestigio como lo había hecho su padre y medio hermano. Para ello no se le ocurrió mejor momento que el invierno para comenzar una aceifa dirigiéndose al norte con su ejercito bereber y acompañado por el conde García Gómez de Carrión  al que ayudaba en su lucha contra Alfonso V de León.


No tardó un  biznieto de Abderraman III llamado Muhammad ibn Hisham,  en canalizar aquel descontento en hacer estallar la revuelta...
Primero se vengó arrasando la ciudad que la estirpe amirí había creado a la sombra de Madinat Al Zarhá, la llamada Zahira donde estos residían y habían organizado una corte alternativa, acto seguido se hizo con el control de Córdoba obligando a Hisham II a abdicar en su favor.
¡ De este modo se proclamó Califa con el nombre de Muhammad II !

Enterado de los sucesos, Sanchuelo regresó precipitadamente a Córdoba con intenciones de recuperar el poder pero antes de llegar a Córdoba su comitiva estaba cansada y se instalaron a pocas leguas de la ciudad en la misma quinta de recreo donde meses antes  su medio hermano al-Muzaffar había exhalado el ultimo suspiro. 
Sanchuelo se instaló en ella junto con sus setenta mujeres de su haren, de las que se había hecho acompañar en su campaña.
¡El motivo! La mayoría de su ejercito bereber lo había abandonado y con unas escasas tropas no se encontraba en igualdad para poder luchar contra al Mahdi.
Al día siguiente, los interceptó una tropa enviada por el nuevo Califa para capturarlo, tanto a él como al conde Carrion

Cuando los prisioneros eran ya conducidos a Córdoba, el Amirí que había conseguido que le quitasen las ataduras por un momento, hizo ademán de sacar un puñal, ese fue el momento en que fue degollado y acto seguido corrió la misma suerte el conde cristiano.
Los cadáveres de Sanchuelo y de su infortunado compañero fueron llevados a Córdoba  entrándolo a la ciudad por la puerta del hierro, sobre un mulo, desnudo boca abajo mientras al paso la plebe le escupía...

De esta triste manera la dictadura amirí desapareció como si nunca hubiera existido. 

Pero eso, déjame que te lo cuente otro día.



Fuentes consultadas: 
La Historia del islam, Boletin de la Real Academia de la Historia. TOMO CXCIX. NUMERO II. AÑO 2002-Boletin de la Real Academia de la Historia. TOMO CCI. NUMERO II. AÑO 2004- Historia de Al Andalus de Ibn Al-Kardabus,traducido por ‎Felipe Maillo Salgado

viernes, 15 de abril de 2011

María de Aragón y Castilla, la infanta cordobesa





Mientras Boabdil luchaba y le arrebataba el trono a su padre Muley Hacén para convertirse en el último rey nazarí de Granada, la reina Isabel la Católica estaba pariendo con ciertos problemas en Córdoba.

¡Así es!, a  finales de junio de 1482, Isabel I de Castilla dió a luz a su cuarta hija en el Alcázar de Córdoba a la que llamaron María de Aragón y Castilla.
Cuentan que el embarazo fue gemelar y que pasadas 35 horas del inicio la reina parió otro bebé que nació muerto y de cuál no se sabe nada, ni siquiera si fue niño o niña ni donde fue enterrado. Este hecho fue borrado de casi todas las biografías hechas a sus padres.
En el siglo XV los partos dobles eran considerados de mal agüero y aunque parece ser que "La Católica" no era supersticiosa seguro que su corte sintió cierta preocupación.
El nacimiento de la infanta fue celebrado en la ciudad con varios días de fiestas; De hecho, la primera corrida documentada en Córdoba es la que se celebró para festejar el nacimiento de la pequeña.

Triste fue el destino de los hijos de los Reyes pues de los cinco, solamente María, lograría vivir una apacible vida en Portugal.
"Las alianzas" matrimoniales soñadas por los Católicos no fueron efectivas pues sus hijos o murieron muy jóvenes, fueron repudiadas o la enfermedad de la locura se apoderó de alguna como con Juana.
El destino de María quedó suspendido mientras que su hermana Isabel era destinada a casarse con el heredero de Portugal, un quinceañero llamado Alfonso que murió de un accidente a caballo dejando a la primogénita de los Reyes viuda con apenas unos meses casada, que devastada de dolor vuelve a la Corte de sus padres que la vuelven a casar esta vez con el ya Rey de Portugal Manuel I, mientras que su hermana Juana la casaban con el archiduque de Borgoña Felipe al que más tarde apodaron "El hermoso" y a su hermano Juan con la hermana de éste.
¡¡Todo con un claro objeto que habían tenido siempre!!, buscar aliados en Europa para el aislar a su mayor enemigo: Francia. ¡¡ Y luego nos quejamos de que ahora nos tiren la fruta y hemos tenido problemas con los gabachos siempre!! (Jajaja Es broma)
Ya que tenían a tres de sus hijos casados, pusieron los ojos sobre María y cuentan que incluso los embajadores de los Reyes Católicos tantearon al rey de Escocia como aspirante para casarse con la infanta cordobesa.
¡Desde luego sería una buena jugada por parte de los Católicos dejar sin aliado a Francia! y 
Jacobo IV  era aliado del francés.
Las malas lenguas decían que el tal Jacobo pretendía estrechar lazos con Inglaterra sin que Francia se sintiera desplazada ¡¡Vamos que quería nadar entre dos aguas el colega!! 
Por eso el rey de Escocia (Que de tonto no tenía un pelo) también aspiraba a desposar a María de Castilla, tanto por el prestigio como por ser hermana de la esposa del príncipe de Gales, futuro rey de Inglaterra.
Pero, el Rey Fernando al final no estaba muy convencido de esa alianza con Escocia (¡No se fiaba del escocés!) que junto con la prematura muerte de su hija mayor Isabel casada con Manuel I rompía los lazos con Portugal y que mejor que renovarlos con el matrimonio de María con su propio cuñado y así de nuevo unir ambos reinos. (¡Y todo quedaba en casa de nuevo!)

María recibió una educación esmerada, al igual que sus hermanas y desde pequeñita fue consciente del peculiar empeño de sus padres por engrandecer sus dominios y homogeneizar en términos religiosos su población, con una creciente presión sobre judíos y moriscos...
Por ello la infanta, exigió para casarse con Manuel I que "limpiase" Portugal de moros y judíos.  (¡A ver qué culpa tenían estas pobres gentes!) Cosa, que en un principio le espantó al futuro esposo ya que ostentaba una política tolerante, hasta que tuvo que ceder ante su futura esposa. 
Cuentan que los moros se pasaron a África y que los judíos lo tuvieron mucho peor, pues el mismo Rey mandó que le arrebataran a los niños menores de catorce años y fueran bautizados a la fuerza, así que muchas familias enteras se bautizaron solo por el hecho de no perder a sus hijos.
Así que la infanta con 18 años se casaba con su cuñado dándole la descendencia que la primera no logró, naciendo del matrimonio nada más y nada menos que diez retoños:
Juan, que a pesar de no ser ningún lumbreras fue rey de Portugal apodado "El piadoso", al que casaron con su prima hermana Catalina de Austria, la hija pequeña de su tía Juana la Loca siendo por lo tanto cuñado-primo del Emperador Carlos V y I de España, que también se casó con su hermana de Juan el Piadoso; Isabel de Portugal, por lo tanto ambos fueron concuñados. (¡¡Qué lío!!)
Isabel de Portugal de la que ya hemos dicho que también la casaron con su primo-hermano y que tuvo al heredero del trono español Felipe II
Beatriz, casada con Carlos III de Saboya tuvo descendencia de héroes.
Luis de Portugal, al que le dieron el ducado de Beja, fue un verdadero quebradero de cabeza para María de Aragón y Castilla, ya que se casó en secreto con una mujer judía llamada Violante Gómez apodada "La pelícana" con quien tuvo un hijo llamado Antonio y que más tarde llegaría a ser rey de Portugal pese a ser ilegítimo, reclamando el derecho al trono luso frente a los derechos de Felipe II de España.
Fernando, duque de Guarda y Trancoso, casado con Guiomar Coutinho, condesa de Marialva.
Alfonso que llegó a ser Cardenal de Portugal.
María, que solo vivió dos años.
Enrique I, rey de Portugal que fue apodado "El Rey-Cardenal" Actuó como regente de su sobrino-nieto Sebastián I y le sucedió como rey cuando éste desapareció en la batalla de Alcazarquivir creando una leyenda. 
Eduardo de Portugal, IV duque de Guimarães, casado con Isabel de Braganza, disputó sus derechos al trono portugués con su primo hermano Felipe II de España
Y Antonio, fue el último de sus hijos que murió al nacer y a consecuencia de este último parto la salud de María se complicó bastante y su estado se volvió tan enfermizo que hasta llegó a redactar un largo testamento en el que entre otras muchas peticiones dejaba dinero suficiente para 5. 000 misas para salvar su alma.
María murió el 7 de marzo de 1517 en Lisboa con tan solo 34 años.
Su viudo Manuel I Rey de Portugal, se casó en terceras nupcias con la sobrina de sus difuntas esposas: Leonor de Austria, la hija pequeña de Juana "la Loca" y Felipe "el Hermoso".
De nuevo el reino de Portugal quedaba bajo los ojos de Castilla.

Doña María de Aragón y Castilla cuarta hija de los Reyes Católicos fue enterrada en el Monasterio de los Jerónimos de Belén, Lisboa.





Fuentes consultadas:
Libro Isabel la conquista del poder de Martin Maruel- Historia general de España: la compuesta, enmendada y añadida, Volumen 2 escrito por Juan de Mariana,José Moñino y Redondo Floridablanca, Joseph Manuel de Miñana, José María Queipo de Llano Ruiz de Saravía Toreno -Arte y cultura en la época de Isabel la Católica, ed. J. Valdeón Baruque, Valladolid, Ámbito-Instituto de Historia -Simancas-, 2003- Cordobeses en la Historia M. Cabello El día de Córdoba 2/11/2008- María Infanta de Aragón y Reina de Castilla de Vicente Angel Álvarez Palenzuela- Wikipedia- Foto recogida de Internet

viernes, 8 de abril de 2011

"Retablo del Amor" el cuadro de la discordia de Julio Romero de Torres


Julio Romero de Torres es el máximo exponente del simbolismo español, en sus representaciones existe una fuerte carga simbólica y en ellas nada es lo que parece. 
Fue expulsado de exposiciones, lo tacharon de arcaico y farsante mientras que otros lo calificaban de genio... 
En definitiva, fue un pintor incomprendido por muchos y alabado por otros. 

Retablo de Amor 1910
Óleo y temple sobre lienzo
Medidas: 398,5 x 284 cm
Museo Nacional de Arte de Cataluña

Después de haber alcanzado en 1908, la primera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes con su obra "La musa gitana", Julio Romero de Torres no podía acudir con una obra de menor valor a la nueva Exposición de 1910.
Y por ello desde el estudio de la Plaza del Potro fueron embalados dirección Madrid cinco cuadros en los que el pintor había puesto su alma a través de sus pinceles: El retrato de "Ysolina Gallego de Zubiarre", "Nieves", "Pidiendo para la Virgen", "Ángeles y Fuensanta" y por supuesto "Retablo del Amor" obra transgresora que daría mucho que hablar en aquellos tiempos...
Estamos ante un retablo que es la más importante de las formas de expresión artística cristiana, compuesto por guardapolvos, calle, casa y sotabanco al igual que cualquier retablo eclesiástico que comportan multitud de escenas en que se narraba ciclos más o menos de la vida y milagros de Cristo, la Virgen o los apóstoles.
Julio Romero de Torres prescinde de esas figuras y escenas y pone en su lugar una alegoría modernista que pretende ofrecer todos los amores encarnados en una mujer.

Panel Central
En la parte superior de la calle central Romero de Torres coloca bajo un arco dos personajes femeninos, la mujer de la derecha aunque vestida y calzada tiene un absoluto poder de sensualidad, el pintor juega con la fase previa del desnudo que puede resultar más atrevida e insinuante que la acción misma de desnudarse, descubriendo un segundo ropaje como es la ropa interior y que muy escasamente había asomado en la pintura.
La pareja de mujeres son las únicas que no miran al espectador, el pintor juega con lo sagrado y lo profano, lo humano y lo divino. 
La joven  que se presenta de perfil,  mira a su compañera de una manera de ofrecimiento, se está ofreciendo a ella... Una hermosa joven posa de frente al espectador aunque su mirada la dirige hacía su compañera, está desnuda y descalza, cuyo cuerpo cubre apenas un mantón de color marfil, dejando al descubierto sus pechos y el inicio del pubis, sin recato se muestra muy segura de sí misma, de sus decisiones sexuales que no le producen el menor complejo de culpa.
En el centro de ambas un jarrón con azucenas, símbolo de la virginidad de María, detrás de ambas mujeres se aprecia la plaza de Capuchinos, tranquila, serena, silenciosa... 
No existe en Córdoba plaza con mayor connotación religiosa que ésta.

Sotobanco Central
En el sotobanco central inferior, representa a una mujer también desnuda, solo le adorna una flor roja muy simbólica para representar el amor y una bella mantilla negra. 
La mujer se encuentra recostada en una cheslong con rico ropaje de cama... Se podría decir que la joven parece una Venus, relacionada con el amor la belleza. 
Mira al espectador insinuante e incluso me atrevería a decir desafiante con una postura de ofrecimiento.
Al lado las tres manzanas, que nos recuerda la historia mitológica de la manzana dorada de la discordia; y que si nos fijamos, bien pueden guardar relación con los personajes del fondo del cuadro.
Según la leyenda de la mitología griega Zeus, organizó un banquete para la boda de Peleo y Tetis, pero dejó fuera de la invitación a Eris, la diosa de la discordia, quien al ver que no estaba invitada  dejó caer una manzana dorada, con la inscripción: 
"Para la más hermosa"
Fueron tres las diosas las que reclamaron la manzana ofreciéndole promesas a Paris a quién  Zeus le había otorgado el poder de arbitro:
Hera le prometió poder y riquezas si se la daba a ella, mientras que Atenea le prometió salir victorioso de todos sus combates, sin embargo Afrodita le prometió el amor de la mujer más bella del mundo... Helena que al abandonar a su marido provocó la guerra de Troya.
Al fondo las tres diosas y Helena, totalmente dorada, ya que su nombre significa "Luz que brilla en la oscuridad".

Panel de la Derecha
A la casada la representa mirando al espectador, se podría decir que recatada envuelta en un mantón incluso cuando va vestida, la mujer perfecta, la perfecta casada, el ángel del hogar, la mujer que representa los valores tradicionales.
En su mano una rosa, que simboliza la perfección a ojos de todos. Y de nuevo los fondos simbólicos a base de personajes y edificios de Córdoba con otra leyenda bien distinta.
Dos mujeres con un cisne, evoca al famoso episodio de la mitología griega, la seducción de Leda por Zeus. Cuando caminaba Leda junto al río Eurotas, se le presentó el rey de los dioses, Zeus, transformado en cisne que fingiendo ser perseguido por un águila, se posó en ella. Esa misma noche Leda  tuvo relaciones con su esposo, la leyenda dice que puso dos huevos, ¡Esa es la historia mitológica! y de cada huevo nacieron dos hijos: dos de Zeus y dos de Tindáreo su marido y rey de Esparta. Por lo tanto también habla de la seducción de una persona casada, del adulterio que también es otra forma de amor.

Sotobanco Derecho
La beata, se encuentra frente al espectador, en su rostro no se demuestra nada de dulzura, más bien que es una mujer de firmes convicciones, sus labios son finos y la nariz se podría decir que aguileña.  La dama está ataviada de riguroso luto y mantilla negra, solo contrasta con el blanco roto de sus encajes en cuello y mangas del vestido. Destaca, el blanco impoluto de la flor de la novia, el azahar en su pecho, siempre asociada a la castidad, una virtud muy valorada en la religión.
Detrás de nuevo los fondos de Córdoba, esta vez es la plaza del Potro con la popular fuente que le da su nombre, donde una mujer pasa, es el pasar de la vida cotidiana.

Panel Izquierdo
La doncella enamorada, la novia, sus mejillas y labios son rosados, pero sin destacar excesivamente. Sus ojos son negros pero muy brillantes, suspendidos sobre una enigmática sonrisa. Sus gestos son suaves y delicados incluso cuando sujeta la carta de su enamorado. Esta vez al traje le acompaña una mantilla blanca, el color que simboliza la pureza.
Al fondo el enamorado, simboliza el amor deseado, pasea a caballo que es animal que sirve para el transporte y la guerra. En la mitología griega es Pegaso, el caballo alado, el que alzó el vuelo hacia el  Monte Helicón, donde vivían las nueve musas y en gratitud a éstas abrió un manantial, que inspira a los poetas.
Todos querían poseerlo, era bello y bello, pero no dejaba que nadie se arrimara a él, hasta que un día hasta la Diosa Atenea le regaló una bridas de oro a Belerofonte y lo domó.
Ese es el hombre para el pintor, el fuerte, el que tiene el poder hasta que llegan unas bridas de oro y es "domado" por la mujer, la doncella que espera.

Sotobanco Izquierdo
En este panel se puede ver a la religiosa que posa su mirada en el espectador interrumpiendo la lectura de su libro de oraciones con una mirada serena, noble y tranquila
En el babero o escapulario de su túnica se lee IHS es la abreviatura del nombre de Jesús, es el amor divino.
El fondo del cuadro presenta el convento de Santa Cruz de la orden de las Clarisas situado en la calle Agustín Moreno, esos dos arcos son inconfundibles.
Este convento tiene una historia curiosa ya que los patrono de este convento que fueron los Marqués de Escalonias edificó un palacete dentro para su retiro de dos de sus hijas... Más tarde se utilizó como casa de novicias.

La obra causó escándalo por varias razones, desde la forma de retablo sagrado para tratar un tema erótico con desnudos cargados de sensualidad, hasta la presencia de vello púbico prohibido en los desnudos academistas. El Retablo del amor que es sin duda una de las mejores obras de Romero de Torres y sirvió para que sus detractores organizaran una feroz ofensiva contra él; una solapada campaña moralizadora de mojigatería sirvió para asustar a un jurado y dejar al pintor sin recompensa ninguna...





















Al hacerse pública tan gran injusticia, un gran grupo de intelectuales se hace eco de ella con un manifiesto dirigido al pueblo y al entonces ministro de instrucción Pública Burell, publicado en el Heraldo de Madrid que decía así:
"Señor director del Heraldo:
Querido amigo y señor nuestro, rogamos a usted que tenga la amabilidad de insertar en la sección de Arte la propuesta que sigue.
Siguiendo el ejemplo de un desinteresado y redentor grupo de intelectuales, que en varias ocasiones difíciles han intervenido en los negocios públicos, cuando estos negocios públicos se han llevado harto privadamente; procurando además el arraigo en nuestro país de tan saludable costumbre de protestar a la luz del sol; en nombre, no sólo de la vida artística sino de la cultura y de la pureza, los que suscriben ninguno de los cuales figura como expositor en el actual certamen de Bellas Artes, protestan contra el fallo y reparto de premios hecho ayer por el Jurado de Pintura que formaron los señores Ferrant, Gessa, Bellver, Simonet, Martinez Cabells y Ruiz Hernández-Nájera.
Los vanos y arbitrarios juicios oficiales suelen servir de guía y recomendación a la masa indiferente del público. Sería doloroso, más que nunca, que también ahora las muchedumbres siguiesen crédulos el gusto y la moda que pretende imponer el referido jurado. (....)
(...) No queremos hablar de compadrazgos, forzosas gratitudes, intereses creados y otras mezquindades. Queremos confiar con toda nobleza en que se trata de un error lamentable (...)
(...) Rogamos al señor Ministro de Instrucción pública que ordene una inspección o una revisión de las propuestas respecto a la calidad de las obras preferidas y las menospreciadas
Madrid 15 de octubre de 1910
Firman: Jacinto Benavente, Benito Pérez Galdoz, Azorin, Amadeo Vives, Augusto Barcia, Luis Bello, Juan Pujol, Pio Baroja, Fantasio, Miguel Angel Ródenas, G. Martinez Sierra, Federico García Sanchiz, Javier Bueno, Aullo, Tobar, Nilo Fabra, Andrés Ovejero, Emilio Carrere, Fernando Fortun, Julio Milego, Julio Antonio, Rafael Sánchez de Ocaña, Cristobal de Castro, Antonio Flórez, Antonio Palomero, J. López Pinillos (Parmeno), Leopoldo Alas, Ricardo Baroja...

La controversia llegó incluso al Congreso de los diputados, donde Joaquín Salvatella preguntó al Ministro de Instrucción Pública sobre lo ocurrido y denunció las irregularidades existentes en la Exposición Nacional y en la concesión de los premios. En los periódicos  se derrochó la tinta clamando contra un jurado estúpido que además de hacer figurar como "fuera de concurso" por haber llegado tarde a la exposición un bello lienzo de Nieto a pesar de estar colgado en un lugar preferente, cometió la sandez de replicar a los denunciantes de su lamentable actuación respecto a Romero de Torres:


"La obra de Julio Romero de Torres no responden ni a las escuelas de su país, ni al ambiente de la tierra donde trabaja, ni a su temperamento, ni tan siquiera a la visión del paisaje, de las figuras y de las cosas..."

Mientras en un bando se ensañaban con Julio Romero llamándole arcaico por sus desnudos; el otro bando, la gran mayoría,  silbaban a Manuel Ramírez  Ibañez y Carlos Vázquez con sus obras "Antes de clase" y "Torero herido" de escaso valor artístico y  premiados en aquella Exposición.
Mientras, los telegramas al Ministerio con sus disconformidad contra el Jurado. A tal punto llegó el alboroto, que el Tribunal de la exposición se vio "forzado" por la injusticia que realmente había cometido, a proponer a Julio Romero de Torres para que se le concediera una condecoración, a pesar de haberle negado unas horas antes.
En cuanto tal absurdo llegó a oídos del pintor, éste escribe a su amigo Cristobal de Castro una carta que decía:
"Mi querido amigo y paisano:
Al día siguiente de haber hecho público el jurado de la Exposición de Bellas Artes  un fallo en donde a mi favor no había ni un solo voto, veo con estupor que el mismo jurado me propone por unanimidad para una condecoración de primera categoría.
Como no quiero dirigirme, ni aún oficialmente, al señor Ferrant y colegas, le agradeceré que usted haga constar públicamente que yo renuncio a tal distinción.
Mil gracias de su amigo y paisano Julio Romero de Torres"

En otro manifiesto-solicitud dirigido al ministro de instrucción Pública, el 25 de Octubre de 1910, y esta vez los mismos intelectuales pedían al Ministro se decretara la adquisición por el Estado de un cuadro del pintor para desagraviarlo.


"Excelentísimo Ministro de Instrucción Pública:
Los firmante, artistas, escritores y devotos de la cultura patria y su esplendor, entendiendo que algunos de los cuadros presentados a la exposición de Bellas Artes por D. Julio Romero de Torres, merecen por su espíritu y belleza un galardón excepcional, creyendo que el fin más noble del Estado es alentar y estimular a los artistas.
Suplican a V. E. que decrete la adquisición de este ministerio un cuadro de los representados por el señor Romero de Torres.
Gracias que confiadamente esperan del notorio fervor artístico de V. E.
Benito Perez Galdós, José Villegas, Jacinto Benavente, Dario Regollos, Amadeo Vives, Augusto Barcia, Luis Bello, Juan Pujol, Pio Baroja, Fantasio, Miguel Angel Ródenas, G. Martinez Sierra, Federico García Sanchiz, Javier Bueno, Aullo, Tobar, Nilo Fabra, Andrés Ovejero, Emilio Carrere, Fernando Fortun, Julio Milego, Julio Antonio, Rafael Sánchez de Ocaña, Cristobal de Castro, Antonio Flórez, Antonio Palomero, J. López Pinillos (Parmeno), Darío de Regollos, José Villegas, Anselmo Miguel Nieto, José Rocamora, Manuel Linares Rivas, N. Alcalá Zamora, Valentín de Zubiaurre, Luis Morote, Ricardo Baroja,  A. Aura Boronat, Enrique de Mesa, Rafael Lasso de la Vega, L. Puiggener, José Ortells, Rafael de Ureña, Mario Mendez Bejarano, Martín de Rosales, José Juan Cadenas, Ricardo J. Catarineu, Ángel Vivanco, José Moya del Pino, Sinesio Delgado, Luis de Terán, Rafael de Penagos, J. López Silva, Francisco de Taramona, Javier Ruíz Almansa, F. Villaespesa, Ángel Vegue y Coldoni, Javier Cabezas, Vicente Almela, J.Marín y Bagües, F. Díaz canedo, Leopoldo Alas, M. Delgado Barreto, Cipriano de Rivas y Cherif, Enrique Lorenzo, Rafael Morayta, Rafel Cansinos Assens, F. Gómez Hidalgo, Fernando Durán, M. Romero Navarro, Eduardo Caras, Alejandro Pizarroso, Antonio Casero, Fernando Gillis, Javier de Urbina, Mariano Alarcón, Miguel Ángel del Pino Garda, J. Romero, R. Pamplorrat, Carlos Arniches, Miguel España, Salvador Bartolozzi, Vicente Lleó, Julio Pellicer, Juan de Castro, Rafael Enriquez, F. Martín Estala, Gonzalo de Quirós, Leopoldo Diaz Vallés, Luis Doreste, Francisco Benitez Mellado, A. de Mugurusa, Juan M. Mata, Manuel Arana, Antonio López Monis, J. Ruiz de Obregón, Antonio María Viérgol, Francisco Ruiz Santaella, Enrique García Álvarez, E. Asensi, Luis Conde de Salazar, Ramón Asencio Más, Jose María de Otaola, José Perez Perez, Luis Foglietti, Joaquin Álvarez Pastor, J. de la Muela, J. Delago Barreto, Victorino Macho, Fernando O. de Urbina, J. Marchancores, Emilio Cánovas, E. Corrochano Ortega, J. Prieto del Río, Carlos Calamita."


La iniciativa tuvo éxito y el gobierno compró un retrato de Isolina Gallego de Zubiaurre, obra expuesta en Madrid ese mismo año y que después enviaría a Valladolid D. Santiago Alba para hacerle figurar en la sala Capitular de aquella ciudad y que ahora se encuentra en el Museo de Julio Romero de Torres en deposito del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia.
Además el gobierno concedió la Encomienda de Número de la Orden Civil de Alfonso XII, nombrándole además inspector de la delegación y comisaria regia de la Exposición Internacional de Arte de Roma.
En Córdoba se inició  por parte de la Asociación de la Prensa una suscripción popular por comprarle un cuadro, denotando una verdadera admiración por su ilustre hijo.



















 El cuadro adquirido por Córdoba fue "Ángeles y Fuensanta" y se le organizó una entrada triunfal en la ciudad donde lo vio nacer.

Viendo todo el revuelo causado por la obra, Valle-Inclán trató de convencer a Romero de Torres para que lo enviase a Barcelona. El escritor, conocedor de las tendencias imperantes en Cataluña, estaba seguro de que allí sí triunfaría y consiguió su propósito.
En las navidades de 1910 se iniciaron los trámites para el envío y, entre el 23 de abril y el 15 de julio de 1911, fue expuesto en el Palacio de Bellas Artes dentro de la VI Exposición Internacional de Arte causando sensación y obteniendo un gran éxito de crítica y de público.
No sólo consiguió ganar una primera medalla sino que el Ayuntamiento de Barcelona, cumpliendo el reglamento establecido, adquirió la obra por 8.000 pesetas.
Romero de Torres se desplazó a Barcelona para recibir unos honores que la Exposición nacional de Madrid le había negado un año antes.
Se programaron diversos actos entre los que destacan el homenaje del Ateneo el 11 de julio de 1911, en el que actuó el crítico Manuel Rodríguez Codolà como presentador. El 22 de julio se celebró un banquete en el Continental, sufragado por suscripción popular tras una intensa campaña promovida por la Sala Parés y el Fayans Català, del que la prensa de la época se hizo eco:

(...) Anoche se celebró en el Continental el banquete organizado en honor del eminente pintor cordobés don Julio Romero de Torres (...) recibió pruebas de simpatía y alta consideración de todos los presentes (...)


Nadie a estas altura puede decir que Julio Romero de Torres no despertó discrepancias extremas, rechazado por unos y desagraviado y compensado por otros.




Fuentes consultadas:
 Julio Romero de Torres. El pintor de la pena negra- Estudios sobre literatura y pintura 1849-1936- El simbolismo- El Noroeste Año XV Número 5445 - 15 de octubre de 1910- El defensor de Córdoba diario católico Año XII Número 3401 3/12/1910- Gedeón semanario satírico Año XVI Número 775 02/10/1910- La Exposición de Julio Romero de Torres Diario de Córdoba 20/10/1910- La Correspondencia de España diario universal de noticias 24 10/1910- Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos Octubre/1910 Desde los ojos de la Piconera-

viernes, 1 de abril de 2011

El fantasma de la noble dama doña Juana de Sousa en la Mezquita-Catedral.



Cuenta una leyenda, que...

" Era tal el amor maternal de la dama le profesaba a su único vástago, que muerta ambula como fantasma entre el laberinto de columnas de la Mezquita-Catedral en constante llanto por la muerte de su hijo, el duque."



Detrás de toda leyenda se dice que hay algo de realidad, y aunque parezca una aventura novelesca y que no deja de ser una historia de fantasmas, es cierto que una noble dama cordobesa se refugió en la Mezquita a la muerte de su hijo...
La dama se llamaba Doña Juana Alfonso de Sousa.
Pero situémonos en la historia:

Doña Juana de Sousa fue hija de Don Vasco o Basco (Aparece de ambas maneras escrito) Alfonso de Sousa que provenía de la rama bastarda de la casa Real portuguesa. 
Vino a Castilla y fue vasallo de Alfonso X más tarde como cuenta M. A.  Jordano Barbudo-  fue nombrado señor del Castil de Anzur y de Almenara por Alonso XI, fue alcalde mayor y justicia mayor.
Este señor se asentó en Córdoba casándose con Doña María Gómez Carrillo hija del señor de Santofimia y de una Fernández de Córdoba, más concretamente una tal Juana, hija de los II señores de Cañete.
Celebrando esponsales en 1351 donde él promete entregar en arras 40.000 mrs, mientras sus suegros ofrecen 100.000 mrs como dote en los bienes siguentes:

El cortijo de la Aldea de Gil Crespo en la campiña, las llamadas "Casas Altas en la collación de Santa María, 300 vacas, 16.000 mrs en dinero, 10.000 en Ajuar y 20 aranzadas de viña en el pago del Arroyo de D. Tello"

¡Pues sí que tenían ganas de casar a la niña!

El matrimonio era de muy elevada posición social en la ciudad cordobesa, muestra de ello es que piden al Cabildo poseer una capilla en la Mezquita- Catedral para el enterramiento de su familia.
Puerta principal del que fuera
el palacete de los Medina Sidonia
El Cabildo le da para tal fin un lugar inmediato a la capilla de San Clemente  junto al muro sur de la ampliación de Almanzor, según se cuenta en el trabajo de Jordano Barbudo dice:

"En 1365  D. Andrés Obispo de Córdoba, el Dean y el Cabildo dieron a Vasco Alfonso una capilla situada en la Capilla de San Clemeynte la primera nave de la puerta que agora es de esta dicha capilla al través de la dicha puerta"
Es decir que estaba situada- continua M.A Jordano- entre la de San Clemente y Santa Lucia y era conocida -según consta en 1381 por la advocación de Santa María de Marzo.
¡Lo que me resulta muy curioso es que refieren que "le dieron" cuando en realidad eso costaba una pasta increíble!
En la carta de dotación de la misma, don Vasco Alfonso de Sousa y María Gómez Carrillo ofrecen al Cabildo el cortijo de la aldea Gil Crespo de treinta yugadas de extensión y otras cuatro yugadas de Castro del Río y piden que el título de la misma sea Capilla de la Encarnación.
Cuando María Gómez  se casó con el portugués llevaba entre su dote un palacete de estilo mudéjar que le donó su padre, el señor de Santofimia conocido en aquellos tiempos como "Casas Altas" y que hoy todavía se encuentra situado en la calle que ahora se llama Rey Heredía número 13, dando la "puerta falsa" a la plaza de Jerónimo Páez llamada antes plaza del Paraíso.
Es en esta casa donde nacen todos los cuatro retoños de la pareja:
Diego Alfonso, Juana, Juan Alfonso y Leonor. 
Pero es de Juana de la que vamos a hablar.

Puerta que da a la plaza de Jerónimo Páez
donde está situado el museo Arqueológico
Empecemos con la historia:
En la batalla fratricida que hubo entre D. Enrique de Castilla y D. Pedro, don Vasco Alfonso, al igual que lo hiciera la mayoría de la nobleza cordobesa, resolvió ponerse de parte del Trastámara.
Aunque, en un principio, a la nobleza cordobesa esto le costó el hostigamiento por parte de Pedro "El Cruel" cuando Enrique II subió al trono se vieron recompensados.
En agradecimiento el Rey, le otorgó a don Vasco el título de Alcalde Mayor de la Ciudad, regalándole a la vez que a doña María Gómez Carrillo, esposa de éste y madre de Juana, una de las dos tiendas que existían en aquellos momentos en Córdoba para hacer y vender jabón cuya renta anual alcanzaba los 12 mil maravedíes; dos días después hace un regalo a doña Juana de tres aceñas en el río Guadagenil en Sevilla.

Doña Juana de 21 años conoció al Rey cuando el de Trastámara todavía no había ocupado la corona castellana y de ahí nació un largo romance...
Cuentan que D. Enrique quedó prendado de ella, aunque a razón de la cantidad de amantes que tuvo y su fama de mujeriego era de esperar...
El Rey le mandaba al cancionero Alfonso Alvarez de Villasandino hacerle poesías a doña Juana y pasaba largas noches de pasión en el Alcázar de Córdoba.

"Bivo ledo con razón,  
amigos, toda sazón"
"Piensa que si continúa sirviéndola,
un día conseguirá su premio, 
su amor, ese “galardón”.

Desde luego consiguió el galardón porque Doña Juana, perdidamente enamorada, paría un hijo del Rey al que llamaron Enrique de Castilla y Sousa.
Enrique II, que aunque tuvo muchos hijos extra maritales a todos los dejó bien situados, dotó a su hijo bastardo con el titulo de duque de Medina Sidonia y Conde de Cabra y los señoríos de Alcafán y Morón.
Las visitas del Rey a Doña Juana duraron unos diez años que vivieron apasionadamente sus encuentros en el Alcázar de Córdoba, pasados estos el Rey perdió el interés por ella, dando el romance por concluido ¡Tal vez porque ya tenía otra manceba llamada Constanza de Ángulo cordobesa también!
Después del desplante del Rey que doña Juana lo calificó y tomó como traición, se consagró exclusivamente a su hijo... Jamás se casó a pesar de que el propio Rey le buscó hombres ilustres para ello pero no lo pudo conseguir ya que vivía por y para su adorado hijo D. Enrique.

El infortunio se posó en la vida de doña Juana ya que su hijo murió a los veintisiete años de edad. ¿De qué? Pues no lo sabemos con seguridad, lo que si sabemos es que fue en 1404.
Esto la hizo enloquecer de dolor, ordenando a sus criados que no entraran en los aposentos de su hijo para estar a solas con él todo el tiempo posible...
Dicen que fue sepultado en una magnifica caja de madera dorada
Luego, cuando por fin lograron convencerla de que tenía que ser enterrado, fue llevado en un ataúd de madera laboriosamente labrada a la Mezquita Catedral, dejándolo depositado a la vista en la Capilla Mayor.


Lápida que se encuentra en la mezquita Catedral
Su madre, enloquecida de dolor encargó doce aniversarios por su alma y llevada por el gran amor que le tenía se quiso retirar del mundo.
Y para ello, que mejor que dentro de la misma Catedral donde estaba enterrado su hijos, pidiendo al Cabildo los cuartos que le llamaban "Cabezas de la rentas" y que más tarde fueron llamado "cuarto de chocolate" que es una de las piezas que recae frente a la fuente Mayor.
Allí vivió hasta el fin de sus días, trayendo sus criados desde su casa los alimentos.
Solamente a deshoras salía de su escondrijo y pasaba las noches de rodillas frente al ataúd donde yacía su hijo, con la esperanza de que cuando ella muriera estar junto a él.
Rodando los años y muerta doña Juana, fue enterrado el arcón de infante en la Capilla de Villaviciosa, aunque por lo visto en el año 1600 sus restos fueron trasladados a su actual emplazamiento...

De esta historia solo queda una recompuesta lápida grabada por las manos del escultor Inurria cuando ejercía de restaurador en la Mezquita que existe en la pared bajo la vidriera en el Altar Mayor, osea al costado de la cabeza del Crucero que dice:

"Aquí yace Don Enrique de Castilla. Duque de Medinasidonea. Conde de Cabra. Señor de Alcafán y Moron, Hijo del muy Alto Rey Enrique II, el magnifico"

Cuentan que cuando la Mezquita se queda silenciosa, sin el bullicio de la gente se escuchan a doña Juana, la enamorada del Rey Castellano D. Enrique convertida en fantasma, sollozando entre el laberinto de las columnas de la Mezquita por la muerte de su hijo


*Editado 20/09/2018 Fotografía de lápida del duque.

Fuentes consultadas: 
Historia basada en hecho reales recogidos en el libro del Catalogo de los Obispos de Córdoba - Linajes de Córdoba en las capillas funerarias medievales de la Mezquita- Catedral por  María Ángeles Jordano Barbudo- Aportación histórica al cancionero de Juan Alfonso de Baena por Nieto Cumplido- Cancionero de Baena (siglo xv) por Juan Alfonso de Baena- Recuerdos y bellezas de España: Castilla la Nueva,(pag 243/244) Escrito por Josep Maria Quadrado, Pedro de Madrazo- Infante bastardo de D. Enrique de Castilla por J Mª R Diario Córdoba 05/11/1949- - Foto recogida de Internet