En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

viernes, 2 de febrero de 2018

El Convento de Santa Isabel de los Ángeles y una Abadesa acusada de pactar con el diablo


Ubicado en el barrio de Santa Marina,se encuentra el convento de Santa Isabel de los Ángeles, conocido por todos los cordobeses por el de San Pancracio.
¿Qué por qué? Porque existía una imagen de este santo en la iglesia de este convento al que se le llevaba perejil si te concedía trabajo.

El convento se remonta a 1489 cuando el marqués D. Alfonso Fernández de Villaseca le donó unas casas a su hija Marina de Villaseca que al quedarse viuda creó en 1483 una comunidad de terciarias en unas casas de su propiedad en la calle Valderrama, en la barriada de San Pedro.
Pronto se les quedó pequeñas aquellas casas y de ahí que el marqués le donara éstas que se fueron ampliando con diferentes compras de otras en años sucesivos.
Las casas lindaban con una ermita dedicada a la visitación de la Virgen a Santa Isabel, de ahí adoptó el nombre el nuevo convento.

El convento cuenta con una superficie de 4.420 metros cuadrados está conformado por distintas dependencias como el refectorio comedor, el obrador, las celdas, la cocina, la sala de labor... Todo en torno a siete patios en total.
Asimismo, el patio del obrador y el del refectorio conservan excelente capiteles de acarreo de procedencia romana.

Antes vamos a contar la historia de una monja milagrera que llegó a ser abadesa en el siglo XVI y de como la envidia del poder la puso delante de la Santa Inquisición.
Jamás una niña nacida en el seno de una familia humilde, podría imaginar el poder que lograría alcanzar dentro de las paredes de un convento...
Pero primero situémonos en la época:
Por un tiempo fue la cordobesa más admirada por su fama de santidad, no ya en la ciudad sino en todo el país.

Aunque aquí no vamos a despejar si realmente era "santa" o si por el contrario fue una embaucadora...
Lo cierto es que con apenas 12 años fue metida en el convento, no sabemos exactamente si se llamaba Magdalena o ese fue el nombre que adoptó cuando cogió los hábitos.
Muchos cuentan que era una mujer afable de carácter y bastante carismática y pronto llamó la atención de sus hermanas por sus "visiones" y "profecías", e incluso muchos hablaron de milagros realizados por esta monja.
El problema de todo esto estuvo en que el "reconocimiento" salió de los muros del convento y hasta el propio rey Carlos V quedó impresionado por la monja que incluso envió las mantillas de su hijo recién nacido para que las bendijera.
La monja fue elegida abadesa y el convento fue un punto de atracción de peregrinos de todo el país que venían a visitar a Sor Magdalena, que intentaba verlos a todos y darles su bendición...
Pero no todas las hermanas estaban "encantadas" con la priora, no podían permitir el poder que ostentaba y que cada día era más influyente... Cosa que le hizo encontrarse bastantes enemigos; cuentan que era ella la que personalmente administraba todas las limosnas que le eran entregadas haciendo bastante bien a los necesitados y hasta reformas en el convento. 
El cabildo eclesiástico tampoco estaba muy satisfecho con la actitud de sor Magdalena ya que se sintieron desplazados en la administración de aquellas grandes cantidades que le eran entregadas a la monja
¡No podría decir que hubo una confabulación como tal pero todo apuntan a ello!
Algunas religiosas que no dudaron en afirmar que habían visto entrar una noche a un joven apuesto en la habitación de la santa, y que según lo que contaba la abadesa no les quedaba duda de que todos los prodigios procedían del demonio y no de Dios.
La denunciaron al tribunal de la Inquisición y fue conducida a las cárceles secretas a primeros de Enero de 1544.

"Yttem questando vn dia cierto clerigo sacando vn demonio de cierta perssona, el qual dixo a la dicha Madalena de la Cruz si queria que preguntasse algo, ella le dijo que no sino que le mandasse en saliendo de aquel cuerpo que entrasse donde ella estaba y que le abrazasse y el dicho demonio auia rrespondido que no la queria abracar porque era santa desde que estaba en el bientre de su madre." 

Testimonio de Magdalena de la Cruz a los inquisidores 
Manuscrito en Biblioteca de Francia


Dos años tardaron en sacarle por medio de torturas todo lo que querían escuchar y acabó confesando sus tratos con el diablo, a pesar de que hubo mucha gente que se presentaron como testigos para desmentir a las dos arpías que la habían acusado
Uno de los testigos en el procedimiento dijo:

(...) que ya no solo la quería ver el pueblo, sino personas de calidad, así como cardenales y arzobispos, Obispos, duques,condes y señores muy principales, letrados y religiosos de todas las órdenes y en particular vi que el Cardenal de Sevilla D. Alfonso Manrique la vino a visitar y en sus cartas la llamaba muy apreciada hija suya  y se encomendaba a sus oraciones; y que los inquisidores de Córdoba siempre la llamaban mi señora. Y después vi D. Juan Regio, nuncio de su Santidad que vino a visitarla y la emperatriz nuestra señora le envió un retrato suyo que está en el convento para que la tuviera presente en sus oraciones y le envió la cobija en que se bautizó el principie Felipe para que la bendijese (...)


Salió en Auto público de Fe el día 3 de mayo de 1546 en el cual se pronunció sentencia definitiva después de leer en público un secretario de la Inquisición un extracto del proceso en el que decía:

Que según confesión de la propia Magdalena que a la edad de 5 años se le apareció el demonio como ángel bueno de luz y le dijo que iba ser una santa famosa y que la exhortó a que hiciese desde entonces una vida devota (...) (...) que teniendo siete años y prosiguiendo el demonio su ficción la mandó salir de casa de sus padres hacía una cueva donde se ponía a orar y sin saber como amaneció por la mañana en su cama. Que con doce años era ya tenida por santa y deseosa de que mantuvieran esta opinión fingía milagros (...) (..) que había recibido una inmensidad de limosnas a pesar de haberlas gastado en mantener el convento acusándola de disponer de ella libremente.


Su sentencia definitiva fue sacar a Magdalena de la cárcel vestida de monja aunque sin velo, con soga en la garganta y mordaza en la boca que fuese a la Catedral de córdoba donde se prepararía un tablado desde donde escucharía la sentencia con méritos, un sermón y después fuera recluida en un convento fuera de la ciudad sin velo ni voto, no hablase jamás a nadie fuera que no fuera religioso y estaría tres años sin comulgar y que si no cumplía con todo se le acusaría de apóstata de las Santa fe católica.

¡¡El caso era quitársela de en medio!! 
Y desde luego que lo consiguieron, pues tras pasar los últimos catorces años en las cocina de un convento de Andujar murió en 1560 con más de setenta años de edad.

Bueno, sigamos con el convento:

La entrada al convento se hace por la calle Isabel de Losa a través de una puerta adintelada con pilastras con los escudos de los marqueses de Villaseca y rematadas en frontón
En medio de este frontón figura un relieve de la visitación de la Virgen a su prima Santa Isabel, realizado hacia 1680, en el que se lee: 


"INDOMINO CONFIDO" que traducido es algo así como "Confío en el señor"

La obra de la portada de acceso al compás del convento es labrada en 1682 por Juan Ortiz y Cristóbal Zebrón con arreglo al dibujo hecho por Melchor Fernández Moreno, el mismo escultor que intervino en la capilla de la Concepción de la Catedral.




















Los laterales de este patio de ingreso están ocupados por unas galerías de arcos de medio punto sobre pilares rectangulares que cobijan el espacio del torno, el obrador, así como la vivienda de los porteros; al frente la portada de la iglesia, realizada en piedra y enmarcada por pilastras jónicas, rematada por un frontón curvo y debajo de éste una cartela con la visitación de la Virgen a su prima Isabel.
Patio de San Rafael
El patio principal presenta una planta cuadrada, con galerías perimetrales de arcos de medio punto sobre columnas y capiteles y en la planta superior, las galerías se conforman con arcos de medio punto sobre columna de piedra.
El denominado patio de San Rafael es de mayores dimensiones, posee la planta baja ciega y el cuerpo superior con arcos de medio punto sobre columnas de piedra de capitel y entablamento de estilo toscano.

La iglesia de planta rectangular de una sola nave y cabecera plana; construida en mampostería, sillería y ladrillo.
La capilla mayor fue comenzada por el arquitecto Juan de Ochoa Mendez en 1583 por encargo de D. Luis Gomez de Figueroa por la no despreciable cantidad de 600 ducados, terminándose en 1660 por Sebastián Vidal y Bernabé Gómez del Río... A cambio al señor de Villaseca le es concedido por el convento el patronato perpetuo de entierro en esta capilla, tanto a él o como a sus descendiente- según D. Rafael Aguilar Priego en su trabajo para la Real Academia de Córdoba dice:

"Esto ocurrió en 1585, en que a 13 de octubre se formalizó la correspondiente escritura, habiendo precedido los tres tratados de rigor, ante Diego Fernández de Molina, con ciertas condiciones que se elevan al número de dieciocho, de las cuales destacan e interesan a nuestro objeto tres: terminar la obra que en dicha capilla está comenzada, dorar los bustos de los santos que están en las paredes de ella así como los altares, más el retablo mayor; fabricar la sacristía y obligación de hacer él y sus sucesores las labores y reparos de cualquier género que en el transcurso del tiempo fueren necesarios, cediendo por su parte el Convento ciertos aposentos para darle más amplitud a la obra comenzada"

Aunque todo no fue "Miel sobre hojuelas" entre los Villaseca y las monjas del convento; y desde luego la relación entre ambas partes apuntaba maneras y así ha terminado. 
¡Pero no nos adelantemos!


Durante la obra, a la madre abadesa no le gustó nada de la manera que D. Luis Gómez de Figueroa mandara adornar la capilla, así que no viniéndose a razones ambas partes, el convento denunció al señor de Villaseca 
Otorgando- según D. Rafael Aguilar- D. Luis un poder en 1590 a favor de un veinticuatro de la ciudad, un tal D. Pedro Guajar para que en su nombre compareciese ante la Audiencia de Granada por la demanda que le habían puesto la abadesa y las monjas sobre el patronato que le habían concedido; a lo que salió vencedor el señor de Villaseca- prosiguiendo R. Aguilar-  "en el que alternan cordones tallados con hojas de laurel, lunetas fingidas con veneras, recuadros y otros adornos y el la clave de ella un cuadro acodillado con águila que sostiene un escudo con la banda de los Córdobas que corresponde al principal de la casa Villaseca"

Una vez concluida la Capilla- y siempre según R. Aguilar- se le encargó el sagrario a Pedro Roldán a cargo del señor de Villaseca  por escritura hecha el 14 de diciembre de 1679 para que le labrase las siguientes figuras: 
Un nacimiento de Jesucristo a medio relieve para el respaldo del manifestador, tres serafines para el banco del deposito, seis ángeles de cuerpo entero portadores cada dos de una corona imperial que había de ir encima de los tres arcos del Sagrario debajo de la cornisa; veinticuatro serafines para los frisos que caen sobre las columnas; un trono compuesto de serafines y cuatro niños, para colocar la custodia cuatro ángeles de cuerpo entero para remate de las columnas de las esquinas; un Crucifijo de la Expiración, para coronar la linterna del manifestador; y un San Francisco de Asís, con crucifijo en las manos, y un San Antonio con el Niño Jesús, ambos para los lados laterales; y otras dos figuras, una del Resucitado y la otra un Ecce Horno. 
Toda esta obra obligase hacerla de su propia mano, y en esta ciudad de Córdoba, en tiempo de ocho meses que habían de empezar a contarse a partir del 15 de Enero del siguiente año, y en precio de 800 ducados de vellón. 
El 21 de marzo de 1682 se otorga nueva escritura en la cual el escultor Pedro Roldán labrará de su propia mano dos relieves de madera, uno de ellos de la visitación de la virgen María a santa Isabel y otro de la coronación de la virgen, ambos en un plazo de seis meses y por 800 ducados

¿Quiénes están enterrados?

Además de la fundadora del convento doña Marina de Villaseca, y bastantes personajes históricos:
Los antepasados de los Villaseca, D. Diego López de Haro y Sotomayor, fundador de la caballerizas Reales, el Obispo D. Francisco Pacheco de Córdoba, Inés Girón hija natural de Pedro Girón y dama de la reina Isabel la Católica, entre otros.

El 30 de octubre de 2018, el convento de Santa Isabel de los Ángeles de Córdoba, se inscribe en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Monumento según publica el BOE.
En mayo de 2016 sale a la luz la noticia de que el convento ha sido vendido a una cadena hotelera por 4 millones y medio de euros ¡¡Se dice pronto!!
Inmediatamente el marqués de Villaseca como descendiente de la hermana fundadora pone una demanda a la hermanas clarisas para reclamar el lugar ya que sino era utilizado para uso religioso debería ser restituido al patronazgo, cosa que ha terminado dándole la razón a las monjas y llenando los bolsillos del Cabildo con la venta del convento.



Fuentes consultadas:
La capilla mayor dl convento de Santa Isabel de los Ángeles por Rafael Aguilar Priego 1954 *Boletín de la real Academia de Córdoba de Ciencias Bellas letras y Nobles Artes- Tejiendo una vida de reliquia. Estrategias de control de conciencias de la santa diabólica Magdalena de la Cruz por Ana Cristina Cuadro García- Indicador cordobés, ó sea: resumen de las noticias necesarias a los viajeros ... por Luis María Ramírez de las Casas Deza- Seis siglos del convento de las Clarisas por Isabel Leña en Diario de Córdoba 11/12/2016- Clarisas y reforma en Andalucía (Las fundaciones cordobesas) por María del Mar Graña Cid- Córdoba y su provincia: tradiciones españolas escrito por Antonio Alcalde y Valladares- Las clarisas nazarenas por JC Vizuete Mendoza