En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

lunes, 3 de febrero de 2020

El Real convento de Santa Clara, el primero fundado después de la conquista



Puerta y parte de la fachada del convento
portada añadida en el siglo XVI 





Situado en la calle Rey Heredia se encuentra un verdadero tesoro patrimonial que como otros muchos es testigo del paso del tiempo... 
El antiguo convento de Santa Clara, luce airoso con el orgullo de ser el primer convento femenino fundado después de la conquista cristiana, alrededor de 1262.
Abarcó unos cuatro mil metros cuadrados de superficie, delimitando al Sur por la plaza Abades y calle de portería de Santa Clara.
Rey Heredia fue arteria principal durante la Córdoba musulmana; según Ramírez de Arellano en aquellos tiempos se la llamó Bens Alha, cuya significación es "Hijo de Dios". 
En época cristiana se le cambió varía veces el nombre: "de Francos", "del Duque" porque allí se encuentra el palacio que perteneció al hijo bastardo de Enrique II de Trastámara, como ya contamos hace tiempo en este blog (PARA LEER LA HISTORIA PINCHE AQUÍ)

Se fundó este convento por orden del rey Alfonso X "El Sabio", para ello ordenó comprar un palacio que se encontraba muy cerca propiedad de su hermanastro el infante don Luis que había sido de la reina doña Juana de Ponthieu, segunda mujer del rey Fernando III, en aquellos momentos ya viuda y retirada en Francia.
El infante don Luis, cumplió la orden, vendiendo por eso sin dificultad el palacio, donde parece ser que nació, la carta de venta o escritura se leía lo siguiente:

 "Yo el Infante D. Luis, fijo del Rey D. Fernando, que Dios perdone, vendo á vos Miguel Diaz, Arcediano de Córdoba, las casas que yo he en Córdoba en la collación de Santa María, cerca de Santa Catalina, facta carta 25 dias andados de Mayo, era de 1303", corresponde al año 1265"
Escudo existente en la puerta del convento
Fundando el convento don Miguel Díaz Sandoval, arcediano de la Catedral; hijo del que fue conquistador de nuestra ciudad D. Diego Gutiérrez de Sandoval, comenzando con apenas 6 monjas clarisas, de la orden franciscana bajo la advocación de Santa Catalina.

El conjunto era bastante extenso, formado por dos elementos constructivos diferentes: Uno, el convento con su iglesia sobre una "mezquita" y el otro el del palacio.
La mezquita fue descubierta por el arquitecto Victor Escribano en una obras realizadas en 1965 y en la que hasta hace muy poco se contaba de que ésta había sido a su vez edificada sobre una basílica tardorromana, llamada Santa Catalina.
Cosa que hoy por hoy no está muy clara ya que los mosaicos encontrados se asemejan más a una Dumos que a un recinto sagrado. 
¡Tendremos que esperar a próximas excavaciones!.
Arco cegado de origen musulmán

Sigamos:
Sobre la mezquita, tampoco se ponen de acuerdo ya que según Ruiz- Bueno es de la época Califal siglo X y otros creen que de época de Almanzor alrededor del año 1.000.
Y que por lo visto, guarda mucho parecido con otras como la encontrada en el Fontanar y de la que ya hablaremos más adelante.
Según D. Martín Talaverano aún se conservan elementos delimitadores en el patio del convento, de la que aún guarda vestigios en la calle Osio con su arco de herradura cegado.
O como su campanario esconde la silueta de un viejo alminar de planta cuadrada de 4,30 metros de lado; de la fabrica islámica original se conserva aproximadamente 9 metros de alzado. Se ascendía a él a través de una puerta abovedada ubicada en su lado Suroeste, cuyo vano tenía una anchura de casi un metro y dos de altura.
Con el uso cristiano del edificio el alminar duplicó su altura alcanzando 18 metros abriendo dos ventanas en su muros.
Campanario del convento

El Palacio y bodega de la reina doña Juana que dividía en dos la gran manzana adquirido para la ampliación del convento y que hasta su exclaustración en su portería hubo una inscripción que decía así:

"El rey don Alfonso el Sabio, hijo del Santo Rey don Fernando y la reina doña Beatriz, electo emperador de Alemania, fundó este convento de la Orden de Santa Clara, con la advocación de Santa Catalina, Virgen y mártir, por la era de 1.300, que es el año del nacimiento de Nuestro Redentor el de 1262 años".

Según nos cuenta Escribano Ucelay en su trabajo titulado "Mezquita en la calle Rey Heredia"- La iglesia primitiva era de dimensiones muy reducidas, situada sobre la mezquita es la que se transformó en coro bajo y alto.
La comunidad empleaba este último por la proximidad a sus celdas y para huir del frio durante la noche.
Se levanta la nueva iglesia en el siglo XVIII, en su lateral camuflando la arquitectura de la mezquita, por lo que se desprende de lo referido por Ramírez de las Casas Deza.
Constaba de tres naves y tuvo cuatro altares en su planta baja, incluyendo el mayor, conjunto sin belleza. - siempre por palabras de Ucelay- cuenta que existió dos cuadros que en el Presbiterio, representando de cuerpo entero al fundador Don Alfonso el Sabio y a su mujer Doña Violante de Aragón, que se encuentran desaparecidos al igual que otro que hubo sobre la reja del coro bajo representando a Jesús Difunto sostenido por ángeles y otro más que estuvo sobre la reja del coro alto, de San Francisco, y que ignora dónde fueron a parar.
También se escribió hace más de un siglo, de otros cuadros que en esta iglesia antigua hubo: el del Descendimiento de la Cruz, del manierista italiano Daniel Volterra, la Santísima Virgen de Carlos-Morati, que de nuevo están desaparecidos ya que no están en el Museo ni estuvieron ya que en su inventario no figuran.

En el coro bajo- prosigue Ucelay- hubo un Santo Cristo tallado por la ya viuda escultora doña Mencía de la Oliva sobre 1550,  madre de Ambrosio de Morales, enterrado en San Hipólito. Cristo flojo, endeble que he contemplado dentro del refectorio del convento de Franciscanas de Santa Cruz.
Vista desde arriba Patio del convento

La nueva iglesia se levantó en su lateral camuflando la arquitectura de la mezquita, habiendo sufrido una reedificación en el siglo XVIII como escribe Ramírez de las Casas Deza.
Parece ser tuvo otras tres naves: la central muy alta, de solería al enrase de muro, por lo menos, unos ocho metros, con arcos entre ellas descansando sobre columnas y bellos mosaicos a los lados del comulgatorio.

Prosiguiendo con el trabajo de Escribano Ucelay- Cuenta que este convento tuvo algunas "joya" espirituales que se guardaron durante siglos en él: Como un lignum crucis o trozo de madera de la cruz, un hueso de San Pedro y otro de San Lorenzo.

A la iglesia de San Basilio del Alcázar Viejo fueron a parar tres retablos de esta iglesia nueva de Santa Catalina, una imagen de Santa Clara con los atributos que reflejaron su carácter y otra imagen de San Francisco de Asís. También se encuentra otro retablo de esta iglesia en Nuestra Señora de los Angeles en Alcolea.
Parte del interior del convento
Seis siglos duró la fundación cerrándose en 1868 cuando las monjas pasaron al Convento de Santa Cruz, de su misma orden.
Más tarde será utilizado como polvorín, acuartelamiento militar como bien cuenta Mª Teresa Pérez Cano en su trabajo, encontró en el Archivo General Militar de Segovia un expediente de exconventos femeninos de la plaza de Córdoba donde aparece un escrito con referencia "Santa Clara" del año 1870.
El escrito va dirigido al señor Ministro de la Guerra solicitando la cesión del edificio de Santa Clara en Córdoba para el establecimiento de la factoría de provisiones y utensilios del Servicio del ejercito donde, al menos estuvieron un par de años.

Tras la decisión del ejercito de no quedarse ahí - prosigue Teresa P. C.-se pone a la venta  con el problema de que las clarisas jamás han tenido título de propiedad del convento y es por ello que se inscribe a su favor e 1873, más concretamente el 20 de marzo. 
Se subasta el inmueble el 9 de agosto de 1872, siendo adquirido en esa fecha por Mariano Vázquez y Muñoz. 
El convento se vende por 85.411 pesetas, como consta en la documentación: 
(...) Anunciada la subasta del mismo en el día nueve de Agosto del año anterior la remató Don Mariano Vázquez y Muñoz de cuarenta y dos años, casado, licenciado en medicina y Cirugía, propietario y vecino de esta Ciudad en ochenta y cinco mil cuatrocientas diez y una pesetas, pagaderas en quince plazos y catorce años, sin perjuicio de poder el comprador si le conviniese anticipar el importe de dichos plazos, cuyo remate fue aprobado por la Junta Superior de Ventas de Bienes Nacionales en doce de Septiembre siguiente y el comprador pagó el primer plazo que importó cuatro mil quinientas cuarenta y una pesetas y sesenta céntimos, por lo que el Señor Don Fernando de la Calle y Cantero, Juez Municipal del distrito de la derecha de esta Capital, e interino de primera instancia se la vende por el precio en quela remató, manifestando que está pagado el primer plazo y esto se acredita con la carta de pago inserta en la penúltima.

El comprador segregó el convento en cuatro parcelas entre las varias casas que actualmente componen la manzana; Levantó una nave para mercado, contigua a la capilla de la Concepción, zona interna, la que se transformó en lavadero público.
Una parte de esas parcelas fueron compradas después a las monjas del Servicio Doméstico, comprándolo en 1962 al Ayuntamiento de Córdoba.

Para instalar allí el colegio mixto Julio Romero de Torres donde constaba de doce aulas: siete de niñas y párvulos y cinco para niños.
Fue en 1981 donde saltó la polémica ya que el alcalde por aquel entonces Julio Anguita quiso cederlo para culto islámico, al igual que había hecho con la mezquita del Morabito situada en la plaza de Colón, cosa que no fue muy bien acogida por los cordobeses al escuchar las palabras que tuvo Almitansir Al Kattani, consejero del rey de Arabia:
"Cuando seamos cientos de miles oraremos en la Mezquita de Córdoba", cosa que no gustó para nada a los cordobeses por lo que la cesión no se produjo.

Estamos a la espera de que alguien haga por este edifico lo que se merece por la historia que guarda de nuestra ciudad.


Fuentes consultadas:
Casa de Cabrera en Córdoba: obra genealógica histórica... por Francisco Ruano, Joannes Ribadas- Apuntes sobre el excepcional mosaico de la influencia bizantina en el antiguo convento de Santa Clara de Córdoba por Fernando Penco Valenzuela- Mezquita de la calle Rey Heredia por Víctor Escribano Ucelay editado en Anuario de estudios arabistas año 1964/1965-Análisis integrado de construcciones históricas: secuencia estratigráfica y diagnóstico patológico. Aplicación en la iglesia de Santa Clara por Martín Talaverano, Leandro Cámara Muñoz y Jose Ignacio Murillo Fraguero 3/07/2018- De “iglesia” tardoantigua a mezquita califal. Revisión arqueológica de las estructuras conservadas en calle Rey Heredia 20 por Manuel D. Ruiz-Bueno y Carmen González-Gutiérrez, Universidad de Córdoba-Restauración de la iglesia del antiguo convento de Santa Clara de Córdoba. La puesta en valor del convento de Santa Clara. Investigación documental e histórico -arquitectónico realizado por Mª Teresa Pérez Cano 2007*-