En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

lunes, 8 de julio de 2024

La Cofradía y Hermandad de La Caridad.

El "blanqueo" de expediente de un judío converso y esclavista

Fotografía propiedad de Carlos S. (Tripadvisor)
La Cruz del Rastro






Las revueltas que hubo en las juderías andaluzas y concretamente en la cordobesa, a finales del siglo XIV, fue el detonante donde comienza una de las más grandes persecuciones contra los conversos que ha visto nuestra ciudad. 
Muchos, no se sentían seguros, a pesar de haber conquistado un poder económico y un estatus, dentro de sus posibilidades, ya que sabían que podían estar, más temprano que tarde, bajo la mirada del Tribunal de la Inquisición.
Por lo que su principal objetivo fue, intentar por todos los medios borrar su ascendencia, su antigua religión y toda reminiscencia que conllevara el olor a cristiano nuevo. 
El primer paso a dar fue salirse de la judería, sobre todo por seguridad, integrándose en otros barrios de la ciudad donde empezaron a predominar los gremios.
La peste y demás enfermedades que acometen con el comienzo del nuevo siglo hizo que gente con recursos y cierto poder, se plantearan ayudar a esas gentes que morían en las calles sin ningún tipo de ayuda o auxilio.
Es cuando comienzan a proliferar las cofradías, asociándose no solo a personas de la misma profesión, sino también de la misma clase y del mismo nivel social, llegando a tener un gran poder en muchos niveles, incluido el religioso cuando pasen a ser Hermandades. 
Fotografía propiedad "Unos amigos de paradores"
Hospital de la Caridad.
A principios del siglo XV nacen cofradías como la de la Caridad de los enfermos, fundada por Gonzalo Rodríguez y otras, como la de la Magdalena o la de la Candelaria, unas desaparecerían con el tiempos y otras derivarían en Hermandad. 
En su principios- como bien dice Ramírez de Arellano- era laica y entre sus primeros integrantes había artesanos, mercaderes, escribanos o médicos para ayudar a los pobres, pero sobre todo para autoayuda de ellos mismos.
¿Qué por qué digo esto? Pues sencillamente porque hubo muchos integrantes conversos que aprovecharon ser cofrade de ésta o de otras cofradías, para pasar por los expediente de limpieza de sangre, con cierta "facilidad"...
El Tribunal de la Inquisición resolvía los expediente de limpieza de sangre con un doble rasero, ya que en un principio si el candidato pertenecía a un grupo consolidado de alguna Cofradía o Hermandad con su "supuesto" expediente realizado por la misma, eran muchos más laxos limitando las declaraciones de los testigos a solo tres y no a más de diez que eran lo normal, resquicio que utilizaron muchos conversos para poder tener unos expedientes "intachables".
Fotografía propiedad de Rafael Carmona ABC
Reglas de la Cofradía de la Caridad
Esto lo aprovechó, entre otros muchos, la estirpe de los Estaquero o del que ya hablamos aquí de los Muñoz de Velasco y esa casa, mal llamada, de los Cueto.
Lo primero que conocemos de los Estaquero, ha sido gracias al trabajo de D. Gonzalo J. Herreros Moya- Gonzalo Estaquero, del barrio de San Nicolás de la Axarquía donde existía un núcleo importante de conversos. 
Gonzalo de Estaquero, hijo de Isabel Fernández de Cieza y Gonzalo Estaquero de profesión artesano del cuero. 
No sabemos determinar si por un buen trabajo o el apoyo de algún conocido, esta familia dispone de "posibles" para que su hijo estudiara Derecho haciendo carrera eclesiástica en Valladolid y volviendo a Córdoba después de algunos años. ¡ Desde luego, era uno de los primeros pasos para ir difuminando el olor a "cristiano nuevo" que todos los conversos tenían!
Como dato anecdótico vestía a la morisca según el trabajo de Antonio J. Díaz Rodríguez en su trabajo sotanas a la morisca y casullas a la chinesca...  
Bueno, el tal Gonzalo y como todo "buen clérigo" tiene su "amiga entrañable", llamada Mencía Rueda, con la que tuvo, al menos, un hijo llamado también Gonzalo ¡Es aquí donde se empiezan a repetir nombres y es un poco enredo!  
El caso es que el padre logró "colocar" al niño para ser medio racionero de  la Catedral cordobesa y diez años más tarde una ración entera en la Catedral de Sevilla.... 
Para ello tuvo que pasar por el tribunal Inquisitorial que me imagino pondría algo nervioso a "papá"... ¡Adelanto que no le fue nada mal!
El Tribunal en las conclusiones del expediente de limpieza de sangre que se le hizo a su hijo Gonzalo, para la media Ración, se permitió la expresión, "uno de los nuestros", y de los tres testigos de oficio que aportó el Tribunal, uno de ellos dice conocer al hijo del canónigo desde hace más tiempo mencionaba tres meses, otro que es de profesión sillero, un tal Juan Ruiz Carrasquilla, vecino de los Estaquero, a quienes había conocido toda la vida como simples artesanos, que afirma que: 

"conoció a Gonçalo Estaquero, que la pregunta diçe su padre, al qual vido este testigo venir a esta ciudad, y entonçes oyó decir que era canónigo de Valladolid" . 

¡¡Todo fue sobre ruedas!!
Descubrimiento de la portada 1917-18
El joven, consiguió pasar el Tribunal y consiguió su media Ración en la Catedral cordobesa. Pronto se integró- cuenta G. Herreros- con un papel más o menos secundario, en el círculo de Pablo de Céspedes, para quien actuó como representante en alguna que otra ocasión, como recogen las Actas capitulares de agosto de 1577.

Su primo, el guarnicionero Juan Sánchez Estaquero, estaba haciendo lo propio, y gracias  al trabajo de Alejandro Cerro García y Rafael M Girón, sabemos que había comenzado a poner en práctica los primeros pasos en el ascenso social y como otros tantos conversos en la misma situación, recurrieron en primer lugar a las corporaciones con estatuto de limpieza de sangre en las que era más fácil entrar: Las cofradías... Con el paso del tiempo, sus descendientes recurrirán a ello para justificar su condición de cristianos viejos.
Según Aranda Doncel-  Fue hermano Mayor, durante seis años, de la cofradía de la Ermita de la Puerta del Colodro y su hermano Juan Sánchez Molero Estaquero, cofrade de la Caridad, de éste sabemos gracias a un expediente de limpieza de sangre del marido de su nieta Melchora Tovar y Estaquero, que tenía unas casas principales en la calle de la Feria, y que se casó con Juana Pérez Zamora, hija de Pedro de Zamora, otro mercader con tiendas en la calle Armas  y otros muchos negocios, bien posicionado pero de procedencia morisca .  
Hijo de estos últimos- prosiguen Cerro y Girón - sería Diego Sánchez Estaquero, apodado "El Mozo" para diferenciarse de su tío carnal. 
Diego Sánchez Estaquero "El mozo" mercader de textil, se casó con Lucía de Estrada y aparece documentado repetidamente en la compraventa de textiles junto con su hermano Pedro Zamora y Estaquero, que además de jurado de la ciudad también fue cofrade de la Caridad, casó con Francisca Leal Zahorejas, familia también conversa en la ciudad. 
Los Zahorejas, pues, al igual que los Zamora, necesitaban la unión con los Estaquero para su ascenso social, y las murmuraciones sobre los orígenes moriscos de los Zamora habían sido acallados y ahora tan sólo se trata de un linaje de jurados, oficiales del Santo Oficio y cofrades de la Caridad, que podían avalar su calidad de cristianos viejos con las numerosas pruebas de limpieza de sangre superadas.
La hermana de estos dos jurados, Melchora de Tovar y Estaquero, casó con su concuñado Juan Beltrán de Guevara y Estrada, como podemos comprobar en un expediente de limpieza de sangre de la cofradía de la Ermita de la Candelaria.
Escudo de la Hermandad
A finales del siglo XV con la llegada masiva de esclavos guanches de las Canarias y que más tarde fueron liberados por la reina Isabel I de Castilla, comenzó un nuevo comercio.... ¡Esta vez de personas! 
Según Gonzalo J. Herreros- Aparte de la mercadería textiles los Estaquero también hacían otro tipo de mercado y es el de personas. 
Los Estaquero se dedican a la venta y compra de negros procedentes de las costas de Guinea y los esclavos moriscos recogidos de las Alpujarras. ¡Me causa asombro el poco escrúpulo que tenía esta gente cuando ellos estaban casados con gente descendiente de moriscos como los Zamora o los Zahorejas!
Cuando los esclavos llegaban a la ciudad, había corredores que cobraban comisión, encargados de buscar compradores, asignando un lugar para la venta, que debía hacerse en lugar público. Las ordenanzas municipales de Córdoba a principios del siglo XVI, prohibían a los mesoneros ejercer de corredores de esclavos, estando prohibida la compra-venta de esclavos en viviendas privadas o mesones, bajo multa de 12 maravedíes. 
Los corredores debían ser forzosamente cordobeses; no estando permitido a los extranjeros o forasteros ejercer dichos trámites.
Fueron corredores ¡ O para que vamos a maquillar!, fueron esclavistas, Diego Sánchez Estaquero junto con  su doblemente cuñado Juan Beltrán de Guevara.
Aparecen algunas escrituras -según G. J. H- (...)vendieron a un chico, "de nación moro" a Juan Muñoz de Paniagua, escribano mayor de Millones de Córdoba y al año siguiente venden a Pedro de los Ríos, merchante de esclavos de Antequera, a Patricia Josefa de nación berberisca que había comprado el año anterior en Málaga .- prosigue Herreros Moya- En mayo de 1678 el mismo Juan Beltrán le vende a Estaquero una esclava blanca de 10 años que él mismo acababa de comprar en febrero, por valor de 3.400 reales (...)
A pesar de todo ello, Diego Sánchez Estaquero consiguió ser investido con la Cruz del Santo Oficio. Con este puesto en el tribunal cordobés no solo revestía su ya " impoluta" genealogía, sino que podía ejercer un poder real dentro de la jurisdicción inquisitorial en la ciudad.
Posiblemente y solo elucubrando, éste sea el Estaquero que tenía sus casas principales en la calle Cruz Verde, número 6 lo que hoy es un colegio, seguramente llamaron así a la calle por vivir el familiar de la Santa Inquisición y llevar el emblema de la cruz a los Autos de Fe... 
Captura del Archivo Provincial de Córdoba
Captura informativa
Aquí aparece información sobre una escritura de fundación de una memoria perpetua de misas rezadas que realizaran los religiosos de la madre de Dios, por cercanía al convento tiene que ser él.
Fueron muchos de la familia Estaquero -como podemos ver en el trabajo de Familiares del Santo oficio en Córdoba de Juan Valverde Madrid- los que avanzaron por el mismo camino ya que Rafael Zamora Estaquero aparece como Oficial del Santo Oficio, sobrino del racionero de la Catedral don Andrés de Zahorejas, también era Cofrade de la Caridad para lo cuál se exigía expediente de limpieza de Sangre, también era sobrino de un familiar de la Inquisición don Francisco Rodríguez de Almoguera del que no se conserva expediente.

Conforme los sobrinos del medio-racionero Andrés de Zahorejas fueron creciendo, les iría asegurando un puesto en el cabildo. Por ejemplo a Juan Sánchez Molero y Estaquero, se logró una capellanía en el Hospital de la Caridad, a cuya cofradía pertenecía la familia, tasada por unos 100 ducados anuales.

Pero sigamos con Diego Sánchez Estaquero:

Fotografía propiedad de Rafael Expósito
Capilla de los Estaquero
Un testamento nos hace descubrir la importancia que tuvieron para elevar el estatus de esta familia Estaquero al establecer un reflexionado proyecto de fundaciones de mayorazgos y una capilla funeraria familiar en el convento de San Pedro el Real, hoy iglesia de San Francisco fue el punto final de una consolidación social, buscando como meta una imagen nobiliaria aunque fuera ficticia.

Por esta escritura- Nos cuenta Gonzalo J. Herreros- de últimas voluntades manda a su esposa 1.500 ducados, más sus dos esclavas, 6.000 ducados para sus sobrinos; declara tener unas casas principales, más otras ocho casas urbanas, un tejar, un oficio de escribano, un oficio de jurado, un censo de 200 ducados de principal, un haza de 4 fanegas y otros 40.000 ducados en dinero, mercancías y bienes muebles, a lo que se añaden algunas deudas a su favor por valor de varios miles de reales . 

Al carecer de hijos, tanto él como su esposa, por su respectivo testamento otorgado en 1688 , dedican todo su patrimonio a establecer varios vínculos que serían el sustento de sus hermanos y sobrinos. 
Su devoción con la hermandad del Hospital de la Caridad se refleja en que en el orden de los llamamientos a su mayorazgo establecen que, faltando todas las líneas de su familia, recaigan dichos bienes en esa hermandad. 
Y como guinda de pastel, deben velar por vestirlo todo de suficiente apariencia nobiliaria, y así en la fundación del mayorazgo de Diego Sánchez Estaquero se obliga a que sus propietarios:

"han de tener obligación de firmar el apellido de Estaquero y usar de las armas de este apellido" 
Fotografía propiedad de Rafael Expósito
Escudo de los Estaquero
Este escudo cuartelado, en cuyo primer cuartel se describe un campo con cinco estacas, apreciándose además la cruz dominica acolada, emblema que representa su pertenencia al Santo Oficio. 
Nadie diría a la luz del lustre del mármol rosado de este altar que su fundador había pagado su obra con los miles de ducados ganados como esclavista. 

Entre sus descendientes se encontrarán, familias de la aristocracia cordobesa, los condes de la Estrella, a través del matrimonio entre Antolín Cuéllar, conde de la Estrella, con doña Mariana Luque Repiso y Santa Marta, hija de Mariana Catalina Santa Marta Infante de Estaquero y nieta de doña Beatriz Estaquero y Santana. Dª. Mariana de Santa Marta y Estaquero, natural de Córdoba y devota de San Rafael, junto con su marido, D. Andrés Luque Repiso, fueron los máximos promotores del triunfo que existe en Castro del Río. 


* Doy las gracias a Rafael Expósito autor del blog Qurtuba Fabulas por su ayuda y fotografías realizada en la iglesia de San Francisco




Fuentes consultadas: 
Un ejemplo de ascenso a la mesocracia cordobesa en la Edad Moderna: La familia Estaquero por  Antonio J. Díaz Rodríguez Universidad de Córdoba *Revista de Arte Arqueología e Historia Enero de 2008 - Diccionario biográfico de la Catedral de Córdoba I: Los miembros del cabildo en la época moderna por Antonio J. Díaz Rodríguez- Escudos pintan escudos: Heráldica de judeoconversos y mercaderes en Córdoba en la Edad Moderna por Gonzalo J. Herreros Moya- La cofradía de la Expiración y la Semana Santa cordobesa durante el siglo XVII al XX pg de. de Aranda Doncel-Focos devocionales a los Santos Mártires en la Córdoba de los siglos XVI y XVII: La ermita de la puerta del Colodro de Aranda Doncel-Aspectos históricos-Médicos del Hospital de la Caridad de Nuestro Señor Jesucristo por Ángel Fernández Dueñas-Catálogo de limpieza de sangre de la cofradía de Santa María de la Calendaría de Córdoba (1578-1753) por Alejandro M. Cerro García y Rafael M. Girón Pascual- La esclavitud en Córdoba en la Edad Moderna 1556-1598 por Víctor Jose Rodero Martin 

1 comentario:

RAFAHELL dijo...

¡Por todos los dioses Mari Ángeles! ¿Y tú te permites el lujo de llamarme "biblioteca andante"? ¿Tú? ¿A mí? Vaya trabajazo de investigación amiga, me quito el sombrero como siempre. Por cierto, si llego a saber que ibas a usar las fotografías que hice le habría puesto más interés al tomarlas jajaja. Un abrazo.