En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

martes, 10 de julio de 2012

Real Colegiata de San Hipolito

Colegiata de San Hipólito

La antigua Real Colegiata es un complejo arquitectónico compuesto por la iglesia, su torre, la sacristía ubicada tras la cabecera, un patio porticado de acceso y dependencias aledañas para uso religioso. 
Está situada en el Bulevar del Gran Capitán, fue fundada en el año 1343 por Alfonso XI  de Castilla y León llamado con el sobrenombre de "el Onceno",  posiblemente porque fueron "once" los hijos que tuvo. 
Dos hijos del que solo le sobrevivió uno, al que llamaron Pedro con su "oficial" María de Portugal, su prima hermana  ¡Y por partida doble! 
Veréis: La madre de la novia, Beatriz de Castilla, era hermana del padre del novio y la madre del novio Constanza de Portugal era hermana del padre de la novia, tanta consanguinidad explicaría que el pobre Pedro I de Castilla apodado "El Cruel" fuera de fragilidad mental como cuentan.
Y diez hijos con su amante doña Leonor de Guzmán que además de procurar dejarlos a todos "bien situados" uno de ellos llegó a ser Rey Enrique II de Castilla empezando una nueva dinastía a la que se le denomino de Trastámara y que terminó con Juana "La Loca".

Como se puede suponer, a la muerte del "Onceno" empezó una guerra fratricida donde Córdoba no fue bien parada ya que jamás se mantuvo neutral, esta guerra civil castellana duró tres años. El reino de Castilla se dividió entre "Pedristas" y  "Trastámaras", y que terminarían con la muerte de Pedro I en Montiel a manos de su medio hermano Enrique II.

Al Rey Alfonso XI que por aquel entonces le gustaba merodear por Córdoba con su amante doña Leonor de Guzmán a la que le mandó construir, unos baños que aún perduran y que llevan su nombre "Los baños de Doña Leonor" abiertos al público en la planta baja de nuestro Alcázar de los Reyes Cristianos.
¡Bueno a lo que vamos! 
La Colegiata cuentan que la fundó en memoria de la batalla del Salado en la reconquista a los árabes en lo que hoy es la actual provincia de Cadiz, el "Onceno" se había involucrado hasta cinco veces en pocos años en arrebatarle a los merinidas las tierras de la orilla norte del estrecho y no tuvo más remedio que pactar con Portugal para ganar en esta batalla en 1340.
¿Que por qué se la dedicó a San Hipólito?
Parece ser que este rey, tenía costumbre de poner el santo titular del día de su nacimiento, un 13 de agosto de 1311, día de San Hipólito.
¡Pero no nos dispersemos!
Otros apuntaban que buscaba un lugar donde descansar cuando muriera y enterrar definitivamente los restos de su padre el rey Fernando IV  que pasó a la historia con el sobrenombre de "El emplazado" a causa de un asesinato que existió en un pueblo de Jaén llamado Martos.
¡La verdad que es curiosa la historia!, veréis:
Sucedió que el rey se enteró de un terrible asesinato de un caballero privado suyo llamado Juan de Benavides cuando se encontraba en Palencia. 
Pasando los meses sin encontrar quien había cometido aquella atrocidad, el Rey se dispuso a reanudar la guerra contra los moros de Granada, cuando estando en Jaén le hacen llamar de Martos por haber encontrado a los que suponen los asesinos de su hombre de confianza.
Así que llega allí D. Fernando IV donde acampan en el mismo pueblo y allí le presentan a los hermanos Juan Alfonso y Pedro Carvajal de la orden de Calatrava acusándolos del asesinato.
Éstos que se declararon inocentes imploraron al Rey que no los matara pues cometería un gran error. Pero el Rey, que le corría prisa dejar zanjado el tema pues tenía que solucionar lo de Granada, hizo caso omiso a lo que le decían y los condenó a ser metidos en una jaula de hierro que estaba forrada de pinchos y ser arrojados por la peña del pueblo.
El mayor de los dos caballeros viendo que eran sentenciados injustamente emplazó al Rey a comparecer ante la justicia divina en 30 días, aunque los dos desgraciados fueron ejecutados, y D. Fernando IV continuó su camino hacía los campos de Granada.
Pasados los días y llegando el plazo límite que le había "emplazado" uno de los hermanos Carvajal ante la justicia de Dios, D. Fernando hizo un banquete junto a sus caballeros para festejar que no había ocurrido nada y una vez que habían comido hasta la saciedad dice así en las crónicas de aquellos tiempos:

"E otro día jueves, siete días de setiembre, víspera de Sancta María, echóse el Rey a dormir, e un poco después de medio día falláronle muerto en la cama, en guisa que ninguno lo vieron morir. E este jueves se cumplieron los treynta días del emplazamiento de los cavalleros que mandó matar en Martos" 

El Rey "se quedó pajarito" del atracón de comer que se dió, exactamente a los treinta días de ser emplazado por uno de los Carvajal ante Dios, para ser más exactos el día siete de septiembre de 1312 ¿Justicia divina? Pues no tengo ni idea, pero desde ese día fue conocido por todos con ese apelativo.
El caso es que con 27 años murió el pobre dejando un buen problema de sucesión al tener un hijo menor de edad, fue sepultado en la capilla de Villaviciosa de nuestra Mezquita Catedral, dicen que a causa del excesivo calor que hubo en ese mes y que no se atrevieron a llevarlo en comitiva hasta Toledo donde estaba enterrado su padre o hasta Sevilla donde estaba enterrado su abuelo. 
El hecho es que se quedó en Córdoba donde durante 365 días cuatro cirios ardieron de día y de noche junto a su sepultura.

Bueno sigamos, las obras de la Colegiata no fueron muy rápidas a pesar de que el Rey Alfonso XI, donó diversos bienes incluso de los que habían pertenecido a algunos de sus caballeros y antes de su muerte solo se realizó la cabecera y el crucero de la iglesia ya que también tuvo mala suerte al morir sitiando Gibraltar, pasando a la historia como el único rey europeo que murió de la peste negra.
Tenía 39 años cuando llevaron su cadáver a Jerez de la Frontera donde se embalsamó y enterraron sus intestinos en la real capilla del Alcázar, desde allí llevaron su cuerpo a Sevilla.
Hasta que en 1371 sus restos fueron trasladados a la Capilla Real de la Catedral de Córdoba, donde permaneció durante más de trescientos años, en compañía de su padre hasta que fueron trasladados a la Colegiata de San Hipólito, que el Papa Clemente Vi se había encargado en 1347  de elevarla mediante bula a Real Colegiata.
Pero la Colegiata no fue acabada hasta el siglo XVIII ya que el sucesor de Alfonso XI, D. Pedro I de Castilla apodado el Cruel poco "amor" le tuvo a Córdoba a consecuencia de que los cordobeses apoyaron al hermano bastardo de éste al que apodaron todos el de Trastámara.

Las obras fueron reemprendidas en 1729 con el beneplácito de Felipe V y no fue hasta el ocho de agosto de 1736 fueron trasladados los restos de Fernando IV y Alfonso XI a la Real Colegiata de San Hipólito, cada uno de los cuales se conserva en una caja de madera debajo de un arco a los lados del coro, hasta el día 30 de octubre de 1846 que fueron puestos en dos urnas de hermoso jaspes rojo y negro.

Encima de las cubiertas de los sepulcros de ambos monarcas se encuentran colocados unos cojines sobre los que se halla depositada una corona y un cetro, símbolos de la realeza.
Sobre el arco que contiene el sepulcro de Alfonso XI se halla colocada una lápida con la siguiente inscripción:


"Ésta losa / mandó facer / el muy noble e / muy alto e muy /poderoso señor / don Alfonso por /la gracia de Dio / s rei de Castilla / e rey de León e la r / eina Dona María / su muger este / rei ganó la villa / de Alcalá e ven / cio a los reyes de Benam / arín e de Granada / sobre la cerca de / Tarifa e ganó la / noble cibdad de Algecira."

Según Ramirez de las Casas por ser tan insigne la iglesia muchos ricos hombres quisieron estar enterrados allí, consiguiéndolo en la capilla mayor el primer señor de la casa de Aguilar y los padres de nuestro insigne Gran Capitán D.  Pedro Fernández de Córdoba y doña Elvira de Herrera al igual que su hermano D. Alonso de Aguilar.
También fundaron el altar dedicado a Santiago los señores de Baena Diego Fernández de Córdoba y su esposa Sancha Garcia de Rojas señora de Pozas los cuales yacen al lado de este altar en unas urnas de muy delicada labor.

La planta de la colegiata es rectangular y está formada por la iglesia, la sacristía y el claustro. La fachada principal de la iglesia,  que tiene su acceso por la plaza de San Ignacio de Loyola ubicada a los pies del templo fue realizada en 1730 en ladrillo estucado, y forma un rectángulo coronado por un frontón triangular, en el segundo cuerpo de la fachada se halla una hornacina, flanqueada por columnas, en la que se encuentra alojada la imagen de San Hipólito. 
Portada de la Iglesia que se accede por plaza de San Ignacio de Loyola
Hornacina con San Hipólito
La otra portada permite el acceso al claustro desde el Bulevar del Gran Capitán, y se encuentra adornada con molduras de estilo barroco, y sobre ella aparece colocado el escudo de Felipe V, rodeado por el collar de la Orden del Toisón de Oro. 
Portada que se encuentra en el Bulevar del Gran Capitán
A través de ésta última se accede a un patio con pórtico haciendo claustro de planta rectangular con cinco arcos de medio punto en los lados más anchos y tres en los lados más cortos, que da paso a dependencias religiosas.
En la galería oeste se encuentra el sepulcro del cronista de Felipe II y humanista cordobés D. Ambrosio de Morales, realizado en mármol rojo y negro, por lo visto fue labrado por el cantero prieguense de nacimiento pero domiciliado en Cabra, Luis González Bailen; que por aquel entonces estaba trabajando en el retablo principal de nuestra Catedral.
Sepulcro de D. Ambrosio de Morales

El mausoleo fue costeado por el Cardenal Bernardo de Sandoval y Rojas, Arzobispo de Toledo y discípulo del escritor cordobés y en un principio fue colocado en el convento de los Santos Mártires Asciclo y Victoria hasta que fue demolido y trasladado a la Colegiata en 1844.
En el boletín Oficial de instrucciones públicas volumen 8 aparece el acta que se hizo para el traslado:

"En Córdoba a los diecinueve días de Diciembre del año 1844 a consecuencia del acuerdo de la comisión provincial de monumentos históricos y artísticos  se reunieron en la insigne y real colegiata de San Hipolito de esta ciudad los señores D. Francisco Javier Cavestany, D, Rafael Joaquín de Lara y Pineda, don Ramón de Aguilar Fernández de Córdoba, canónigos del Cabildo de la Catedral... y un largo etcétera  con el objeto de inhumar los resto mortales de Ambrosio de Morales que el cabildo de la colegiata conservaba en depósito provisional por la entrega que la comisión le hiciera en la tarde del ocho de noviembre en su antiguo sepulcro de mármol que existía en el antiguo convento de los Mártires del Río de esta ciudad, trasladándolo a la colegiata y colocado ya en el centro de la pared del claustro de poniente que mira a la puerta principal del atrio y a su frente; y habiendo dispuesto el cabildo de la misma celebrar una vigilia y misa de los difuntos en sufragio de su alma con un doble d campanas desde las doce del día anterior. Concluida la misa el cabildo en cuerpo y conforme al ritual romano y a los estatutos de su colegiata, cantó tres solemnes responso y tomando los sacerdote el arca fúnebre la llevaron hasta los pies del sepulcro donde se le hizo entrega al notario para asegurar que contenía los mismos huesos de Ambrosio de Morales que estaba soldada y sellada.... (....)
Y lo firmo S S con el secretario de la comisión y yo el notario (...)"

Según Ramírez de Arellano en este convento se celebró el primer auto de la inquisición cordobesa y es en 1852 fue suprimido su título de colegiata, durante el reinado de Isabel II de España, aunque la iglesia siguió abierta para el culto, y a finales del siglo XIX fue cedida a la Compañía de Jesús a perpetuidad.

La Iglesia es de una sola nave dividida en cuatro tramos con crucero y cabecera de remate poligonal, siendo evidente dos momentos constructivos.
El gótico al que pertenece la cabecera donde en  el ábside se abren tres ventanales con vidrieras en la que aparecen santos de la Compañía de Jesús. Bajo los ventanales, permite el acceso a la sacristía dos portadas neo-góticas que fueron remodeladas junto con el crucero del mismo estilo en el siglo XVIII.

El cuerpo de la Iglesia se realizó en el siglo XVIII, cuando se reanudaron las obras a fin de lograr terminar el templo.
En una de sus paredes laterales se encuentran los sepulcros de la familia Fernández de Córdoba donde se encuentran enterrados don Gonzalo Fernández de Córdoba primer Señor de Aguilar y su esposa doña María García Garrido además de otros señores de la Casa entre ellos don Pedro Fernández de Córdoba y doña Elvira de Herrera, padres de nuestro insigne Gran Capitán y el famoso don Alonso de Aguilar, su hermano. 

La torre del campanario fue construida por el maestro de obras Pedro de Lara, en un principio tenían el propósito de levantar cuatro cuerpos solo se levantaron tres. Es de planta cuadrada y tres cuerpos terminando con una pequeña espadaña.

En el 2009 es declarada monumento por la junta de Andalucía incluyendo 79 bienes inmuebles principalmente cuadros que se conservan en el templo entre los siglos XVI al XX, destacando seis retablos del siglo XVIII de las capillas. 
Una flagelación de Cristo cuadro realizado por José de Sarabia  entre mi 1645/1654 o la Adoración de los Reyes de autor anónimo realizado entre el 1585/1615
Pinturas de S. Rafael y S. Jerónimo realizado por Antonio Palomino, el retrato de Alfonso XI y la reina doña Constanza ambos lienzos protegidos con yesería y realizados por Sebastián Martinez en el siglo XVII.
Órgano de la Iglesia
Otro del rey Fernando III El Santo o el de San Nicolás de Bari de 1,82 x 1,185 m ubicados en la nave de la iglesia al lado del evangelio y realizados ambos por Francisco Agustín Grande pintura al óleo de estilo barroco realizada en 1785/1789  

Cuadros de una serie de santos como de San Andrés, Santiago el menor, San Matías, Santiago el Mayor, San Mateo, San Tadeo, San Bartolomé, Santo Tomás, San Pedro, San Felipe, San Juan y San Pablo atribuidos al racionero de la Catedral de Córdoba, Pablo de Céspedes. Y otras muchas obras de autores anónimos.
Esculturas como la del crucificado o la inmaculada Concepción de autores anónimos o la de Santiago Matamoros realizada por Pedro Duque Cornejo del siglo XVIII  entre otras. 
El órgano de la iglesia está considerado como uno de los más importantes de Andalucía. Fue construido por Joseph Corbacho en 1735 y consta de dos teclados  de 45 teclas de octava corta y fue restaurado en 2007 después de más de cuatro décadas en desuso.



Fuentes consultadas: 
Casualidades, coincidencias y serendipias de la historia escrito por Gregorio Doval Huecas- Historia de España: (1841. 474 p., 11-17 h. lám.) escrito por Juan Cortada- Wikipedia- Memorias de d. Fernando IV de Castilla- Página de la Comunidad de Jesuitas- Iglesia de San Hipolito Diario de Córdoba 19/04/1974-Egabrenses en Indias Escrito por Antonio Moreno Hurtado pagina 253- Patrimonio Inmueble de Andalucía - La Real Colegiata de San Hipólito : relicario de historia y de fe. 1984, pp.191-207 de Enrique Luque Ruiz-

martes, 3 de julio de 2012

Antón de Montoro

El poeta satírico



"Aquel de pobres abrigo
De los más lindos que vi,
De los moros enemigo,
Para vos libró buen trigo
Y cebada para mí.
Y vos malvado cohén,
Judío, zafio, logrero,
Por tenerme en rehén
Y que nunca hobiese bien,
 Dixistes que no lo quiero.


Que tengo hijos y nietos 
Y padre pobre y muy viejo 
Y madre dona Jamila, 
Y hija moza y hermana 
Que nunca entraron en pila."




Mientras que en el reino de Castilla moría el rey Enrique III dejando a un heredero de apenas dos años de edad teniendo que ser gobernada bajo una regencia durante doce años hasta que el rey Juan II fuera proclamado mayor de edad con catorce,  las intrigas y luchas internas por el poder fueron constantes desembocando en una inestabilidad en el reino.
Córdoba no estaba mejor, la rivalidad de grandes familias Fernández de Córdoba "los de Aguilar" y los señores de Baena  por tener el poder de la ciudad provocaron la lucha de bandos y conflictos sociales. A todo esto hay que añadirle el anti judaísmo que de un tiempo a esta parte fue aumentando peligrosamente y como bien sufrieron las juderías de todo el reino.

Nuestro poeta Antón nació en 1404 dicen que en Montoro, pueblo cordobés donde muchos de los judíos que vivían en la judería cordobesa y sobrevivieron a las revueltas de 1391 se marcharon al ser expulsados.
Hijo de una familia judeo- conversa su padre era trapero que le enseñó el oficio de sastre que es lo que realmente vivía su familia y por lo que la gente lo apodaban " El ropero de Córdoba" ya que su oficio era de "ropavejero".
Aunque su infancia la pasó en Montoro, pronto su familia se marchó a la ciudad, tal vez por las posibilidades de trabajo de su padre, viviendo en el barrio de San Andrés, conocido barrio donde residían los conversos.
Llegó a ser protegido de D. Fernando Fernández de Córdoba y después de su hijo Alonso de Aguilar, hermano de nuestro Gran Capitán, logrando sobrevivir a la matanza de judío conversos que ocurrió en Córdoba en 1473.

Se sabe por su testamento que casó con Teresa Rodríguez que aportaba una hija de su anterior matrimonio llamada Aldonza, y que de éste matrimonio tuvieron cuatro: Gonzalo, Leonor, Martín y Catalina.
Cultivó el género de la lírica cancioneril, nombre con el que se conoce la poesía medieval que ha llegado a nuestros días a través de los Cancioneros, escribiendo numerosas coplas en el tiempo de Enrique IV, las que nos permite ver la realidad de la pobreza en que vivían los conversos de aquella época.
El poeta murió cerca a los ochenta años, en tiempos de los reyes Católicos Isabel y Fernando, para tener la desgracia de ver instaurada la Inquisición en Córdoba gracias a la bula papal de Sixto IV, no se tiene constancia de que él fuera molestado pero sí su esposa que fue condenada a la hoguera por judaizante.




Fuentes consultadas:
 Archivo histórico provincial de Córdoba , documento del mes de mayo de 2012-Los judíos de la España moderna contemporánea de Julio Caro Baroja- El poeta y bufón Antón de Montoro de M. Consta- Antón de Montoro Diario de Córdoba 20/06/1951- El poeta pobre que enriqueció las voces de Góngora y Quevedo por Matilde Cabello El día de Córdoba 12/09/2010- Foto recogida de internet


miércoles, 27 de junio de 2012

Albucasis

Padre de la cirugía moderna.
Albucasis en el hospital de Córdoba
El esplendor y la prosperidad que le había dado a Córdoba Abderraman III eclipsaba a las demás ciudades de Europa, y su hijo Al hakem II continuó favoreciendo esa prosperidad en las ciencias, las letras y las arte.
El padre de Abú ´l Qásim Khalaf ibn ´Abbás al Zahrawi conocido como Albucasis, también era médico aunque no llegó nunca a tener el renombre de su hijo, a pesar de que fue su primer maestro. 
Abbás enseñó a su hijo Albucasis como debía de hacer las curas a un paciente ya que en aquellos tiempos esas tareas estaban a cargo de los criados o esclavos, para un galeno que se mereciera el título de su profesión tenían prohibidas incluso tocar al paciente... Y llegó a ser el cirujano árabe más prestigioso de su época.

Pero empecemos por el principio:
Albucasis nació en el 936 en Madinat al -Zahra, la ciudad de que mandó edificar Abderramán III,  en una familia donde su padre estaba al servicio del Califa como médico.
Es allí donde estudió y desarrolló toda su vida personal y profesional como médico de la corte del Califa Abderramán III y Al-Hakam II.
La verdad que para ser un médico tan prestigiosos en aquellos tiempos, sabemos muy poco de su vida personal, aunque afortunadamente sí de la profesional.
Se hizo famoso en Europa después de escribir un tratado de medicina siguiendo las directrices de Avicena dedicado a sus discípulos. 
Cuentan los cronistas que era extremadamente caritativo y que la mitad de su tiempo lo dedicaba a curar a enfermos sin recursos.
El tratado se tituló "el Kitab al-Tasrif" o "Método", que fue traducida al latín dos de sus volúmenes por Gerardo de Cremona en el siglo XII  conservándose en la Biblioteca Real de Madrid, mientras que el el siglo XIII se tradujo por Abraham Tortusiensis basándose en la traducción hebrea su tratado sobre farmacia, aunque la que gozó de mayor interés fue la que hablaba de cirugía, siendo su obra referencia en las universidades europeas durante cerca de 500 años. 
Ilustración de los instrumento
Quirúrgicos de Albucasis
Albucasis destacaba la importancia de la relación médico-paciente, a través de sus escritos se observa un especial cuidado de sus pacientes, tomando cada caso de forma individual para un mejor diagnóstico y tratamiento efectivo, manteniendo unas básicas normas de ética.
Su tratado consta de nada más y nada menos que treinta volúmenes o tratados, donde aborda aspectos de enfermedades describiendo hasta 325 con sus síntomas y tratamientos, anatomía, farmacología donde describe la fabricación de los medicamentos con sus formulas magistrales, nutrición y cirugía donde explica técnicas de cauterización.
Según D. Carlos P. Madrazo a Albucasis como inventor se le atribuye diversas pinzas y tijeras, como por ejemplo las tijeras para las amigdalectomía donde explicaba su forma de empleo.
Ilustración de instrumentos
En oftalmología da un gran paso donde enseña como operar cataratas o con punta roma para la circuncisión. 
Manuscrito de Albucasis 
También inventó la lanceta que podía ocultarse y que se usaba para abrir abscesos en personas miedosas o el diseño de un trocal de paracentesis que según A. Chinchilla- Albucasis expone con tanta exactitud la paracentesis que nada más se ha dicho de nuevo, describe perfectamente el trocar e incluso habla de como dejar la cánula segura después de abierto el abdomen. 
El fórceps el que describió e ideó para extraer fetos muertos anticipándose a los fórceps de Chanberlen que solo se diferenció de los del cordobés porque también los utilizaba para el alumbramiento e incluso habla del uso de tripa animal como material de sutura lo que hoy denominamos el hilo catgut y que todavía hoy día se utiliza. 

Cabe subrayar su aportación en la odontología habla incluso de cómo debe tratarse la placa dental diseñando un instrumento al que llama "Mijrad" rascador, se ocupa en su tratado de la extracción de raíces y  piezas rotas. También aconsejaba la extrema prudencia en el caso de extracciones "ya que el diente era un órgano tan noble y no puede ser reemplazado" recomendando fijar los dientes débiles a las piezas sanas con hilos de oro y plata, señalando que mucho de mejor de oro, ya que de plata se oxidaba con el paso del tiempo... En caso extremos se podrían sustituir alguna pieza con huesos de algunos animales.
El libro tres es la parte más corta de su tratado de Cirugía y se divide en dos grande partes, por una las lesiones craneales y por otra fracturas y luxaciones en general.
En traumatología en la que habla de luxación de hombro y como se realizaba una tracción, inventando la escayola moderna ya que aconsejaba y usaba el yeso para inmovilizar los miembros rotos.

Una copia de sus instrumentos  y sus famosos cauterios se encuentran expuestos en la torre de la Calahorra aunque la copia no reproduce los originales ya que el artesano se limitó a hacer los moldes partiendo de los dibujos.
Murió al estallar la guerra cordobesa de la fitnas.




Fuentes consultadas: 
Albucasis el hombre y su obra de Jose Navarro Moreno BOLETÍN de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba de 1948- Albucasis, el médico cordobés fue el primer cirujano del mundo por R.G Diario de Córdoba 25/01/1950 - La primera escuela de farmacia estuvo establecida en el siglo X Diario de Córdoba 21/03/1955 - El médico musulmán por R.G Diario de Córdoba 05/03/1957-  Un encuentro con Albucasis y su obra a través del tiempo de Carlos Pera Madrazo- Albucasis un cirujano de renombre de Juan Vte. Quintana Cerezal- El primer gran cirujano Albucasis por A. G. S. -Islam y Al Ándalus Albucasis su vida y obra- - El Sabio andalusí padre de la cirugía moderna y autor de la primera enciclopedia de medicina de Cordobeses de la historia por M. Cabello  El Día de Córdoba 04/10/2009-  Crisol de la cirugía de Jerónimo Fabricio Aqua Pendente- Historia bibliográfica de la medicina española, Volumen I por Antonio Hernández Morejón-Cordobapedia- Wikipedia-Dibujos recogido de Internet



martes, 19 de junio de 2012

Ibn Yulyul, uno de los médicos de la corte









Sulayman Ibn Yulyul nació  en el 944 y se educó durante la época de esplendor de la Cordoba de Abderraman III.
Llegando a ser uno de los médicos más reconocidos de la Corte en la época de al Hakam II y su hijo Hixem II.

A los diez años es cuando empieza a interesarse por la medicina, lo que llevó a convertirse a los veinticuatro en médico de la corte Califal.

Gracias a él sabemos que los médicos y fármacos eran gratuitos y proporcionados por las farmacias del palacio a todos los ciudadanos de la ciudad.
También que las causas de mayor mortalidad entre la población de aquellos tiempos eran debidas a enfermedades del vientre.

Su práctica de la medicina no solo se limitó al ejercicio de su profesión también se dedicó a la investigación, llegando a escribir un Comentario a la obra De Materia Médica de Dioscórides, introducida en Al-Andalus en tiempos de Abderramán III, y traducida al árabe por el monje Nicolás, que cuentan que se trasladó expresamente de Bizancio para traducir esta obra, contando con la colaboración de Ibn Yulyul; ésta obra se mantuvo como base de la medicina occidental hasta mediados del siglo XVIII.


Elaboró también un tratado sobre plantas medicinales en Al-Andalus, que faltaban en la obra de Dioscórides y una obra donde se describen los errores más comunes cometidos por algunos médicos de la época. 
Su conocimiento es fundamental para comprender el estado y extensión de los estudios científicos en la Andalucía del siglo X, según Francisco F. Sánchez en su trabajo nos cuenta -que en uno de sus textos nos descubre que hasta la época de Abderraman III la medicina estuvo controlada por médicos cristianos perviviendo esta huella de la cultura científica tardolatina, personificada en la figura del polígrafo Yahyá Ibn Isháq, hijo de un médico cristiano y autor de cinco cuadernos de "aforismos", quien no dudó en acudir a un monasterio a buscar un remedio para la otitis del soberano. 

Es a partir del siglo X con el Califato, cuando se inicia la orientalización científica de al-Andalus.
Ibn Yulyul describe cómo en aquellos tiempos aún se realizaban prácticas médicas tan contraproducentes como las famosas sangrías, que se siguieron ejerciendo habitualmente en siglos posteriores.


Fuentes consultadas: 

 Ciencias de La Naturaleza En Al-Andalus, Volumen 1 editado por Expiración García-Sánchez- Islam y Al Andalus- Ensayos de la filosofía en Al Andalus de M. A. Alonso- La escuela médica Sarqï (ss. XI-XIV): sociedad y medicina en el Levante de al-Andalus Francisco Franco Sánchez- Cordobapedia-Wikipedia -Foto recogida de internet

martes, 12 de junio de 2012

Arcángel de San Rafael de Julio Romero de Torres

Arcángel San Rafael ( 1925 )
Óleo y temple sobre lienzo 175 x 128 cm
Museo de Julio Romero de Torres
Córdoba
En Córdoba tenemos un Arcángel solo para nosotros y es el Arcángel San Rafael, muchos piensan que es nuestro patrón aunque en realidad los patronos de la ciudad es San Acisclo y Santa Victoria. ¡San Rafael es nuestro custodio!
En Córdoba es celebra y es festivo, solo a nivel local, el día 24 de octubre, porque según la leyenda, salvó a la ciudad de una epidemia 
En 1925 Julio Romero de Torres termina la obra por encargo del alcalde Cruz Conde del cuadro del Arcángel de San Rafael y que hoy se encuentra en su Museo.
Sobre un pedestal con una clara alusión a Valdés Leal, ofrece una mezcla de sensualidad profana y sagrada, que representa al Arcángel figura andrógina donde las haya ya que no sabríamos decir si era hombre o mujer, me inclino mucho más a mujer.
No olvidemos que Julio Romero convierte a la mujer en protagonista casi exclusiva de su obra.
Con el pelo rubio recogido hacia atrás, la figura está alada y descalza, donde muestra claramente su signo que no es otro que el pez, de cuya hiel se curó de ceguera el padre de Tobías... 
A los pies del Arcángel aparecen dos mujeres, representan lo humano y lo divino, una de ellas con mantilla y de riguroso luto inclinada hacía San Rafael en genuflexión, la otra solo la cubre un mantón ceñido al cuerpo donde deja ver su espalda descubierta y que a la vez que mira al espectador le ofrece al Arcángel tres claveles blanco que simboliza el amor puro ¡La santísima trinidad! Un misterio hermoso como donde están señalando esos claveles... El vientre de una mujer.
El Arcángel se encuentra sobre un pedestal de platería cordobesa, y como explica en la página del Museo, emulando al pintor barroco Valdés Leal que pintó en homenaje a la hermandad de los plateros de Córdoba su obra "La virgen de los plateros de Córdoba".
Pero ésta vez D. Julio Romero de Torres homenajear a Córdoba con su San Rafael y en vez de que aparezcan angelotes dorados aparecen figuras que representan al menos a dos de sus cuadros. 
La Carcelera
Parte del cuadro


















Uno de ellos es la "Carcelera" que como podemos ver se encuentra en la parte central del pedestal, entre los pies del arcángel.
Tal vez quisiera que recordáramos el pago de la pena, el pago de los pecados terrenales...
Un poco más abajo se encuentra otra figura, es una de las protagonistas de la buenaventura.
Simboliza la duda personificada, el no saber que pasará...


Parte del cuadro
"La buenaventura"
                                              














Al fondo del cuadro siempre Córdoba. Aparece La Calahorra y a sus pies el puente Romano, e incluso en un primer plano parte del paseo de la Ribera.


Fuentes consultadas: 
Documentada Museo Julio Romero de Torres- Modelos de mujer arquetipos femeninos de la pintura de Julio Romero de Torres de José Raya Téllez- Cordobapedía


miércoles, 6 de junio de 2012

El Pavo Real Aguamanil de Madinat Al Zahra

Pavo Real Aguamanil
Bronce colado y cincelado- Altura 39.5 cm
Procedente de Madinat al-Zahra.
Depositado en Museo del Louvre París


La bella ciudad que en tiempos de Al Ándalus fue admirada por todos, Madinat Al Zarha, exigía un ajuar cerámico acorde con el marco donde se encontraban... Desgraciadamente la bella ciudad fue casi destruida, más tarde llegaron los saqueos y muchas piezas que se han ido encontrando a lo largo de los tiempos, están diseminadas por el mundo.
Este bello Pavo Real se encuentra en el Louvre, la pieza que adopta la forma de un pájaro semi-naturalista, semi-fantástico.
El cráneo está coronado por un florón, en su espalda se alza un asa hueca, dotada de una boquilla y que se adapta al aspecto de un cuello y una cabeza de pájaro.
El término aguamanil denominaba originalmente al jarro, con pico vertedero y un asa grande y levantada, usado para lavarse las manos sobre un recipiente.
En el cuerpo subsisten restos de un plumaje grabado. Una banda ornamental cubre el dintel. Las dos patas, cortas y rígidas, están relacionadas en la parte trasera por un semi-círculo que les aporta más estabilidad.
A nivel del buche, el pájaro lleva una inscripción en árabe y en latín.
En árabe: "‘Amal ‘abd al-malik al-nasrânî " que significa: Obra de ‘Abd al-Malik el cristiano.
En latín, precedida de una cruz de Malta, se presenta así: "Opus Salomonis era T X".
Dos medievalistas han demostrado que las letras T X transcribían una fecha de la era de España equivalente a 1010, es decir, 972 de la era cristiana,  lo que sitúa la ejecución del objeto bajo el reino del Califa Omeya al-Hakam II, hijo del primer Califa cordobés.

Se conocen otros dos pavos reales de bronce muy parecidos con el ejemplar del Louvre.
Uno pertenece a la Furusiyya Art Foundation de Davos, el otro, a la Pinacoteca de Cagliari, en Cerdeña.
El bronce italiano fue hallado en 1919 en Mores, un pueblo al norte de Cerdeña.
Los primeros estudios sobre el pavo datan del siglo pasado. 
La superficie de este pavo está completamente decorada aunque desgraciadamente la pieza tiene la cresta rota y perdió la cola y la cubierta del asa.
La presencia del Aguamanil de bronce en Cerdeña ha sido relacionada con las relaciones políticas y comerciales entre Cerdeña y el Califato Cordobés en el siglo X. Según Ibn Hayyan, el 24 de Agosto del año 942 un embajador del señor de Cerdeña pisó la tierra de Córdoba.
Posiblemente este Aguamanil fue comprado por cristianos para ser objeto litúrgico durante el rito de la ablución de las aguas




Biografía: Qantara Patrimonio Mediterráneo- Bonces Zoomorfos islámicos en Italia de Damiano Anedda- Diario Córdoba Diciembre de 1965