En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

viernes, 19 de noviembre de 2010

Real Iglesia de San Lorenzo y su fuente



La parroquia de San Lorenzo se encuentra en el barrio de la Ajerquía. 
Fue fundada por San Fernando en la segunda mitad del siglo XIII se edificó la iglesia de las llamadas fernandinas, y por ello ostenta el título de real. La Iglesia dio el nombre actual al barrio. 

Se fundó sobre una mezquita del arrabal de Almunia de al-Muguîra que a su vez fue una iglesia visigoda.
El príncipe Al-Mughîra, era hermano menor del Califa reinante Al Hakem II. 
La muerte de este joven príncipe se vio envuelta en las traiciones y el poder de Palacio... 
Al Hakem II era ya mayor, estaba enfermo y sólo tenía un hijo de cuatro años, Hishám, demasiado joven para sucederle. 
Sólo al-Mughîra tenía la edad y las cualidades requeridas para ser el nuevo Califa. 

A la muerte de al-Hakam II, fue Hishám, entonces de once años de edad, quien fue nombrado Califa gracias a la intervención de su madre Subh y del favorito de ésta, el visir Ibn Abi Amir al-Mansúr y al-Mughíra, hermano de su padre y por lo tanto tío del niño, fue asesinado, así como sus partidarios.

Según D. Antonio Arjona Castro, en el año 1844 y con ocasión de la apertura de una zanja a la entrada de la calle de Roelas, inmediata a la iglesia de San Lorenzo, apareció una lápida fundacional, escrita en caracteres cúficos y en la que se habla de la construcción de un manar o alminar, de la edificación de una saqayfa o galería contigua al mismo y de la renovación del decorado de una mezquita, todo lo cual se realizó por orden de la Sayyida Mustaq, madre del príncipe al-Mugira.


Su parroquia fue instituida por Fernando III "El Santo", a raíz de la Conquista de Córdoba  en 1236, remontándose su fundación al año 1253, y que por su características arcaicas de su construcción es una de la más antiguas de Córdoba, con su estilo es de transición entre románico y Ojival. 


Interior de la iglesia
Interior de la iglesia





















Los pilares de los arcos formeros sonde traza muy primitiva y en los ábsides laterales hay columnas árabes de mármol rojo que son de la mezquita que existió allí.
Sufrió varias reformas una en 1555 siendo el rector de la misma Ruiz de Torres construyéndose la torre actual como añadido armónico a la primitiva basílica, donde como remate final, había una estatuilla de San Lorenzo que fue decapitada por un rayo.




El rosetón, según reza una inscripción que hay en el frontispicio de la iglesia:

"Acabose siendo rector obrero don Alonso Ruiz de Torres. Año 1655"

Esta iglesia ha sido reedificada  varias veces, especialmente la capilla mayor, donde se veían los escudos del Obispo D. Alonso de Manrique y esta inscripción:

"Reinantes los muy católicos príncipes doña Juana y D. Carlos su hijo y siendo obispo de córdoba el ilustrísimo D. Alonso de Manrique acabó esta obra año de MDXVII"

La torre de la iglesia que es bastante alta consta de cuatro cuerpos, con la cierta particularidad del que el segundo tiene sus frentes en los vértices del primero. En 1687  por motivo de un incendio se hicieron nuevas obras, datando de este tiempo las bóvedas greco-romanas y el rodeado de los arcos.
Hay una tablilla pintada pintada al óleo que representa fielmente la torre, al dorso de la mencionada tablilla escrito de puño y letra y firmado, dice Ramirez de Arellano 

"Torre de la parroquia de San Lorenzo de Córdoba, en estado ruinoso en que la dejó el terremoto que se sintió a las nueve menos cuarto de la noche del 25 de Diciembre de 1884. A consecuencia de ésto se mandó demoler hasta la mitad, la cuál se está haciendo y para que no desaparezca por completo, tomo este apunte, hoy 4 de Enero de 1885" 



En el año 1957 se reconstruyó la parte interna del rosetón descubriéndose las pinturas de la época de transición del gótico, las pinturas murales se localizan en la capilla mayor, siendo una de las mejores obras que se conservan en Andalucía de pintura al fresco de influencia italiana, del siglo XIV y que habían sido tapadas en las reformas efectuadas en 1687, tras el incendio del templo. 
Aunque en ellas se desarrolla el ciclo de la Pasión, se completa con la Anunciación y una galería de santos y profetas. En las enjutas del arco triunfal aparecen la Virgen y el arcángel San Gabriel, con el Padre Eterno en la clave del arco. 


Prendimiento de Jesús
Ciclo de la Pasión
Presbiterio. Muro del Evangelio. Panel primero
Autor: Anónimo cordobés
Pintura al Temple. Escuela Cordobesa
Medidas: Inaccesible
Estilo Gótico
Jesús ante Caifás
Ciclo de la Pasión
Presbiterio. Muro del Evangelio.Panel segundo
Autor: Anónimo cordobés
Pintura al Temple. Escuela Cordobesa
Medidas: Inaccesible
Estilo Gótico
Jesús con la Cruz a cuestas
Ciclo de la Pasión
Autor: Anónimo cordobés.
Pintura al Óleo y Temple  Escuela Cordobesa 
Medidas: Inaccesible
Estilo Gótico
Jesús en la Cruz
Presbiterio Muro del Evangelio Panel central
Ciclo de la Pasión
Autor: Anónimo cordobés. 
Pintura al  Temple Escuela Cordobesa 
Medidas: Inaccesible
Estilo Gótico
Entierro de Jesús
Presbiterio Muro de la Epístola Panel segundo
Ciclo de la Pasión
Autor: Anónimo cordobés. 
Pintura al  Temple Escuela Cordobesa 
Medidas: Inaccesible
Estilo Gótico
Resurrección del Señor
Presbiterio Muro de la Epístola Panel primero
Ciclo de la Pasión
Autor: Anónimo cordobés. 
Pintura al  Temple Escuela Cordobesa 
Medidas: Inaccesible
Estilo Gótico
En el lateral izquierdo figura la pasión del Señor, para terminar en la parte central con la crucifixión. Mientras en el lateral derecho  figuran el descendimiento, sepultura y resurrección. 
En la ejecución de las mismas tuvieron que intervenir, al menos, dos artistas, según se desprende del análisis de las composiciones y el tratamiento de volúmenes. Uno de ellos fue el encargado de las escenas narrativas y de los ángeles. 


Si se observa en esta postal
 se ve el cervatillo
En éstos, las figuras son de tamaño natural, realizados los perfiles de los contornos con trazos muy finos y delgados. Los colores son aplicados mediante transparencias, utilizándose una gama cromática más viva para los ángeles. 
Ambos conjuntos tuvieron aplicaciones en oro, hoy perdidas. 
Los fondos utilizados son neutros. En cambio, el grupo de los santos se encuentran ocupando hornacinas, siendo sus figuras mucho más volumétricas y distinto el tratamiento de los rasgos físicos. 

En lo que respecta al pórtico estaba tabicado y lo mandó descubrir el entonces alcalde de Córdoba don Rafael Cruz Conde, contribuyendo a dar más gracia al edificio dándole realce a la puerta principal. 

La fuente se encuentra frente a la portada principal de la iglesia de San Lorenzo y la primera que allí se encontró fue construida- según el Indicador cordobés de L. M. Ramirez-  en 1734. 
Aparece documentada a partir de 1912 en la que dice que constaba de un pilón de forma cuadrada con una paja de agua, que a su vez sustituyó a otra fuente que estaba situada en mitad de la plaza.
La que ahora se encuentra es una sustitución a la anterior y es de los años sesenta.
Con el centenario de nuestro poeta Ibn Hazam,  autor del hermoso libro de filosofía amorosa "El collar de la paloma", dio lugar entre otras conmemoraciones a enjardinar esta plaza iniciativa del que fue Alcalde por aquellos tiempos Guzmán Reina.
Pasando a poner un murete de piedra con una lápida y sobre ella una inscripción en árabe  relativa al poeta Ibn Hazam  y colocar un cervatillo copia del que se encuentra en nuestro museo Arqueológico encontrado en Madinat Al Zahrá.
Más tarde como en toda ciudad existen los gamberros destrozaron la bella estatuilla del cervatillo que se puede apreciar en esta bella postal antigua... Nunca más se colocó ninguna otra.




Ahora, el pequeño caño de agua cae sobre la pileta redonda... Qué pena que jamás se sustituyera de nuevo el pequeño cervatillo.



Fuente: 
Conoce tus fuentes de J. A. Palomino León - Indicador cordobés, ó sea Manual histórico-topogŕafico de la ciudad de Córdoba  por Luis María Ramírez y de las Casa-Deza- Pervivencias de Qurtuba en la Córdoba contemporánea de Antonio Arjona Castro- Iglesia de S. Lorenzo de Octavio Diaz Pines Diario de Córdoba 16/12/1948, Lazos y piquetas devuelven a San LOrenzo su fina gracia Medieval de Francisco navarro Calabug Diario de Córdoba 21/06/1956, Antecedentes históricos artísticos de la Real Iglesia de San Lorenzo por Rafael Herrera Castejón Diario de Córdoba 12/08/1961, Inauguración después de las obras de S. Lorenzo Diario de Córdoba 13/12/1966- Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Foto recogida propiedad de J. A Palomino León.

viernes, 12 de noviembre de 2010

La batalla de Munda...

El destino de Roma en Córdoba







La caída de Ategua obligó a Cneo Pompeyo a retirarse junto a sus tropas en dirección hacia Montilla, perseguidos por César, los dos ejércitos se enfrentaron en las llanuras de Munda...
El ejército pompeyano estaba acampado en una colina suave, una posición desfavorable para el ataque de César, al tener que subir a la elevada colina donde se había fortificado Pompeyo el Joven.


Cuenta una leyenda que el divino César dio orden de talar un bosque que había en el lugar escogido por él para levantar un campamento, pero habiendo hallado en él una palmera dispuso que la conservaran como símbolo de la victoria.
Durante los días de asedio observó que de ella brotó un retoño que creció con tanta lozanía que no sólo igualó a la palmera madre sino que incluso salió mucho más fuerte...
Este hecho lo tomó como una profecía que influyo en su ánimo y en no querer como heredero a nadie que no fuera el nieto de su hermana...
"El joven Octaviano lo quiso César como a un hijo propio, y a la edad de 18 años, lo tomó en su séquito y lo tuvo de allí en adelante como compañero"

César tomó el mando del ala derecha, donde la Legio X Equestris peleaba duramente. Su presencia elevó la moral de la X y empezó a avanzar.

Dándose cuenta de la maniobra, Cneo Pompeyo desplazó una legión de su ala derecha para reforzar la izquierda, lo que constituyó un error fatal, ya que el ataque de la Legio X  no era más que una treta.
Tan pronto el flanco derecho de Pompeyo fue debilitado, la caballería de César lanzó un ataque por dicho flanco que cambiaría el desenlace de la batalla... Atacando el campamento de Pompeyo desde la retaguardia.
Tito Labieno, comandante de la caballería pompeyana, se dio cuenta del ataque y se desplazó al campamento para responder. Pero los legionarios pompeyanos, sometidos al fuerte ataque de la caballería por el derecho, creyeron que Labieno se retiraba y temiendo lo peor, rompieron el frente y huyeron...
Muchos soldados pompeyanos murieron durante la retirada, otros murieron defendiendo la ciudad de Munda.
Atio Varo y Tito Labieno murieron, pero Sexto y Gneo Pompeyo alcanzaron la ciudad de Corduba, donde se refugiaron.
Tras la definitiva derrota de los pompeyanos, César marcha con su ejercito victorioso hacia Corduba poniendo cerco a la ciudad cerrando con su caballería todas las avenidas de su espaciosa  circunferencia de sus muros
¡ Los cordobeses debatían si morir luchando o rendirse!

Cuentan que a vista de tan poderoso enemigo T Annio Escápula, capitán Pompeyano e ilustre paisano, rico ciudadano que había sido uno de los líderes de la revuelta contra César, desconfiado que la ciudad se pudiese mantener por el partido de Pompeyo prefirió suicidarse antes que caer en manos de los cesarianos.
Dicen que convocó a todos sus parientes y libertos, mandó construir una enorme pira en el patio de su majestuosa casa.
Más tarde mandó servir una espléndida cena, en la que apareció vestido de sus mejores arreos y celebró la mayor fiesta escuchada en la ciudad, distribuyó allí mismo su dinero y alhajas entre su familia; cenó junto a sus más queridos, y se ungió con una mezcla de resina y esencia de nardos; finalmente, y delante de toda su familia, llamó a un esclavo y a un liberto, ordenando al  liberto que encendiese la hoguera y al esclavo que le degollase y que luego echaran su cadáver al fuego según la costumbre de los romanos.
¡Prefirió una muerte elegida por él no queriendo sobrevivir a la de la perdida república romana!

Con el suicidio de este valeroso cordobés y la huida de Sexto Pompeyo queda Córdoba desamparada de Capitán general que la defendiera del asalto de las legiones de Cesar.
Provocando que los mismos ciudadanos se dividieran en dos bando: Los Pompeyanos que mantenían sus ideas por encima de todo y los Cesarios... Los primeros preferían defender la ciudad al contrarios que los segundos que querían entregársela al vendedor ... Por este motivo en las mismas calles de Córdoba se ocurrieron alborotos y tumultos de ambos bandos... Al mismo tiempo algunas legiones levantadas por el huido Sexto Pompeyo, parte de los esclavos de los cordobeses junto con caballeros cordobeses que se habían mantenido en guarnición por ser poco ejercitados con las armas, ocuparon gran parte de las torres peleando desesperadamente no solo contra el ejercito de Cesar que se encontraba rodeando las murallas de la ciudad, sino también contra los mismos ciudadanos que defendían desde el interior valerosamente al ejercito vencedor del Cesar; a los que no se les ocurrió otra cosa que incendiar edificios de la ciudad corriendo al incendio gran parte de la población lo que aprovecharon las legiones cesarias para asaltarla...
Cuentan que mataron a más de 20.000 personas entre civiles y militares y que por las calles cordobesas corrían arroyos de sangre que desembocaban en el rió

Después de esta sangrienta victoria, César pudo regresar a Roma y ser investido con la dictadura perpetua.
Su posterior asesinato, menos de un año después de la batalla, inició el proceso que pondría en marcha la Tercera Guerra Civil y llevaría a su sobrino- nieto Cayo Julio César Octaviano a convertirse en el primer emperador romano.


Fuente: 

Historia general de Córdoba de F. Ruano- España Sagrada de Enrique Flórez- Foto recogida de Internet en .hombreencamino-Julio Cesar y Corduba: tiempo y espacio en la campaña de munda (49-45 A.C.) Universidad de Córdoba, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Córdoba. Departamento de Ciencias de la Antigüedad y de la Edad Media

jueves, 4 de noviembre de 2010

Amalia Fernández, la gitana de Julio Romero de Torres.


Córdoba Judía














Si algo define al pintor Julio Romero de Torres son sus musas... Que como dice la canción:

"Con los ojos de misterio y el alma llena de pena"


En una Córdoba donde la miseria y el hambre era el plato común entre sus habitantes nace una "gitanilla" en el barrio de la Catedral, un 11 de Enero de 1888, fruto del humilde matrimonio formado por Carlota Heredia y Julio Fernández, tratante de ganado.
Bautizada en la parroquia del Sagrario, le pusieron por nombre Amalia y jamás se hubiera podido imaginar que su imagen quedara plasmada para la eternidad gracias al pintor D. Julio Romero de Torres.

Toda su vida se mueve en la plaza de la Alhóndiga muy cerca de la Mezquita, donde la gente que allí vivía era humilde y sobrevivía a duras penas... Aunque su madre intenta por todos los medios que sus tres hijos, al menos sepan leer y escribir.
Arcángel San Rafael
Según Gracia Jiménez en su libro "Las gitanas de Julio Romero de Torres, cuenta tras un encuentro con las sobrinas de Amalia que fue a un colegio de monjas de la calle Encarnación. Vivía humildemente en un mísero cuarto de una casa de vecinos, dedicaba el día a hacer recados de casa en casa, además de vender medias y jaboncillos como decía en una de las entrevistas que le hizo un reportero en 1961.
La gitana de la Naranja
Tenía diecinueve años y una cautivadora belleza gitana, cuando Julio Romero de Torres la vio pasar mientras él se encontraba sentado en la terraza del casino de los Labradores e inmediatamente quedó prendado de ella.

Inmediatamente, D. Julio se levantó y abordó a la muchacha antes que el criado, y le dijo:
- "Yo soy Julio Romero y me gustaría pintarla a usted."
De este modo llegó Amalia a la vida del pintor...
Tal vez fuera el destino, ya que vivían muy cerca y jamás la había visto. Cuentan que le pagaba diez reales por posar para él, una cantidad importante para la pobre vida que llevaba aquella gitana y que además le pagaba un "minguinto" de pan y a veces, hasta una gorda de jamón serrano.
Amalia la Gitana fue pintada con incomparable lozanía en un lienzo de pequeño formato con una naranja, donde Amalia se hace la protagonista del cuadro con una mirada llena de tristeza, aquí apenas contaba con 19 años.
Marta y María
Brilla con luz propia en La Consagración de la Copla, en donde sobresale con el torso descubierto y apoyada en una guitarra simbolizando a la copla, de entre los brocados toreros, mantillas y los fondos de la bella Córdoba.

La consagración de la Copla

En el lienzo Alegrías ya no aparece la gitana como figura central, es Lolita Astolfi una actriz afamada de aquellos tiempos la que aparece. En cambio, se muestra a una Amalia más curtida y tal vez atormentada más por el dolor que por el paso del tiempo; la Gitana palmea y con sus palmas parece esfumarse la inocencia y frescura de los retratos anteriores. En este cuadro detrás de Amalia aparece la sobrina del pintor llamada Carola Romero, sonriendo y participe de la fiesta. La figura que aparece recostada es la hija del pintor, Amalia Romero
Alegrías
En 1912, y siempre aprovechando sus rasgos dramáticos, el pintor realiza para la portada de un libro de Machaco, Cante Hondo, el lienzo "La Malagueña". El personaje masculino es el único hijo del pintor, Rafael Romero. La figura femenina que aparece recostada es su hija Amalia.
Malagueña
Más tarde, y cuando la modelo llega a la madurez y ya rebasa la treintena de años es de nuevo retratada, pero esta vez con una manzana, donde la sonrisa de Amalia se hace la protagonista del cuadro, y sorprendente además, pues el pintor habitualmente rodeaba a la mujer de esa enigmática atmósfera de silencios.
También la inmortalizó con veinticuatros años en su obra "La saeta" que fue la estrella de la exposición que Romero de Torres realizó en Bilbao en 1918 en los salones del Majestic-Hall.
En este cuadro la figura central es la gitana, con grave expresión implorando, al fondo dos procesiones aparecen por las calle de Córdoba... Delante del reclinatorio varios personajes implorando, entre ellos una mujer con el torso desnudo y las manos esposadas.
La Saeta
Cuando ya el tiempo va haciendo mella en la modelo, crea el lienzo Marta y María, que se exhibió con gran éxito en la Exposición de Pintura Española de 1919, en Londres.
Sus agitanados ojos negros eran la viva expresión del tormento cuando Julio Romero de Torres la pinto en su obra " Celos ", que llegó a ser la obra cumbre de la exposición en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires.
 Celos

Magdalena
Corría el año 1922 y Amalia ya había pasado la linde de los treinta años, pero jamás renunció el artista a retratar a su musa cuando su cuerpo se fue deteriorando.
Entonces redujo su campo de expresión sólo a su rostro en obras que se conocen de Salomé y Cabeza de santa, donde las respectivas cabezas cortadas que aparecen corresponden a los peculiares rasgos de Amalia.
Cabeza de Santa
Salomé
El día 10 de mayo de 1930, fallece el pintor y Amalia vuelve a su mísera vida de antes en el mísero cuartucho de la plaza de la Alhóndiga.
Hasta que en los cincuenta, un discípulo de nuestro insigne pintor don Julio Romero y que aprendió de él su técnica llamado Antonio Costi Jordano de nuevo la hace su musa, al menos para uno de sus 55 cuadros, que expone en una exposición en la galería Velázquez de Sevilla en 1952, pero que desgraciadamente no he logrado encontrar.

Nada se sabe de la vida sentimental de Amalia... Si se casó o no, o si tuvo hijos, no lo sabemos; aunque lo más probable es que no fuera así.
En aquella Córdoba donde la hipocresía era la biblia de todo vecino, sería estigmatizada por ser la musa de un pintor.
Sus ojos de negro azabache donde se reflejaba el dolor de las lágrimas del alma se cerraron un día de 1976, cuando contaba ochenta y siete años.


Fuentes consultadas:
Desde mi mirada- Obra de Julio Romero de Torres- Museo- Las gitanas de Julio Romero de Torres de Gracia Jiménez Lérida- Cordobapedia- Diario Córdoba Amalia la gitana modelo de modelos de Jose María Signo 04/03/1955- Diario Córdoba El correr de los años por Juan Montiel Salinas 21/10/1961->Diario Córdoba Los 84 años de Amalia, la modelo por Solano Márquez 15/08/1973- Diario Córdoba Julio desde sus modelos por Francisco Solano Márquez 10/11/1974- El Día de Córdoba La gitana más pasional de Julio Romero de Torres de Matilde Cabello

viernes, 29 de octubre de 2010

Gonzalo Fernández de Córdoba "El Gran Capitán"









Jamás pensaría Gonzalo Fernández de Córdoba llegar a tener la fama que tuvo, ni que llegaría a ser la mano ejecutora en la historia de España.
Siendo un segundón de una familia donde los títulos eran heredados por el primogénito, a él solo le quedaba o la carrera militar o la carrera eclesiástica.
Fue el más pequeño de tres hermanos, nació en una familia acomodada de Montilla provincia de Córdoba, en 1453.
Alfonso el primogénito, al que se le conocería como Alonso de Aguilar, Leonor la única hija, y el pequeño Gonzalo, que apenas tenía tres años cuando su padre murió.
Hijos de D. Pedro Fernández de Córdoba, V Señor de Aguilar y Priego y de la noble dama doña Elvira de Herrera.
Al morir sus padres, Gonzalo apenas tiene tres años de edad y tanto él como su hermano Alonso, son trasladados a Córdoba junto a su hermana Leonor. Donde quedan al cuidado del prudente y discreto caballero don Pedro Fernández de Cárcamo, señor del Castillo del Aguilarejo en Córdoba, casado con María de Herrera tía de los pequeños, dándoles una educación muy esmerada, instruyéndolos inclusive en el arte de la guerra.
D. Alonso de Aguilar al ser el primogénito queda como heredero siendo muy generoso con sus dos hermanos...
A la hermana de ambos cordobeses, conocida con el nombre de Leonor Fernández de Córdoba la casó con un primo hermano llamado Martín Fernández de Córdoba.
Y a D. Gonzalo, lo manda a la corte de Ávila, sufragando todos sus gastos, para seguir la fortuna al servicio del Infante Alfonso, hermano de la que luego sería la reina Isabel I de Castilla.
Pero cuando el Infante don Alfonso muere en Cardeñosa en circunstancias misteriosas, pasa a servir a la Infanta Isabel, futura Isabel la Católica.
En su juventud, D. Gonzalo destacó en el manejo de las armas en torneos y en todos los ejercicios de guerra además por su gallardía, su vivaz ingenio ayudado por tener una conversación fácil acompañado todo por el saber vivir muy bien.
Cuentan que su vestuario era exquisito y que incluso su tío, D. Pedro, alertó a D. Alonso de Aguilar porque vivía por encima de sus posibilidades y la asignación que su hermano le enviaba desde Córdoba le duraba solamente varios días.
A lo que contestó D. Gonzalo:

"No me quitarás, hermano mio, este deseo que me alienta en dar honor a nuestro nombre y de distinguirme. Tú me amas y no consentirás que me falten los medios para conseguir estos deseos..."

Y con esto zanjó los reproches de su hermano.




Con el matrimonio de Isabel y Fernando, los Reyes Católicos, Gonzalo vuelve a Córdoba contrayendo matrimonio con su prima Isabel de Montemayor, hija de Luis Méndez de Sotomayor, VII Señor del Carpio, y de Marina de Solier y Córdova.
Cuentan que su hermano, D. Alonso de Aguilar con motivo de su boda, le regaló la tenencia de Santaella y cuando los recién casados iban camino a tomar posesión, cayeron prisioneros por su primo y enemigo Diego Fernández de Córdoba y Montemayor, I Conde de Cabra, que los tuvo encerrados en su castillo, a causa del rifirrafe que siempre tuvieron tanto el Conde y su hermano D. Alonso de Aguilar, hasta que fueron liberados por la intercesión de los Reyes.

Pero la vida no le fue nada fácil a D. Gonzalo y un revés, de los muchos que existieron en su vida, le hace tomar una decisión que le daría la gloria en el futuro. Su esposa Isabel muere de parto junto con la pequeña y de nuevo sólo y sin cargas familiares, D.Gonzalo toma partido por Isabel en la lucha civil que enfrenta a ésta con Juana la Beltraneja, iniciando su carrera militar en la Guerra Civil Castellana y en la de Granada, donde sobresalió como soldado.
A la edad de 25 años, participa en la batalla de la Albuera, cerca de Mérida, contra los portugueses, a partir de la derrota de las tropas portuguesas se va a producir el reconocimiento por parte de Alfonso V de los derechos de Isabel sobre su esposa y sobrina, Juana la Beltraneja, la cual, una vez que murió su esposo Alfonso V, fue encerrada en el convento de Coimbra.

Desde 1481 a 1492 comienza las guerras de Granada donde D. Gonzalo Fernández de Córdoba juega también un papel muy importante como brazo ejecutor de los Reyes.
Las huestes nazaríes toman el castillo de Zahara y llevan a sus moradores cautivos a Granada.
Los cristianos tenían que responder y tomaron Alhama, punto estratégico por su corta distancia, tan solo 55 km, a Granada.
Pero no se quieren quedar en solo eso, y las tropas conducidas por el marqués de Cádiz sufren un ataque feroz por parte de los hombres del Zagal, hermano del sultán Muley Hacen, en su asalto a Loja y la Axarquía...
Sabiendo el duro revés por parte de los cristianos, Boabdil intenta conquistar Lucena con 700 jinetes y 9.000 soldados. Los musulmanes cayeron estrepitosamente derrotados y Boabdil fue hecho prisionero por el alcaide de los donceles, Don Diego Fernández de Córdoba, sobrino de D. Gonzalo y por D. Alonso de Aguilar, su hermano.
Llevado hasta Córdoba, donde fue encerrado en la entrañas del Alcázar, fue trasladado a la torre de Porcuna y custodiado por el Conde de Cabra... ( Pero ésta historia déjame que te la cuente otro día ) 
Ese mismo año, toma la ciudad de Illora y es nombrado por los Reyes Católicos alcaide de esa ciudad, desde donde acosa a Granada.
Y es ahora donde el Rey Fernando le elige una nueva esposa a Gonzalo, y de segundas nupcias se casa con doña María Manrique de Figueroa y Mendoza, hija tercera de don Fadrique Manrique de Castilla.
De este segundo matrimonio nacieron tres hijas: María de Córdoba que murió muy niña, Beatriz de Córdoba, que murió muy joven en Génova cuentan que de unas fiebres, y doña Elvira, que quedó como única heredera.
Elvira le salió rebelde a D. Gonzalo, ya que estuvo varias veces comprometida y en ninguna de ellas aceptó los casamiento en los que su padre o el Rey hubieran participado.
La primera vez estuvo comprometida con la primera con Federico Colonna, duque de Tagiacozzo, el cuál declinó, la segunda con Bernardino Fernández de Velasco, duque de Frías, conde de Haro y Condestable de Castilla.
En la tercera y cuarta intervino el Rey Católico, ya que primero la quiso casar con su sobrino Alonso y luego para su nieto Fernando de Aragón.
En ninguna de las cuatro aceptó una matrimonio impuesto...

D. Gonzalo Fernández de Córdoba, por sus destacados servicios, recibió una encomienda de la Orden de Santiago, el señorío de Orjiva y determinadas rentas sobre la producción de seda granadina, lo cual contribuyó a tener su propia fortuna.
Italia sería el nuevo frente abierto tras Granada... Toda la experiencia adquirida y acumulada en la guerra de Granada le permitió poner en práctica diferentes innovaciones que le aseguraron su triunfo en las campañas de Italia.
La invasión francesa de Nápoles motivó la participación española en el conflicto en ayuda del rey napolitano, siendo don Gonzalo el militar elegido por los Reyes Católicos, para encabezar los ejércitos... De nuevo es el cordobés el brazo ejecutor de los Reyes.
Tras una primera derrota, Gonzalo ya sabía que hacer: "La guerra de guerrillas". Emboscadas, ataques nocturnos...
Tras unos años de campañas consigue su objetivo, vence en los asedios y expulsa a los franceses... Y es ahí, en ese momento cuando nuestro insigne paisano nace con el sobrenombre de el Gran Capitán...
Honores, ducado de Sant Angelo, rosa del oro entregada por el papa y recibimiento triunfal en España.

Una vez aquí, en España, interviene en la Primera Guerra de las Alpujarras, se convierte en I Señor de la Taha de Órgiva y Busquistar...
Poco disfruta de su nombramiento, pues un año después de nuevo vuelve a Italia, dado que un nuevo rey francés llamado Luis XII había nuevamente invadido Milán reclamando unos supuestos derechos...
D. Gonzalo le gana la mano, Luis XII se ve obligado a la firma de una tregua de tres años, y la gloria para el cordobés, nuevo duque de Terranova, y el cargo de primer Virrey de Nápoles, con una renta de 10.000 ducados anuales.
Como Virrey de Nápoles estuvo al frente de tan alta dignidad tres años, pero tras el fallecimiento de la reina Isabel, el rey D. Fernando enseña su verdadera cara, inician un distanciamiento que provocó la retirada de Fernández de Córdoba del gobierno napolitano.
De ahí la famosa anécdota de las " Cuentas del Gran Capitán”

El rey Fernando el Católico, envenenado, por algunos de la Corte sobre los ligeros deseos independentistas del territorio que podían ser encabezados por el Gran Capitán, llevaron a pedirle a don Gonzalo cuentas de en qué había gastado el dinero de su reino.
Esto fue visto por D. Gonzalo como un insulto y la ingratitud de un Rey al que le había puesto tanta victorias en su manos.
De la respuesta hay varias versiones, la más común diría más o menos así:

Cargo.

Ciento treinta mil ducados remitidos por primera partida.
Ochenta mil pesos por la segunda.
Tres millones de escudos por la tercera.
Once millones de escudos por la cuarta.
Trece millones de escudos por la quinta.

Descargo.

-Por picos, palas y azadones, cien millones de ducados;
-Por limosnas para que frailes y monjas rezasen por los españoles, ciento cincuenta mil ducados;
-Cien mil ducados en pólvora y balas.
-Por guantes perfumados para que los soldados no oliesen el hedor de la batalla, doscientos millones de ducados;
-Por reponer las campanas averiadas a causa del continuo repicar a victoria, ciento setenta mil ducados;
-Cincuenta mil ducados en aguardiente para las tropas en día de combate para calentarlos del frío.
-Millón y medio de ducados para mantener prisioneros y heridos.
-Setecientos mil cuatrocientos noventa y cuatro ducados para pagar a espías
-Tres millones de ducados en sufragios para los muertos.
- Y, finalmente, por la paciencia de tener que descender a estas pequeñeces del Rey a quien le he regalado un reino, cien millones de ducados.

Cierta la anécdota o no, la expresión "las cuentas del Gran Capitán" han quedado como frase hecha para una explicación pedida por algo a la que no se tiene derecho.

Y es entonces, cuando comienza una serie de humillaciones por parte de Fernando el Católico hacía D. Gonzalo, como el querer que renunciara al mayorazgo de Santiago,  aunque el gran Capitán jamás renunció a ese mayorazgo, si que le envió una carta donde confirmaba su respeto y sumisión al mismo y que todo lo realizado y conseguido por él hasta ahora, ha sido para provecho y gloria de sus majestades.
Pero el Rey no perdona, y aprovecha un motín que ocurre en Córdoba en la primavera de 1508, no ya para desprestigiar la casa de los Aguilar sino para destruir el castillo que había visto nacer a don Gonzalo Fernández de Córdoba.
Como he comentado antes, se produjo un motín en Córdoba contra del inquisidor Diego Rodriguez Lucero"El Tenebroso" apodado así, por su oscurantismo y crueldad, los cordobeses cansados de la violencia y atrocidades de éste hombre, se levantaron contra él y asaltaron la prisión del Santo Oficio para liberar a más de 400 presos que estaban dentro, temiendo por su vida el inquisidor huyó como una vulgar rata por una de las puertas del Alcázar.
Cuando el Rey se entera manda al alcaide de su Casa y Corte, el licenciado Gómez y Herrera para que averiguara las causas de estas revueltas.
El marques de Priego, sobrino del gran Capitán e hijo de D. Alonso de Aguilar, recordemos lo indomable que fue este hombre y que el marqués como hijo suyo había heredado, increpó al enviado al decirle que ellos sabían de sobra que era lo que estaba pasando en la ciudad, ya que él mismo había apelado al Rey por este motivo, y no contento con desobedecer al Católico retuvo durante largos días en su castillo al licenciado.
El Rey, no corto ni perezoso, al frente de un numeroso ejercito se planta en Córdoba, más concretamente en Montilla, condenando a muerte al marqués, aunque más tarde le conmutó la pena con el destierro, confiscando todos sus bienes que se quedó la corona y que precisamente era lo que buscaba y mandando arrasar el castillo donde nació d. Gonzalo...
Hasta el Cardenal Cisnero intenta mediar para que no destruya el castillo, cosa que no consigue que para más inri le manda los encargos de demolición al coronel d. Cristobal de Villalba , hombre que había servido en Italia a las ordenes del gran Capitán.
Esto fue lo que le causó una enorme herida en el alma de don Gonzalo y que bien pudo ahorrarse el ingrato Rey Fernando el Católico que tal vez por envidia, por rencor o indiferencia y bajo un nombramiento como Alcaide de Loja, destina al Gran Capitán a un exilio encubierto.

Y tras algún intento de regresar a Nápoles, impedido por el Rey, Don Gonzalo Fernández de Córdoba, I Duque de Sessa, Terranova y Sant Angelo, Marqués de Vitonto, Gran Condestable, Virrey y Conquistador de Nápoles, I Señor de la Taha de Órgiva y Busquistar, Caballero en la Orden de Santiago, a quién todo el mundo conoció por “El Gran Capitán” muere a la edad de 62 años, un día 2 de diciembre de 1515 a consecuencia de una fiebres cuartanas, en su casa de Granada, acompañado de su esposa doña María y su hija Elvira que dejó como heredera de toda su fortuna.
Cuentan que:

"Después de su muerte, lo sentaron en una silla y lo tuvieron así todo el día, para que la gente lo viese. Hubo grande llanto por su muerte, en Granada, así de moros como de cristianos, por todas las calles que había de pasar cuando lo llevaron a enterrar"

Doña Elvira de Córdoba, II Duquesa de Sessa, unos años después de la muerte de su padre, se casó con su primo D. Luis Fernández de Córdoba, IV Conde de Cabra...

Su planta, su porte, su diplomacia, su condescendencia, su forma de ver el arte de la guerra hicieron de este cordobés un ejemplo a seguir...
Y aquí termina la historia sobre la lealtad de D. Gonzalo Fernández de Córdoba llamado El Gran Capitán contra la ingratitud de un envidioso Rey


Fuente: 
D. Gonzalo de Córdoba: El genio militar y el nuevo arte de la guerra al servicio de los Reyes Católicos -El castillo donde nació el gran Capitán fue demolido por Fernando el Católico por José Cobos diario de Córdoba 06/11/1950 El gran Capitán colaborador de los reyes Católicos por R Diario de Córdoba 22/04/1951-El arte militar y el renacimiento Una gran figura militar D. Gonzalo Fernández de Córdoba por V G F Diario de Córdoba 25/01/1953- D. Gonzalo de Fernández de Córdoba por Miguel Muñoz Vazquez  diario de Córdoba 20/02/1953-Genealogía de la familia Fernández de Córdoba - Córdobapedia - Fotos recogida de Internet.

viernes, 22 de octubre de 2010

Ana López, la gitanilla arisca del pintor


Carmen con clavel rojo 1904-1906
óleo sobre lienzo 45 x 56 cm
Destino desconocido

Se llamaba Ana López García apodada "Cara sucia" dicen que era menuda y preciosa y de rostro muy expresivo y por diez reales al día posó para el pintor. 
Andaba D. Julio Romero de Torres por uno de los cabaret más populares de Córdoba llamado el Kurssal Andaluz que se encontraba en la calle Obispo Fitero cuando descubrió a una gitanilla de pequeña y discreta figura que vendía claveles... ¡Era la carita que estaba buscando!
En un principió posó para él vestida, el primero en "Vividoras de amor"
Vividoras del amor
También quedó inmortalizada en cuadros como el llamado "Carmen con clavel rojo" y "Carmen" que fue presentado en la exposición del Circulo de Bellas Artes.
Pero por lo visto esta "Carita de ángel" era de temperamento difícil e irresponsable según contaba el pintor... 
Le gustaba la juerga y se perdía días enteros con la gente del Cabaret lo que le hacía imposible el poder pintarla a diario retrasándole su obra.

El pintor la llamaba "La gitanilla Arisca" e incluso llegó a relatar:

"Hace unos años en Córdoba, para mi cuadro "La musa gitana" tuve por modelo a una mocita preciosa a la que paradójicamente la apodaban "Cara sucia" y que la fatalidad se empeñó en dificultar mi trabajo pues era una juerguista consumada, y no puede usted formarse la idea de lo que hube de padecer hasta conseguir finalizar la tela. ¡Que unos señoritos se la habían llevado de juerga por unos días a una quinta de Lucena!, pues allí que iba yo a caballo para traérmela y así poder seguir mi obra. Incontables veces tuve que hacer esto para conseguir que la arisca gitanilla me sirviera de modelo para aquel cuadro que me premiaron" ¡Una autentica desesperación!".

Por treinta reales al día, consigue que "Carasucia" pose nuevamente para él; la suma se había incrementado al triple porque necesitaba que esta vez lo hiciera completamente desnuda.
Y así nació la Musa gitana, el cuadro revolucionario y rompedor que iba a obtener primera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes en 1908 con un premio de 6000 pesetas y siendo adquirida por el Estado Español.
La musa gitana 1908
Óleo y temple sobre lienzo
Medidas: 97 x 158,5 cm
Museo Reina Sofia Madrid
"La musa gitana" que muestra el desnudo integral de Ana López que aparece tan sólo vestida con un collar de coral y con esa indiferencia que ya observamos en Carmen, clavando sus ojos desafiantes en el espectador.
El desnudo de perfecta armonía ocupa el primer plano de la composición entre sábanas bordadas y terciopelos que juega con el perfil del guitarrista "El Chocolatero" en la penumbra.
Y al fondo siempre Córdoba, su Córdoba...
Cuentan que después de la  gran aceptación que tuvo aquel cuadro, Ana López  estuvo bastante promocionada hasta que le salió un señor que la retiró, como se decía antiguamente, y le puso casa y un negocio en el barrio de San Agustín.
Dicen que la tranquilidad y el bienestar le hizo coger kilos y tuvo que despedirse de ser modelo del pintor.
Pero Ana López García jamás olvidó a D. Julio Romero de Torres e incluso costeó una misa por el alma del pintor.






Fuentes consultadas: 

Desde mi mirada- Las gitanas de Julio Romero de Torres de Gracia Jiménez Lérida-  Las mujeres de Julio Romero, colección Córdoba  Diario de Córdoba y Cajasur de Valverde Candil- Wikipedia- Diario la Voz