En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

miércoles, 7 de agosto de 2013

Puerta Nueva y la niña del Milagro.

Grabado de la Puerta








Puerta Nueva era una de las puertas de la ciudad que comunicaba San Antón con el barrio de la Magdalena.
Muchos son los que discrepan sobre cuando fue edificada o abierta esta puerta ya que sitúan su construcción en 1569 a propósito de la visita de Felipe II,  que con la "movida" que tenía de los moriscos de la Alpujarras quería estar más cerca para controlar mejor ¡Tal vez no se fiaba mucho de su medio hermano el bastardo Juan de Austria!
Más tarde en 1624 un 22 de febrero entraría por esta puerta Felipe IV el que dicen que pasó a la historia como el Rey Pasmado a causa de la expresión que siempre tenía en su cara... 
¡Sería muy pasmado, pero en cuestiones de cama se las pintaba! Porque además de ser un rey nefasto siendo el responsable del declive español fue el tío más putero del reino donde se le calcula que además de los siete hijos que tuvo con su primera esposa y los cinco con su segunda, se le adjudican alrededor de 60 bastardos ¡Anda con el artillero!
Vino a Córdoba acompañado de su hermano el infante Carlos, a pesar de que éste no se llevaba nada bien con el Rey ya que no tragaba al valido de su hermano el conde-duque de Olivares.
La visita es relatada así:

En el día 22 de febrero de 1624 entró por la puerta Nueva Felipe IV un carruaje y acompañado de su hermano el infante don Carlos. Venían a los estribos el duque del Infantado, el conde de Olivares, el almirante de Castilla y el marqués del Carpio, y seguían el cardenal Zapata, el nuncio de Su Santidad, el patriarca y otros títulos y grandes que venían de corte. Siguieron por San Pedro a la Corredera, Espartería, Libreros, Feria, al Palacio Episcopal, donde el rey, el infante y Olivares tenían preparado su hospedaje, a pesar de no haber avisado el día de su llegada (...)
(...) El día 24 visitó el convento de San Pablo, de allí a la Catedral donde visitó las sepulturas de Fernando IV El Emplazado y Alfonso XI El Onceno que todavía se encontraban allí. El día 25 al convento de los Jerónimos y el 26 a una corrida de toros a la Corredera marchándose el día 27 para Sevilla. 

La puerta se restauró en 1729 con motivo de la visita de los hijos de Felipe V, el primer Borbón en el reinado de España, un alma torturada que jamás quiso aceptar su destino  y que venía con un "defectillo" su adicción al sexo.
Que muerta su primera esposa,  tuvieron que casar rápido y corriendo con su segunda esposa por "Melancolía conyugal" y al no ser capaz de buscarse "amigas" fuera del matrimonio, lo casaron con una italiana a la que los españoles pronto apodaron "La Parmesana" no por el queso, sino porque la pobre señora había nacido en Parma. ¡Dicen que el rey se metió en la cama con ella y era difícil que saliera!. 
Los infantes que no los acompañó su padre, visitaron parte de la campiña cordobesa.


Arco de Isabel II
Al fondo se distingue Puerta Nueva


Más tarde entraría por esa misma puerta "El sin sal" de Carlos IV, el quinto monarca Borbón  junto con su esposa su prima hermana María Luisa de Borbón y Parma, cuando iban camino de vuelta hacía Madrid. Les acompaña el príncipe de Asturias , Fernando y las infantas Amalia y María Luisa con sus respectivos esposos.
¡Pero vamos al chafardeo que es lo que nos interesa!, de Carlos IV decían que tenía las luces justas para echarse la cuchara a la boca por lo visto un día le dice a su padre Carlos III: 
-"Padre, ambos tenemos mucha suerte, ya que las mujeres jamás nos engañaran".
El padre le preguntó el por qué decía eso:
A lo que contestó: 
- "Porque tú, eres Rey y yo que lo seré, estamos en lo más alto y no hay por encima de nosotros nadie que pueda hacerlo" ¡Jajaja. Que se lo pregunten a Godoy! 
En fin, que pasó a la historia como el Rey cornudo ¡Eh, que no me lo invento yo! Que se lo dijo su esposa María Luisa a su confesor: "Ninguno de mis hijos lo es de Carlos IV" ¡Ojo, tuvo 24 embarazos! Dando a luz a 11 hijos, los demás fueron abortos, solo siete de ellos llegaron a la edad adulta.

Fernando VII, también paseo sus reales por la puerta, un cobarde con ningún don para gobernar y un traidor a la Constitución de 1812.
Pasó a la historia con el apodo del "Deseado" aunque que se lo pregunten a sus cuatro esposas que además de ser difícil de mirar ¡Cuentan que era feo como un demonio!, tenía un pequeño problema o mejor dicho, un gran problema a la hora de tener "relaciones maritales" 
pues eran tales las dimensiones de su miembro viril que su primera esposa María Cristina salió corriendo de las habitaciones reales negándose a estar con él... ¡Cuentan que hubo que hacerle una férula a especie de donut que se colocaba como anillo en semejante parte para no provocarle desgarros. ¡¡Luego la señora se le murió y tuvo tres más!!

Su hija también nos visitó la reina Isabel II de España donde estuvo cinco días. Fue agasajada con canciones, corrida de toros donde toreó "Bocanegra", visitó la Mezquita -Catedral, e incluso el Hospital de Agudos mandado construir por el cardenal Salazar, visitó también la Casa de los Expósitos lo que hoy es el Palacio de Congresos, donde dejó un donativo de 206.000 reales.
Vino acompañada por su esposo D. Francisco de Asís alias "La Paquita" como lo llamaba su propia esposa en la intimidad.
Porque la de "los tristes destinos" la casaron con su primo hermano ocho años mayor que ella, haciendo una pareja bastante curiosa ya que de ella cuentan que era ninfómana y de él homosexual... ¡¡Pues a ver como nos apañamos, dijo la reina!! Así que cada uno se averiguó por separado teniendo la reina nada más y nada menos que 12 hijos de los que le sobrevivieron 5 asumiendo " la Paquita" su paternidad mientra que él vivía con su "novio" en la otra ala de palacio ¡¡Eso es ser modernos, si señor!!
A pesar de que el pueblo le sacaron la cancioncilla de: 
"Isabelona tan frescachona y don Paquito tan mariquito"

¡¡Bueno, dejemos los chismes que me pierdo!! Y volvamos con Puerta Nueva.
Según Fray Joaquin Delgado explica que esta puerta ya existió desde tiempo de los Omeyas y desde entonces prevalece el nombre de "Nueva" sosteniendo que fue la última puerta que se abrió.


Según algunos textos árabes dice:

"Allá por el año 805 Al Hakem I ordenó la restauración de las murallas cordobesas  colocando sólidas puertas en todos los arcos del recinto, prosiguiendo el texto- No lejos del ángulo sureste mandó abrir además un nuevo postigo "Bab al Chadid" o puerta nueva de la que sale un camino que conduce al vado del río. "

Sin embargo- continua diciendo- parece ser que Ocaña Jimenez en su estudio sobre las puertas de la Medina de Córdoba la confunde con la puerta de "hierro", puerta que se encontraba entre la calle Alfaron y la calle Alfonso XIII el error por lo visto se debió a la hora de traducir ya que puerta nueva es "Bab al Chadid" puerta de hierro es "Bad al Hadid" no apareciendo en su estudio.
Por ello desde tiempos de los árabes recibe el nombre de puerta "nueva".
El caso es que se cree que en el mismo lugar que existió esta puerta ya existió otra en tiempos de los árabes.


Era 1807 y España había sido invadida por los franceses, unos disturbios en Madrid provocaron el comienzo de la Guerra de la Independencia llegando a nuestra ciudad y entrando por Puerta Nueva el día 7 de junio de ese mismo año.
En 1808 regresan las bravas pero improvisadas y maltrechas milicias cordobesas arrolladas por el ejercito de Dupont. Los franceses venían pisándole los talones y a pesar que desde algunos puntos de la muralla se le intentó hacer frente, lo cierto es que no se pudo hacer nada y los gabachos entraron a nuestra ciudad por la puerta Nueva.

Penetraron por el arco aunque no se esperaban que desde las primeras casas situadas a la derecha de la misma plaza, el juez de paz Pedro Moreno que cargado con su trabuco dispararía desde su balcón contra el general Dupont matándole el caballo, lo cual provocó diez días de castigo sin piedad y el gran saqueo de la ciudad.


La casa del juez Moreno fue tomada por asalto quitándole la vida a éste y a las demás personas que se hallaban en la vivienda, de la que solo se salvó una niña de pecho que un soldado sacó enganchada por la ropa en la bayoneta.

Mientras Dupont, ordenó que se tocase a rebato y los 10.000 franceses se dispersaron por toda la ciudad, derribando puertas y matando a todo aquel que se le ponía por delante, ni tan siquiera repararon en ancianos, mujeres o niños.
Comenzó el saqueo de Córdoba, en el que durante tres días de descontrol no quedó casa sin ultrajar o mujer sin violar... 
Un grupo de cordobeses junto con un par de militares del regimiento del Príncipe consiguieron contener a una turba de franceses en la Puerta del Puente, ¡Por unos instantes se creyó que Córdoba doblegaría a los gabachos que fueron sorprendidos por la resistencia, pero no fue así!, se recompusieron y los valientes cordobeses murieron cosidos a bayonetazos a pesar de causar diez bajas de los franceses. 

La rapiña de los franchutes se centró en las iglesias y conventos, como el Santuario de la Fuensanta que destrozaron la imagen de la Virgen y se llevaron hasta la copa del vino sagrado e igual suerte corrieron los conventos del Carmen, San Agustin y de la Merced.
La Mezquita-Catedral fue despojada de todo lo que tenía valor y el palacio Episcopal también fue saqueado teniendo el prelado que huir a la Alameda del Obispo.
El importe del pillaje en Córdoba fue incalculable, hasta el vino también fue objeto de pillaje y armados con hachas, algunos soldados irrumpieron en las bodegas y durante el saqueo de la ciudad los franceses se bebieron 1.100 arrobas de vino y aguardiente de las tabernas oficiales del municipio.

No fue hasta el cuarto día de la dominación francesa cuando unas cuantas compañías militares comenzaron a "Restablecer el orden entre los cuerpos del ejército que estaban sumergidos en la embriaguez y los excesos más desenfrenados". 
Mientras tanto, en Sierra Morena los bandoleros aniquilaban una a una todas las patrullas francesas que se encontraban y el general Castaños partía con un ejército más ordenado contra el invasor francés...
El día del Corpus, Dupont ordenó la evacuación de Córdoba, los soldados agarrados al enorme botín que usurparon en la ciudad se marcharon, mientras que los cordobeses se unían a Castaños en busca de venganza.

Dentro de todo el horror vivido, aquella niña que fue salvada por aquel soldado y que sacó enganchada de la bayoneta se le llamó la niña del milagro, porque realmente fue un milagro que saliera viva de aquella devastadora atrocidad.
Esa niña, quedó al cuidado de las monjas de Santa Inés, convento en el que profesó y murió con fama de santidad y que en Córdoba fue conocida por sor María de Jesús Moreno,"La niña del Milagro".

Córdoba fue victima en aquella ocasión pero supo recuperarse tras la victoria de Bailen y la expulsión de los invasores. Aunque todavía tuvo de claudicar una vez más con los franceses ya que el rey impuesto por los gabachos y al que se le llamaba "Pepe botella" que en 1810 entraba en Córdoba acompañado por el mariscal Forell, la ciudad forzada por las autoridades impuestas por los invasores, tuvo que rendirle vasallaje.
El hermano de Napoleón tuvo un recibimiento frío y tuvo que ser hospedado en el palacio Obispal ya que ninguno de la nobleza cordobesa quiso hospedarlo en sus casas.




Desde el siglo XIII hubo en la plaza y puerta, hospitales regidos por instituciones religiosas siendo el más destacado según M. Duran, el de San Lázaro que más tarde fue entregado a la orden de San Juan de Dios y que estuvo emplazado donde se encontraba el matadero Municipal. 
Allí estuvo la ermita de San Sebastián en la que se rendía culto a la Virgen de la Cabeza  ¡ Y se le rinde en la iglesia todavía! y que se alzaba en el mismísimo lugar donde se encuentra el convento de Carmelitas Calzados fundado en el siglo XVI  y que fue suprimido por la desamortización de Mendizabal en el siglo XIX.
Pero eso lo contaré otro día.






Fuente consultadas:
Paseos por Córdoba de Ramirez de Arellano- Cordobapedia- Saqueo de Córdoba Wikipedia- Los días tristes de la invasión francesa en Córdoba por R.G Diario de Córdoba 01/05/1949-  - Las Murallas de Códoba: La puerta Nueva por Fray Joaquin Delgado O.P Diario de Córdoba 23/05/1956-  La Puerta Nueva a través de la Historia  por M. Durán  Diario de Córdoba 13/07/1959-  - La niña del Milagro por Jesús Cabrera El día de Córdoba 17/04/2008 - El saqueo de Córdoba de Alfonso Alba El día de Córdoba 07/06/2008- Saqueo de Córdoba Historia de la guerra de la independencia Tomo II de Priego López- Fetejos taurinos en la visita de Carlos IV a Córdoba (1796) Manuel Ángel García Parody

domingo, 14 de julio de 2013

Alonso Jiménez de Reynoso, un incordio para la Inquisición










No hace mucho, la hispanista Amelia de Paz, descubrió un manuscrito inédito de Luis de Góngora. En él aparece una acusación hecha por nuestro ilustre paisano, contra al inquisidor de Córdoba, D. Alonso Jiménez de Reynoso. 
En este manuscrito se describe como el inquisidor mantiene una "escandalosa" relación de amancebamiento con una mujer, ante el tribunal del Santo Oficio... 

Desde entonces me he preguntado quien podía ser ese inquisidor y por qué esa inquina sobre él por parte de Góngora... 



D.Alonso Jiménez de Reynoso nació en Mazuecos (Guadalajara) hijo de Domingo Jiménez de Arenillas y Joanna de Valdeón, naturales y vecinos de Mazuecos. 

Según consta en su información genealógica y limpieza de sangre, había sido fiscal de la Inquisición de Granada, de donde fue trasladado como inquisidor a Valencia sobre el 1580, destinándolo luego a Córdoba.
Lo que les unía o predisponía a ambos no lo sabemos a ciencia cierta, lo que se sabe es que ambos se conocieron en en uno de los viaje que Góngora hizo. Tal vez, Reynoso aspiraba al cargo de racionero y Góngora, de noble cuna, lo tenía más a disposición ¡Aunque eso no es más que elucubraciones mías!
Lo que es cierto es que el mismísimo Luis de Góngora declaró ante el Santo Oficio el 25 de febrero de 1597 contando, con expresiones más que explícitas, cómo el inquisidor de Córdoba, Alonso Jiménez de Reynoso se acostaba con doña María de Lara, una mujer a la que había conocido en Granada.

El Santo Oficio tenía su propio sistema de control interno y enviaba a los diferentes tribunales inquisidores que evaluaban la conducta del resto de inquisidores, algo así como el departamento de asuntos internos. Góngora aprovechó la visita de uno de esos inspectores para poner de hoja de perejil al inquisidor...
El inquisidor no solo mantenía una conducta tenida por inadecuada para un clérigo, sino que además malversó dinero de la corona cuando instaló a esa señora en "su nido de amor".
La cosa llegó a buen término y fue destituido de la plaza de Córdoba y posiblemente sancionado para ejercer su trabajo durante un par de años, ya que hasta 1600 el inquisidor no aparece por Valladolid, según título de 25 de enero de 1600 como parte del tribunal de la ciudad.

Y es ahí donde se empieza a conocer por medio de cartas de los otros inquisidores "El grano en semejante parte que es Reynoso" y tal vez la acusación que le hizo Góngora ante el Santo Oficio no fue más que alguna estrategia para hacer que se marchara de la ciudad y no simplemente el levantamiento de un chisme como le han acusado muchos desde que se encontró el documento.

Su llegada no satisface a los otros inquisidores, pues entre otras cosas altera la situación al ser más antiguo que Cortázar y Vega. A pesar de ello el tribunal no puede oponerse a su venida y en respuesta a la carta del Consejo que anuncia su incorporación a Valladolid dice:

  "Al doctor Ximenez de Reynoso se admitirá luego que se presente con su titulo a uso y de inquisidor desta Inquisigion guardandole su antiguedad asi en darle aposento como en todo lo demas" 

En esa carta aprovechan para pedir ayuda de costa pues como Jiménez de Reynoso es más antiguo que dos de los inquisidores del tribunal de Valladolid, el último de ellos, Pedro de Vega, ha de dejarle sus aposentos en la casa de la Inquisición. Por tanto, solicitan al Consejo la provisión de otra casa para el inquisidor desplazado...
El 2 de junio del año siguiente, la Suprema comunica al tribunal que va a reforzarlo enviando como supernumerario Alonso Jiménez de Reinoso, que efectivamente llega a Valladolid y toma posesión de su cargo el día 21.
Queda por tanto el tribunal con cuatro inquisidores, a saber Gaitán, Cortázar, Vega y Jiménez de Reynoso, aunque como veremos será por poco tiempo. Vega, inquisidor más moderno, es relegado en prerrogativas y honores por Jiménez de Reynoso, y será desplazado de su vivienda pues la casa de la Inquisición de Valladolid sólo tiene dependencias para tres inquisidores, en concordancia con la planta del tribunal Jiménez de Reynoso se niega a compartir estancia con el alcaide y como es inquisidor más antiguo que Roco, es éste el que ha de vivir en la casa dispuesta para residencia del tribunal y a Reynoso se le dan treinta mil maravedís de ayuda de costa para alquilar otra.
Más tarde,Jiménez de Reynoso no está de acuerdo con la solución adoptada y pide ocupar la vivienda de Roco, despreciada por él anteriormente.
El Consejo manda al inquisidor Roco ceder su vivienda a Reynoso, previo pago de los gastos realizados por aquel para acondicionarla. Roco se ve forzado a aceptar la nueva resolución de la Suprema, pero desde luego manifestando su desacuerdo.
A la vista de ello no es de extrañar que sus compañeros traten a Reynoso cuando menos de egoísta, señalando que el inquisidor Reynoso quiera siempre asegurar por su parte la ganancia.
Que el inquisidor Jiménez de Reynoso es un hombre cuando menos problemático lo dejan bien claro sus compañeros en carta dirigida al Consejo el 12 de diciembre de 1603, al decir:

"Del inquisidor Reynoso nuestro collega ernos sabido. V. S. nos a mandado cometer la execucion de las sentencias que contra el se an dado en el pleito que tratava con Don Geronimo de Reynoso su sobrino; de que suplicamos a Y. S/ con la mayor humildad y instacia que podemos se sirva de exoneramos, pues de tratar nosotros deste ministerio se a de siguir forzosamente segun la que tenemos de la vidriosa eondigion de nuestro collega) grandes ocasiones de disension entre el y nosotros, porque con mucho menores causas nos pone cada dia en cuydado de no darle a Y. S A, con cien mil niñerias que por su extraordinaria condiQion se ofrezen"

Tal vez y solo digo tal vez, esa fue la única manera que tuvo Góngora de poder eliminar de nuestra ciudad al grano en el culo más grande que tuvo la Inquisición.


Fuente: 
Los inquisidores del Tribunal de Valladolid- Universidad de La Rioja- Colección de documentos inéditos para la historia de España, Volúmenes 1 y 2 -Foto recogida de Internet

miércoles, 20 de marzo de 2013

La Casa- Solariega de los Condes de Zamora de Riofrío

Y la historia del Montepío cordobés. 
Fachada de la Casa- Palacio










Sobre más de 2.000 metros cuadrados situada en la calle Cabezas se encuentra la antigua casa solariega de los condes de Zamora y Riofrío.
Cuenta la leyenda que estas casas pertenecieron con anterioridad a doña Leonor de Guzmán, la amante del Alfonso el Onceno y madre de la dinastía Trastámara comenzada por Enrique II y terminada con Juana "La Loca".
Puede que esta leyenda tenga algo razón ya que está reflejado que doña Leonor hizo una permuta con la iglesia cordobesa a cambio de la villa de Lucena le entregó propiedades en la ciudad, como bien queda reflejado en el trabajo de Esther Gonzalez titulado "El Patrimonio dominical de Leonor de Guzmán" en el que dice: 

"El domingo II de agosto, desde el real de Algeciras, se establecían los términos exactos del trueque. La Iglesia de Córdoba cedería la villa de Lucena con su alcázar, vasallos, rentas, pechos, derechos, olivares., con el señorío y la justicia y. aún mas, con los «diezmos que perteneyen a la rruestr’a iglesia». Fil obispo sólo retenía la jurisdicción eclesiástica, especificando poderla visitar y administrar sacramentos «pero que la pí/eda la dicha doña Leonor poner’ clerigo e capellanes., y>. t”errán García de Areilza. en nombre de Leonor, entregaba a cambio de Lucena los siguientes bienes de la citídad de Córdoba: un horno ubicado en la collación de San Pedro, una huerta situada junto a la Puerta de Andújar. varias casas en la collación de Santa María, las aceñas denominadas «Alvora» en el Guadalquivir, la huerta de «Juan Gil» que había comprado de Gil Pérez, deán de Córdoba y los olivares «e todas las eoscjs que a lcj dicher Leonor pertenecen en la Arr-ízafa segun que se contiene en el priv¡legío de donacion que el rey- le dio en esta .Como testigos de la transacción estuvieron presentes, de parte de la favorita: EI notario mayor de Castilla, Fernán Sánchez de Valladolid. El tesorero, Diego Fernández de la Cámara. El despensero mayor del rey, Lope Fernández. El canciller Juan Estébanez de Castellanos. El contador mayor del rey, Juan Guillén de Burgos. Varios escribanos del rey. "
Lo que nos puede hacer pensar que estas casas si fueran de doña Leonor y luego vendidas o cedidas por el Cabildo a estos Clérigos antaño- según nos cuenta D. Miguel Muñoz Vázquez en el Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Arte de 1961, hablando de la calle Cabezas.
Dice así:
"Otra de sus casas también de notable valor histórico, por ser la del Rey Alfonso XI dió a su favorita Leonor de Guzmán, en la que moró esta señora en algunas de sus estancias en la ciudad, que he ubicado en el número 6 de la referida calle y que en la actualidad ( se refiere a 1961)  son propietarios los señores López Suarez Valera" 

Creo que se refiere al la familia burguesa de Fernán Núñez, que uno de sus miembros fue alcalde de Córdoba.
Bueno, sigamos:
La preciosa casa está estructurada en torno a unos preciosos patios, su cuerpo principal y portada que es de piedra franca, adintelada con frontón partido con decorativos roleos y pináculos sobre el que se abre un balcón, es del siglo XVII.
Franqueada por dos callejas barrera , la de la derecha llamada la Barrera  del "El Horno de los Guiral"  ( Pinche Aquí ) aunque el azulejo esté cambiado por el de "Doña Muña"  que es la que hay enfrente y que se relaciona por ser la calleja que un tiempo fue una de la puerta falsa del palacio-Fortaleza de los marqueses del Carpio, y del que ya hablamos aquí (Pinche aquí) de ahí que en un tiempo se le llamara de la "Marquesa".
Pero sigamos con la casa que la que estamos hablando:
La casa fue remodelada en el siglo XX cuenta con dos patios principales y tres más pequeños sin contar con varios jardines donde tienen hasta una piscina realizada, sin duda, en la ultima rehabilitación y de la que he podido localizar una fotografías del interior en una página de una inmobiliaria pues tristemente se encuentra en venta y no se puede visitar.
Patio Principal fotografía propiedad de una inmobiliaria
Pero, ¿Quién fue el conde de Zamora y Riofrío?
Pues nada más y nada menos que el fundador de la obra Pía de Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba, lo que más tarde se terminara llamando Cajasur y hoy perteneciente a una entidad vasca, BBK.

Pero empecemos por el principio:

El conde era sobrino del obispo Alonso  de Salizanes y Medina y del que hablaremos en otra de las entradas de este blog, ya que su palacio estaba en uno de los lugares más bellos de nuestra ciudad.
Uno de los Patios Principales
Sigamos:
Descendiente de éste era José de Ayuda Medina y Corella, nació un día de navidad de 1726 en  Fuendejalón provincia de Zaragoza.
Llegó a Córdoba con apenas 19 años en el año 1745 para hacer la misma carrera que su tío, Juan Francisco que ocupaba en el Cabildo de la Catedral la dignidad de Arcediano de Pedroche, viviendo con él hasta la muerte de éste; pidiendo al Obispado el puesto de su tío donde permaneció más de cuarenta años.
Desempeñó diferentes cargos en la Diócesis cordobesa, de donde acumuló una fortuna personal del que más beneficiado fue su hermano; Manuel Medina y Corella al que gracia a los poderosos lazos de arcediano en la corte, el 6 de junio de 1781 fue nombrado por Carlos III veinticuatro de Córdoba, el 20 de enero de 1789 fundó para él y sus descendientes un mayorazgo y, finalmente, el 9 de septiembre de 1795 le consiguió de Carlos IV la concesión del título de conde de Zamora de Riofrío.
Precioso patio
"Atendiendo el rey a las distinguidas circunstancias y servicios de D. Manuel de Medina Ayuda Corella y Pérez del Viel, veinticuatro de la ciudad de Córdoba, se ha dignado concederle merced del título de Castilla para sí, sus hijos y sucesores perpetuamente y se le ha expedido el despacho correspondiente con la denominación de de Conde de Zamora de Riofrio. Concedido el 9 de Septiembre de 1795 con el vizcondado previo de la Correa al cabellero de la Orden de Carlos III"
Espectacular patio y preciosa fachada
Mientras, el ya nombrado conde, se casa con su sobrina doña Ana Carolina de la Cruz y Medina, tía de don Mariano De Fuentes Cruz que llegó a ser alcalde de Córdoba. A la muerte de su hermano, don José de Ayuda Medina y Corella, deja al conde heredero universal  y con una única condición: La de fundar una "Obra Pía" en su nombre con los bienes que le legaba: 300.000 reales y una serie de condiciones:
Los bienes pasarían tras la muerte del Conde de Zamora de Riofrío a sus dos hijos, y a la muerte de estos, tuvieran o no descendencia, ese dinero iría destinado a la creación del Monte de Piedad para el socorro de los necesitados.

Entre sus bienes se encontraba la finca del caño de Escarabita, donde se encuentra la famosa fuente del elefante llamada así por tener una escultura de un elefante en caliza gris que servia de soporte del caño y que hoy en día, el original, se encuentra en el Museo del Arzobispado de Córdoba.

Don Manuel muere en diciembre de 1804 pasando el disfrute de la herencia a su esposa y sobrina la condesa de Zamora de Riofrío doña Ana Carolina de la Cruz Pastor, dejando ésta como heredero a su hijo Don Joaquín de Medina; que no estaba muy convencido del legado de su tío D. José.
Así que por lo visto ocultaron las voluntades del difunto durante casi cuarenta años, hasta que el Cabildo Catedralicio logró enterarse del verdadero testamento litigando contra los herederos, juicio que duró varios años; hasta que en 1852 llegaron a un acuerdo.

Pero tienen que pasar un docena de años más hasta fundar ese primer Montepío, donde la gente sin apenas recursos a cambio de sus empeños de oro y plata que le servían de aval, le ofrecían una cantidad.

Cuando el conde D. Joaquín de Medina de la Cruz Pastor fallece es Mariano de Fuentes y Cruz Pastor, que al no tener descendencia es heredado por su sobrino por línea materna D. José Cabezas y Fuentes, cuarto en el orden de sucesión y socio fundador del Circulo de la Amistad.
Hasta siete los titulares que han poseído este título.




* Editado en Mayo de 2019 para fotografías
* Editado por ampliación 2015
* Editado en 2014 

Fuentes consultadas: 

Catalogo de los Obispos de Córdoba y breves noticias históricas...- José Medina y Corella Real Academia de la Historia- Página de la Inmobiliaria LanÇois Doval- Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencia y Bellas Letras y Nobles Artes año 1965/1967- Wikipedia-El patrimonio dominical de Leonor de Guzmán por Esther González Crespo- ABC de Córdoba- Revista La casa del Circulo de la Amistad

lunes, 11 de marzo de 2013

Leyenda del cautivo cristiano













En la Mezquita de Córdoba, en la ampliación de Almanzor, situada entre las capillas de nuestra Señora del Rosario y la de la Epifanía existe una columna que tiene tallada una cruz de unos 17 cm de donde deriva la leyenda del Santo Cristo del Cautivo o de la uña.


Cuenta la tradición que en esa columna hubo encadenado un cautivo cristiano que pertenecía a la resistencia que existía en aquellos momentos en contra el islam de la sociedad cordobesa.
Varios cristianos entraron en la Gran Mezquita condenando el Islam para así provocar intencionadamente su propio martirio.
Uno de ellos, como era demasiado joven en vez de matarlo lo ataron a una columna, convirtiéndolo en esclavo, para que se hiciera musulmán...

Lo único que consiguieron es que se aferrara más a su religión tallando con sus propias uñas una cruz en la columna que estaba atado.
Cuando los árabes se dieron cuenta de que la cruz que había grabado no se podía borrar, ahorcaron al cautivo en uno de los arcos, y tiraron su cuerpo al Guadalquivir.

Desde luego esto no sería nada más que eso, una leyenda, ya que ni los musulmanes traían cautivos cristianos a sus mezquitas ni nada por el estilo...  

En 1890 publicó D. Luis Navarro Porras, autor de varias novelas históricas nacido de Pedro Abad, publicó "El Cautivo" tiene más de 200 páginas y el protagonista es un tal Ramiro que defendiendo su patria y su fe cae prisionero del rey Aben Hud, en el sitio a Mérida. Viene prisionero a Córdoba pero el Califa se apiada de él y lo tiene como jardinero en Madinat Al Zahra hasta que un día le invita a que reniegue de su Dios, y no consiguiéndolo lo traslada a la Mezquita donde pasa largos años encadenado a una columna en la que graba la figura de la cruz.
Cuentan que en las noches, cuando nadie había en la Mezquita, cantaba el Miserere hasta que una noche escucha que le responde una voz de mujer:
- "Coeli et terra enarrat gloriam Dei"
Prosigue él sus versículos del miserere y la voz femenina, los del otro salmo mientras que se dirigía hacía él. Presentándose una hermosa joven que como hija del almuédano Aben Munen, vivía en la Mezquita. 
Cristiana como su madre y enamorada de Ramiro le ayuda a escapar presentándose en el campamento cristiano, donde han concebido la idea de apoderarse de Córdoba. -El libro prosigue contando una detallada preparación para la hazaña de la navidad de 1235, Alvar Colodro y Ramiro son los primeros que escalan las murallas- cuenta la liberación de la ciudad, la entrada a la Mezquita de la Virgen de Linares y la casi milagrosa salvación de Moraima que está a punto de morir asesinada por su padre.
Afortunadamente es salvada por su amado que se casa con ella marchándose a su tierra para vivir felices.

¡Bueno, no deja de ser una bonita historia pero nada más!

Según Jesús Manuel Alonso: Las primeras referencias recogidas sobre esa columna son del 23 de diciembre de 1581 en un escrito de un obrero de la Catedral, que dice más o menos así:

(...) en el mármol que dizen del Crucifijo del Cabtivo (…)

En la columna del Cautivo y sobre ella hay grabada esta leyenda:

ESTE ES EL SANTO / CHRISTO QUE / HIZO EL CAV / TIBO CON / LA UÑA. 




Lo que si sabemos es que el sobre-relieve en mármol que representa al cautivo, encadenado con grilletes en los pies, una cadena al cuello y arrodillado fue mandado labrar por el licenciado don Baltasar Nájera de la Rosa. 
¿Qué por qué lo hizo? Pues realmente no se sabe, tal vez por estar esa columna próxima a la capilla que él fundo y saber de la tradición.

Según Robert Jammes el señor Nájera fue clérigo presbítero, canónigo de la iglesia colegial de Santo Hipólito de Córdoba, capellón del Santo Oficio y vecino de Córdoba que el 31 de enero de 1607,  le compró la ración Catedral de 1500 ducados a Alonso Jimenez de Reinoso por la no despreciable suma mensual de 1050 ducados quedándole a éste limpios 450 ducados limpios.

Baltasar Nájera de la Rosa fundó la Capilla de nuestra Catedral llamada de la Epifanía en 1614  dejando instituida la obligación que tenían los capellanes de esta capilla a decir una misa cada vez que se ajusticiara en la ciudad de Córdoba un reo ya fuera hombre o mujer para el sufragio de su alma. 
También dejó fondos para dotar con cincuenta ducados a las mujeres de mal vivir que quisiesen tomar estado, es decir casarse, y la de socorrer con cierta porción anual a todo al que siendo pariente del fundador dentro del cuarto grado llegara a la pobreza.

También existe una inscripción latina que pertenece al siglo XVIII que reza así: 

EL CAPTIBO CON GRAN FE / EN AQVESTE DURO MARMOL / CON LA VÑA SEÑALO / A CHRISTO CRVCIFICADO / SIENDO ESTA YGLESIA  MESQVITA / DONDE LO MARTIRIZARON. 



Fuente:
Curiosidades de la Mezquita por Rafael Aguilar Priego Diario de Córdoba 21/10/1942- El cristo que hizo el cautivo con la uña de Victoriano Aguilera Diario de Córdoba 09/07/1944-Córdoba de Pedro Madrazo- Diocesis de Córdoba- Recuerdos y bellezas de España: Córdoba de Pedro de Madrazo- Inventario de la Sección de Obras Pías del Archivo de la Catedral de Córdoba: siglos XIV-XX por Manuel Nieto Cumplido, Luis Enrique Sánchez García, Catedral (Córdoba, Spain). Archivo. Sección de Obras Pías-

domingo, 3 de marzo de 2013

Wallada la Omeya y la leyenda de los Enamorados




No corresponde con el personaje








Al Ándalus respiraba los triunfos de Almanzor y Córdoba se encontraba en la mitad de la dictadura amirí, cuando en una Munya llamada "del romano" situada a los pies de Sierra Morena nacía una pequeña de sangre Omeya en el harem de uno de los bisnietos del gran Califa.
Hija de una esclava cristiana llamada Amin´am y de Muhammad Al-Mustakfi, el Omeya que llegó al poder conjurando y asesinando a su primo ¡pero no nos adelantemos a la historia! 
Cuentan que su padre le dio el nombre de Wallada que significa "la que alumbra" presagio tal vez de lo que sería su vida. 
Su infancia coincidió con el esplendor de la carrera política de Almanzor, su adolescencia transcurre en las guerras civiles que marcan la agonía del Califato, en medio de todo tipo de intrigas palaciegas desencadenadas tras la muerte de Almanzor.
Córdoba ya no guarda ni el esplendor ni la tranquilidad de cuando era Omeya, la fitnas se apoderó de la ciudad mientras que los Banu Hammud habían llegado para quedarse.

Mientras Wallada con apenas 16 años, adquiere la independencia aunque no sabemos exactamente cómo, optando por un modo de vida de absoluta despreocupación, abriendo un salón literario en la ciudad donde se mezclaba en tertulias poéticas dando amplias muestras de su valía como poetisa... 
Cuentan que la hermosa Wallada bordaba sus versos en sus trajes y paseaba sin cubrir su rostro por la calle, llegando a ser criticada muy duramente por los integristas, aunque también tuvo numerosos defensores de su honestidad, como el visir Ibn Abdus, un hombre que en aquel momento era muy respetado y posicionado, su eterno enamorado y protector.

Monumento a los amante

Aunque la gran pasión de Wallada dicen que fue Ibn Zaydun, un primer ministro de Abu l Hazm primer canciller de la Taifa cordobesa, aunque ante todo fue un magnifico poeta.
Con el que mantuvo una relación secreta, dada la vinculación del poeta con los Banu Yawar, linaje rival de los Omeyas al que ella pertenecía y que le hacía andarse con cuidado por Córdoba en aquellos tiempos. 
Así que después de los muchos avisos por parte de los Yawar  y viendo que Zaydun seguía empecinado en aquella relación, lo destituyeron de su cargo nombrando a un nuevo visir llamado Ben Abdús.

A consecuencia de todo aquello la situación amorosa de Ibn Zaydun y Wallada no iba nada bien, el paso del tiempo y la causa de su destitución de su cargo había enfriado a la princesa que cada vez citaba menos al poeta a sus salones, cosa que Zaydún no llegaba a comprender.


El caso es que unos dicen que una esclava enamorada del poeta levantó injurias de ambos para separarlos, otros cuentan que esa esclava estaba enamorada de Wallada, el caso - según Carmen Panadero en el collar de Aljofar- es que esparcieron por toda la ciudad los amores furtivos entre Wallada y el nuevo visir, escribiendo desvergonzadas sátiras que destilaban podredumbre...

Ibn Zaydún, comido por los celos, cometió la torpeza de escribir una carta a Ben Abdús como si saliera de la mano de Wallada y esta fue su perdición- prosigue F. Crespín- el amor de la bella Wallada se convirtió en odio y su rival compró suficientes testimonios para acusarlo falsamente de malversación dando con sus huesos en la cárcel. 
Quinientos fueron los días que estuvo encarcelado en una torre y que cuando salió, lo primero que buscó sin poder encontrar fue a Wallada que presionada por los familiares que le quedaba fue recluida en un harem.
Cuentan que Zaydun no tuvo más remedio que irse de Córdoba y marcharse a Sevilla donde atormentado vivió hasta sus últimos días...
Aunque siempre quedó la bella historia de amor de Wallada y Zaydun... Y a pesar de pasar más de 900 años Córdoba quiso tener un recuerdo con ambos enamorados y en 1971 se inauguro el monumento realizado por Pablo Yusti y cuyo arquitecto fue Víctor Escribano está formado por un templete de cuatro columnas y en el centro unas manos que apenas si se tocan, como recuerdo de este amor perdido, se pueden leer en el mármol del monumento unos versos de ambos amantes:
¡Ay, qué cerca estuvimos y hoy qué lejos!
Nos separó la suerte, y no hay rocío
que humedezca, resecas de deseo,
mis ardientes entrañas; pero en cambio,
de llanto mis pupilas se saturan.

    Ibn Zaydun.


Tengo celos de mis ojos, de mí toda,
de ti mismo, de tu tiempo y tu lugar,
Aún grabado tú en mis pupilas,
Mis celos nunca cesarán…

Wallada.


Wallada murió el 26 de Marzo de 1091, veintiún años después que Zaydún... Exactamente el mismo día que los almorávides entraron en Córdoba. 
Al Mutamid se había encargado de traerlos de África para que le ayudaran contra Alfonso VI.
Desgraciadamente estos vinieron para quedarse y así,  proclamando a Ali inb Yusuf heredero del vasto imperio, olvidaron que solo eran salvajes del desierto.
¿Qué ocurrió? 
Eso, déjame que te lo cuente otro día.



Fuentes consultadas: 
Wikipedia- Cordobapedía- La Biografía de Wallada de Teresa de Garulo Muñoz-Leyendas de Medina Azahara de Manuel Pimentel Siles-Una princesa feminista del siglo X de Matilde Cabello en Cordobeses en la historia 23/03/2008- Wallada era princesa, hija del califa Muhammad III al-Mustakfi de web islam 21/04/2008 de Cristina Lena Fombuena -Desde Andalucía Mujeres del mediterráneo de Mercedes Arriaga- La predicción del Astrologo de Teo Palacios-Guardar la casa y cerrar la boca: En torno a la mujer y la literatura por Clara Janés- Los Nuestros: Cien vidas en la historia de España de Federico Jiménez Losantos- Wallada la Omeya de Magdalena Lasada- Tiempos de Hoy Números 1192-1198 de 2005-Imágenes de mujeres a través de poetas musulmanes de al-Ándalus: en las poesías amorosas-eróticas de Aíleen El Kadi- Wallada  Bint Al Mustakfi ( Antología de poetas andaluzas) por María Angeles Asencio Foto recogida de Internet no corresponde con el personaje. Cuadro de Friedrich Von Amerling (1803-1887)

domingo, 24 de febrero de 2013

La Gracia

Última parte de la trilogía de Julio Romero de Torres.
La Gracia ( 1913/1914 )
Óleo y temple sobre lienzo 203 x 218 cm
Museo de Julio Romero de Torres
Córdoba
"La Gracia" fue concebida como parte de una trilogía donde el pintor plantea los dos polos opuestos, la virtud y el pecado: "Las dos sendas", "El Pecado" y la Gracia".
La obra presenta a sus protagonistas que sin duda, te hace rememorar como un descendimiento de la cruz, pero ésta vez no es un Cristo... ¡ Esta vez es una mujer! La modelo es Adela Moyano, una de las protagonistas del cuadro "Poema a Córdoba", aparece apoyada en el regazo de una anciana y recogida de una manera muy sutil por dos monjas.
A la izquierda y vestida de monja tenemos a Carmen Casena, cantaora y modelo recurrente de Julio Romero de Torres, que aparece en la trilogía 
mientras que el personaje central, la anciana que aguanta en su regazo el cuerpo semidesnudo tan solo cubierto por una sábana nos recuerda - Como muy bien dice doña Mercedes Valverde Candil- a la obra escultórica de Miguel Ángel. A la derecha, una joven vestida de negro llora mientras sostiene en una de sus manos una vara de azucena, símbolo de la pureza perdida, no es otra que la hija del propia pintor.
Al fondo la bella Córdoba con el cementerio de San Rafael a la izquierda, el río Guadalquivir, la Calahorra y el Campo de la verdad, el Puente Romano, el campanario de nuestra Mezquita- Catedral ¡Me atrevería a decir que la única vez que la pinta en sus lejos! y la fachada de la iglesia de Santa Marina.
En 1915 fue presentada junto con "El Pecado" y trece lienzos más, a la Exposición Nacional de Bellas Artes y tuvo tal acogida que el Estado español compró la obra "El Pecado" y Charles Deering adquirió "La Gracia" abonando la no despreciable suma de 10.000 pesetas de aquellos años. 
El cuadro partió hacia Sitges al mes siguiente, tal y como confirma el propio pintor a Miguel Utrillo en una carta fechada el día 7 de julio:

"Querido y distinguido amigo le remito adjunto el talón para retirar de ferrocarriles el cuadro “la Gracia” ... Le ruego me diga en qué condiciones han llegado las obras para mi tranquilidad " 

Finalmente, sabemos que el cuadro llegó a su destino y pudo ocupar el lugar que se le había reservado en las paredes de Maricel, permaneciendo expuesta allí seis años cuando Deering decidió marcharse con toda su colección a los Estados Unidos.

"La Gracia" tras las gestiones realizadas por el comisionista, embarcó en marzo de 1923 desde el puerto de Barcelona rumbo a Nueva York. 
Una vez allí, se incorporó a las colecciones del Deering Estate, una gran finca de estilo mediterráneo erigida por el coleccionista norteamericano a las afueras de Miami.
Entre 1923 y 1927 permaneció allí, para pasar después a la colección de Barbara Deering, una de las dos hijas del magnate.
El cuadro estuvo colgado durante años en las paredes de la casa familiar de los Danielson en Miami, hasta que decidieron cederla a Richard Ely Danielson Jr, uno de sus hijos.
El nuevo propietario la conservó hasta en diciembre de 1970 cuando decidió donarla a la diócesis sudoeste de la Iglesia episcopaliana de Florida de la que era feligrés y donde fue instalada en la sala capitular de la iglesia, donde fue olvidada por todos hasta que en 1981 un critico de arte llamado Juan Adriaensens la reconoció como obra de Romero de Torres.

En el año 2000 la voluntad de ampliar la iglesia y querer adquirir nuevos terrenos propició que la comunidad pusiera el cuadro a la venta en la casa de subastas Sotheby's.
Ocasión genial para adquirirla el Ayuntamiento de Córdoba por 380.000 libras para devolverla de nuevo a casa, a Córdoba, al Museo Julio Romero de Torres.



Fuentes consultadas: 
Museo de Julio Romero de Torres- Julio Romero de Torres en la colección Deering de Sitges: su relación con Miguel Utrillo y el mundo artístico catalán  de Sebastià Sánchez Sauleda Universitad  de Barcelona- Modelos de mujer y arquetipos femeninos en la pintura de Julio Romero de Torres de José Raya Téllez- Wikipedia-