En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

sábado, 16 de octubre de 2010

Iglesia de Santiago y la leyenda de los templarios












Desde Abd al-Rahman I hasta la reconquista cristiana, fueron muchas las mezquitas que existieron en la ciudad,
tenemos que recordar que se decía, que en tiempos de Abderramán III, Córdoba tenía más de un millón de almas, he incluso cronistas de la época como Ibn Galib, (Farhat al-anfus) - según cuenta R. López Guerrero y A. Valdivieso Ramos en su trabajo "Las mezquitas de barrio de Córdoba" y nuevas lineas de investigación- elevan esta cifra hasta más de 3800 entre la Medina y los arrabales ¡La verdad creo que es una exageración pero de que existieron muchas eso si es cierto!

De entre los barrios situados al este de la Medina en la denominada Axerquia - prosigue R. López y A. Valdivieso-se encuentra el de Sabular, uno de los más antiguos, en la calle Agustín Moreno, la antigua calle de Sol que tan relatada fue en el libro de "La feria de los discretos" de Pío Baroja, y en el cual se conservan restos de una de sus mezquitas identificada como la del 'Amir Hisam.
Identificada cronológicamente en la época de Hisham I ya que cronistas árabes hablan de ella cuando las revueltas del Arrabal y según Mohamed Méouak en su libro "Génesis de las ciudades islámicas en Al Andalus" la fundación de esta mezquita en un lugar tan alejado por aquel entonces, se debe interpretar a la consolidación del barrio y a la cercanía de la basílica de los tres santos (Fausto, Genaro y Marcial) que ya recibían veneración desde en la ciudad desde el siglo IV ,y que en tiempos de S. Eulogio existía una congregación de clérigos regentando una escuela y la que hoy está  identificada como San Pedro. 

Al igual que otras iglesias fernandinas, su planta es rectangular y cuenta con tres nave, destacando la central por su anchura.

Situada en el corazón de la Axerquia esta bellísima iglesia oculta entre las casas del barrio que desgraciadamente pasó por múltiples vicisitudes desde el incendio en 1979 o el posterior derrumbe de la cubierta en 1981 esto hizo que se restaurara para poder disfrutarlo.
Como se puede comprobar la entrada a la iglesia no es la principal sino la de un pórtico situado en la nave del Evangelio.
Detalle de fachada lateral
Puerta gótica con arquivoltas
Para ver su verdadera entrada y portada es imprescindible que se entre a la calle estrecha llamada ahora "Ronquillo Briceño" anteriormente la calle Viento. 
esta portada se estructura a través de un arco dotador de alquivortas de punta de diamante, que descansan sobre capiteles con motivos vegetales como es la tradición gótico mudéjar al igual que el rosetón que se encuentra en la fachada.

Rosetón Ojival
Como hemos dicho con anterioridad está dividida en tres naves y triple ábside abriéndose ventanas  lancetadas entre los contrafuertes que en su tiempo fue modelo de construcción de muchas de muchas iglesias.


Interior de lateral  la iglesia



Nave central hacia la cabecera

En el altar mayor, el abside central se puede apreciar la bóveda de cañón donde se encuentra la escultura barroca de Santiago Apostol
Bóveda fondo nave lateral


Detalles de Bóvedas 
Su alminar forma parte de la actual torre, aunque el enlucido moderno que lo cubre sólo permite verlo desde el interior de la iglesia llamada de Santiago, según  la ficha de Patrimonio la torre de la Iglesia de Santiago de la Ajerquía conserva parte de su fábrica islámica rematada por una espadaña que la hace pasar por construcción cristiana. 

Posee en su base escasos restos de paramento con traza califal y su construcción se data entre los dos últimos tercios del siglo IX  y es, por tanto, el más antiguo de los alminares andalusíes fechados hasta el presente. 
Su fábrica islámica se desarrolla en los dos cuerpos de que consta la torre, que suman 8,80 metros de altura. 
Torre con la base del antiguo Alminar 
El cuerpo inferior es de planta cuadrada, con paramento liso de grandes sillares trabados con mezcla. 


Cuerpo superior y espadaña
El superior, igualmente de planta cuadrada, tiene una altura de algo más de dos metros y medio y carece del remate con característico reborde de almenas que lo circundaban. 


Tejados de la parte de atrás de la iglesia
Fernando III entregó esta mezquita a la Orden del Temple, en recompensa por su ayuda en la reconquista cristiana- Según cuenta Rafael Alarcón en su libro "Tradiciones populares del Temple en España"-  y utilizando materiales de la misma, los monjes guerreros a las ordenes del maestre de la orden D. Pelayo Perez Correa, alzaron el templo de Sant Yago y junto a él un Convento con claustro, donde sobrevive el nombre de la calle llamada así donde se encontraba.
Junto con la mezquita también les entregó tierras frente al río en Almodovar del Rio- prosigue el escritor-  en la orilla izquierda del Guadalquivir hoy llamado "el Cortijo del Temple", cortijo con sus quinientas cuarenta fanegas de tierra plantadas de olivos, era una importante posesión localizable actualmente en la finca El Sotillo. 
El cortijo se levanta sobre suelo romano de una hacienda de la familia Aurelii Heraclea (Entre I -III siglo adc) A cambio, prosigue el señor Alarcón- fueron los encargados de custodiar el extremo sur del puente romano, mediante la torre de la Calahorra, en cuyas aspilleras figura la cruz de Tau, cruz esotérica de la orden.


LA LEYENDA
Cuenta la leyenda que cuando los caballeros tomaron posesión de la mezquita "Amir Hisham" apareció en ésta una figura de una virgen de mediana estatura y de mármol blanco. ¡Desde luego era un milagro! Porque todos sabemos que los musulmanes no adoran estatuas ni nada relacionado con imágenes... Nadie supo como había podido llegar aquella escultura hasta allí.
Los templarios la hicieron presidir el altar mayor venerándola e incluso llamándola "Señora de la Blanca" ante ella, juró su cargo el Comendador templario Juan de Cea, conquistador de la ciudad de Córdoba sirviendo al rey Fernando III  "El Santo" y antepasado de María Cea que vivía en la casa del Indiano y que ya hablamos de ella hace un tiempo.

"La señora" siempre estuvo allí... Hasta la supresión del Temple, que pocos días después de marcharse los caballeros templarios, la virgen desapareció sin dejar rastro...
¿Qué fue de ella? Jamás se supo... Desapareció del mismo modo que apareció.



Como Anécdota del Templo 

El 15 de Julio de 1488- Según P. de Madrazo en su libro de Córdoba- "Entraron en Córdoba los reyes de vuelta contra la campaña contra los moros, y D. Iñigo Manrique (Obispo) recibió al rey con su cabildo en la Catedral, donde fue a dar gracias al Todopoderoso por la conquista de Loja, Illora, Moclin y otros lugares. Así que la reina que se hallaba en Córdoba, recibió la noticia de la toma de Loja fue al templo con el mismo piadoso objeto, y allí se formó una solemne procesión a la iglesia de Santiago, por ser patrón de España, asistiendo la Reina con la infanta Isabel hasta volver a la catedral y finalizar la función. "


En 1979 un incendio fue el detonante de la mala situación en que quedó la iglesia no siendo hasta un derrumbe ocasionado en 1981 en que no se hizo la restauración total de este bonito templo.


Fuentes consultadas: 
Las mezquitas de barrio de Córdoba y nuevas lineas de investigación de R. López Guerrero y A. Valdivieso Ramos- Templos Jacobeos en la diosesis de Córdoba por Isidro Rodriguez Rodriguez- Catalogo de los Obispos- Recuerdos y Bellezas de España de P. de Madrazo- La huella de los templarios: Tradiciones populares del temple en España de Rafael Alarcón Herrera- Otra historia de Córdoba de Galisteo Roger- La maldición de los santos Templarios-Genèse de la ville islamique en al-Andalus et au Maghreb occidental por Mohamed Méouak- turismo de Córdoba- la fotos están identificadas con el nombre de su propietario.

viernes, 8 de octubre de 2010

Qasim ibn Hammud "El odiado"





Con la muerte de Ali ibn Hammud, todos creyeron que el recién proclamado omeya Abderraman IV recuperaría Córdoba. ¡Pero no fue así! Ya que fue traicionado por sus propios hombres encontrando la muerte en el asedio de la ciudad de Guadix.

Pero los seguidores de Ali se apresuraron a proclamar Califa al hermano del difunto llamado Qasim, gobernador de Sevilla por aquellos entonces. 
Que aceleró su llegada a Córdoba y bajo el pretexto de vengar a su hermano se condujo con tal crueldad que pronto hizo bueno al difunto Ali ibn Hammud.

Los hammudíes que se creían mucho mejores que los Omeyas, pecaron de la mismas sorprendentes luchas internas entre su propia familia; y su talón de Aquiles era su propio sobrino e hijo de su hermano.
Yahya ibn Ali que así se llamaba su sobrino, sentía que su propio tío lo había desposeído de lo que por derecho le pertenecía, la bella Córdoba.

Con muchos frentes abiertos, Qasim decidió pactar con su sobrino, con el fin de repartirse el gobierno de la España Musulmana a cambio, lo nombró su heredero y le entregó a su hija Fátima como esposa.
En señal de respeto hacía su sobrino, vio necesario trasladarse a Ceuta para presentarle sus respetos a su hermano muerto...
Lo que aprovechó Yahya para entrar en Córdoba y proclamarse como el único Califa ¡Anda que no fue vivo ni ná!
De vuelta Qasim de Ceuta descubrió cual pérfido fue su sobrino Yahya al Muhtal, el cual aprovechando la situación reclamó el trono como único heredero de su padre, proclamándose Califa de Córdoba un día 13 de agosto del 1021.
Qasim en aquel momento nada pudo hacer quedándose en Sevilla y durante poco más de un año existieron dos Califas: Uno en Córdoba , Yahya y su tío en Sevilla.

Pero Qasim no quedó satisfecho y uniendo banderas con los que le permanecían fieles se dirigió hacia la Córdoba... Su sobrino, viendo con las fuerzas que venía su tío salió refugiándose en Algeciras donde se fortificó...
De nuevo Qasim entraba en Córdoba en medio de un silencio que le hizo entender lo odiado que era para los cordobeses, lo que para Qasim fue una provocación, y utilizando aún más la violencia que le caracterizaba fue dando muerte a todo aquel que se le cruzaba en su camino.

Los principales de la ciudad trabajaron con ahínco repartiendo armas entre los pobres de la ciudad, y una noche a la señal convenida todos los cordobeses atacaron el Alcázar batiéndose con la guardia de éste...
Cuentan que las calles se llenaron de cadáveres y cuando el ejercito de Qasim mataba a un cordobés salían dos más para atacarles...
Viendo la situación, el Califa prefirió rendirse y fue escoltado hasta Jerez donde su valí le dió hospitalidad.

Los cordobeses y sevillanos deciden librarse de los hammudíes. Una serie de circunstancias imprevistas elevó como Califa a otro Omeya: Abderramán V, hermano de Muhammad al Madhi, Córdoba de nuevo le da la oportunidad a otro Omeya. 

Pero eso, déjame que te lo cuente otro día.


Fuentes consultadas:
Recuerdos y Bellezas de España de P. de Madrazo- Historia de los musulmanes en España de Reinhart Dozy - Crónicas de la provincia de Córdoba de Manuel Gonzales Llana- Saladino por Julio Reyes Rubio- Breve historia de Andalucia de Manuel Peña Diaz- Wikipedia- El Islam y Al Andalus- La otra Córdoba de Galisteo Roger-Foto recogida de internet

sábado, 2 de octubre de 2010

La leyenda del árbol que plantó Julio Cesar



Se tiene constancia histórica de que el plátano de sombra  fue cultivado desde la época de los griegos y luego por los romanos, quienes seguramente lo traerían a Hispania, como indica la obra "De Platano Cordubensi"

Dos años estuvo Cayo Julio César en Córdoba como cuestor, puesto a las órdenes de su gobernador, éste le encargó que recorriera las comunidades para, en su nombre, administrar justicia.
Se acomodó en el Alcázar donde en aquel momento estaba instalado el Forum Censorium o aduana a la vez que residencia del gobernador.
Cuenta la leyenda que cuando César llegó a Corduba la bella, plantó un plátano de sombra con sus propias manos, en los jardines del Alcázar.
Y que durante la dominación romana, éste se hizo tan frondoso que hasta los poetas como Marcial lo hiciera inmortal en sus rimas...

Tras la muerte del dictador, se creía que en el árbol residía su genio y que su exuberancia era debido a que se  regaba con el vino en señal de aprecio, pues se creía que así crecería mejor.

Hay una mansión en tierras tartesias, 

por la parte en que la rica Córdoba se solaza con el calmoso Betis, 
donde los rubios vellones cobran color por el mineral del lugar 
y vellocinos de oro recubren al ganado hesperio. 
En medio de la casa, abarcando toda la morada, 
se alza un plátano cesariano de tupida cabellera, 
al que plantó la próspera diestra del invicto huésped, 
y empezó a crecer como un brote de aquella mano. 
Su espesura parece que intuye a su creador y señor: 
así de lozano está y busca con sus ramas las excelsas estrellas.(...) 
¡Oh prenda de los dioses, oh árbol del gran César! 
No temas el hierro ni los fuegos sacrílegos. 
Puedes aguardar que los honores de tus hojas sean eternos: 
no te plantaron manos pompeyanas.


Fuente: 
Julio Cesar de Rafael Castejón Diario de Córdoba 04/07/1956- Bimilenario de Julio César de Diiario Córdoba 01/07/1962-  -Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares de Ginés A. López González- Las glorias nacionales: grande historia universal. Ambrosio de Morales- -Foto recogida de Internet

viernes, 17 de septiembre de 2010

Mohamed Al-Gafequi

Un oculista andalusí

Monumento situado en la judería
realizado en 1965 por el escultor
Miguel Arjona Navarro







Si alguien pregunta, ¿Qué es la medicina? Nosotros diremos que es un arte para curar la salud

(Al Gafequi)




Mohamed Al Gafequi, según los cronistas nació en Gafib lo que hoy en día es Belalcázar, vivió en la Córdoba decadente del siglo XII cuando Al Ándalus estaba totalmente desintegrado.
La bella ciudad se encontraba ocupada por los Almohades... Ellos nos despreciaron como capital del imperio trasladándose a Sevilla, alegando que no le era nada grato rezar en nuestra Mezquita Aljama, al no estar orientada perfectamente a la Meca. 
Pero a pesar de todo para los cordobeses fue un siglo en que todavía brillaba la ciencia en nuestra tierra, muestra de ello tenemos a Averroes, Maimónides y Al Gafequi.

Al Gafequi estudió filosofía para lo que estaba destinado a estudiar desde su nacimiento y también para lo que estaba destinado, la Medicina. 
Su familia era acomodada, era hijo de un médico de cierto renombre, hizo varío tratados uno de drogas y otro de farmacología (*)  y gracias a éste, Muhammad Al Gafequi pudo tener una completa formación como médico, estudiando en Córdoba y en Bagdad, donde tuvo acceso a los mejores tratados de la historia de la medicina escritos en aquella época.
Sello de ficción

Bebió de la fuente de Hipócrates y se podría decir que se su medicina estuvo orientada a los problemas de la vista, es decir la Oftalmología.
Dedicándose al estudio y posibles tratamientos de las enfermedades del iris, teniendo una gran fama por operar cataratas, escribiendo un tratado "Guía del Oculista" donde recopiló todos los conocimientos adquiridos sobre las cataratas, dice que la causa de la enfermedad, es la segregación de un líquido que al caer produce opacidad. 
Para su operación recomienda varios instrumentos, sobre todo una aguja especial para extraerlas.

En el tratado, compuesto de 292 hojas que son 583 páginas y está dividido en seis grandes secciones. 
Las primeras cinco reúne los conocimientos de Medicina general necesarios para el oculista y la sexta  que es la más extensa habla de la oftalmología:

En el capitulo I: Habla de las recomendaciones de Hipócrates, juramento, nobleza y arte médico.

En el capitulo II:  Estudio de la anatomía de la cabeza y la estructura del ojo.

En el capitulo III: Explica el reposo que debe de tener un paciente junto con la alimentación e higiene.

En el capitulo IV: Relata las enfermedades sus causas que derivan en las afecciones del ojos.

En el capitulo V: Al Gafequi expone la clasificación de las enfermedades y tratamientos; Como los colirios secos y líquidos,  las pomadas y los aceites.

En el capitulo VI: Es el capitulo  más extenso donde existen dibujos hechos por el autor de instrumentos y de como se debían de utilizar. El tratamiento del ojo y su cirugía.

Este manuscrito se conserva en la biblioteca del Real Monasterio del Escorial y que Max Meyerhof, orientalista alemán tradujo en 1933.

Según Juan A. Campo como dice en su trabajo, es sorprendente el conocimiento que tiene Al Gafequi sobre las enfermedades oculares dándoles nombres que han llegado a nuestros días.
Por ejemplo procesos palpebrales ( caída del parpado superior) cita treinta y siete, el tracoma, el chalación, la litiasis, el simbléfaron, la alteraciones de la implantación de las pestañas,  la induración, la quemosis, blefaritis, el forúnculo, el papiloma, el edema, etc

También deja constancia sobre la disputa de que si la catarata tiene o no cápsula, difiriendo de su maestro Albucasis que afirmaba no existir tal membrana, de hecho dejando ejemplos de su experiencia en una enferma de Anduyar lo que hoy sería Andújar, a la que operó y quitó la membrana de la catarata dándole una vista nítida.

Lo cierto es que poco más sabemos de su vida privada aunque si podemos destacar un aspecto de su personalidad gracias a sus escritos y es el delicado trato al paciente al aconsejar la solución que menos le pueda doler al paciente. 
Un ejemplo muy curioso es que cuenta que cuando el paciente con verruga en el párpado no puede resistir la operación, debe tratarse con la medicina corrosiva y es aplicando un tubito de cobre sobre la verruga y llenado el interior con lejía caustica, dejando esto una hora y así con varias secciones la verruga se destruirá pronto.

Existe la leyenda de que al Gafequi fue el inventor de las gafas ¡Es falsa! Tal vez la gente asocia su apellido con la palabra "gafas" que unido a la profesión de este hombre podría salir la historia... Pero es falsa. Las  primeras lentes aparecieron un siglo después de la muerte de éste médico.



Córdoba jamás olvidó a este oculista aventajado para su tiempo homenajeado con un busto en la ciudad que se encuentra en la plaza del Cardenal Salazar frente de la Facultad de Filosofía y Letras, antiguo Hospital de Agudos de Córdoba. 
Todavía existe mucha gente que niega el esplendor científico que existió en Al Ándalus y el aporte que tuvo para el avance de la Humanidad.

Murió en Córdoba en 1165

Nota: (*) Fue autor de un tratado de drogas titulado "Sobre los medicamentos libres"  del cual existen dos manuscritos y según R. Castejón- el primero y casi ilegible se encuentra en la biblioteca de Gotha en Alemania y es una versión abreviada hecha por el teólogo cristiano Jacobita Barhebraeus, el segundo se encuentra en la biblioteca nacional del Cairo perteneciente a la colección Taymur Paha. El libro de Farmacología fue traducido en el año 1258 por un tal Maestro G, hijo del Maestro Juan de Lérida. 


Fuentes Consultadas: 

Contribución al estudio de la medicina  Hispano-Arabe en el Valle de los Pedroches por  Juan A. Campo Balboa- Temas Cordobeses  El libro de Gafequi por Rafael Castejón 11/08/1962-  Temas cordobeses Los Algafequis Por Rafael Castejón 09/10/1965- Cordobapedia- Wikipedia-

sábado, 11 de septiembre de 2010

El león Califal cordobés del Louvre

Bronce Colado y grabado con buril de 30.8 cm x 54 cm
Procedencia Madinat Al Zahra
 Museo del Louvre

El León es una de las tantas figuras en bronce que fue elaborada como un pequeño surtidor de agua para decorar una de las numerosas fuentes con las que contaba la ciudad Palatina Madinat Al Zahra en Córdoba. 
La fiera estilizada, se apoya sobre sus patas traseras un poco replegadas, las patas delanteras, cortas y rígidas, están tendidas en la misma línea.
El hocico está abierto ampliamente, como una boca de fuente que se confirma por un orificio colocado bajo el vientre.
La inclinación del cuerpo hacia atrás se corrige con una cola de terminación articulándose en una bisagra. 
Una fina decoración grabada recubre el cuerpo y la melena se representa con rizos paralelos, mientras que las patas están tapizadas con círculos y florones.
Los ojos, en forma de almendra, están en fuerte relieve, así como la ceja que dibuja alrededor de la cabeza un círculo completo.
El leoncito fue encontrado en la segunda mitad del siglo XIX en tierras de Palencia,  concretamente en Monzón del Campo, de ahí que sele conozca como "león de Monzón" no se sabe como llegó hasta allí, posiblemente como parte del botín en la conquista de Córdoba.
La compró el gran pintor Fortuni en Valladolid  gran coleccionista de arte islámico.
El pintor catalán se llevó el broce a Italia vendiéndola pasando por varias colecciones privadas parando por fin en el gran Museo de Louvre.

Grabado de Mariano Fortuni del interior de su estudio
 en el que se puede apreciar encima de una mesa el León Califal

En tiempos del Califato existían dársenas o talleres en cuyo frente estaba el llamado Sahib al Saga en esto talleres se fundieron numerosas obras de arte en las que se encuentran estas maravillosas estatuas que servían de caños de agua para las albercas y pilones.
Cuentan que la famosa pila verde del gran salón Califal tenía doce figuras de oro rojo en alrededor arrojando agua por la boca.



Fuentes consultadas:
Qantara Patrimonio Mediterráneo- Bonces Zoomorfos islámicos en Italia de Damiano Anedda-

viernes, 3 de septiembre de 2010

Sulaiman al-Mustain

 "El que acabó con Al Andalus"





D
espués de la victoria que había obtenido Sulaiman frente a Muhammad II, no se atrevió a entrar precipitadamente en Córdoba...

A pesar de ser también bisnieto de Abd al-Rahman III, sabía que su alianza con bereberes y el conde castellano Sancho García, no estaba bien visto por los cordobeses, y mucho más el alto precio que tuvo que pagar por esos apoyos: Nada menos que la entrega por su parte de varias plazas fuertes situadas en la frontera del valle del Duero. 
Por ello se tomó su tiempo y tardó más de un mes en entrar en la ciudad y proclamarse quinto Califa tomando el título de Al Mustain, el protegido de Dios.

La huida de Muhammad II a la ciudad de Toledo, le permitió a éste organizar un poderoso ejercito con el apoyo de tropas catalanas al mando del conde Ramón Borrell, venciendo a Sulaiman obligándole a dejar Córdoba.
Fracasada la primera intentona golpista, Sulaiman se refugió junto con sus adeptos en las riberas del río Guadalmellato.
Comprendió que para conquistar el Califato necesitaba ayuda así que invitó al eslavo Wadih a que se uniera a su causa y traicionase a Muhammad II.
Wadih, leal a Muhammad II  rechazó de plano, lo cual reforzó aún más toda la línea fronteriza de la Marca Media.
El encuentro irreversible entre ambas fuerzas se produjo en las inmediaciones de la actual Alcalá de Henares y se saldó con una victoria sin paliativos de las tropas de Sulaiman y avanzar sin oposición alguna en dirección a Córdoba...
Mientras, Muhammad II, viendo que los condes catalanes rompían la alianza militar, se mostró incapaz de ofrecer protección a los habitantes decidiendo huir de la capital, por lo que Wadih, harto de tanta incompetencia por parte del Omeya, resolvió matarle y reponer en el trono califal al títere Hixam II.

Wadih, en un intento por llegar a un acuerdo con Sulaiman, envió la cabeza de Muhammad al pretendiente y sus seguidores bereberes, instando a que abandonara la actitud revolucionaria y a que todos jurasen fidelidad al legítimo Califa, al incompetente Hixam.

Pero Sulaiman no se iba a conformar con eso... Tomó al asalto Madinat al-Zahra, la bella ciudad que había construido su bisabuelo, y puso cerco a la capital, mientras que otro contingente de sus partidarios se dedicaba a reconquistar paulatinamente las principales ciudades andalusíes... Sometió a Córdoba a un durísimo asedio que surtió efecto en cuanto la sed, el hambre y la peste se ensañaron de la ciudad.
El general Wadih intentó huir en medio del desorden generalizado, pero fue asesinado por los líderes cordobeses.
Finalmente, una agotada Córdoba se rindió ante la evidente fuerza militar de Sulaiman... La ciudad que había sido la más importante del mundo en tiempos de Abderramán III ahora caía arrodilla a los pies de uno de sus biznietos.
Hizo su entrada triunfal en Córdoba, Sulaiman fue confirmado Califa de Al-Ándalus, instalando a las tropas bereberes en el magnífico palacio que un día su bisabuelo mandó construir, Madinat al-Zahra, mientras que el conde castellano hizo lo propio en una suntuosa Almunia de la capital.

Mandó apresar de nuevo a Hisham II y se intituló como Califa... Al día siguiente, en la oscura mazmorra donde fue encarcelado, apareció estrangulado el inútil de Hixam, desapareciendo así el que sin duda alguna fue el peor gobernante de toda la historia de Al Ándalus.

La primera medida que tomó Sulaiman al recuperar el poder, fue la de distribuir el gobierno de algunas provincias entre los líderes de las principales familias aliadas, medida que provocó la aparición de una nueva realidad política que acabaría imponiéndose una vez que la institución califal desapareciera para siempre, los reinos de taifas, ya que en realidad el poder efectivo de Sulaiman no iba más allá de los límites territoriales de Córdoba.
Este nuevo Califa tampoco proporcionó la paz, y sus tres años de reinados acentuaron todavía más las tensiones sociales en vez de mejorarlas... Su total dependencia hacia los bereberes enardeció los ánimos de las élites cordobesas e incluso de gran parte de sus antiguos colaboradores.
Ambos grupos reclamaron la vuelta del depuesto Hisham II sin sospechar que éste había sido asesinado anteriormente.
El portavoz de la disidencia fue Alí ibn Hammud, gobernador de Ceuta por imposición del propio Sulaiman, quien, reclamó el trono cordobés pretextando haber sido el depositario del califato en nombre del depuesto Hisham II, quien según él seguía todavía vivo y oculto, atacando Córdoba.
Sulaiman fue hecho prisionero cuando intentaba escapar... Y sin más remedio hizo su entrada victoriosa en Córdoba, pidiendo a Sulaiman que le entregara, vivo o muerto, al infeliz Hisham II.
Una vez que se supo el trágico final de Hixam, Sulaiman fue ejecutado en el acto por el propio Ibn Hammud, quien se hizo proclamar legítimo Califa con el título de al-Nasir li-din Allah, El que combate victorioso por la religión de Alá.

Pero eso, déjame que te lo cuente otro día




Fuentes consultadas: 
Historia de los musulmanes en España de Reinhart Dozy - Saladino por Julio Reyes Rubio- Breve historia de Andalucia de Manuel Peña Diaz- Wikipedia- El Islam y Al Andalus- Crónicas de la provincia de Córdoba de Manuel Gonzales Llana- La otra Córdoba de Galisteo Roger- Foto recogida de internet