En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

domingo, 15 de julio de 2018

Capilla del Sagrario.

La Sixtina andaluza
Fotografía propiedad del cabildo de Córdoba
Bóveda y arcos de la capilla
E
n el muro Sur, al final de la ampliación de la Mezquita llamada de Almanzor, en el espacio de tres naves rectas paralela a las capillas y de cuatro trasversales, se levanta la Capilla del Sagrario rectangular de exuberante decoración que choca con la sobriedad de la Mezquita.
Allí existía una antigua capilla que estuvo dedicada al apóstol Santiago cuando fue creada en el siglo XIV y que más tarde hizo las veces de biblioteca Catedralicia para acoger todos los libros de la donación por parte del Obispo D. Martín Fernández de Angulo.


Fotografía propiedad del cabildo de Córdoba
Parte de la Capilla
En 1571 por escritura otorgada por D. Juan Pérez de Valenzuela en nombre del Cabildo de la Catedral, con Hernán Ruiz II, se obró por este arquitecto cordobés la nave central pero es realmente seis años después cuando se dejó sin artesonado las tres últimas arcadas formando un gran espacio con ventanas para dar luz indirecta a la capilla.

Cierra la capilla tres vanos con rejas de hierro muy labradas, la central obra del rejero Fernando de Valencia lleva el escudo del obispo Fray Martín de Córdoba y Mendoza que fue fraile de San Pablo e hijo del conde de Cabra.

Los frescos que podemos ver fueron encargados al italiano César Arbassia también conocido por el Piamontese  de la escuela de Leonardo de Vinci trayendo "cierta" similitud con la pintura de su maestro.
Dos años tardó en pintar esta fabulosa capilla de estructura árabe y con ornamentación renacentista.  El resultado plástico nos sitúa, sin duda, ante el conjunto de pinturas de preciosos murales considerándose la Capilla Sixtina de Andalucía.

En 1577  había tomado posesión de la plaza de racionero de la Catedral Pablo de Céspedes, había venido de Italia con su amigo Arbassia con el que había pintado la capilla de Santa María de Araceli.
Propiedad del Cabildo de la Catedral de Córdoba
La bóveda de crucería gótica
El hecho es que el 21 de septiembre de 1583 Arbassia recibió 100 ducados del receptor de las obras de la Catedral por la pintura que había que hacer en el Sagrario; más tarde, el 31 de julio de 1585 se otorga una escrituras ante el escribano Miguel Jerónimo por el licenciado Juan Pérez de Sevilla, receptor general de la fábrica de la Catedral y Cesar Arbassia por el cual este se obliga a pintar el Sagrario nuevo de puertas adentro y el altar de mano derecha  

"en el cual ha de ir pintada la historia de Jesucristo nuestro redentor cuando se despidió de la benditísima Virgen María para ir a padecer"  y así mismo a dorar los capiteles de los pilares. 
Según cuenta Ramírez de Arellano se le pagó 3.000 ducados ¡Una pasta! y 50 fanegas de trigo... La obra se terminó en fecha y el 21 de junio de 1586, se dio finiquito al pago, recibiendo Arbassia 9.718 reales, que no era otra cosa que el precio del trigo de las fanegas prometidas.
En abril de 1586 se encargó al maestro cristalero Jerónimo  Nicolás 14 vidrieras, sin pintar, se buen vidrio blanco y claro, puesto en su pomos y estaño a tres ducados cada palmo ya instalado en la ventanas.

Los frescos además de un enorme valor artístico tienen un enorme trabajo como le explica Pablo de Céspedes  en una carta dirigida al pintor y tratadista de arte Francisco Pacheco:
En la que dice así: 
"(...) La pared o muro ha de estar muy seco, fuerte y libre de toda humedad y xahorrado de muchos días, y la cal que se ha de encalar para pintar, muy muerta, habiéndola tenido en agua dulce más de dos años, mezclada con arena fina. Se ha de encalar solo lo que se vaya a pintar en un día para que la cal esté fresca (...) "
Se aprecia el tabernáculo o Sagrario
arriba de éste la Última Cena
y las dos hornacinas con los profetas
La planta de la Capilla es rectangular y se divide en cuatro tramos y tres naves cubiertas por una bóvedas de crucería con nervios, cerrada con una reja de hierro policromado.

En 1578 se decoró el camerino que se encuentra encastrado en un hueco del muro y por pilares que servían para contrarrestar el peso de la arquería, revistiéndolo paredes y techo de maderas talladas al estilo barroco, las puertas son planchas repujadas y policromadas con escenas de la pasión del señor y son obra del pintor Alonso de Herrera y Guillermo de Ortas, tallista renombrado que a pesar de que muchos creen que era de origen flamenco, documentos han demostrado que era de Montilla provincia de Córdoba, donde contrajo matrimonio e incluso tuvo dos hijos; hijo e hija para ser más exacta.


Bajo el altar Mayor de la Capilla,  se encuentra sepultado el obispo D. Antonio de Pazos 
con una lápida que la que figura un epitafio que dicen fue redactado por Ambrosio de Morales.


ANTONIUS A PAZOS EPISCOPUS CORDUBENSIS COGITANS DE FUTURA VITA SIBI VIVES POSSUIT
 ANN 1586.
HAEC ILLE, SED GRATITUDO ADDIIT. HIC JACET ILLMUS AC EXCELLENTISSIMUS DOCTOR DOMINUS ANTONIUS DE PAZOS ET FIGUEROA NATUS IN OPPIDO PONTEVEDRA IN REGNO GALECIAE BONONIENSIS COLLEGII MAJORIS ALUMNUS. COMPOSTELLANAE ECCLESIAE CANONICUS DOCTORALIS, TOLETANAE INQUISITIONIS JUDEX, S, R, ROTA AUDITOR, ABBAS DE PARCO, EPISCOPUS PATI IN REGNO SICILIAE, DEIN ABULENSIS; CASTELLAE PRAESES ET OB PHILIPPI II ABSENTIAM REGNI GUBERNATOR, HUJUS ALMAE CORDUBENSIS ECCLESIAE ANTISTES IN QUA CELEBRAVIT SINODOM DIOCESANAM E POSTQUAM. ADFUIT CONCILIO PROVINCIALI TOLETANO ANNO 1583 EREXIT CELEBRE COLLEGIUM SANCTI PELAGII ANN 1584 ET PERFECTO CONSUMMATOQUE IN HONOREM AUGUSTI SACRAMENTI HOC PERPULCRO SACRARIT SACELLO IN PACE QUIEVIT DIE 28 JUNII ANNI 1586.
La Santa Cena
Autor: Cesare Abarssia
Medida: 5,00m x 5,66m
Aunque son tres obispos más los que se encuentran sepultados en la cripta del Sagrario:

El obispo Fernando de la Vega y Fonseca inquisidor que fue de Zaragoza y que murió a los cinco meses de su nombramiento en esta ciudad.
Mural izquierda: Autor Arbassia
Medidas: 5,27 m x 2,55 m
Mural derecha: Autor Arbassia
Medidas: 5,25m x 2, 76 m
D. Jerónimo Ruiz de Camargo que murió al año de ser nombrado Obispo de Córdoba y D. Francisco Diaz de Alarcón y Covarrubias, el obispo que bendijo la Ermita de Nuestra Señora de la Salud. Al pavimentar el suelo se tapó la lápida que cerraba la cripta.

En la nave central, encima de la puerta del camarín se encuentra la Última Cena, el fresco es de estilo manierismo italiano, con cierta influencia de Leonardo de Vinci y de Andrea del Sarto. 
Se enmarcó posteriormente con una gran marco tallado y dorado del siglo XVIII, se aprecia una abertura al fondo del cuadro que es al campo ... Ocupa el centro coronando Jesús y a ambos lados los apóstoles.
Arcos de la Capilla

Donde se encuentra el tabernáculo flanqueado por dos frescos del profeta Ezequiel que cuenta con unas medidas son marco de 2,20 m x 0,82 m y un Rey David de la misma medida.
Como se puede apreciar en las bóvedas góticas ángeles revoloteando sobre las nubes y en los intradoses de los arcos ángeles con emblemas de la pasión y cartelas típicas manieristas.
Los altares de los lados de la Epístola y del Evangelio no tienen pinturas algunas ni señales de haberlas tenido, sino dos magníficos lienzos, que son el fondo del altar; son la oración de Jesús en el Huerto y la despedida del señor de la Virgen.

En el muro frontero, el de la epístola, se encuentran las iconografías de: San Pelagio, San Eulogio y Santa Leocricia; Adulfo, Juan y Aurea; Aurelio, Sabigoto y Georgio; Félix, Liliosa e Isaac.

En esta fotografía podemos apreciar la representación de mártires cordobeses, pintados de tres en tres ¡ Curioso verdad! A la izquierda el mural que representa a San Pelagio, Eulogio y Santa Leocricia, el de la derecha están representados Adulfo, Juan y Aurea, y en la pared Este, sobresalen las figuras de Acisclo, Fausto y Flora. La representación de Santa Victoria se considera la de más alta calidad de todo el conjunto. En la pared Oeste resalta el grupo de mártires como San Eulogio y Santa Leocricia, la joven musulmana que se convirtió al cristianismo.
 En el luneto sobre cada grupo de mártires se encuentra una decoración paisajista, campo en el que Arbassia había adquirido una gran fama por ser especialista en este tipo de decoración.


El muro del evangelio los santos aparecen, de nuevo, agrupados de tres en tres sobre fondos de paisajes; Desde los pies a la cabecera aparecen Wistremundo, Hebencio y Jeremías; Perfecto, Flora y María; Fausto, Januario y Marcial; San Zoilo, Santa Victoria y San Acisclo. Sobre ellos  de nuevo encontramos, escenas paisajistas.
En los testeros se encuentran, en la correspondiente a la del evangelio, aparece un fresco de Jesús despidiéndose de María.


 En definitiva no deberían perderse la visita de esta deslumbrante Capilla



Fuentes consultadas: Casa de Cabrera en Córdoba: obra genealógica histórica, dedicada a el señor ... Escrito por Francisco Ruano, Joannes Ribadas- Pintura mural cordobesa Catedral. Capilla del Sagrario del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico -El museo pictórico y escala óptica: práctica de la pintura, en que se trata ...Escrito por Antonio Palomino de Castro y Velasco-La Catedral, antigua Mezquita y Santuarios cordobeses por Miguel Ángel Orti Belmonte Publicado por Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba 1970- 

jueves, 14 de junio de 2018

La capilla que pintó Julio Romero de Torres


Cuando alguien nombra a Julio Romero de Torres, se nos viene a la cabeza retazos de cuadros de mujeres morenas casi siempre semidesnudas donde predominan los colores más bien oscuros.
Pero no todas sus etapas fueron así, el pintor tuvo una etapa donde pintó cuadros religiosos y hasta frescos en alguna que otra iglesia, como la de Santa María de la Asunción en Porcuna (Jaen) en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.

Las pinturas fueron realizadas por el pintor entre 1903 a 1905  cuando estaba en su etapa clara y con orientación al barroco español y a la pintura de Tiziano.
Cuentan que le hicieron el encargo al pintor por mediación de una familia conocida de apellido Castañeida,  y a pesar de que él no pintaba ni frescos ni pintura religiosa aceptó el encargo y allá que se marchó cargado con sus pinceles para ponerse mano a la obra. 
Plasmando una Asunción en la bóveda de la parroquia...
Casi dos años estuvo trabajando por temporadas, decoró la bóveda de la iglesia con una presentación la Asunción de la Virgen que según Carlos Miraz en un articulo suyo dice que los más viejos del lugar que para el rostro de la Asunción tomó como modelo la cara de una chica de la localidad y hasta la acompaña con su nombre: Encarnación Larrubia, aunque es difícil establecer con certeza la veracidad de esta afirmación.


Asunción de la virgen
Mural de la Bóveda
medidas: Superficie de 45 m2
Según el dogma católico la virgen subió a los cielos después de su muerte en cuerpo y alma.
La subida de la virgen a los cielos ayudada por los ángeles combina con el gesto y las emociones de los personajes que contemplan atónitos el sepulcro vacío.

Detalle de la virgen del mural de la Asunción

Del tiempo que pasó en el pueblo mantuvo una amistad con D. Luis Aguilera y Coca y con José Julián Gallo que le regaló a su galgo al que llamó Pacheco y D. Julio en agradecimiento pintó a las dos hijas de J. Julián Gallo.
Desde que le regaló el galgo aún cachorro nunca se despegó del pintor e incluso lo pinta en obras como "Diana" o "Cante Jondo"... 

Lo que jamás sospechó D. Julio Romero de Torres que sus frescos tendrían una historia tan azarosa como ser censurados por el párroco, caer en el olvido, casi ser destruidos en la guerra civil. 
Pero empecemos por el principio:
Tanto le gustó el primer trabajo de la Asunción al cura párroco D. Ramón Anguita que le pide a Julio Romero que le haga dos frescos más una "Sagrada Familia" en la capilla de la Purísima y una "Ultima Cena" en la capilla de San José"
¿Y qué pasó? Pues pasó que el cura vio a la virgen de la sagrada familia demasiado ¡Como lo diría, "pechugona" ! 


La sagrada Familia
Una curiosidad de este fresco es que la tradición bíblica sitúa a San Juan a la derecha y a San Pedro a la izquierda de Jesús, D. Julio invirtió las posiciones como algunas obras de Cenas de la pintura Clásica.


La Santa cena

Pero la cara de Jesús en la Ultima Cena tampoco le inspiró al señor párroco bastante religiosidad...

Así que el cura en su celo de salvaguardar las almas de sus feligreses, tuvo a bien situar dos retablos sobre las pinturas de las capillas cuya fijación ya les causó muchos daños.
De nada le sirvió al pintor entrevistarse con el sacerdote y prometerle repintar a la virgen de la Sagrada familia y modificar la cara del Cristo si retiraba los retablos.
Pero pese a que el pintor lo intentó, regalando un lienzo hecho por él de un San Juan Bautista, nada sucedió y sus frescos siguieron ocultos bajo los retablos.

Ya muerto el pintor y cuando vino la guerra civil se vio la iglesia convertida en casa del Pueblo, destruyéndose los retablos que ocultaban las pinturas.
Al comprobar que detrás de aquellos, había pinturas sacras, el comité del pueblo decidió que alguien las picara y enyesaran de nuevo la pared, y eso hubiera sucedido sino hubiera sido por la mediación de D. Andrés Cabezas, un pintor local, quien logró persuadir al comité del pueblo en ocultar las pinturas con una mano de pintura en vez de destruirlas... 
Y así se hizo, se encalaron y según Carlos Miraz en su articulo, dice que se dibujó una mano indicativa que decía "Aquí hay unas pinturas de Julio Romero de Torres" lo que hacía encomendar a generaciones futuras la recuperación de aquellas obras de arte.

Una vez que terminó la guerra, las pinturas no corrieron mejor suerte ya que a pesar, de que la Dirección genera de ciudades devastadas reconstruyó el templo, de nuevo colocan dos retablos que vuelven a ocultar los frescos.
Y de aquel cuadro de San Juan Bautista que estaba colgado en la capilla de Bautismo "se esfumó" nunca se volvió a saber hasta que en 1939 aparece en un almacén del ayuntamiento enrollado entre otros papeles en muy malas condiciones pero que es recortado para enmarcarlo perdiendo todo el encuadre original...

Pero a lo que íbamos, la situación de los frescos se prolonga hasta el verano de 1974 que el párroco de aquel momento Don Rafael Valdivia con el apoyo económico de la diputación fueron de nuevo descubiertas las pinturas y esta vez para restaurarse.

 La Correspondencia de España :
diario universal de noticias:
Año LXVII Número 21174 - 1916 febrero 
La restauración fue encomendada al hijo del pintor D. Rafael Romero de Torres y Pellicer que según Carlos Miraz, se encontró con más de veinte boquetes en el fresco de la Santa Cena, causados al montar y afianzar el retablo que lo ocultaba.
La figura de San Pedro había desaparecido prácticamente y casi tuvo que inventársela. 
Cuenta Carlos Miraz como anécdota curiosa que estaba a punto de termina Rafael Romero de Torres la restauración, alguien se acercó y le dijo:
- Maestro que se ha dejado usted a San Pedro sin cenar!
Rafael miró a la pintura y efectivamente todos los apóstoles menos San Pedro tenían su platos ante sí... Así que de nuevo tuvo que montar en el andamio y reparar el olvido

De la Sagrada Familia la imagen más afectada fue San José aunque las zonas más afectadas al fresco fueron los espacios libres; en principio se creyó que se trataba del pasaje bíblico de la huida a Egipto pero más tarde viendo la disposición de las figuras se concluyó lo que realmente era. 

En verano del año pasado tuvimos la suerte de que un fotógrafo descubrió que cuatro pinturas que decoran las pechinas de la cúpula  de la parroquia también son de pintor cordobés.; son los cuatro evangelista y que por la altura no se descubrió quien era su autor.

En el articulo de Carlos Miraz del 1974 se habla que el pintor D. Julio Romero de Torres pintó otros murales en una capilla particular de la Familia Oriol y Urquijo, padre del marqués de la casa Oriol, gran patriarca de las eléctricas.
Esos murales se pintaron en la finca "Valgrande" situada en la carretera de El Plantio donde se plasmó un cristo con la eucaristía y doce ángeles alrededor.
En el mismo articulo se cuenta que cuando José Luis Oriol se marchó a Madrid, hizo desmontar la capilla entera y volvió a reconstruirla en su nueva ubicación.
Más tarde, allá por el 1916 D. Julio Romero le estaba pintando un retrato a la madre de la esposa del señor Oriol, es decir a su suegra. (Como se puede ver en el articulo de éste periódico que he recortado)
También cuenta que desgraciadamente las brigadas internacionales dañaron estas imágenes durante la guerra y que fueron restauradas también por su hijo. Rafael Romero de Torres y Pellicer, devolviéndole a la obra de su padre su aspecto primitivo.  




Fuentes Consultada: 
Recuperados en Porcuna unos frescos de Julio Romero de Torres por Carlos Miraz. Diario de Córdoba 12/02/1975- Wikipedía- La historia de un cuadro singular del pintor Julio Romero de Torres por Luis E. Vallejo .Porcuna Digital .11/11/2013- ABC domingo (Madrid) 16/04/1972-

viernes, 25 de mayo de 2018

Jugando al monte o Humo y Azar


Jugando al monte (Humo y Azar) 1922/23
Óleo sobre lienzo 80 x 242 cm
Colección privada en Madrid


Julio Romero de Torres pintó este cuadro para decorar un estanco y administración de lotería de la madrileña calle de Alcalá.
En el se aprecian a dos mujeres recostadas sobre un mantón de seda extendido en un banco de mármol, evocando de nuevo los agudos contrastes entre los recuerdos del arte de los museos y recuerdos tan actuales como el brillo de las medias de seda y los zapatos, elementos fetichista que aparecen en la gran mayoría de su obra.

Parte del cuadro
Una de las jóvenes está fumando lleva un precioso vestido de seda de corte palabra de honor y enrollado a sus piernas a la altura de sus nalgas, donde aparece liberada enseñando la liga de las medias a la altura de los muslos, con actitud despreocupa con las pantorrillas hacia arriba... Es la mujer emancipada, transgresora como los años 20 en los que vive.
No olvidemos que en aquel entonces nació el concepto "Flapper", con vestidos acortados hasta la rodilla, sin corsé y cabellos cortos estilo a lo Irene Castle, bebían licores y fumaban cigarrillos desafiando a las leyes y costumbres que es aquellos tiempos se imponían.
Parte del cuadro
La otra, a pesar de llevar un moderno jersey, aparece mucho más recatada en su postura, con la falda remetida entre sus muslos y piernas cruzadas, es la mujer recatada que guarda las apariencias sociales...
Parece que están jugando a las cartas como el propio título del cuadro indica, pero "Monte" es el conjunto de cartas que quedan para robar después de que estas se repartan entre los jugadores, aunque en la obra se aprecia que una de las mujeres no tiene cartas...
A mi entender es como si le estuviera echando las cartas con la baraja española.



La tarotista tiene cuatro cartas sobre el mantón: El as de oros, significa liberación y la sota de bastos significa una buena noticia, el tres de bastos tiene la simbología de la persona que mira al horizonte, como ella misma lo hace en el cuadro, mientras que el dos de espadas simbólicamente significa el equilibrio de fuerzas.
Tal vez el pintor nos quería decir que ahí estaba el equilibrio de ambas mujeres
Mientras en su mano tiene tiene el As de espadas es un símbolo de la presencia de aspectos como inteligencia, razón, justicia y fortaleza.
Mientras a Julio Romero le encanta pintar en sus obras cartas con el palo de Oros, solo he visto dos veces que haya pintado las espadas...  En éste cuadro y en otro que pintó por la misma fecha y que tituló "La sibila"

Aunque como ya comenté en otra entrada del blog hablando del pintor, para mí es de relevante importancia los fondos de su obra... Ya que son parte fundamental de la historia que verdaderamente nos quiere relatar.
Y no pocas veces, la verdadera historia transcurre en el fondo del cuadro mientras que las figuras centrales solo complementan la historia.

La diferencia de la escala entre las figuras frontales y las de los lejos (Como los llamaba el pintor) es muy grande, provocando con ello un sensación de profundidad acelerada. En este cuadro se distingue el mar, un barco y dos estatuas  en sus respectivos asientos.
El agua tiene una fuerte simbología en el tarot estando presente en muchas de sus cartas, y el barco es como el yin y el yang con el agua...


Aunque el barco no es un barco cualquiera, que bien se podría asemejar al Argo, nave donde navegaron los argonautas en la mitología griega. La proa del Argo tenía los dones del habla y la profecía porque había sido hecho de madera de roble procedente del oráculo de Dodona. 
El oráculo más antiguo donde el servicio de la divinidad estaba reservado para las mujeres sacerdotisas.  
¡Sin duda Don Julio Romero era un hombre muy culto y cuanto más se estudia su pintura, más se advierte su gran cultura!
También parece a un barco vikingo y eso haría que el pintor se inclina por la mitología nórdica.
Lo que nos haría pensar que las dos esculturas que se aprecian en el cuadro, bien podrían ser el dios Odín y su esposa la diosa Frigga

Odín representado siempre con un cetro o vara es el dios omnipresente del universo, el dios de la sabiduría; es una deidad ambivalente como para el pintor es el alma del hombre... A veces, poeta e inspirador y otras furioso y loco. 
Mientras que su esposa Frigga era por tanto considerada como la diosa del amor conyugal y maternal. Es la diosa de la fertilidad, el amor, el manejo del hogar, el matrimonio y las artes domésticas... Es lo que significa la mujer para el maestro.

Las estatuas se encuentran en un trono elevado que en la mitología nórdica es conocido como Hlidskialf, este asiento no era sólo un trono elevado, sino también una torre de vigía, desde la cual él podía observar todo el mundo y ver de un solo vistazo todo lo que sucedía.
Es el matrimonio como se entendía en aquellos tiempos, a pesar de las nuevas modas, de las nuevas costumbres la unión es ambos tan fuerte que se puede observar el mundo sin que nada la destruya.

Otro cuadro muy similar titulado "Mujeres sobre mantón " en este se puede observar a una de las modelos prácticamente igual mientras que la otra mujer aparece enfrentada a ella, es decir, frente a frente.

Mujeres sobre mantón ( 1923)
Medidas: 80 x 168 cm (Inacabado)
Museo de Bellas Artes-Córdoba
Al igual que "Jugando al monte" el cuadro es de formato apaisado y bordes recortados concebido a manera de panneau decorativo para su adaptación con molduras de yeso.     
El cuadro está inacabado jamás sabremos que es lo que esa Elena Pardo teñida de rubia le ofrece a Elisa Muñiz "la Amarantina" posiblemente algo tan recurrente en su obra como cartas tal vez.


Fuentes consultadas:
Pigmalión o el amor por lo creado autor Jose Luis Alcaide-Julio Romero de Torres de Fundación Caixa de Cataluña- 

jueves, 12 de abril de 2018

Marco Anneo Lucano...

El sobrino de Séneca




"Los hombres temen a los mismos Dioses que han inventado"

(Lucano)




La tradición cuenta que las abejas de la Bética volaban a su cuna a recoger la miel que destilaban sus labios entreabiertos...

Lucano nació cuando Corduba era colonia Patricia Romana, en el seno de una familia brillante, un tres de noviembre del  39 d. C. 
Su padre fue Marco Anneo Mela que era hermano del filósofo Séneca y su madre la cordobesa Acilia, de una de la más ilustres familias: Los Acilios. 
Era un niño de casi ocho años cuando sus padres llegaron a Roma creciendo en la ciudad más poderosa del mundo.
Con la desgracia de su tío Séneca desterrado por orden del emperador Claudio, fueron sus maestros Cornuto, estoico; Remnio Palemón, gramático; y Virgilio Flacco los cuales le enseñaron el artes de la elocuencia en los principios de la moral estoica, alimento de todas las almas generosas en Roma.
Cuando Séneca volvió del destierro de Córcega, Lucano tenía diez años,  desde entonces Séneca fue su verdadero maestro y modelo de vida, vivirían juntos en Roma otros quince años más, hasta la muerte de ambos...
Cuando Nerón subió al poder le llamó siguiendo las indicaciones de su maestro Séneca, para que se incorporara a su corte de poetas y artistas que se había rodeado el Emperador y a los veinte años ya era un poeta mimado por la diosa fortuna en la fastuosa Corte Imperial.

Su consagración como poeta fue con su obra "La Farsalia" donde nos relata la guerra civil entre Cesar y Pompeyo...
Cuentan una anécdota que dice que Lucano le leyó una parte de su obra a su tío Séneca, esperando su aprobación éste le dijo:
- O cuan lejos estas de llegar al culice de Virgilio!! (El culice, es una obra pequeña de Virgilio le hizo a un mosquito) 
Lastimado Lucano del juicio de su tío, trabajó en enmendar todo aquello deseoso de darle perfección y cuando le pareció que la tenía, de nuevo se la leyó a Séneca preguntándole:
- ¿Ahora que tan de lejos está el mosquito de Virgilio?
Séneca le respondió:- Es extraña la distancia
Es ahí donde comprendió que su forma de escribir sería la de no parecerse a Virgilio.

Según nos cuenta Ambrosio de Morales, el genio poético de Lucano, tropezó con los celos de un enloquecido Nerón que salió despechado de un certamen de poesía, cuando Neron iba a leer una poesía en el teatro, Lucano se le anticipó y recitó la suya siendo muy aplaudido. 
Cuentan que tanto coraje le dio al Emperador que prohibió a Lucano que volviese a leer en público sus versos. 
Sin embargo, Lucano desafía la prohibición y publica poemas contra un emperador a quien ahora todos temen y que se ha convertido en una caricatura de sí mismo.
Lucano es acusado en la conjuración de Pisón, junto con su tío Séneca. 
Es llevado a la cárcel donde fue torturado durante largos meses, con tales torturas que llegó incluso a denunciar a su propia madre.
A pesar de todo es condenado a muerte y él decide poner fin a su vida cortándose las venas como antes lo habían hecho sus tíos.


Estudio para la muerte de Lucano
 de José Garnelo y Alda 
Sobre el cadáver del malogrado poeta,  inanimado y frío se inclinaba llorosa una mujer que había recogido el último suspiro de los labios del poeta para guardarlo en su amante pecho. 
Esta mujer era Pola Argentaria esposa de Lucano.

La muerte de Lucano aparece en los anales de la historia:


"Mientras fluía su sangre, al darse cuenta que sus pies y sus manos se iban enfriando y de que la vida se escapaba poco a poco de sus extremidades, con el corazón aún caliente y en posesión de sus facultades, recordó un pasaje poético por él compuesto, en el que había descrito el final de un soldado herido, con imágenes evocadoras de una muerte similar. Extendió ambas manos con tranquilidad para que le abriesen las venas. Y su sangre joven corrió pura, llevándose tras si la vida; y el poeta, nublados ya los ojos, falto de aliento, espiró recitando unos versos de la Farsalia "


A pesar de morir en plana juventud pues apenas tenía veintiséis años, Lucano dejó una importante obra que su esposa se encargó de guardar y publicar.

La Farsalia es la única obra que ha sobrevivido hasta nuestros días, es un poema inacabado de diez cantos sobre la guerra entre Pompeyo y Cesar.
La obra en el manuscrito recibe el título de "Bellum Civile" es decir, guerra civil.Un acontecimiento que había tenido lugar hacía más de medio siglo de su nacimiento.

Córdoba decidió dedicarle un busto a lucano que en un principio fue colocado en los jardines de agricultura o al menos es lo que dice en el recorte de éste articulo Diario de Córdoba fechado el 09/03/1960, más tarde alrededor de 1965 fue emplazado en la plaza donde está ubicado el Museo Arqueológico, plaza de Jerónimo Paez.


Fuentes Consultadas:
 Crónicas general de España por Ambrosio de Morales-Marco Anneo Lucano un cordobés Universal de A. Losada Campos de la Real Academia de Córdoba Diario de Córdoba 20/05/1966- Otra historia d Córdoba de  G. Roger- Marco Anneo Lucano Diario de Córdoba 06/06/1951- Marco Anneo Lucano 14/01/1954- Lucano y sus contemporaneos por Ricardo Molina Diario de Córdoba 04/01/1959- Lucano de Castresana de R. M Diario de Córdoba 02/05/1962- Marco Anneo Lucano, un cordobés universal Por ANTONIO LOSADA CAMPOS De la Real Academia de Córdoba- Marco Anneo lucano portal clásico de L. Manuel López-  Foto recogida de internet

jueves, 5 de abril de 2018

D. Juan Antonio de Frías y Escalante...

 El pintor cordobés promesa del siglo de Oro



A  pesar de que en Córdoba hubo una escuela pictórica de gran actividad en el siglo XVII muchos de los pintores cordobeses fueron los que salieron de esta ciudad para descubrir nuevos horizontes, entre ellos Escalante.

Juan Antonio de Frías y Escalante que es como realmente se llamaba este pintor cordobés nació a finales de 1633, según partida de bautismo:

"En Córdoba a dieciséis días del mes de noviembre 1633 yo el licenciado Diego Romero cura de esta iglesia de san Miguel bauticé en ella a Juan Antonio, hijo de Alonso de Fonseca y de doña Francisca de Escalante su mujer, fue su compadre Juan Gomez de Salazar, tesorero de Córdoba siendo los testigos Alonso Nuñez y Alonso galisteo y de ello doy fe y lo firmé."
       (Está conservada esta partida a folio doce vuelto, del libro 4 de bautismos.)

D. Antonio Palomino en su libro,  nos cuenta sobre él que se marchó a Madrid siendo un jovenzuelo en compañía de su madre.
La pobre mujer se había quedado viuda y nos suponemos que la mujer se marchó en busca de algún familiar o para buscar trabajo y así poder sacar a su hijo adelante. 
Es allí donde se hace discípulo de d. Francisco Rizi de Guevara, que gozaba por aquel entonces de buena reputación, se encontraba asentado en El Escorial y es donde completó su formación asimilando aspectos técnicos de la pintura veneciana y flamenca, pero sobre todo influido por artistas como Tintoreto, Tiziano, Rubens, etc...
De su producción temprana de éste pintor cordobés puede destacarse "Santa Catalina de Alejandría" fechada aproximadamente en 1660 y que se encuentra en la iglesia de las Maravillas de Madrid. 

Santa Catalina de Alejandría
Óleo sobre lienzo 190 x 120 cm
Iglesia de los Santos Justo y Pastor
Madrid
 (En depósito en la Catedral de la Almudena)

Representa a Santa Catalina ataviada de ricos ropajes y portando los elementos alusivos a su martirio dirigiendo la atención de la Santa hacia el emperador Magencio que yace a sus pies.
Esta obra- según Natalia Delgado Martinez- se identificó como de autoria de Escalante gracias a Palomino que decía encontrarse en uno de los pilares de la desaparecida iglesia de San Miguel delos Octoes de Madrid.
El templo situado en la plaza Mayor fue pasto de las llamas en 1790 y las obras que pudieron salvarse, entre ellas ésta, se llevaron a la parroquia de San Justo.
scalante supo explotar con exquisito gusto los tonos claros en las inmaculadas. Se cree que fue su primera Inmaculada Concepción que pintó se encuentra en Hungría y está firmada y fechada.

Inmaculada Concepción (1663)
Oleo sobre lienzo 206 x 173 cm
Museo de Budapest- Hungria
La composición del cuadro se puede partir por medio de una línea que saliendo del Padre Todopoderoso, pasa por el rostro de la Virgen y llega hasta el gran espejo, desde donde  saldría otra línea siguiendo la disposición de los querubines hasta el ángulo inferior derecho. De esta manera se forma un triángulo, con vértice en el espejo y abierto hacia la derecha del cuadro. 
Escalante utiliza unos tonos  claros formando un círculo de luz y ocupando este tondo luminoso se enmarca la figura de la Inmaculada. 
El círculo y la luz, nos hace referencia a lo celestial y eterno como sería la ubicación de la Virgen en el Cielo.


Inmaculada Concepción (1666)
Óleo sobre lienzo
Monasterio de Santa María Magdalena
Alzuza- Navarra
Los dos cuadros, el de la Inmaculada de Budapest  como el de Navarra contienen los mismos elementos en su composición.
Sobre el de Navarra se sabe que a mediados del XVIII pertenecía al canónigo arcediano en la Catedral de Calahorra, D. Juan Miguel Mortela. 
Este canónigo, entre otras muchas obras donó a sus parientes los Sres. de Antillón un palacio en Lumbier y fue en este palacio donde pasaron las benedictinas los años 1837 a 1840, con motivo de la Desamortización de Mendizábal, cuando las monjas volvieron al monasterio recibieron de las hijas de Benito Antillón el  precioso cuadro como donación.

Inmaculada Concepción  (1667)
Óleo sobre lienzo 210 x 175 cm
Museo de Bellas Artes de Córdoba
Éste cuadro fue adquirido por el Museo de Bellas Artes cordobés en el 2007 por 150.000 euros.


Inmaculada Concepción
Colegio de San José
Villafranca de los barros



Inmaculada Concepción
Óleo sobre lienzo  85,5 x 62 cm
Colección- privada  Condes del Valle





















Triunfo de la fe sobre los sentidos (1667)
Óleo sobre lienzo 113 x 152 cm
Museo del Prado- Madrid
Procedente de la Merced Calzada ingresó tras la desamortización de Mendizábal  en el Museo de la Trinidad en 1835. La utilización de colores vivos y alegres a alejan de obras anteriores de colores menos luminosos.


La sagrada Familia
Óleo sobre Lienzo 54,5 x 45.5cm
Museo del Prado - Madrid
El cuadro de la Sagrada familia ha tenido la desgracia de estar casi siempre en el almacén del Museo. La virgen tiene semejanza con la Anunciación de Nueva York lo que nos hace pensar que el pintor se valió de la misma modelo.


Cristo yaciente (1663)
Óleo sobre lienzo 84 x 162 cm
Museo del Prado Madrid
Figura de cuerpo entero sobre un sudario y fue adquirido por el Museo del Prado a Eladia Cañibano en el 1910. Hasta su paisano Palomino llegó a decir de éste cuadro como alabanza hacía el artista que "parecía un Tiziano" sin duda por la ligereza de pinceladas casi transparente del pintor, con una autentica lección de un cuerpo desnudo pleno de contención y equilibrio.


Ecce homo
Óleo sobre lienzo 105 x 82 cm
Museo del Prado
Madrid
Donado al Museo del Prado por el anticuario vasco Florencio Milicua. El cuadro representa a un Cristo de semiperfil, asomado a una balaustrada y acompañado por un soldado romano. Juega con un fondo blanco a modo de cortinaje para resaltar las figuras.



Cristo Muerto entre ángeles (1660/1669)
Óleo sobre lienzo 210 x 170 cm
Museo de Bellas Artes de Valencia
Esta obra fue adquirida por el Museo Valencia en 1997 creyendo que era de Van Dyck aunque luego fue autenticado como obra de Juan Antonio Frías de Escalante.
De colorido cálido ha sido fechado sobre el mismo tiempo que el Cristo Yaciente.



La Caridad
Óleo sobre lienzo 123 x 164 cm
Museo Lazaro Galdiano

Cuadro de la alegoría de la caridad. La mujer sentada junto a una gran columna aparece rodeada por niños, donde uno de ellos es amamantado mientras que otro le está pidiendo y otro se muestra jugando.


Andrómeda
Óleo sobre lienzo 78 x 64 cm
Museo del Prado Madrid

Este cuadro procedía de la colección Real de Felipe V, en él aparece la joven princesa Andrómeda encadenada en un peñasco en la parte izquierda del cuadro quedando toda la parte derecha del lienzo con un paisaje marítimo del que surge el monstruo que amenaza a la heroína para expiar un crimen de su madre.


El niño Jesús y San Juan  (1668)
Óleo sobre lienzo 46 x 122 cm
Museo del Prado Madrid
Procedencia de la colección Real es un lienzo de carácter evangélico que recoge las características primordiales del barroco español. Aparece en la escena el niño Jesús con San Juan jugando con un cordero.



San José con el niño Jesús
Óleo sobre lienzo 83 x 65 cm
St. Peterburgo Rusia
La Anunciación (1665)
Óleo sobre lienzo
Museo de la Hispani Society de Nueva York

La comunidad mercedaria encargó a Escalante dieciocho cuadros con escenas del Antiguo Testamento que anunciaran la eucaristía. El pintor cordobés llevó a cabo la ambiciosa encomienda. 
 Tras la desamortización de Mendizábal los dieciocho cuadros ingresaron en el Museo Nacional de la Trinidad, pero al deshacerse éste en 1873 la serie de cuadros originales se dispersó en diferentes destinos, en concepto de depósito del Museo del Prado.

El prudente Abigail (1667)
Óleo sobre lienzo 113 x 152 cm
Museo del Prado Madrid
Ajimelec entrega el pan  y  espada a David
Óleo sobre lienzo 114 x 143 cm
Museo de Balaguer como deposito del Madrid















Moisés saca agua de la roca
Óleo sobre lienzo 114 x 153 cm
Museo del Prado
Soldados aterrados ante el milagroso pan
Óleo sobre lienzo 114 x 142 cm




La Pascua de los israelitas
Óleo sobre lienzo 113 x 142 cm
Museo del Prado
El cuadro de los israelitas celebrando la pascua se encuentra en depósito en el Museo de Villanueva de Geltrú en Cataluña.
En total son veinticuatro los lienzos de Escalante que pertenecen al Museo del Prado, la mayoría procedentes de conventos madrileños, otras de la colección Real.

Abraham y los tres ángeles 1667/1668
Oleo sobre lienzo 109 x 145 cm
Museo del Prado Madrid
Las figuras forman una composición de diagonales cruzadas y actitudes inestables. En la escena aparece Abraham arrodillado y representa el momento en que Manbué le anuncia que su esposa va a tener un hijo ( Génesis 18/1/23). 
Es una obra de cuidada ejecución, en la que destaca los detalles naturistas como el pan o las calidades de ese mantel de lino.
Este cuadro tiene una aventura digna de ser mencionada ya que desapareció cuando el incendio del Palacio de las Salesas,Tribunal de Justicia allá por el 1915.
Donde el Palacio fue destruido casi en su totalidad desapareciendo mucha documentación, muebles y cuadros, entre ellos este Escalante que creían que había ardido junto con lo demás.
¡Pero no fue así! El cuadro apareció a los ochenta años en 1994, en una sala de subastas en Madrid de donde la policía lo recuperó.
El director de la Sala dijo que procedía de un cliente privado madrileño, por lo consiguiente podemos suponer que en el embrollo del incendio hubo gente que rapiñó todo lo que pudo y que fueron más tarde vendieron al mejor postor.

La conversión de San Pablo
óleo sobre lienzo 99 x 142 cm
Colección marqués de Cerralbo
Son una importante muestra de su refinado sentido cromático que aquí se consigue a base de una delicada gama de rosas, ocres, azules,malvas y grises. Todo el conjunto actitudes, escenario arquitectónico y elegancia de las telas, es de clara inspiración veneciana.

San Pedro Nolasco llevado por los ángeles
Óleo sobre lienzo 108,8 x 82,9 cm
Sala de Subastas de Sotheby´s

Según Natalia Delgado Martinez le atribuye 75 obras conservadas y una 60 desaparecidas. como se puede comprobar fue un pintor muy prolífico ya que murió prematuramente a los 37 años de edad por una enfermedad del pecho, lo que ahora se llama tuberculosis. Lo que si está claro es que D. Juan Antonio Frías de Escalante forma parte sin duda de la figuras malogradas que florecieron en el barroco español.





Fuentes consultadas: 

Las vidas de los pintores y estatuarios eminentes Españoles de D.Antonio Palomino de Castro y Velasco (pag 107) - Juan Antonia de Frias y Escalante de Natalia Delgado Martinez FUNDACIÓN UNIVERSITARIA ESPAÑOLA SEMINARIO DE ARTE “MARQUÉS DE LOZOYA” - Breve historia de la pintura española, Volumen 2,por Enrique Lafuente Ferrari- Juan Antonio Escalante en el Museo del Prado por Manuel Marin Campos Diario de Córdoba 25/09/1965- En el centenario del pintor Escalante Diario de Córdoba 10/03/1970- Museo de Bellas Artes de Córdoba- Fundación amigos del Museo del Prado