En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

La Fuente de Santa María del Patio de los Naranjos







Noventa y ocho son los naranjos que están plantados en hileras desde el siglo XV ya que vinieron a sustituir a las palmeras y cipreses que existían y que le da nombre a dicho patio.
 Forma parte de la Mezquita y es sin duda el patio más grande y más antiguo.
En el Islam, el agua se utiliza para purificar al creyente mediante abluciones anteriores a la oración o Salat, por ello la principal función del Patio de la Mezquita era religioso... 
Abderramán I se inspiró en la Mezquita de Damasco, rodeando al patio de un muro como medio clásico de cerramiento en cualquier jardín. 

Un recinto cerrado de 130 metros de largo por 50 metros de ancho que, menos por el Sur, está rodeado por galerías o soportales, sostenidos por columnas y que en tiempos de Alhakem II eran utilizada para escuela pública.
Anteriormente, en el reinado de Abderramán III se  habían construido las arcadas que soportan las cubiertas y formaban los corredores donde refugiarse del sol y el agua, y que en época cristiana fueron usados como Hospital y Casa de niños expósitos.
Los diecinueve arcos de herradura que comunicaba la sala de oración con el patio estuvieron abiertos en la época islámica, una vez que Fernando III conquistó la ciudad se fueron cerrando para aprovechar los testeros para pequeñas capillas.

El patio está dominado por el monumental campanario cristiano que envuelve a lo que una vez fue alminar... La esbelta torre de campanas de estilo seudoclásico te lleva hasta arriba con una estrechas escaleras.
Pero sigamos con el patio: El recinto que está dividido en tres partes, cada una de ellas con un surtidor en el centro.
El más popular, o mejor dicho la más popular y grande, es la monumental fuente barroca que sustituyó a otra más antigua, de la segunda mitad del siglo XVII.

Su nombre es Fuente de Santa María y según la descripción arquitectónica de "Conoce tus Fuentes" es su pilón de forma rectangular, con sus cuatro ángulos por artísticas pilastras, labradas con bajorrelieves barrocos y rematadas por pináculos, de las que salen cuatro caños de latón amarillo a través de un motivo semiesférico de piedra roja.
Donde caen los caños, llevan sus paredes trabajadas en piedra negra y presentan un rebanco interior para apoyo de los cántaros.
Uno de esos caños es conocido como Caño del Olivo por existir junto a él uno de estos árboles de casi trecientos años, que ha dado origen a leyendas y coplas populares.
Su desagüe se produce por el muro Oeste donde es vertido en una pileta a ras de suelo, donde desaparece.
La fuente actual se terminó para el día de la Inmaculada de 1741, bajo la dirección del maestro mayor de la Catedral el cordobés D. Tomás Jerónimo de Pedrajas, platero, escultor y arquitecto; el mismo que más tarde presentó un proyecto para el coro de la catedral siendo rechazado y triunfando el  proyecto de Duque Cornejo
Y para la fiesta inaugural se le acopló al surtidor central un precioso saltador con un juego de campanillas de plata que giraba con el empuje del agua.
¿Quién fue el autor de tan precioso ingenio hidráulico? Pues realmente no se sabe, me atrevería a decir que podría ser el mismo Jerónimo de Pedraja pues al ser de plata es un material que él sabía trabajarlo muy bien; aunque esto es una hipótesis mía ya que no se tiene noticias de quien lo hizo. 
Saltador que se encuentra en el Museo catedralicio
Mirando fotos antiguas se detectan varias formas que el surtidor tenía para "jugar con el agua" imagino que el juego de bolas estarían implicadas en estos cambios de chorros de agua.
Surtidor en la actualidad

El olivo se plantó por el mismo tiempo, dentro del plan de reforma del patio.



A la fuente del Olivo  
madre llévame a beber
a ver si me sale novio
que yo me muero de sed


El Patio de los Naranjos 
de la mezquita es jardín 
lo que más me gusta a mi 
a la fuente quiero ir

A la fuente del olivo 
madre llévame a beber
a ver si me sale novio
que yo me muero de sed




A la fuente del olivo 
llegó un sultán a beber
 y en vez de salirle 
novia le salieron 33 
válgame San Rafael 

A la fuente del olivo 
madre llévame a beber 
a ver si me sale novio 
que yo me muero de sed        
                                        
 (Luis Bedmar)

Cuenta la tradición popular dice que las mujeres solteras que deseen casarse han de beber agua del caño que está más próximo al olivo... 
Y aún se aprecia cómo la piedra del poyo contiguo al caño del Olivo es la más desgastada por el roce de los miles de cántaros que durante más de dos siglos de él se abastecieron, también proporciona inspiración a cantares y poetas.

El agua que distribuye, tanto esta fuente como las demás de la Mezquita Catedral, pertenece al suministro gratuito de Aguas Potables de Córdoba, convenio suscrito a perpetuidad entre el Cabildo y el Ayuntamiento en 1944, por medio de éste acuerdo de permuta a perpetuidad con el Ayuntamiento de 23 pajas  que le correspondía a la comunidad de los veneros de los llanos de la Albaida, a cambio en Ayuntamiento recibía un caudal de agua considerable para su tratamiento y distribución a los ciudadanos.



Fuentes  consultada: 
Indicador cordobés o sea manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba- Conoce tus fuente- La Mezquita de L- Torres Baldas 1952- Wikipedía- Córdobapedia

miércoles, 2 de diciembre de 2009

María Teresa López, la chiquita piconera

La Chiquita Piconera



Ay, chiquita piconera, 
 mi piconera chiquita! 
 Toa mi vía yo la diera 
 por contemplar tu carita. 
 Mira tú si yo te quiero 
 que sigo y sigo esperando 
 a´ laíto del brasero 
 para seguirte pintando 



Doña María Teresa López, Teresa, Teresita, la chiquita piconera, la adolescente que sentada en una silla de anea, mira fijamente al espectador mientras atiza las reducidas ascuas que hay en el bracero; dándole la oportunidad de fantasear a quien  y por qué espera, quizás a ese hombre que ella ama; o quizás a nadie, solo espera...


Foto de María Teresa
"La Fuensanta" que nos miraba a todos desde aquellos billetes de banco marrones que en 1953 fue elegido por la Fábrica de Moneda y Timbre; la guapa mujer morena que cantaba la copla y que a la vez era blanco de todas las maledicencias populares de aquella Córdoba provinciana, perdedora y castigadora de sus ídolos.
María Teresa nació 1913 en Buenos Aires, pero solo por casualidad, porque hasta allí habían llegado sus padres desde Córdoba para "hacer las Américas" como se decía por aquel entonces e invertir la sustanciosa cantidad de dinero que había heredado su familia.

En los años 20 regresó la familia a Córdoba a causa de la ruina en aquellas tierras, cuando apenas "Teresita" contaba con ochos años.
La familia se instaló en el barrio de San Pedro, no muy lejos de la Plaza del Potro, donde Julio Romero de Torres, ya un pintor consagrado, tenía unidas su casa y su estudio.
La relación entre las dos familias no tardó en nacer ya que los círculos donde se movían prácticamente serían los mismos.
El caso fue que la belleza de María Teresa no pasó inadvertida para los ojos del pintor, pidiéndole a su padre que la dejara pintarla.

Ángeles
La niña de la jarra






















Empezó a pintarla a cambio de tres pesetas que le pagaba por cada sesión ¡Cosa que venía muy bien para ayudar a el sustento de la casa!
D. Julio Romero estaba la mayor parte del tiempo en Madrid y sólo volvía a Córdoba en fechas señaladas para estar junto a su familia y pintar a sus “modelos fijas”. 
María Teresa era una de ellas.
En cada encuentro el pintor le decía: - "¡Cómo has crecido niña!" y la llamaba para posar todas las tardes que pudiera...

Carmen
La Monjita



















Casado con Francisca Pellicer con la que tuvo tres hijos, Julio Romero de Torres se ganó una merecida fama de seductor y mujeriego; al pintor se le atribuyeron innumerables romances con todo tipo de mujeres: Actrices, cantantes, sus propias modelos y hasta con alguna que otra dama de alta alcurnia, a pesar de que muchas de las modelos contaban que era un señor muy correcto que hablaba poco y no se cansaba de lo que verdaderamente amaba: 
La pintura.
Sus biógrafos lo describen como "Un hombre de gallarda apostura que rayaba lo extraordinario cuando vestía la airosa capa y el sombrero cordobés; con gesto entre pensativo y desdeñoso y ademán reposado... En definitiva, una buena percha para ejercer de Don Juan con todas las garantías del mundo.
En su estudio cuentan que después de su muerte, fue encontrado un cojín cuyo relleno era un montón de mechones de cabellos de diferentes mujeres que el pintor coleccionaba como fetiche.
 La Fuensanta

¿Tal vez trofeos de sus amoríos?  ¡Eso no lo sabremos nunca! o de lo que ahora se llamarían fans, muchas mujeres se morían porque D. Julio las pintara.
Aunque con aquellas habladurías, no es difícil entender cómo la estrecha moral de la época sacó punta al peor de sus estigmas y empezaron a circular todo tipo de chascarrillos sobre las relaciones amorosas del pintor con sus modelos.
Y lo peor fue para ellas: Las débiles, las que son de muy fácil ensuciar su honor y muy difícil de limpiar, la mujer.
La gran mayoría de sus modelos, por no decir todas, negaron siempre estos hechos, pero los rumores acabaron convertidos en coplillas que se extendieron como un maligno reguero de pólvora por toda la ciudad.

Doña María Teresa contaba en una entrevista que le hicieron pocos años antes de morir que ser la modelo del pintor le hizo una vida muy difícil.

Bendición
    - "Hasta mi padre me pegó un día al llegar a casa harto        ya de tantas murmuraciones y poco menos que         acusándome de haberme acostado con él. ¡Pero si yo no     hice nada! - Afirmaba María Teresa
 Y continua diciendo:
 -"Al poco tiempo me eché un novio y ni él mismo confiaba   en mi virginidad. Estaba tan seguro de que me había   acostado con el pintor que me obligó a hacer el amor antes   de casarnos para comprobarlo. Cuando vio que era virgen   se quedó tranquilo."
  ¡¡Siempre demostrando!!Desgraciadamente poco a   cambiado
 De su matrimonio tuvo una hija que murió a los tres días de nacer, ya que la costumbre de la época era llevar a los recién nacidos a bautizarlos inmediatamente y después al médico para que certificase su nacimiento... Cuenta que su suegra la sacó mal arropada y de una pulmonía murió.

Doña María Teresa López
El matrimonio sobrevivió dos años hasta que decidieron separarse ya que su marido le daba muy mala vida, maltratándola y humillándola por ser la única razón de haber sido la modelo del pintor.
A partir de ese momento, Teresa inició un peregrinaje vital lleno de sinsabores en sus relaciones con los hombres.
Nunca más tuvo pareja.
-"Oían las coplas y pensaban que poco menos que era una puta, que yo era la mala y que tenían derecho a todo." - decía.
"Pero nunca hice nada de lo que tenga que arrepentirme. Me pasé media vida cosiendo, para ganarme la vida, acabando en este asilo donde me tratan muy bien, pero que no consigue apagar el amargor de mis recuerdos"


Existe un dicho muy frecuente por aquí que dice "La suerte de las feas, las bonitas las desean"  y eso es lo que debió pensar Doña María Teresa, porque a pesar de haber ilustrado cientos de millones de billetes de banco; La piconera, unas de las mujeres más bellas de aquellos tiempos,  jamás fue feliz...
El estigma por ser musa de un pintor lo llevó siempre... Marcándola para toda la vida.

Doña María Teresa López murió en el 2003 a los 89 años de edad en el hospital cordobés de Los Morales y está enterrada en el Carpio.




Fuentes consultadas:  
Realidad y poesía en la Chiquita piconera de Julio Romero de Torres de Manuel Marín Campos  Diario de Córdoba 18/01/1967- Julio desde sus modelos Teresa la de los billetes de Francisco Solano Márquez Diario de Córdoba 12/11/1974- La chiquita piconera. documentada en diario el Mundo-Desde mi mirada- Fotos recogidas de Internet- Cordobapedia-

jueves, 26 de noviembre de 2009

El Cervatillo de Madinat al-Zahra

Cervatillo en bronce colado y cincelado-Altura 61.6 cm
Depósito Museo Arqueológico de Córdoba.
Procedente de Madinat al-Zahra
.

El Cervatillo de Madinat al Zahra es una de las tantas figuras en bronce que fue elaborada como un pequeño surtidor de agua para decorar una de las numerosas fuentes con las que contaba la ciudad Palatina, siendo considerada, como la obra maestra de la escultura hispano-musulmana del periodo Omeya.
Es una escultura de bulto redondo donde el animal está situado sobre una peana unida a un tubo cilíndrico por el que circulaba el agua que finalmente brotaría por la boca, le faltan las astas, que estaban situadas en dos orificios que aún se conservan.
El cuerpo está decorado mediante pequeños tallos que encierran hojitas nervadas realizadas en bajo relieve, y en el pecho muestra un gran rosetón, los ojos en forma de almendra, que podemos observar en otras piezas de este tipo.

Este Cervatillo junto con su pareja la cierva, fue hallado por frailes de los Jerónimos cuando se encontraban hurgando en lo que ya eran ruinas de Madinat Al Zahra cuando al volver un pilón de mármol que estaba volcado encontraron las dos preciosas estatuillas.
Una de ellas, el ciervo junto al pilón encontrado, fue colocada en uno de los patios del Convento, la otra dijeron que fue enviada a sus cofrades de Guadalupe aunque esa pieza jamás llegó al destino... La bella figurilla desapareció ¿Dónde? No sabemos.

Museo Arqueológico de Madrid
Procedente de Madinat Al Zahra
 Córdoba


Lo cierto es que existen existe un pequeño surtidor que es una cierva... Se encuentra en el Museo Arqueológico de Madrid desde el 3 de febrero de 1940. 
Por lo visto fue hallado por D. Federico de la Morenas al abrir los cimientos de su casa situada en el principio del camino viejo de Almodóvar, lo que hoy es la calle Antonio Maura. 
Lo guardó durante muchos años, hasta que uno de sus nietos lo llevó a Madrid para valorarlo y donde le fue requisado y quedó depositado.
Esta pequeña escultura de bronce sobredorado mide 32,3 cm de alto y 31,5 cm de largo, es de aspecto frágil y desproporcionada ya que tiene las patas muy pequeñas con respecto al cuerpo.
Casi toda la superficie está recubierta por un delicado adorno vegetal de tipo oriental que la hace parecer vestida con un rico tejido.
A juzgar por los restos que quedan en los surcos del grabado y en distintas partes del cuerpo, la pieza estaría dorada en su totalidad. Las formas simples del cuerpo, sus rasgos faciales y sus patas, acabadas en discos.

Museo Nacional de Qatar
Procedencia de Madinat Al Zahra
Córdoba







Otro fue subastado en 1997 en la sala Christie´s  según aparece en la prensa de aquella época y aunque el Estado y la Junta de Andalucía estaban interesados por la pieza, su elevado precio 850 millones de las antiguas pesetas hizo que fuera a parar al Museo Nacional de Qatar, su actual propietario. 
Según cuentan en la prensa hubo muchas pujas procedentes del todo el mundo, sobre todo telefónicas.
La procedencia de esta bella estatuilla era de una colección privada cuyo heredero puso a la venta.



Fuentes consultadas:
Museo Arqueológico de Córdoba- Bronces Zoomorfos islámicos en Italia de Damiano Anedda-Diario de Córdoba noviembre de 1965 y abril de 1966- La cierva de Bronce de Madinat Al Zahra 26/04/1997 ABC Sevilla- Museum With No Frontiers discoverislamicart.org- Qantara Patrimonio Mediterraneo

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Cuesta de Pero Mato

Un rincón de serenidad donde se esconde un crimen machista

Fotografía de Córdobaestáentí
Nombre de la Cuesta
Muy cerca de la plaza de las Tendillas y al comienzo del barrio de la Catedral, se encuentra la calle Alta de Santa Ana formada sobre el adarve de la ciudad romana que fundó el cónsul Cayo Lucio Marcio en el año 206 a. d. C, prolongando ese campamento romano 50 años después por el Pretor Marco Claudio Marcelo en el 152 a. d. C según Plinio, y que va a terminar en la cuesta de PeroMato o Pedro Mato, la calle con más pendiente que existe en toda Córdoba... 
A mediados del siglo XIV se denominaron las dos callejas las de doña Urraca de Saavedra por delimitar parte de sus casas con esa callejas, casas que dos siglos después se fundara en ellas el convento de Santa Ana con monjas de la orden dominica
Fotografía propiedad de CórdobaEstáenTí

Cuesta en la actualidad
Esta calleja compuesta su gran parte por escalones por discurrir por el desnivel 
del antiguo teatro romano y que podemos apreciar desde el Museo Arqueológico.
Es a partir de 1553 que cambia su nombre por mudarse a esa calleja un médico de cierto prestigio que vivía con anterioridad en la calle San Felipe.
Aunque más allá de su ciencia pervive el recuerdo de uno de los más lastimosos sucesos que registra la historia de nuestra ciudad y que fue recogido por D. Teodomiro Ramírez de Arellano de los romances tradicionales de la ciudad.
La cuesta que nace en la misma plaza de Jerónimo Páez asciende escalonada entre encaladas paredes que corresponden al lateral del Museo Arqueológico, el convento de Santa Ana y el colegio de Santa Victoria.
Esta calleja que estuvo cerrada y casi destruida hasta que en los años 50 por el alcalde don Antonio Cruz Conde, pretendiendo dar una nueva entrada desde el centro de la ciudad al nuevo Museo Arqueológico que fue trasladado desde la antigua calle del tesorero, hoy llamada Samuel de los Santos y Gener, donde se encontraba ubicado desde 1923 hasta su traslado en 1957.
El doctor Pedro de Pero Mato, médico de la ciudad, compró dos casas en las referida calleja, era la última casa de la acera izquierda, que forma rincón y que llevaba el número 3

Escritura que otorgó Alonso Perea de Castro en nombre y con poder de D. Gonzalo Martel y Francisca de Mendoza vecinos de Sevilla, vendiendo al doctor Pedro de Pero Mato, médico y vecino de la collación de San Nicolás de la Villa por el precio de 94.000 maravedíes, dos pares de casas en la de Santo Domingo, que fueron de Don Diego Gutiérrez de los Ríos  fallecido en Indias. Colindantes a las de don Luis Páez de Castillejo.

Se mudó junto con su esposa doña Beatriz Cano y sus dos preciosas hijas fruto de su entrañable amor.
En la casa del rincón
que está detrás del convento,
casi frontera á la cuesta
ó más bien despeñadero,
para llegar á la plaza
de los Páez de Castillejo,
tranquilamente vivía
un acreditado médico;
Pedro Mato, portugués,
de gran saber y respeto,
con su mujer Beatriz Cano 
en hermosura modelo, 
de carácter irascible, 
irreflexivo y ligero. 
Los cuidaba una sirviente 
a ella idéntica en el genio, 
si bien de gran confianza 
por tenerla largo tiempo, 
y querer mucho a dos niñas 
que estos esposos tuvieron. 
De esta familia, oh lector, 
he aquí un sucinto bosquejo. 

(Romance recogido por Ramírez de Arellano)

.
Así permanecieron, hasta que Juan Páez hijo de Luis Páez de Castillejo que habitaban en la casa solariega, empezó a fijarse en la esposa del doctor que hasta entonces había demostrado una intachable conducta se fijó también en su galanteador e interviniendo una codiciosa criada, tomaron aquellas ilícitas relaciones una importancia causa de un gran desastre.
la tradición nos relata
que Castillejo fijó
sus atrevidas miradas
en Dª Beatriz de Cano
con gran empeño y constancia
desde la estrecha azotea
remate de su fachada.
Hombre al fin adinerado
buscó a la antigua criada
poniéndola de su parte
con esplendorosas dádivas.
Ella explicó á su señora
de aquel galán la demanda
y aunque fueron mucho tiempo
desoidas sus palabras,
fueron tantas las finezas,
fueron tantas las instancias,
que al fin de su tierno esposo
el honrado lecho mancha 

El carácter de la señora le hizo cometer la imprudencia de reñir demasiado a la criada y dueña de su secreto y ésta, vengativa en extremo, reveló al doctor Pedro Mato el horroroso engaño de que era víctima...
Ofendida la sirviente
le juró tomar venganza;
mas no la creyó Beatriz
capaz de tan gran infamia.
Con sorpresa aquella tarde
vio de su esposo en la estancia
entrar la sirviente, oyendo
como infame la delata
si bien callando la parte
que en tales hechos tomara

Viendo la esposa que su marido sabía de su "affaire" corrió a refugiarse en el convento de Santa Ana, donde se constituyó en clase de depositada, enterándose del escándalo toda la ciudad.
El Obispo Fresneda como otros muchos amigos del doctor, apoyados en la negativa de doña Beatriz en regresar a su casa, empezaron a disuadirlo de la idea de venganza, suplicándole que por el amor que tenía a las dos niñas perdonase la ofensa y recogiese de nuevo a su esposa, dando palabra de no ofenderle temerosos como estaban, tanto por el fuerte carácter del médico como por lo mucho en que estimaba su honor.
Consiguiéndolo al fin, la señora volvió a la casa conyugal, donde empezó a hacer una vida tan recogida que no salía ni a misa, puesto que ésta la oía en un oratorio que al efecto le costeó su propio marido... Así continuaron muchos meses, hasta que un día, cuentan que la criada en venganza por haberla despedido, colocó una noche sobre la puerta de la casa una cuerda llena de cuernos, como indicando la paciencia con que el esposo llevaba su deshonra.

Cuando ya se iba olvidando
y nadie pensaba en Córdoba
en el lance que nos da
hoy motivo a nuestra historia,
tal vez la infame sirviente
o algunas otras personas,
de la fama del doctor
villanamente envidiosas,
recogieron varios cuernos
que atados en una soga
y unidos por sus extremos
formó grotesca corona.
Sobre el dintel de la puerta
de Pera Mato colocan
aquel signo ignominioso
recuerdo de su deshonra 

Cuando por la mañana salió Pero Mato y se encontró con aquel insulto quedó parado sin saber qué determinación tomar. 
Su primera intención fue vengar el ultraje en doña Beatriz, pero al mismo tiempo recordó la palabra de no herirla dada al Obispo y demás amigos intermediarios en el asunto, quitó la cuerda y siguió su camino, batallando en su mente con la idea de la venganza.
Ya un tanto tranquilo volvió a su casa, donde al ver a su esposa le arrojó a la cara la cuerda que quitó de la puerta, la agarró por los cabellos y sin darle más tiempo, la ahogó con una toalla que encontró en aquella estancia.
Cuando a su casa tornó, 
se entró cerrando su alcoba
 y viendo que no salía, 
Beatriz, que la causa ignora, 
se decidió a preguntarle,
 y en cuanto a la puerta asoma, 
como herido por un rayo 
Pera Mato se trastorna, 
la tira con furia al suelo, 
veloz la toalla toma,
 le echa un lazo a la garganta 
y en un instante la ahoga. 

Seguidamente recogió el dinero y alhajas y corrió a refugiarse en la iglesia de la Compañía, por aquel entonces colegio de los Jesuitas, de donde lo sacó la justicia, siguiéndole rápidamente su proceso y condenándole a muerte...
Como se encontraba antiguamente
Apelando la sentencia ante el canciller de Granada en 1674 conmutándole la pena a prisión perpetua en uno de los presidios de África; de allí es indultado por influencia del duque de Medina Sidonia que lo lleva consigo como su médico particular a cuya protección se acogió, puesto que luego figuró en Sanlúcar de Barrameda con gran fama, casándose en segunda nupcias.
Después se establece en Sevilla permaneciendo en la ciudad hasta 1599 ya que por esa fecha le es consultado, junto a otros médicos, sobre la naturaleza de la epidemia de landre.
De sus hijas se sabe que una murió muy joven, otras dos entraron como religiosas en el convento de Nuestra señora de la Encarnación aquí en nuestra ciudad y la otra se casó en Sevilla dándole su padre de dote cincuenta y cinco mil ducados.
De la monja - y según D. Antonio Cruz Casado- hay datos documentales que prueban que en 1576 concede a su abuela materna doña Francisca de Murillo el derecho a todos sus bienes y herencia, reservándose solo el valor de su dote para entrar en el convento, cantidad que ascendía a ciento cincuenta mil maravedíes, más el ajuar y los gastos de velo. 
El suceso referido fue muy ruidoso en esta ciudad, escribiéndose de él varios romances y cantares, de los que ha llegado a nosotros el siguiente:

"Pedro Mato
mató a su mujer;
físolo tarde,
mas físolo bien"

Desgraciadamente de aquellos tiempos a estos la historia de muertes de mujeres por celos no han cambiado mucho... La calle quedó con el nombre de Pero Mato.... 

Si por mí fuera yo le quitaría el nombre de Pero Mato que aunque hayan pasado siglos no deja de ser un asesino y le pondría el nombre de su esposa doña Beatriz Cano.

*Editada para cambio de algunas fotos 29/9/2019



Fuentes consultadas: 

Paseos por Córdoba de Ramírez de Arellano- Cordobapedía- Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas letras y Nobles Artes  Julio/diciembre 1962  Palacio de los Páez de Castillejo por Miguel Muñoz Vázquez 31/247 pag- Romances Históricos y tradicionales de Córdoba por Teodomiro Ramírez de Arellano- Del medico de su honra y su posible fuente por Antonio Cruz Casado Académico de Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencia, bellas Letras y nobles Artes

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Agila I y la pretendida Córdoba en la época Visigoda.


Autor Dióscoro Puebla
Congreso de los Diputados
en deposito en el Alcázar de Segovia










Corduba había alcanzado demasiado predominio durante la dominación romana para someterse fácilmente a los godos a los que consideraban unos bárbaros...
La ciudad anhelaba la independencia y por nada del mundo se lo iba a poner fácil a Agila...
Éste sabía y por ello fue su mayor objetivo, que doblegando a nuestra ciudad, las demás poblaciones de la Bética que se habían insurreccionado, se someterían al ejemplo de la Colonia Patricia .

Lo primero que hizo para desmoralizar a los cordobeses fue mandar profanar la tumba de San Acisclo mártir, motivo que creía suficiente para que los cordobeses entrara en pánico y luego, reunió a sus huestes y marchó contra la rebelde Corduba.

Enterados los cordobeses de la profanación de la tumba y las intenciones del Godo, resolvieron salir al encuentro del ejercito pues de este modo, si fuera el caso, y tuvieran que retirase tendrían la opción de defenderse detrás de los muros de la ciudad y así ofrecer más resistencia... 
¡Una colonia Patricia no podía subyugarse ante nadie!
Salieron todos los ciudadanos que sabían manejar armas y dejaron a las mujeres y los ancianos al cuidado de la defensa interior. Los historiadores cuentan que fue dura y tenaz la contienda, los cordobeses se batieron con todo su esfuerzo de que es capaz un pueblo celoso de independencia y por la inmunidad de sus propios hogares...
El resultado de este combate fue la derrota de las tropas visigodas con un gran número de muertos en el campo y entre ellos uno de los hijos del propio Agila.
Cuentan que los cordobeses se apoderaron del tesoro del enemigo en el mismo campo de batalla, obligándole a huir hasta Mérida, ciudad que le era fiel.
Agila pagó muy caro su derrota y no pasó mucho tiempo cuando murió ¡A decir mejor "lo murieron" porque fue asesinado a manos de sus propios hombres!
Lo que provocó una guerra civil de al menos cuatro años, donde salió beneficiado Atanagildo que se ciñó la corona trasladando su corte a Toledo, a pesar de llevar 43 años la corte en Sevilla... ¡Tal vez no se fiaba del carácter de los andaluces y sus insurrecciones !
Mientras, la ciudad de Córdoba la bella pretendida, no se dejó vencer por nadie y se mantuvo independiente de los visigodos, gobernándose por si misma.
Tuvo que pasar Atanagildo, Liuva, hasta llegar a Leovigildo quien fue capaz de tomar Córdoba...


Pero eso, déjame que te lo cuente otro día.


Fuentes consultas : 
Últimos tiempos del reino visigodo por Luis A. Garcia Moreno. Boletín de la Real Academia  de la  Historia 1992- Wikipedia- La otra Córdoba de Galisteo Roger- Historia general de Córdoba de Francisco Ruano- España Sagrada de E. Floréz- Historia General de Andalucía, escrito por Joaquín Guichot- Foto recogida de Wikipedía pertenece a cuadro del Museo del Prado en depósito en el Alcázar de Segovia autor Dioscoro Puebla-

miércoles, 4 de noviembre de 2009

San Cristobalón y las mozas casaderas cordobesas.


Cuadro de San Cristobalón







En la preciosa ampliación de Almanzor de nuestra bella Mezquita de Córdoba, existe un cuadro de grandes dimensiones que es lo que queda de una antigua capilla fundada por el canónigo Domingo Pérez pues testó en 1286 y disponía que se le enterrara delante del altar de San Cristóbal, ofreciendo una dotación para un capellán y tres arrobas de aceite "para la luminaria que Dios alumbre mi alma"
Este santo fue muy popular antiguamente y podía verse con su barba y su cayado en casi todas las puertas de las ciudades, ya que era creencia común que bastaba mirar su imagen para que el viajero se viese libre de todo peligro durante aquel día.
El lienzo que hay en la Mezquita Catedral representa a San Cristóbal cruzando un río con el niño Jesús al hombro. 
La tradición cordobesa, muy dada a leyendas  dice entre uno de sus pies y el bastón existe una imagen de la Virgen que es muy difícil de ver y que solo si has rezado un padrenuestro y eres un elegido podrás verla... 
Si ves a la virgen puedes pedir un deseo que te será concedido.

¡Pues bien! Mi abuela me contaba cuando era niña que había una anciana que iba todos los días a pedirle a San Cristóbal que le saliera un novio a su hija ya entraditas en años...
Así que todos los días la pobre mujer mirando hacía el cuadro, entonaba una cancioncilla a San Cristóbal  a ver si algún día veía la imagen de la virgen y le podía pedir el deseo.
Hasta que un día vio la pequeña imagen y le pidió con gran fervor:

"San Cristobalito
 chiquito, bonito
 carita de rosa
 dame un novio guapo
 p´a mi niña moza"

Pasado un tiempo el deseo fue concedido...
La muchacha se casó con un hombre muy guapo y buen mozo... Pero no era todo oro lo que relucía y le tocó un marido que además de guapo era jugador, mujeriego y borracho... 
Le daba tan mala vida a su hija, que la pobre anciana de nuevo fue en busca de San Cristóbal volviéndose en odio toda la gratitud que al santo le había profesado, comenzó a ir nuevamente a la Mezquita-Catedral, no ya para rezarle o adularle con cariñosos diminutivos, sino a decirle con malhumorado gesto:
"San Cristobalón,
patazas, manazas
cara de cuerno
que como tienes la cara
 me diste el yerno..."



Fuentes consultadas: 
 Cordobapedia-Recuerdos de mi niñez- Fotografía sustituida en febrero de 2010  e notas cordobesas propiedad de P. Muñoz por ser mejor foto que la que yo le había hecho.