En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

domingo, 24 de febrero de 2013

La Gracia

Última parte de la trilogía de Julio Romero de Torres.
La Gracia ( 1913/1914 )
Óleo y temple sobre lienzo 203 x 218 cm
Museo de Julio Romero de Torres
Córdoba
"La Gracia" fue concebida como parte de una trilogía donde el pintor plantea los dos polos opuestos, la virtud y el pecado: "Las dos sendas", "El Pecado" y la Gracia".
La obra presenta a sus protagonistas que sin duda, te hace rememorar como un descendimiento de la cruz, pero ésta vez no es un Cristo... ¡ Esta vez es una mujer! La modelo es Adela Moyano, una de las protagonistas del cuadro "Poema a Córdoba", aparece apoyada en el regazo de una anciana y recogida de una manera muy sutil por dos monjas.
A la izquierda y vestida de monja tenemos a Carmen Casena, cantaora y modelo recurrente de Julio Romero de Torres, que aparece en la trilogía 
mientras que el personaje central, la anciana que aguanta en su regazo el cuerpo semidesnudo tan solo cubierto por una sábana nos recuerda - Como muy bien dice doña Mercedes Valverde Candil- a la obra escultórica de Miguel Ángel. A la derecha, una joven vestida de negro llora mientras sostiene en una de sus manos una vara de azucena, símbolo de la pureza perdida, no es otra que la hija del propia pintor.
Al fondo la bella Córdoba con el cementerio de San Rafael a la izquierda, el río Guadalquivir, la Calahorra y el Campo de la verdad, el Puente Romano, el campanario de nuestra Mezquita- Catedral ¡Me atrevería a decir que la única vez que la pinta en sus lejos! y la fachada de la iglesia de Santa Marina.
En 1915 fue presentada junto con "El Pecado" y trece lienzos más, a la Exposición Nacional de Bellas Artes y tuvo tal acogida que el Estado español compró la obra "El Pecado" y Charles Deering adquirió "La Gracia" abonando la no despreciable suma de 10.000 pesetas de aquellos años. 
El cuadro partió hacia Sitges al mes siguiente, tal y como confirma el propio pintor a Miguel Utrillo en una carta fechada el día 7 de julio:

"Querido y distinguido amigo le remito adjunto el talón para retirar de ferrocarriles el cuadro “la Gracia” ... Le ruego me diga en qué condiciones han llegado las obras para mi tranquilidad " 

Finalmente, sabemos que el cuadro llegó a su destino y pudo ocupar el lugar que se le había reservado en las paredes de Maricel, permaneciendo expuesta allí seis años cuando Deering decidió marcharse con toda su colección a los Estados Unidos.

"La Gracia" tras las gestiones realizadas por el comisionista, embarcó en marzo de 1923 desde el puerto de Barcelona rumbo a Nueva York. 
Una vez allí, se incorporó a las colecciones del Deering Estate, una gran finca de estilo mediterráneo erigida por el coleccionista norteamericano a las afueras de Miami.
Entre 1923 y 1927 permaneció allí, para pasar después a la colección de Barbara Deering, una de las dos hijas del magnate.
El cuadro estuvo colgado durante años en las paredes de la casa familiar de los Danielson en Miami, hasta que decidieron cederla a Richard Ely Danielson Jr, uno de sus hijos.
El nuevo propietario la conservó hasta en diciembre de 1970 cuando decidió donarla a la diócesis sudoeste de la Iglesia episcopaliana de Florida de la que era feligrés y donde fue instalada en la sala capitular de la iglesia, donde fue olvidada por todos hasta que en 1981 un critico de arte llamado Juan Adriaensens la reconoció como obra de Romero de Torres.

En el año 2000 la voluntad de ampliar la iglesia y querer adquirir nuevos terrenos propició que la comunidad pusiera el cuadro a la venta en la casa de subastas Sotheby's.
Ocasión genial para adquirirla el Ayuntamiento de Córdoba por 380.000 libras para devolverla de nuevo a casa, a Córdoba, al Museo Julio Romero de Torres.



Fuentes consultadas: 
Museo de Julio Romero de Torres- Julio Romero de Torres en la colección Deering de Sitges: su relación con Miguel Utrillo y el mundo artístico catalán  de Sebastià Sánchez Sauleda Universitad  de Barcelona- Modelos de mujer y arquetipos femeninos en la pintura de Julio Romero de Torres de José Raya Téllez- Wikipedia-


domingo, 17 de febrero de 2013

El Cristo de los Faroles








Cuando anochece en la plaza
 Y amanecen los faroles
para rezar ante el Cristo
llega pasito a paso 
la mujer de mis amores (...)  
      
(...) El Cristo de los Faroles
es mi luz y mi consuelo
y cuando tengo una pena
alzo los ojos al cielo
 y mi pena se serena 








Capuchinos es el nombre que recibe la Plaza por haber pertenecido al conjunto conventual de los frailes de este mismo nombre, rectángulo empedrado con paredes encaladas, austera reflejando gran sencillez y tranquilidad que reconforta a todo aquel que la ve. Deteniendo tus pasos a la altura de una escultura tallada en piedra... Un Cristo Crucificado de mármol blanco y de menor tamaño que el natural, presentándose con 4 clavos, corona de espinas y potencias labradas en metal.

Base del Cristo donde 
se ve tallado el Miserere
El Cristo se encuentra clavado en una cruz de piedra azul, en cuyo pedestal está grabado el salmo Miserere.
Atribuida por muchos al escultor Alonso Gómez de Sandoval y otros en cambio, creen que fue una obra del cantero Juan Navarro León.
El título, SANTÍSIMO CRISTO DE LOS DESAGRAVIOS Y LA MISERICORDIA. ¡Su nombre de pila! CRISTO DE LOS FAROLES

Más de tres décadas se tiraron entendidos y profanos en determinar como debíamos llamar al Cristo...
Unos que si se llamaba Cristo de los Capuchinos ya que es las reminiscencias de un Vía Crucis que los mismos Capuchinos hicieron con ayuda de las limosnas de los Marqueses de Ariza y otros devotos, en las paredes del huerto del Convento, colocando en medio un crucifijo de piedra allá por el año 1794.
Su argumento, además con razón, era que junto a dicho monumento, en la pared que daba paso a la huerta del convento, lo que ahora es una ventana, se observa una pequeña lápida octogonal en la que se recogen las indulgencias que concede el Cristo y la fecha de su ubicación en dicha plaza.
En ella se puede observar la siguiente inscripción:



"Todos los fieles que rezaren devotamente un credo delante de esta sagrada imagen del SSmo Christo de los Desagravios y Misericordias ganan trecientos setenta días de indulgencia, concedidos por diferentes prelados. Año 1794."


Otros apostillaban, que el Cristo es el de los Dolores porque todos los cordobeses llamaban a la plaza de este modo por encontrarse allí la Señora de Córdoba, la Virgen de los Dolores; a lo que otros rebatían que eso era disculpable solo para los forasteros  y que cualquier cordobés debe saber que la plaza es de los "Capuchinos"... Salían y salían artículos en la prensa y cartas al director cada uno dando su opinión sobre como llamar al pobre Crucificado.
Hasta que Fray Faustino de Sanlucar, Franciscano Capuchino, tuvo que escribir una carta al director del Diario de Córdoba para poner paz en como llamar al Cristo, en ella entre otras cosas dice:
"(...) Que la instalación del Santísimo Cristo en la plaza fue en el año 1794 por los religiosos Capuchinos y la Virgen de los Dolores, tan querida por los cordobeses, no guarda ninguna relación con el Cristo que en realidad se llama Santísimo Cristo de los Desagravios y Misericordia, y que el pueblo al llamarlo de los Faroles no comete ninguna torpeza ni está mal llamarlo así porque en realidad es el único Cristo de Córdoba entre faroles.(...) " Así que de esta manera, el padre Capuchino, resolvió y dio la absolución a los cordobeses para llamarlo Cristo de los Faroles y ahí se terminó la controversia.

El Cristo de los Faroles sin verja
El actual aspecto del Cristo de los Faroles tiene su origen en "la verja de la discordia" que se levantó en 1924, y que fue construida en los talleres de Antonio Martínez, artífice consumado que también tenía el proyecto del enverjado del jardín del Gran Capitán cuando aún no estaba en la plaza de las Tendillas.
Aunque el Cristo por aquel entonces si se encontraba iluminado por ocho faroles de aceite, como se puede apreciar en la imagen, cuyo mantenimiento corría por cuenta de un devoto anónimo que tras varios años costeando todos los gastos, entendió que la imagen debía ser protegida por una verja.
El rumor de que iba a ser colocada una verja al Cristo, se extendió por la Ciudad como la pólvora, trayendo larga cola de discusiones por la nueva innovación...
Algunos estaban totalmente de acuerdo con la idea, otros en cambio parecía como si los hierros lo fueran a llevar clavados en su propia carne, aunque la cosa no iba mal hasta que una mañana la verja amaneció puesta, con premeditación, nocturnidad y alevosía, un atentado para muchos, sin más trámites que la voluntad generosa de quien se la ofreció al Cristo.


Dice: "El Cristo de los Dolores tal y como ha quedado después de colocar al verja que le rodea, cuya reforma tanto se viene discutiendo estos días. (Periódico La Voz - 9 de marzo de 1924)

¡El caldo de cultivo ya estaba instalado en la ciudad y la polémica estaba servida!
Hubo de todo y para todos los gustos, de la sensatez inicial que existió en un principio, se convirtió en fueras de tono, resbalando hacia la ironía, la acritud y como no, el enfado.
Los cordobeses se enredaron entre, por, si, sobre y tras la verja despachándose a placer y ya embalados, nadie quería dar marcha atrás.
Se habló de la belleza, de las costumbres, de la tradición e incluso de la leyenda... Para llegar a pedirse por algunos detractores más furiosos que la verja se arrancara de cuajo devolviéndose a su donante para que adornara con ella el pozo de su casa.
Otros juzgaban el hecho de "Colocación delictiva" y que era un "Mamarracho"...
Ya solo faltó que hablara el Cristo de los Faroles, para rogar a todos, verjitas y antiverjitas que los dejaran en paz.
Se llevó el pleito a la Comisión de Monumentos y estuvo en un tris que interviniera y fallase, aunque se limitó a dar su opinión a través de la prensa echándole la "pelota" al Ayuntamiento de la Ciudad.
Con lo que la respuesta por parte de la Comisión de Monumentos de Córdoba genera una segunda riada de opiniones publicado igualmente en La Voz, con lo que el barullo se prolongó mucho más, ninguno de los dos bandos estaba dispuesto a transigir...
Los artículos, columnas y comentarios en prensa local eran a diarios desde el día que se rumoreó a su instalación hasta bien pasados unos meses... 

El Diario de Córdoba, donde Ricardo de Montis publica el 4 de marzo de 1924 la siguiente columna:

El Cristo de los Dolores.
La plaza de Capuchinos, ese típico rincón de Córdoba donde se unen en estrecho abrazo la tradición y la fe, el arte y la poesía, cuenta desde hace pocos días con un nuevo e importante elemento decorativo(...)  (....)  El Cristo de piedra que se levanta majestuoso en su centro ha sido rodeado de una verja de hierro, bonita, que no desentona del lugar donde se halla, costeada por una persona devota y amante de la Córdoba antigua, que modestamente oculta su nombre.
Alumbran al Cristo mencionado ocho faroles alimentados por aceite que armonizan perfectamente con el monumento, pero acaso convendría sustituirles sus luces actuales por otras eléctricas de forma e intensidad convenientes para que no desentonasen.
Así no habrá necesidad de colocar escaleras de mano para encenderlas que pueden deteriorar las columnas y los postes de los faroles y se evitaría que el aceite de éstos manchase el poético recinto del Cristo de la plaza de los Dolores.
A la vez se debería limpiar la imagen cuidadosamente, sin que perdiera el sello inconfundible que el tiempo estampa en todas las cosas.
Así se completaría la mejora realizada por una persona modesta, amiga de todo lo tradicional y típico de nuestra ciudad, realzándose los encantos de una plaza de belleza incomparable, que evoca en la mente los recuerdos del pasado, aviva en el corazón los sentimientos religiosos y exalta la fantasía del poeta.
R. de M.

Diario de Córdoba 8 de Marzo de 1924 publica el siguiente artículo:
Al Cristo de los Dolores

"A propósito del artículo que con este mismo título publicamos en el Diario de Córdoba del día 4 del actual, nuestro distinguido amigo el general don Mariano López Tuero nos ha dirigido la siguiente carta:
Córdoba 6 Marzo 1924 .Sr. D. Ricardo de Montis.
Mi querido amigo: Estoy conforme con su  artículo del Diario del 4 sobre los faroles del Santísimo Cristo de los Dolores, pero así como los vecinos de los barrios de la Catedral abrieron una suscripción para colocar en lo alto de la torre una lámpara eléctrica que ilumine nuestro Arcángel San Rafael.
No podría el Diario abrir otra para que los ocho faroles, sin perder su antigua forma, tuviesen luz eléctrica? Y ya que un señor dadivoso ha cerrado el contorno con una linda verja, podría estar dentro la llave de esas luces y encargado del monumento un anciano del Hospital de los Dolores.
Con los fondos recaudados se podría atender a todo, limpieza del Cristo, diminuto jardín dentro de la verja, arreglo de los faroles y pagar por adelantado un año de luz, donde horas en invierno y ocho en verano, y luego recabar del Ayuntamiento la continuación y pago de la luz, por ser obra piadosa y de dulces recuerdos para nuestra ciudad de los Califas.
Si juzga oportuno abrir una suscripción a los fines indicados, puede contar con 50 pesetas, que daré con mucho gusto para esta obra de cristiana poesía. Le saluda con el mayor afecto, su buen amigo Mariano López Tuero. Palacio de Guadalcázar."
Y es el mismo Ricardo de Montis finaliza la columna con la siguiente reflexión:
"Nos parece muy oportuno cuanto el señor López Tuero expone en la precedente carta y le felicitamos por su iniciativa.
A la vez démosle las gracias por la acogida que ha dispensado a nuestro artículo y abrimos la suscripción que propone, la cual será encabezada con las cincuenta pesetas ofrecidas por don Mariano López Tuero."
 Firmado: Ricardo de Montis.

¡Bueno!, Pues en medio de todo el embrollo de la verja, se abre una suscripción para poner los faroles con luz.
El resultado de aquella suscripción no se hace esperar, en El Diario de Córdoba del 11 de marzo de 1924 aparece:
Excm. Mariano López Tureo 50 pesetas, Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores 25 pesetas, un hermano de la misma 5 pesetas, otro hermano 5 pesetas, otro idem 5 pesetas, otro idem 5 pesetas, otro idem 5 pesetas , y otro hermano 2 pesetas
En total 102 pesetas
El día 13 de marzo de 1924 aparece de nuevo una nueva reseña en el periódico donde dice que D. Ángel Baquerizo Barranco da 50 pesetas, por lo tanto ya hay 152 pesetas.

Mientras, la maraña de opiniones de la "Verja" seguía...
Muchas fueron las páginas de prensa escrita que siguió con el tema
Periódico La Voz- Miércoles 16 de Abril de 1924
A modo de Árbitros
Sobre un Cristo y una Verja
"Ha apasionado en estos días no solo a la opinión cordobesa, sino tal vez más aún a quienes la informa sobre cuestiones de arte desde la prensa diaria, el juicio de si fue acertada o no la pudorosa mano que esquivando el elogio colocó la verja al Cristo de los Dolores
Quien aplaude tal determinación se fundan en que la cerca protege a la histórica imagen de los agravios de toda índole que venía sufriendo.
A nuestro entender, ni históricamente, ni en el aspecto artístico, se ha cometido dislate, al cercar la imagen, porque como es fácil de ser comprobado, el Cristo tenía una verja que le circundaba cuando fue erigido y el trazado del herraje no es anacrónico , ni desentona con la escultura (....)
Los que se rebelan contra el incógnito donante, alegan que la verja ha quitado visualidad a la plaza donde el cristo se encuentra, colo, poesía....como si únicamente fuera estos puntos dignos de tenerse en cuenta, posponiendo a ellos toda otra consideración (...)
(...) si tales razones se admiten y a más se tienen en cuenta que la verja no se ornato sino defensa de los que han querido dañar repetidas veces la santa Imagen, bien merece a nuestro entender que Córdoba aplauda y elogie la mano que tan recatadamente ha costeado la verja"
Firmado: Un viajero de la Corte

Un periodista, de La Voz el día 23 de marzo con el título "Verja no, verja si" o El Cristo de los Dolores escribe:
"La verja no empobrece ni afea, como alguien ha escrito, sino que realza y embellece con su único oficio al monumento.(...)
(...) Hay que dejar bien determinado que en los actuales tiempos, existe un muy frecuente y general inoculamiento de envejecedores perjuicios pseodoarqueológicos para juzgar (...)
(...) Ni exclusivas que aquí no corresponden, ni nada de recetas doctorales.
De todo ello persistirá el recuerdo de una verja y un tiempo... Después una ausencia de aquella y otro tiempo...Nueva verja, un rumor de trasiego... Y siempre, muy por encima de todo, Y hacia más alto dirigido ¡Padre mío , perdónalos!"
Firmado: Octavio Nogales

La zapatiesta terminó por cansancio y la verja se quedó en su sitio... Como nos suele pasar a casi todos los de aquí, primero lo criticamos, luego nos acostumbramos y al final lo elogiamos. ¡Recordad la que se lió con el cambio del recinto de la Feria!
La verja fue modificada, se puede ver al observar las fotografía antiguas, en un principio la reja estaba hasta media altura de los faroles, y más tarde, la verja está solamente a la altura de las pilastras, como está actualmente.




















No he podido encontrar en que fecha se modificó exactamente, pero he tenido suerte y D. Antonio M.B, amante de las películas de antaño me ha guiado en las fechas donde posiblemente se modificó la verja
Esta es la película "Carceleras" rodada en 1932, como se puede apreciar la verja es todavía alta.

Sin embargo en la película "Brindis a Manolete" rodada en 1947 la verja ya aparece corta, a la altura de las columnas.

Película Brindis a Manolete- 1947
Ya aparece la verja más corta
Por lo tanto la la modificación de la reja estaría entre 1932 y 1947.
La película de "El Cristo de los Faroles" se rodó más tarde, en 1958 y se ve perfectamente la reja actual.

Película El Cristo de los Faroles -1958
Aquí se aprecia perfectamente la verja
a la altura de las columnas
El alumbrado eléctrico tardó en ponerse...
En 1925 aparece un articulo en el que dice que los faroles de aceite están apagados menos dos. Uno que lo mantiene un devoto de profesión Sanitaria, es decir, un médico y otro un industrial. 
Sobre la fecha en que los faroles fueron iluminados con electricidad no he encontrado fecha alguna, solo aparece que los faroles fueron sustituidos en 1984 por otros.
Foto recogida de Diario de Córdoba
El Cristo de los Faroles no ha tenido mucha suerte a la hora de respetarlo. Ha recibido pintadas, robado varias veces sus faroles y maltratado por gente incívica que no respeta ni lo propio ni lo ajeno.

En la primavera de 1960, el Ayuntamiento de la ciudad, ante el deterioro por corrosión de las potencias metálicas de la imagen, decide cambiarlas por otras nuevas, tal vez en esa fecha es cuando la verja fue modificada, las potencias son sustraídas en agosto de 1981 y reemplazadas por otras, vuelven a "desaparecer" en enero del 2002 y de nuevo son sustituidas.
Durante el mes de diciembre de 1978, en vísperas de la Navidad, los dos faroles frontales amanecen doblados hacia abajo. Pero la agresión más grave se produjo en julio de 1976 cuando amaneció el Cristo sin los ocho faroles.
Autor fotografía Carlos Cañaveras
Los días que tardó el Ayuntamiento en reponerlos, el Cristo de los Faroles desgraciadamente perdió toda su identidad.

En 2002 el Cristo tuvo que ser restaurado al sufrir una serie de pintadas y en 2009 en el pedestal situado bajo los pies de la imagen se encontró varios trozos rotos de nuevo se restaura.
De nuevo en 2015 se restaura la imagen y se le hace un procedimiento de limpieza quedando los colores claros impolutos y se refuerza el anillo metálico que une la cruz con el pedestal.
Pero ahí sigue el Cristo de los Faroles, el Cristo de Córdoba, atento a quien pasa por la Plaza y haciéndote parar los pasos frente a él para verlo.


Fuentes consultadas:
 La plaza de Capuchinos de Córdoba por Francisco Manuel Pérez García- La Voz de Córdoba Abril de 1924- La Voz de Córdoba Marzo de 1924- La Voz de Córdoba Enero de 1925- La Voz de Córdoba 1933- El Beato Diego de Cádiz y el Cristo de la Misericordia por Fray Diego de Valencia Diario de Córdoba 05/Marzo de 1943- La verja del Cristo de los Faroles por Juan Agustín Moreno Diario de Córdoba 03/ Noviembre de 1951- El Cristo de la plaza de los Dolores no es el Cristo de los Faroles por Miguel de Viguera Diario de Córdoba 30/ Marzo de 1953- La plaza de los Dolores debe llamarse de capuchinos de Faustino de Sanlúcar Diario de Córdoba 21/07 de 1953- Cristo de los Faroles o Cristo de los Dolores por Manuel de Viguera Diario de Córdoba 29/07/1953- La plaza de Capuchinos y el Santo Cristo por Faustino de Sanlúcar Diario de Córdoba 01/08/1953- Cordobapedía- Wikipedia- Fotos del Cristo y las inscripciones realizadas por Bajo la mirada de Córdoba, las demás llevan el nombre del propietario.

martes, 21 de agosto de 2012

La Sinagoga, susurro de lo que fue una ciudad








En tiempos del Papa Inocencio IV, los judíos comenzaron a edificar en Córdoba una suntuosa y elevada Sinagoga.
Su construcción no fue bien vista por el clero cordobés que se quejó al Obispo por el gran escándalo que para la cristiandad suponía su proximidad con la Iglesia Mayor, por cuyo motivo el Prelado se dirigió a su Santidad exponiendo cuanto acontecía, lo que originó una Bula ordenado la paralización de las obras, y el derribo de lo edificado.
Esta Sinagoga, en ese momento, no fue derribada ya que cuando se recibió la bula en Córdoba, el Obispo Don Gutierre había fallecido, siendo años después cuando fue demolida, ya que no se les permitió levantar otra con más altura que la indispensable.
En su lugar, dada la necesidad que tenían de reunirse edificaron una Sinagoga de reducidas dimensiones en los años 1314-1315, que es la que ha llegado a nuestro tiempo para nuestra alegría. 
Esta Sinagoga es la única que hay en Andalucía que junto a la Sinagoga del Transito en Toledo, son las dos únicas medievales españolas que han llegado a nuestros días. 

La Sinagoga está situada en la casa nº 20 de la calle de los Judíos frente al Zoco, muy cerca de la Puerta de Almodóvar y a corta distancia de la Mezquita Aljama, en la Judería.
Este edificio sufrió varias obras y derribos lo que ha deformado en parte, su estructura original. En una de las viviendas que separan el templo de la muralla de la ciudad existe una amplia habitación en cuyas paredes se han descubierto arcos y yeserías mudéjares, más o menos contemporáneos con la Sinagoga lo que hace pensar, sean restos de la 'Madrasa' o Escuela Talmúdica.

La Sinagoga no tiene acceso directo desde la calle, se entra por un pequeño patio a cuyo lado derecho se encuentra una puerta con arco rebajado en ladrillo que da ingreso a una especie de vestíbulo o atrio de reducidas dimensiones.
A su derecha se encuentra la escalera que permite subir a la tribuna de las mujeres que es donde se situaban para escuchar la oración y donde se conserva una pequeña colección de restos arqueológicos, pertenecientes a la Sinagoga.
Una puerta adintelada en el muro sur da paso a la Sala de Oración de 6,95 x  6,37 metros y todas su paredes ofrecen una compleja decoración, se piensa formó parte de un conjunto mucho mayor.
Desgraciadamente hoy, no podemos formarnos idea del fantástico aspecto que ofrecería el templo, cuando luciese toda la suntuosidad y el lujo que embellecían sus muros.
La parte baja de éstos ha perdido totalmente su decorado, tal vez de yesería o alicatado de azulejos, característico del mudéjar cordobés.
En la parte alta se conserva en muy buen estado, una rica decoración de yesería en cuya bóveda debió tener un artesonado de delicada labor, ricamente dorado y policromado del que no se conserva nada.

Todos los espacios que hoy vemos en blanco, estaban decorados con delicadas labores de yesería e inscripciones, las que desparecieron igual que el artesonado, cuando adaptaron el templo a ermita y escuela.
Ésta fue la Sinagoga que los mudéjares cordobeses labraron con toda la delicadeza, bajo la dirección del alarife Ishaq Moheb.
Construida a comienzos del siglo XIV según reza en su inscripción fundacional:

"Santuario en miniatura y morada del testimonio (o ley) que terminó / Isaac Mohed, hijo del señor Efraim / Wadawa el año setenta y cinco. / Asimismo vuélvete / oh Dios y apresúrate a reconstruir Jerusalem". 

El acceso a la sala principal -cuadrada y no más de 40 m2- se lleva a cabo a través de un pequeño patio desde el que también se alcanza la galería de mujeres. La parte alta de las paredes está decorada con yeserías mudéjares en donde se desarrollan esquemas realizados a base de motivos vegetales, geométricos y epigráficos recogidos fundamentalmente del Libro de los Salmos. 

Pasó por muchas vicisitudes; cuando la expulsión de los judíos fue destinada a Hospital de enfermos de rabia, bajo la advocación de Santa Quitería, posteriormente fue compraba por el gremio de zapateros para hacer allí la Ermita de su patrón San Crispín y San Cipriano el 8 de Abril de 1588, según D. Germán Saldaña Sicilia y es el obispo Francisco Pacheco dió la constituciones de esta cofradía.
Según D. Rafael Castejón- se colocaron altar, imágenes y retablo en las paredes y otras decoraciones que fueron ocultando su delicada labor de yesería y la inscripciones hebraicas- en el siglo XIX se convirtió en Escuela de Párvulos siendo olvidada por el paso del tiempo, hasta que en  el 1884 por motivo de unas reparaciones, D. Rafael Romero de Barros, el padre del pintor Julio Romero de Torres, descubrió el valor histórico del edificio ya que aparecieron varios caracteres hebraicos por lo que fue declarada Monumento Nacional en 1885.

En 1928 se presentó un proyecto por el arquitecto Felix Hernández donde con la obra las inscripciones desaparecieron



Fuentes consultadas: 
Patrimonio Inmueble de Andalucia- La sinagoga por G. J. Diario de Córdoba 19/11/1955- La Sinagoga de Córdoba por Fray Joaquín Delgado O.P. Diario de Córdoba 14/11/1956-La sinagoga cordobesa del siglo X de Ricardo Molina Diadrio de Córdoba 10/03/1964- Wikipedía-

martes, 14 de agosto de 2012

El duende de la calle Almonas







Cuenta la leyenda que una hermosa y acaudalada dama que mantenía una lucha con su hermano por los bienes que habían heredado de sus padres.
Los padres, deseosos de igualar la suerte de ambos hijos habían adjudicado a la mujer una parte mayor que al varón, que ya poseía notables rentas.
El hermano que no estaba conforme con la decisión, trató de variar el reparto pero su hermana no aceptó ningún cambio que no fuera el que habían decidido sus padres en el testamento.
¡Fue en aquel preciso momento cuando resolvió acabar con la vida de su hermana y así quedarse con todo!

Cuentan que la dama no se había casado y que cada vez que algún hombre iba a pedir su mano a su hermano, éste ponía alguna objeción para no aceptar, ya que así podría manipular su herencia sin tener los ojos delatores de un esposo. 
La dama, decidió mudarse a una de las casas que había heredado de sus padres situada en la calle Gutierrez de los Ríos llamada anteriormente Almonas y cuentan que en aquella casa existía un pequeño "morador" que no era otro que un duende que quedó al instante prendado de la dama.

Martín que así se llamaba el duende, era el amor tan incondicional que sentía por ella, que no le importaba mostrarse a los ojos de gente extraña si todo era por defender a su bella dama.
Tanto es así que, durante seis años, se encargó de que cada vez que llegaba el hermano con intención de cometer el asesinato, hubiera tal escándalo en la casa que éste decidiera dejar pasar la ocasión, por exceso de testigos.
La comidilla de que en la casa de la calle Almonas había un duende se fue extendiendo por toda la ciudad, hasta que llegó el día en que la señora no pudo soportar más tan atenta compañía y decidió mudarse a la cercanía de la Mezquita- Catedral
¡De nada le sirvieron los ruegos al duende! Que le advirtió  que no podría protegerla fuera de aquella casa.

Efectivamente, en la noche de Nochebuena, en la esquina de la calle Judería muy cerca de la Mezquita, su hermano la apuñaló mortalmente, desapareciendo del lugar sin ser visto.
Dejándose ver en los días siguientes fingiendo su pesar por la muerte de su hermana.

La antigua casa de la calle Almonas quedó vacía por miedo al duende y solamente el hermano, harto de no poder obtener rentas de ella, se decidió a ocuparla, considerando simples habladurías los relatos sobre el ser que vivía en aquella casa.
Unos meses después, el Corregidor avisado por los vecinos del barrio, hizo hundir la puerta que desde hacía varios días permanecía cerrada a cal y canto....
Encontrando al fratricida que se balanceaba de una soga y junto al ahorcado, una carta en la que se culpaba de la muerte de su hermana; frente a aquella estampa se encontraba el duende a vista de todos que adentrándose hacía el segundo patio de la casa desapareció... En el preciso instante en que nació su leyenda.


Fuente: 
Paseos por Córdoba de Ramirez de Arellano- Foto recogida de internet

martes, 7 de agosto de 2012

San Eulogio de Córdoba







Era el año 755 cuando la dinastía Omeya, escapando de una muerte segura en Damasco, había llegado a España y un año después ya se había proclamado Emirato independiente.
En aquel tiempo a Abderraman tampoco le interesaba que se convirtieran al islam todos los oriundos ya que los no musulmanes pagaban mucho más tributos y por lo tanto no urgía su conversión, ¡Había que llenar las arcas!
Así que los mozárabes, a cambio de tributar para las arcas del Emir, conservaron su organización con los llamados "condes" a la cabeza,  llegando a existir 10 iglesias y más de 20 monasterios sólo en Córdoba.

Mientras, bajo el reinado d Al Hakem I nacía de una familia noble, proveniente de la aristocracia patricia romana, un niño al que llamaron Eulogio y al que desde muy pequeño consagraron para el ministerio de la iglesia siendo entregado al colegio sacerdotal de la basílica de San Zoilo donde compartió con un centenar de chicos sus primeras letras.
El abad Esperaindeo que gobernaba el monasterio de Santa Clara muy cerca de Córdoba, fue uno de sus profesores junto con el abad Samson que os sonará porque es el que nos dejó la campana más antigua de toda España.
Apenas rozaba la adolescencia cuando es investido con la dignidad de Diácono y en corto espacio de tiempo sacerdote.
Eulogio intentó peregrinar a Roma pero sus familia y amigos lograron disuadirlo, aunque poco después emprendió un viaje para intentar conocer el paradero de dos de sus hermanos dedicados al comercio, pues se rumoreaba que estaban haciendo transacciones por tierras del Rin... ¡No pudo conseguirlo!, se lo impidió la guerra civil de Ludovico Pio con sus hijos que había a ambos lados de los Pirineos.
Éste Ludovico era hijo de Carlomagno y le decían "PIO" por piadoso que era el hombre pues dicen que era de carácter bonachón, ¡Tanto! que sus hijos se le subieron a las barbas y cada dos por tres lo echaban del trono para sentarse ellos. ¡Por lo que se ve, no podían esperar a que su padre estirara la pata para heredar!
Y lo que no pudieron hacer ellos ¡Pues lo hizo un eclipse de sol! que tal miedo le dio al emperador que la "espichó" del susto cuando vio que de pronto el día se convirtia en noche. ¡¡Podre Ludovico, se quedó tieso como la mojama!!
Bueno, a lo que íbamos:
Al no poder cruzar los pirineos, se vuelve hacía Zaragoza y se dedica a otra tarea muy importante ya que recoge en Leyre, Siresa y otros monasterios de Navarra y Aragón preciosos manuscritos como la obra de San Agustín "La ciudad de Dios" y la "Eneida" de Virgilio las "Sátiras" de Juvenal y de Flaco, las "Fábulas" de Avieno e "Himnos Católicos" que se llevó como botín a Córdoba sirviendo para restaurar la cultura cristiana.


Una vez de nuevo en Córdoba ya eran tiempos de Abderraman II  las nuevas limitaciones a la religión cristiana crearon una oposición de los mozárabes dirigida por Eulogio que animaba a los cristianos a presentarse orgullosamente al martirio, por lo que tanto Eulogio como su amigo Álvaro como el Obispo Saul fueron encarcelados como instigadores, es ahora cuando escribe sus obras principales: el Memorial de los Mártires y el Documento Martirial, para sostener el ánimo de dos vírgenes cristianas, Flora y María, encerradas en un calabozo.


Con el ascenso al trono Omeya de Muhammad I se endurecieron las medidas contra los cristianos y Eulogio molestaba a los visires y al cadí por su incansable actividad y su propaganda fue detenido por haber ayudado a ocultarse a una joven llamada Leocricia, hija de padres musulmanes, que había sido convertida.
Una vez delante del tribunal dice alto y claro que jamás renegará de su religión siendo decapitado allí mismo sin retractarse de sus palabras.


Fuentes consultadas: 
Álvaro de Córdoba: " Vida de San Eulogio" (Traducción y notas) por P. Rafael Díaz y Diaz. Universidad de Granada- El tesoro de la fe, revista cultural católica - - Wikipedia- Santopedia- Boletin de la Real Academia de la Historia- La educación en la Hispania antigua y medieval escrito por Bernabé Bartolomé Martínez -Foto recogida de internet

martes, 31 de julio de 2012

Iglesia de San Miguel







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Junto a la puerta de Osario, llamada antes de la conquista cristiana como Bab Liyun o Puerta del león, se encuentra la iglesia de San Miguel, edificada alrededor de 1250.
Es una de las iglesias instituidas por San Fernando después de la reconquista de la ciudad.
Vicente Lamperez lo comentaba y ponía esta iglesia como ejemplo del "románico ojival andaluz".
Como la mayoría de las iglesias fernandinas, ocupó el solar de una mezquita que existió en aquel lugar de donde se reutilizó y recicló materiales como capiteles, columnas y hasta un cipo funerario o pilastra que se colocaba en las tumbas judías con una inscripción hebrea que pese a la dificultad de lectura por el deterioro de la pieza, según el experto Jordi Casanovas, la inscripción, de sólo tres líneas, viene a decir: "Meir hijo de rabí G....." descanse su alma en el haz de los vivientes." para la construcción del templo.

En la edificación de la iglesia se advierten claramente tres épocas distintas, anteriores al renacimiento y además obras del siglo XVIII, hechas a expensas del Obispo don Miguel Vicente Cebrián y Agustín, el aragonés que promulgó un edicto en 1744 sobre la Semana Santa cordobesa, según él por abusos en la procesiones.
En la que se suprimía en Córdoba el cubrerostros de los penitentes, las figuras bíblicas y la turba de judíos, haciendo también hincapié de que las procesiones deberán salir y recogerse de día. 
El mandato prohibía también que las mujeres salieran de penitentes. ¡Y se quedó tan pancho el colega! También tomó medidas sobre los baños que la gente se daba en el río ¡Jolín con el maño, diez años estuvo como Obispo en la ciudad pero desde luego parecería diez siglos!
Bueno, para no contar solo lo malo también diré que mandó hacer según dice con su dinero la sillería del coro de la Mezquita- Catedral y la fuente del Cinamomo que tenemos en el patio de los naranjos.

Bueno, sigamos con la iglesia. Durante el mandato del Obispo Cebrián  también se edificó la torre de la iglesia con cuatro campanas donde una de ellas fue traída del convento de San Francisco de la Arruzafa.
En 1761 derribaron el ábside de la nave del Evangelio y en su lugar hicieron una capilla en estilo churrigueresco que sirve de Sagrario.






Su planta es rectangular con tres naves separadas por pilares, sin crucero. El central con dos arcos de medio punto en los muros, para dar paso a las capillas absidales, arcos indicados, puramente ornamentales y de descarga.



Las naves son de gran altura, con pilares que tienden a ser de planta cruciforme y columnas adosadas.
En la nave principal, encontramos un retablo que data del siglo XVIII, de mármol rojo con adornos en blanco y negro y en cuyo centro está el manifestador y, a los lados, dos esculturas de Santa Lucía y San Zoilo. En la parte superior, aparece representado San Miguel con los también arcángeles San Rafael y San Gabriel, obras éstas dos últimas de José Cano. 
El conjunto está rematado por una representación en relieve de la Asunción. 

La capilla absidal del Evangelio se convirtió en Sagrario bajo el Pontificado de don Martín de Barcia, según rezan dos lápidas en la pared en el año 1762. Se derribó la bóveda primitiva y se construyó una semiesférica de cascos pintados.
De la decoración mural que poseía el templo solo se han conservado dos escenas de la Anunciación

Anunciación
Nave de la epístola muro derecho
Pintura al fresco - Escuela flamenca
Autor: Portillo- Entre 1485-1514
Medidas: 1,35 x 1,99 x 0,75
Estilo Gótico

La Anunciación que se encuentra más perdida es la existente en el presbiterio, en el muro del evangelio, que parecer corresponder al siglo XVI.

Anunciación
Prebisterio Muro derecho
Pintura al fresco- Escuela Española
Autor: Anónimo- Entre 1475- 1599
Medidas: 1,44 x 1,835 x 0,62
Estilo Gótico
Mucho más interesante es la que se encuentra en el muro derecho de la nave de la epístola, bajo un arcosolio. Junto a las imágenes habituales de esta iconografía, la Virgen y San Gabriel, aparece entre ambos la representación de Dios Padre y, en el ángulo derecho, la figura, posiblemente del donante, un dominico con báculo.

Y una Virgen con el Niño. Esta última se sitúa en el muro derecho de la nave de la epístola, encontrándose incompleta, ya que debería formar parte de una composición más amplia.


Virgen con el Niño
Nave de la Epístola
Autor: Anónimo. Entre 1485- 1514
Pintura al fresco- Escuela Española
Medidas: 1,83 x 1,08
Estilo Gótico
En ella aparece la virgen sedente sosteniendo al Niño en su regazo, al que le ofrece una fruta y a ambos lados dos ángeles, incompletos, sostienen un tapiz que sirve de fondo y ocultan un segundo decorado con estrellas.


Como bien cuenta en la base de datos de la Junta de Andalucía, la fachada principal es de cantería y está intacta con los sillares colocados a soga y tizón. Dos grandes y robustos contrafuertes reciben los empujes de las naves y entre ellos se abre la puerta de arco ojival, ligeramente apuntado y abocinado con baquetones y arquivolta con flores de cuadrifolias. El primer arco está adornado con cabezas de clavos. El arco apuntado y los baquetones acusan goticismo. Encima del tejaroz con canes sencillos y sobre el mismo, a gran altura se halla un soberbio rosetón formado por dos círculos concéntricos cuyos radios son columnas formando arcos tumidos. Corona el imafronte una cruz gótica del siglo XV. Las naves laterales reciben luz por pequeños círculos. La puerta lateral izquierda es gótica, muy carcomida y la de la derecha es un arco de herradura ultrasemicircular, tipo que se había perdido en el gótico. Las dovelas alternan lisas y ornamentadas.

En esta iglesia están sepultadas personalidades  varias personas cuyos nombres no deben quedar olvidados: entre ellos D. Alonso de Piedrahita, sepultado cerca de las gradas del presbiterio con el siguiente epitafio:

"El Licenciado Alonso de Piedrahita, Beneficiado de esta iglesia y de la de Cañete de las Torres, Comisario del Santo Oficio y originario de esta ciudad. Acordándose que se había de morir, dá á Dios su caudal y á su cuerpo esta losa. Réspice Finem. Rueguen á Dios por él. Año 1658. "

Hizo a su muerte varias fundaciones, una de ellas para casamiento de huérfanas pobres y para cera el Jueves y Viernes Santos en la iglesia.

Así mismo yace en esta iglesia el Maestre de Campo D. Juan Matías que sirvió como militar a Felipe IV en Italia y Flandes con gran lealtad. Murió con sesenta y cuatro años, mandándose enterrar en esta iglesia.
En este templo había también varios enterramientos de familias distinguidas, tales como los Carrillos, que lo tenían en el lado de la epístola de la capilla mayor; los Sabariegos, que ocupaban el del evangelio en la misma, y los Bañuelos, a los pies de la nave del Sagrario. 
Como curiosidad, se dice que en el interior de este templo se encuentra sepultada Doña Elvira de Bañuelos.

Pero esto déjame que te lo cuente otro día.



Fuente:
Paseos por Córdoba de Ramirez Arellano-Indicador cordobés, ó sea Manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba por Luis María Ramírez y de las Casa-Deza- Conflictos entre hermandades y jerarquía eclesiástica por Juan Aranda Doncel- Iglesias de la Reconquista, ejemplares únicos de un estilo de transición de Dionisio Ortiz Juarez Diario de Córdoba 17/10/1956- Iglesia de la reconquista San Miguel por D. Ortiz Diario de Córdoba 01/08/1957- Iglesia de San Miguel Diario de Córdoba 23/10/1973- Parroquias Diócesis de Córdoba - Fotografías de página Diósecis de Córdoba