En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)
Mostrando entradas con la etiqueta Iglesias Fernandinas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iglesias Fernandinas. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de octubre de 2017

Real Iglesia de Santa Marina de las Aguas Santas













Contaba el señor Sánchez de Feria que la iglesia de Santa Marina ya fue templo en tiempo de los romanos pues en una de sus reformas apareció una lápida en dedicación a Tito Acleno de la que también menciona Morales.
Edificada en la segunda mitad del siglo XIII  en el mismo lugar donde se emplazó un templo visigodo que según el señor Vaca de Alfaro fue edificado a principios del siglo VII en el reinado de Liuva II, hijo del Rey Recadero y una concubina llamada Baddo. Liuva como rey no tuvo mucha suerte pues fue su hombre de confianza el que amputándole en un principio la mano derecha para luego más tarde ejecutarle se quedó con el trono ¡Se le notaba a Witerico "El conspirador" la "tirria" que le tuvo al pobre Liuva!


La iglesia de noche
Bueno, al grano que me desvío del tema:

Más tarde, fue una mezquita mozárabe de la que no quedan vestigios, hasta la llegada de la reconquista que es una de las iglesias llamada Fernandinas por ser mandada construir por San Fernando.

En la primera mitad del siglo XVI siendo Obispo de Córdoba Leopoldo de Austria, se hicieron grandes obras en el templo, la más importante de ellas fue la sustitución del campanario que había sobre la torre colocando los escudos de armas de aquel "rico prelado" ya que con su limosna se pudo hacer.
Pero vamos al chafardeo histórico que tiene tomate:
El Obispo D. Leopoldo de Austria no era otro que el hijo bastardo de Maximiliano I.
¡ Siiii, aquel que murió de indigestión por un atracón de melones! Por lo tanto medio-hermano de Felipe "EL Hermoso" y tío carnal del emperador Carlos V y I de España.
Fue promovido para la suculenta Diócesis de Córdoba que en aquellos tiempos era una de la más importantes de Castilla, por su propio sobrino que como hemos dicho antes no era otro que el Rey! 
Pero por lo visto al pobre Leopoldo se le impuso la carrera eclesiástica y llevaba muy mal lo del celibato... ¡Tan mal!, que se le cruzó una catalana, llamada Catalina Espert de Ponce con la que tuvo un churumbel ¡Claro, también bastardo! al que llamaron como al abuelo: Maximilin ¡Vale, me dejo de guasa! 
Éste Maximiliano de Austria que también hizo carrera eclesiástica siendo Obispo también de Segovia, Cadiz y más tarde Arzobispo de Santiago de Compostela.

Sigamos con la iglesia:
Sería en 1680 u 1681 cuando de nuevo hubo que hacer una reforma a causa del terremoto que sufrió la ciudad donde dice en el folio 216 del libro cuarto de defunciones del archivo según D. Teodomiro Ramirez de Arellano:

En nueve días del mes de octubre de mil y seiscientos y ochenta años a las siete de la mañana hubo un temblor de tierra tan grande que muchos edificios de jundieron, unos en el todo y otros en parte y los templos y las torres padecieron mucha ruina (...)
(...) en esta iglesia se abrió la capilla mayor y su bóveda por la parte de encima del retablo y por la parte baja de la iglesia desmintieron los estribos y se abrieron las claraboyas costales y la torre de la iglesia se cayeron tres bultos del ornato de la coronación de ella (...)

La iglesia consta de tres altas y espaciosas naves que son sostenidas por preciosos arcos, siendo la nave central más alta y está cubierto por artesonado mudejar.

El retablo del altar mayor es del siglo XVII tiene repetida la titularidad porque en el centro tiene a Santa Marina de talla y a los lados San Pedro y San Pablo. 
En el ultimo cuerpo se colocó en 1678 un lienzo de la Santa titular que pintó Juan de Guzmán, nacido en Puente Genil y más conocido como fray Juan del Santísimo Sacramento, carmelita descalzo, la obra fue costeada por D. Pedro Fernández de Córdoba y Figueroa de la orden de Alcantara y primogénito de la casa de Villaseca.

Santa Marina
cuadro realizado por fray Juan del Santº Sacramento
Representa a Santa Marina en una de sus tentaciones, dando muerte al dragón con una lanza que termina en cruz. 
En 1419 se concluyó la capilla de los Orozco, posiblemente emparentados con el cordobés Don Lope de Orozco gobernador-conquistador de la provincia de Santa Marta en Colombia y que actualmente cumple las funciones de sacristía, presenta una bellísima portada de yesería mudejar del siglo XV  e inscripciones decorativas muy parecidas a las que se encuentran en la casa de los caballeros de Santiago.
Entrada de Capilla de los Orozco
A los lados de esta lápida hay dos enterramientos propios, uno de los Marqueses de Villaseca cuyo ascendiente y veinticuatro de la ciudad se encuentra "enredado" en una leyenda popular de la Torre de la Malmuerta donde se cuenta que mató a su mujer acusándola infundadamente de adulterio. Tras comprobar la injusticia que había cometido, suplicó su perdón al rey Enrique III, quien lo condenó a levantar una torre en recuerdo de la dama que había sido "mal-muerta".

La capilla Mayor cuyo patronato es de los Marqueses de Guadalcázar según cuenta don Teodomiro en sus "Paseos por Córdoba", de cuya ilustre familia hay varios individuos sepultados, debiendo hacer especial mención de la señora Doña María Isidra Quintana de Guzmán y la Cerda, de su amor al estudio y el gran talento donde estaba dotada donde se puede leer:

"Aquí yace el cadaver de la Exma Señora doña Maria Isidra Quintina y de Guzmán y de la Cerda, marquesa de Guadalcázar y de Hinojares, grande de España, dama de la Reina nuestra señora y de su real orden, doctora en filosofía y letras Humanas, Catedrática Honorifica y conciliaria perpetua de la universidad de Alcalá, Academia honoraria de la Real española, etc.  Murió  en 5 de marzo de 1803, a los 35 años, 4 meses y 4 días de edad."

Según Ramirez de Arellano esta iglesia contaba con muchas obras pías, capellanías y memorias, siendo la más notables, la obra- pía que fundó D. Cristobal López Aulagas, para casamiento de doncellas de su linaje; la de doña María de Fonseca para el mismo motivo, la de Rodrigo Alonso de Gaete para socorrer a sacerdotes pobres.
También cuenta una anécdota sobre el último rector sacerdote de la iglesia llamado Juan José Aguado que cuenta que era de carácter jovial y según dice D. Teoromiro en su libro de sentimiento piadosos y que una vez, un hombre  al que el señor Aguayo casó seis veces al enviudar de nuevo se le presentó al cura para que lo casara de nuevo:
Señor rector yo venía a hablar con vos- dijo el hombre con humildad- porque he pensado en casarme.
Bueno ya hablaremos- le contestó el rector
Es que es preciso que sea pronto- le contestó el hombre
¿Pronto? Eh, como si creyera usted que no tengo otra cosa más en el día que casarle y enterrarle sus mujeres! 
Los presentes rieron la ocurrencia del cura que desde luego casó por séptima vez al hombre y que dijo: A ver si esta puede más al final que usted! 
¡Una verdad como un templo dijo el cura! jejeje

Bueno sigamos con la Iglesia:

El retablo de la Capilla Mayor cuenta con pinturas de Antonio del Castillo y esculturas como la Virgen de la Luz del escultor Gómez de Sandoval
Saliendo de la Capilla están los altares colaterales dedicados uno a la titular y el otro a Nuestra señora de la Luz, cuyo retablo es de la segunda mitad XVIII y centrado por la talla barroca de la virgen.  El banco recoge escenas de la infancia de Jesús y de la sagrada familia.

Capilla de los Benavides

Tiene esta iglesia varias capillas notables como la fundada por el capitán Don Alonso de Benavides que según Gonzalo J. Herreros- salió muy joven de Córdoba y al final de su vida sin hijos y en Lisboa ya cansado de luchar en nombre del Rey. Redacta un testamento en el que nombra a un amigo suyo para dotar de dos capellanías nombrando como patrón al mismo Cabildo de la Catedral, para ello se piensa comprar un espacio funerario en la iglesia de San Francisco pero se hizo en Santa Marina de las Aguas Santas bajo la advocación de nuestra señora del Rosario y que detalla así:

"Acaba la capilla es mi voluntad que mis huesos sean trasladados a ella y puestos junto al propio altar en medio de él y en la piedra se labren mis armas que son un león bandeado y cinco cubos por orlas con escudo y celada encima, al pie mi nombre que por algo soy el fundador de la dicha capilla en la cual se haga una reja de hierro con sus puertas que no puedan entrar personas si no son deudos míos, con su llave, la cual han de tener mis capellanes; y se entierren los deudos míos que quisieren y los capitanes que murieren en Cordova y se quieran enterrar"

(Testamento otorgado en Lisboa el 24 de noviembre de 1623)

Detalle de la capilla
Capilla de los Benavides 
También es digno de mencionar un precioso cuadro situado a la izquierda muy deteriorado y similar a la obra del pintor cordobés Bartolomé Bermejo y que se encuentra en Valencia, su autor es anónimo y sólo sabemos que es del siglo XVI 

Virgen de la leche con donantes
Siglo XVI -Autor anónimo
En esta iglesia tiene enterramiento los Muñoz de Baena y Savariego descendientes de uno de los conquistadores de Córdoba, también la familia Alfaro que se estableció en Ciudad y aparece el primero de la saga D. Benito López de Alfaro que sirvió a los Reyes en la conquista de Granada hasta llegar al insigne cirujano Juan de Alfaro y su esposa María de Elvia y el presbítero Felipe de Alfaro.


Pila Bautismal
Se aprecia la preciosa bóveda




















En esa pila Bautismal se bautizaron casi todos los toreros cordobeses de antaño, de ahí que se le diga "La iglesia de los toreros"




La fachada principal es imponente, y cobija una portada abocinada de arcos de estilo gótico primitivo ligeramente apuntados y con influencia mudéjar, decorada con motivos animales y vegetales. 
El esquema se repite en la portada de la derecha, con la típica cornisa con moldillones, sin embargo la portada norte es más original, presentando un remate triangular decorado con puntas de diamante que acoge la puerta abocinada y decorada con dientes de sierra. 


Portada Norte
Una pequeña hornacina contiene la figura de Santa Marina, la santa gallega que fue decapitada dando su cabeza al ser cortada tres botes en el suelo, de donde salieron tres manantiales. 
Santa Marina
El rosetón central es de tamaño mediano. Se decora con un núcleo circular macizo con una estrella de ocho puntas de la que surgen arcos apuntados de herradura de corte mudéjar. 


Rosetón de la iglesia
desde fuera
Rosetón desde dentro dela iglesia






















Según cuenta D. Teodomiro Ramirez de Arellano en su libro de "Paseos por Córdoba":

(...) en 1785 fue preciso cerrar esta iglesia al culto porque se sufrió una gran epidemia ya que había tantos cadáveres en ella sepultados que empezaron a exhalar tantos miasmas que se creyó perjudicial para la salud pública. Por lo visto la epidemia  fue aumentada  a causa de un arroyo de Santa Marina y San Lorenzo que pasaba por ellos hasta la rejuela del segundo y que por el que corrían todas las inmundicias del Matadero que penetraba a la ciudad por el arquillo de la Torre Malmuerta a la Lagunilla, Calle Mayor, Santa Isabel; siendo tan profundo en algunos puntos que en la calle Buen Suceso se le llamaba "Despeñadero" teniendo puentecillos en todas las avenidas.(...)

Siendo en 1789 cuando se obtuvo el permiso real para poder cerrar el arco que junto a la torre dejaba entrar el arroyo al matadero,  siendo por aquel tiempo Corregidor D. Pascual Ruiz de Villafranca.

En esta obra se gastó 46.000 reales más 3.000 que fue preciso invertir en el siguiente año de 1790 para acabar de empedrar las calles.

A la espalda de la iglesia tenía el cementerio en terreno elevado y contenido por un muro que en 1865 desapareció,  allanando de manera como fue posible el terrero.

La torre renacentista, es obra de Hernán Ruiz II y se empieza a levantar en 1550 adosada a la nave de la epístola. 
Está compuesta por dos cuerpos y es de planta rectangular, donde el primer cuerpo va decorado con cabezas de león y el segundo cuerpo acoge las campanas.

Campanario
Preciosas ventanas
Parte de atrás




















La actual Capilla Bautismal, que fue capilla de la Cofradía de San Roque y más tarde de la Cofradía de la Esperanza llamada también de los gitanos hasta su traslado a San Andrés en 1941, aunque todavía guarda sus libros de constitución de la cofradía junto con la del resucitado.
Fotografía recogida de Diario de Córdoba 19/03/1940
En 1931 fue declarada Bien de Interés Cultural y Monumento Histórico Artístico Nacional



Fuentes consultadas:
Otra historia de Córdoba escrito por Galisteo Roger- Catalogo De Los Obispos De Cordoba, Y Breve Noticia Histórica De ..., Volumen 2 por Gomez Bravo-Indicador cordobes: ó sea manual histórico-topográfico de la ciudad de Cordoba por Luis María Ramírez de las Casas Deza- Así en la tierra como en el cielo. Aproximación al estudios de las capillanías en la edad Moderna: Entre la trascendencia y la política familiar. El caso de Córdoba de Gonzalo J. Herreros Moya Universidad de Córdoba-De las Indias remotas: cartas del cabildo de Santa Marta, 1529-1640 Escrito por Antonino Vidal Ortega,Alvaro Baquero Montoya- Paseos por Córdoba de D. Teodomito Ramirez de Arellano

martes, 31 de julio de 2012

Iglesia de San Miguel







.


Junto a la puerta de Osario, llamada antes de la conquista cristiana como Bab Liyun o Puerta del león, se encuentra la iglesia de San Miguel, edificada alrededor de 1250.
Es una de las iglesias instituidas por San Fernando después de la reconquista de la ciudad.
Vicente Lamperez lo comentaba y ponía esta iglesia como ejemplo del "románico ojival andaluz".
Como la mayoría de las iglesias fernandinas, ocupó el solar de una mezquita que existió en aquel lugar de donde se reutilizó y recicló materiales como capiteles, columnas y hasta un cipo funerario o pilastra que se colocaba en las tumbas judías con una inscripción hebrea que pese a la dificultad de lectura por el deterioro de la pieza, según el experto Jordi Casanovas, la inscripción, de sólo tres líneas, viene a decir: "Meir hijo de rabí G....." descanse su alma en el haz de los vivientes." para la construcción del templo.

En la edificación de la iglesia se advierten claramente tres épocas distintas, anteriores al renacimiento y además obras del siglo XVIII, hechas a expensas del Obispo don Miguel Vicente Cebrián y Agustín, el aragonés que promulgó un edicto en 1744 sobre la Semana Santa cordobesa, según él por abusos en la procesiones.
En la que se suprimía en Córdoba el cubrerostros de los penitentes, las figuras bíblicas y la turba de judíos, haciendo también hincapié de que las procesiones deberán salir y recogerse de día. 
El mandato prohibía también que las mujeres salieran de penitentes. ¡Y se quedó tan pancho el colega! También tomó medidas sobre los baños que la gente se daba en el río ¡Jolín con el maño, diez años estuvo como Obispo en la ciudad pero desde luego parecería diez siglos!
Bueno, para no contar solo lo malo también diré que mandó hacer según dice con su dinero la sillería del coro de la Mezquita- Catedral y la fuente del Cinamomo que tenemos en el patio de los naranjos.

Bueno, sigamos con la iglesia. Durante el mandato del Obispo Cebrián  también se edificó la torre de la iglesia con cuatro campanas donde una de ellas fue traída del convento de San Francisco de la Arruzafa.
En 1761 derribaron el ábside de la nave del Evangelio y en su lugar hicieron una capilla en estilo churrigueresco que sirve de Sagrario.






Su planta es rectangular con tres naves separadas por pilares, sin crucero. El central con dos arcos de medio punto en los muros, para dar paso a las capillas absidales, arcos indicados, puramente ornamentales y de descarga.



Las naves son de gran altura, con pilares que tienden a ser de planta cruciforme y columnas adosadas.
En la nave principal, encontramos un retablo que data del siglo XVIII, de mármol rojo con adornos en blanco y negro y en cuyo centro está el manifestador y, a los lados, dos esculturas de Santa Lucía y San Zoilo. En la parte superior, aparece representado San Miguel con los también arcángeles San Rafael y San Gabriel, obras éstas dos últimas de José Cano. 
El conjunto está rematado por una representación en relieve de la Asunción. 

La capilla absidal del Evangelio se convirtió en Sagrario bajo el Pontificado de don Martín de Barcia, según rezan dos lápidas en la pared en el año 1762. Se derribó la bóveda primitiva y se construyó una semiesférica de cascos pintados.
De la decoración mural que poseía el templo solo se han conservado dos escenas de la Anunciación

Anunciación
Nave de la epístola muro derecho
Pintura al fresco - Escuela flamenca
Autor: Portillo- Entre 1485-1514
Medidas: 1,35 x 1,99 x 0,75
Estilo Gótico

La Anunciación que se encuentra más perdida es la existente en el presbiterio, en el muro del evangelio, que parecer corresponder al siglo XVI.

Anunciación
Prebisterio Muro derecho
Pintura al fresco- Escuela Española
Autor: Anónimo- Entre 1475- 1599
Medidas: 1,44 x 1,835 x 0,62
Estilo Gótico
Mucho más interesante es la que se encuentra en el muro derecho de la nave de la epístola, bajo un arcosolio. Junto a las imágenes habituales de esta iconografía, la Virgen y San Gabriel, aparece entre ambos la representación de Dios Padre y, en el ángulo derecho, la figura, posiblemente del donante, un dominico con báculo.

Y una Virgen con el Niño. Esta última se sitúa en el muro derecho de la nave de la epístola, encontrándose incompleta, ya que debería formar parte de una composición más amplia.


Virgen con el Niño
Nave de la Epístola
Autor: Anónimo. Entre 1485- 1514
Pintura al fresco- Escuela Española
Medidas: 1,83 x 1,08
Estilo Gótico
En ella aparece la virgen sedente sosteniendo al Niño en su regazo, al que le ofrece una fruta y a ambos lados dos ángeles, incompletos, sostienen un tapiz que sirve de fondo y ocultan un segundo decorado con estrellas.


Como bien cuenta en la base de datos de la Junta de Andalucía, la fachada principal es de cantería y está intacta con los sillares colocados a soga y tizón. Dos grandes y robustos contrafuertes reciben los empujes de las naves y entre ellos se abre la puerta de arco ojival, ligeramente apuntado y abocinado con baquetones y arquivolta con flores de cuadrifolias. El primer arco está adornado con cabezas de clavos. El arco apuntado y los baquetones acusan goticismo. Encima del tejaroz con canes sencillos y sobre el mismo, a gran altura se halla un soberbio rosetón formado por dos círculos concéntricos cuyos radios son columnas formando arcos tumidos. Corona el imafronte una cruz gótica del siglo XV. Las naves laterales reciben luz por pequeños círculos. La puerta lateral izquierda es gótica, muy carcomida y la de la derecha es un arco de herradura ultrasemicircular, tipo que se había perdido en el gótico. Las dovelas alternan lisas y ornamentadas.

En esta iglesia están sepultadas personalidades  varias personas cuyos nombres no deben quedar olvidados: entre ellos D. Alonso de Piedrahita, sepultado cerca de las gradas del presbiterio con el siguiente epitafio:

"El Licenciado Alonso de Piedrahita, Beneficiado de esta iglesia y de la de Cañete de las Torres, Comisario del Santo Oficio y originario de esta ciudad. Acordándose que se había de morir, dá á Dios su caudal y á su cuerpo esta losa. Réspice Finem. Rueguen á Dios por él. Año 1658. "

Hizo a su muerte varias fundaciones, una de ellas para casamiento de huérfanas pobres y para cera el Jueves y Viernes Santos en la iglesia.

Así mismo yace en esta iglesia el Maestre de Campo D. Juan Matías que sirvió como militar a Felipe IV en Italia y Flandes con gran lealtad. Murió con sesenta y cuatro años, mandándose enterrar en esta iglesia.
En este templo había también varios enterramientos de familias distinguidas, tales como los Carrillos, que lo tenían en el lado de la epístola de la capilla mayor; los Sabariegos, que ocupaban el del evangelio en la misma, y los Bañuelos, a los pies de la nave del Sagrario. 
Como curiosidad, se dice que en el interior de este templo se encuentra sepultada Doña Elvira de Bañuelos.

Pero esto déjame que te lo cuente otro día.



Fuente:
Paseos por Córdoba de Ramirez Arellano-Indicador cordobés, ó sea Manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba por Luis María Ramírez y de las Casa-Deza- Conflictos entre hermandades y jerarquía eclesiástica por Juan Aranda Doncel- Iglesias de la Reconquista, ejemplares únicos de un estilo de transición de Dionisio Ortiz Juarez Diario de Córdoba 17/10/1956- Iglesia de la reconquista San Miguel por D. Ortiz Diario de Córdoba 01/08/1957- Iglesia de San Miguel Diario de Córdoba 23/10/1973- Parroquias Diócesis de Córdoba - Fotografías de página Diósecis de Córdoba

sábado, 20 de agosto de 2011

La Iglesia de San Nicolás de la villa y su leyenda


Torre de la Iglesia







Entre las calle San Felipe y las calles de Gondomar y Concepción, haciendo presidencia en el Bulevar del Gran Capitán, se encuentra una preciosa iglesia llamada de San Nicolás de Bari quedando reconocida por la de la Villa para diferenciarla de otra iglesia llamada de San Nicolás que existía en la Axarquía.
Su fundación se remonta al periodo de la conquista por parte de Fernando III llamado "el Santo", a partir de 1236.
De ahí el nombre que reciben todas las iglesias fundadas por aquella época "Fernandinas"...
Edificada sobre una antigua mezquita, de la que solo se conserva parte del alminar en el campanario del siglo XV.
La imposición de muchas de ellas sobre mezquitas previas, muestra una clara disposición para erradicar la influencia islámica, tan patente en la ciudad así como para repoblar algunas zonas con súbditos cristianos.
Concretamente la de San Nicolás conserva la primitiva estructura del gótico-mudéjar con planta casi cuadrada, de tres naves sin crucero y poco más, ya que las sucesivas reformas han hecho que pierda todo su carácter primitivo.
Según don Teodomiro Ramírez de Arellano, la parte más primitiva de esta iglesia es la portada, cubierta con pórtico y cancel que da a la calle San Felipe.
Parte trasera de la iglesia
En tiempos de D. Iñigo Manrique, Obispo de Córdoba, se reedificó el edificio, añadiéndose una nueva torre. 

Más tarde al principios del siglo XVI y durante el pontificado de don Martin Fernández Angulo se ejecutaron varias obras, entre ellas la del retablo Mayor y la portada principal.
En 1555 se edificó la capilla del bautismo, obra de Hernán Ruiz II "El Joven", fue construida bajo los postulados renacentista y manierista, también se varió la portada. 
La iglesia tiene un hermoso zócalo de jaspe rojo y su pavimento es de lozas blancas y azules. 
El Altar fue sustituido más tarde ya en el siglo XVII por el que podemos contemplar hoy en día. 
La sacristía y las bóvedas laterales encamonada fue obra de Hernán Ruiz III. 

Conforme entras a la iglesia se encuentra a mano derecha la Capilla de Bautismo:
Una de las más bellas de Córdoba, fue construida en 1554 por mandato del Obispo don Leopoldo de Austria.
Muchos autores aseguran que en esta pila fueron bautizados San Álvaro y el Gran Capitán Gonzalo Fernández de Córdoba. 
En cuanto al primero si fue bautizado aquí desde luego no sería en esta capilla  ya que esta fue edificada mucho después del nacimiento del santo cordobés.
Respecto al segundo, como todavía no está aclarado donde exactamente nació ya que muchos dicen que en Montilla, mientras que otros apuntan en Córdoba; pues no sabemos realmente si el bautizo fue aquí.
A los pies de la nave de la epístola se conserva una interesante pintura al fresco, de principios del siglo XVII, que representa la "Oración del Huerto de los Olivos". 
La composición con un gran sentido piramidal, está configurada en dos niveles; la parte inferior se encuentra San Pedro sentado y recostando la cabeza sobre su mano, se sitúa a la izquierda, contraponiéndose con los dos apóstoles que también se encuentran dormidos en el lado derecho.
En la parte superior aparece Cristo arrodillado eleva la vista hacia el rompimiento de gloria en el que aparece un ángel. Se completa la escena con un amplio paisaje, apareciendo al fondo el grupo de romanos dirigidos por Judas. 
Enmarcando la representación existen dos pilastras con una bellísima labor de candelieri. 
Nave central de la Iglesia
En el retablo se puede apreciar el titular San Nicolás de Bari y a los lados S. Rafael y San Miguel y en la parte más superior Jesucristo en la Cruz con San Juan y la Virgen a los lados

Según P. Madoz en su diccionario, cuenta que en los altares que hacen frente a las naves colaterales, se encuentran pinturas de mérito, en el de la izquierda está colocado un San José a un lado y un San Martin a otro; en medio un San Bartolomé y en el último cuerpo un Jesús crucificado con San Juan y la Virgen cuadros todos muy bellos de Sebastián Martinez.

El lado de la Epistola, en el Altar de la derecha se ve una Anunciación, la Visitación de nuestra Señora en otro, y en el último cuerpo la Virgen María con el niño Jesús obras de Diego Monroy y Aguilera  que fueron puestas alrededor de 1840, que fueron puestas en lugar de otras que representaban el mismo asunto de Pedro de Córdoba pintor cordobés del siglo XV y que vendieron puesto que se encuentran en el Museo del Louvre
Capilla de la Epístola
Esta capilla debió de ser fundada por los Ángulos o los Córdobas puesto que los fundadores de convento de la Victoria D. Cristóbal de Angulo y Córdoba y su esposa Doña Juana Ponce de León, aparecen en un documento donde dicen tener derecho a enterrarse en este lugar de la iglesia.
El coro y púlpito tienen buena talla pero nada destacable.
Coro
La torre de ésta iglesia es de una fuerte impronta militar, notable por su altura hay una lápida en la que dice:

" Esta torre fue fecha a costa de esta iglesia en época del papa sexto Alejandro, reinando los muy altos príncipes doña Isabel y don Fernando, en tiempos que Granada fue de ellos tomada, siendo Obispo en muy reverendo señor D. Iñigo Manrique. 
Acabose a trece de Mayo de mil é CCCC é XC é VI años, en loor de nuestro Señor Jesucristo"
La leyenda:
Cuentan que Don Diego Fernández de Córdoba, Marqués de Comares y Alcaide de los Donceles cuya casa, vecina a la iglesia, sufría muchas molestias por el ruido que hacían los albañiles que construían la torre.
Primero le dio las quejas al párroco en cuestión, haciendo éste caso omiso de lo que le decía el marqués... Así que, abalado por su cargo de honorífico y militar le pidió al Obispo Manrique que suspendiese la obra, pero este se negó.

Don Diego hombre de fuerte carácter y no muy acostumbrado a que le dieran una negativa como respuesta, tomó la determinación de "guerrear" por su cuenta en contra de la torre y determinó tirar por la noche, todo lo que construyeran por la mañana para demostrar que 
con él no se jugaba.

Así que con sus criados tiró todo lo que se había edificado.
Enterado el obispo de lo ocurrido, mandó levantar la torre de nuevo, pero todo lo que trabajaban los albañiles de día, por la noche el caballero y su gente lo destruían, y así una vez y otra.
Viendo el Obispo que el Marqués no hacia caso, lo excomulgo, pero esto tampoco paró a D. Diego que todas las noches tiraba de nuevo todo lo construido... Hubo recurso al Rey, y durante su resolución la obra estuvo parada.
Una vez terminado el pleito, se sentenció a favor del Obispo, y el tribunal mando que se siguiese la construcción de la torre, previniendo a los maestros que la dirigían, que se pusiese  en las ochavas del cuerpo principal, mirando hacia la casa de don Diego, dos efigies postradas, que cargasen sobre sus espaldas el peso de torre que quedaba por construir, y que debajo de ellas se grabasen en cada una Paciencia y Obediencia, para que así el caballero y sus sucesores recordasen la "PACIENCIA"  dando a entender al caballero y a sus sucesores la paciencia que deberían de tener por la visión de la nueva torre, y la "OBEDIENCIA" debida a la Iglesia.
Y así se hizo, hoy en día aun se ven las dos figurillas en las esquinas.




Fuentes Consultadas: 
Recuerdos y bellezas de España de Pedro de Madrazo - Indicador cordobés: ó sea manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba Escrito por Luis María Ramírez de las Casas-Deza -Catálogo de los Obispos de Córdoba-Instituto Andaluz del patrimonio Histórico-La iglesia de San Nicolás de La Villa -Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus ..., Volumen 6 Escrito por Pascual Madoz,P. y Sagasti Madoz (A., (Madrid)- San Nicolás, su gallarda torre y su condición de centro de la urbe moderna Diario de Córdoba 08/03/1944- San Nicolás de la Villa Diario de Córdoba 01/12/1973- Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico-



viernes, 19 de noviembre de 2010

Real Iglesia de San Lorenzo y su fuente



La parroquia de San Lorenzo se encuentra en el barrio de la Ajerquía. 
Fue fundada por San Fernando en la segunda mitad del siglo XIII se edificó la iglesia de las llamadas fernandinas, y por ello ostenta el título de real. La Iglesia dio el nombre actual al barrio. 

Se fundó sobre una mezquita del arrabal de Almunia de al-Muguîra que a su vez fue una iglesia visigoda.
El príncipe Al-Mughîra, era hermano menor del Califa reinante Al Hakem II. 
La muerte de este joven príncipe se vio envuelta en las traiciones y el poder de Palacio... 
Al Hakem II era ya mayor, estaba enfermo y sólo tenía un hijo de cuatro años, Hishám, demasiado joven para sucederle. 
Sólo al-Mughîra tenía la edad y las cualidades requeridas para ser el nuevo Califa. 

A la muerte de al-Hakam II, fue Hishám, entonces de once años de edad, quien fue nombrado Califa gracias a la intervención de su madre Subh y del favorito de ésta, el visir Ibn Abi Amir al-Mansúr y al-Mughíra, hermano de su padre y por lo tanto tío del niño, fue asesinado, así como sus partidarios.

Según D. Antonio Arjona Castro, en el año 1844 y con ocasión de la apertura de una zanja a la entrada de la calle de Roelas, inmediata a la iglesia de San Lorenzo, apareció una lápida fundacional, escrita en caracteres cúficos y en la que se habla de la construcción de un manar o alminar, de la edificación de una saqayfa o galería contigua al mismo y de la renovación del decorado de una mezquita, todo lo cual se realizó por orden de la Sayyida Mustaq, madre del príncipe al-Mugira.


Su parroquia fue instituida por Fernando III "El Santo", a raíz de la Conquista de Córdoba  en 1236, remontándose su fundación al año 1253, y que por su características arcaicas de su construcción es una de la más antiguas de Córdoba, con su estilo es de transición entre románico y Ojival. 


Interior de la iglesia
Interior de la iglesia





















Los pilares de los arcos formeros sonde traza muy primitiva y en los ábsides laterales hay columnas árabes de mármol rojo que son de la mezquita que existió allí.
Sufrió varias reformas una en 1555 siendo el rector de la misma Ruiz de Torres construyéndose la torre actual como añadido armónico a la primitiva basílica, donde como remate final, había una estatuilla de San Lorenzo que fue decapitada por un rayo.




El rosetón, según reza una inscripción que hay en el frontispicio de la iglesia:

"Acabose siendo rector obrero don Alonso Ruiz de Torres. Año 1655"

Esta iglesia ha sido reedificada  varias veces, especialmente la capilla mayor, donde se veían los escudos del Obispo D. Alonso de Manrique y esta inscripción:

"Reinantes los muy católicos príncipes doña Juana y D. Carlos su hijo y siendo obispo de córdoba el ilustrísimo D. Alonso de Manrique acabó esta obra año de MDXVII"

La torre de la iglesia que es bastante alta consta de cuatro cuerpos, con la cierta particularidad del que el segundo tiene sus frentes en los vértices del primero. En 1687  por motivo de un incendio se hicieron nuevas obras, datando de este tiempo las bóvedas greco-romanas y el rodeado de los arcos.
Hay una tablilla pintada pintada al óleo que representa fielmente la torre, al dorso de la mencionada tablilla escrito de puño y letra y firmado, dice Ramirez de Arellano 

"Torre de la parroquia de San Lorenzo de Córdoba, en estado ruinoso en que la dejó el terremoto que se sintió a las nueve menos cuarto de la noche del 25 de Diciembre de 1884. A consecuencia de ésto se mandó demoler hasta la mitad, la cuál se está haciendo y para que no desaparezca por completo, tomo este apunte, hoy 4 de Enero de 1885" 



En el año 1957 se reconstruyó la parte interna del rosetón descubriéndose las pinturas de la época de transición del gótico, las pinturas murales se localizan en la capilla mayor, siendo una de las mejores obras que se conservan en Andalucía de pintura al fresco de influencia italiana, del siglo XIV y que habían sido tapadas en las reformas efectuadas en 1687, tras el incendio del templo. 
Aunque en ellas se desarrolla el ciclo de la Pasión, se completa con la Anunciación y una galería de santos y profetas. En las enjutas del arco triunfal aparecen la Virgen y el arcángel San Gabriel, con el Padre Eterno en la clave del arco. 


Prendimiento de Jesús
Ciclo de la Pasión
Presbiterio. Muro del Evangelio. Panel primero
Autor: Anónimo cordobés
Pintura al Temple. Escuela Cordobesa
Medidas: Inaccesible
Estilo Gótico
Jesús ante Caifás
Ciclo de la Pasión
Presbiterio. Muro del Evangelio.Panel segundo
Autor: Anónimo cordobés
Pintura al Temple. Escuela Cordobesa
Medidas: Inaccesible
Estilo Gótico
Jesús con la Cruz a cuestas
Ciclo de la Pasión
Autor: Anónimo cordobés.
Pintura al Óleo y Temple  Escuela Cordobesa 
Medidas: Inaccesible
Estilo Gótico
Jesús en la Cruz
Presbiterio Muro del Evangelio Panel central
Ciclo de la Pasión
Autor: Anónimo cordobés. 
Pintura al  Temple Escuela Cordobesa 
Medidas: Inaccesible
Estilo Gótico
Entierro de Jesús
Presbiterio Muro de la Epístola Panel segundo
Ciclo de la Pasión
Autor: Anónimo cordobés. 
Pintura al  Temple Escuela Cordobesa 
Medidas: Inaccesible
Estilo Gótico
Resurrección del Señor
Presbiterio Muro de la Epístola Panel primero
Ciclo de la Pasión
Autor: Anónimo cordobés. 
Pintura al  Temple Escuela Cordobesa 
Medidas: Inaccesible
Estilo Gótico
En el lateral izquierdo figura la pasión del Señor, para terminar en la parte central con la crucifixión. Mientras en el lateral derecho  figuran el descendimiento, sepultura y resurrección. 
En la ejecución de las mismas tuvieron que intervenir, al menos, dos artistas, según se desprende del análisis de las composiciones y el tratamiento de volúmenes. Uno de ellos fue el encargado de las escenas narrativas y de los ángeles. 


Si se observa en esta postal
 se ve el cervatillo
En éstos, las figuras son de tamaño natural, realizados los perfiles de los contornos con trazos muy finos y delgados. Los colores son aplicados mediante transparencias, utilizándose una gama cromática más viva para los ángeles. 
Ambos conjuntos tuvieron aplicaciones en oro, hoy perdidas. 
Los fondos utilizados son neutros. En cambio, el grupo de los santos se encuentran ocupando hornacinas, siendo sus figuras mucho más volumétricas y distinto el tratamiento de los rasgos físicos. 

En lo que respecta al pórtico estaba tabicado y lo mandó descubrir el entonces alcalde de Córdoba don Rafael Cruz Conde, contribuyendo a dar más gracia al edificio dándole realce a la puerta principal. 

La fuente se encuentra frente a la portada principal de la iglesia de San Lorenzo y la primera que allí se encontró fue construida- según el Indicador cordobés de L. M. Ramirez-  en 1734. 
Aparece documentada a partir de 1912 en la que dice que constaba de un pilón de forma cuadrada con una paja de agua, que a su vez sustituyó a otra fuente que estaba situada en mitad de la plaza.
La que ahora se encuentra es una sustitución a la anterior y es de los años sesenta.
Con el centenario de nuestro poeta Ibn Hazam,  autor del hermoso libro de filosofía amorosa "El collar de la paloma", dio lugar entre otras conmemoraciones a enjardinar esta plaza iniciativa del que fue Alcalde por aquellos tiempos Guzmán Reina.
Pasando a poner un murete de piedra con una lápida y sobre ella una inscripción en árabe  relativa al poeta Ibn Hazam  y colocar un cervatillo copia del que se encuentra en nuestro museo Arqueológico encontrado en Madinat Al Zahrá.
Más tarde como en toda ciudad existen los gamberros destrozaron la bella estatuilla del cervatillo que se puede apreciar en esta bella postal antigua... Nunca más se colocó ninguna otra.




Ahora, el pequeño caño de agua cae sobre la pileta redonda... Qué pena que jamás se sustituyera de nuevo el pequeño cervatillo.



Fuente: 
Conoce tus fuentes de J. A. Palomino León - Indicador cordobés, ó sea Manual histórico-topogŕafico de la ciudad de Córdoba  por Luis María Ramírez y de las Casa-Deza- Pervivencias de Qurtuba en la Córdoba contemporánea de Antonio Arjona Castro- Iglesia de S. Lorenzo de Octavio Diaz Pines Diario de Córdoba 16/12/1948, Lazos y piquetas devuelven a San LOrenzo su fina gracia Medieval de Francisco navarro Calabug Diario de Córdoba 21/06/1956, Antecedentes históricos artísticos de la Real Iglesia de San Lorenzo por Rafael Herrera Castejón Diario de Córdoba 12/08/1961, Inauguración después de las obras de S. Lorenzo Diario de Córdoba 13/12/1966- Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Foto recogida propiedad de J. A Palomino León.