En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)
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domingo, 14 de diciembre de 2025

El arte Califal Omeya

Cuando Abderramán III llegó al poder, Córdoba se convierte en la capital más importante de occidente, para demostrar mucho más su poder manda construir una nueva ciudad para trasladar su corte, Madinat al Zahra.
Es en tiempos del Califa cuando se empieza a emplear como material  decorativo el marfil... Uno de los materiales más costosos y exóticos se empieza a emplear para construir cajas, arquetas y píxides destinados, sobre todo, para guardar joyas, productos de belleza, perfumes o incienso...
Las primeras obras en marfil de las que se tiene noticia en al-Ándalus, aunque de ellas solo conservamos referencias por las crónicas, se sitúan en el segundo cuarto del siglo X. En las crónicas se refieren a los regalos enviados como presente diplomático por Abderramán III al príncipe beréber norteafricano Musa b. Abi l-Afiya en el año 934, tan solo cinco años después de la autoproclamación de al-Nasir como Califa.
Aunque fue en el reinado de al-Hakam II, hijo de Abderramán III, cuando la talla de marfil alcanzó su apogeo en España.
Bote de Al Mughira 965-968
Perteneciente de Madinat al Zahra
Museo de Louvre- Francia 

Un caso muy concreto es el del Bote de al-Mughira del año 968, hoy en el Louvre. 
Este bote perteneció al príncipe Al- Mughira, uno de los hijos de Abderramán III y medio hermano de Al Hakem II, un príncipe que probablemente recibió este regalo al alcanzar la mayoría de edad. 
El joven fue candidato al trono pero fue ejecutado a los 27 años, al día siguiente de la muerte del califa Al Hakam, para colocar en el trono a un príncipe niño, enfermo y manipulable.
La pieza fue hallada por los arqueólogos en Madinat al Zahra ¿Qué como llegó al Louvre? La pieza fue expoliada de nuestra ciudad y llegó al museo de Francia alrededor de 1898 al ser adquirido de una colección privada.
Bote de Zamora  o bote de Subh (963-964)
Medidas: 17.70 x 11 cm
Procedencia Madinat al Zahra
Museo Arqueológico Nacional de Madrid
Esta arqueta cilíndrica fue encargada por al Hakam II, como indica su inscripción para su favorita Subh. Toda la superficie de la pieza está cubierta con decoración en ataurique de hojas dentadas , entre las que se intercalan pavones, gacelas y aves. Tras la conquista de Fernando III , la pieza formó parte del botín de guerra, siendo entregada como relicario a la Catedral de Zamora antes de ser vendido por el Cabildo en febrero de 1911 por la no despreciable suma de 52.000 pesetas ¡De aquellos tiempos! a un anticuario. Enterado el Estado de la venta del bote y de otro más de menor importancia y temiendo que saliera del país, fue interceptado y comprado al anticuario por la misma cantidad que él la había adquirido.
Estuche de marfil 929-965
Perteneciente a Madinat al Zahra
Museo de Burgos
Este es un estuche de marfil o tablero de un juego que se llamaba "manqala" y data del siglo X. Exactamente no sabemos como pudo termina en el Monasterio de Santo Domingo de Silos, posiblemente fue un botín de guerra... El estuche tiene inscripciones en árabe que son dedicadas a una de las hijas de Abderramán III cuya traducción es: "Es una pieza de altísimo lujo, muy costosa y riquísima propia para una princesa"
De esta pieza cuentan que fue el conde Fernán Gonzalez, yerno de doña Toda, reina de Pamplona, y tía de Abderramán III, quien lo entregó en el monasterio. 
esta pieza fue robada a principios del siglo XX y vendido a un magnate americano, que cuando familiares de estos lo pusieron a la venta en una subasta pudo ser recuperado y de nuevo devuelto al museo de Burgos.
Arqueta de Leyre
marfil y plata: 23.6 x 38.4 x 23.7 cm
Procedencia Madinat al Zahra 
Museo de Navarra- Pamplona
Esta pequeña arqueta realizada de cuerno de elefante, de tres medallones cuidadosamente tallados por el artista Faray, contiene inscripciones que indican que fue un regalo del caudillo Abd al Malik al Muzaffar, uno de los hijos de Almanzor, para Hisam II.En un principio se encontraba en el Monasterio de Leyre, de ahí pasó a la iglesia de Santa María la Real en Sagüenza y al tesoro catedralicio de Pamplona.
Pixide ( 964)
Medidas: 7 cm x 10 cm de diámetro
Procedencia: Madinat al Zahra
Museo V&A South Kensington London
Según la inscripción de la tapa, esta cajita fue realizada por orden del Califa al Hakam II, hijo de Abderramán III, fue encargada para su favorita Subh, posiblemente como regalo por el nacimiento de su único hijo... Este pobre hombre se vio obligado a engendrar cuando lo que le gustaban eran otros hombres. Fue diseñada para contener perfumes, el calado de la base presenta la forma de vegetación estilizada .

Caja de marfil 961-965
Medidas: 9.5cm de largo x 4.3 cm de ancho y 6 cm de alto
Realizada en Madinat Al Zahra
Museo V&A South Kensington London

Este pequeño cofre de marfil presenta una decoración tallada de plantas estilizadas. Cubre los laterales de la base y la parte superior de la tapa. Alrededor de los laterales de la tapa se encuentra una inscripción árabe compuesta en un estilo decorativo conocido como «cúfico florido». Las bisagras y el cierre de plata podrían ser originales. Están decorados con nielado. Esta técnica consiste en utilizar incrustaciones negras para rellenar el diseño hueco de una superficie metálica. Este tipo de marfil se produjo en España durante los siglos X y XI. 
Una teoría sugiere que este tipo de decoración, compuesta exclusivamente por plantas y asociada a la fertilidad, era adecuada para objetos pertenecientes a mujeres. Sin embargo, el mismo tipo de decoración aparece en los paneles de mármol tallado de la sala de recepción de Madinat al-Zahra. Esta sala era de uso exclusivo masculino y formaba parte del enorme complejo palaciego que 'Abd al-Rahman construyó cerca de Córdoba. Por lo tanto, los diseñadores emplearon el mismo estilo decorativo en diferentes medios. Esto sugiere, como mínimo, que existía cierto control central en la producción de todas las artes decorativas de la época. 
Traducción : «En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso. Esto es lo que se hizo para la joven, hija de 'Abd al-Rahman, Comandante de los Creyentes. ¡Que la misericordia y el favor de Dios sean suyos!"
Pixide  de Ziyad
Medida: 19.4 cm x 12.2 cm 
Realizado en Madinat Al Zahra
Museo V&A South Kensington London

El elemento principal de la decoración son los tres grandes medallones del cuerpo, cada uno de los cuales representa a un hombre de alto rango. En uno, un hombre está sentado en una tarima entre dos asistentes. Otro muestra a un cetrero a caballo. El tercero representa a un hombre sentado con las piernas cruzadas en un palanquín montado sobre un elefante. La tapa, parcialmente desprendida, está decorada con pequeños medallones con animales. También lleva una inscripción en árabe, indica que el cofre fue fabricado para Ziyad ibn Aflah, prefecto de policía en Córdoba bajo el califa al-Hakam II. 
Este es el único cofre de marfil de este tipo fabricado para una persona que no pertenecía a la dinastía gobernante. Ziyad y su familia eran figuras importantes de la Corte Califal.

Pixide (966)
Procedencia: Madinat al zahra
Medidas 16 x 10.1 cm
The Hispanic Society Museum & Library
Nueva York
La decoración del píxide de la Hispanic Society es exclusivamente de estilo ataurique o arabesco. Sus motivos decorativos tienen connotaciones metafóricas de fertilidad. 
Este píxide y su tapa hemisférica, rematada con un pomo en forma de granada, están unidos en la parte posterior por una doble bisagra de plata dorada, cincelada y grabada. La parte superior tiene incrustada una placa de plata y un asa trilobulada.


Fuentes consultadas: 
El trabajo del marfil en la España del siglo XI. Tesis Doctoral de Noemí Álvarez da Silva-Hassam I Basha Patrimonio del Arte islámico - Dádivas preciosas en marfil: la política del regalo en la corte omeya andalusí por Noelia Silva Santa-Cruz Universidad Complutense de Madrid. Departamento de Historia del Arte I (Medieval)-Talleres estatales de marfil y dirección honorífica en al-Ándalus en época del Califato. El caso de Durrī al-Sagīr por Noelia Silva Santa-Cruz

domingo, 26 de julio de 2020

Doña Onecca, la abuela vasca de Abderramán III








Os preguntareis que estoy haciendo hablando de una princesa navarra cuando en este blog se habla de Córdoba, pues simplemente porque esta señora, a pesar de ser "norteña" y cristiana, fue la abuela del primer Califa cordobés: Abderramán III.
De Onecca sabemos que era hija de Fortún de Pamplona apellidado Garcés, fue heredero del trono de Navarra y el último de la dinastía Arista-Iñiga.  
Era hijo de García Iñiguez de Pamplona, aquel que capturaron los vikingos y que liberaron tras un cuantioso rescate... 
¡Las mala lenguas cuentan que fueron 7.000 monedas de oro! 

De su madre Oria Lopo Musa, sabemos que era nieta de Musa ben Musa de los Banu Qasi, aquel visigodo que se convirtió al islam para no perder sus tierras ni posesiones y de la que ya hablamos en este blog. (PARA LEER LA HISTORIA PINCHE AQUÍ). 
El matrimonio tuvo cinco retoños, cuatro varones llamados Fortun, Aznar, Velasco, Lope  y la pequeña princesa llamada Onecca.

Fueron tiempos difíciles para los navarros que no ganaban para sustos entre los vikingos, los Banus Qasin y el Emir cordobés... 
Fortún Garcés fue apresado por Muhammad I cuando las fuerzas musulmanas conquistaron la fortaleza de Milagro en el 860, llevándoselo a Córdoba donde estuvo rehén ¡Nada más y nada menos que 20 años! Era el único medio que tenía el Emir para asegurarse el sometimiento de Pamplona... 
Fortún llegó acompañado a Córdoba por su hija la princesa Onecca que apenas si era una niña....  
En realidad jamás vivieron en la ciudad como prisioneros, se podría decir que su jaula era de oro pues disfrutaban de todas las comodidades que existían en Al Ándalus.
Y como si del cuento de las mil y una noches, solo tuvo que pasar cuatro años para culminar una historia de amor entre la cristiana y Abdalá, que no era otro que el hijo del Emir.
¿ Que por qué se casaron? Pues realmente no sabemos si aquel casamiento fue un pacto entre reinos o esa historia de amor que venden los cronistas árabes, el caso es que Onecca a la que su esposo llamaba Durr que significa "perla" se casó con Abdalá y tuvieron un varón al que llamaron Muhammad y dos hijas Al- baha y Fátima, estos tres confirmados, y un hijo al que llamaron Zayb ibn Abdalah y que solo aparece en los libros de linaje portugueses ¡Así que éste con pinzas!

Pero Abdalá cambió, su padre el emir Muhammad I murió y subió al trono Al Mundhir... Cosa que para nada le gustó a Abdalá ¡Que se quitó del medio a su medio hermano a la primera de cambio! 
Cuentan que estaba el nuevo Emir Al Mundhir con su ejercito persiguiendo al rebelde ben Hafsun, asediando Bosbatro en la serranía de Ronda, cuando cayó herido, lo que aprovechó Abdalá y con la ayuda de un eunuco envenenó las lancetas y vendajes con el que curaron a su hermano... Al Mundhir murió en el campo de combate y Abdalá es nombrado nuevo Emir allí mismo.
Más tarde, ya proclamado Emir le dio la libertad a Fortún que cogió camino hacia Navarra junto con su hija. 
¿Fue repudiada por el Emir? Probablemente, aunque no he podido encontrar documentación de crónicas que cuenten qué sucedió... El caso es que Onecca se marchó dejando a su hijos con su padre; no sabemos si esa madre volvió a ver a sus hijos, posiblemente no...
Y una vez instalada en Navarra, no pasó mucho tiempo cuando contrajo matrimonio de nuevo, y esta vez con su primo- hermano Aznar Sánchez de Larraún señor del Valle de Laraún de Navarra cercano a Guipuzcoa e hijo del cuarto rey  Don Sancho Garcés, con el que tuvo tres hijos: Sancho Aznarez que falleció siendo niño, Toda Aznar y Sancha Aznar que ambas se convirtieron en reinas consorte... Pero esa es otra historia.

Mientras, el hijo que dejó Onneca en Córdoba no le fue nada bien... La Corte cordobesa era muy insegura para cualquier Omeya que se encontrara en el poder y cuando Abdalá eligió a éste como su sucesor  las cosas no fueron a mejor...
El complot se hizo desde el harem, Guizlam, esposa también de Emir y de sangre real aspiraba que fuera su hijo Mutarrif el elegido para ser el nuevo Emir.
¡Había que hacer desaparecer al hijo de la vascona que para colmo ni tan siquiera estaba en el harem para defenderlo! Instigado por su madre y sus partidarios, Mutarrif mató a su medio hermano Muhammad a golpes hasta causarle la muerte... 
La victima dejó un pequeño llamado Abderramán que ni tan siquiera había cumplido la cuarentena. 
Posiblemente, la mala conciencia del Emir que se sentía culpable por las desavenencias y celos de los medios hermanos y que había acabado en el asesinato de Muhammad; lo acogió bajo su protección para llegar a ser el primer Califa de Al Ándalus, Abderramán III.

Pero eso déjame que te lo cuente otro día



Fuentes consultadas: 
Doña Onecca, una princesa vascona en la corte de los emires cordobeses de Alberto Cañada Juste- Historia mínima del país vasco de Jon Juaristi Linacero-La Sorprendente Genealogía De Mis Tatarabuelos por Ramón Rionda- Wikipedia- Congressiones apologeticas sobre la verdad de las investigaciones históricas ...escrito por José de Moret

viernes, 25 de enero de 2019

Los Reinos cristianos, los Almorávides y Al Mutamid como dueño de Córdoba


Madinat Al Zahra
Cuentan que un Rey cristiano llamado Alfonso VI al que apodaban "El bravo" cuando bajó hasta las faldas de Sierra Morena encontró una ciudad tan bella que quedó prendado de ella y quiso regalársela a su esposa. 
Por lo que se la pidió al nuevo dueño de ella que era el régulo sevillano, dos cosas le demandó el Rey castellano a Al Mutamid mandando un mensajero a Sevilla: 
Que le diese Madinat Al Zahra para residencia de doña Constanza de Borgoña que iba en su compañía y que le dejase libre una parte de la Mezquita Aljama cordobesa para que la reina diera allí a luz al fruto que llevaba en sus entrañas. 

Indignado Al Mutamid por tan insolente mensaje, dio muerte con sus propias manos al portador de éste... Cosa que al enterarse D. Alfonso y ardiendo de sed de venganza , estrechó al Rey moro con tan poderosos medios que Al Mutamid desesperado por la presión, solicitó el auxilio de los almorávides. 
No sabía la desgracia que sobrevolaba sobre su porvenir cuando cursó la misiva de petición de socorro el rey-poeta sevillano: 

 "Él (Alfonso VI) ha venido pidiéndonos, mihrabs y mezquitas para levantar en ellas cruces (...) y sobre todo la ciudad más bella hecha por amor, Madinat Al Zahra (...) Dios os ha concedido un reino en premio a vuestra Guerra Santa y a la defensa de Sus derechos (...) y ahora contáis con muchos soldados de Ala que, luchando, ganarán en vida el paraíso".

Esto no deja de ser una bella historia por el que Al Mutamid llamó en su ayuda a los almorávides aunque la verdadera historia es mucho más materialista que todo eso.

Os pongo en situación:

Desde tiempos de Fernando I al que llamaban "El Magno" con su política expansiva leonesa sobre los territorios musulmanes ya muy debilitados tras la caída del Califato cordobés, sometió a numerosas Taifas y por lo tanto al cobro de "las parias" que no eran otra que cosa que impuestos para no ser atacados.
A su muerte en 1065  su reino fue dividido entre sus herederos: 
A Sancho apodado "El Fuerte" le perteneció Castilla y las parias de la Taifa de Zaragoza, a Alfonso apodado "El Bravo" recibió León y las parias de Toledo y al pequeño García le dejó el reino de Galicia que incluía Portugal junto con las parias de Badajoz y Sevilla; a sus dos hijas le dejó el señorío de Toro a Elvira y a Urraca el de Zamora.
¿Qué pasó? ¡Pues el ingredientes suficientes para traiciones, luchas y enfrentamientos entre todos los hermanos!

Sancho, el primogénito de los varones, fue el primero que mostró su descontento en el reparto del reino, ya que se considera que al ser el primer hijo varón debería de ser único heredero de su padre... Pero a pesar de sus "tiras y afloja" es a partir de la muerte de su madre doña Sancha cuando comienza la autentica guerra entre los hermanos que duraría alrededor de siete años.

Donde primero pone sus ojos el Rey de Castilla es en Galicia y sobre su hermano pequeño, donde hace una jugada maestra haciéndose "aliado" de su hermano Alfonso, prometiéndole que si le ayudaba usurpar el trono gallego ambos compartirían su reinado.
Así que en un principio Alfonso creyó a su hermano asociándose con él con la promesa de compartir el reino del pequeño entre los dos; aunque Sancho escondía otras pretensiones muy diferentes... 

Una vez que fue apresado García y exiliado a la Taifa de Sevilla, Sancho se enfrentó a su hermano Alfonso con un ejercito al mando de Rodrigo Diaz de Vivar ¡Ya sabéis el famoso Cid!, donde le da un vapuleo importante en la batalla de Golpejera apresándolo y recluyéndolo en un monasterio benedictino de Sahagún no sin antes de raparle la cabeza; Alfonso desesperado ante la perdida de su trono leonés pide ayuda a sus hermanas Urraca y Elvira; y con la ayuda de varios frailes huye refugiándose en la Corte del Reyezuelo de Toledo.
La ira de Sancho cuando se entera de la huida de su hermano Alfonso  ¡Como os podréis imaginar es monumental!,  así que decide marchar sobre tierras de Toro despojando a Elvira de su señorío, viéndose ésta obligada a irse con su hermana Urraca a Zamora.

Después marcha sobre León donde Sancho entra victorioso proclamándose nuevo Rey... Aunque en contra de lo que él pensaba, no obtiene el apoyo de los nobles leoneses que no lo reconocen como tal y tras múltiples escaramuzas los seguidores de Alfonso se marchan bajo el amparo de doña Urraca a la ciudad de Zamora. 
Hasta allí marcha el ejercito de Sancho sitiando la ciudad ¡El resto es bien conocido por un romance! el Vellido Dolfos sale de la plaza cercada y de una lanzada se "cepilla" al rey Sancho dejándolo "pajarito" en el momento. 
Aunque dicen las malas lenguas que al Rey le había dado "un apretón" y que cuando se fue a un sitio íntimo a defecar, Vellido Dolfos aprovechó la situación de indefensión para darle "matarile". 


¡Guarte, guarte, rey don Sancho, no digas que no te aviso, 
que del cerco de Zamora un traidor había salido; 
Vellido Dolfos se llama, hijo de Dolfos Vellido, 
si gran traidor fue su padre, mayor traidor es el hijo; 
cuatro traiciones ha hecho, y con ésta serán cinco! 
Si te engaña, rey don Sancho, no digas que no te aviso. 
Gritos dan en el real: ¡A don Sancho han mal herido! 
¡Muerto le ha Vellido Dolfos; gran traición ha cometido! 
Desque le tuviera muerto, metióse por un postigo, 
por las calle de Zamora va dando voces y gritos: 
¡Tiempo era, doña Urraca, de cumplir lo prometido! 

                                                                                          (Romance del caballero leal zamorano)

Alfonso se hizo el sorprendido de la muerte de su hermano ¡Acordaros cuando su mejor hombre "El Cid" le hizo jurar que no había tenido nada que ver con el asesinato de Sancho!
Bueno, ahora muchos historiadores dicen que eso del juramento no fue real... 
Enterado de la muerte de su hermano, sale de nuevo hacía su reino donde ayudado por sus hermanas, unifica de nuevo los reinos proclamándose Rey de Galicia, Castilla y León. 

¡Ya solo le quedaba la conquista de la ciudad del que fue el reino visigodo... Toledo!

Alfonso VI se había recompuesto tanto él como sus huestes y se dirige hacía la ciudad toledana donde encuentra a un débil rey Al Qadir que pronto capituló, a cambio le pidió al Rey cristianos el poder salvar su vida y la de sus habitantes, sus haciendas y mantener las costumbres musulmanas.


Mientras más al sur, el Rey de la Taifa sevillana llamado Al-Mutamid había tardado un año en anexionar la codiciada Taifa cordobesa a la suya... Para asegurarla, nombró a su hijo Abu Nars al Fath Al-Ma´mun, gobernador de ésta y para afianzar el poder de su hijo y por lo tanto el de él ante la nobleza cordobesa, lo casó con una descendiente de los Omeyas, la princesa Zaida.

Los demás reyezuelos de la Taifas presionados con los altos tributos o "parias" que el rey cristiano pedía y la cercanía de éstos, hizo que tanto Motawakkil reyezuelo de Badajoz como el sevillano Al Mutamid decidieran pedir ayuda al Sultán almorávide.


Éste, procedente de una tribu bereber del norte de África se había establecido en Marruecos y acudió raudo y veloz desembarcando con un gran ejercito en Algeciras.

Es en Sagrajas muy cerca de Badajoz, donde los andalusíes junto con los africanos le dan "matarile" a los cristianos salvando la vida muy pocos y entre ellos el Rey Alfonso, y a pesar de que le recuperaron buena cantidad de tierras a los cristianos jamás lograron recuperar de nuevo la ciudad de Toledo.
Pasada la batalla y ya con los cristianos "metidos por el momento en vereda" los reyezuelos de las Taifas creyeron que los almorávides se marcharían de nuevo a África... Pero no fue así.

¡Éstos vinieron para quedarse!.

Verano del 1086, los africanos integristas comienzan a conquistar las Taifas en un intento de reunificar de nuevo al Ándalus. 
Expansión Almorávide  en su máxima extensión
Pueblos y ciudades iban siendo ocupados por los almorávides unas veces casi sin violencia, otras con más de la que hubieran deseado sus habitantes.  
Cuando cae Málaga y Granada en manos almorávides y viendo el giro que habían tomado los acontecimientos el Rey sevillano Al-Mutamid le pide a su hijo Al-Ma´mun, que aguante como pueda la posición de la ciudad de Córdoba, pues sería inevitable que tras la caída de ésta se pudiera mantener la de Sevilla.

Poco duró Córdoba defendiéndose del invasor africano, la distancia entre los arrabales cordobeses y la tolerancia de sus moradores influyeron decisivamente para que cayera pronto la capital.

Según cuentan Al-Ma´mun, viendo que la cosa se ponía muy difícil, envió a su esposa Zayda junto a sus hijos y una pequeña guarnición de sus mejores hombres al Castillo de Almodovar del Río  para que lo esperara allí, donde nunca llegó...
El reyezuelo de Córdoba murió como un autentico guerrero, intentó abrirse camino con su guardia a través de los enemigos y de los traidores pero sucumbió al número. Dicen que cuando lo cogieron le cortaron la cabeza, la clavaron en la punta de una pica y la pasearon en triunfo por toda la ciudad.

Algunos historiadores cuenta que Zaida fue entregada junto a sus hijos a Alfonso IV como tributo, otros son embargo cuentan que fue ella misma fue la que buscó la protección del Rey Leonés convirtiéndose al cristianismo y dándole un hijo al Rey. 
Como ya lo contamos en este blog.

Muralla de Ronda del Marrubial
Los Almorávides habían llegado y al igual que en su momento hizo el ya lejano Abderramán I de África y al igual que el primer Omeya, Yúsuf Ibn Tashufin marchó para honrar la ciudad de Córdoba y hacerla su capital.

¿Pretendían parecer a los Omeyas? 
Si era así les quedaba un camino muy largo que recorrer ya que eran tribus acostumbradas al desierto y vivir entre el ganado.

Proclamó a su hijo Ali ibn Yúsuf Emir heredero al que aconsejó que fuera clemente con los cordobeses y tuviera mano dura con sus enemigos.
Cuentan que era generoso, afable y con un gran problema para la situación en la que estaba y es que tenía escaso apego al mando, por lo que fue delegando su poder en los alfaquíes ya que de los treinta y siete años que reinó, apenas pisó la península en cuatro ocasiones; y aunque sus dominios en aquel momento se extendían por Marruecos, Portugal, Andalucía, Valencia, parte de Aragón y Cataluña fueron sus tropas las que lucharon con capitanes nombrados por él pero sin Ali, que esperaba paciente en el Magreb.

En la península, los gobernadores gracias al escaso poder central tendieron a adoptar su ley sin tener una unificación; solo se dedicaron a reforzar las murallas cordobesas ante el peligro de los cristianos y el enemigo que tenían en África... Los Almohades.

A una tierra en la que no se sentían suya ni reconocidos, no se preocuparon de embellecerla, ni de atraer a literatos y poetas como los cordobeses estaban acostumbrados, al refinamiento y ellos además de analfabetos era poco civilizados lo que fueron denominados " salvajes del desierto" que junto al comportamiento de las tropas almorávides dedicados al saqueo de comida y mujeres de la ciudad contribuyó al cardo de cultivo que con la imposición de impuestos para mantener a ese mismo ejercito que los machacaba, fue suficiente para las revueltas cordobesas, donde pasaron a cuchillo a muchos africanos...


Según P.  de Madrazo en estas revueltas un ambicioso vecino cordobés muy rico y poderoso llamado Ben Handi con una muy buena reputación entres los ciudadanos había ido poco a poco insurreccionando a la plebe hasta ser por ella aclamado rey aunque poco después fue depuesto por el gobernador nombrado desde el Magreb llamado Ibn Ganiya, que pidió ayuda al rey Alfonso VII quien vio la posibilidad y se presentó ante los muros de Córdoba para cercar la ciudad.
Las crónicas musulmanas cuentan que una vez cercada la ciudad por poco tiempo un 18 de mayo de 1146 los cristianos entraron a la ciudad saqueando todo lo que encontraban en la parte de la Medina y entrando en la mezquita aljama:

"Ataron sus corceles a las columnas de la Maqsura y profanaron con sus manos impías el sagrado Coran que está custodiado en el Mihrab, purificando este suntuoso  templo el arzobispo de Toledo llamado D. Raimundo donde celebró una solemne misa"

Sigue contando P. de Madrazo que desgraciadamente Alfonso VII no puedo estar mucho tiempo ni pudo dejar a gente para guarnecerla así que le prestó juramento a Ibn Ganiya sobre un Corán que sería su fiel vasallo.
Lo que pasó luego una vez que los cristianos abandonaron la ciudad es que Ganiya rompió el juramento y no se contentó con eso... Sino que atrajo a algunos caballeros cristianos que se encontraban en Jaen a los que hizo prisioneros en cuanto pisaron la ciudad.

Irritado el rey Alfonso por la traición convocó a cuanto caballero y reino para ir contra el gobernador de Córdoba. 
Dice así: 

"(...) Dispuso (El Rey)  ir sobre Córdoba con un ejercito muy poderoso habiendo unido para esta empresa tantas huestes, suyas y de otros príncipes aliados, que la muchedumbre de los jinetes y peones cubrían las montañas y campiña, el agua de los ríos y fuentes no era bastante para apagar la sed de todos sus caballos, ni la yerba de aquella comarca suficiente para darle pasto (...)"


 Ibn Ganiya, emulando a Al Mutamib que por esquivar el yugo de Alfonso VI  se había entregado a los almorávides prefirió "apacentar camellos en el desierto que guardar puercos en Castilla" (1) cometió el mismo error llamando en su ayuda a los Almohades.

Pero eso déjame que lo cuente otro día.




1. Por lo visto está fue la expresión con la que se valió Al Mutamib para significar que más quería ser prisionero de Yusuf el almorávide que cautivo del rey cristiano.



Fuentes consultadas:
Realidad y símbolo de la Qurtuba en la literatura neo-árabe por Clara M.ª Thomas de Antonio-Los Almorávides Serafín Linares Roldán 17/06/2017- Córdoba por P. de Madrazo - Indicador cordobés: o sea manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba por Luis María Ramírez y de las Casa Deza- Crónica de la provincia de Córdoba por Manuel González Llana -Wikipedia-

lunes, 14 de agosto de 2017

Fortún Garcés...

El bisabuelo navarro de Abderraman III

Rey Fortún Garcés







Los vikingos hicieron lo que jamás pudo hacer Córdoba... ¡Romper lo que quedaba de "las alianzas" del rey de Pamplona con los Banu Qasi!.
Corría el año 859 cuando los normandos invadieron Pamplona llevándose a su rey de rehén. 
Sin duda, este fue el episodio donde los intereses de los vascones y la familia muladí se separaron para siempre... 
Los Banu Qasi no hicieron nada, ni por socorrerlo ni tan siquiera por cooperar en el pago del rescate ¡Al fin de cuentas el pamplonés había dado un giro en sus alianzas para mirar hacía el Rey de Asturias, un tal Ordoño!. 
En ese momento pensó que la mejor alianza siempre sería entre reinos cristianos ya que tenían un enemigo común... el Emir cordobés, Muhammad I

A pesar de que a García Iñiguez se le complicaba sellar ese pacto con el asturiano, necesitaba un matrimonio de pacto y desgraciadamente ya había casado a su hijo Fortún con Oria, o como antes la llamaban Awrya ibn Lubb una de las nietas de Musa ibn Musa de la familia Banu Qasi. Con la que tenía nada más y nada menos que cinco churumbeles: Iñigo, Aznar, Velasco, Lope y la pequeña Onecca que es parte de esta historia.
¡Tampoco era cosa de entrar en guerra con los Qasi!, sería mucho mejor tenerlos de amigos que de enemigos. 
Así que pensando y pensando hubo que hacer un giro inesperado en los acontecimientos, y aquí unos historiadores dicen que se quedó viudo, otros que repudió a su esposa... El caso fue que la reina Urraca "desapareció" para poder casarse con una niña de apenas treces años.
¡Así eran los divorcios de antes! ¡¡ Ya no me interesas, te meto a monja y a otra cosa mariposa, pobre mujer!! 
Así que Leodegundia Ordóñez fue pedida como esposa para García Iñiguez, rey de Pamplona 
que concertada la dote se celebra la boda con un hombre que le triplicaba la edad.

Poco tardó el Emir cordobés en encaminar sus huestes hacía Pamplona para castigar el atrevimiento de ir contra él, derrotando a ambos reinos y llevándose como rehén al príncipe Fortún Garcés que se encontraba defendiendo la fortaleza de al Kasthil.
Cuenta que la defendió con tanta fiereza que hasta perdió un ojo, de ahí que fuera apodado el tuerto, "al anqar" por los musulmanes...
¡Y qué mejor baza para las pretensiones del cordobés que tener a un príncipe vascón para el sometimiento de Pamplona !

Así que Fortún acompañado de una de sus hija, la más pequeña llamada Onecca, fue trasladado a Córdoba donde estuvo ¡Nada más y nada menos que veinte años preso!

Eso significaba para el Emir la tranquilidad de que los navarros no instigarían contra Córdoba a la vez que sería un tributario más para mantener la Corte, ¡Claro si quería ver alguna vez vivo a su hijo y sentado en su trono!
Tampoco pensemos que aquellos años que estuvo en Córdoba Fortún estuvo en una mazmorra, que nada de eso, el príncipe junto con su hija, tuvieron una relativa en libertad ya que era rehenes en jaula de oro como se suele decir...
Pasó diez años cuando el padre de Fortún, el rey pamplonés García Iñiguez murió, dejando un trono vacante pues el heredero estaba cautivo en Córdoba.
A pesar de todo esto Pamplona reconoce a Fortún como rey, a pesar de que su trono estuvo regido y aquí viene el lío... Unos historiadores cuentan que hubo una regencia asumida por el hermano de Fortún Garcés llamado Sancho Garcés, otro muchos más cercanos a la verdad, sucedió un golpe de estado instalándose en el poder un noble que hasta ahora eran totalmente desconocido...
¡¡Exactamente no se sabe lo que ocurrió!! Pero por un tiempo Pamplona estuvo en manos de una nueva dinastía, la estirpe Jimena. 
Mientras, en Córdoba ocurrían cosas "tan interesantes" como el matrimonio de Onecca la mismísima hija de Fortún Garcés con el segundo hijo del Emir, llamado Abd Allah.
Desde luego no se sabe si fue un pacto o es que fue amor de verdad, me imagino que sería una bella historia de amor, el moro se enamoró de la cristiana dándole le nombre de Durr que significa perla.
¡El flechazo tuvo grandes consecuencias! La vascona le dio a Abd Allah tres retoños: Un hijo al que llamaron Muhammad como su abuelo paterno y dos preciosas hijas al Baha y Fátima, haciendo abuelo a su padre Fortún Garcés.

¡Quien se lo iba a decir a él que como nietos de todo un rey cristiano tendría a tres musulmanes! Y para colmo jamás se pudo imaginar que un biznieto llegaría a ser el primer Califa de Al Ándalus, Abderramán III uno de los gobernantes más brillantes de la historia Omeya.

Pasados nada más y nada menos que veinte años en tierras cordobesas cuando fue el propio Abd Allah, su yerno quien le da la libertad junto con su hija Onecca, no sabemos si a la princesa la repudió o no, el caso es que él se quedó con sus hijos y ella se marchó a Pamplona donde se casó con un primo hermano suyo, un tal Aznar Sánchez, señor del valle de Larraún un valle muy cerca de Guipúzcoa y con el que tuvo tres retoños entre ellos a la que sería la reina Toda. La que más tarde iría hasta la corte Omeya para que un médico de su sobrino-nieto pusiera a dieta al gordo de su nieto Sancho I de León...
¡Pero esa es otra historia! 

Cuando Fortún llegó a Pamplona los vascones lo miraban con recelo, además se rumoreaba que su propia hija había tenido hijos con el que ahora era el Emir cordobés...
En cierto modo Fortún habían llegado a su tierra pero ya no la sentía como propia, había perdido el apoyo de su pueblo que no lo veían como el caudillo que necesitaban que lo veían en un joven Jimeno un tal Sancho Garcés que apoyado por el conde de Aragón y el rey de Asturias Alfonso III le planta cara a Fortún haciendo que se retire al monasterio de Leire hasta su muerte. 

Mientras en Córdoba Abdalhá haciendo caso de unas injurias vertidas por otro de sus muchos hijos, manda matar al joven príncipe Muhammad, el hijo de la "cristiana" dejando un bebé de veintiún día, nieto del Emir y bisnieto del rey de Pamplona Fortún Garcés que llegaría a ser el gran Califa de Al Ándalus, Abderraman III.

Pero eso, déjame que te lo cuente otro día.





Fuentes consultadas: 
Reyes de un Reyno, de Iñigo Arista a Catalina I por Alfonso Pascal Ros, Óscar Tejero y José Antonio Perales- Anaquel de estudios árabes, Volúmenes 6-8 Editorial de la Universidad Complutense, 1995- Hasday, el hagib del Califa: breve historia de los judíos de Sepharad por Raúl Romero Bartolomé-Historia breve de Navarra por Jesús María Usunáriz Garayoa- Navarra o cuando los vascos tenían reyes de Pierre Narbaitz- Diccionario geográfico-histórico de España por la Real Academia Volumen 2 - Wikipedía- foto recogida de internet

miércoles, 15 de marzo de 2017

La dinastia Banu Qasi y los Omeyas




Cuando las primeras tropas musulmanas entraron en la península ibérica comandadas por Tariq y Musa en el siglo VIII, algunos nobles godos ofrecieron resistencia a los invasores hasta su muerte, mientras que otros, capitularon rindiendo vasallaje a Damasco para así poder conservar sus posesiones y patrimonio.
Esto es lo que hizo un conde llamado Casio que rinde vasallaje a Musa para no perder sus posesiones convirtiéndose al islam y adoptando el nombre de Fortún ben Qasí o Fortún Casio. 
El  nombre de Musa aparecerá reflejado en los nombres de sus descendiente, sin duda en honor del que lo había patrocinado.



Sus dominios se situaron en el valle medio del Ebro y por su carácter fronterizo hacía que sus tierras fueran claves para las luchas entre cristianos y andalusies por lo que les traería muchos "dolores de cabeza" a los Omeyas como a los reinos cristianos.



Poco se sabe en realidad del conde Casio, algunas crónicas cuentan que se casó con Aisha ben Abd al-Aziz, hija del segundo valí de Al Ándalus Abd al Aziz ben Muza que se había casado con Egilona de Córdoba, la viuda de D. Rodrigo Rey Visigodo.
Si la cosa era así, Aisha, era nieta por parte de padre del mismo Muza, al que le había rendido vasallaje y según Ibn Hazm que Qasi, era un noble godo y que tuvo cinco hijos varones: Musa ibn Fortún, Abu Tawr, Abu Salama, Yunus y Yahya. 

Cuando Abderraman I se proclamó Emir la familia muladí rindió vasallaje al Omeya y durante esa etapa y también con la de su hijo Hisham I, fueron prácticamente fieles al Emirato, ya que a pesar de su cercanía con Zaragoza no se sumaron a los movimientos rebeldes del gobernador de ésta, seguramente porque en ese tiempo estaban más preocupados en ser una familia poderosa que en un levantamiento contra el Emir. 
De hecho, Muza Ibn Fortún jugó un papel muy inteligente ante los ojos de Hisham ya que una de las veces  en que el gobernador de Zaragoza Said ibn al Husayn fue contra el cordobés, Muza Ibn Fortún entró con sus hombres afianzando la plaza al Emir que al probarle su fidelidad, lo que desde luego, aumentó el prestigio familiar en Córdoba.

Pero no siempre iban a ser tan "buenos súbditos" los Banu Qasi, con Al hakem I intentaron jugar un doble papel con Abd Allah y Sulayman quienes buscaban apoyos para disputarle el trono a su sobrino llegaron hasta ellos... 
Enterado el Emir no se quedó quieto y empleó la fuerza para imponer su autoridad con los Qasi, a su tío Sulayman lo mató y a Abd Allah  lo dejó que se instalara en tierras valencianas a cambio de un tributo ¡Ellos volvieron al redil y todo quedó en intrigas!

De estas intrigas se libraron y viéndose fuertes miraron hacía sus vecinos los cristianos de Pamplona y vieron la posibilidad de entablar buenas relaciones con ellos por medio de matrimonios entre miembros de las familias.
Casaron a Musa ibn Fortún con Onecca una princesa que había quedado viuda de un vascón llamado Iñigo Jimenez o Eneko con el que fue madre de Iñigo Iñiguez el que sería primer rey de Pamplona conocido también como Iñigo Arista.
De la unión de Onecca y Musa ibn Fortún nació Musa ibn Musa que sería el principal caudillo de esta familia muladí y hermano uterino del rey de Pamplona a la vez que su yerno, pues se casó con su medio sobrina carnal Assona Iñiguez ¡ Ufff, que lío se traían estos!  
De este matrimonio nacieron al menos seis retoños entre hijas e hijos.
Una vez que los vínculos familiares estaban más que reforzados se aliaron tanto los Banu Qasi como los navarros, contra su enemigo común el entonces Emir Abderraman II.

La única solución que tenía el cordobés era no dejarlos que se organizaran por lo que los ataques fueron frecuentes en expediciones contra Musa y los pamploneses que " esa alianza" cada vez fue más inestable ante los problemas que siempre tenían los Qasi con el Emir y que los navarros siempre pagaban con campañas en su contra del cordobés.
El "distanciamiento" se agravó a causa de un problema que tuvo Musa con el wali de Zaragoza. 
El wali Harit lo desalojó de Borja y sintiéndose acosado Muza pidió ayuda a su sobrino García Iñiguez para prepararle una emboscada al zaragozano donde lograron capturarlo.
Enterado Abderraman II montó en cólera organizando una campaña contra Pamplona que según los cronistas duró más de treinta días para asegurarse de no dejar nada en pie.
Derrotados y heridos, tanto García Iñiguez como Muza ibn Muza, no tuvieron más remedio que soltar al walí Harit y rendirse ambos ante el Emir.

En tiempos del Emir Muhammad I hizo un cambio de alianzas y para asegurase la fidelidad en la frontera superior reconoció a Muza como señor de Tudela y la gobernación de Zaragoza.
Los Banu Qasi se sintieron más poderosos que nunca y sabían que tenían cierto prestigio, a lo largo del tiempo habían cogido poder gracias al apoyo convenido que le fueron haciendo a los Omeyas en sus luchas internas y ésto lo vieron tal vez, no como una gracia del Emir sino una debilidad, y para los Qasi era el momento oportuno para rebelarse contra Córdoba.
Acababa de morir el Emir y su heredero todavía estaba expectante, así que aliados con los Aristas de Navarra y a la cabeza Muza ibn Muza afirmó su independencia proclamándose tercer Rey de España y rebelándose contra el nuevo Emir.
La respuesta del Muhammad no se hizo esperar invadiendo la región de Navarra haciéndose dueños de varios castillos entre ellos el de Falces consiguiendo con esto la sumisión de los Bani Qasi durante un tiempo.


Las relaciones de los Banu Qasi con sus parientes los navarros se rompieron cuando García Iñiguez pensó que en cuestiones de alianzas sería mucho mejor con un reino cristiano como por ejemplo el rey asturiano Ordoño I.
La alianza con los moros no le traía nada más que problemas, así que lo mejor era deshacer la alianza que tenía con los moros de una manera sutil dejando enfriar la comunicación.
Por lo que no fue de extrañar, que cuando los vikingos remontaron el Ebro hasta llegar a Pamplona, Muza hizo caso omiso a la pedida de ayuda que tuvo por parte de su sobrino navarro.
El ataque ocurrió muy rápido y una vez que los vikingos desembarcaron un grupo de ellos se cebaron contra los campesinos sin respetar ni tan siquiera ni mujeres ni niños, otro grupo mientras, se dirigían hacía los muros de la ciudad donde los habitantes tuvieron poca capacidad de reacción. ¡Fue toda una escabechina!
Mientras un grupo de incondicionales con García Iñiguez a la cabeza lucharon cuerpo a cuerpo hasta que fue hecho prisionero... Éstos al ver que era nada más y nada menos que el Rey, pidieron un rescate de 90.000 dinares.

Una vez pagado el rescate y devuelto de nuevo a Pamplona García Iñiguez sella definitivamente su alianza con Ordoño I con un matrimonio del mismo pamplonés  que ya viudo de su primera esposa ¡Se supone! y digo se supone porque los cronistas no tienen nada claro si murió o la repudió, se casa con una de las hijas del rey Ordoño llamada Leogundia.
Una vez terminadas las bodas emprendiendo una campaña contra el mismo Muza.
En aquellos tiempos la parte de Burgos todavía no estaban pobladas a pesar de que eran las más cercanas a la frontera de los Banu, donde solo en la misma frontera tenían una plaza que Muza ibn Muza se había encargado fortificar, la plaza de Albelda. 
Y allí se dirigieron las tropas de Ordoño al saber que Muza estaba realizando una razzia en tierras de Pamplona donde su sobrino, García Iñiguez estaba haciéndole frente.
Así que cuando se enteró que Ordoño I estaba cercando su plaza, allí que fue para defenderla con sus hombres...  
Pero el asturiano había dejado parte de sus hombres en el asedio mientras que los demás esperaron la llegada para hacerle frente a Muza, que al verse herido, escapó sin hacerle frente provocando un desconcierto en las filas de los Banu Qasi al quedarse sin su caudillo; lo que, aprovecharon los asturianos atacándoles y causándole muchísimas bajas. Luego marcharon contra Aldelba que fue asaltada y arrasada completamente.

La derrota fue tan aplastante que esto provocó la pérdida de poder de los Banu Qasi que aunque tuvo más años de existencia para seguir dándole problemas a los Omeyas, se fueron volviendo anónimos  de forma irreversible... 
Mientras, una importante expedición cordobesa de castigo por tierras navarras en la que cayó prisionero el príncipe Fortún Garcés que se llevaron a Córdoba y estuvo nada más y nada menos que 20 años encarcelado.
La historia de Fortún Garcés y de como llega éste príncipe a ser bisabuelo del gran Califa cordobés Abderraman III acaba de empezar.


Pero eso, déjame que te lo cuente otro día.



Fuentes consultadas:

El conde Casio, los Banu Qasi y los linajes Godos de Al Ándalus de Maribel Fierro- Algunas consideraciones acerca del conde Casio de Jesús Lorenzo Jimenez-Importante familia de religión musulmana afincada en el Alto Valle del Ebro entre los siglos VIII y X por Mikel Etxegarai Garaikoetxea 2011- Wikipedía- La batalla de Albelda o de Monte Laturce (859) y los enfrentamientos que la precedieron: conflictos fronterizos a mitad del S. IX por Mercedes Lazaro Ruiz- Fotografías recogidas de internet.