En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)
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lunes, 21 de febrero de 2022

La Calleja del horno de Guiral.



Pasear por la calle Cabezas es rememorar otros tiempos... Tus pisadas, al resonar con la piedra del suelo, hace evocar otra época donde se guardaban como tesoros, no ya la intimidad de sus casas, sino las leyendas...
En esta misma calle, existen desde tiempos inmemoriales dos callejuelas sin salida... Reminiscencias de la época musulmana y que aunque mantienen sus nombre en un pequeño azulejo, tienen la numeración de la calle Cabezas.
Una, que llaman doña Muña y de la que hablaremos en otro momento, la otra de la que hoy vamos a hablar: La Calleja del horno de Guiral... 
Observando las callejas, una frente a la otra, creo que los azulejos están cambiados ya que la calleja doña Muña, señora que perteneció a la familia de los marqueses del Carpio y que por lógica debería ser la que linda con el palacio, es la que aparece como calleja del horno de los Guiral.
Calleja de los Guiral aunque
aparezca el azulejo de doña Muña
Según D. Miguel Muñoz Vázquez en su trabajo de Boletín Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de 1961 habla de la calleja barrera que delimita con la casa palacio de los marqueses del Carpio y que fue conocida por el nombre de de Fernán Cano a principios del siglo XIV según testamento de que se otorgó en la ciudad en 1327  doña María Teresa Ximénez de Góngora, esposa del adelantado D. Alfonso Fernández de Córdoba por el que manda a su capilla de San Bartolomé en la Mezquita Catedral "unas casas que son de la collación de Santa María en la barrera de Fernán Cano en la calle de las Cabezas" así que queda confirmado que las calle barreras de la calle cabezas existían desde el siglo XIII.

El nombre de la calleja de la que queremos hablar y según Muñoz Vázquez se llamó en un principio "Barrera del corral de Santa María" y al de la "Obispalía" lugares donde se levantaba en otros tiempos las tiendas de la alcaicería de los Bataneros, ya que era por donde se salía desde allí a la calle Cabezas, como así consta por escritura en la que arrienda el Cabildo a:

"Juan Ruyz, mercader fijo de Alfonso Ruyz e María Díaz su muger unas casas de la collación de Santa María que vacaron por muerte de Sancho Martinez que linda con el dicho coral e casas de Pedro Ruyz cirujano e la calle mayor"

Poco años después hacía 1443 tomó el nombre de barrera de Gonzalez de Guiral por la familia que moró en esa calle como dice el escrito que nos deja el Deán y cabildo de Santa María por el que arrienda el 22 de agosto de 1443:

"Unas casas de la barrera de Gonzalez a Pedro Gonzalez, cambiador, hijo de Juan Gonzalez e Isabel Gonzalez y que lindan con Juan Fernández curtidor y otra con Diego Fernández jubetero"

Estas casas son las que según un escrito dejó al Cabildo Diego Fernández, Canónigo, en 1422, sitas en la calle de las Cabezas en la Barrera de González "que lindan con otras que también le dejó en la calle principal al referido Cabildo el Chantre Antón Ruiz Morales", cuyas casas las tuvieron en arrendamiento, en 1514, Juan de Córdoba Pardo, hijo de Gonzalo de Córdoba y corresponden hoy a las señaladas con el núm. 14 de la referida calle.
Posiblemente ese apellido proviene  nombre proviene de un clan familiar "González" de los que al subir en la escala social aparece un nuevo apellido, "Guiral",  para dar más caché a la familia...
Puerta de la casa
Ya sucedió con otros conversos y que vivieron en la mal llamada casa de los Cueto y de la que ya hablamos en este blog ( Pinche Aquí)  presentes durante varios siglos en Córdoba y donde tenían sus casas principales al fondo de esta misma calleja... 
¿Qué por qué el nombre? Pues probablemente existiría allí un horno de su propiedad, en aquellos tiempos los hornos se alquilaban por horas para que muchas familias que no disponían de ellos pudieran cocer su pan para la semana.
Nos nos debe sorprender que la procedencia de esta familia sea judía-conversa lo que le impidió en un principio llegar a los más granado de la nobleza a pesar de su alto nivel económico.
Si tiramos de árbol genealógico que aparece en el trabajo del académico e historiador Don J. Aranda Doncel, viene de familia de Jurados que era lo más alto que podía llegar una familia de "cristianos nuevos" a pesar de haber pasado cinco o seis generaciones.
En aquella situación lo que se pretendía era enlazar ¡costara lo que costara! con la nobleza sobre todo con esa que poseía muchos títulos y muy poco cash...
El factor dinero permitía costear los largos procesos de las pruebas de limpieza de sangre, los de hidalguía, comprar algún que otro oficio, tierras y hasta señoríos, otra forma era intentar el acceso a ordenes militares o empleos cortesanos para así lograr por méritos algún que otro título nobiliario.

El primer González Guiral del que tenemos conocimiento en Córdoba es Don Gaspar Gonzalez Guiral y Salazar que aparece empadronado como hijodalgo en el Ayuntamiento de Córdoba probando su genealogía el 6 de mayo de 1623 y que funda mayorazgo en 1672 especificando que los herederos deberían de tener la aprobación de sus padres para sus matrimonios ya que dice:
"Por los casamientos que se suelen hazer sin deliberación y acuerdo, biene a rresultar disminuirse el crédito y calidad de las familias ..."
En el archivo municipal aparece un pleito de probanza de sangre a D. Martin González de Guiral, dicen los entendidos que fue el expediente más largo, pretendiente a caballero Veinticuatro de la ciudad.
En 1690 aparece un Martin Antonio González de Guiral como mediador en un problema que hubo entre el Corregidor de la ciudad y la casa de Comedias de la ciudad sobre unos asientos que el corregidor quería designar para personalidades.
A partir de mediados el siglo XVIII parte de la familia se dispersa por toda España sobre todo en Cantabria, donde uno de ellos emigró a Cuba enriqueciéndose con la industria del tabaco; su descendencia vuelve a España.



Fuentes consultadas:
Los caballeros veinticuatro de Córdoba a finales del siglo XVII. Riqueza, función y linaje de una élite de poder por María Isabel Castillejo Cuenca-Ocio y vida cotidiana en el mundo hispánico en la Edad Moderna por Francisco Núñez Roldán- Actividad teatral en Córdoba y arrendamientos de la Casa de las Comedias por Ángel María García Gómez- El recinto amurallado de la Córdoba bajomedieval José Manuel Escobar Camacho-Ocio y vida cotidiana en el mundo hispánico en la Edad Moderna por Francisco Núñez Roldán- Los estatutos municipales de limpieza de sangre en la Castilla moderna. Una revisión crítica por Enrique Soria Mesa-Boletín de la Real Academia de Córdoba, de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes Año 1961-


martes, 25 de enero de 2022

La Casa de los Luna.

Y el primer Hospital psiquiátrico en la ciudad.  
Fotografía propiedad de David (Cordobapedia)
Portada donde se puede ver el escudo familiar
No son muchos los palacetes o casas Solariegas en Córdoba con una fachada principal que destaque como destaca esta preciosa fachada de estilo plateresco cordobés como se puede apreciar en la portada.
Se aprecia puerta principal tapiada 
Lo primero en lo que te fijas de esta casa son los dos ajimeces o balconcillos de esquina  parece la hace especial. 
La preciosa fachada  de piedra presenta tres cuerpos:
El inferior muestra un vado adintelado que se recuperó como puerta principal al estar cerrado y convertido en una ventana (Como se puede apreciar en la fotografía) y que según unas señoras muy mayores, a la que conocí hace años y que viven o vivían, en la casa de al lado, la casa estuvo unida a la suya y esa parte fue vendida por su padre. Desgraciadamente no lograron decirme el año... 
De hecho si observamos la fotografía el zócalo de ambas casas es consecutivo y las rejas de ambas son exactamente iguales.... Se ve que luego se cambiarían las rejas de la fachada de piedra para darle más caché de palacete...
Da la sensación de que la parte esquinera blanca era la parte no noble...  Lo que si dejaron estas señoras muy claro fue que sus patios, en especial el grande era mucho más bonito y grande que los de la otra parte. 
Si observamos la foto de Google en que la zona delineada en rojo es la casa de los Luna en la actualidad, la casa de al lado, delineada en azul, podemos ver que hasta los tejados son exactamente iguales, y que solo está dividida por un tabique... ¡Y desde luego su patio es mucho más grande!
Sabemos que hubo una reforma donde se cambió la ventana por, de nuevo la puerta principal alrededor de 1930, aunque no sabemos exactamente si esa fue la fecha de la división de la casa.
El segundo cuerpo además de los dos balconcillos de la esquina, destaca la ornamentación de las ventanas y en especial la de la puerta principal donde destaca sobre el dintel, el escudo de los Luna con unas preciosas guirnaldas de flores donde se dispone tres cabezas de carácter quimérico.  
El cuerpo superior se corona con una terraza- lavadero, habitual en algunas casas solariegas cordobesas.
Al abrir el portón principal te invita a entrar en un fabuloso zaguán con dos patios que fueron reformados, dicen que por el arquitecto Carlos Sáenz de Santamaría. 
En los que en torno a ellos está la vivienda
La casa se encuentra en una plaza escoltada por una bonita fuente barroca realizada en 1664 que no siempre estuvo ahí, ya que antes adornó otra plaza, la del Salvador y que está desaparecida.
Alrededor de 1850 es colocada en la plaza que fue transformada en 1925 cuando era alcalde Cruz Conde con chino cordobés y parterres ajardinados.
Según dicen en esta casa habitó el Humanista cordobés Fernán Pérez de Oliva, tío de don Ambrosio Morales.
La casa se la conoce como "La casa de los Luna" pero...¿ Quiénes fueron esos Luna? 
Pues esos Luna comienzan con D. Luis Gonzalez de Luna, Veinticuatro Córdoba, señor de los Heredamientos del Álamo, Lovatón, Torre de doña Estefanía, Villamar, Carrasquilla y Zaragoza, Caballero de la Orden de la Banda. Secretario Mayor del monarca D. Juan II ¡El padre de Isabel la católica!, en algunos libros viene también como Secretario y Escribano de Cámara del rey
d. Enrique IV . 
Según Francisco Fernández de Béthencourt, dice que D. Luis pertenecía a la gran familia feudal de los Luna de Aragón. Provienen de la línea menor ya que era de D. Juan Martinez de Luna, señor de Illueca y Gotor, Rico-Hombre, Camarero Mayor de D. Juan II de Castilla, Alférez Mayor de Aragón. ¡El primero de la rama Andaluza!... Eso quiere decir que estaba emparentado con Benedicto XIII "El Papa Luna" y el condestable de Castilla D. Alvaro de Luna... ¡¡Gente importante sin duda y complicadilla!!
Aunque me he vuelto loca confrontando ramas genealógicas, hay bastantes "Juan Martinez de Luna" de los que no tienen completos su descendencia y por lo tanto no puedo decir quien es exactamente, aunque por las fechas me decanto por Juan Martinez de Luna III entonces sería sobrino del Papa Luna...
Fotografía propiedad de Rogelio HM
Puerta principal
Otro Francisco, pero esta vez Ruano, en su libro "Casa de Cabrera en Córdoba" amplia la información diciendo que además fue embajador de Juan II en la visita al rey de Granada y a Portugal... habla de él porque una de las hijas de d. Luis, de su segundo matrimonio, casó con Monse Juan Martinez de Ángulo.
Hasta 1411 D. Luis Gonzalez de Luna había sido escribano de rentas y alcalde de las Alcabalas del obispado de Jaén, un año después se hizo cargo por orden del Rey de las pagas y el recaudamiento de ese mismo obispado. 
En 1417, la reina regente, doña Catalina, le envió a Granada como mensajero para tratar treguas por dos años y recoger la primera entrega de un total de tres de algunos cautivos cristianos allí retenidos.... ¡La misión fue un éxito!. Trajeron de vuelta un grupo de cien cautivos cristianos  
En julio de 1421 Juan II le mandó una vez más a Granada, en esta ocasión como embajador, para que el rey nazarita jurase las treguas de tres años acordadas entre ambos monarcas
En 1429 contaba ya con una sólida carrera como embajador de la Monarquía, su capacidad negociadora era bien conocida por el rey enviándolo a Portugal junto a Alfonso de Cartagena.
Es por aquellas fechas cuando su veinticuatría fue acrecentada ¿Qué quiere decir acrecentada?
Según Margarita Cabrera en su trabajo "Los regidores de Córdoba" en tiempos de Enrique "El Trastámara" concedía ciertas "mercedes" a las que llamaban "mercedes enriqueñas" y no era otra que concesiones de gran cantidad de tierras.
Fotografía propiedad JoseCar
Preciosos Ajimeces

La dinastía Trastámara y sobre todo en tiempos de Juan II y de Enrique IV produjeron un gran numero de regidores por conceder "ciertas mercedes", fruto del trabajo realizado en favor de la Corona y en vez de entregar tierras, nombraban al individuo en cuestión, regidor de la ciudad... Es a partir de 1375 cuando ese cargo es conocido como Veinticuatro de Córdoba.
Así las "veinticuatrías acrecentadas" eran otorgadas en favor a individuos estrechamente ligados con la Corona o de miembros de la nobleza de Córdoba vinculados por lazos familiares a algunos regidores de la ciudad. No eran transferibles a otro individuo que no tuviera esas características... Tal es, que en tiempos de los reyes Católicos, a Pedro de Angulo, criado y trinchante de los reyes, quisieron darle una veinticuatría que había quedado vacante por la muerte de D. Juan de Castillejo. 
Al día siguiente del nombramiento, tuvo que ser revocado ya que esa Veinticuatría era acrecentada y en su lugar tuvieron que ofrecerle la primera Veinticuatría que quedara libre.
Fotografía propiedad JoseCar
D. Luis González de Luna se casó dos veces y al disponer con un gran patrimonio hizo buenos casamientos de sus hijas e hijos, estrechando lazos con las familias más importante de Córdoba.
En primeras nupcias, casó con doña Leonor Fernández de Cárcamo, hija de don Martin Fernández de Córdoba, señor de la Torre de Fernán Martinez y de los Castillos y lugares de Madroñiz, Madroñejo y Belmonte y de doña Beatriz Fernández de Cárcamo, señora de las Alcantarillas y de la Cabeza de la Harina, de la Casa de los Señores de Aguilarejo.
Tuvo que se sepa dos hijas de este matrimonio: 
-Beatriz  Fernández de Cárcamo y Luna, a la que casó con Pedro Muñiz y Godoy caballero de Santiago.
-Isabel Gonzalez de Luna y Fernández de Cárcamo que casó con Gonzalo Fernández de Córdoba Ayala Toledo, hijo ilegitimo del primer Señor de Baena.
En segundas nupcias, d. Luis casó con doña Catalina de Saavedra hija del Mariscal Hernán Arias de Saavedra de la Casa de los señores de Castellar con la que tuvo gran descendencia:
-Juan de Luna y Saavedra, con una veinticuatría acrecentada, fue comendador de Santiago en 1476, alcaide de Melilla que contrajo matrimonio con Francisca Lasso de Mendoza de la Casa del Infantado.
Fotografía propiedad JoseCar

-Catalina de Saavedra casó con Mosén  Juan Martinez de Ángulo, gran servidor del rey D. Juan de Navarra.
-Teresa  de Luna con Rodrigo Fernández de Mesa, cuarto hijo de Alfonso Fernández de Mesa, fue Veinticuatro de esta ciudad, servidor de las tropas castellanas al servicio de Enrique IV y de los reyes Católicos.
-Luis de Luna, veinticuatro de Córdoba poseía una veinticuatría acrecentada, al menos desde 1477 asiste a los cabildos municipales al menos hasta 1503
-Hernando de Luna  (Del que nada se sabe)
-Inés de Saavedra Luna con Pedro de Montemayor
-Beatriz que se hizo monja del convento de Las Dueñas de Córdoba
- María de Luna que también ingresó como monja en el mismo convento que su hermana. 
Por ambas hijas recibieron como dote el Convento varias casas dispersadas por la collación de San Pedro, San Nicolás de la Axarquía, dos en la calle la Feria, concretamente en de la calle del pozo o ropa vieja en la actualidad se llama San Francisco
Antes de morir, D. Luis Gonzalez de Luna, decidió fundar un hospital bajo la advocación de Jesucristo para lo que en aquel tiempo llamaban "los locos" y aunque en aquellos tiempos fue el primero ya tuvimos en tiempos de los Omeyas el germen para la hospitalización de enfermos donde se incluían a los locos y a los que llamaban "bimaristanes". ¡Pero, no nos salgamos del tema!
El hospital que fundó D. Luis se llamó de Jesucristo según Alfonso Franco en su libro "Personajes, poderes y fortalezas  y otros temas de la historia de Andalucía"  Es en unas de sus casas donde se funda el hospital con sus distintas dependencias.
Según D. Teodomiro en sus "Paseos por Córdoba" cuenta:
 "(...) que por cima de la casa que describimos, se ve un antiguo edificio, próximo á desaparecer para convertirse en jardín de la casa del Sr. Marqués de Santa Marta. Este fue el primer hospital para locos que hubo en Córdoba, siendo su fundador Luis de Luna, en el año 1430, labrándole también iglesia, á la que tituló La Sangre de Cristo. Su patrono el Marqués de Alcañices, se hizo dueño de esto, sin que se haya cumplido su instituto, ni entregado á la Beneficencia, por mas que esta lo reclamó; por consiguiente, no está ni ha estado jamás incorporada al hospital de Agudos, como equivocadamente afirman D. Luis M.ª Ramírez en su Indicador, y D. Arístides Sáenz de Urraca en su Guía de Córdoba.(...) " 
Fotografía propiedad JoseCar
Fuente del patio con chino cordobés

El Luis de Luna del que habla es en verdad Luis Gonzalez de Luna, también habla de que la fundación del Hospital fue en 1430 a pesar de que en otros documentos se habla de 1444, y me extraña que su patrono o patrón del que habla sea el marqués de Alcañices cuando el primer marqués de este título fue en 1533 ¡Estamos hablando de una diferencia de 103 años!

El primer Gonzalez de Luna, del que estamos hablando, murió en 1476 a pesar de que en el Boletín de la Academia de las Ciencias, Bellas Artes y Nobles Artes de 1934, en un artículo de d. Germán Saldaña Sicilia cuyo título es "Monografía Histórico Medica de los Hospitales de Córdoba" en el que aparece el testamento fechado 1551 que  creo sería del hijo del Luis del que hablamos y que también se llama Luis...
¡ Sin duda, está hablando de uno de sus hijos o nietos!

El fundador, es decir, D. Luis Gonzalez de Luna, nombró procurador del hospital a Don Remón o Ramón, que tomó posesión de todos los bienes el 9 de marzo de 1444 que es cuando se fundó el Hospital, aunque no sabemos si fue ese día o días anteriores o posteriores.
Al que dota con los bienes siguientes:
Además de sus casas en San Andrés donde se instalaría el hospital, deja:
El cortijo del Salvanés situado en Bujalance, unas casas tienda ubicadas en la collación de San Andrés con renta vitalicia del colchonero Alfonso Gonzalez flores y que lindaban con sus casas del hospital.
Una casa en la collación de San Pedro que tiene a renta vitalicia un zapatero de la calle Ceraceros, otra casas en la calle la Feria a los Caldereros en el rincón donde está el terradillo y que linda con casas de Diego Gonzalez Villalón y el adarve
Otra casa tienda en la misma collación y que linda con la casa de Juan de Ángulo y el adarve
Otra casa tienda en la collación de Santa Marina que linda con otra casa -tienda de Redomón y otra con la iglesia de Santa María.
Una casa- horno en la misma collación y calle de los Cuchilleros que tiene renta vitalicia Juan Ruiz de Roqueña y que linda con el Adarve.
Otra casa tienda en la collación de Santa María que la renta el Vainero Antonio Rodríguez y que linda con las casas del Jurado Gómez Carrillo
Una casa- tienda con sótano en la Collación de San Nicolás de la Axarquía que la renta Zerfanque
Una casa tienda en la misma collación que tiene renta vitalicia Fernán Sánchez
Tres casas en la misma collación que las anteriores rentadas una por Alfón González, Antón Ruiz y el albañil Pedro de Alcántara.
Otra casa -tienda que tiene dos puertas en la misma collación que la renta Lázaro Sánchez y su mujer "La sevillana"
Otras casas que las llaman de la Garza en la collación de Santa María que tiene renta vitalicia  Luis Alfonso Marmolejo y que linda con el horno de cocer pan que se llama de la Red.
Otra casa que consta de tres puertas en la calle Pescadería que la tiene en renta el zapatero Bartolomé Ruiz
Otra casa tienda en la calle Alfayatas y que la renta el moro Jamete, otra en la calle la Feria que la tiene en renta el jubetero Diego Rodríguez y que linda con las casas del Maestre- escuela de la Catedral Lope Gutiérrez de los Ríos y otra que linda con la del jubetero y que la renta vitalicia el calcetero Martín Gutiérrez.
Fotografía propiedad JoseCar
Bonita balconada 
Otra casa- tienda en la misma collación  cerca de la Alcaicería que tiene de por vida el tundidor Garci Muñoz ya fallecido y que ahora la lleva el tundidor Miguel.
Otra casa-tienda en la collación de San Pedro, en la Plaza de la Corredera, que la tiene en renta vitalicia el carpintero Pedro Díaz y linda con casas del hijo del propio Luis Gonzalez de Luna, Fernando y su mujer doña Beatriz
Unas casas con bodegas, lagares, pilas y tinajas más unas viñas en el límite de la aldea de Santa María de la Sierra. 
Las casas linda con las casas de los herederos de Martín Fernández de Frías. las viñas tienen treinta aranzadas y consta de tres pedazos, una con el pago de los Corrales, otra con el de Quejigar y el tercero en Valdepinos. 
Más otras ocho aranzadas en este último pago, en esta última viña entraba también otra en el Barranco y una huerta cerca de Córdoba rodeada por el arroyo de las Moras.
                                                                                                               (Recogido del trabajo de Alfonso Franco Silva)


Aunque el Hospital fue fundado en 1444, como ya hemos dicho, su definitiva normas por la que debería regirse y organización no se hicieron hasta 1473 cuando ya la institución llevaba treinta años prestando su asistencia. 

1473, junio, 21. Córdoba. Ordenanzas del hospital para locos fundado por Luis González de Luna, mensajero mayor del rey, su secretario y veinticuatro de la ciudad de Córdoba, en sus casas en la collación de San Andrés de esa ciudad, en cuya capilla será enterrado con su mujer Catalina de Saavedra y alguno de sus hijos, según disposiciones de su testamento.
Testigos: Hernán López letrado, Juan de Aguilar barbero y Juan Rodríguez cordonero, vecinos de Córdoba. Hernán Sánchez de Cáceres, secretario de cámara del rey y su notario público
                                         ORDENANZAS DEL HOSPITAL
1. El hospital se pondría bajo la advocación de Jesucristo y recibirán a enfermos que fueran pobres o locos
2. Todo aquel que ingresase en el hospital debiera testar a favor del hospital si tuvieran algún bien para así ayudar al mantenimiento de éste, aquellos que no aceptasen esa disposición no serían admitidos.
3. Los pobres serían alojados en las dos estancias principales de la casa, los locos, por su parte, estarían instalados en dependencias más interiores de la vivienda, es decir separados de los cuerdos. 
4. Se les daría la comida y bebida necesaria para la recuperación de su salud, administrándole también las medicinas que necesitasen hasta que estuviesen completamente sanos
5. Cualquier peregrino pobre que pida albergue será admitido pudiendo dormir una noche y recibir una comida
6. El hospital sería dirigido por un Patrón que nombrará el fundador quedando todo bajo sus ordenes donde servidores tendrían que vivir en el Hospital
Parte del retablo
Museo Arqueológico
Córdoba
7. Se construiría una capilla que sirviese como panteón de la familia González de Luna y por supuesto, para que los enfermos y personal de la institución asistiesen a misa. El fundador la dota con todo lo necesario para el culto: Un cáliz con su patena o (bandeja pequeña), dos ampollas o (Vasos), una Cruz pequeña y todo esto de plata. Dos prendas de paño de seda una con su alba y aparejos y la otra de lienzo con sus aparejos. Su ara o (Altar), libro y frontales con sus aderezos. 
Finalizada la misa se le daría de comer a los enfermos 
8. El hospital tendrá a su disposición un físico y un médico para que visitasen cada día a los enfermos y a los locos.
9. Con las limosnas que la institución recibiera se compraría ropa de cama.
10.como la casa destinada al hospital es muy amplia se podría edificar dos tiendas que se le abriría dos puertas a la calle la Real, ambas se destinarían al arriendo para que el arriendo se destinara para el arreglo y mantenimiento del edificio.
11. El hospital dispondrá de un arca cerrada con llave que estaría en la capilla donde estarían guardadas las ordenanzas de la institución y todo el dinero procedente de las rentas que estaría bajo la custodia del patrón
12. Al fin de evitar malversaciones, la mala administración o el robo, el fundador nombrará a uno de sus hijos que a su vez transmitirá la obligación a uno de sus descendientes siempre por línea de varón primogénito
Parte del retablo
Museo Arqueológico
Córdoba
13. Si al cabo de un año queda algún remanente procedente de las rentas el patrón podría distribuirlo en obras de caridad. Así mismo, si el fundador o alguien de su familia por verdadera necesidad  precisara alguna de las rentas del hospital, el patrón tiene la obligación de procurársela.
14. Finalmente y por mandato expreso del fundador el hospital quedará libre de la injerencia de autoridad eclesiástica alguna, incluso del propio prelado de la ciudad, ¡Este se fiaba poco de los curas! salvo si se tratase del funcionamiento de la capilla.
D. Luis González murió entre 1476 después de testificar el 14 de Abril, que podemos leer en el Alfonso Blanco Silva.... El elegido para administrador general fue finalmente su nieto llamado Luis de Luna tomando posesión en 1482. 
Según Ramírez de las Casas Deza en su libro " Indicador cordobés, o sea manual histórico- topográfico de la ciudad de Córdoba" dice:
"(...) que el hospital fue trasladado al de San Bartolomé por el 1700 donde permaneció hasta que se incorporó al del Cardenal en 1808 trasladándolo más tarde al convento de San Pedro Alcántara (...)"
En el museo Arqueológico se encuentra parte de un retablo de alabastro encontrada por un vecino  de Córdoba en 1867 estos dos relieves con unas medidas de 52 x 27 cm. 
Según la información existente en la ficha de inventario, proceden del antiguo Hospital de la Sangre de Córdoba. Dice que ubicado en El Realejo, donde desde siglo XVIII se levanta La Casa de los Guzmanes, en el barrio de san Andrés. 
El hospital, citado por D. Teodomiro Ramírez de Arellano en sus Paseos por Córdoba, se fundaría en el siglo XIV por Luis de Luna y llevaría adosada una Ermita conocida como de la Sangre de Cristo... De ahí que posteriormente al hospital se le conociera como de la Sangre. 
En el siglo XV llegarían a Córdoba estos dos relieves, al menos que conozcamos, procedentes de Inglaterra, para formar parte de este oratorio.

En el trabajo de D. Gonzalo J. Herreros Moya, en el que habla de la casa solariega de los Mesa, aparece esta casa como las casas principales de D. Rodrigo Fernández de Mesa las que entraron en su familia por mediación de la dote de su primera esposa doña Teresa de Luna. 
Más tarde, a la muerte del único hijo que tuvo con doña Teresa y que fue fraile de San Pablo, las heredó y convirtió en las casas principales de su mayorazgo de Chanciller,  aunque jamás vivieron en ellas.
Fue más tarde, cuando fueron permutadas y así, se le concedió Real Cédula de Felipe II, fechada en 16 de agosto de 1580 para poder realizar dicho canje; ejecutándolo en 13 de marzo de 1590 por las casas en las que habitaba de la calle "Pedregosa" y la que conocemos como suyas. 
En la permuta alega que "valen mucho más y están en mejor sitio" que las originalmente amayorazgadas del barrio de San Andrés...
En 1604 aparece de nuevo esta casa cuando doña Francisca de Argote y Saavedra, heredera universal de sus tíos D. Rodrigo de Mesa y doña María de Argote, por llevarla de dote cuando casó con Don Martín Alonso de Cea y Córdoba, Veinticuatro de Córdoba, familiar del Santo Oficio, aunque este matrimonio siempre vivió en Santa Marina. 
Este caballero amplia su mayorazgo de la Carnicera, fundado por sus antepasados, en marzo de 1608 agregando precisamente esas casas antaño principales de los Mesa, anterior de los González de Luna, que las había traído su mujer de dote.


Fuentes consultadas: 
Personajes, poderes, fortalezas y otros temas de la historia de Andalucía... por Alfonso Franco Silva pag e0 a fh-  Índice Histórico Español por Universidad de Barcelona. Centro de Estudios Históricos Internacionales pag aii- La diplomacia Castellana durante el reinado de Juan II: La participación de los letrados de la Chancillería Real en las embajadas regias por Francisco de Paula Cañas Gálvez *Universidad Complutense de Madrid- Historia y Descripción de la Antigüedad y Descendencia de la Casa de Córdova por Francisco Fernández de Córdova Abad de Rute- Los regidores de Córdoba en 1480. Aproximación prosopografía por Margarita Cabrera Sánchez- Historia genealógica y heráldica de la monarquía española: casa real y ... por Francisco Fernández de Béthencourt- Paseos por Córdoba por Ramírez de Arellano-Museo Arqueológico publicado 15/5/2020-

sábado, 1 de enero de 2022

La casa solariega de los Cueto

Un Mercader de Sedas y una capilla en la Mezquita-Catedral.

Fotografía Propiedad de JosCar
Plaza del pozo de Cueto nº6
Como bien dice el doctor en historia D. Gonzalo J. Herreros, esta casa nada tiene que ver con el nombre por la que se conoce. "La casa de los Cueto" no existe, como nos cuenta Paco Muñoz en su blog "Notas cordobesas" indicando que  la casa perteneció a una familia de judíos conversos... 
Los "Muñoz de Velasco" de cierto renombre en la ciudad, aunque no perduró durante mucho tiempo. 
Fotografía propiedad MariÁngeles Ortiz
Acceso a la plaza por la Ribera
¿Por qué? Pues porque los apellidos se van diluyendo en casamientos para poder optar a posiciones mucho más seguras, a pesar de tener ya la sangre hebrea inexistente.
La casa se encuentra situada en el número 6 de la plazuela "Pozo de Cueto" y que casi todo el mundo conoce como la casa solariega de los Cueto, fue en realidad las casas principales de los Muñoz de Velasco.

¿Qué por qué le dicen Cueto? Mi teoría es que ese nombre proviene de lo que realmente significa  "Cueto", colina aislada, y desde la ribera se puede apreciar que eso es lo que era, un montículo que tiene un desnivel de 16 escalones hasta llegar a la plazuela.
Existiría un pozo, de ahí "Pozo de Cueto" posiblemente el mismo pozo que existía en los baños públicos de origen árabe en la misma esquina de la plaza con la calle Cara y que Patrimonio quiere rehabilitar para hacer una red de baños andalusíes, junto con el que todos conocemos:
"Los baños Califales" que podemos visitar y que recomiendo que se visiten si todavía no lo habéis hecho. 
Los baños de la calle Carlos Rubio que también tienen que rehabilitar para poder visitarlo.
Ya, con el paso del tiempo, el vulgo popular se encargó de bautizar la casa, ya que la palabra "Cueto" parece más un apellido, al denominarla de la casa de la plaza Cueto, a la casa de los Cueto.
Esta familia, "Los Muñoz de Velasco" fue importante en la ciudad aunque su presencia no llegó a tres siglos... El primer integrante familiar que se conoce -gracias al trabajo de Gonzalo J. Herreros Moya- es  Gonzalo Muñoz, todavía no aparece con el segundo apellido "de Velasco", nació en la ciudad hacía 1549 y  durante casi el tiempo que existen, seguía viviendo en la misma collación de la Catedral. 
Fotografía propiedad de JosCar
Plaza del Pozo de Cueto
Pero empecemos por el principio:
Gonzalo Muñoz, nació en 1549 en Córdoba, hijo de Juan Sánchez de Ahumada y Leonor Muñoz, adoptando el apellido de su madre, también se sabe que tuvo, al menos, tres hermanos: Dos hermanos y una hermana y que eran trabajadores de la seda, es decir "sederos".
Don Gonzalo fue en un principio mercader de sedas, llegando a ser cofrade de la Caridad, algo bastante importante para los expedientes de limpieza de sangre y un influyente Jurado de la ciudad.
Se casó dos veces y tuvo en total dieciocho hijos, por lo que tuvo que hacer un gran esfuerzo en hacerles buen casamiento e incluso hacer cuantiosas dotes para los que fueron ingresados en conventos... 
La vida conventual estuvo muy relacionada con su familia ya que al menos dos de sus hijas y tres de sus hijos junto con cuatro nietas entraron en un convento con 500 ducados de dote cada uno.
Casó a tres de sus hijas: Leonor Muñoz con Diego Fernández de Montilla que tras enviudar ingresó en el convento Jesús y María de religiosas Mínimas de la orden de San Francisco de Padua; a Beatriz Muñoz la casó con un Jurado llamado Andrés Sánchez  y Luisa, con Juan Francisco de Ribera y en segundas nupcias con otro Jurado llamado Hernando Núñez. 
La cuarta hija de su primer matrimonio ingresa como monja también en el convento Jesús y María y de lo en la actualidad solo tenemos el nombre de la calle donde estaba situado ya que estaba ubicado donde ahora está el teatro Góngora...
De sus tres hijos que fueron religiosos: Antonio fue presbítero y dos fueron frailes del convento del Carmen Calzado, ¡Lo que hoy es la facultad de Derecho!
Es alrededor del 1600 cuando pasa de mercader, dejando a su primogénito al cargo de esa empresa, a Jurado de su Collación... ¡Claro, con el privilegio que eso conllevaba! 
Ya que recibían 500 maravedíes al año y la gran dispensa de no pagar impuestos ¡Que eso para un mercader sería fantástico!... Es por aquel entonces cuando usurpa y aparece ya con su aristocratizado "de Velasco".
Capilla de los Santos Varones fundada 
por Gonzalo Muñoz de Velasco
Hacía 1612, le compra al Cabildo Eclesiástico una zona para hacer una Capilla en la Mezquita Catedral, "un arco" del muro Norte, que linda con el Patio de los naranjos. 
Se trata de la Capilla de los Santos Varones y de la que hablaremos en este blog. 
La riqueza de Gonzalo Muñoz de Velasco, compró la ceguera de los cordobeses al respecto de su sangre cuando se concluyó su espléndida capilla en el primer templo de la ciudad.
El escudo de armas policromado que se encuentra en la bóveda es del mismo diseño que el que se encuentra en la portada de su casa que se atribuye a su tataranieto Rodrigo Muñoz de Velasco que en 1711 se le concede el hábito de Santiago ya que en el escudo aparece la cruz de esta Orden Militar.
Cuando muere D. Gonzalo, aparte del oficio de Jurado que pasa a uno de sus hijos, normalmente al primogénito, deja bastantes bienes: 
Las casa principales y otras colindantes, numerosas mandas piadosas como las 400 misas y limosnas...
Y hasta dos esclavas que deja a su esposa, media docena de casas arrendadas, más de 20.000 ducados en efectivo, dos mesones en la Roda provincia de Sevilla, varias casas horno en el barrio de San Lorenzo, dos casas en el barrio de la Magdalena, casas tejar en el Campo de la Verdad y otras en el Alcázar Viejo y en la Fuenseca,  además de olivares y bastantes tierras.
¡¡Vamos, una pasta gansa!!
Fotografía de MariÁngeles Ortiz
Volviendo a la familia y según -Gonzalo J. Herreros-  Su primogénito, Juan Sánchez Muñoz, encargado del negocio familiar de la seda no contrajo matrimonio ni tuvo hijos, por lo que su hermano Luis Muñoz de Velasco se convertiría en el verdadero sucesor. 
Heredando la casa "de la entrada larga" que es como llamaban a la casa familiar. 
Se casó, al igual que su padre, dos veces. La primera esposa era hija de un familiar del Santo Oficio y  murió a los veinte días del casamiento ¡¡Raro verdad!! 
En segundas nupcias se casó con Beatriz de Castillejo hija de un Jurado y emparentada con la familia de Juan Rufo (Nuestro escritor de la Austriada) . 
Este Muñoz solo tuvo una hija, Juana Castillejo y Muñoz de Velasco, que por ser mujer perdió la varonía de los Muñoz de Velasco. Pasando a ser de su tío Rodrigo Muñoz de Velasco, fortalecido por la herencia de su padre y penúltimo de sus hijos, también casó dos veces, la primera con María Victoria de Figueroa y Orbaneja, y la segunda con Catalina de Galarza, ambas de familias de escribanos, mercaderes y conversos.
Fue nombrado hijodalgo donde -según cuenta Herreros- entre la nota parroquial de su primer matrimonio en el que aparecía como Rodrigo Muñoz hijo del jurado Gonzalo Muñoz  a la segundo matrimonio que aparece como Don Rodrigo Muñoz de Velasco hijo del jurado D. Gonzalo Muñoz de Velasco.
Juan Muñoz de Velasco nació dos años después de la muerte de su abuelo, cuando aún su padre Rodrigo no había heredado; se casó con 20 años y su esposa entregaba una dote de 42.000 reales.
A la muerte de su padre, sería el poseedor de todo los fundado por su abuelo entre todo ello las casas principales en la collación de la Catedral y así fue empadronado como hijodalgo fijando su residencia en Plaza de Cueto entre 1645 y 1675.
Tres generaciones fueron las que todavía continuaron con la empresa familiar de la seda... Ya ennoblecidos, siguieron teniendo negocios textiles y casándose con familias de pasado judío, por lo que nunca quisieron apartarse de su identidad.

D. Rodrigo Muñoz de Velasco quedó como titular con apenas quince años, tutelado por su madre hasta su mayoría de edad, casó con doña Victoria Gutiérrez de Ravé teniendo un hijo y dos hijas.
D. José Muñoz de Velazco y Gutiérrez Ravé es el único varón del matrimonio, hijodalgo notorio que como la misma frase dice, su hidalguía se reconoce por su notoriedad tuvieran prueba o no... 
Se dedicó a la carrera militar. Fue primero teniente del Regimiento Provincial de Córdoba, Alférez de cazadores del Regimiento Provincial de milicias de Córdoba, más tarde sería Capitán de Infantería , fue cofrade de la hermandad de la Caridad.
Llegó a tener una veinticuatría de Córdoba en 1777 cuando se la compró a D. Antonio Fajardo de Guzmán y Cárdenas por 10.000 reales, rematando cuando en 1785 fue nombrado caballero de la orden de Calatrava.
De los hijos de éste señor solo le sobrevivieron dos hijas: María del Pilar y María Dolores. Ambas casadas en el mismo día del año 1800,con sus respectivos ¡Claro! en el Sagrario de la Catedral , heredando sus bienes la mayor, doña Pilar Muñoz de Velasco; aunque continuó la descendencia por ambas... Fueron muchos los nietos de D. José por parte de los Jurado Valdelomar-Muñoz de Velasco como por los Polo de Valenzuela -Muñoz de Velasco.
Digno de ser nombrado es Juan de Dios Polo y Muñoz de Velasco nacido en 1810,  tuvo una vida bastante aventurera y azarosa, comandante general de las fuerzas Carlitas por su lealtad a la causa fue agraciado en 1842 por el pretendiente a la corona española Carlos V barón de Muñoz de Velasco, que quedó vacante por no tener hijos tras su muerte.
Polo vivió algunos años en el exilio, de regreso a España y más concretamente a tu tierra natal,
llegó a ser parte de la elitista sociedad cordobesa siendo socio fundador del Circulo de la Amistad en 1854
Murió en 1885 en nuestra ciudad, siendo enterrado en el cementerio de Nuestra Señora de la Salud.
 
Tanto quisieron difuminar su pasado que se borraron para el futuro... ¡Una pena!

Hoy en día la casa es una casa de vecinos.


Fuentes Consultadas:
Fotografías de D. José  Carlos Cabello- La reconstrucción del Patrimonio Judeoconverso. La casa solariega y la Capilla Catedralicia de los Muñoz de Velasco en Córdoba por D. Gonzalo J. Herreros Moya *Universidad de Córdoba- Escudos pintan escudos: Heráldica de Judíos- conversos y mercaderes en Córdoba en la Edad Moderna por Gonzalo J. Herreros Moya- El consejo de Córdoba a finales de la Edad Media: Estructura interna y política municipal por José Luis del Pino García *Universidad de Córdoba- Personajes célebres de la Córdoba judeoconversa por Gonzalo J. Herreros Moya-

domingo, 20 de septiembre de 2020

Gibraltar cordobés!!!!!



¡Que no, que no me he vuelto loca!

Antes de ser inglés y mucho antes del tratado de Utrecht... El peñón de Gibraltar fue cordobés, un espacio muy corto en el tiempo, pero lo fue.
Y todo gracias a D. Pedro de Herrera, un judío converso nacido en nuestra ciudad que negoció ante el duque de Medina Sidonia para que cientos de personas se asentasen allí.

Pero pongámonos en situación:

Sabemos que las crisis son cíclicas, verdad? Pues hubo una en 1391 donde la sequía y la peste hizo de las suyas haciendo que muchas personas murieran y que muchos nobles que en aquellos momentos tenían tierras y bienes inmuebles pero que no disponían de dinero "contante y sonante" se endeudasen al pedir ayuda a los mercaderes judíos.

¿Qué pasó? Pues que ellos prestaban pasta pero con un tiempo para devolverla y con ciertos intereses...
Cuando los nobles se dieron cuentan de que no podían devolver en aquel momento lo que con anterioridad los mercaderes les habían prestado, comenzó a gestarse el caldo de cultivo necesario para echarle la culpa de todo mal conocido y por conocer a los judíos...
Año 1391, desde los púlpitos de las iglesias haciéndose eco de las voces que muchos nobles que les interesaba que el pueblo se levantaran contra "los usureros" que les habían prestado dinero cuando lo necesitaba pero que ahora ellos no querían devolver, se escuchara junto con el fanatismo religioso del arcediano de Écija para echar la culpa a los judíos entre otras muchas cosas, de envenenar las aguas de la ciudad.

Esto hizo levantar una muchedumbre que asaltara la judería matando a toda persona que se encontraban por el camino, robando y quitándoles sus casas.
Esto hizo que muchos judíos que quedaron en Córdoba se convirtieran al cristianismo con el único afán de poder proteger sus bienes y sus familias; aunque la historia no tardó muchos en repetirse; tan solo quince años después en 1406, de nuevo se asaltó la judería, los cristianos viejos cordobeses, nobles, sus criados y hasta clérigos la asaltaron matando a todo judío que encontraron, robando sus casas y hasta violando a sus mujeres; durante cuatro largos días se prolongó el robo y los asesinatos.
Tan espantosos y horrendos fueron los hechos que hasta el rey Enrique III de Castilla multó a la ciudad con 40.000 doblas de oro como indemnización pero no para dársela a los agraviados, judíos que sobrevivieron que hubiera sido lo correcto... sino hacía él 
¡Ni listo que era el colega!
Córdoba le pagó solo la tercera parte, muchos fueron los caballeros que quisieron mediar para que el Rey perdonara la multa pero no lo consiguieron...  Sólo el poder divino lo hizo ya que el rey la espichó sin haber saldado las cuentas con la ciudad.

En Córdoba, como en otras ciudades andaluzas, se seguía 
acrecentando el odio con el agravante del enfrentamiento de dos ramas de una las principales casas Los Fernández de Córdoba, el señor de Aguilar y su primo el conde de Cabra y de la que ya hablamos en este blog (PARA LEER LA HISTORIA PINCHE AQUÍ)
1473la ciudad estaba dividida en dos bandos a causa de las rencillas de ambo señores:
Los que estaban con el señor de Aguilar que apoyaba a Enrique IV y los que estaban de parte de su primo el conde de Cabra, D. Pedro Fernández de Córdoba que abogaba por la princesa Isabel como reina de Castilla...
Aquello fue el detonante por parte del conde de Cabra para dirigir su propaganda contra los conversos cordobeses que se veían apoyados por el señor D. Alonso de Aguilar, hermano del célebre Gran Capitán.
D. Alonso había favorecido el acceso de cristianos nuevos a cargos públicos, cosa que sus rivales no estaban dispuestos a consentir, aumentando el odio hacía éstos...  
Los hechos ocurrieron cuando una procesión de la Virgen salió del convento de los Franciscanos, cuando bajaba la imagen llevada por los cofrades por la calle de la Feria. Por lo visto una chiquilla echó agua por el balcón sin darse cuenta que iba pasando la imagen en aquel momento y cayendo sobre ella...  
En aquella casa vivía una familia de "cristianos nuevos" e inmediatamente fueron acusados de herejía siendo la reacción fue inmediata:
Un herrero de la collación de San Lorenzo llamado Alonso Rodríguez se hizo jefe de los indignados cristianos viejos que empezaron enseguida un asalto de las casas de los conversos incendiándolas.
Desgraciadamente la ciudad se dividió en dos bandos: Los "Aguilaristas" a favor de la defensa de los conversos y los "Cabristas" los que estaban a favor de echarlos de la ciudad.
El "Aguilarista" Pedro de Torreblanca con algunos hombres intentó por todos los medios detenerlos pero fue herido por el herrero que se refugió en la mismo Compás de San Francisco, de donde el señor de Aguilar lo sacó y lo mató en la misma puerta.

Durante tres días, los "grupos" que se encargó de alborotar Pedro de Aguayo, un noblecillo de tres al cuarto familiar de D. Pedro de Córdoba y Solier, obispo de Córdoba, que bajo aquel pretexto se desquitaba del señor de Aguilar por haber expulsado  a su primo de la ciudad en tan bochornosa situación como montado en una mula... Alentando a las gentes a robar y quemar casas de "sus protegidos".
Ante la mala situación que sufrieron, muchos judíos conversos huyeron hacía la provincia sin saber muy bien donde establecerse...
Es D. Pedro de Herrera, hombre de confianza del señor de Aguilar y judío converso el que se encarga de entablar contacto con el duque de Medina Sidonia negociando una especie de compra de Gibraltar.
El monte de Calpe, que es como se le conocía al peñón de Gibraltar pertenecía al duque desde 1462 por conquista a los nazaríes y le pertenecía además de ser una de sus posesiones más preciadas por tener el control del estrecho...
Las condiciones que puso el duque no fueron fáciles de asumir ya que además de comprarles las casas a los habitantes que allí se encontraban y que en su mayoría era netamente militar y que vendieron a precios desorbitados deberían de edificar nuevas,  además tendrían que encargarse de la custodia de la ciudad sufragando cuatro quintas partes de su defensa un total de cuatro mil doblas al año.... 
Más de 4.000 personas llegaron a Gibraltar, un lugar en el que pretendían vivir en libertad sin enfrentamientos políticos o religiosos, como cuenta Alonso de Palencia:

"Vendieron sus alhajas y compraron barcos de pasaje. Algunos enviaron delante sus ajuares y parte de las familias; pero padecieron grave daño y ultraje en la navegación, porque los piratas les robaron sus haciendas y se llevaron algunas mujeres. Los que eligieron la marcha por tierra, en número de 350 jinetes y 2.000 peones, marcharon con rapidez y se dirigieron a aquella ciudad (…) muy necesitada así de soldados aguerridos como de zapateros y otros artesanos."


Aunque la suerte no estuvo de su parte, la muerte del rey Enrique IV cambiaba el panorama de todo el reino de Castilla, su hermana Isabel se apresuró a coronarse reina dejando a su sobrina sin el trono de Castilla lo que presagiaba un enfrentamiento con el tío de la "Beltraneja" el rey de Portugal; y uno de los lugares con mayor posibilidades de iniciar una contienda era Gibraltar con un ataque desde Ceuta que se encontraba en poder del portugués....
Posibilidad que no se le escapó a Isabel la Católica" poniendo sus ojos en el peñón  y poniendo a su vez muy nervioso al duque.
El de Medina Sidonia, en un principio escuchó al cordobés D. Pedro de Herrera que le propuso atacar Ceuta para ganarle la partida al rey portugués que estaría desprevenido; Sin embargo de nuevo los enemigos de los conversos tuvieron mucho que ver ya que sembraron la duda en el duque contándole que posiblemente era una estrategia de D. Pedro para entregar la plaza, dejando la lealtad de converso cuestionada.
Así que el Duque organizó un ejército que atacó Ceuta, pero sólo era una maniobra para ocultar sus verdaderas intenciones, tal y como nos cuenta Alonso de Palencia: 

"…el Duque (llegó) á Gibraltar, como de paso, con escogida caballería. El Alcaide de la fortaleza (Pedro de Herrera) le abrió sus puertas y obedeció rendidamente sus órdenes, y el Duque no tuvo escrúpulo en deponerle ignominiosamente de su cargo y aun intentar prenderle como á traidor."

Justo dos años después, en agosto de 1476 de la llegada de D. Pedro de Herrera y los suyos a Gibraltar, el Duque de Medina Sidonia los obligó a abandonar sus casas y la que ya era su tierra. Aunque y según Rafael Girón- es llamativa la cantidad de apellidos cordobeses que aparecen entre los procesos del santo Oficio en Gibraltar como "Córdobas", "Baena", "Membreque", "Herrera", "de la Corredera"...ect
 Algunos se cree que volvieron a Córdoba, otros volviendo a su anterior religión y fueron acogidos en el  reino de Granada y en el norte de África. 
A partir de ahí ya no les quedaba nada y la pista se diluye en el tiempo... 

Como karma para el duque de Medina Sidonia, la plaza es decir Gibraltar, fue reclamada por la corona de Castilla, aunque para que no se "enfadara mucho"  fue gratificado por los Reyes Católicos con el marquesado de Gibraltar ¡A los enemigos hay que tenerlos contentos! 

Pasados muchos, muchos años cuando entre líos de un muerto, un testamento, un nieto del rey de Francia, los Habsburgo, tíos, sobrinos y una guerra de 14 años... Cambiamos Gibraltar por el primer Borbón. 




Fuentes consultadas:
Matanza de judíos en Córdoba por Rafael Ramírez de Arellano *Boletín de la Real Academia de Córdoba- Los judios-conversos y su protección en el Reino de Granada tesis de Francisco Quevedo Sánchez- Apuntes sobre los conversos asentados en Gibraltar Rica Amran Cohen- Crónicas de Enrique IV Tomos I – IV, Traducción de D. A. Paz y Mella (1904-1908) en la edición digital de la Biblioteca Digital de Castilla y León; Diego Lamelas Oladán - La compra de Gibraltar por los Conversos andaluces (1976)-Estudios sobre la inquisición por José Antonio Escudero- Los mercaderes judeoconversos en la Córdoba del siglo XVI por Rafael M. Girón Pascual *Universidad de Córdoba


lunes, 3 de febrero de 2020

El Real convento de Santa Clara

El primer convento fundado después de la conquista

Puerta y parte de la fachada del convento
portada añadida en el siglo XVI 






Situado en la calle Rey Heredia se encuentra un verdadero tesoro patrimonial que como otros muchos es testigo del paso del tiempo... 
El antiguo convento de la orden de Santa Clara, luce airoso con el orgullo de ser el primer convento femenino fundado después de la conquista cristiana, alrededor de 1262.
Abarcó unos cuatro mil metros cuadrados de superficie, delimitando al Sur por la plaza Abades y calle de portería de Santa Clara.
Rey Heredia fue arteria principal durante la Córdoba musulmana; según Ramírez de Arellano en aquellos tiempos se la llamó Bens Alha, cuya significación es "Hijo de Dios". 
En época cristiana se le cambió a la calle varias veces el nombre:  Llamándose "de los Francos" o calle "del Duque" porque allí se encuentra el palacio que perteneció al hijo bastardo de Enrique II de Trastámara, como ya contamos hace tiempo en este blog (PARA LEER LA HISTORIA PINCHE AQUÍ)

Este convento se fundó en tiempos del rey Alfonso X  apodado "El Sabio" que dio orden a su medio hermano Luis de Castilla, señor de Zuheros y Marchena dejar disponible un palacio que se encontraba muy cerca de la propiedad y que pertenecía a la reina doña Juana de Ponthieu, segunda mujer del rey Fernando III. 
El infante don Luis, cumplió la orden, vendiendo sin dificultad el palacio, donde parece ser que nació, la carta de venta o escritura se leía lo siguiente:

 "(...) Yo el Infante D. Luis, fijo del Rey D. Fernando, que Dios perdone, vendo á vos Miguel Diaz, Arcediano de Córdoba, las casas que yo he en Córdoba en la collación de Santa María, cerca de Santa Catalina, facta carta 25 dias andados de Mayo, era de 1303", corresponde al año 1265(...)"
Escudo

Fundando en 1264 por don Miguel Díaz Sandoval, arcediano de la Catedral; hijo del que fue conquistador de nuestra ciudad D. Diego Gutiérrez, comenzando con apenas 6 monjas clarisas, de la Orden Franciscana bajo la advocación de Santa Catalina.
A partir de su fundación, las monjas se vieron favorecidas tanto con la protección Real como por el Concejo de Córdoba, gozando de una serie de privilegios y beneficios: Cada monja podía llevar otra mujer que le sirviera, como la abadesa doña Guiomar de Mendoza, que en 1494, contaba con los servicios de Marina Fernández, monja criada de la abadesa...
Podían heredar de sus familias y tener propiedades a su nombre, la cuales, alquilaban obteniendo rentas para mantenerse...
Llegó a ser tan relevante que tenía importantes donaciones y privilegios, como el otorgado por Fernando IV por el cual las religiosas podían tener un mayordomo, un pastor, un tejedor, un hortelano y un alfarero libres de impuestos. 
Alfonso XI concedió una limosna de 6 maravedíes al año a cada una de las sesenta dueñas que había en el monasterio, con cargo a las tercias reales.
 Los Reyes Católicos les concedieron trigo y 2.000 maravedíes anuales con cargo a las tercias y otras rentas de la ciudad; asimismo establecieron que un albañil y un carpintero trabajaran para el convento, llegando a tener más de setenta monjas en 1495

El conjunto era bastante extenso, formado por dos elementos constructivos diferentes: Uno, el convento con su iglesia sobre una "mezquita" y el otro el del palacio.
La mezquita fue descubierta por el arquitecto Víctor Escribano en una obras realizadas en 1965 y en la que hasta hace muy poco se contaba de que ésta había sido a su vez edificada sobre una basílica tardorromana, llamada Santa Catalina. 
Ubicado en una calle romana  y lo que sería una domus romana, aún conserva su cloaca y que según - el jefe de arqueología Juan Murillo- que llegaba hasta la puerta "Piscatoria" (Hoy Cruz de Juárez) 
¡Tendremos que esperar a próximas excavaciones!.
Arco cegado de origen musulmán

Sigamos:
Sobre la mezquita, tampoco se ponen de acuerdo ya que según Ruiz- Bueno es de la época Califal siglo X y otros creen que de época de Almanzor alrededor del año 1.000 y que por lo visto, guarda mucho parecido con otras como la encontrada en el Fontanar y de la que ya hablaremos más adelante.
Según D. Martín Talaverano aún se conservan elementos delimitadores en el patio del convento, de la que aún guarda vestigios en la calle Osio con su arco de herradura cegado.
O como su campanario esconde la silueta de un viejo alminar de planta cuadrada de 4,30 metros de lado; de la fabrica islámica original se conserva aproximadamente 9 metros de alzado. Se ascendía a él a través de una puerta abovedada ubicada en su lado Suroeste, cuyo vano tenía una anchura de casi un metro y dos de altura.
Con el uso cristiano del edificio el alminar duplicó su altura alcanzando 18 metros abriendo dos ventanas en su muros.
Campanario del convento
El Palacio y bodega de la reina doña Juana que dividía en dos la gran manzana adquirido para la ampliación del convento y que hasta su exclaustración en su portería hubo una inscripción que decía así:

"El rey don Alfonso el Sabio, hijo del Santo Rey don Fernando y la reina doña Beatriz, electo emperador de Alemania, fundó este convento de la Orden de Santa Clara, con la advocación de Santa Catalina, Virgen y mártir, por la era de 1.300, que es el año del nacimiento de Nuestro Redentor el de 1262 años".

Según nos cuenta el arquitecto Escribano Ucelay en su trabajo titulado: "Mezquita en la calle Rey Heredia"- La iglesia primitiva era de dimensiones muy reducidas, situada sobre la mezquita es la que se transformó en coro bajo y alto.
La comunidad empleaba este último por la proximidad a sus celdas y para huir del frio durante la noche.
Se levanta la nueva iglesia en el siglo XVIII, en su lateral camuflando la arquitectura de la mezquita, por lo que se desprende de lo referido por Ramírez de las Casas Deza.
Constaba de tres naves y tuvo cuatro altares en su planta baja, incluyendo el mayor, conjunto sin belleza. - siempre por palabras de Ucelay- cuenta que existió dos cuadros que en el Presbiterio, representando de cuerpo entero al fundador Don Alfonso el Sabio y a su mujer Doña Violante de Aragón, que se encuentran desaparecidos al igual que otro que hubo sobre la reja del coro bajo representando a Jesús Difunto sostenido por ángeles y otro más que estuvo sobre la reja del coro alto, de San Francisco, y que ignora dónde fueron a parar.
También se escribió hace más de un siglo, de otros cuadros que en esta iglesia antigua hubo: el del Descendimiento de la Cruz, del manierista italiano Daniel Volterra, la Santísima Virgen de Carlos-Morati, que de nuevo están desaparecidos ya que no están en el Museo ni estuvieron ya que en su inventario no figuran.

En el coro bajo- prosigue Ucelay- hubo un Santo Cristo tallado por la ya viuda escultora doña Mencía de la Oliva sobre 1550,  madre de Ambrosio de Morales, enterrado en San Hipólito. Cristo flojo, endeble que he contemplado dentro del refectorio del convento de Franciscanas de Santa Cruz.
Vista desde arriba Patio del convento

La nueva iglesia se levantó en su lateral camuflando la arquitectura de la mezquita, habiendo sufrido una reedificación en el siglo XVIII como escribe Ramírez de las Casas Deza.
Parece ser tuvo otras tres naves: la central muy alta, de solería al enrase de muro, por lo menos, unos ocho metros, con arcos entre ellas descansando sobre columnas y bellos mosaicos a los lados del comulgatorio.

Prosiguiendo con el trabajo de Escribano Ucelay- Cuenta que este convento tuvo algunas "joya" espirituales que se guardaron durante siglos en él: Como un lignum crucis o trozo de madera de la cruz, un hueso de San Pedro y otro de San Lorenzo.

Tres de los retablos de este convento fueron a parar a la iglesia de San Basilio del Alcázar Viejo: Una imagen de Santa Clara con los atributos que reflejaron su carácter y otra imagen de San Francisco de Asís. 
También se encuentra otro retablo de esta iglesia en Nuestra Señora de los Angeles en Alcolea.
Parte del interior del convento
Seis siglos duró la fundación cerrándose en 1868 cuando las monjas pasaron al Convento de Santa Cruz, situado en la calle Agustín Moreno y que era de su misma orden.
El convento ya vacío fue utilizado como polvorín y acuartelamiento militar como bien cuenta M.ª Teresa Pérez Cano en su trabajo- "Restauración de la iglesia del antiguo convento de Santa Clara de Córdoba. La puerta en valor del convento, investigación documental e histórico"- que encontró, en el Archivo General Militar de Segovia un expediente de exconventos femeninos de Córdoba donde aparece un escrito con referencia "Santa Clara" del año 1870, que va dirigido al señor Ministro de la Guerra solicitando la cesión del edificio de Santa Clara en Córdoba para el establecimiento de la factoría de provisiones y utensilios del Servicio del ejercito donde, al menos estuvieron un par de años.
Tras la decisión del ejercito de no quedarse ahí - prosigue Teresa P. C.-se pone a la venta  con el problema de que las clarisas jamás han tenido título de propiedad del convento y es por ello que se inscribe a su favor e 1873, más concretamente el 20 de marzo. 
Fotografía propiedad de A.J. González
techos

Se subasta el inmueble el 9 de agosto de 1872 por 85.411 pesetas, siendo adquirido en esa fecha por el doctor D. Mariano Vázquez y Muñoz

(...) Anunciada la subasta del mismo en el día nueve de Agosto del año anterior la remató Don Mariano Vázquez y Muñoz de cuarenta y dos años, casado, licenciado en medicina y Cirugía, propietario y vecino de esta Ciudad en ochenta y cinco mil cuatrocientas diez y una pesetas, pagaderas en quince plazos y catorce años, sin perjuicio de poder el comprador si le conviniese anticipar el importe de dichos plazos, cuyo remate fue aprobado por la Junta Superior de Ventas de Bienes Nacionales en doce de Septiembre siguiente y el comprador pagó el primer plazo que importó cuatro mil quinientas cuarenta y una pesetas y sesenta céntimos, por lo que el Señor Don Fernando de la Calle y Cantero, Juez Municipal del distrito de la derecha de esta Capital, e interino de primera instancia se la vende por el precio en quela remató, manifestando que está pagado el primer plazo y esto se acredita con la carta de pago inserta en la penúltima (...)

El comprador segregó el convento en cuatro parcelas entre las varias casas que actualmente componen la manzana; Levantó una nave contigua a la capilla de la Concepción para un mercado y parte de la zona interna, la que se transformó en lavadero público.

En 1962  fue comprado una parte para instalar allí el colegio mixto Julio Romero de Torres donde constaba de doce aulas: siete de niñas y párvulos y cinco para niños.
Posteriormente, y ya trasladado el colegio, se ubicó una sede del Consorcio de Turismo de Córdoba.
Fue en 1981 donde saltó la polémica ya que el alcalde por aquel entonces don Julio Anguita, quien quiso ceder el convento para culto islámico, al igual que había hecho con la mezquita del Morabito situada en la plaza de Colón que no fue muy bien acogida por los cordobeses al escuchar las palabras que tuvo Almitansir Al Kattani, consejero del rey de Arabia:
"Cuando seamos cientos de miles oraremos en la Mezquita de Córdoba" por lo que la cesión no se produjo.
Se Declaró Bien Protegido por la ley 16/1985  del 25 de junio del Patrimonio Histórico Español.
El Ayuntamiento de Córdoba inicia la restauración del convento que culminara, en 2028.
Según nos cuentan en Diario Córdoba, será un Museo de la agrupación de Hermandades y Cofradías. 
La Delegación de Cultura con la dirección técnica de Urbanismo acomete de manos de un equipo multidisciplinar una primera fase con un presupuesto de 485.000 euros del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, fondos Next Generation y se completaría en una fase posterior y un presupuesto global de al menos 2,5 millones. 
La empresa adjudicataria, Antroju S.L., es la misma que llevó a cabo la restauración de la Puerta del Puente. ¡Vamos a ver que tal lo hace!
Tendrá dos fases de realización: La primera se centrará en la restauración del antiguo Alminar del siglo X, declarado Bien de Interés Cultural,  se cree que podría abrirse al público en 2027



*Actualización febrero de 2023
*Actualización Junio de 2025



Fuentes consultadas:
Casa de Cabrera en Córdoba: obra genealógica histórica... por Francisco Ruano, Joannes Ribadas- Apuntes sobre el excepcional mosaico de la influencia bizantina en el antiguo convento de Santa Clara de Córdoba por Fernando Penco Valenzuela- Mezquita de la calle Rey Heredia por Víctor Escribano Ucelay editado en Anuario de estudios arabistas año 1964/1965-Análisis integrado de construcciones históricas: secuencia estratigráfica y diagnóstico patológico. Aplicación en la iglesia de Santa Clara por Martín Talaverano, Leandro Cámara Muñoz y Jose Ignacio Murillo Fragüero 3/07/2018- De “iglesia” tardo-antigua a mezquita califal. Revisión arqueológica de las estructuras conservadas en calle Rey Heredia 20 por Manuel D. Ruiz-Bueno y Carmen González-Gutiérrez, Universidad de Córdoba-Restauración de la iglesia del antiguo convento de Santa Clara de Córdoba. La puesta en valor del convento de Santa Clara. Investigación documental e histórico -arquitectónico realizado por Mª Teresa Pérez Cano 2007*-