En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)
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jueves, 5 de abril de 2018

D. Juan Antonio de Frías y Escalante...

 El pintor cordobés promesa del siglo de Oro



A  pesar de que en Córdoba hubo una escuela pictórica de gran actividad en el siglo XVII muchos de los pintores cordobeses fueron los que salieron de esta ciudad para descubrir nuevos horizontes, entre ellos Escalante.

Juan Antonio de Frías y Escalante que es como realmente se llamaba este pintor cordobés nació a finales de 1633, según partida de bautismo:

"En Córdoba a dieciséis días del mes de noviembre 1633 yo el licenciado Diego Romero cura de esta iglesia de san Miguel bauticé en ella a Juan Antonio, hijo de Alonso de Fonseca y de doña Francisca de Escalante su mujer, fue su compadre Juan Gomez de Salazar, tesorero de Córdoba siendo los testigos Alonso Nuñez y Alonso galisteo y de ello doy fe y lo firmé."
       (Está conservada esta partida a folio doce vuelto, del libro 4 de bautismos.)

D. Antonio Palomino en su libro,  nos cuenta sobre él que se marchó a Madrid siendo un jovenzuelo en compañía de su madre.
La pobre mujer se había quedado viuda y nos suponemos que la mujer se marchó en busca de algún familiar o para buscar trabajo y así poder sacar a su hijo adelante. 
Es allí donde se hace discípulo de d. Francisco Rizi de Guevara, que gozaba por aquel entonces de buena reputación, se encontraba asentado en El Escorial y es donde completó su formación asimilando aspectos técnicos de la pintura veneciana y flamenca, pero sobre todo influido por artistas como Tintoreto, Tiziano, Rubens, etc...
De su producción temprana de éste pintor cordobés puede destacarse "Santa Catalina de Alejandría" fechada aproximadamente en 1660 y que se encuentra en la iglesia de las Maravillas de Madrid. 

Santa Catalina de Alejandría
Óleo sobre lienzo 190 x 120 cm
Iglesia de los Santos Justo y Pastor
Madrid
 (En depósito en la Catedral de la Almudena)

Representa a Santa Catalina ataviada de ricos ropajes y portando los elementos alusivos a su martirio dirigiendo la atención de la Santa hacia el emperador Magencio que yace a sus pies.
Esta obra- según Natalia Delgado Martinez- se identificó como de autoria de Escalante gracias a Palomino que decía encontrarse en uno de los pilares de la desaparecida iglesia de San Miguel delos Octoes de Madrid.
El templo situado en la plaza Mayor fue pasto de las llamas en 1790 y las obras que pudieron salvarse, entre ellas ésta, se llevaron a la parroquia de San Justo.
scalante supo explotar con exquisito gusto los tonos claros en las inmaculadas. Se cree que fue su primera Inmaculada Concepción que pintó se encuentra en Hungría y está firmada y fechada.

Inmaculada Concepción (1663)
Oleo sobre lienzo 206 x 173 cm
Museo de Budapest- Hungria
La composición del cuadro se puede partir por medio de una línea que saliendo del Padre Todopoderoso, pasa por el rostro de la Virgen y llega hasta el gran espejo, desde donde  saldría otra línea siguiendo la disposición de los querubines hasta el ángulo inferior derecho. De esta manera se forma un triángulo, con vértice en el espejo y abierto hacia la derecha del cuadro. 
Escalante utiliza unos tonos  claros formando un círculo de luz y ocupando este tondo luminoso se enmarca la figura de la Inmaculada. 
El círculo y la luz, nos hace referencia a lo celestial y eterno como sería la ubicación de la Virgen en el Cielo.


Inmaculada Concepción (1666)
Óleo sobre lienzo
Monasterio de Santa María Magdalena
Alzuza- Navarra
Los dos cuadros, el de la Inmaculada de Budapest  como el de Navarra contienen los mismos elementos en su composición.
Sobre el de Navarra se sabe que a mediados del XVIII pertenecía al canónigo arcediano en la Catedral de Calahorra, D. Juan Miguel Mortela. 
Este canónigo, entre otras muchas obras donó a sus parientes los Sres. de Antillón un palacio en Lumbier y fue en este palacio donde pasaron las benedictinas los años 1837 a 1840, con motivo de la Desamortización de Mendizábal, cuando las monjas volvieron al monasterio recibieron de las hijas de Benito Antillón el  precioso cuadro como donación.

Inmaculada Concepción  (1667)
Óleo sobre lienzo 210 x 175 cm
Museo de Bellas Artes de Córdoba
Éste cuadro fue adquirido por el Museo de Bellas Artes cordobés en el 2007 por 150.000 euros.


Inmaculada Concepción
Colegio de San José
Villafranca de los barros



Inmaculada Concepción
Óleo sobre lienzo  85,5 x 62 cm
Colección- privada  Condes del Valle





















Triunfo de la fe sobre los sentidos (1667)
Óleo sobre lienzo 113 x 152 cm
Museo del Prado- Madrid
Procedente de la Merced Calzada ingresó tras la desamortización de Mendizábal  en el Museo de la Trinidad en 1835. La utilización de colores vivos y alegres a alejan de obras anteriores de colores menos luminosos.


La sagrada Familia
Óleo sobre Lienzo 54,5 x 45.5cm
Museo del Prado - Madrid
El cuadro de la Sagrada familia ha tenido la desgracia de estar casi siempre en el almacén del Museo. La virgen tiene semejanza con la Anunciación de Nueva York lo que nos hace pensar que el pintor se valió de la misma modelo.


Cristo yaciente (1663)
Óleo sobre lienzo 84 x 162 cm
Museo del Prado Madrid
Figura de cuerpo entero sobre un sudario y fue adquirido por el Museo del Prado a Eladia Cañibano en el 1910. Hasta su paisano Palomino llegó a decir de éste cuadro como alabanza hacía el artista que "parecía un Tiziano" sin duda por la ligereza de pinceladas casi transparente del pintor, con una autentica lección de un cuerpo desnudo pleno de contención y equilibrio.


Ecce homo
Óleo sobre lienzo 105 x 82 cm
Museo del Prado
Madrid
Donado al Museo del Prado por el anticuario vasco Florencio Milicua. El cuadro representa a un Cristo de semiperfil, asomado a una balaustrada y acompañado por un soldado romano. Juega con un fondo blanco a modo de cortinaje para resaltar las figuras.



Cristo Muerto entre ángeles (1660/1669)
Óleo sobre lienzo 210 x 170 cm
Museo de Bellas Artes de Valencia
Esta obra fue adquirida por el Museo Valencia en 1997 creyendo que era de Van Dyck aunque luego fue autenticado como obra de Juan Antonio Frías de Escalante.
De colorido cálido ha sido fechado sobre el mismo tiempo que el Cristo Yaciente.



La Caridad
Óleo sobre lienzo 123 x 164 cm
Museo Lazaro Galdiano

Cuadro de la alegoría de la caridad. La mujer sentada junto a una gran columna aparece rodeada por niños, donde uno de ellos es amamantado mientras que otro le está pidiendo y otro se muestra jugando.


Andrómeda
Óleo sobre lienzo 78 x 64 cm
Museo del Prado Madrid

Este cuadro procedía de la colección Real de Felipe V, en él aparece la joven princesa Andrómeda encadenada en un peñasco en la parte izquierda del cuadro quedando toda la parte derecha del lienzo con un paisaje marítimo del que surge el monstruo que amenaza a la heroína para expiar un crimen de su madre.


El niño Jesús y San Juan  (1668)
Óleo sobre lienzo 46 x 122 cm
Museo del Prado Madrid
Procedencia de la colección Real es un lienzo de carácter evangélico que recoge las características primordiales del barroco español. Aparece en la escena el niño Jesús con San Juan jugando con un cordero.



San José con el niño Jesús
Óleo sobre lienzo 83 x 65 cm
St. Peterburgo Rusia
La Anunciación (1665)
Óleo sobre lienzo
Museo de la Hispani Society de Nueva York

La comunidad mercedaria encargó a Escalante dieciocho cuadros con escenas del Antiguo Testamento que anunciaran la eucaristía. El pintor cordobés llevó a cabo la ambiciosa encomienda. 
 Tras la desamortización de Mendizábal los dieciocho cuadros ingresaron en el Museo Nacional de la Trinidad, pero al deshacerse éste en 1873 la serie de cuadros originales se dispersó en diferentes destinos, en concepto de depósito del Museo del Prado.

El prudente Abigail (1667)
Óleo sobre lienzo 113 x 152 cm
Museo del Prado Madrid
Ajimelec entrega el pan  y  espada a David
Óleo sobre lienzo 114 x 143 cm
Museo de Balaguer como deposito del Madrid















Moisés saca agua de la roca
Óleo sobre lienzo 114 x 153 cm
Museo del Prado
Soldados aterrados ante el milagroso pan
Óleo sobre lienzo 114 x 142 cm




La Pascua de los israelitas
Óleo sobre lienzo 113 x 142 cm
Museo del Prado
El cuadro de los israelitas celebrando la pascua se encuentra en depósito en el Museo de Villanueva de Geltrú en Cataluña.
En total son veinticuatro los lienzos de Escalante que pertenecen al Museo del Prado, la mayoría procedentes de conventos madrileños, otras de la colección Real.

Abraham y los tres ángeles 1667/1668
Oleo sobre lienzo 109 x 145 cm
Museo del Prado Madrid
Las figuras forman una composición de diagonales cruzadas y actitudes inestables. En la escena aparece Abraham arrodillado y representa el momento en que Manbué le anuncia que su esposa va a tener un hijo ( Génesis 18/1/23). 
Es una obra de cuidada ejecución, en la que destaca los detalles naturistas como el pan o las calidades de ese mantel de lino.
Este cuadro tiene una aventura digna de ser mencionada ya que desapareció cuando el incendio del Palacio de las Salesas,Tribunal de Justicia allá por el 1915.
Donde el Palacio fue destruido casi en su totalidad desapareciendo mucha documentación, muebles y cuadros, entre ellos este Escalante que creían que había ardido junto con lo demás.
¡Pero no fue así! El cuadro apareció a los ochenta años en 1994, en una sala de subastas en Madrid de donde la policía lo recuperó.
El director de la Sala dijo que procedía de un cliente privado madrileño, por lo consiguiente podemos suponer que en el embrollo del incendio hubo gente que rapiñó todo lo que pudo y que fueron más tarde vendieron al mejor postor.

La conversión de San Pablo
óleo sobre lienzo 99 x 142 cm
Colección marqués de Cerralbo
Son una importante muestra de su refinado sentido cromático que aquí se consigue a base de una delicada gama de rosas, ocres, azules,malvas y grises. Todo el conjunto actitudes, escenario arquitectónico y elegancia de las telas, es de clara inspiración veneciana.

San Pedro Nolasco llevado por los ángeles
Óleo sobre lienzo 108,8 x 82,9 cm
Sala de Subastas de Sotheby´s

Según Natalia Delgado Martinez le atribuye 75 obras conservadas y una 60 desaparecidas. como se puede comprobar fue un pintor muy prolífico ya que murió prematuramente a los 37 años de edad por una enfermedad del pecho, lo que ahora se llama tuberculosis. Lo que si está claro es que D. Juan Antonio Frías de Escalante forma parte sin duda de la figuras malogradas que florecieron en el barroco español.





Fuentes consultadas: 

Las vidas de los pintores y estatuarios eminentes Españoles de D.Antonio Palomino de Castro y Velasco (pag 107) - Juan Antonia de Frias y Escalante de Natalia Delgado Martinez FUNDACIÓN UNIVERSITARIA ESPAÑOLA SEMINARIO DE ARTE “MARQUÉS DE LOZOYA” - Breve historia de la pintura española, Volumen 2,por Enrique Lafuente Ferrari- Juan Antonio Escalante en el Museo del Prado por Manuel Marin Campos Diario de Córdoba 25/09/1965- En el centenario del pintor Escalante Diario de Córdoba 10/03/1970- Museo de Bellas Artes de Córdoba- Fundación amigos del Museo del Prado

miércoles, 8 de marzo de 2017

El pintor D. Bartolomé de Cárdenas

 Apodado "El Bermejo"

La muerte de la Virgen (1462)
Óleo sobre tabla  63 x 41 cm
Museo de Belín Alemania



Poco se sabe de la vida del pintor Bartolomé de Cárdenas al que conocemos por el sobrenombre de Robeus o Bermejo que significa rojo intenso y al que llamaban al pintor tal vez por ser uno de los colores que más predomina en su obra, este desconocimiento puede ser a causa como bien dice D. Enrique Lafuente en su libro de "Breve historia de la pintura", de ser descendiente de una familia judía conversa. 
Ya se sabe que el siglo XV no fue  buenos tiempos para los conversos ya que el anti judaísmo se dirigió hacía los cristianos nuevos a los que consideraban a pesar de haber pasado desde su conversión varias generaciones, y como se puede comprobar en su obra abundan inscripciones hebreas por lo que es probable que las pocas noticias de su vida se debe a eso.

Nació en Córdoba hacia 1440 y se presupone que pudo ser de la escuela de Pedro de Córdoba y de los Fernández, más tarde se marchó de Córdoba tal vez por un desolador panorama artístico, viviendo en varias ciudades como Valencia Zaragoza y Barcelona, ya que en aquel tiempo la gran mayoría de la pintura estaba financiada por la Iglesia de ahí que buscara contratos para pintar en catedrales, conventos y parroquias de grandes ciudades. 
Se cree que Bermejo hubiera estado en Flandes para aprender un total dominio de los secretos de la técnica ya que sus obras, sobre todos las de su etapa de juventud son depuradamente de la escuela flamenca, por su color sutileza y detallismo, como su obra  "La muerte de la virgen" y que se encuentra en el museo de Berlín.
En un principio esta obra estuvo catalogada como obra de la escuela del bajo Rin, aunque luego se descubrió que era de D. Bartolomé Bermejo.
También son de su primera época las dos tablas adquiridas en 1914 por el MNAC Barcelona titulado Resurrección y descenso de Jesús al limbo
La resurrección de Cristo
Óleo y dorado sobre tabla 90 x 65 cm
Museo de Barcelona
En este compartimento, Cristo sale del sepulcro ante la mirada de adoración de un ángel, mientras los soldados que vigilan la tumba quedan despavoridos por el milagro. En segundo término se ve a las tres Marías, que han salido de Jerusalén y caminan hacia el sepulcro con frascos de perfume para ungir el cuerpo de Cristo.
Descenso de Jesús al limbo
Óleo y dorado sobre tabla  90 x 65 cm
Museo de Barcelona
Según Ruiz y Quesada, la primera noticia documentada relativa a su carrera artística lo sitúa en Valencia en fecha 5 de febrero de 1468, año en que pactó con el caballero Antoni Joan el retablo mayor de la parroquial de San Miguel de Tous (Valencia)
San Miguel de Tous
Óleo y dorado sobre tabla 1,88 x 0, 81 cm
National Galery Londres
Sobre fondo dorado un San Miguel con capa brocada y luciente armadura da muerte al maligno ante la presencia del donante o comitente, vestido de brocado gris y bonete, que sostiene un misal abierto en sus manos.
El retablo estuvo en la pequeña iglesia alrededor de 100 años hasta que fue vendida por el cura de la parroquia a un marchante alemán. Con ese dinero se compró una nueva cruz para sacarla en las procesiones.
En 1904 la obra fue adquirida por un coleccionista ingles que la tuvo en su poder hasta 1995, los herederos de la familia la quisieron subastar quedándose la Nacional  Galery

También se cree que fueron pintadas durante su etapa de valencia "La virgen de la leche" conservada en el Museo de Bellar Artes de Valencia, un San Agustín que está en Art Institute of Chicago y un San Juan Bautista del Museo de Bellas Artes de Sevilla
Virgen de la leche 1468-1495
Museo de Bellas Artes de Valencia
Como elemento icónico destaca que el niño juega con un rosario de coral, la tabla se cree que fue pintada para el Convento de Santo Domingo de Valencia. Cuanto me recuerda este cuadro por su parecido a un fresco que existe en la iglesia de Santa Marina de las Aguas Santas de Córdoba y que es de autor desconocido.
San Agustín
Art Institute of Chicago
San Juan Bautista
Museo de Bellas Artes de Sevilla

Fernando I de Castilla acogiendo a  Santo Domingo de Silos
Temple sobre Tabla 1474 - 1479
145 cm x 94 cm

Cristo de la Piedad
Castillo de Perelada (Barcelona)

Ya instalado Bermejo en Daroca - prosigue Ruiz y Quesada- firmó el contrato para pintar el retablo de Santo Domingo de Silos de la iglesia de dicha localidad en septiembre de 1474, pactando ante notario la elaboración de esta obra con el vicario y el sacerdote Jaime de Molina en representación de la parroquia.
En dicho contrato, aparece que el santo debería aparecer vestido de pontifical con mitra, báculo y libro, y no como el abad benedictino que es en realidad lo que fue.
En el acuerdo también se decía que si se incumplía el contrato implicaría la excomunión del pintor. 
Aunque a pesar de la dureza de lo pactado pasaron tres años y Bartolomé Bermejo todavía no había acabado el retablo de Santo Domingo de Silos, solo había realizado la parte central que actualmente se encuentra en el Museo del Prado.
Como anécdota cuenta Ruiz y Quesada, que dejó Daroca y se fue a Valencia para hacer un nuevo encargo; el tríptico de "La Virgen de Monserrat".

Más tarde su residencia en Zaragoza a finales de 1477 donde le llegó el anuncio de la sentencia de excomunión de Bartolomé Bermejo por no haber terminado su trabajo en Dacora, lo que de nuevo se trasladó para intentar finalizar la obra.
Bermejo tenía mucho trabajo sin finalizar, lo que le llevó a pactar de nuevo con el sacerdote D. Jaime de Molina y ante notario que Martín Bernat, pintor de Zaragoza, daría término a la obra en el plazo de dos años, con Bartolomé de Cárdenas o sin él. Por ello solo la parte central del tríptico es de su autoría, los laterales son de Bernat

Santo Domingo de Silos entronizado como Obispo
Óleo sobre tabla  242 x 130 cm
Museo del Prado
La tabla central del retablo mayor de la iglesia de Santo Domingo de Silos, ingresó en el Museo del Prado por permuta, 1920. 
Está sentado en un trono gótico de rica talla dorada con siete estatuas policromadas que representan las Virtudes Fortaleza, Justicia y Fe a la izquierda. Caridad en el remate; y Esperanza, Prudencia y Templanza a la derecha. 
Según el mismo contrato, las vestimentas eclesiásticas del santo debían estar realizadas con oro en relieve.
Virgen de Monserrat (Parte Central)
Óleo sobre tabla 156 x100cm
Catedral de Acqui Terme  Italia

El precioso tríptico de la Virgen de Monserrat fue encargado por una de las familias más adineradas de aquel tiempo, los Della Chiesa, familia muy próxima al Papa y ricos navegantes que comerciaban entre los puertos de Savona de donde era oriundos  y Valencia.
En el panel central se observa al donante, Francisco Della Chiesa arrodillado ante la virgen María que lleva al niño Jesús en sus brazos. 
A los pies de la virgen hay una especie de pergamino donde aparece la firma del autor de la obra "Bartolomeus Rubeus"
También aparece detrás de la Virgen la abadía de Monserrat, posiblemente indicando que es la puerta del cielo.
Santa Engracia
Óleo sobre tabla 164 x 73 cm
Intitute Chicago
El retablo de Santa Engracia, podría ser el encargo por Loperuelo para los Franciscanos de Dacora dividido y vendido a colecciones diferentes por ejemplo la tabla de Santa Engracia coronada se encuentra en Boston, Estados Unidos.
La escena del arresto de la Santa se encuentra en el de San Diego Museum of Art, su aprisionamiento en el Museo de la Colegiata de Dacora (Zaragoza) y su flagelación en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.
La flagelación de Santa Engracia
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Crucifixión
Óleo sobre tabla
Galeria Pallavicini Italia

En el año 1490, Bermejo pintó en Barcelona una de sus grandes obras maestras, la tabla de la Piedad que actualmente se conserva en el Museo de la catedral de la Ciudad Condal. 
Pintura encargada por el canónigo arcediano Lluís Desplà para su capilla privada, de ahí su sobrenombre.
Su composición está centrada en una virgen desolada que tiene a sus hijos casi en brazos, la acompaña San Jerónimo que para identificarlo aparece el león dormido a su pies.
La Piedad Desplá
Óleo sobre tabla
Museo de Barcelona

Como en la mayoría de sus obras, Bermejo deposita en la Piedad de Barcelona un trasfondo simbólico, pintura de madurez y sin duda una obra maestra.
Muere en Barcelona hacia 1498.
Predela   que se encuentra  en el Museo de Huesca

En el retablo aparece Santa Catalina, la Virgen, en el centro el Cristo de la Piedad, San Juan Y Santa Lucia.



Fuentes consultadas: 
De Acqui Terme a la Piedad Desplà. Textos e iconografías inéditos de Bartomolomé Bermejo de Francesc Ruiz i Quesada- Breve historia de la pintura española de Lafuente Ferrari- Museo Nacional del Prado- Bartolomé Bermejo sumo maestro de la pintura de R.M Diario de Córdoba 1/11/1959- Pintores de Córdoba en el Museo del Prado por Marin Campos Diario de Córdoba 23/09/1965- Bartolomé Bermejo Diario de Córdoba 14/07/1951- Wikipedia- Galeria de pintores españoles autor J. Luis- De pintura valenciana, Bartolomé Bermejo de L Tolosa

martes, 17 de febrero de 2015

D. Pedro de Córdoba...

 El pintor gótico cordobés
La Anunciación con Santos y donantes
Temple sobre tabla- 1475
Situado muy cerca de de qibla
Mezquita Catedral de Córdoba

















El siglo XIV  y XV traería grandes cambios en todo el arte incluido la pintura.
La arquitectura gótica trajo consigo la sustitución de los muros por ventanales con bellas vidrieras dificultando la pintura mural en las iglesias, que fueron sustituidos por retablos de madera difundiéndose la pintura al óleo.
¡Y para muestra un botón!
Hoy os quiero hablar de 
D. Pedro de Córdoba perteneció a esa generación de pintores cordobeses relacionados con la escuela hispano-flamenca cordobesa de donde salieron maestros que derramaron el arte de sus pinceles por toda España, como el maestro D. Bartolomé Bermejo que derramó el arte de sus pinceles por el oriente peninsular e Italia, o como Alejo Fernández que se trasladó a Sevilla pintando grandes obras como la Virgen de los Navegantes o  Alfonso de Córdoba que trabajó en Cataluña ayudando a Ayne Bru para la ejecución del retablo de San Cugat, pero que dejó la obra del martirio de San Cucufato.

Según el diccionario biográfico de artistas de D. Rafael Ramírez de Arellano, Pedro de Córdoba perteneció a la misma familia de pintores de Pedro Fernández, era hijo de Juan de Córdoba propietario de uno de los principales talleres cordobeses más importantes de la época en tiempos de los Reyes Católicos. 
Poco más sabemos de éste pintor, de hecho fue desconocido hasta que casualmente en una las restauraciones de la capilla de la Encarnación de la Mezquita Catedral de Córdoba, apareció su firma en el cuadro de la Anunciación, encargado por el canónigo Diego Sánchez de Castro para la Catedral de Córdoba a 20 de marzo de 1475.
La obra se compone en dos parte, por un lado se proyecta la figura de los donantes, la persona o personas que encargan el cuadro, postrados de rodillas como es característico en la pintura flamenca.
Como bien explica M. Marín, tras el donante de la derecha está situado el Bautista, más atrás San Lorenzo y finalizando con el pontífice Pío I y tras el de la izquierda están situados Santiago el menor, San Ivo el abogado santo, y santa Bárbara
En la segunda parte se desarrolla el motivo fundamental de la pintura: La anunciación por el Arcángel San Gabriel, con su cabellera rizada y rubia junto con la caras de blancura nórdica de ambos personajes, son claro ejemplo de  esa influencia flamenca.
La postura de la virgen que 
San Nicolás de Bari ( 1470)
Óleo sobre tabla 110,5 x 72,5cm
Museo de bellas Artes de Córdoba

aparece postrada en un reclinatorio con la cara vuelta al espectador, un poco turbada posiblemente por estar escuchando el mensaje que le trae el ángel.

Sobre su cabeza destaca un artístico baldaquino como símbolo de la realeza suprema de María, envuelta en un voluminoso ropaje que se termina en solemnes pliegues. Ésta es,  la posición predilecta de los pintores flamencos.
Las vírgenes que pintan los maestros flamencos son delicadas criaturas envueltas en ricas vestimentas que parecen estar descansando sobre una corola de pétalos rojos. Contemplando sus proyecciones y perspectivas de luces -continua M. Marín- se llega a la conclusión de la gran vinculación de Pedro de Córdoba al arte flamenco.

Por su semejanza con la "Anunciación" se piensa que este cuadro procedente del convento de los Capuchinos y que se encontró en la parroquia de San Nicolás de la Villa puede ser del mismo autor.
La esbelta figura del obispo San Nicolás de Bari con actitud que parece avanzar hacía nosotros con ayuda de su báculo, llevando un libro abierto en el brazo izquierdo con porte de elegancia.
Según Ramón Gonzalez de Guevara en su libro "Apuntes sobre la historia de la pintura en general y particular de Córdoba" existe una tabla pintada de su mano en Barcelona y dos en el museo de Louvre pero que no he logrado encontrar.


Fuentes consultadas:
Breve historia de la pintura española, volumen 1 de Enrique Lafuente Ferrari- Paseos por Córdoba de Ramírez de Arellano - Diccionario Biográfico de artistas de R. Ramírez de Arellano-La Anunciación de Pedro de Córdoba de Manuel Marín Campos de Diario de Córdoba 08/05/1966- Pedro de Córdoba pintor del siglo XV por R.M Diario de Córdoba 24/101/1960- Wikipedia-Diccionario histórico de los más ilustres profesores de Juan Agustín Cean Bermúdez- Apuntes sobre la historia de la pintura en general  y particular de Córdoba por Ramón Gonzalez de Guevara.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

D. Antonio Palomino, gran pintor cordobés


Retrato de Acisclo Antonio Palomino
por Juan Baptista Simo ( 1726 )





Acisclo Antonio Palomimo de Castro y Velasco nació en Bujalance, un bello pueblo muy cercano a Córdoba en diciembre de 1653.
Fue el segundo de cuatros hijos, tres chicos y una chica que también fue pintora de cierto renombre y de la que él mismo habla en su libro "Museo Pictórico".
Cuando apenas contaba con siete años sus padres, Bernabé Palomino de Castro y Catalina Velasco, decidieron trasladarse a la capital, donde su padre, un maestro zapatero probó suerte instalando un pequeño negocio que le fue bastante prospero.
Desgraciadamente, su madre muere cuando apenas tiene nueve años y su padre de nuevo se casa con Elvira Luque, que cuidaría de los cuatro pequeños.
Que fueron creciendo, y a pesar de que su padre estaba dispuesto a darle a todos una buena educación,  sólo Acisclo Antonio inició estudios eclesiásticos estudiando Gramática, Filosofía y Derecho Canónigo... 
Pero lo que realmente le encantaba era la pintura, recibiendo lecciones del propio Juan de Valdés Leal, que pasó una larga temporada de trabajo en Córdoba en 1672 y el cordobés Juan de Alfaro, que fue discípulo de Velázquez y que vivía en Madrid como pintor del Almirante de Castilla. 
Alfaro Gómez pasó unos meses en Córdoba tras su larga estancia en Madrid en 1675 justo cuando se iniciaba la carrera de Palomino como pintor y con su prometida protección y apenas 22 años, Palomino se decide a hacer el gran salto y trasladarse a Madrid. 
Poco después desposó a Doña Catalina Bárbara Pérez de Sierra, hija de un diplomático, y tras ser nombrado alcalde del Concejo de la Mesta y en 1688 fue nombrado pintor real de Carlos II.
Los desposorios de la Virgen y S. José (1695 )
Óleo sobre lienzo 272 x 187 cm
Museo de Escultura de Valladolid

Pentecostés (1695-1700)
Óleo sobre lienzo 164 x 108 cm
Museo del Prado

San Juan Bautista, niño
Óleo sobre lienzo 72 x 58.5 cm
Museo de Zaragoza en deposito del Prado

Alegoría del Aire 1700
Óleo sobre lienzo 246 x 156 cm
Museo del Prado
Es allí donde tiene la suerte de tener contacto con los grandes pintores de su tiempo como Coello, Carreño y el italiano Lucas Giordiano, este artista fue el que más influyó en nuestro pintor ya que le ayudó a pintar los frescos del Escorial, primer paso para su consagración. 
A partir de ese momento recorre España para pintar frescos en iglesias y cuadros.... Quedando obras suyas en Valencia parcialmente perdida a causa de la guerra civil.

En 1700 el artista cordobés se comprometió ante el notario Carrasco de la ciudad de Valencia a pintar la bóveda de la iglesia de los Santos Juanes,  victima del fuego ocurrido en el comienzo de la guerra civil española, siendo a finales de marzo de 1958 cuando comienzan a restaurarla.

Cúpula de la Basílica de los Desamparados
Valencia
Aunque la "Capilla Sixtina" del cordobés fue los frescos que pintó en la Basílica de los Desamparados, una bellísima obra y una de las composiciones más extraordinarias del Barroco hispánico que como bien dice D. Rafael García Mahíques, que lejos de constituir un "panegírico mudo", se trata de una ilusión muy viva y dinámica del Cielo en donde conviven en un mismo ámbito los santos y las personificaciones alegóricas de la retórica, algo por otro lado muy propio del Barroco.
En el ámbito de la Gloria, el artista introduce el tema fundamental: La Virgen de los Desamparados como intercesora ante su Hijo.
D. Antonio Palomino, nos señala una serie de elementos ordenados según jerarquía cuyo eje lo constituye la imagen de María como Reina intercesora ante la Trinidad entre los diferentes coros de ángeles y de santos.

El triunfo de la Iglesia
Coro del Convento de San Esteban
Salamanca

Cúpula del Sagrario de la Cartuja
Granada
Entre 1705 y 1715 residió en Salamanca, Granada y de nuevo en Córdoba donde tenemos la gran suerte de tener algunos de sus cuadros en la Mezquita Catedral.
Se pueden contemplar tres cuadros en el crucero y cinco cuadros de grandes dimensiones decorando el retablo del Altar Mayor, hay una Asunción de la Santísima Virgen, los dos laterales del retablo en su parte alta representan san Pelagio y santa Lucrecia, y dos laterales en su parte baja san Asciclo y santa Victoria Patronos de Córdoba.
Los cuadros son de tamaño monumental con un dibujo y riqueza de color que bien se explica como Palomino llegó a ser pintor de cámara de del rey Carlos II
Según R. Aguilar, entra el Cabildo en contacto con nuestro insigne pintor en 1713 cuando vuelve por primera vez a Córdoba después de una larga ausencia de treinta y cinco años para encargarle los cinco cuadro que deberían sustituir los que existían en el retablo, el artista se comprometió a tenerlos listos en un año y el precio acordado fue de mil pesos escudos de plata.

Altar mayor de la Mezquita Catedral de Córdoba
Todos los cuadros son autoria de Palomino

Asunción que remata el altar Mayor de la
Mezquita-Catedral de Córdoba
5,5 x 3, 5 metros

El cuadro de la Asunción nos muestra a la virgen postrada en una nube con la vista elevada hacía el cielo sostenida por angelotes, en la parte inferior del cuadro aparece el sepulcro elevado del suelo y junto a éste diseminados los apóstoles, unos mirando al sepulcro y otros mirando al cielo, mientras que una lluvia de flores es arrojada por los ángeles.
El lienzo fue restaurado en 1950 por el maestro restaurador del Museo de Prado don Cristobal Gónzalez Quesada y como dato curioso cuenta en una entrevista a diario de Córdoba que encontró un escrito detrás del lienzo, donde se explicaba la restauración del altar mayor en 1794 dirigiendo el retoque de la pintura por Antonio Álvarez Torrado, pintor cordobés del siglo XVIII, dicho documento informaba más abajo

"que debido al mal estado del cuadro y por estar totalmente desconocido por la parte alta, habiendo arrugas, que cubiertas de polvo, impedían que se viese tan hermosa composición  se retocó el nueve del mes de octubre.." 

También tenemos los tres bellísimos cuadros de la conquista del Rey Fernando el santo de Córdoba, el martirio de San Acisclo y Santa Victoria y la aparición de San Rafael al padre Roelas.


La conquista del rey Fernando III el Santo de Córdoba
capilla de Santa Teresa o del Cardenal Salazar
Mezquita Catedral de Córdoba
Martirio de los patronos San Acisclo y Santa Victoria
capilla de Santa Teresa o del Cardenal Salazar
Mezquita Catedral de Córdoba

Aparición de San Rafael al padre Roelas
capilla de Santa Teresa o del Cardenal Salazar
Mezquita Catedral de Córdoba
También tenemos a d. Antonio Palomino escritor, su principal obra en una obra compuesta de 3 volúmenes, a la que tituló "Museo pictórico y escala óptica".
Los dos primeros tomos tratan sobre la práctica y el arte de la pintura. Estas partes han tenido poca influencia. Sin embargo, el tercero, subtitulado El Parnaso español pintoresco laureado es un importante y valioso material biográfico de pintores españoles del Siglo de Oro.

Huida a Egipto 1712-1714
Óleo sobre lienzo 81 x 105 cm
Museo de Bellas Artes de Córdoba
Inmaculada Concepción
Óleo sobre lienzo 84 x 63 cm
Inmaculada Concepción
Óleo sobre lienzo 167 x 126 cm
Inmaculada Concepción
Óleo sobre lienzo 145,5 x 99 cm
Colección privada

María
Óleo sobre lienzo 103 x 83 cm
Tras la muerte de su esposa con quien compartía tres hijos, Francisco Esteban, Isidro Alfonso y Rafaela decidió ordenarse sacerdote hasta que murió el 12 de agosto de 1726 en Madrid, siendo enterrado en el Convento de la venerable orden Tercera de San Francisco.




Fuentes consultadas:

 Asciclo Antonio Palomino tres siglos de distancia por Antonio Ortiz Villatoro Diario de Cordoba 07/12/1955- El centenario del pintor cordobés Palomino Diario de Córdoba 26/ 11/1954- Antonio Palomino en el museo del prado por Manuel Marin Campos Diario de Córdoba 26/09/1965- Publicación sobre Palomino Diario de Córdoba 30/09/1961- La conquista de Córdoba de Antonio Palomino por Manuel Marin Campos Diario de Córdoba 10/08/1967- La Asunción de Palomino por M. Medina Diario de Córdoba 12/11/1950-La Cúpula de la basílica de la Virgen de los desamparados por Rafael Garcia Mahigues- La Gloria de Antonio Palomino diario de Córdoba 05/08/1958- Antonio Palomino y su Memoria histórica de los artistas en España por Bonaventura Bassegoda, Universidad Autónoma de Barcelona- Wikipedía-