En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)
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domingo, 20 de septiembre de 2020

Gibraltar cordobés!!!!!



¡Que no, que no me he vuelto loca!

Antes de ser inglés y mucho antes del tratado de Utrecht... El peñón de Gibraltar fue cordobés, un espacio muy corto en el tiempo, pero lo fue.
Y todo gracias a D. Pedro de Herrera, un judío converso nacido en nuestra ciudad que negoció ante el duque de Medina Sidonia para que cientos de personas se asentasen allí.

Pero pongámonos en situación:

Sabemos que las crisis son cíclicas, verdad? Pues hubo una en 1391 donde la sequía y la peste hizo de las suyas haciendo que muchas personas murieran y que muchos nobles que en aquellos momentos tenían tierras y bienes inmuebles pero que no disponían de dinero "contante y sonante" se endeudasen al pedir ayuda a los mercaderes judíos.

¿Qué pasó? Pues que ellos prestaban pasta pero con un tiempo para devolverla y con ciertos intereses...
Cuando los nobles se dieron cuentan de que no podían devolver en aquel momento lo que con anterioridad los mercaderes les habían prestado, comenzó a gestarse el caldo de cultivo necesario para echarle la culpa de todo mal conocido y por conocer a los judíos...
Año 1391, desde los púlpitos de las iglesias haciéndose eco de las voces que muchos nobles que les interesaba que el pueblo se levantaran contra "los usureros" que les habían prestado dinero cuando lo necesitaba pero que ahora ellos no querían devolver, se escuchara junto con el fanatismo religioso del arcediano de Écija para echar la culpa a los judíos entre otras muchas cosas, de envenenar las aguas de la ciudad.

Esto hizo levantar una muchedumbre que asaltara la judería matando a toda persona que se encontraban por el camino, robando y quitándoles sus casas.
Esto hizo que muchos judíos que quedaron en Córdoba se convirtieran al cristianismo con el único afán de poder proteger sus bienes y sus familias; aunque la historia no tardó muchos en repetirse; tan solo quince años después en 1406, de nuevo se asaltó la judería, los cristianos viejos cordobeses, nobles, sus criados y hasta clérigos la asaltaron matando a todo judío que encontraron, robando sus casas y hasta violando a sus mujeres; durante cuatro largos días se prolongó el robo y los asesinatos.
Tan espantosos y horrendos fueron los hechos que hasta el rey Enrique III de Castilla multó a la ciudad con 40.000 doblas de oro como indemnización pero no para dársela a los agraviados, judíos que sobrevivieron que hubiera sido lo correcto... sino hacía él 
¡Ni listo que era el colega!
Córdoba le pagó solo la tercera parte, muchos fueron los caballeros que quisieron mediar para que el Rey perdonara la multa pero no lo consiguieron...  Sólo el poder divino lo hizo ya que el rey la espichó sin haber saldado las cuentas con la ciudad.

En Córdoba, como en otras ciudades andaluzas, se seguía 
acrecentando el odio con el agravante del enfrentamiento de dos ramas de una las principales casas Los Fernández de Córdoba, el señor de Aguilar y su primo el conde de Cabra y de la que ya hablamos en este blog (PARA LEER LA HISTORIA PINCHE AQUÍ)
1473la ciudad estaba dividida en dos bandos a causa de las rencillas de ambo señores:
Los que estaban con el señor de Aguilar que apoyaba a Enrique IV y los que estaban de parte de su primo el conde de Cabra, D. Pedro Fernández de Córdoba que abogaba por la princesa Isabel como reina de Castilla...
Aquello fue el detonante por parte del conde de Cabra para dirigir su propaganda contra los conversos cordobeses que se veían apoyados por el señor D. Alonso de Aguilar, hermano del célebre Gran Capitán.
D. Alonso había favorecido el acceso de cristianos nuevos a cargos públicos, cosa que sus rivales no estaban dispuestos a consentir, aumentando el odio hacía éstos...  
Los hechos ocurrieron cuando una procesión de la Virgen salió del convento de los Franciscanos, cuando bajaba la imagen llevada por los cofrades por la calle de la Feria. Por lo visto una chiquilla echó agua por el balcón sin darse cuenta que iba pasando la imagen en aquel momento y cayendo sobre ella...  
En aquella casa vivía una familia de "cristianos nuevos" e inmediatamente fueron acusados de herejía siendo la reacción fue inmediata:
Un herrero de la collación de San Lorenzo llamado Alonso Rodríguez se hizo jefe de los indignados cristianos viejos que empezaron enseguida un asalto de las casas de los conversos incendiándolas.
Desgraciadamente la ciudad se dividió en dos bandos: Los "Aguilaristas" a favor de la defensa de los conversos y los "Cabristas" los que estaban a favor de echarlos de la ciudad.
El "Aguilarista" Pedro de Torreblanca con algunos hombres intentó por todos los medios detenerlos pero fue herido por el herrero que se refugió en la mismo Compás de San Francisco, de donde el señor de Aguilar lo sacó y lo mató en la misma puerta.

Durante tres días, los "grupos" que se encargó de alborotar Pedro de Aguayo, un noblecillo de tres al cuarto familiar de D. Pedro de Córdoba y Solier, obispo de Córdoba, que bajo aquel pretexto se desquitaba del señor de Aguilar por haber expulsado  a su primo de la ciudad en tan bochornosa situación como montado en una mula... Alentando a las gentes a robar y quemar casas de "sus protegidos".
Ante la mala situación que sufrieron, muchos judíos conversos huyeron hacía la provincia sin saber muy bien donde establecerse...
Es D. Pedro de Herrera, hombre de confianza del señor de Aguilar y judío converso el que se encarga de entablar contacto con el duque de Medina Sidonia negociando una especie de compra de Gibraltar.
El monte de Calpe, que es como se le conocía al peñón de Gibraltar pertenecía al duque desde 1462 por conquista a los nazaríes y le pertenecía además de ser una de sus posesiones más preciadas por tener el control del estrecho...
Las condiciones que puso el duque no fueron fáciles de asumir ya que además de comprarles las casas a los habitantes que allí se encontraban y que en su mayoría era netamente militar y que vendieron a precios desorbitados deberían de edificar nuevas,  además tendrían que encargarse de la custodia de la ciudad sufragando cuatro quintas partes de su defensa un total de cuatro mil doblas al año.... 
Más de 4.000 personas llegaron a Gibraltar, un lugar en el que pretendían vivir en libertad sin enfrentamientos políticos o religiosos, como cuenta Alonso de Palencia:

"Vendieron sus alhajas y compraron barcos de pasaje. Algunos enviaron delante sus ajuares y parte de las familias; pero padecieron grave daño y ultraje en la navegación, porque los piratas les robaron sus haciendas y se llevaron algunas mujeres. Los que eligieron la marcha por tierra, en número de 350 jinetes y 2.000 peones, marcharon con rapidez y se dirigieron a aquella ciudad (…) muy necesitada así de soldados aguerridos como de zapateros y otros artesanos."


Aunque la suerte no estuvo de su parte, la muerte del rey Enrique IV cambiaba el panorama de todo el reino de Castilla, su hermana Isabel se apresuró a coronarse reina dejando a su sobrina sin el trono de Castilla lo que presagiaba un enfrentamiento con el tío de la "Beltraneja" el rey de Portugal; y uno de los lugares con mayor posibilidades de iniciar una contienda era Gibraltar con un ataque desde Ceuta que se encontraba en poder del portugués....
Posibilidad que no se le escapó a Isabel la Católica" poniendo sus ojos en el peñón  y poniendo a su vez muy nervioso al duque.
El de Medina Sidonia, en un principio escuchó al cordobés D. Pedro de Herrera que le propuso atacar Ceuta para ganarle la partida al rey portugués que estaría desprevenido; Sin embargo de nuevo los enemigos de los conversos tuvieron mucho que ver ya que sembraron la duda en el duque contándole que posiblemente era una estrategia de D. Pedro para entregar la plaza, dejando la lealtad de converso cuestionada.
Así que el Duque organizó un ejército que atacó Ceuta, pero sólo era una maniobra para ocultar sus verdaderas intenciones, tal y como nos cuenta Alonso de Palencia: 

"…el Duque (llegó) á Gibraltar, como de paso, con escogida caballería. El Alcaide de la fortaleza (Pedro de Herrera) le abrió sus puertas y obedeció rendidamente sus órdenes, y el Duque no tuvo escrúpulo en deponerle ignominiosamente de su cargo y aun intentar prenderle como á traidor."

Justo dos años después, en agosto de 1476 de la llegada de D. Pedro de Herrera y los suyos a Gibraltar, el Duque de Medina Sidonia los obligó a abandonar sus casas y la que ya era su tierra. Aunque y según Rafael Girón- es llamativa la cantidad de apellidos cordobeses que aparecen entre los procesos del santo Oficio en Gibraltar como "Córdobas", "Baena", "Membreque", "Herrera", "de la Corredera"...ect
 Algunos se cree que volvieron a Córdoba, otros volviendo a su anterior religión y fueron acogidos en el  reino de Granada y en el norte de África. 
A partir de ahí ya no les quedaba nada y la pista se diluye en el tiempo... 

Como karma para el duque de Medina Sidonia, la plaza es decir Gibraltar, fue reclamada por la corona de Castilla, aunque para que no se "enfadara mucho"  fue gratificado por los Reyes Católicos con el marquesado de Gibraltar ¡A los enemigos hay que tenerlos contentos! 

Pasados muchos, muchos años cuando entre líos de un muerto, un testamento, un nieto del rey de Francia, los Habsburgo, tíos, sobrinos y una guerra de 14 años... Cambiamos Gibraltar por el primer Borbón. 




Fuentes consultadas:
Matanza de judíos en Córdoba por Rafael Ramírez de Arellano *Boletín de la Real Academia de Córdoba- Los judios-conversos y su protección en el Reino de Granada tesis de Francisco Quevedo Sánchez- Apuntes sobre los conversos asentados en Gibraltar Rica Amran Cohen- Crónicas de Enrique IV Tomos I – IV, Traducción de D. A. Paz y Mella (1904-1908) en la edición digital de la Biblioteca Digital de Castilla y León; Diego Lamelas Oladán - La compra de Gibraltar por los Conversos andaluces (1976)-Estudios sobre la inquisición por José Antonio Escudero- Los mercaderes judeoconversos en la Córdoba del siglo XVI por Rafael M. Girón Pascual *Universidad de Córdoba


viernes, 25 de enero de 2019

Los Reinos cristianos, los Almorávides y Al Mutamid como dueño de Córdoba


Madinat Al Zahra
Cuentan que un Rey cristiano llamado Alfonso VI al que apodaban "El bravo" cuando bajó hasta las faldas de Sierra Morena encontró una ciudad tan bella que quedó prendado de ella y quiso regalársela a su esposa. 
Por lo que se la pidió al nuevo dueño de ella que era el régulo sevillano, dos cosas le demandó el Rey castellano a Al Mutamid mandando un mensajero a Sevilla: 
Que le diese Madinat Al Zahra para residencia de doña Constanza de Borgoña que iba en su compañía y que le dejase libre una parte de la Mezquita Aljama cordobesa para que la reina diera allí a luz al fruto que llevaba en sus entrañas. 

Indignado Al Mutamid por tan insolente mensaje, dio muerte con sus propias manos al portador de éste... Cosa que al enterarse D. Alfonso y ardiendo de sed de venganza , estrechó al Rey moro con tan poderosos medios que Al Mutamid desesperado por la presión, solicitó el auxilio de los almorávides. 
No sabía la desgracia que sobrevolaba sobre su porvenir cuando cursó la misiva de petición de socorro el rey-poeta sevillano: 

 "Él (Alfonso VI) ha venido pidiéndonos, mihrabs y mezquitas para levantar en ellas cruces (...) y sobre todo la ciudad más bella hecha por amor, Madinat Al Zahra (...) Dios os ha concedido un reino en premio a vuestra Guerra Santa y a la defensa de Sus derechos (...) y ahora contáis con muchos soldados de Ala que, luchando, ganarán en vida el paraíso".

Esto no deja de ser una bella historia por el que Al Mutamid llamó en su ayuda a los almorávides aunque la verdadera historia es mucho más materialista que todo eso.

Os pongo en situación:

Desde tiempos de Fernando I al que llamaban "El Magno" con su política expansiva leonesa sobre los territorios musulmanes ya muy debilitados tras la caída del Califato cordobés, sometió a numerosas Taifas y por lo tanto al cobro de "las parias" que no eran otra que cosa que impuestos para no ser atacados.
A su muerte en 1065  su reino fue dividido entre sus herederos: 
A Sancho apodado "El Fuerte" le perteneció Castilla y las parias de la Taifa de Zaragoza, a Alfonso apodado "El Bravo" recibió León y las parias de Toledo y al pequeño García le dejó el reino de Galicia que incluía Portugal junto con las parias de Badajoz y Sevilla; a sus dos hijas le dejó el señorío de Toro a Elvira y a Urraca el de Zamora.
¿Qué pasó? ¡Pues el ingredientes suficientes para traiciones, luchas y enfrentamientos entre todos los hermanos!

Sancho, el primogénito de los varones, fue el primero que mostró su descontento en el reparto del reino, ya que se considera que al ser el primer hijo varón debería de ser único heredero de su padre... Pero a pesar de sus "tiras y afloja" es a partir de la muerte de su madre doña Sancha cuando comienza la autentica guerra entre los hermanos que duraría alrededor de siete años.

Donde primero pone sus ojos el Rey de Castilla es en Galicia y sobre su hermano pequeño, donde hace una jugada maestra haciéndose "aliado" de su hermano Alfonso, prometiéndole que si le ayudaba usurpar el trono gallego ambos compartirían su reinado.
Así que en un principio Alfonso creyó a su hermano asociándose con él con la promesa de compartir el reino del pequeño entre los dos; aunque Sancho escondía otras pretensiones muy diferentes... 

Una vez que fue apresado García y exiliado a la Taifa de Sevilla, Sancho se enfrentó a su hermano Alfonso con un ejercito al mando de Rodrigo Diaz de Vivar ¡Ya sabéis el famoso Cid!, donde le da un vapuleo importante en la batalla de Golpejera apresándolo y recluyéndolo en un monasterio benedictino de Sahagún no sin antes de raparle la cabeza; Alfonso desesperado ante la perdida de su trono leonés pide ayuda a sus hermanas Urraca y Elvira; y con la ayuda de varios frailes huye refugiándose en la Corte del Reyezuelo de Toledo.
La ira de Sancho cuando se entera de la huida de su hermano Alfonso  ¡Como os podréis imaginar es monumental!,  así que decide marchar sobre tierras de Toro despojando a Elvira de su señorío, viéndose ésta obligada a irse con su hermana Urraca a Zamora.

Después marcha sobre León donde Sancho entra victorioso proclamándose nuevo Rey... Aunque en contra de lo que él pensaba, no obtiene el apoyo de los nobles leoneses que no lo reconocen como tal y tras múltiples escaramuzas los seguidores de Alfonso se marchan bajo el amparo de doña Urraca a la ciudad de Zamora. 
Hasta allí marcha el ejercito de Sancho sitiando la ciudad ¡El resto es bien conocido por un romance! el Vellido Dolfos sale de la plaza cercada y de una lanzada se "cepilla" al rey Sancho dejándolo "pajarito" en el momento. 
Aunque dicen las malas lenguas que al Rey le había dado "un apretón" y que cuando se fue a un sitio íntimo a defecar, Vellido Dolfos aprovechó la situación de indefensión para darle "matarile". 


¡Guarte, guarte, rey don Sancho, no digas que no te aviso, 
que del cerco de Zamora un traidor había salido; 
Vellido Dolfos se llama, hijo de Dolfos Vellido, 
si gran traidor fue su padre, mayor traidor es el hijo; 
cuatro traiciones ha hecho, y con ésta serán cinco! 
Si te engaña, rey don Sancho, no digas que no te aviso. 
Gritos dan en el real: ¡A don Sancho han mal herido! 
¡Muerto le ha Vellido Dolfos; gran traición ha cometido! 
Desque le tuviera muerto, metióse por un postigo, 
por las calle de Zamora va dando voces y gritos: 
¡Tiempo era, doña Urraca, de cumplir lo prometido! 

                                                                                          (Romance del caballero leal zamorano)

Alfonso se hizo el sorprendido de la muerte de su hermano ¡Acordaros cuando su mejor hombre "El Cid" le hizo jurar que no había tenido nada que ver con el asesinato de Sancho!
Bueno, ahora muchos historiadores dicen que eso del juramento no fue real... 
Enterado de la muerte de su hermano, sale de nuevo hacía su reino donde ayudado por sus hermanas, unifica de nuevo los reinos proclamándose Rey de Galicia, Castilla y León. 

¡Ya solo le quedaba la conquista de la ciudad del que fue el reino visigodo... Toledo!

Alfonso VI se había recompuesto tanto él como sus huestes y se dirige hacía la ciudad toledana donde encuentra a un débil rey Al Qadir que pronto capituló, a cambio le pidió al Rey cristianos el poder salvar su vida y la de sus habitantes, sus haciendas y mantener las costumbres musulmanas.


Mientras más al sur, el Rey de la Taifa sevillana llamado Al-Mutamid había tardado un año en anexionar la codiciada Taifa cordobesa a la suya... Para asegurarla, nombró a su hijo Abu Nars al Fath Al-Ma´mun, gobernador de ésta y para afianzar el poder de su hijo y por lo tanto el de él ante la nobleza cordobesa, lo casó con una descendiente de los Omeyas, la princesa Zaida.

Los demás reyezuelos de la Taifas presionados con los altos tributos o "parias" que el rey cristiano pedía y la cercanía de éstos, hizo que tanto Motawakkil reyezuelo de Badajoz como el sevillano Al Mutamid decidieran pedir ayuda al Sultán almorávide.


Éste, procedente de una tribu bereber del norte de África se había establecido en Marruecos y acudió raudo y veloz desembarcando con un gran ejercito en Algeciras.

Es en Sagrajas muy cerca de Badajoz, donde los andalusíes junto con los africanos le dan "matarile" a los cristianos salvando la vida muy pocos y entre ellos el Rey Alfonso, y a pesar de que le recuperaron buena cantidad de tierras a los cristianos jamás lograron recuperar de nuevo la ciudad de Toledo.
Pasada la batalla y ya con los cristianos "metidos por el momento en vereda" los reyezuelos de las Taifas creyeron que los almorávides se marcharían de nuevo a África... Pero no fue así.

¡Éstos vinieron para quedarse!.

Verano del 1086, los africanos integristas comienzan a conquistar las Taifas en un intento de reunificar de nuevo al Ándalus. 
Expansión Almorávide  en su máxima extensión
Pueblos y ciudades iban siendo ocupados por los almorávides unas veces casi sin violencia, otras con más de la que hubieran deseado sus habitantes.  
Cuando cae Málaga y Granada en manos almorávides y viendo el giro que habían tomado los acontecimientos el Rey sevillano Al-Mutamid le pide a su hijo Al-Ma´mun, que aguante como pueda la posición de la ciudad de Córdoba, pues sería inevitable que tras la caída de ésta se pudiera mantener la de Sevilla.

Poco duró Córdoba defendiéndose del invasor africano, la distancia entre los arrabales cordobeses y la tolerancia de sus moradores influyeron decisivamente para que cayera pronto la capital.

Según cuentan Al-Ma´mun, viendo que la cosa se ponía muy difícil, envió a su esposa Zayda junto a sus hijos y una pequeña guarnición de sus mejores hombres al Castillo de Almodovar del Río  para que lo esperara allí, donde nunca llegó...
El reyezuelo de Córdoba murió como un autentico guerrero, intentó abrirse camino con su guardia a través de los enemigos y de los traidores pero sucumbió al número. Dicen que cuando lo cogieron le cortaron la cabeza, la clavaron en la punta de una pica y la pasearon en triunfo por toda la ciudad.

Algunos historiadores cuenta que Zaida fue entregada junto a sus hijos a Alfonso IV como tributo, otros son embargo cuentan que fue ella misma fue la que buscó la protección del Rey Leonés convirtiéndose al cristianismo y dándole un hijo al Rey. 
Como ya lo contamos en este blog.

Muralla de Ronda del Marrubial
Los Almorávides habían llegado y al igual que en su momento hizo el ya lejano Abderramán I de África y al igual que el primer Omeya, Yúsuf Ibn Tashufin marchó para honrar la ciudad de Córdoba y hacerla su capital.

¿Pretendían parecer a los Omeyas? 
Si era así les quedaba un camino muy largo que recorrer ya que eran tribus acostumbradas al desierto y vivir entre el ganado.

Proclamó a su hijo Ali ibn Yúsuf Emir heredero al que aconsejó que fuera clemente con los cordobeses y tuviera mano dura con sus enemigos.
Cuentan que era generoso, afable y con un gran problema para la situación en la que estaba y es que tenía escaso apego al mando, por lo que fue delegando su poder en los alfaquíes ya que de los treinta y siete años que reinó, apenas pisó la península en cuatro ocasiones; y aunque sus dominios en aquel momento se extendían por Marruecos, Portugal, Andalucía, Valencia, parte de Aragón y Cataluña fueron sus tropas las que lucharon con capitanes nombrados por él pero sin Ali, que esperaba paciente en el Magreb.

En la península, los gobernadores gracias al escaso poder central tendieron a adoptar su ley sin tener una unificación; solo se dedicaron a reforzar las murallas cordobesas ante el peligro de los cristianos y el enemigo que tenían en África... Los Almohades.

A una tierra en la que no se sentían suya ni reconocidos, no se preocuparon de embellecerla, ni de atraer a literatos y poetas como los cordobeses estaban acostumbrados, al refinamiento y ellos además de analfabetos era poco civilizados lo que fueron denominados " salvajes del desierto" que junto al comportamiento de las tropas almorávides dedicados al saqueo de comida y mujeres de la ciudad contribuyó al cardo de cultivo que con la imposición de impuestos para mantener a ese mismo ejercito que los machacaba, fue suficiente para las revueltas cordobesas, donde pasaron a cuchillo a muchos africanos...


Según P.  de Madrazo en estas revueltas un ambicioso vecino cordobés muy rico y poderoso llamado Ben Handi con una muy buena reputación entres los ciudadanos había ido poco a poco insurreccionando a la plebe hasta ser por ella aclamado rey aunque poco después fue depuesto por el gobernador nombrado desde el Magreb llamado Ibn Ganiya, que pidió ayuda al rey Alfonso VII quien vio la posibilidad y se presentó ante los muros de Córdoba para cercar la ciudad.
Las crónicas musulmanas cuentan que una vez cercada la ciudad por poco tiempo un 18 de mayo de 1146 los cristianos entraron a la ciudad saqueando todo lo que encontraban en la parte de la Medina y entrando en la mezquita aljama:

"Ataron sus corceles a las columnas de la Maqsura y profanaron con sus manos impías el sagrado Coran que está custodiado en el Mihrab, purificando este suntuoso  templo el arzobispo de Toledo llamado D. Raimundo donde celebró una solemne misa"

Sigue contando P. de Madrazo que desgraciadamente Alfonso VII no puedo estar mucho tiempo ni pudo dejar a gente para guarnecerla así que le prestó juramento a Ibn Ganiya sobre un Corán que sería su fiel vasallo.
Lo que pasó luego una vez que los cristianos abandonaron la ciudad es que Ganiya rompió el juramento y no se contentó con eso... Sino que atrajo a algunos caballeros cristianos que se encontraban en Jaen a los que hizo prisioneros en cuanto pisaron la ciudad.

Irritado el rey Alfonso por la traición convocó a cuanto caballero y reino para ir contra el gobernador de Córdoba. 
Dice así: 

"(...) Dispuso (El Rey)  ir sobre Córdoba con un ejercito muy poderoso habiendo unido para esta empresa tantas huestes, suyas y de otros príncipes aliados, que la muchedumbre de los jinetes y peones cubrían las montañas y campiña, el agua de los ríos y fuentes no era bastante para apagar la sed de todos sus caballos, ni la yerba de aquella comarca suficiente para darle pasto (...)"


 Ibn Ganiya, emulando a Al Mutamib que por esquivar el yugo de Alfonso VI  se había entregado a los almorávides prefirió "apacentar camellos en el desierto que guardar puercos en Castilla" (1) cometió el mismo error llamando en su ayuda a los Almohades.

Pero eso déjame que lo cuente otro día.




1. Por lo visto está fue la expresión con la que se valió Al Mutamib para significar que más quería ser prisionero de Yusuf el almorávide que cautivo del rey cristiano.



Fuentes consultadas:
Realidad y símbolo de la Qurtuba en la literatura neo-árabe por Clara M.ª Thomas de Antonio-Los Almorávides Serafín Linares Roldán 17/06/2017- Córdoba por P. de Madrazo - Indicador cordobés: o sea manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba por Luis María Ramírez y de las Casa Deza- Crónica de la provincia de Córdoba por Manuel González Llana -Wikipedia-

viernes, 21 de diciembre de 2018

D. Diego López de Haro.

  El Caballerizo Real y la historia de un marquesado




"La bondad de la raza de los caballos de Córdoba, es cosa de mayor grandeza que tiene su Majestad en sus Reinos."

(D. Diego Lopez de Haro )




En 1565 el rey Felipe II mandó mediante decreto construir en la ciudad de Córdoba las Caballerizas Reales.
Su idea era mejorar la raza del caballo tomando como partida la resistencia de los caballos que existían en Andalucía.
Quien cumplió el sueño del monarca no fue otro que un cordobés creando el "Caballo Andaluz"

Pero empecemos por el principio:

Felipe II quiso planificar la cría caballar en su reino para la mejora de la raza de los caballos, dicen que por el amor que el Rey le tenía a los caballos aunque dejando las "leyendas" no era otra cosa que de carácter comercial tanto para mejorar los caballos de la casa Real como a la larga la calidad de todos los caballos españoles.
A mi modesto entender lo que hizo Felipe II fue una manera de "publicitar" la grandeza de su imperio mostrando la supremacía hasta en los caballos.
El caso es que para desarrollar este proyecto eligió Andalucía y en especial Córdoba. ¿Por qué os preguntareis? Pues porque en tiempos de Al Andalus aquí se criaron los mejores ejemplares y aún existían por estos contornos.
Por aquí resonaba el apellido dado a unos caballos como "Los Guzmanes", "Los Mexías" o "Los Valenzuelas" que fueron cruzados con los resto de caballos que habían quedado de aquellos tiempos naciendo preciosos  ejemplares que como se dice desde el siglo XVI en el tratado titulado "Monta a la Jineta" y del que no encuentro el nombre de su autor, decía que eran:

"airosos, fuertes y sufridos que el correr, parar y andar a los costados no tenían semejantes"

Tomada la decisión de que se iba a crear una nueva caballeriza, el rey ya se había decantado por Córdoba buscando buenos y renombrados ganaderos equinos de la ciudad.

Primero debería asignar fondos para esta empresa ya que sería costosa, también debían de elegir dehesas para poder criar a los ejemplares, a la vez de elegir a un Caballerizo real y desde luego había que hacer unas grandes caballerizas.
¡Desde luego mucho trabajo por delante!

Para realizar este proyecto encargó al noble cordobés Don Diego López de Haro que dirigiera la construcción de las mismas para alojar a los sementales, así como que comprara o arrendara las dehesas necesarias donde pastaran y criaran las piaras de yeguas.

Os preguntareis del por qué el rey nombró a éste hombre caballerizo real! ¿Le conocía? 
Pues los biógrafos creen que no se conocían personalmente con anterioridad; si bien cuentan, aunque no se sabe si fue real o leyenda que D. Diego gran amante de los caballos se dedicaba al cruce de ellos muy común en aquellos tiempos en nuestra tierra, y que uno de sus ejemplares fue comprado por el duque de Alburquerque, que lo llevó a la corte para lucir tan maravilloso animal; desde luego el Rey quedó prendado y por ello nombró a D. Diego López de Haro para que fuera el encargado de su maravilloso sueño.
Fuera como fuere, lo cierto es que con fecha 20 de Noviembre de 1567 el Rey, expidió el documento de su nombramiento: 


"Don Diego López de Haro, Gentilhombre de Nuestra Casa, sabed que Nos, entendiendo que así cumple a Nuestro servicio y al bien y beneficio público y para que la cría y casta de caballos se acreciente, Hemos acordad de sostener y criar un número de yeguas de vientre con sus potros y crías en la Ciudad de Córdoba y otras partes y lugares de Andalucía. 
Y para que esto se ponga así en efecto y se comience, conserve y acreciente la raza, por la satisfacción y confianza que tenemos de vuestra persona y la experiencia que tenéis de esta calidad. 
Hemos acordado de elegir y nombrar y encomendaros el dicho negocio, como por la presente os nombramos, elegimos y encomendamos y os mandamos que ahora y de aquí en adelante que cuando vuestra voluntad fuere tenga cargo de dicha caballeriza". 


Según el historiador D. Eduardo Agüera Carmona- la elección no estuvo libre de envidias como lo fue la del marqués de la Guardia don Rodrigo Mexía Carrillo de Fonseca que tenían tanto él como sus antepasados la buena fama de ganaderos mejorando algunos ejemplares de lo que luego fuera el caballo andaluz.
Los Mexías  tuvieron una importante relación con Carlos V y I de España para informarle sobre las yeguadas de Castilla por ellos creyeron que ellos serían mejores caballerizos que D. Diego, haciéndole la vida muy difícil con respecto a los caballos.
Prueba de ellos y siempre según Agüera, don Diego tuvo un largo litigio con los Mexías por la adquisición de la dehesa llamada "La Rivera"; duró nada más y nada menos que 24 años desde 1572 hasta 1596.
Según cuenta Eduardo Agüera:

"la cual desde un principio gustó al Caballerizo para alojar las yeguas del Rey y el Marqués de forma maquiavélica, siempre encontraba excusas para su dilación. Para ello utilizaba, alteraciones de la renta; exigía su permuta por la realenga villa de Torremilano, o bien realizaba contra la voluntad de don Diego subarriendos a terceros. Todo ello con el propósito de contrariar la voluntad del Caballerizo,alargando su definitiva adquisición"


Pero sigamos:
Los Haro fue una familia de mucha solera que vinieron a las tierras andaluzas siguiendo a Fernando III en su conquista ya que eran la linea menor de los antiguos señores de Vizcaya.
Pero el "de Haro " que nos compete es D. Diego López de Haro y Guzmán fue un noble cordobés nacido en 1531 y muerto 1598.

Lo que si se sabe de él es que fue un noble cordobés, de la rama segundona de los del Carpio y nieto de doña Beatriz de Sotomayor; el título del señor del Carpio lo ostentaba su primo.
Su padre era D. Luis Méndez de Haro y Sotomayor caballero de Santiago casado con Antonia de Guevara y Guzmán hija de D. Fabrique de Guzmán señor del Donadío de la Higuera y otros estados de Écija y de Gregoria de Zayas. 
Y os preguntareis ¿Que es un Donadío? pues son unas tierra dadas a una persona por parte de los reyes cristianos por haberle ayudado en la reconquista ( Que como sabéis yo le llamo conquista)
Don Diego tuvo una hermana, doña Aldonza de Haro a la que casaron con los Cárcamo familia ilustre de Córdoba.
Vista de las Caballerizas Reales
Sigamos con la historia:

Según cuenta en su trabajo el señor D. Eduardo Agüera, se eligió junto al Alcázar que en su día había construido Alfonso XI, la construcción de las caballerizas, el lugar donde se cree que estuvieron situadas las caballerizas en la época Califal.

El propio Rey revisó el proyecto y el estado de la obra, al celebrar Cortes en 1570 en Córdoba, desde el 20 de febrero al 26 de abril, visita de la que ya hablamos en este blog de todo lo que se realizó para su entrada triunfal.
Caballerizas Reales


El edificio de las Caballerizas Reales de Córdoba, contaba con las dependencias propias de gobierno, así como lo necesario para alojar a las más de cien cabezas a que ascendían los sementales y los potros procedentes del destete del año, a los que allí también se desbravaban; para las yeguas don Diego fue adquiriendo, bien por compra o permutas o por arrendamiento, las dehesas necesarias donde alojar en régimen de pastoreo a la entonces nueva Yeguada Real. 

Entre las dehesas utilizadas que estaban en el antiguo Reino de Córdoba, algunas compradas, otras arrendadas e incluso permutadas, como ocurrió con "La Alameda del Obispo" que le fue permutada al Cabildo por la realenga Villa de Trassierras con el permiso del rey entre el Obispo de Córdoba D. Leopoldo de Austria y D. Diego López de Haro.
Que según D. Eduardo Agüera las fincas fueron : "El Sotillo", " la Dehesa de la Rivera","Córdoba la Vieja", "La Valenzuela", "La Pendolilla, "La Gamonosa" entre otras...


Entrada de caballerizas Reales
El primer semental de esta inicial piara fue el caballo "Astigiano" que junto a la yegua llamada "Hovera" posiblemente por su precioso color melocotón que don Diego había adquirido con anterioridad o bien eran de su propiedad. 


Uno de los patios Interiores
Además, en la documentación compilada que halló D. E Agüera, el Rey, habilitó fondos para este proyecto destinando recursos de las salinas de Andalucía, e incluyó el funcionamiento de las Caballerizas en los presupuestos de la Junta de Obras, Jardines y Bosques.
Además libró al menos dos partidas para la adquisición de yeguas y caballos padres, una en 1572 de 4.500 ducados para la compra de 150 yeguas, y otra en 1578 de 73.870 maravedíes para seguir comprando ejemplares.
Estas adquisiciones de caballos y yeguas se realizaron por los Reinos del Sur, elegidos los ejemplares del gusto y criterio de don Diego.

Precioso ejemplar en uno de los patios
D. Diego López de Haro y Sotomayor dependía directamente del Caballerizo Mayor de Madrid D. Antonio de Toledo, gran prior de la Orden de San Juan e hijo de D. Enrique de Guzmán tercer conde de Alba de Liste.
Como chisme os puedo contar que este hombre fue compañero de presido con nuestro gran escritor con ascendencia cordobesa D. Miguel de Cervantes cuando estuvo encarcelado en las cárceles argelinas.
A D. Antonio le sucedió después de su muerte en 1579 D. Diego Fernández de Córdoba señor de Almuña y Comendador Mayor de Calatrava.
Preciosa fotografía del Diario de Córdoba
Bueno, pero sigamos con el Caballerizo Mayor que según cuenta doña Isabel Garcia Cano- tenía que comunicar al Caballerizo de Madrid las crías que habían nacido en el año, teniendo que hacer una selección de potros para enviarlos a la Corte, los sobrantes lo debía de vender para así sacar dinero para la gestión de las caballerizas.

Y aquí comienza un lío de nombres iguales casados entre ellos para no perder títulos, señoríos y tierras muy enredoso y que a nosotros prácticamente no nos afecta para seguir contando la historia de éste hombre.

Así que D. Diego López de Haro y Guzmán que no hay que confundir con su primo hermano que fue el primer marqués del Carpio y que nada tuvo que ver con las Caballerizas Reales de Córdoba, al menos el primer marqués hasta que la familia unió por casamiento marquesado con el título de Caballerizo Real.

El Caballerizo, se casó con su prima María de Guzmán y Manuel hija del señor de Villaharta.
Tuvieron un solo hijo:
Luis Méndez de Haro Sotomayor y Guzmán, caballero Calatrava, veinticuatro de la ciudad y alcalde de Mojácar que es un municipio de Almeria; fue el que obtuvo por parte del Rey Felipe IV en reconocimiento del esfuerzo le perpetua por-juro- heredad el oficio de "Caballerizo Real de Córdoba" a la casa del Carpio según el siguiente texto:

" (...) por convenir a nuestro servicio que nuestras caballerizas de la ciudad de Córdoba estén a cargo de persona de calidad, que con las obligaciones de su nacimiento acuda con particular cuidado y atención al aumento de ellas en que consiste la buena disposición para que en estos reinos haya muchos caballos buenos y de raza” y que “vos y vuestros sucesores, con la afición de haber dado principio a dichas caballerizas vuestros antecesores, acudiréis a su mayor beneficio y acrecentamiento con el cuidado que conviene (...)"

Y es su hijo D. Luis Mendez de Haro el que cierra el circulo pues se casa con su prima la marquesa Beatriz de Haro y Sotomayor; que es donde se junta Marquesado y Caballerizo.





Fuentes Consultadas: 
El origen de la nobleza de España Tomo segundo, que trata de la varonía, y origen de las ..., Volumen 2-
López de Haro Sotomayor y Portocarrero, Caballero veinticuatro en el Cabildo Municipal de Córdoba por Maria Isabel Garcia Cano* Real Academia de Historia- El caballo de Don Diego López de Haro: Origen del caballo Andaluz por Eduardo Agüera Carmona* Discurso de Ingreso como Académico Correspondiente en la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental- Velos antigues i modernos en los rostros de las mugeres, sus conveniencias por Antonio de Leon Pinelo-Títulos nobiliarios de Almería por Julio de Atienza y Navajas (barón de Cobos de Belchite), Adolfo Barredo de Valenzuela- Caballerizas Reales el gran proyecto de Felipe II para Córdoba de María Isabel García Cano- Wikipedia

jueves, 12 de abril de 2018

Marco Anneo Lucano...

El sobrino de Séneca




"Los hombres temen a los mismos Dioses que han inventado"

(Lucano)




La tradición cuenta que las abejas de la Bética volaban a su cuna a recoger la miel que destilaban sus labios entreabiertos...

Lucano nació cuando Corduba era colonia Patricia Romana, en el seno de una familia brillante, un tres de noviembre del  39 d. C. 
Su padre fue Marco Anneo Mela que era hermano del filósofo Séneca y su madre la cordobesa Acilia, de una de la más ilustres familias: Los Acilios. 
Era un niño de casi ocho años cuando sus padres llegaron a Roma creciendo en la ciudad más poderosa del mundo.
Con la desgracia de su tío Séneca desterrado por orden del emperador Claudio, fueron sus maestros Cornuto, estoico; Remnio Palemón, gramático; y Virgilio Flacco los cuales le enseñaron el artes de la elocuencia en los principios de la moral estoica, alimento de todas las almas generosas en Roma.
Cuando Séneca volvió del destierro de Córcega, Lucano tenía diez años,  desde entonces Séneca fue su verdadero maestro y modelo de vida, vivirían juntos en Roma otros quince años más, hasta la muerte de ambos...
Cuando Nerón subió al poder le llamó siguiendo las indicaciones de su maestro Séneca, para que se incorporara a su corte de poetas y artistas que se había rodeado el Emperador y a los veinte años ya era un poeta mimado por la diosa fortuna en la fastuosa Corte Imperial.

Su consagración como poeta fue con su obra "La Farsalia" donde nos relata la guerra civil entre Cesar y Pompeyo...
Cuentan una anécdota que dice que Lucano le leyó una parte de su obra a su tío Séneca, esperando su aprobación éste le dijo:
- O cuan lejos estas de llegar al culice de Virgilio!! (El culice, es una obra pequeña de Virgilio le hizo a un mosquito) 
Lastimado Lucano del juicio de su tío, trabajó en enmendar todo aquello deseoso de darle perfección y cuando le pareció que la tenía, de nuevo se la leyó a Séneca preguntándole:
- ¿Ahora que tan de lejos está el mosquito de Virgilio?
Séneca le respondió:- Es extraña la distancia
Es ahí donde comprendió que su forma de escribir sería la de no parecerse a Virgilio.

Según nos cuenta Ambrosio de Morales, el genio poético de Lucano, tropezó con los celos de un enloquecido Nerón que salió despechado de un certamen de poesía, cuando Neron iba a leer una poesía en el teatro, Lucano se le anticipó y recitó la suya siendo muy aplaudido. 
Cuentan que tanto coraje le dio al Emperador que prohibió a Lucano que volviese a leer en público sus versos. 
Sin embargo, Lucano desafía la prohibición y publica poemas contra un emperador a quien ahora todos temen y que se ha convertido en una caricatura de sí mismo.
Lucano es acusado en la conjuración de Pisón, junto con su tío Séneca. 
Es llevado a la cárcel donde fue torturado durante largos meses, con tales torturas que llegó incluso a denunciar a su propia madre.
A pesar de todo es condenado a muerte y él decide poner fin a su vida cortándose las venas como antes lo habían hecho sus tíos.


Estudio para la muerte de Lucano
 de José Garnelo y Alda 
Sobre el cadáver del malogrado poeta,  inanimado y frío se inclinaba llorosa una mujer que había recogido el último suspiro de los labios del poeta para guardarlo en su amante pecho. 
Esta mujer era Pola Argentaria esposa de Lucano.

La muerte de Lucano aparece en los anales de la historia:


"Mientras fluía su sangre, al darse cuenta que sus pies y sus manos se iban enfriando y de que la vida se escapaba poco a poco de sus extremidades, con el corazón aún caliente y en posesión de sus facultades, recordó un pasaje poético por él compuesto, en el que había descrito el final de un soldado herido, con imágenes evocadoras de una muerte similar. Extendió ambas manos con tranquilidad para que le abriesen las venas. Y su sangre joven corrió pura, llevándose tras si la vida; y el poeta, nublados ya los ojos, falto de aliento, espiró recitando unos versos de la Farsalia "


A pesar de morir en plana juventud pues apenas tenía veintiséis años, Lucano dejó una importante obra que su esposa se encargó de guardar y publicar.

La Farsalia es la única obra que ha sobrevivido hasta nuestros días, es un poema inacabado de diez cantos sobre la guerra entre Pompeyo y Cesar.
La obra en el manuscrito recibe el título de "Bellum Civile" es decir, guerra civil.Un acontecimiento que había tenido lugar hacía más de medio siglo de su nacimiento.

Córdoba decidió dedicarle un busto a lucano que en un principio fue colocado en los jardines de agricultura o al menos es lo que dice en el recorte de éste articulo Diario de Córdoba fechado el 09/03/1960, más tarde alrededor de 1965 fue emplazado en la plaza donde está ubicado el Museo Arqueológico, plaza de Jerónimo Paez.


Fuentes Consultadas:
 Crónicas general de España por Ambrosio de Morales-Marco Anneo Lucano un cordobés Universal de A. Losada Campos de la Real Academia de Córdoba Diario de Córdoba 20/05/1966- Otra historia d Córdoba de  G. Roger- Marco Anneo Lucano Diario de Córdoba 06/06/1951- Marco Anneo Lucano 14/01/1954- Lucano y sus contemporaneos por Ricardo Molina Diario de Córdoba 04/01/1959- Lucano de Castresana de R. M Diario de Córdoba 02/05/1962- Marco Anneo Lucano, un cordobés universal Por ANTONIO LOSADA CAMPOS De la Real Academia de Córdoba- Marco Anneo lucano portal clásico de L. Manuel López-  Foto recogida de internet

jueves, 5 de abril de 2018

D. Juan Antonio de Frías y Escalante...

 El pintor cordobés promesa del siglo de Oro



A  pesar de que en Córdoba hubo una escuela pictórica de gran actividad en el siglo XVII muchos de los pintores cordobeses fueron los que salieron de esta ciudad para descubrir nuevos horizontes, entre ellos Escalante.

Juan Antonio de Frías y Escalante que es como realmente se llamaba este pintor cordobés nació a finales de 1633, según partida de bautismo:

"En Córdoba a dieciséis días del mes de noviembre 1633 yo el licenciado Diego Romero cura de esta iglesia de san Miguel bauticé en ella a Juan Antonio, hijo de Alonso de Fonseca y de doña Francisca de Escalante su mujer, fue su compadre Juan Gomez de Salazar, tesorero de Córdoba siendo los testigos Alonso Nuñez y Alonso galisteo y de ello doy fe y lo firmé."
       (Está conservada esta partida a folio doce vuelto, del libro 4 de bautismos.)

D. Antonio Palomino en su libro,  nos cuenta sobre él que se marchó a Madrid siendo un jovenzuelo en compañía de su madre.
La pobre mujer se había quedado viuda y nos suponemos que la mujer se marchó en busca de algún familiar o para buscar trabajo y así poder sacar a su hijo adelante. 
Es allí donde se hace discípulo de d. Francisco Rizi de Guevara, que gozaba por aquel entonces de buena reputación, se encontraba asentado en El Escorial y es donde completó su formación asimilando aspectos técnicos de la pintura veneciana y flamenca, pero sobre todo influido por artistas como Tintoreto, Tiziano, Rubens, etc...
De su producción temprana de éste pintor cordobés puede destacarse "Santa Catalina de Alejandría" fechada aproximadamente en 1660 y que se encuentra en la iglesia de las Maravillas de Madrid. 

Santa Catalina de Alejandría
Óleo sobre lienzo 190 x 120 cm
Iglesia de los Santos Justo y Pastor
Madrid
 (En depósito en la Catedral de la Almudena)

Representa a Santa Catalina ataviada de ricos ropajes y portando los elementos alusivos a su martirio dirigiendo la atención de la Santa hacia el emperador Magencio que yace a sus pies.
Esta obra- según Natalia Delgado Martinez- se identificó como de autoria de Escalante gracias a Palomino que decía encontrarse en uno de los pilares de la desaparecida iglesia de San Miguel delos Octoes de Madrid.
El templo situado en la plaza Mayor fue pasto de las llamas en 1790 y las obras que pudieron salvarse, entre ellas ésta, se llevaron a la parroquia de San Justo.
scalante supo explotar con exquisito gusto los tonos claros en las inmaculadas. Se cree que fue su primera Inmaculada Concepción que pintó se encuentra en Hungría y está firmada y fechada.

Inmaculada Concepción (1663)
Oleo sobre lienzo 206 x 173 cm
Museo de Budapest- Hungria
La composición del cuadro se puede partir por medio de una línea que saliendo del Padre Todopoderoso, pasa por el rostro de la Virgen y llega hasta el gran espejo, desde donde  saldría otra línea siguiendo la disposición de los querubines hasta el ángulo inferior derecho. De esta manera se forma un triángulo, con vértice en el espejo y abierto hacia la derecha del cuadro. 
Escalante utiliza unos tonos  claros formando un círculo de luz y ocupando este tondo luminoso se enmarca la figura de la Inmaculada. 
El círculo y la luz, nos hace referencia a lo celestial y eterno como sería la ubicación de la Virgen en el Cielo.


Inmaculada Concepción (1666)
Óleo sobre lienzo
Monasterio de Santa María Magdalena
Alzuza- Navarra
Los dos cuadros, el de la Inmaculada de Budapest  como el de Navarra contienen los mismos elementos en su composición.
Sobre el de Navarra se sabe que a mediados del XVIII pertenecía al canónigo arcediano en la Catedral de Calahorra, D. Juan Miguel Mortela. 
Este canónigo, entre otras muchas obras donó a sus parientes los Sres. de Antillón un palacio en Lumbier y fue en este palacio donde pasaron las benedictinas los años 1837 a 1840, con motivo de la Desamortización de Mendizábal, cuando las monjas volvieron al monasterio recibieron de las hijas de Benito Antillón el  precioso cuadro como donación.

Inmaculada Concepción  (1667)
Óleo sobre lienzo 210 x 175 cm
Museo de Bellas Artes de Córdoba
Éste cuadro fue adquirido por el Museo de Bellas Artes cordobés en el 2007 por 150.000 euros.


Inmaculada Concepción
Colegio de San José
Villafranca de los barros



Inmaculada Concepción
Óleo sobre lienzo  85,5 x 62 cm
Colección- privada  Condes del Valle





















Triunfo de la fe sobre los sentidos (1667)
Óleo sobre lienzo 113 x 152 cm
Museo del Prado- Madrid
Procedente de la Merced Calzada ingresó tras la desamortización de Mendizábal  en el Museo de la Trinidad en 1835. La utilización de colores vivos y alegres a alejan de obras anteriores de colores menos luminosos.


La sagrada Familia
Óleo sobre Lienzo 54,5 x 45.5cm
Museo del Prado - Madrid
El cuadro de la Sagrada familia ha tenido la desgracia de estar casi siempre en el almacén del Museo. La virgen tiene semejanza con la Anunciación de Nueva York lo que nos hace pensar que el pintor se valió de la misma modelo.


Cristo yaciente (1663)
Óleo sobre lienzo 84 x 162 cm
Museo del Prado Madrid
Figura de cuerpo entero sobre un sudario y fue adquirido por el Museo del Prado a Eladia Cañibano en el 1910. Hasta su paisano Palomino llegó a decir de éste cuadro como alabanza hacía el artista que "parecía un Tiziano" sin duda por la ligereza de pinceladas casi transparente del pintor, con una autentica lección de un cuerpo desnudo pleno de contención y equilibrio.


Ecce homo
Óleo sobre lienzo 105 x 82 cm
Museo del Prado
Madrid
Donado al Museo del Prado por el anticuario vasco Florencio Milicua. El cuadro representa a un Cristo de semiperfil, asomado a una balaustrada y acompañado por un soldado romano. Juega con un fondo blanco a modo de cortinaje para resaltar las figuras.



Cristo Muerto entre ángeles (1660/1669)
Óleo sobre lienzo 210 x 170 cm
Museo de Bellas Artes de Valencia
Esta obra fue adquirida por el Museo Valencia en 1997 creyendo que era de Van Dyck aunque luego fue autenticado como obra de Juan Antonio Frías de Escalante.
De colorido cálido ha sido fechado sobre el mismo tiempo que el Cristo Yaciente.



La Caridad
Óleo sobre lienzo 123 x 164 cm
Museo Lazaro Galdiano

Cuadro de la alegoría de la caridad. La mujer sentada junto a una gran columna aparece rodeada por niños, donde uno de ellos es amamantado mientras que otro le está pidiendo y otro se muestra jugando.


Andrómeda
Óleo sobre lienzo 78 x 64 cm
Museo del Prado Madrid

Este cuadro procedía de la colección Real de Felipe V, en él aparece la joven princesa Andrómeda encadenada en un peñasco en la parte izquierda del cuadro quedando toda la parte derecha del lienzo con un paisaje marítimo del que surge el monstruo que amenaza a la heroína para expiar un crimen de su madre.


El niño Jesús y San Juan  (1668)
Óleo sobre lienzo 46 x 122 cm
Museo del Prado Madrid
Procedencia de la colección Real es un lienzo de carácter evangélico que recoge las características primordiales del barroco español. Aparece en la escena el niño Jesús con San Juan jugando con un cordero.



San José con el niño Jesús
Óleo sobre lienzo 83 x 65 cm
St. Peterburgo Rusia
La Anunciación (1665)
Óleo sobre lienzo
Museo de la Hispani Society de Nueva York

La comunidad mercedaria encargó a Escalante dieciocho cuadros con escenas del Antiguo Testamento que anunciaran la eucaristía. El pintor cordobés llevó a cabo la ambiciosa encomienda. 
 Tras la desamortización de Mendizábal los dieciocho cuadros ingresaron en el Museo Nacional de la Trinidad, pero al deshacerse éste en 1873 la serie de cuadros originales se dispersó en diferentes destinos, en concepto de depósito del Museo del Prado.

El prudente Abigail (1667)
Óleo sobre lienzo 113 x 152 cm
Museo del Prado Madrid
Ajimelec entrega el pan  y  espada a David
Óleo sobre lienzo 114 x 143 cm
Museo de Balaguer como deposito del Madrid















Moisés saca agua de la roca
Óleo sobre lienzo 114 x 153 cm
Museo del Prado
Soldados aterrados ante el milagroso pan
Óleo sobre lienzo 114 x 142 cm




La Pascua de los israelitas
Óleo sobre lienzo 113 x 142 cm
Museo del Prado
El cuadro de los israelitas celebrando la pascua se encuentra en depósito en el Museo de Villanueva de Geltrú en Cataluña.
En total son veinticuatro los lienzos de Escalante que pertenecen al Museo del Prado, la mayoría procedentes de conventos madrileños, otras de la colección Real.

Abraham y los tres ángeles 1667/1668
Oleo sobre lienzo 109 x 145 cm
Museo del Prado Madrid
Las figuras forman una composición de diagonales cruzadas y actitudes inestables. En la escena aparece Abraham arrodillado y representa el momento en que Manbué le anuncia que su esposa va a tener un hijo ( Génesis 18/1/23). 
Es una obra de cuidada ejecución, en la que destaca los detalles naturistas como el pan o las calidades de ese mantel de lino.
Este cuadro tiene una aventura digna de ser mencionada ya que desapareció cuando el incendio del Palacio de las Salesas,Tribunal de Justicia allá por el 1915.
Donde el Palacio fue destruido casi en su totalidad desapareciendo mucha documentación, muebles y cuadros, entre ellos este Escalante que creían que había ardido junto con lo demás.
¡Pero no fue así! El cuadro apareció a los ochenta años en 1994, en una sala de subastas en Madrid de donde la policía lo recuperó.
El director de la Sala dijo que procedía de un cliente privado madrileño, por lo consiguiente podemos suponer que en el embrollo del incendio hubo gente que rapiñó todo lo que pudo y que fueron más tarde vendieron al mejor postor.

La conversión de San Pablo
óleo sobre lienzo 99 x 142 cm
Colección marqués de Cerralbo
Son una importante muestra de su refinado sentido cromático que aquí se consigue a base de una delicada gama de rosas, ocres, azules,malvas y grises. Todo el conjunto actitudes, escenario arquitectónico y elegancia de las telas, es de clara inspiración veneciana.

San Pedro Nolasco llevado por los ángeles
Óleo sobre lienzo 108,8 x 82,9 cm
Sala de Subastas de Sotheby´s

Según Natalia Delgado Martinez le atribuye 75 obras conservadas y una 60 desaparecidas. como se puede comprobar fue un pintor muy prolífico ya que murió prematuramente a los 37 años de edad por una enfermedad del pecho, lo que ahora se llama tuberculosis. Lo que si está claro es que D. Juan Antonio Frías de Escalante forma parte sin duda de la figuras malogradas que florecieron en el barroco español.





Fuentes consultadas: 

Las vidas de los pintores y estatuarios eminentes Españoles de D.Antonio Palomino de Castro y Velasco (pag 107) - Juan Antonia de Frias y Escalante de Natalia Delgado Martinez FUNDACIÓN UNIVERSITARIA ESPAÑOLA SEMINARIO DE ARTE “MARQUÉS DE LOZOYA” - Breve historia de la pintura española, Volumen 2,por Enrique Lafuente Ferrari- Juan Antonio Escalante en el Museo del Prado por Manuel Marin Campos Diario de Córdoba 25/09/1965- En el centenario del pintor Escalante Diario de Córdoba 10/03/1970- Museo de Bellas Artes de Córdoba- Fundación amigos del Museo del Prado