En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)
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lunes, 23 de mayo de 2022

Capilla Mudéjar de San Bartolomé

La capilla funeraria de un judeoconverso






La collación de San Bartolomé se creó como consecuencia de la revuelta antijudía con el resultado del asalto a la judería que hubo en nuestra ciudad en 1391... 
Muchos de los judíos convertidos al cristianismo ¡No por amor a un nuevo Dios! Sino para poder quedarse en su tierra y sus casas, decidieron crear un nuevo barrio para evitar ciertas "reminiscencias" y así poder comenzar con el olvido de sus antiguos apellidos. 
En ese nuevo barrio se erigió a finales del siglo XIV la pequeña parroquia con el mismo nombre, San Bartolomé... 
A principios del siglo XV se le añade una capilla de carácter funerario bajo la advocación de Santiago alrededor de 1410... 
Samuel de los Santos Gener al describirla afirmaba que la primera impresión que producía al verla era la de un torreón por su crestería almenada de ladrillo.
Y ahí se encuentra, integrada en lo que hoy es la Facultad de Filosofía y Letras, sin ninguna duda, una joya del arte mudéjar.
Su portada que se encuentra en un lateral tiene un pórtico en el que se puede apreciar tres arcos de ladrillo marcado. sin duda con pretensión monumental contrasta con la sencillez del templo, la capilla es de planta basilical de una única nave rectangular de nueve metros de largo por unos cinco de ancho, con cubierta con bóveda de crucería.
Fotografía propiedad de Cordopolis
El fondo estuvo decorado con pintura mural de la que apenas quedan restos.
Los muros que hoy están cubiertos en su totalidad con yesería con representaciones vegetales y heráldicas. se cree que en las representaciones murales estaría representada santa Victoria, patrona de la ciudad, junto San Acisclo con la palma del martirio y ropajes anacrónicos.
Muestra un gran aspecto a pesar de que no llegó a terminarse, posiblemente por la escasez económica y por ello la intentona de utilizar materiales de acarreo como fústeles y columnas romanas e islámicas.
Pórtico de la Capilla
El fundador de esta Capilla fue don Diego Fernández de Córdoba, que no quiere decir que perteneciera al linaje de los "Fernández de Córdoba", sino que los conversos eran muy dados a coger apellidos que no hicieran sospechar de donde procedían... 
Y esto es lo que hizo este hombre, a pesar de que varios genealogistas lo han querido hacer nada más y nada menos que hijo del marqués de Chillón. ¡Nada más lejos!
D. Diego Fernández de Córdoba llamado el  "Abencaçin", fue Alfaqueque mayor del Rey, es decir el que se encargaba de liberar a los cristianos del reino musulmán. 
Hizo una gran carrera diplomática bajo la regencia de Fernando de Antequera y después bajo las ordenes del rey Juan II, padre de la reina Isabel
Tantos buenos pactos logró en cuestión de treguas con el Reino Nazarí que hasta D. Fernando "El Justo" lo distinguió con la orden "de la Banda" como se puede ver en el escudo en la Capilla.
Esta maniobra se hizo precisa para que D. Diego Fernández de Córdoba estuviera libre de que pensaran que fuera converso ya que para entrar en las órdenes se necesitaba un expediente blanco de limpieza de sangre ¡Lo tenía! pues no, pero como "donde manda patrón no manda marinero" el rey hizo diluir toda duda con el otorgo de la orden de la Banda y así convertirse en contador del gran Maestre de Santiago, que por entonces lo era el infante don Enrique, hijo de Fernando de Antequera.
D. Diego también ocupó el cargo de veinticuatro de Córdoba y se hizo de un nombre y de ascenso social impensable para la mayoría de conversos que se encontraba en Córdoba.
bóveda de crucería
En el fantástico trabajo de doña M. A. Jordano- cuenta que Don Diego se casa con doña Sancha García, y que de éste matrimonio nacieron, que se sepa, tres hijos: Gómez Fernández de Córdoba, Gonzalo Fernández y Ferrán González (De éste se sabe que fue escribano público de Córdoba)- c
omo consta en el fantástico trabajo realizado por M.A. Jordano-  en la escritura de venta de la torre de Berlanga en 1423, heredad de la sierra de Córdoba que poseían los tres hermanos, a favor del que más tarde se convertiría en San Álvaro de Córdoba, para fundar el convento de Santo Domingo de Scala Coeli. 
De los tres hijos de este matrimonio poco sabemos de los dos menores, y sobre el primogénito Gómez Fernández sabemos que hizo carrera religiosa...
Precioso Zócalo
El hecho de que su padre fuera judeoconverso no fue un obstáculo, culminando con la obtención del cargo de maestrescuela de la Catedral de Córdoba y protonotario pontificio que ocupó entre el 1 de junio de 1442.
Fundó una capellanía en la capilla de Santiago de la iglesia de San Bartolomé, dotándola de ciertos bienes ubicados en las cercanías, de cuya administración encargó a personas a personas de su linaje: A su sobrinos Iñigo de Herrera o de Córdoba, Gómez Fernández y Fernando de Molina... Para 1465 ya había fallecido y su administrador Iñigo de Herrera, arrienda casas de esta Capellanía.
El 5 de marzo de 1475, fecha en la que recayó su canonjía en su sobrino Íñigo de Herrera: 

"patrón de la capilla de Santiago que es en la iglesia de sant Bartolomé (...) do está sepultado (...) mi señor tío don Gómez Fernández (...), maestrescuela de la eglesia catedral de (...) Córdoua", al arrendar a un zapatero unas casas que pertenecían a la capilla.
 
Pero la inquisición fue dura en Córdoba, sobre todo en tiempos del Inquisidor Diego Rodríguez Lucero. Éste fue nefasto para la ciudad, por ello fue apodado "El Tenebroso" para este personaje no estaban libres de culpa ni los mismos canónigos que cayeron uno a uno muchos...
Condenó a tres personajes del alto clero catedralicio como el tesorero don Pedro Fernández de Alcaudete, el racionero Domingo Alfonso y el maestrescuela Don Gómez Fernández que no se libró ni muerto, del Tribunal. 
El auto de fe en el que don Gómez fue declarado judaizante y condenado post mortem, junto con el capellán de la Catedral, don Gómez Gutiérrez Solano, tuvo lugar el 24 de abril de 1486, aunque la causa no están nada claras... 
lápida
La condena fue dura... El sambenito de Gómez Fernández fue expuesto en el Patio de los Naranjos de la Catedral en 1486 por hereje judaizante, salió en estatuilla en auto de fe el 7 de mayo de 1499  y fue quemada junto a su huesos...

Isla más próxima al puente
posible lugar de la quema de D. Gómez
" i habiendo muerto en la prisión mientras se le seguía la causa i sido sepultado, después de concluida, fue condenado a relajación i salió en estatua al auto de fe, la cual fue quemada con sus huesos en la isla que forma el río entre los dos primeros molinos por bajo del puente"

Por lo que le llevó al extremo de la deshonra de su familia y el despojo de sus propios bienes que parte se quedaba el tribunal y parte la corona.
En 1953 se comenzó con la rehabilitación a cargo de don Rafael de la Hoz creando un nuevo acceso a la capilla, el patio fue empedrado colocándose una reja barroca a la puerta de entrada.
Durante esta rehabilitación se pudo confirmar que la Capilla se levantó a finales del siglo XIII y que parte de la decoración como la solería con ladrillos vidriados y olambrillas se puede datar del siglo XV, destacando el bello zócalo de figuras geométricas. 
Hubo más restauraciones, que se sepa una en 1957  y otra en 1980, en esta fecha se colocó al vano principal un escalón para la colocación de la puerta de madera que existe como cierre.
Zócalo alicatado
Esta Capilla fue unida al Hospital de Cardenal Salazar en el siglo XVIII y durante muchos años estuvo unida al nombre del dictatorial Almanzor.
La leyenda contaba de que en aquel mismo enclave existió una mezquita privada mandada edificar por Almanzor para su esposa Fátima... 
¿Qué de donde salió esta historia? Pues según dicen de un traductor, que no se sabe si bien intencionado o no, tradujo por equivocación las letras situadas en el friso como que había sido edificada para ésta señora, haciéndose eco de esto historiadores e investigadores con Sánchez de Feria o el mismo de las Casas Deza.
Hasta que nuestro ilustre historiador y magnifico arabista Amador de los Ríos que tradujo de nuevo las inscripciones viendo que todo era incierto y que solo eran alabanzas a Alá.
La Capilla, fue declarada monumento histórico-artístico por el decreto del Gobierno Provisional aparecido en la Gaceta el 4 de Junio de 1931, más tarde se confirmaría Bien de Interés Cultural. 
En 1999, la Junta de Andalucía y la Facultad de Filosofía y Letras firmaron un convenio que por el ambos se comprometían a realizar la reforma, más tarde se unió Cajasur... Pero no es hasta el 2002  se firmó un convenio entre la Junta de Andalucía, Cajasur, la Diputación y la Universidad de Córdoba para la limpieza y rehabilitación de del atrio de entrada ya que se encontraba en un estado lamentable.
Tras una restauración de varios años que comenzó el 2008, con una inversión de 500.000 euros, abrió sus puertas al público el 20 de marzo de 2010.


* Editado 2/06/2022 Ampliación de información.

Fuentes consultadas:
La restauración de otro monumento de R. G Diario de Córdoba 20/02/1957-Patrimonio artístico y monumental de las universidades andaluzas-La capilla funeraria del alfaqueque judeoconverso don Diego Fernández Abencaçin de Mª Ángeles Jordano barbudo- Notas sobre las relaciones de los judíos y conversos con la sociedad cordobesas en la baja Edad Media por Iluminado Sanz Sancho * Universidad de Madrid-  Foto recogida de internet- Patrimonio artístico y monumental de las universidades andaluzas .

sábado, 1 de enero de 2022

La casa solariega de los Cueto

Un Mercader de Sedas y una capilla en la Mezquita-Catedral.

Fotografía Propiedad de JosCar
Plaza del pozo de Cueto nº6
Como bien dice el doctor en historia D. Gonzalo J. Herreros, esta casa nada tiene que ver con el nombre por la que se conoce. "La casa de los Cueto" no existe, como nos cuenta Paco Muñoz en su blog "Notas cordobesas" indicando que  la casa perteneció a una familia de judíos conversos... 
Los "Muñoz de Velasco" de cierto renombre en la ciudad, aunque no perduró durante mucho tiempo. 
Fotografía propiedad MariÁngeles Ortiz
Acceso a la plaza por la Ribera
¿Por qué? Pues porque los apellidos se van diluyendo en casamientos para poder optar a posiciones mucho más seguras, a pesar de tener ya la sangre hebrea inexistente.
La casa se encuentra situada en el número 6 de la plazuela "Pozo de Cueto" y que casi todo el mundo conoce como la casa solariega de los Cueto, fue en realidad las casas principales de los Muñoz de Velasco.

¿Qué por qué le dicen Cueto? Mi teoría es que ese nombre proviene de lo que realmente significa  "Cueto", colina aislada, y desde la ribera se puede apreciar que eso es lo que era, un montículo que tiene un desnivel de 16 escalones hasta llegar a la plazuela.
Existiría un pozo, de ahí "Pozo de Cueto" posiblemente el mismo pozo que existía en los baños públicos de origen árabe en la misma esquina de la plaza con la calle Cara y que Patrimonio quiere rehabilitar para hacer una red de baños andalusíes, junto con el que todos conocemos:
"Los baños Califales" que podemos visitar y que recomiendo que se visiten si todavía no lo habéis hecho. 
Los baños de la calle Carlos Rubio que también tienen que rehabilitar para poder visitarlo.
Ya, con el paso del tiempo, el vulgo popular se encargó de bautizar la casa, ya que la palabra "Cueto" parece más un apellido, al denominarla de la casa de la plaza Cueto, a la casa de los Cueto.
Esta familia, "Los Muñoz de Velasco" fue importante en la ciudad aunque su presencia no llegó a tres siglos... El primer integrante familiar que se conoce -gracias al trabajo de Gonzalo J. Herreros Moya- es  Gonzalo Muñoz, todavía no aparece con el segundo apellido "de Velasco", nació en la ciudad hacía 1549 y  durante casi el tiempo que existen, seguía viviendo en la misma collación de la Catedral. 
Fotografía propiedad de JosCar
Plaza del Pozo de Cueto
Pero empecemos por el principio:
Gonzalo Muñoz, nació en 1549 en Córdoba, hijo de Juan Sánchez de Ahumada y Leonor Muñoz, adoptando el apellido de su madre, también se sabe que tuvo, al menos, tres hermanos: Dos hermanos y una hermana y que eran trabajadores de la seda, es decir "sederos".
Don Gonzalo fue en un principio mercader de sedas, llegando a ser cofrade de la Caridad, algo bastante importante para los expedientes de limpieza de sangre y un influyente Jurado de la ciudad.
Se casó dos veces y tuvo en total dieciocho hijos, por lo que tuvo que hacer un gran esfuerzo en hacerles buen casamiento e incluso hacer cuantiosas dotes para los que fueron ingresados en conventos... 
La vida conventual estuvo muy relacionada con su familia ya que al menos dos de sus hijas y tres de sus hijos junto con cuatro nietas entraron en un convento con 500 ducados de dote cada uno.
Casó a tres de sus hijas: Leonor Muñoz con Diego Fernández de Montilla que tras enviudar ingresó en el convento Jesús y María de religiosas Mínimas de la orden de San Francisco de Padua; a Beatriz Muñoz la casó con un Jurado llamado Andrés Sánchez  y Luisa, con Juan Francisco de Ribera y en segundas nupcias con otro Jurado llamado Hernando Núñez. 
La cuarta hija de su primer matrimonio ingresa como monja también en el convento Jesús y María y de lo en la actualidad solo tenemos el nombre de la calle donde estaba situado ya que estaba ubicado donde ahora está el teatro Góngora...
De sus tres hijos que fueron religiosos: Antonio fue presbítero y dos fueron frailes del convento del Carmen Calzado, ¡Lo que hoy es la facultad de Derecho!
Es alrededor del 1600 cuando pasa de mercader, dejando a su primogénito al cargo de esa empresa, a Jurado de su Collación... ¡Claro, con el privilegio que eso conllevaba! 
Ya que recibían 500 maravedíes al año y la gran dispensa de no pagar impuestos ¡Que eso para un mercader sería fantástico!... Es por aquel entonces cuando usurpa y aparece ya con su aristocratizado "de Velasco".
Capilla de los Santos Varones fundada 
por Gonzalo Muñoz de Velasco
Hacía 1612, le compra al Cabildo Eclesiástico una zona para hacer una Capilla en la Mezquita Catedral, "un arco" del muro Norte, que linda con el Patio de los naranjos. 
Se trata de la Capilla de los Santos Varones y de la que hablaremos en este blog. 
La riqueza de Gonzalo Muñoz de Velasco, compró la ceguera de los cordobeses al respecto de su sangre cuando se concluyó su espléndida capilla en el primer templo de la ciudad.
El escudo de armas policromado que se encuentra en la bóveda es del mismo diseño que el que se encuentra en la portada de su casa que se atribuye a su tataranieto Rodrigo Muñoz de Velasco que en 1711 se le concede el hábito de Santiago ya que en el escudo aparece la cruz de esta Orden Militar.
Cuando muere D. Gonzalo, aparte del oficio de Jurado que pasa a uno de sus hijos, normalmente al primogénito, deja bastantes bienes: 
Las casa principales y otras colindantes, numerosas mandas piadosas como las 400 misas y limosnas...
Y hasta dos esclavas que deja a su esposa, media docena de casas arrendadas, más de 20.000 ducados en efectivo, dos mesones en la Roda provincia de Sevilla, varias casas horno en el barrio de San Lorenzo, dos casas en el barrio de la Magdalena, casas tejar en el Campo de la Verdad y otras en el Alcázar Viejo y en la Fuenseca,  además de olivares y bastantes tierras.
¡¡Vamos, una pasta gansa!!
Fotografía de MariÁngeles Ortiz
Volviendo a la familia y según -Gonzalo J. Herreros-  Su primogénito, Juan Sánchez Muñoz, encargado del negocio familiar de la seda no contrajo matrimonio ni tuvo hijos, por lo que su hermano Luis Muñoz de Velasco se convertiría en el verdadero sucesor. 
Heredando la casa "de la entrada larga" que es como llamaban a la casa familiar. 
Se casó, al igual que su padre, dos veces. La primera esposa era hija de un familiar del Santo Oficio y  murió a los veinte días del casamiento ¡¡Raro verdad!! 
En segundas nupcias se casó con Beatriz de Castillejo hija de un Jurado y emparentada con la familia de Juan Rufo (Nuestro escritor de la Austriada) . 
Este Muñoz solo tuvo una hija, Juana Castillejo y Muñoz de Velasco, que por ser mujer perdió la varonía de los Muñoz de Velasco. Pasando a ser de su tío Rodrigo Muñoz de Velasco, fortalecido por la herencia de su padre y penúltimo de sus hijos, también casó dos veces, la primera con María Victoria de Figueroa y Orbaneja, y la segunda con Catalina de Galarza, ambas de familias de escribanos, mercaderes y conversos.
Fue nombrado hijodalgo donde -según cuenta Herreros- entre la nota parroquial de su primer matrimonio en el que aparecía como Rodrigo Muñoz hijo del jurado Gonzalo Muñoz  a la segundo matrimonio que aparece como Don Rodrigo Muñoz de Velasco hijo del jurado D. Gonzalo Muñoz de Velasco.
Juan Muñoz de Velasco nació dos años después de la muerte de su abuelo, cuando aún su padre Rodrigo no había heredado; se casó con 20 años y su esposa entregaba una dote de 42.000 reales.
A la muerte de su padre, sería el poseedor de todo los fundado por su abuelo entre todo ello las casas principales en la collación de la Catedral y así fue empadronado como hijodalgo fijando su residencia en Plaza de Cueto entre 1645 y 1675.
Tres generaciones fueron las que todavía continuaron con la empresa familiar de la seda... Ya ennoblecidos, siguieron teniendo negocios textiles y casándose con familias de pasado judío, por lo que nunca quisieron apartarse de su identidad.

D. Rodrigo Muñoz de Velasco quedó como titular con apenas quince años, tutelado por su madre hasta su mayoría de edad, casó con doña Victoria Gutiérrez de Ravé teniendo un hijo y dos hijas.
D. José Muñoz de Velazco y Gutiérrez Ravé es el único varón del matrimonio, hijodalgo notorio que como la misma frase dice, su hidalguía se reconoce por su notoriedad tuvieran prueba o no... 
Se dedicó a la carrera militar. Fue primero teniente del Regimiento Provincial de Córdoba, Alférez de cazadores del Regimiento Provincial de milicias de Córdoba, más tarde sería Capitán de Infantería , fue cofrade de la hermandad de la Caridad.
Llegó a tener una veinticuatría de Córdoba en 1777 cuando se la compró a D. Antonio Fajardo de Guzmán y Cárdenas por 10.000 reales, rematando cuando en 1785 fue nombrado caballero de la orden de Calatrava.
De los hijos de éste señor solo le sobrevivieron dos hijas: María del Pilar y María Dolores. Ambas casadas en el mismo día del año 1800,con sus respectivos ¡Claro! en el Sagrario de la Catedral , heredando sus bienes la mayor, doña Pilar Muñoz de Velasco; aunque continuó la descendencia por ambas... Fueron muchos los nietos de D. José por parte de los Jurado Valdelomar-Muñoz de Velasco como por los Polo de Valenzuela -Muñoz de Velasco.
Digno de ser nombrado es Juan de Dios Polo y Muñoz de Velasco nacido en 1810,  tuvo una vida bastante aventurera y azarosa, comandante general de las fuerzas Carlitas por su lealtad a la causa fue agraciado en 1842 por el pretendiente a la corona española Carlos V barón de Muñoz de Velasco, que quedó vacante por no tener hijos tras su muerte.
Polo vivió algunos años en el exilio, de regreso a España y más concretamente a tu tierra natal,
llegó a ser parte de la elitista sociedad cordobesa siendo socio fundador del Circulo de la Amistad en 1854
Murió en 1885 en nuestra ciudad, siendo enterrado en el cementerio de Nuestra Señora de la Salud.
 
Tanto quisieron difuminar su pasado que se borraron para el futuro... ¡Una pena!

Hoy en día la casa es una casa de vecinos.


Fuentes Consultadas:
Fotografías de D. José  Carlos Cabello- La reconstrucción del Patrimonio Judeoconverso. La casa solariega y la Capilla Catedralicia de los Muñoz de Velasco en Córdoba por D. Gonzalo J. Herreros Moya *Universidad de Córdoba- Escudos pintan escudos: Heráldica de Judíos- conversos y mercaderes en Córdoba en la Edad Moderna por Gonzalo J. Herreros Moya- El consejo de Córdoba a finales de la Edad Media: Estructura interna y política municipal por José Luis del Pino García *Universidad de Córdoba- Personajes célebres de la Córdoba judeoconversa por Gonzalo J. Herreros Moya-

viernes, 17 de abril de 2020

Capilla de San Acacio de la Mezquita Catedral












Situada en el muro sureste de la Mezquita está la capilla de la que hoy estamos hablando, de planta rectangular y cubierta semiesférica con adornos de yesería.
En su interior podemos ver una maravillosa cúpula y el retablo de madera dorada fechado en el año 1714, ambos ejecutados por el por el granadino Teodosio Sánchez de Rueda. 
En el centro, hay una escultura del titular de la capilla bajo la cual vemos una hornacina que alberga un Ecce Homo; ambos proyectos se contratan en 27 de julio de 1714.
Parte de los lienzos que completan el retablo son atribuidos al pintor y músico Juan Pompeyo, violinista y pintor que sirvió en ambos oficios a la Catedral de Córdoba en el siglo XVIII
A la izquierda, está representada la Anunciación; a la derecha, la Visitación; y arriba, San Pedro y San Pablo. En la parte superior, vemos en el centro a la Inmaculada, a cuyos lados están las imágenes de San Juan de Dios y de Santa Catalina. 

La capilla de San Acacio también conocida como la capilla de la sangre porque según cuenta la leyenda: 
"que cuando se celebraba una procesión en jueves Santo en 1483 para poner al santísimo en el monumento, mucha gente observó que de un zapato del tesorero de la catedral salía sangre...
Por lo que lo avisaron de lo que le ocurría, al ver que se quedó sin poder articular palabra lo entraron a la capilla para descalzarlo hallando la sagrada forma que había consagrado en el zapato"
Esta leyenda se basó en la anécdota de carácter fantástico sucedida al tesorero Pedro Fernández de Alcaudete, quien en realidad fue juzgado y condenado por la Inquisición el 28 de febrero de 1484.

Como cuenta M. Jordano- También fue conocida  bajo la Advocación de S. Acacio y Compañeros y Santa Úrsula y las Once mil Vírgenes y que se encuentra citada por primera vez en 1396


Preciosa Cúpula adjudicada a Teodosio Sánchez
La  Capilla fue fundada por el obispo de Córdoba D. Fernando González Deza colaborador y unos de los fundadores del Real Monasterio de San Jerónimo de Valparaíso, con el producto de las prestameras de S. Pedro de Espiel y Baena.
La capilla pasó a cargo de su sobrino nieto el chantre Fernán Ruiz de Aguayo, hijo de D. Fernán Ruiz de Aguayo, vasallo del rey, Sr. de los Galapagares, y de Dña. Elvira Fernández de Gahete, su primera mujer... El seis de Enero de 1460 dotó de doces memorias por el alma de su tío
Entre 1463 y 1464 el chantre rehabilitó la capilla de su tío y decoró:
"se labra en Sta. M. de Guadalupe un retablo de pintura llana» para la capilla, que costaría, puesto en Córdoba, 120.000 mrs. Así mismo, «ornó de barras de fierro e de techunbre dorada e de suelo de azulios"

En su testamento otorgado en 1467, D. Fernán dispuso que le enterraran junto a su tío, el obispo González Deza, la madre de éste, la madre y hermanos del otorgante y una tía de su padre.
Murió dos años más tarde destinando 3000 maravedíes anuales para obras en la puerta de la Catedral que sale a la capilla de S. Miguel para la cual debió estar junto a la puerta del mismo nombre, para "el/adarve que está aderredor de la dicha capilla», para la techumbre o para la obra de la Catedral".
Sin embargo, la puerta de S. Miguel no fue concluida hasta el episcopado de D. Juan Daza, cuyo escudo figura en ella.


San Acacio en el altar
Según Ramos que reproduce las disposiciones testamentarias del chantre: 
" fue tanta su piedad, que apenas tendrá semejante en las magníficas y copiosas fundaciones que hizo en diversas iglesias de Córdoba. En 6 de enero de 1460 dotó doce memorias por las almas de su tío D. Fernando, su padre y hermanos, el arcediano de Castro, Gutierre, Juan y Gómez, que había de cumplirse en la capilla de S. Acacio, donde instituyó después en 22 de septiembre de 1466, con bula del Papa Pío II, seis capellanías de a setecientos ducados cada una, y dos sacristanías de más de ciento y cincuenta ducados de renta. 
En la capilla de S. Pedro dotó doce memorias en 10 de enero de 1467 por Dña. María Carrillo y Dña. Leonor de Bocanegra, su prima.  
En el Sagrario de la Catedral, un cirio de cera, para que ardiese perpetuamente de noche y día. También dejó renta competente para que en la procesión del día de las once mil vírgenes se llevase con solemnidad y decencia la cabeza de Santa Ursula. "

No satisfecha con esto su piedad, fundó otra considerable memoria para redención de cautivos, casamiento de huérfanas, y socorro de mujeres arrepentidas, con otra no menos rica para dote de sus parientas, que quisieran tomar estado, y un legado que se distribuyese en las beatas de la Magdalena, en las de Cárdenas, en las Emparedadas de la ciudad y de Sta. María de las Huertas, con la obligación de que rogaran a Dios por su alma, encargando al obispo, deán y cabildo de Córdoba el cumplimiento de estas memorias; y que de lo contrario, era su voluntad que pasasen al monasterio de San Jerónimo de Valparaíso, extramuros de dicha ciudad, a quien también había dado diferentes posesiones, que rinden hoy más de tres mil ducados anuales. 
Para todas estas memorias dejó a la Catedral las dehesas de Zuheros, con sus pertenencias, las de Dos Hermanas, el Encinarejo, la que llaman de Doña Elvira, la Cabeza de las Cornudas y las Boedillas (qüeg"ozaban privilegio de cerramiento por merced del rey Juan 11 de 4 de octubre de 1439 que confirmó después el rey Enrique IV en 1455). Casas, lagares y censos y otros bienes, que en estos tiempos producen más de 12.000 ducados de renta.



Fuentes consultadas:
Cordobapedía- Linajes de Córdoba en las capillas funerarias Medievales de la Mezquita Catedral por María de los Ángeles Jordano Barbudo Universidad de Córdoba- Con ellos solos no, pero sin ellos tampoco: Los poderosos en el origén y formación de las instituciones cenobíticas según el Monasterio Jerónimo cordobés de Valparaiso por Soledad Gómez Navarro Universidad de Córdoba- Descripción genealógicas de la Casa de Aguayo por A. Ramos-

sábado, 7 de diciembre de 2019

Capilla de Nuestra señora de la Antigua.

Un símbolo del poder de un judeoconverso
Capilla de Nuestra Señora de la Antigua
Y
a lo dijo César:

" La mujer del César no sólo debe de ser honesta sino además parecerlo"
Esto es lo que debió de pensar Alonso Cazalla, jurado de Córdoba y judeoconverso cuando para dejar bien claro que era "cristiano como el que más", se agenció nada más y nada menos que una capilla en la misma Catedral de Córdoba...

Pero empecemos por el principio:

La Capilla de la que hablamos es la dedicada a Nuestra Señora de la Antigua que se encuentra adosada al muro norte en el espacio que ocupaba la antigua Mezquita de Abd al-Raman I.
La portada que da acceso a la capilla es muy sencilla, adornada con guirnaldas y sobre éstas el escudo de la familia del patronazgo.
En el altar se puede apreciar unos azulejos policromados obra del siglo XVII, en que se ve la secuencia del sacrificio de Isaac.
El retablo consta de banco sobre el que se apoyan dos columnas de fuste entorchado que enmarcan la única calle. La caja central o hornacina está formada por un arco de medio punto que acoge la pintura de nuestra Señora de la Antigua; un oleo sobre lienzo obra de Pablo de Céspedes, racionero de la Catedral, pintor, escultor y arquitecto.

El lienzo representa a la Virgen con el Niño en el brazo izquierdo y una rosa en la mano derecha sobre su pecho. Dos ángeles sostienen una corona sobre su cabeza.
El sacrificio de Isaac
Pero, empecemos con el meollo del asunto que es digno de ser contado:
A partir del 1500 hay un endeudamiento tan grande en la corona que propició que los oficios públicos se vendieran al mejor postor ¿ Y quién en aquellos momentos tenían dinero contante y sonante?
Pues los mercaderes, conversos para más señas, con ganas de ascender socialmente y lo que el dinero le podía permitir.
Así, Alonso Cazalla compró el oficio de jurado en 1572 y veinte años después en 1592 lo compraría su yerno, Martín Gómez Aragonés que a partir de ese momento cambió su apellido por el de "de Aragón"  que hasta esa fecha había sido mercader de paños y sedas. 
Se lo compró a un tal Miguel de Córdoba, vecino de San Nicolás de la Villa por 1.050 ducados de plata...
Del origen de este hombre no se sabe mucho , solo que según el trabajo de - Francisco Indalecio Quevedo Sánchez " Estrategias familiares con fines económicos y sociales. El caso del jurado cordobés Martin Gómez Aragón"-  su familia tuvo grandes problemas con la inquisición durante los primeros años, portando algunos de su familia el sambenito y otros ardiendo en la hoguera.
¿Qué por qué eran tan deseados estos cargos por los judeoconversos? 
Pues porque tenían una serie de privilegios económicos que le venían genial para sus negocios por ejemplo, Martín Gómez desde ese momento estaría libre de pagar impuestos encontrándose sujeto a un fuero especial, además recibiría un salario de los propios de la ciudad pero sobre todo y primordial el tan ansiado estatus social.

Martín Gómez era el yerno de Alonso Cazalla el que empezaría a "limpiar" su estirpe gracias a su poder económico... Para ello Alonso le echó el ojo a una capilla que en aquellos tiempos  era el símbolo del poder reservado a unos cuantos afortunados; así que un 24 de Febrero de 1597 y bajo Acta notarial según P. M. Martinez Lara- ante Juan García de Castillejo compra:

"fecha y fundada en la Santa Yglesia de Córdoba una capilla para entierro mío y de mis descendientes (…) de la advocación de Nuestra Señora de la Antigua con un retablo dorado de la dicha imagen y su rexa de hierro(…) que está frontero del altar de San Gregorio"

Cuatro años más tarde es su yerno, Martín Gómez de Aragón quien heredase el patronazgo de dicha Capilla a la que fundaría una capellanía perpetua con una renta anual de 44.000 maravedís... 
A éste hombre según la tesis doctoral de D. Francisco I. Quevedo Sánchez- es un mercader avecinado en el barrio de Santa María y su actividad comercial estaba relacionada con paños y sedas, se casó con la hija de Alonso Cazalla y siguiendo los pasos de su suegro se compró el oficio de jurado como comentamos anteriormente... 
Por lo que se ve no le fue nada mal con su nuevo oficio y negocios ya que llegó a fundar  en 1635 el convento de San Martín sobre lo que fueron las casas de los marqueses de Comares... 
Lo dotó con nada más y nada menos que 80.000 ducados de su hacienda particular, estableciendo que lo ocupen 26 monjas de la cuales 14 deben ser de su familia, otras 6 de la familia de su esposa.
Dejando además en su testamento 22.000 ducados  para que se realice junto al convento también deja en su testamento que sea creada una casa para la acogida de niñas huérfanas.
En el año 1836 fue el convento fue suprimido y sus monjas fueron repartidas por otros conventos, seis años después el Ayuntamiento demuele el edificio para crear un paseo Alameda, que se suprimió para la creación de la Avenida del Gran Capitán en 1862.
De la pequeña iglesia del convento solo se conserva el retablo del Altar Mayor que se encuentra en la parroquia del Salvador y salto Domingo, conocida por la iglesia de la Compañía.
Actualmente no quedan restos patrimoniales de las casas de D. Martin Gómez de Aragón que estaban situadas en la calle Carniceros, la que hoy es Martinez Rucker y del convento que fundó, aunque si queda en el frontón de la capilla el escudo de armas que éste hombre que no era otro que las armas reales de la propia casa de Aragón, fundando un mayorazgo en el constaba los siguientes bienes:
Un cortijo y tierras que dicen ser de la Serna de Santiago, situado en la villa de Martos y que tenía de renta en cada año de 200 fanegas de pan terciado.
Un censo de 13.000 ducados de principal, impuestos sobre la villa de Osuna y bienes propios.
Un censo de 1.000 ducados de principal contra el licenciado Pedro Gómez de Gálvez entre otras cosas....
Este mayorazgo servía para proteger su patrimonio que se vio truncado al no tener hijos... ¡Al menos legítimos! 
La poseedora sería una hija de su sobrina Mencía de Aragón y de su marido Luis Fernández de León, llamada Beatriz y que contaba con apenas tres años cuando heredó a su tío abuelo en 1635 quedando su madre como tutora de ésta hasta mayoría de edad.
Las propias palabras de don Martín son esclarecedoras de lo que pretende con la fundación de este vínculo: 
(...) "Para que los dichos bienes sean vinculados, enajenables, indivisibles e imprescriptibles, sujetos a restitución con prohibición de venta y enajenación y que no se puedan partir, ni dividir, ni segregar, obligar, ni hipotecar, ni acensuar no se puedan ganar ni perder ni prescribir por luenga ni longuísima ni inmemorial prescripción, ni se puedan dar en dote ni para dote, ni arras, ni en donación de nupcias, ni de por vida, ni por siempre ni para obra pía, ni pijísima, ni otra mayor ni menor, porque se han de conservar en un poseedor perpetuamente(...)"

Aunque el hecho de poseer una Capilla en la catedral de Córdoba era un símbolo inequívoco de nobleza ante los ojos de los demás, con ello no fue otra cosa que intentar borrar su pasado marrano.



Fuentes consultadas: 
Diócesis de Córdoba- Estrategias familiares con fines económicos y sociales. El caso del jurado cordobés Martín Gómez de Aragón por Francisco Indalecio Quevedo Sánchez *Universidad de Granada- Engaño genealógico y ascenso social. los judeoconversos cordobeses por F. Quevedo Sánchez- Testamento de la buena memoria de Martin Gómez de Aragón, jurado, que fue de ... Cordova, fundador del Convento, y Monjas de San Martin ... en la Biblioteca Virtual de Andalucía- Escudos pintan escudos heráldica de judeoconversos y mercaderes en Córdoba en la Edad Moderna

viernes, 14 de junio de 2019

La Capilla de San Clemente de la Mezquita Catedral

De Sala Capitular a Museo
Parte de lo que fue la Capilla
Ocupando la anchura de tres naves y cuatro tramos de la ampliación de Almanzor se encuentra junto a la parroquia del Sagrario de igual dimensión que ésta, lo que ahora es museo pero que fue una Capilla muy importante. La historia nos lleva hasta el siglo XIII, más concretamente a 1262 cuando el rey Alfonso X  "El Sabio" se auto-reservó este espacio como capilla funeraria bajo la avocación de San Clemente... ¿Qué por qué San Clemente? Pues por ser el Santo de su día de nacimiento, aunque los avatares de la guerra lo llevaron hasta Sevilla donde fue enterrado.
¿Y quién utilizó la Capilla? ¡Pues haciendo spoiler diremos que el primer Señor de Aguilar! Pero comencemos la historia:
D. Gonzalo Iváñez de Oviñal murió en la batalla de Moclín en 1281, que por otra parte fue un desastre ya que Muhammad II de Granada le dió una gran paliza a las tropas castellanas dirigidas por Gonzalo Ruiz de Girón.
¿Qué quién era este hombre? Pues por lo visto en las paginas portuguesas era conocido por el nombre de GonÇalo Eanes Do Vinhal  fue ¡Agárrense! un trovador, llegando a ser Ricohombre de Portugal y Castilla sirviendo en Portugal al rey Sancho II.
Parte de lo que fue la Capilla
Se preguntaran que como un tipo con un laúd pasó a estar en el cerco de Martos... ¡Pues ni idea! El caso es que D. Gonzalo penetró en la ciudad con sesenta hombre. ¡Y no solo participó en esta batalla! También participó en la conquista de Baeza y Úbeda... 
¡Pensaría que la música no tendría futuro y cogió la armadura! 
Este hombre se "había buscado las habichuelas" y la de su familia, ya que además tomó parte y acompañó a Fernando III en la conquista de Sevilla...
Llegó a ser Gran Privado de Alfonso X "El sabio" que le concedió la Villa y  Castillo de Poley, lo que más tarde sería Aguilar de la Frontera, siendo el primer Señor de Aguilar.
Se casó dos veces, la primera vez con una tal Juana, con la que tuvo un hijo llamado Gómez Gonzalez de Aguilar, desgraciadamente murieron madre e hijo prematuramente.
Luego se casó con doña Berenguela de Cardona según algunos historiadores o Guillén, según otros, con la que tuvo un hijo y heredero Gonzalo Yáñez, segundo Señor de Aguilar y una hija a la que llamaron Leonor Gonzalez. 
D. Gonzalo murió al salvar la vida del infante D. Sancho hijo mayor de Alfonso X, en la vega de Granada, así que fue traído a Córdoba y  recibió sepultura en la Capilla de San Clemente, la que era escogida por el rey como su Capilla Real en honor por los servicios prestados.

La Capilla fue cedida por carta plomada que no es otra cosa que una merced que el príncipe atribuía como merced y fue entregada al señor de Aguilar, que llegarían a ser una de las líneas principales de la Casa de Córdoba y de cuya rama nacería muchos años más tarde D. Gonzalo Fernández de Córdoba "El Gran Capitán".
Bellísima fotografía de lo que fue la Capilla
D. Gonzalo Yáñez de Aguilar, ya estamos hablando del 2º Señor de Aguilar,  la dotó con un heredamiento y pidió que a su muerte se le entregase una cantidad al Obispo y Cabildo, con objeto de comprar una heredad, cuya renta mantendría un capellán más para la Capilla, y el resto se destinaría a unas memorias mensuales:

"(...)los pannos mejores que yo vistiere a mis bodas" y si no, 100 mrs. alfonsíes de la renta de aquel año de Aguilar para ornamentos de la Catedral. Igualmente, prometió dar piedras preciosas, sortijas yornamentos, con la condición de que permanecieran [con el tesoro de uuestra egJesia en tal manera que nunca lo poda des uender nin enpennar nin enagenar(...)"

Dos años después el obispo de Córdoba, D. Fernando de Mesa, concedió licencia a D. Gonzalo Iváñez de Aguilar para que pudiera ser sepultado allí junto a su esposa doña Juana ya difunta, pues la habían dotado convenientemente. 
Su sucesor en el mayorazgo fue D. Gonzalo Yáñez de Aguilar, Sr. de Aguilar, casado con Doña María González de Meneses, hija de D. Gonzalo Téllez de Meneses "el Raposo".
Uno de sus hijos, llamado Fernán González de Aguilar, solicitó que lo enterraran en la Capilla de sus progenitores ¡Lo pidió antes de morirse, claro! 
Éste fue caballero de la Orden de la Banda, Camarero Mayor de Alfonso XI, capitán General de la frontera de Écija... Se ahogó en el mismo año, junto con el Maestre de Alcántara, en el paso del Guadalquivir. 

Algunos historiadores especializados en la rama de Aguilar afirman que la familia tuvo dos Capillas : Una de ellas que fue mandada construir por Gonzalo Eane la que fue regalada por el Rey y de la que estamos hablando ahora y la otra la llamada Capilla de San Juan Bautista... Aunque esa Capilla pertenece a Sigler de Espinosa y de la que tiene una jugosa historia por el "elemento que fue el tal Juan Sigler de Espinosa" y que dejo aquí ( Pinche Aquí ) ¡Así que o sería anterior a que este hombre le devolviera el culto!
Escudo del Obispo Manrique
Pero hablemos de la que nos importa que es la de San Clemente que es la que en los testamentos de los familiares señalan como de los Señores de Aguilar.
En el testamento del tercer Señor de Aguilar, D. Gonzalo Ibañez, dice: 

"Mando que entierren mi cuerpo e la eglesia de Santa María de Cordova, en la capilla do yace mi abuelo, mi madre e todo mi linage..."

Y el de su hermano especifica mucho más:

"Mando que me entierren el la iglesia de Santa María de Cordova en la capilla de San Clemeinte do yacen mi abuelo e doña María mi madre..."

Pero sigamos con la Capilla:

La importancia de la Capilla queda de manifiesto, en primer lugar, en su origen Real:

"e por quanto la dicha capilla que vos damos es una de la mas notables e mas cumplidas de quantos son en la dicha eglesia"

Así mismo, fue utilizada como sala Capitular, pues en 1375 se reunió en ella el Cabildo -personas, canónigos, racioneros y compañeros- "para dar carta de poder a D. Juan Fernández Pantoja, maestrescuela de Córdoba, para que pueda cambiar un casar, propiedad del cabildo, en la collación de Omnium Sactorum, con el ministro y frailes del monasterio de la Trinidad de Córdoba, por un pedazo de tierra cerca de una huerta más allá de la Puerta de Baeza ... ".
A Tel González se le autorizó para que pudiera hacer sepulturas altas desde el altar de Dios padre hasta los otros altares de la misma Capilla, cerca de los cuales podría abrir una puerta "con su arco de yesería muy bueno", de la cual tendrían una llave el capellán y el portero del cabildo.

En 1398 cuando se le otorgó la Capilla de S. Clemente a Tel González, vasallo de Enrique II y Alcalde Mayor y alguacil Mayor de Écija e hijo extra-matrimonial de D. Gonzalo Yáñez, para enterramiento de su tío D. Fernando, para su padre y para el propio Tel González, su esposa y descendientes. 
En el mismo, el Racionero y Obrero de la Catedral, Alfonso López, reconoció que Juan Alfonso de Pallarés, procurador de Tel González de Aguilar y su mujer, Aldonza López, le había dado 400 maravedíes "para ayuda de hacer una puerta en la capilla de S. Clemente".

Mucho tiempo después, en 1464, Tel González tomó posesión judicial de la Capilla, como bisnieto del primer D. Gonzalo. 
En 1496 se encomendaron reformas por el Deán y Cabildo, mandando a Ferrand López, obrero, que entregara 900 maravedíes que le prestaron, «para el solar de la eglesia», concretamente para solar la Capilla del Cabildo (capilla de S. Clemente), que fue cubierta con bóvedas entre el 20 de enero y el 22 de noviembre de 1518.

La Capilla de nuevo, fue ocupada por diversas personalidades cordobesas hasta convertirse, durante la Edad Moderna en Sala Capitular, lugar de reunión del Cabildo cordobés. 
En este lugar el rey Felipe II presidió las reuniones de las Cortes de Castilla el 16 de abril de 1570.
Un proyecto del Maestro Mayor Gaspar de la Peña para instalar en su solar ampliado una nueva Capilla Real, que se pretendía levantar en ella en 1659. 
En él se recuperaba de nuevo el espacio de la Capilla de Santa Lucía y de la Encarnación, se abrían cuatro balcones en el muro Sur, incluido el ya existente desde la segunda mitad del siglo XVI, conservado hasta nuestro días.
Se desmontarían todas las columnas y arquerías de las antiguas Capillas de San Clemente y la de la Encarnación, y se demolerían los cinco intercolumnios que precedían a la fachada medieval de la Capilla... ¡Un verdadero desastre!, como argumentó el Cabildo, que habría afectado de modo irreversible a tramos importantes de 4 naves y 5 intercolumnios de la ampliación de Almanzor- prosigue M. Jordano- 
En 1807 el Cabildo pretendió remodelar la arquitectura de la Capilla con proyecto del maestro Mayor de origen italiano Nicolás Duroni, pero por una Real Orden comunicada al Cabildo por el Ministerio de Estado las obras quedaron suspendidas. 
La planta parcial de la obra ejecutada hasta el 18 de julio de 1807 fue recogida por Hernández Giménez en su plano de planta de la Catedral del año 1930. 
El proyecto de Duroni intentaba crear un nuevo espacio circular que habría de cubrirse con una media naranja que condenaba a la destrucción parte de las alquería de Almanzor comprendidas en su recinto. 
La suspensión de la obra y el estado en que quedó la Capilla fue el determinante para el abandono de este lugar como Sala Capitular. 
EL MUSEO
Parte del Museo
Patio del Museo


















Firma de canteros
El origen del Museo de San Clemente comienza en 1932 cuando Félix Hernández, elige el lugar para poner las portadas de la desaparecida Capilla de San Clemente y la de la Sacristía de los Recaudos o del Punto, situando la reja renacentista de la de Santa Lucía y la Encarnación con escudo de armas de la familia Sousa .
Piezas del Museo
En las campañas de restauraciones del arquitecto Félix Hernández Giménez de 1934, procedió al derribo total del cerramiento de la Capilla y retranqueó las dos portadas en piedra hacia el interior, colocándose la cancela renacentista de la Capilla de los Sousa ante la puerta del balcón que abre a la fachada Sur del templo. 
Placa de la calle
Parte de las vigas











Sarcófago Alfonso Fernández de Montemayor

Por no haber dejado Félix Hernández memorias escritas de su restauración, se desconoce la procedencia de las dos rosetas recompuestas y adosadas a los laterales de la puerta retranqueada del año 1482 y del escudo monumental en piedra del obispo don Alonso Manrique, posiblemente de la intervención en las bóvedas, hecha durante su pontificado. 
Más tarde, en la década de los 80, el arquitecto Ruiz Cabrero llevó al recinto la portada de la Capilla de San Felipe y Santiago.
El Museo se inauguró el 18 de marzo de 1996, donde podemos admirar una interesante colección del periodo árabe y cristiano, donde se exponen piezas de restos de la decoración de las portadas, un capitel original de la ampliación de Almanzor, una pila Califal de los Baños Occidental de Alhaken II, decoración tallada y vaciada en yeso para las restauraciones de D. Ricardo Velázquez Bosco.
Capiteles pequeños labrados por Mateo Inurria para la portada del Sagrario que jamás llegaron a ser colocadas, vaciados de las marcas de los canteros de las dos ultimas ampliaciones de la Mezquita obtenidas por D. Félix Hernández Giménez en 1932. la maquinaria del reloj de la Torre del año 1747 cuyo autor fue el relojero D. Manuel García Pinto, entre otras piezas fascinantes dignas de ser vistas...



Fuentes consultadas:
Historia y Arte en las Catedrales de España por Narciso Casas pag(gi)- Cordobapedía- Diócesis de Córdoba- La Mezquita, Catedral de Córdoba: templo universal, cumbre del arte, vivero de historia y leyendas por Miguel Salcedo Hierro-La Mezquita-Catedral de Córdoba: símbolos del poder : estudio histórico-artístico a través de sus armerías por Juan Andrés Molinero Merchán- Linajes de Córdoba en las Capillas funerarias medievales de la Mezquita Catedral por María de los Ángeles Jordano Barbudo- El trovador Gonçal'Eanes Dovinhal: estudio histórico y edición por Antonia Víñez Sánchez