En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)
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martes, 3 de febrero de 2015

Los Mozárabes en Córdoba








La conquista árabe se llevó a cabo por medio de pactos de rendición con los nativos y los visigodos.
La iglesia Hispana perdió casi todas sus posesiones y sus principales templos que fueron convertidos en mezquitas. 
Muchos nobles hispano-godos huyeron al reino de los francos, o se unieron a los rebeldes astures y cántabros en las montañas del norte, pero la inmensa mayoría prefirió pactar con los invasores, allanándose a su dominio a cambio de conservar sus posesiones y fe.
La iglesia mozárabe española mantuvo sus antiguas diócesis, obispos y clero.

La magistratura de gobernador de los cristianos fue creada por Abd al Rahman I para facilitar su relación con la población cristiana y para disponer de un funcionario para hacer los censos y ser responsable de la comunidad cristiana ante el Emir.
Ardabasto, el hijo menor de Witiza fue el primer "Conde de los cristianos" de la ciudad, consejero de los emires y se dice que se intitulaba "Rey de los cristianos de España", recibiendo en un trono chapado de oro y plata en su palacio de la ciudad.
Al hakem instituyó para este cargo una residencia oficial que no era otra que una propiedad perteneciente a un hermano de su padre que pretendiente al poder fue derrotado y muerto en el intento.
Era en esa casa donde el conde daba audiencia, estaba ubicada detrás de los muros de la ciudad en una pequeña plaza que era conocida como el mercadillo del conde y era donde se cobraban los impuestos árabes:
"El jarach ": Era la suma en torno al 20 por ciento de los rendimientos obtenidos por los cristianos de cada territorio.
"La chizia": Era un impuesto personal en concepto de la supuesta protección recibida de las autoridades musulmanas

Normalmente los mozárabes eran empujados a vivir en las zonas periféricas de ciudad y que fueran fácilmente controladas en caso de revueltas...
De hecho en Córdoba estaba situada en la margen opuesta del río "El arrabal de la Sequnda"

Muchos tenían un buen nivel cultural y no era raro verlos de traductores, embajadores o funcionarios del gobierno. Otros eran artesanos, comerciantes y constructores y muchos se alistaban al ejercito musulmán y sobre todo en la guardia personal del Emir.
Estaba totalmente prohibido que los mozárabes llevaran vestimentas de lujo

El emir Muhammad I , desencadena una cruel persecución contra los cristianos culminada con la encarcelación de Eulogio, como inductor al martirio, por segunda vez en 859, que acabó auto inmolándose y así quedó contenida esta rebelión que minaba la coexistencia de las distintas comunidades religiosas de Al-Andalus.
Este emir intervino duramente contra la minoría mozárabe presionado, al parecer por los alfaquíes, destruyendo el monasterio de Tábanos, centro de la oposición mozárabe que encabezaban Eulogio y Álvaro.
En este periodo la atmósfera de Córdoba se hizo irrespirable para los mozárabes quienes se refugiaron en Toledo o se instalaron como colonos en las nuevas tierras que, poco después, repoblara Alfonso III al norte del Duero.
Sin embargo, durante el reinado de Abd Al-Rahmán III, primer Califa Omeya de Córdoba desde 912 a 961, y bajo el gobierno de Almanzor, los mozárabes parece que gozaron de relativa tolerancia y protección, conservando su libertad religiosa, fueros y gobierno propio.


Fuente:  
Biblioteca de al-Andalus: De al-Qabrīrī a Zumurrud- Los Mozárabes volumen II de Isidro de la Cagiga- Historia de los Mozárabes de Francisco Javier Simoné- Catalogo De Los Obispos De Cordoba, Y Breve Noticia Historica De ..., Volumen 2 de Juan Gomez Bravo -Foto recogida de Internet

martes, 7 de agosto de 2012

San Eulogio de Córdoba







Era el año 755 cuando la dinastía Omeya, escapando de una muerte segura en Damasco, había llegado a España y un año después ya se había proclamado Emirato independiente.
En aquel tiempo a Abderraman tampoco le interesaba que se convirtieran al islam todos los oriundos ya que los no musulmanes pagaban mucho más tributos y por lo tanto no urgía su conversión, ¡Había que llenar las arcas!
Así que los mozárabes, a cambio de tributar para las arcas del Emir, conservaron su organización con los llamados "condes" a la cabeza,  llegando a existir 10 iglesias y más de 20 monasterios sólo en Córdoba.

Mientras, bajo el reinado d Al Hakem I nacía de una familia noble, proveniente de la aristocracia patricia romana, un niño al que llamaron Eulogio y al que desde muy pequeño consagraron para el ministerio de la iglesia siendo entregado al colegio sacerdotal de la basílica de San Zoilo donde compartió con un centenar de chicos sus primeras letras.
El abad Esperaindeo que gobernaba el monasterio de Santa Clara muy cerca de Córdoba, fue uno de sus profesores junto con el abad Samson que os sonará porque es el que nos dejó la campana más antigua de toda España.
Apenas rozaba la adolescencia cuando es investido con la dignidad de Diácono y en corto espacio de tiempo sacerdote.
Eulogio intentó peregrinar a Roma pero sus familia y amigos lograron disuadirlo, aunque poco después emprendió un viaje para intentar conocer el paradero de dos de sus hermanos dedicados al comercio, pues se rumoreaba que estaban haciendo transacciones por tierras del Rin... ¡No pudo conseguirlo!, se lo impidió la guerra civil de Ludovico Pio con sus hijos que había a ambos lados de los Pirineos.
Éste Ludovico era hijo de Carlomagno y le decían "PIO" por piadoso que era el hombre pues dicen que era de carácter bonachón, ¡Tanto! que sus hijos se le subieron a las barbas y cada dos por tres lo echaban del trono para sentarse ellos. ¡Por lo que se ve, no podían esperar a que su padre estirara la pata para heredar!
Y lo que no pudieron hacer ellos ¡Pues lo hizo un eclipse de sol! que tal miedo le dio al emperador que la "espichó" del susto cuando vio que de pronto el día se convirtia en noche. ¡¡Podre Ludovico, se quedó tieso como la mojama!!
Bueno, a lo que íbamos:
Al no poder cruzar los pirineos, se vuelve hacía Zaragoza y se dedica a otra tarea muy importante ya que recoge en Leyre, Siresa y otros monasterios de Navarra y Aragón preciosos manuscritos como la obra de San Agustín "La ciudad de Dios" y la "Eneida" de Virgilio las "Sátiras" de Juvenal y de Flaco, las "Fábulas" de Avieno e "Himnos Católicos" que se llevó como botín a Córdoba sirviendo para restaurar la cultura cristiana.


Una vez de nuevo en Córdoba ya eran tiempos de Abderraman II  las nuevas limitaciones a la religión cristiana crearon una oposición de los mozárabes dirigida por Eulogio que animaba a los cristianos a presentarse orgullosamente al martirio, por lo que tanto Eulogio como su amigo Álvaro como el Obispo Saul fueron encarcelados como instigadores, es ahora cuando escribe sus obras principales: el Memorial de los Mártires y el Documento Martirial, para sostener el ánimo de dos vírgenes cristianas, Flora y María, encerradas en un calabozo.


Con el ascenso al trono Omeya de Muhammad I se endurecieron las medidas contra los cristianos y Eulogio molestaba a los visires y al cadí por su incansable actividad y su propaganda fue detenido por haber ayudado a ocultarse a una joven llamada Leocricia, hija de padres musulmanes, que había sido convertida.
Una vez delante del tribunal dice alto y claro que jamás renegará de su religión siendo decapitado allí mismo sin retractarse de sus palabras.


Fuentes consultadas: 
Álvaro de Córdoba: " Vida de San Eulogio" (Traducción y notas) por P. Rafael Díaz y Diaz. Universidad de Granada- El tesoro de la fe, revista cultural católica - - Wikipedia- Santopedia- Boletin de la Real Academia de la Historia- La educación en la Hispania antigua y medieval escrito por Bernabé Bartolomé Martínez -Foto recogida de internet

martes, 1 de mayo de 2012

El primer Conde Mozárabe y Abderramán I





Cuando muere Witiza, sus hijos de poca edad, no logran ceñirse la corona y empiezan a surgir las luchas entre los partidarios de los hijos de Witiza y los partidarios de Rodrigo.
Y es éste último, duque de la Bética, que tiene su palacio en Córdoba, quien se apodera de la corona quedando como rey visigodo.
Rodrigo no se durmió en los laureles, procediendo contra los tres infantes, llamados Alamundo, Aquila y Ardabasto, los despojó de sus bienes y los desterró de la Península. Por lo cual los malaventurados príncipes, faltos de apoyo, huyeron a África.
Donde hallaron cobijo en D. Julián gobernador de Septem (Ceuta), tal vez no para recobrar el Trono perdido, pero si para intentar aplastar el poder de Rodrigo...
D. Julián, como explicamos hace tiempo en este blog, tenía motivos suficientes para ir contra el nuevo Rey Visigodo y ejecutó un plan junto con los hijos de Witiza y los musulmanes para vencer a Rodrigo.
Los musulmanes con las embarcaciones facilitadas por Don Julián, cruzaron el estrecho dirigidos por Tariq, entraron en España y ganaron la batalla de Guadalete matando a al que sería el último Rey godo.
Tariq y Muza, el gobernador musulmán, en lugar de nombrar rey al hijo de Witiza que le había ayudado a cruzar el estrecho, proclamo al Califa de Damasco y así acabo el dominio Godo en España.

Según se cuenta en Memorias de la Real Academia de la Historia- Cuando ya estaba el primer Emir Abderramán, Ardabasto fue a Córdoba, solicitó permiso para una audiencia ante el Emir, el Príncipe visigodo se presentó ante su alteza, que, maravillado Abderraman, le preguntó:
- A qué debía su visita.
- Es tu proceder conmigo- respondió Ardabasto con entereza-  Tú me has despojado de mis heredades y has violado los tratados concluidos por mí con tus abuelos, sin que yo haya hecho nada que justifique tal despojo y por ello me despido de ti.
Escuchó el Emir esta acusación sin alterarse, y eludiendo la cuestión, preguntó irónicamente al Príncipe:
- ¿Y para qué te despides de mí? ¿Por ventura quieres dirigirte a Roma?
- No es tal mi intención, respondió Ardabasto; pero nada tendría de extraño, pues tengo entendido que tú quieres volver a Siria
- ¿Y cómo, exclamó Abderramán, puedo yo volver a Siria, de donde fui expulsado con la espada?
Pues bien, - repuso Ardabasto- Me atrevo a preguntarte si aspiras a consolidar y transmitir a tu hijo el imperio que has fundado, o solamente poseerlo de presente.
Por Alá - respondió Abderraman-  lo que yo ambiciono es un reino para mi persona y para mi descendencia.
Pues entonces -insistió Ardabasto- el pueblo que encontraste aquí, en esta bella tierra, están quejoso contra la tiranía que le demuestras.

La sagacidad y franqueza del Príncipe godo agradaron al Emir, que, mostrándose reconocido, le concedió en donación irrevocable la propiedad de veinte de sus antiguos predios, una vestidura de honor y el nombramiento de Comes de Al Andalus, conde de los mozárabes, habiendo sido el primero que obtuvo este importante cargo y título, que luego hubo de pasar a su descendencia.


Fuentes consultadas: 
Memorias de la Real Academia de la Historia  eclesiástica y política por el maestro Fray Enrique Florez - Historias de los Mozárabes de Francisco Javier Simonet- Panteón Universal- Clave historial con que se abre la puerta a la historia-Foto recogida de Internet no corresponde con el personaje-