En tres tiempos se divide la vida: En presente, pasado y futuro; de éstos el presente es brevísimo, el futuro dudoso y el pasado cierto... (Lucio Anneo Séneca)

martes, 21 de agosto de 2012

La Sinagoga, susurro de lo que fue una ciudad








En tiempos del Papa Inocencio IV, los judíos comenzaron a edificar en Córdoba una suntuosa y elevada Sinagoga.
Su construcción no fue bien vista por el clero cordobés que se quejó al Obispo por el gran escándalo que para la cristiandad suponía su proximidad con la Iglesia Mayor, por cuyo motivo el Prelado se dirigió a su Santidad exponiendo cuanto acontecía, lo que originó una Bula ordenado la paralización de las obras, y el derribo de lo edificado.
Esta Sinagoga, en ese momento, no fue derribada ya que cuando se recibió la bula en Córdoba, el Obispo Don Gutierre había fallecido, siendo años después cuando fue demolida, ya que no se les permitió levantar otra con más altura que la indispensable.
En su lugar, dada la necesidad que tenían de reunirse edificaron una Sinagoga de reducidas dimensiones en los años 1314-1315, que es la que ha llegado a nuestro tiempo para nuestra alegría. 
Esta Sinagoga es la única que hay en Andalucía que junto a la Sinagoga del Transito en Toledo, son las dos únicas medievales españolas que han llegado a nuestros días. 

La Sinagoga está situada en la casa nº 20 de la calle de los Judíos frente al Zoco, muy cerca de la Puerta de Almodóvar y a corta distancia de la Mezquita Aljama, en la Judería.
Este edificio sufrió varias obras y derribos lo que ha deformado en parte, su estructura original. En una de las viviendas que separan el templo de la muralla de la ciudad existe una amplia habitación en cuyas paredes se han descubierto arcos y yeserías mudéjares, más o menos contemporáneos con la Sinagoga lo que hace pensar, sean restos de la 'Madrasa' o Escuela Talmúdica.

La Sinagoga no tiene acceso directo desde la calle, se entra por un pequeño patio a cuyo lado derecho se encuentra una puerta con arco rebajado en ladrillo que da ingreso a una especie de vestíbulo o atrio de reducidas dimensiones.
A su derecha se encuentra la escalera que permite subir a la tribuna de las mujeres que es donde se situaban para escuchar la oración y donde se conserva una pequeña colección de restos arqueológicos, pertenecientes a la Sinagoga.
Una puerta adintelada en el muro sur da paso a la Sala de Oración de 6,95 x  6,37 metros y todas su paredes ofrecen una compleja decoración, se piensa formó parte de un conjunto mucho mayor.
Desgraciadamente hoy, no podemos formarnos idea del fantástico aspecto que ofrecería el templo, cuando luciese toda la suntuosidad y el lujo que embellecían sus muros.
La parte baja de éstos ha perdido totalmente su decorado, tal vez de yesería o alicatado de azulejos, característico del mudéjar cordobés.
En la parte alta se conserva en muy buen estado, una rica decoración de yesería en cuya bóveda debió tener un artesonado de delicada labor, ricamente dorado y policromado del que no se conserva nada.

Todos los espacios que hoy vemos en blanco, estaban decorados con delicadas labores de yesería e inscripciones, las que desparecieron igual que el artesonado, cuando adaptaron el templo a ermita y escuela.
Ésta fue la Sinagoga que los mudéjares cordobeses labraron con toda la delicadeza, bajo la dirección del alarife Ishaq Moheb.
Construida a comienzos del siglo XIV según reza en su inscripción fundacional:

"Santuario en miniatura y morada del testimonio (o ley) que terminó / Isaac Mohed, hijo del señor Efraim / Wadawa el año setenta y cinco. / Asimismo vuélvete / oh Dios y apresúrate a reconstruir Jerusalem". 

El acceso a la sala principal -cuadrada y no más de 40 m2- se lleva a cabo a través de un pequeño patio desde el que también se alcanza la galería de mujeres. La parte alta de las paredes está decorada con yeserías mudéjares en donde se desarrollan esquemas realizados a base de motivos vegetales, geométricos y epigráficos recogidos fundamentalmente del Libro de los Salmos. 

Pasó por muchas vicisitudes; cuando la expulsión de los judíos fue destinada a Hospital de enfermos de rabia, bajo la advocación de Santa Quitería, posteriormente fue compraba por el gremio de zapateros para hacer allí la Ermita de su patrón San Crispín y San Cipriano el 8 de Abril de 1588, según D. Germán Saldaña Sicilia y es el obispo Francisco Pacheco dió la constituciones de esta cofradía.
Según D. Rafael Castejón- se colocaron altar, imágenes y retablo en las paredes y otras decoraciones que fueron ocultando su delicada labor de yesería y la inscripciones hebraicas- en el siglo XIX se convirtió en Escuela de Párvulos siendo olvidada por el paso del tiempo, hasta que en  el 1884 por motivo de unas reparaciones, D. Rafael Romero de Barros, el padre del pintor Julio Romero de Torres, descubrió el valor histórico del edificio ya que aparecieron varios caracteres hebraicos por lo que fue declarada Monumento Nacional en 1885.

En 1928 se presentó un proyecto por el arquitecto Felix Hernández donde con la obra las inscripciones desaparecieron



Fuentes consultadas: 
Patrimonio Inmueble de Andalucia- La sinagoga por G. J. Diario de Córdoba 19/11/1955- La Sinagoga de Córdoba por Fray Joaquín Delgado O.P. Diario de Córdoba 14/11/1956-La sinagoga cordobesa del siglo X de Ricardo Molina Diadrio de Córdoba 10/03/1964- Wikipedía-

martes, 14 de agosto de 2012

El duende de la calle Almonas







Cuenta la leyenda que una hermosa y acaudalada dama que mantenía una lucha con su hermano por los bienes que habían heredado de sus padres.
Los padres, deseosos de igualar la suerte de ambos hijos habían adjudicado a la mujer una parte mayor que al varón, que ya poseía notables rentas.
El hermano que no estaba conforme con la decisión, trató de variar el reparto pero su hermana no aceptó ningún cambio que no fuera el que habían decidido sus padres en el testamento.
¡Fue en aquel preciso momento cuando resolvió acabar con la vida de su hermana y así quedarse con todo!

Cuentan que la dama no se había casado y que cada vez que algún hombre iba a pedir su mano a su hermano, éste ponía alguna objeción para no aceptar, ya que así podría manipular su herencia sin tener los ojos delatores de un esposo. 
La dama, decidió mudarse a una de las casas que había heredado de sus padres situada en la calle Gutierrez de los Ríos llamada anteriormente Almonas y cuentan que en aquella casa existía un pequeño "morador" que no era otro que un duende que quedó al instante prendado de la dama.

Martín que así se llamaba el duende, era el amor tan incondicional que sentía por ella, que no le importaba mostrarse a los ojos de gente extraña si todo era por defender a su bella dama.
Tanto es así que, durante seis años, se encargó de que cada vez que llegaba el hermano con intención de cometer el asesinato, hubiera tal escándalo en la casa que éste decidiera dejar pasar la ocasión, por exceso de testigos.
La comidilla de que en la casa de la calle Almonas había un duende se fue extendiendo por toda la ciudad, hasta que llegó el día en que la señora no pudo soportar más tan atenta compañía y decidió mudarse a la cercanía de la Mezquita- Catedral
¡De nada le sirvieron los ruegos al duende! Que le advirtió  que no podría protegerla fuera de aquella casa.

Efectivamente, en la noche de Nochebuena, en la esquina de la calle Judería muy cerca de la Mezquita, su hermano la apuñaló mortalmente, desapareciendo del lugar sin ser visto.
Dejándose ver en los días siguientes fingiendo su pesar por la muerte de su hermana.

La antigua casa de la calle Almonas quedó vacía por miedo al duende y solamente el hermano, harto de no poder obtener rentas de ella, se decidió a ocuparla, considerando simples habladurías los relatos sobre el ser que vivía en aquella casa.
Unos meses después, el Corregidor avisado por los vecinos del barrio, hizo hundir la puerta que desde hacía varios días permanecía cerrada a cal y canto....
Encontrando al fratricida que se balanceaba de una soga y junto al ahorcado, una carta en la que se culpaba de la muerte de su hermana; frente a aquella estampa se encontraba el duende a vista de todos que adentrándose hacía el segundo patio de la casa desapareció... En el preciso instante en que nació su leyenda.


Fuente: 
Paseos por Córdoba de Ramirez de Arellano- Foto recogida de internet

martes, 7 de agosto de 2012

San Eulogio de Córdoba







Era el año 755 cuando la dinastía Omeya, escapando de una muerte segura en Damasco, había llegado a España y un año después ya se había proclamado Emirato independiente.
En aquel tiempo a Abderraman tampoco le interesaba que se convirtieran al islam todos los oriundos ya que los no musulmanes pagaban mucho más tributos y por lo tanto no urgía su conversión, ¡Había que llenar las arcas!
Así que los mozárabes, a cambio de tributar para las arcas del Emir, conservaron su organización con los llamados "condes" a la cabeza,  llegando a existir 10 iglesias y más de 20 monasterios sólo en Córdoba.

Mientras, bajo el reinado d Al Hakem I nacía de una familia noble, proveniente de la aristocracia patricia romana, un niño al que llamaron Eulogio y al que desde muy pequeño consagraron para el ministerio de la iglesia siendo entregado al colegio sacerdotal de la basílica de San Zoilo donde compartió con un centenar de chicos sus primeras letras.
El abad Esperaindeo que gobernaba el monasterio de Santa Clara muy cerca de Córdoba, fue uno de sus profesores junto con el abad Samson que os sonará porque es el que nos dejó la campana más antigua de toda España.
Apenas rozaba la adolescencia cuando es investido con la dignidad de Diácono y en corto espacio de tiempo sacerdote.
Eulogio intentó peregrinar a Roma pero sus familia y amigos lograron disuadirlo, aunque poco después emprendió un viaje para intentar conocer el paradero de dos de sus hermanos dedicados al comercio, pues se rumoreaba que estaban haciendo transacciones por tierras del Rin... ¡No pudo conseguirlo!, se lo impidió la guerra civil de Ludovico Pio con sus hijos que había a ambos lados de los Pirineos.
Éste Ludovico era hijo de Carlomagno y le decían "PIO" por piadoso que era el hombre pues dicen que era de carácter bonachón, ¡Tanto! que sus hijos se le subieron a las barbas y cada dos por tres lo echaban del trono para sentarse ellos. ¡Por lo que se ve, no podían esperar a que su padre estirara la pata para heredar!
Y lo que no pudieron hacer ellos ¡Pues lo hizo un eclipse de sol! que tal miedo le dio al emperador que la "espichó" del susto cuando vio que de pronto el día se convirtia en noche. ¡¡Podre Ludovico, se quedó tieso como la mojama!!
Bueno, a lo que íbamos:
Al no poder cruzar los pirineos, se vuelve hacía Zaragoza y se dedica a otra tarea muy importante ya que recoge en Leyre, Siresa y otros monasterios de Navarra y Aragón preciosos manuscritos como la obra de San Agustín "La ciudad de Dios" y la "Eneida" de Virgilio las "Sátiras" de Juvenal y de Flaco, las "Fábulas" de Avieno e "Himnos Católicos" que se llevó como botín a Córdoba sirviendo para restaurar la cultura cristiana.


Una vez de nuevo en Córdoba ya eran tiempos de Abderraman II  las nuevas limitaciones a la religión cristiana crearon una oposición de los mozárabes dirigida por Eulogio que animaba a los cristianos a presentarse orgullosamente al martirio, por lo que tanto Eulogio como su amigo Álvaro como el Obispo Saul fueron encarcelados como instigadores, es ahora cuando escribe sus obras principales: el Memorial de los Mártires y el Documento Martirial, para sostener el ánimo de dos vírgenes cristianas, Flora y María, encerradas en un calabozo.


Con el ascenso al trono Omeya de Muhammad I se endurecieron las medidas contra los cristianos y Eulogio molestaba a los visires y al cadí por su incansable actividad y su propaganda fue detenido por haber ayudado a ocultarse a una joven llamada Leocricia, hija de padres musulmanes, que había sido convertida.
Una vez delante del tribunal dice alto y claro que jamás renegará de su religión siendo decapitado allí mismo sin retractarse de sus palabras.


Fuentes consultadas: 
Álvaro de Córdoba: " Vida de San Eulogio" (Traducción y notas) por P. Rafael Díaz y Diaz. Universidad de Granada- El tesoro de la fe, revista cultural católica - - Wikipedia- Santopedia- Boletin de la Real Academia de la Historia- La educación en la Hispania antigua y medieval escrito por Bernabé Bartolomé Martínez -Foto recogida de internet

martes, 31 de julio de 2012

Iglesia de San Miguel







.


Junto a la puerta de Osario, llamada antes de la conquista cristiana como Bab Liyun o Puerta del león, se encuentra la iglesia de San Miguel, edificada alrededor de 1250.
Es una de las iglesias instituidas por San Fernando después de la reconquista de la ciudad.
Vicente Lamperez lo comentaba y ponía esta iglesia como ejemplo del "románico ojival andaluz".
Como la mayoría de las iglesias fernandinas, ocupó el solar de una mezquita que existió en aquel lugar de donde se reutilizó y recicló materiales como capiteles, columnas y hasta un cipo funerario o pilastra que se colocaba en las tumbas judías con una inscripción hebrea que pese a la dificultad de lectura por el deterioro de la pieza, según el experto Jordi Casanovas, la inscripción, de sólo tres líneas, viene a decir: "Meir hijo de rabí G....." descanse su alma en el haz de los vivientes." para la construcción del templo.

En la edificación de la iglesia se advierten claramente tres épocas distintas, anteriores al renacimiento y además obras del siglo XVIII, hechas a expensas del Obispo don Miguel Vicente Cebrián y Agustín, el aragonés que promulgó un edicto en 1744 sobre la Semana Santa cordobesa, según él por abusos en la procesiones.
En la que se suprimía en Córdoba el cubrerostros de los penitentes, las figuras bíblicas y la turba de judíos, haciendo también hincapié de que las procesiones deberán salir y recogerse de día. 
El mandato prohibía también que las mujeres salieran de penitentes. ¡Y se quedó tan pancho el colega! También tomó medidas sobre los baños que la gente se daba en el río ¡Jolín con el maño, diez años estuvo como Obispo en la ciudad pero desde luego parecería diez siglos!
Bueno, para no contar solo lo malo también diré que mandó hacer según dice con su dinero la sillería del coro de la Mezquita- Catedral y la fuente del Cinamomo que tenemos en el patio de los naranjos.

Bueno, sigamos con la iglesia. Durante el mandato del Obispo Cebrián  también se edificó la torre de la iglesia con cuatro campanas donde una de ellas fue traída del convento de San Francisco de la Arruzafa.
En 1761 derribaron el ábside de la nave del Evangelio y en su lugar hicieron una capilla en estilo churrigueresco que sirve de Sagrario.






Su planta es rectangular con tres naves separadas por pilares, sin crucero. El central con dos arcos de medio punto en los muros, para dar paso a las capillas absidales, arcos indicados, puramente ornamentales y de descarga.



Las naves son de gran altura, con pilares que tienden a ser de planta cruciforme y columnas adosadas.
En la nave principal, encontramos un retablo que data del siglo XVIII, de mármol rojo con adornos en blanco y negro y en cuyo centro está el manifestador y, a los lados, dos esculturas de Santa Lucía y San Zoilo. En la parte superior, aparece representado San Miguel con los también arcángeles San Rafael y San Gabriel, obras éstas dos últimas de José Cano. 
El conjunto está rematado por una representación en relieve de la Asunción. 

La capilla absidal del Evangelio se convirtió en Sagrario bajo el Pontificado de don Martín de Barcia, según rezan dos lápidas en la pared en el año 1762. Se derribó la bóveda primitiva y se construyó una semiesférica de cascos pintados.
De la decoración mural que poseía el templo solo se han conservado dos escenas de la Anunciación

Anunciación
Nave de la epístola muro derecho
Pintura al fresco - Escuela flamenca
Autor: Portillo- Entre 1485-1514
Medidas: 1,35 x 1,99 x 0,75
Estilo Gótico

La Anunciación que se encuentra más perdida es la existente en el presbiterio, en el muro del evangelio, que parecer corresponder al siglo XVI.

Anunciación
Prebisterio Muro derecho
Pintura al fresco- Escuela Española
Autor: Anónimo- Entre 1475- 1599
Medidas: 1,44 x 1,835 x 0,62
Estilo Gótico
Mucho más interesante es la que se encuentra en el muro derecho de la nave de la epístola, bajo un arcosolio. Junto a las imágenes habituales de esta iconografía, la Virgen y San Gabriel, aparece entre ambos la representación de Dios Padre y, en el ángulo derecho, la figura, posiblemente del donante, un dominico con báculo.

Y una Virgen con el Niño. Esta última se sitúa en el muro derecho de la nave de la epístola, encontrándose incompleta, ya que debería formar parte de una composición más amplia.


Virgen con el Niño
Nave de la Epístola
Autor: Anónimo. Entre 1485- 1514
Pintura al fresco- Escuela Española
Medidas: 1,83 x 1,08
Estilo Gótico
En ella aparece la virgen sedente sosteniendo al Niño en su regazo, al que le ofrece una fruta y a ambos lados dos ángeles, incompletos, sostienen un tapiz que sirve de fondo y ocultan un segundo decorado con estrellas.


Como bien cuenta en la base de datos de la Junta de Andalucía, la fachada principal es de cantería y está intacta con los sillares colocados a soga y tizón. Dos grandes y robustos contrafuertes reciben los empujes de las naves y entre ellos se abre la puerta de arco ojival, ligeramente apuntado y abocinado con baquetones y arquivolta con flores de cuadrifolias. El primer arco está adornado con cabezas de clavos. El arco apuntado y los baquetones acusan goticismo. Encima del tejaroz con canes sencillos y sobre el mismo, a gran altura se halla un soberbio rosetón formado por dos círculos concéntricos cuyos radios son columnas formando arcos tumidos. Corona el imafronte una cruz gótica del siglo XV. Las naves laterales reciben luz por pequeños círculos. La puerta lateral izquierda es gótica, muy carcomida y la de la derecha es un arco de herradura ultrasemicircular, tipo que se había perdido en el gótico. Las dovelas alternan lisas y ornamentadas.

En esta iglesia están sepultadas personalidades  varias personas cuyos nombres no deben quedar olvidados: entre ellos D. Alonso de Piedrahita, sepultado cerca de las gradas del presbiterio con el siguiente epitafio:

"El Licenciado Alonso de Piedrahita, Beneficiado de esta iglesia y de la de Cañete de las Torres, Comisario del Santo Oficio y originario de esta ciudad. Acordándose que se había de morir, dá á Dios su caudal y á su cuerpo esta losa. Réspice Finem. Rueguen á Dios por él. Año 1658. "

Hizo a su muerte varias fundaciones, una de ellas para casamiento de huérfanas pobres y para cera el Jueves y Viernes Santos en la iglesia.

Así mismo yace en esta iglesia el Maestre de Campo D. Juan Matías que sirvió como militar a Felipe IV en Italia y Flandes con gran lealtad. Murió con sesenta y cuatro años, mandándose enterrar en esta iglesia.
En este templo había también varios enterramientos de familias distinguidas, tales como los Carrillos, que lo tenían en el lado de la epístola de la capilla mayor; los Sabariegos, que ocupaban el del evangelio en la misma, y los Bañuelos, a los pies de la nave del Sagrario. 
Como curiosidad, se dice que en el interior de este templo se encuentra sepultada Doña Elvira de Bañuelos.

Pero esto déjame que te lo cuente otro día.



Fuente:
Paseos por Córdoba de Ramirez Arellano-Indicador cordobés, ó sea Manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba por Luis María Ramírez y de las Casa-Deza- Conflictos entre hermandades y jerarquía eclesiástica por Juan Aranda Doncel- Iglesias de la Reconquista, ejemplares únicos de un estilo de transición de Dionisio Ortiz Juarez Diario de Córdoba 17/10/1956- Iglesia de la reconquista San Miguel por D. Ortiz Diario de Córdoba 01/08/1957- Iglesia de San Miguel Diario de Córdoba 23/10/1973- Parroquias Diócesis de Córdoba - Fotografías de página Diósecis de Córdoba

martes, 24 de julio de 2012

Leovigildo conquistó Corduba





 
Cuando los cordobeses lograron ganar al ejercito de Agila I la ciudad ganó la total independencia de los visigodos durante un tiempo.
Corduba se auto-gobernó como en la época del Imperio Romano, manteniendo relaciones amistosas con los demás pueblos de la Bética.
La muerte de Agila I era de esperar, los godos habían adoptado la perversa costumbre de matar por la espalda a los reyes que no les complacían, sustituyéndolos por cualquier otro de su agrado y a pesar de que durante cuatros años fue apoyado por parte de la nobleza visigoda no tuvo el apoyo unánime  que había apoyado y encumbrado al asesinado Teudisclo ¡que duró menos que un caramelo en la puerta de un colegio! Ya sabemos que en aquellos tiempos la profesión más peligrosa era ser rey visigodo.

Pero sigamos:
El orgullo herido de Agila le hizo cometer el gran error que le llevó perder su trono, castigar a esta nobleza dudosa y con ello hizo estallar una rebelión de esos nobles y colocaran al frente a uno de ellos al que luego fue rey, Atanagildo.

Mientras, Corduba seguía gobernándose de forma independiente y Atanagildo a pesar de que atacó una y otra vez la ciudad no logró apoderarse de ella y con ello mostró su debilidad como rey...
La muerte natural, desde luego novedoso para los reyes visigodos, le sobrevino en Toledo sucediéndole Liuva que duró muy poco en el trono al comprobar que se habían equivocado en elegirle, pasando éste a manos de su hermano Leovigildo.

Desde un principio Leovigildo sabía que el punto estratégico para unificar el reino visigodo era Corduba, que seguía manteniéndose independiente como ejemplo para otros pueblos de la Bética y para subyugar a la Bética tenía que someter antes a la Colonia Patricia...
Así que con un poderoso ejercito y un despliegue inimaginable de tropas, cercó Córdoba y la tomó en poco tiempo, poniendo fin a la rebelión que los cordobeses habían mantenido durante más de veinte años.
Para escarmiento de las demás ciudades que se podrían ver reflejadas en Corduba, desplegó un lujo de crueldad que según cuentan los historiadores:
 "Corrió a torrentes la sangre por la ciudad y por los campos" y con aquella conducta tuvo la sumisión de toda la Bética.
Por aquel entonces Leovigildo no intuía que Córdoba sería la tierra que acogería a su propio hijo Hermenegildo, y hacerle de nuevo frente.

Pero eso, déjame que te lo cuente otro día.





Fuentes consultadas: 
Ultimos tiempos del reino visigodo por Luis A. Garcia Moreno. Boletín de la Real Academia  de la  Historia 1992-  Historia antigua de la península ibérica II. Época tardoimperial y visigoda-por Juan José Sayas- Perfil histórico de Córdoba en la época visigoda de Juan Francisco Rodriguez Neila- Wikipedía-Cordobapedía-Foto recogida en Internet

miércoles, 18 de julio de 2012

La Fuente de la Fuenseca

 Y la ejecución de un Comendador

La Fuente de la Fuenseca es otra de las paradojas cordobesas, ya que a pesar de haber tenido agua en más de doscientos años se le dice de la "Fuenseca".
Fue encargada por el Corregidor D. Francisco de Bobadilla nombrado por los Reyes Católicos, fue capitán en la guerra de Granada y un incompetente en todas las cuestiones que tuvo que solucionar.

Veréis:
A pesar de que no se sabe con exactitud donde nació este "elemento" sabemos que perteneció a la Orden de Calatrava, al igual que sabemos que en 1480 fue comendador de Auñón (Guadalajara) 
Allí no le fue muy bien pues los cronista indican:

"(...) y la villa se alzó contra él por sus abusos, tratándolo de matar y obligándole de huir" 

Según J. L de Pando tras 14 años firmó la avenencia con los vecinos de Auñón, siendo nombrado poco después corregidor de Berrinches provincia también de Guadalajara.

Qué por qué este hombre fue nombrado Corregidor de Córdoba, pues me imagino que por ser tío de Beatriz de Bobadilla gran amiga y dama de la reina Isabel la Católica.

Pero este personaje no era trigo limpio, de carácter muy violento y de mayor incompetencia todavía que bien demostró en Córdoba:

Según Ramírez de Arellano cuenta que el rey D. Fernando a la salida de una iglesia en Barcelona tuvo un intento de asesinato donde casualmente había estado el Comendador de la Orden de Santiago D. Antonio de Benavides, hombre dicen que honrado y de una de las más nobles familias cordobesas pues era hijo de Garci Fernández de Córdoba, señor de Guadalcázar y de su esposa Aldonza Benavides.
Por aquel entonces, era Enero de 1493 y el Corregidor, que en aquel momento era Francisco de Bobadilla junto con el Alcalde Mayor, un tal Pedro de Mercado, se dirigieron a casa del Comendador situada en la calle Mayor de Santa Marina con la orden de prenderlo pero sin explicarle el por qué de aquella situación... Junto al Comendador Benavides prendieron también a dos de sus lacayos que era sus acompañantes a todas parte...
¿Por qué? Pues tal vez para coger el prestigio que nunca tuvo y jamás tendría... Seguro de que el Comendador tuvo algo que ver con el ataque a D. Fernando y no quería que nadie se le adelantarse.
Los tres son conducidos a la cárcel, a la pública sus dos lacayos y a Benavides a la Torre de la Calahorra donde por aquel entonces era cárcel de nobles.
Jamás hubo un juicio, jamás le dieron la posibilidad de saber para poder defenderse del por qué de aquel apresamiento hasta que el 25 de Enero a las dos de la tarde fue degollado el Comendador en la calle de la Feria, más concretamente en la plaza del Compás San Francisco seguido del ahorcamiento de sus lacayos.

Fotografía Antigua
No pasaron muchos días después del "ajusticiamiento" cuando el Corregidor se enteró que el autor frustrado del intento de asesinato del Rey fue un tal Juan Cañamero y que ya se habían encargado de ejecutar.

¡Jamás existió un perdón por parte de Francisco de Bobadilla a la familia y como bien afirma D. Ramirez de Arellano todo quedó envuelto en un impenetrable misterio!
¡¡Nefasto!!

La torpeza de este personaje sigue su cauce cuando en 1495 manda hacer una fuente en la calle Alfaros antes de llegar a la cuesta del Bailío.
Fueron muchos los que le aconsejaron que fuera situada en otro lugar ya que en invierno y gracias a la huerta del convento de las Dueña donde existía un pozo, hubiera cierto nivel para que hubiera agua en la fuente pero que en verano sería totalmente imposible que esa fuente echara agua.
Como os podréis imaginar el Corregidor hizo oídos sordos y colocó la fuente en Alfaros

Por ello, la gente decían que siembre esa fuente estaba seca y alcanzó por la mofa de todos, el título de la Fuente- seca y de ahí Fuenseca que ha llegado a nuestros días.

Ahí no queda la cosa porque en 1499 los Reyes reclaman al Corregidor para otros menesteres que era nombrarle juez pesquisidor en las Indias.
Sin duda con este nombramiento los Reyes quisieron tocarle " los memoles" a Colón pues cuentan que era enemigo acérrimo de éste; ya que por aquel entonces el descubridor se le habían rebelado los Roldán que se quejaron a los Católicos con alegaciones contradictorias hacia el Almirante.
Según el historiador Rodríguez de la Torre- El Bobadilla cuando llegó a Santo Domingo entró "como elegante en una cacharrería", apresando a todo aquel que le hiciera frente en algo que él dijera... Se apoderó de la fortaleza e incautó los bienes de Colón y comenzando pesquisas secretas contra el Almirante y al que encadenó en las mazmorras, escena que narra el cronista D. Antonio de Herrera:

"Preso el Almirante, con sus dos hermanos, los que mal los querían tuvieron aparejo para vengarse cumplidamente dellos, porque no les bastó holgarse de verlos con tanto deshonor afligidos, pero aun con mucha libertad, por escrito y de palabra, de día y de noche: por los cantones les ponían libelos infamatorios. Y lo que peor era, que los que esto hacían eran los que avían comido su pan, y llevado su sueldo: y lo que más era digno de grandísima lástima, que quando echaron los grillos al Almirante, no se hallava presente quien por su reverencia y compasión se los echasse, sino fue un cocinero suyo, desvergonzado. Estos grillos guardó mucho el Almirante, y mandó que con sus huessos se enterrasen, en testimonio de lo que el mundo suele dar a los que en el viven, por pago, porque se conociesse que sólo Dios es el que hace las mercedes"

Enterados los Reyes de aquel atropello mandaron llamar a Francisco de Bobadilla para que contase ante ellos tamaña injusticias que había cometido, pero el destino que a veces, hace justicia tuvo a bien que muriera ahogado en el mar cuando venía para España a causa de una tormenta. 
¡Otra que se buscó él solito pues fue avisado de las inclemencias del tiempo para su salida en barco!

Bueno, pero sigamos con la historia de la fuente:

Fotografía de Miguel Martinez
En 1760 se pensó cambiar la fuente de lugar, instalándola en la plaza donde se encuentra pero en el centro de la plaza... Y no hay una sin dos y de incompetentes está el cielo lleno, los operarios que se encargaron cometieron errores y la fuente seguía sin el caudal necesario.
Córdoba Judía
La actual fue trasladada en 1808, del centro de la plaza a un lateral adosándola a una casa con mirador que perteneció a la IV Marquesa de Mejorada, y colocándole un San Rafael encima... 

Sería para que nuestro arcángel, que tanto había sacado de problemas a la ciudad le diera su bendición a la pobre fuente para que funcionara bien de una vez.
Y así se quedó, con ese nombre... "La Fuenseca", nombre que cogió hasta la plaza donde se encuentra, a pesar de su buen funcionamiento que tuvo desde entonces.
La Fuente es de estilo Barroco con cuatro caños de bronce.
Tiene pilón rectangular de piedra, sobre el que se desarrolla un frontal curvo con dos pilastras coronadas por pináculos.
En el centro posee el escudo de Córdoba y una inscripción en la que dice:

" Esta fuente se trasladó de el medio de esta plaza a este sitio año 1808"

Todo el conjunto aparece rematado por una escultura de San Rafael en piedra franca de Córdoba y dos faroles.

Una plaza tan pintoresca que no pasó desapercibida para la sensibilidad de un artista como D. Julio Romero de Torres, que la llevó al fondo de varios de su cuadro "Córdoba judía", en "La Buenaventura" y otras obras.
La Buenaventura


Fuentes consultadas: 
Francisco de Bobadilla  por Fernando Rodríguez de la Torre * Real Academia de Historia- Paseos por Córdoba por Ramírez de Arellano- Indicador cordobés: Ósea manual topográfico historiado de la ciudad de Córdoba por Luis María Ramírez de las Casas Deza- Conoce tus Fuentes- Museo De Julio Romero de Córdoba- Los regidores de Córdoba Aproximación Prosopografía por Margarita Cabrera-